Hooola!... hay alguien... ¿por acá? ¿eh? ps que... que tengo el capi, ¿no? y que lo ando publicando por aquí DX
Bueno ya que empiece el llanto y las excusas, o mas bien razones por las cuales no pude y no publique el capi antes: Primero: La universidad me la quizo clavar, pero le dije que se chingara a la verga de aquí y le saqué un respetable promedio de 17/20 (8.5), por lo que no tenía mucha cabeza pa ponerme a escribir, si es que me vine a estabilizar de la putada que me hicieron en las primeras semanas (pinche mate wey, no mame, yo era un crack, saqué un pinche 13 DX) y pos a mitad de semestre viene la otra razon, resulta que a vuestro servidor, aquí presente, el Don Manoe' Serrucho El estropeador, pos se puso a limpiar la pc, porque y que escuchaba un ruido wey, no mames. Resulta que el pendejo, o sea yo, abrió el pinche cpu como muchas otras veces, lo limpio, tranquilamente, se hizo su buen trabajo ahí poniendole aceite al ventilador de la fuente y así, y pos que la cerró y todo normal, pero antes de eso no supo dodne cojones conectar un cable que quedaba sin conexion, entonces luego de una hora de buscarle conector, lo enchufó en un sitio que parecia correcto. Pos resulta que la puta pc qlia del carajo no le prendió, el wey, se cagó, y la pc nomas parpadeaba y se apagaba enseguida. Entonces luego de que el tren de la retrospectiva que es su pinche familia le dijese el montón de mamadas obvias que se podían haber hecho para no fregarla, el wey, pos, se puso a pendejear con la pc otro rato, le sacó, a las cuatro horas, el puto cable, y la compu, ala, encendió, que pedo, no manda imagen al monitor. Pos se cagó de nuevo. Luego el wey, la hizo de pedo así de que voy a investigar por ahí que pasa. Resulta que la pendeja ram estaba mal puesta. ¿Cómo cojones pones mal una ram, pendejo?, ps no sé, el punto es que el aweonao la arregló, puso la ram bien, y la pc encendió perfectamente. ... TOING! al día siguiente el weón se levantó, encendió la pc, y ala, un Herrrrrmoso pantallazo azul le dijo "Kiuvo menol, dame el blasberry, ah veldah que soy un pc no necesito blasberry tengo intelneh"; y el weón así de "¡Me cago en todo lo cagable y lo que no se pueda también verga carajo nojoda chingados!", y pos que luego la decidió llevar a dodne un amigo, y pos que se la revisaron así en plan wey se te dañó la ram, y el cable del disco duro y también la lectora de dvd, y el wey "ah... no pos... yo... yo sólo quería sacarle... ¡yo. solo quería sacarle le ruido que tenía en la fuente ME CAGO EN MURPHY, VERGA!" y en eso vio a murphy pasar por ahí "holaaa, que tal, voy a pasar por aquí". Y total que al pendejo le tocó comprar un cable para le disco duro y perder 1gb de ram, indicador de que no podría vovler a jugar ni tf2 ni wow porque le iban a ir de la verga. Entonces lo logró, luego de pasar dos horas en el centro, encontró el cable cuando ya estaba cerca de su casa en una pequeña tienda de informática cerca de por ahí. Vamos, lo que es una tarde bien gastada. Lo encuchó, y WALA! encendió el pc! perfectamente con todas sus mamadas! ... TOING! al día siguiente la pinche pc dijo "que pedooo, soy yo de nuevo no mame!, no me voy ai l, no me peudes echal menol, no me hicite contlato peh", pos el pantallazo azul que volvió porque chinga tu reputísima santa madre. Luego de ya mamar, la mandó a un tenico. El pinche tecnico se la quedó una semana y más, conforme le instala y desinstalaba sistemas operativos y chingaderas pa ver si era le disco duro o si podía salvar archivos o así para no tener que formatear acá el pedo. Resulta que al final el señor doctor profesor técnico licensiado le devuelve la pc al pendejo y le dice "no pues que... le instalé como trece sistemas operativos y todos lo rebotó, dama el mismo error ese que te daba a ti, o sea, que la arreglaba, iniciaba, pero luego soltaba el pantallazo" y el wey dijo "Entonces es el disco duro?" el técnico "sip", y el pendejo pos le dio su lana y se fue a su casa con una pc echa mierda. Y TODO PORQUE EL MISTER QUERÍA LIMPIAR LA PC PA QUITARLE UN RUIDO!, que por cierto, se solucionó, la pc no hacía ruido cuando encendía ni en el transcurso. Así que todo quedó en ¿qué pedo?, se acercan las vacaciones, los discos duros están a un salario mínimo, porque aquí ya el dinero no es "cuesta tantos bolivares" neh, acá ahora se mide pos salarios mínimos: "Oye we cuando cuesta una hamburguesa"... "No pos como un cuarto del salario mínimo fijese"... "¿Ah sí?, me da dos por favor"... "claro que si"... ¿"PS COMO QUE CLARO QUE SI, ESTÁ PENDEJO!?", si ya se que igual no está tan así de caras las hamburguesas, pero denle tiempo we, neta. Pero pues volviendo al aweonao que quería arreglar el ruido de su pc, y a base de ella se quedó sin nada, pues que, claro, sin pc, y habiendo construido su mundo al rededor de ella, pos que el mundo de afuera se le venía encima como oso rabioso y se aburrió mucho. Al raaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaato al medio mes de empezar las vacaciones, en medio de la visita de sus primitos, quienes le habían proporcionado una pequeña ventana al internet gracias a una canaima, a.k.a laptop qlera del gobierno, a cambio de todas las molestias ocacionadas; el wey resulta que le dicen para mandar de nuevo la pinche pc a un tecnico. Y el tipo dice que si, que vale que ya no mame, a ver si me dan una segunda opinion, como a los deportistas cuando dan positivo en el doping, así que.. se mandó la pinche pc. Y ALELUYA! La pinche pc apareció a los dos días toda formateadota pero salvando el pinche escritorio, dodne se encotnraba el inicio del capítulo que ahora van a leer, y los documentos. El gb de ram resultó no estar dañado, así que el wey ya está feliz. El nene está bien. El único problemo es que, pues como el señor murphy es un picao de mierda, no aceptó que las cosas le fuesen bien al muchacho, así que cuando el wey fue a prender el monitor, este hiz "Pssssshhhhh..." y se apagó, y todo quedaron: "...", así que ahora el mister ya no tiene su monitor, en cambio, tiene un monitor blanco al que le fallan los filtros de color y por eso se ve amarillento, ¡pero bueno! tiene pc, es lo importante. Y mientras estaba allí en la soledad de su habitación y el salón de la universidad, escribió por ahí en un cuadernucho lo que podía del capítulo hasta por fin terminarlo. Entonces ya cuando por fin tuvo pc de nuevo. Lo transcribio... Pero con una weba..., y en fin. Que aquí está. (salí de vacaciones apenas en agosto hace como dos semanas o casi tres, así que ya saquen la cuenta)
Y pues... el capi, no estoy seguro de el. La verdad, debo ser sincero. Lamento mucho haber tardado, pero ha sido dificil escribir con toda esta fregada. Y justo cuando empecé a publicar seguido. En fin, espero que les guste. Aún estamos con la pinche introducción de la Yaniss así que no se me desesperen si les parece medio fome el capi xD. No pues, ya, creo que todo está dicho, me voy a dormir que son las tres de la mañana. Si se me olvidó algo, ya lo diré luego. Ah, pasense por foros dz sección de My Little Pony si quieren y vean los comentarios der Sanslash332 si se queiren entretener un poco xdU, o de repente pueden fijarse en varias preguntas que me hace que igual y ustedes tambien tienen esas mismas dudas y así. De todas formas gracias a todos, y en especial a ti, que aun despues de estos tres meses de puro sufrimiento sin poder accesar a una pc decente y publicar un capi, estás aquí leyendo esta nueva entrega :3, ah, pinches gracias al moloni por ashiudarme a revisar el capi, si lo subo mas tarde es su culpa -3-
...
La pegaso continuó quejándose durante unos segundos dentro de su habitación y luego se detuvo dejando la casa en completo silencio. Quizá había salido volando por la ventana, quizá se había quedado dormida así de repente, o simplemente decidió controlarse y sentarse a pensar las cosas. Aunque bueno, estamos hablando de Rainbow Dash, así que..., en fin.
Me encontraba en una situación que era de todo menos normal, es decir, estaba en una casa donde vivían una ruda y enojona pegaso celeste de crin arcoíris con complejo de dictadora y una súcubo apasionada y extrovertida con tendencias psicóticas, eso sin mencionar al mago con la voluntad de un flan y que encima olvidó cómo hacer magia.
-¿Y ahora qué carajo se supone que haga? – Me preguntaba mientras me iba hacia el sofá para sentarme. – Pues cepillarme. – Me dije dando la vuelta para dirigirme al baño. – Y comer algo, que las crisis siempre es mejor recibirlas con el estómago lleno. – Agregué.
...
Pues nada, luego de cepillarme, y comer algunas frutas me di cuenta de que Dash no estaba en casa luego de asomarme discretamente por la ventana de su habitación, así que al parecer ya me había quedado solo en casa otra vez.
-¡Puta oh, que me aburro! – Exclamé tendido en el sofá luego de no encontrar nada bueno en la tele. – Y encima estoy atado de manos, o sea: No puedo hacer ejercicio porque Yaniss se enoja, no puedo obedecer a Yaniss porque Rainbow se encabrona, y no puedo hacer lo contrario porque Yaniss se pone celosa, y si esto pasa, la Rainbow se estresa, y si Rainbow se estresa, se pone violenta, y si se pone violenta, yo sufro, y si yo sufro, Yaniss se pone en plan enfermera y me sobreprotege, y si Yaniss me sobreprotege, Rainbow se agobia, y si Rainbow se agobia yo me agobio, y si yo me agobio, la cago con Yaniss, y cuando estropeo las cosas con Yaniss, esta se pone dramática, y si ella se pone dramática, yo me siento culpable, y si me siento culpable, la trato en plan bien, y si lo hago, a Yaniss se le sube el ego, y si a Yaniss se le sube el ego, desafía a Rainbow basándose en sus paranoias, y si Yaniss desafía a Rainbow, Rainbow se aprovecha para crear un pleito, y si Rainbow crea un pleito, Yaniss le sigue el juego, y si Yaniss le sigue el juego, empiezan a pelear, y si empiezan a pelear, yo me estreso, y me voy a comer un helado, pero no hay, y entonces termino aquí hablando sólo como un loco. – Decía mientras jugaba con los cojines del sofá en plan títeres. – En todo caso, viendo el lado positivo, tendré cama nueva. –
Enseguida entró Rainbow a la casa por la puerta delantera. Volteé hacia ella y me devolvió una mirada llena de mala onda y malas vibras, entonces se acercó al sofá y se subió a él quedándose sentada a mi lado. Tomó el control remoto y encendió la tele.
-Y... Rainbow, ¿Cómo estás? – Le pregunté disimuladamente para sacarle conversación.
-Bien. – Respondió secamente mientras usaba un lápiz para cambiar de canal.
-¿Estás enojada? –
-No. –
-Jodeer. – Susurré porque... ya saben, si ella dice que está bien, es porque evidentemente no lo está, y si dice que no está enojada, es porque... "holaaa, ¿qué tal? Soy el apocalipsis y..., voy a pasar por aquí nomah".
Entonces nos quedamos sentados el uno al lado del otro sumergidos en un silencio incómodo hasta que Rainbow decidió bajar del sofá y acercar los papeles del diccionario de español hasta la mesita.
-Jex. – Me llamó para que me sentara frente a ella.
Cada vez que me hacía esto me sentía como si fuésemos a empezar un duelo de yu-gi-oh.
-Yo, no, querer... eso, aquí. – Dijo mientras revisaba un papel y luego hizo un pequeño dibujo de Yaniss con una equis encima.
-Rainbow, pero... –
-¡No! –
-Coño, pero ya le dije que se podía quedar, ¿qué quieres?, ¿que la eche así de repente? – Le pregunté y enseguida la pegaso esbozó una pequeña sonrisa de complicidad. – No, olvídalo. – Me negué, haciendo que la pegaso volviese a su cara de frustración. – De todas formas Yaniss está aquí por algo... importante. – Decía mientras bajaba un poco la mirada.
Enseguida sentí como el pelo se me iba hacia adelante y me lo sujeté.
-"¡Mierda, la peluca!" – Pensé con las manos en mi cabeza.
Rainbow me miró extrañada por la cara que repentinamente había puesto.
-"Cálmate, actúa normal, que se dará cuenta, si es que Rainbow es muy lista"... "¿Qué dices, lista? ¿Te has fumado algo?"... "calla". – Pensaba mientras lentamente volvía a poner cara normal y disimulada mente apoyaba mi codo sobre la mesa y mi mentón sobre mi mano.
Luego hice un gesto en plan relajado de "¿qué pasa?"
Rainbow no me quitaba los ojos de encima y de un momento a otro intentó acercar su pezuña a mi cabeza, pezuña que aparté enérgicamente mientras me alejaba de la mesa y me ponía de pié.
-¡Yaniss no se va, loca, que estás loca! – Grité señalándola y luego me fui corriendo por la puerta trasera mientras me sujetaba el pelo. – "Joder, ya sospecha, sospecha algo"... "normal, si es que no sabes disimular"... "Jódete". –
-¡Jex! – Exclamó la pegaso apareciéndose delante de mí provocando que frenara de golpe.
-¡Ay mierda! – Susurré al casi chocar contra la equina del mal.
Enseguida la loca vio que me estaba sujetando la cabeza y torció su cuello con el seño fruncido.
-Atrás, bicho. – Le dije mientras daba un paso hacia atrás.
La pegaso avanzó flotando en el aire e intentó nuevamente acercar su pezuña a mi cabeza, la aparté, pero ella insistió y a lo tonto a lo tonto empezamos una guerra de manotazos y pesuñazos hasta que de un momento a otro la bicho logró tirarme la peluca al suelo.
Ambos nos quedamos congelados unos segundos mientras Dash asimilaba la situación. Empezó a mirarme a mí y a la peluca alternadamente con cara de "…vamos no me jodas". Luego se quedó mirándome con una extraña sonrisa.
-¿Qué miras? – Le pregunté en plan despectivo.
La pegaso dio una gran bocanada de aire y luego suspiró fuertemente mientras descendía hasta el suelo, tragó saliva, dio la vuelta, y se retiró en dirección a la casa. Empezó a hacer ruidos raros mientras caminaba para finalmente alzar el mentón y estallar en risas mientras con su pezuña intentaba taparse la boca o el rostro, no sé, pero la hija de puta estaba gozando huevo descojonándose de mí, ni siquiera podía caminar porque le daba la risa, así que terminó echándose al suelo.
-Mírala, como... como goza la hija de puta, que cabrona. Aunque no sé que más podría esperar de ella. – Decía mientras la veía rodar por el suelo riendo, restregándose los ojos y golpeando la tierra.
La loca se rió tanto y tan fuerte que en una de esas se le salió un bien pinche campirano relincho que se hoyó por toda la montaña y la sorprendió haciendo que se detuviera en seco y se llevara las pezuñas y alas a su boca bastante apenada mientras se sentaba dándome la espalda.
-... PFFffhaajajajajaja, coño'e la madre jajaja. – Reí luego de oírla relinchar como si fuese una ordinaria yegua de campo.
Sin embargo la loca no se dejó afectar por mucho tiempo y se aclaró la garganta reincorporándose para seguir caminando hacia la casa. Paré de reír y me quedé mirándole con una sonrisa mientras meneaba la cabeza. Ella volteó mirándome de reojo, me sacó la lengua y se metió a la casa.
Tome la peluca, la sacudí y me encamine de regreso a la casa.
Por suerte a Rainbow se le cortó el rollo cuando se le salió una relinchada, sino, la iba a tener todo el día riéndose de mí.
Una vez adentro de la casa, vi como Rainbow acomodaba sus papeles y los ponía nuevamente a un lado de la tele. Me miró y alzó su casco sacudiéndolo de arriba abajo para llamarme.
Me acerqué a ella y se elevó hacia mi rostro.
-Bien, tú poder , decir yo, porque... "eso". – Dijo esto último en tono despectivo mientras orbitaba sus ojos. – Vivir, aquí. – Concluyó. - ¡Eigh! – Agregó© alzando su pezuña. – Yo, tú. – Sentenció señalando el dibujo de la pesa que estaba sobre la mesita de centro frente al sofá.
Vamos, que la loca quería que Yaniss no interfiriera en el entrenamiento, aparentemente esa era la única condición que me ponía.
-Ya. – Dije asintiendo para aceptar sus términos.
-Jijiji. – Rió traviesamente y me sacó la peluca mordiéndola.
-¿Oye, que-que...? – Le preguntaba mientras la sentía como se me venía encima y me pegaba el rostro contra el pelaje de su pecho.
Entonces empezó a restregarme su pezuña sobre la cabeza riéndose con toda la mala intención.
-Ayayay, suelta, suelta, pinche loca. – Le decía mientras me echaba hacia atrás y la apartaba con mis manos.
-Jajajaja. – Se carcajeó mientras revoloteaba muy contenta, quizás porque a fin de cuentas ya tenía "un corte aerodinámico", que es una de las cosas que me había pedido días atrás cuando empezamos a entrenar; bueno eso, y que le causaba mucha gracia, como a cualquiera.
Aunque ciertamente Yaniss no se rió mucho cuando me vio así. Pero en fin, la pegasini se sentó impaciente con una sonrisa en un lado de la mesa esperando que yo hiciese lo mismo para empezarle a explicar por qué ahora de repente había una súcubo viviendo con nosotros. Parecía que no había mejor cosa para poner a Rainbow de buenas, que hacerla reír con tu calvosidad.
...
Bueno, le conté a cerca de mi trabajo en la tienda, sobre las dos chicas que allí estaban y con las que solía trabajar, y sobre el cómo Yaniss, es decir, Jenny, se preocupaba y cuidaba, en cierta forma, de mí y de cómo debía mentirle para que esta no se enterase de que vivía con ella, o sea Dash. Y que, luego de enredarme con mis palabras, sin querer la puse celosa, y en cuanto aclaré las cosas, por accidente accedí a una cita con ella.
-Jajajaja. – Se reía la bicho mientras yo le contaba y dibujaba un comic sobre lo que me había pasado.
Le seguí explicando el tema de la mafia, pandilla o lo que sea que nos encontramos en el edificio donde Mazz planeaba comprar un local, y de su fatídico final. Rainbow no sabía si reírse o mostrar un poco de empatía por el tema de que casi nos matan, era como que se reía pero enseguida le entraba el sentido de culpa y dejaba de hacerlo. Pero en fin, que a Mazz los polis le robaron el maletín y luego llegué aquí encontrándomela borracha. Mencioné esto y la loca apretó un poquito los dientes poniendo una cara de vergüenza dejando salir una sonrisa incómoda para después hacerse la loca y pedirme que obviara esa parte y le contara más acerca de Yaniss. Así que bueh, me salté el día siguiente y pasé al día de la cita, donde le dije que bueno, básicamente que la fregué, y que apareció su amiga, y que en realidad eran demonios o súcubos, y que la Monet me hizo una marca con su látigo en el pecho y que me..., ahí fue cuando me detuve y omití lo del hechizo, porque si no... el cachondeo iba a ser... nuclear, we. Pinche Dash.
Sin embargo la pegaso me empezó a ver como si sospechase algo. Si Rainbow te pilla nervioso, la has cagado. Así que tuve que contarle acerca de un hechizo, haciéndome el loco y teniendo cuidado para no decirle cuál era el efecto además de dejarme calvo, y la loca se dio por satisfecha. Si es que se había puesto a presionarme con sus pinches ojos gigantes que daban miedo y... asdasdasadasfds.
Y bueno, al final le expliqué que Yaniss tenía un plan para regresar, que quería quedarse conmigo para no estar sola, y que se iba a quedar tanto tiempo como fuese necesario hasta que creamos que el hechizo se haya desvanecido. Rainbow seguía con la duda sobre qué otra cosa hacía el hechizo, pero le dije que era un misterio, y ella confundida decidió aceptar eso como respuesta y dejarme de preguntar.
Pero entonces empezó a preguntar por Monet. Y yo como ya tenía flojera, fingí un derrame cerebral. Okey no, simplemente le dije que ya tenía hambre, por suerte ella también, así que "nos pusimos" a cocinar algo para almorzar, ya que se nos había ido la mañana hablando.
...
Luego de un rato, le pregunté a Rainbow si prefería espagueti o arroz, y ella dudosa escogió el arroz. Así que "nos pusimos" a cocinar. Rainbow me traía cosas mientras yo las iba añadiendo leyendo las instrucciones que venían en el empaque. No, en mi vida había hecho nada de comida. Lo mío era freír cosas. Antes, cuando aún no llegaba a la Mansión, que estaba sólo en el bosque, tuve que dedicarme unos meses a cazar y pescar con los pocos recursos que tenía, cuando yo era una máquina semi-perfecta de lucha y supervivencia; claro, luego me domestiqué y valí verga. Pero en fin...
-¿Qué? – Le pregunté a la pegaso, que miraba el arroz con una cara de asco e intriga que no era normal.
-Eeehhh. – Decía mientras movía su cuello alejando su cabeza del plato donde yo revolvía el arroz. – Yo... no... –
-No no, tú, te lo vas comer, te lo vas a comer y te va a gustar, ¿okey?, que habrá que ver cómo estará lo que tu cocinas, eso si es que cocinas, porque tienes una cara de comida rápida que... –Le dije a la pegaso, quien no tardó en soltar un gemido de disgusto en plan "no quiero iiiir".
Serví parte del arroz en otro plato más pequeño y lo llevé hasta la mesita de centro frente a la tele con Rainbow siguiéndome algo indecisa. Parecía querer salir volando para no tener que probar el arroz que, si les soy sincero, yo tampoco quería probar; sólo quería fastidiarla, como ahora la loca quería llevarse bien conmigo, no quería despreciar mi comida como en anteriores ocasiones cuando estaba enojada.
-A ver, cómelo. – Le dije a la pegaso luego de colocar el plato frente a ella en la mesita.
Rainbow miró el arroz humeante y medio pastoso que me había salido y tragó saliva. Se quedó pensando unos momentos hasta que casi se acerca al plato, sin embargo antes de eso se detuvo. Volteó hacia mí y luego me hizo señas con su pezuña para que me acercara a ella. Me agaché como muchas otras veces, y la weona me quitó la peluca y se fuese corriendo.
-¡Q-per-mira! ¡Loca, ven aquí! – Exclamé al empezar a perseguirla por toda la casa mientras se reía.
Luego de estar corriendo de aquí para allá durante un rato me tiro al suelo ya más cansado que la cresta de estar persiguiendo inútilmente a la pegaso.
-Bueno ya, quédate con ella. De todas formas... la belleza está... sobrevaluada. – Decía entre bocanadas de aire estando todo estiradote en el suelo de la sala.
-Jhmjhmjmhm. – Rió acercándose a mí con la peluca en su boca para después colocarmela sobre la cara. – Yo... no querer, eso. – Dijo un tanto apenada mientras se sentaba.
-Ñeeh. – Ñeñié mientras me quitaba la peluca de la cara y la colocaba a un lado para sentarme. –Tranquela, yo tampoco me voy a comer esa cosa, jajaja. – Confesé alegre aliviando la conciencia de Dash y luego me puse de pie. - Bueh, vamos a comer cualquier fruta, será. – Dije mientras me ponía la peluca.
Nos fuimos a la cocina y allí pillamos algunas frutas para luego sentarnos en el sofá a ver tele hasta que nos entró sueño, yo saqué la colchoneta inflable que había usado Yaniss la noche anterior, cosa que hasta cierto punto me hizo pensar ciertas cosas que me perturbaban en varios sentidos pero en fin, la puse en la sala detrás del sofá donde Rainbow iba a echarse su siesta. Y una vez estuvo lista "mi cama" ambos nos echamos cada uno en su lado y a dormir.
...
No sé exactamente cuando tiempo pasó pero de un momento a otro escuché la puerta de la casa, unos pasos y cuando abrí mas o menos los ojos pude ver a Yaniss que se acercaba al sofá por detrás y con ambas manos lo volcaba hacia delante haciendo caer a la pobre pegaso que yacía dormida en él.
-"Ostrás, que sueño más cabrón estoy teniendo". – Pensé.
Entonces Yaniss empezó a caminar hacia mí mientras Rainbow, aun desorientada por el tremendo WTF que se llevó, daba golpes al sofá intentando salir de debajo de el.
Caminó hasta poner sus pies a los laterales de mi pecho, fue entonces cuando se agachó y se sentó en el para quedarme mirando fijamente.
-¿Esto es un sueño? – Pregunté soñoliento intentando abrir los ojos y no ver donde no debía, a pesar de que estaba frente a mí en pantaloncillos de blue jean y sobre mì en una camiseta de escote bastante pronunciado.
Enseguida recibí una bofetadota que aparte de quitarme el sueño me hizo saber que no estaba soñando. Parpadeé un par de veces y giré mi cabeza para mirarla, cabe mencionar que me sentía inválido de las manos porque no podía ni moverlas.
Y pasaron unos segundos hasta que Rainbow salió super-hiper-mega-archi-requeterecontra encabrondísima. Yaniss ni volteó a ver a la pegaso que se acercaba dando pasos que expulsaban ondas concéntricas. La bicho estuvo a punto de saltarle encima a Yaniss, pero yo le miré y con los ojos y le di a entender que quería que me dejase sólo con la súcubo. Rainbow, quien cuyos ojos estaban pasando de lo magenta a lo rojo, se detuvo en seco apretando los dientes mientras su ojo temblaba a solo un metro de la peli roja; entonces tras un apretón de ojos y un suspiro, se fue a ver si partía una montaña para desahogarse. Al momento de Rainbow irse, volví con Yaniss, quien no paraba de verme con una mirada que sería capaz de cargar la batería de una laptop.
-Oye, Yaniss... – Decía un poco nervioso por su furiosa mirada. – Ehmm, oye, fíjate que es curioso, ya le conté a Rainbow sobre ti y... pues creo que le caíste bien. – Comenté a ver si se alegraba o algo pero su mirada no cambiaba, cosa que me ponía más nervioso. – Y... ah, ah, perdón, por, todo eso de... que fue lo que... – Decía en voz baja intentando recordar que era lo que había hecho para que estuviese así de encabronada. – Bueno que que, si te hice algo te pido perdón pero yo creo que podemos seguir como antes ¿no? – Pregunté y la tía seguía mirándome como si fuese yo el árbitro del mundial. – O me lanzas por la ventana y me matas de una vez pero ya deja de mirarme así que me estás acojonando, ¡di algo! ¡No era penal! –
-Eres un idiota. – Dijo rompiendo por fin el silencio que había estado guardando.
-¿Ves? ¿A que te sientes mucho mejor? – Le dije.
-¿Pero tú sabes lo que pasé con Monet para que quedarme aquí contigo, las broncas que tuve con ella para que no te hiciera algo peor y te dejara hecho una pila de carne palpitante, lo mucho que sufrí, cuando no podía quitarme ese sentimiento de... que no sabía que era, porque nunca lo había experimentado, ese vacío que quedó en mí luego de que desapareciste? –
-Yo eh... –
-¿Y ahora que consigo después de todo eso? Que me cambies por el primer culo de yegua que te pasa por el frente. -
-Woh woh, eso no es así, y te lo he dicho tantas veces, que ya parece un cliché. –
-¿Eso quiere decir que ya te decidiste y me amas? –
-No... –
-Entonces la amas... ¿a ella? –
-¡Tampoco!. Bueno, quiero decir, las quiero a las dos, si, pero no una más que a la otra. –
-Jex, por favor, que no soy tu hija. –
-¡Pero si sois dos crías! Ayer pelearon en la habitación por una almohada, no me jodas. –
-Bueno y y y... por otras cosas. –
-¿Qué cosas? –
-¡¿Me vas a ayudar a subir la mudanza o no?! – Empezó a alzar la voz de repente.
-¡Claro que si, ¿por qué no?! – Exclamé siguiéndole el juego.
-¡¿Entonces porque sigues ahí?! –
-¡Porque me tienes... pegado el suelo con tu...! –
-¡¿Mi qué?! –
-... –
-¡Adelante, dilo! –
-...n-no. –
Entonces se inclinó colocando sus manos en el suelo a los lados de mi cara dejándome a la vista un panorama...
-Así que eres un niño bueno ¿eh? Niño bueno, ¿quieres jugar, niño bueno? ¿Si? Uhm... – Decía con cierto tono de éxtasis mientras empezaba a mover sus caderas restregándose de mi pecho.
-¡Nope! – Exclamé casi mudo apartándomela de encima y empezando a correr en círculos alrededor de la casa.
-... ¡¿Y ahora que haces?! – Me preguntó un poco jadeante.
-¡Huyo de mis tentaciones!... ¡No funciona! – Exclamé desde fuera de la casa.
Entonces Yaniss segundos después salió de la casa y me sujetó por el cuello de la camiseta en plena carrera sin moverse parándome en seco en plan perro con una correa.
-Jejeje... – Rió y luego se relamió los labios. – Ya te tengo, pillín. – Me dijo. – Aunque es extraño que todavía puedas sentir impulsos sexuales después del hechizo de Monet, quizás es un fallo, o tal vez así sea el hechizo de cruel. Realmente nunca he visto el efecto que tuvo en ti, ¿me dejas...? –
-Jamás. – Dije intentando ser firme, pero mis putas piernas me temblaban como gelatina.
Yaniss puso los ojos en blanco y cerró la puerta de casa para luego suspirar y caminar colina abajo.
-Vamos, que Lolfi está abajo esperando para que recojamos las cosas y pueda irse por hoy. – Me dijo.
-¿O sea que Mazz es tu camión de mudanza? –
-Bueno, más o menos, ya sabes, el... decidió cooperar. –
-¿Y ya terminaste la mudanza? –
-¿Qué? No. Sólo decidí reducir la cantidad de cosas que traigo cada día porque me niego a dejarte mas de medio día a solas con esa yegua pervertida. –
-¿Yegua... pervertida? –
-Es que tu no sabes lo que yo sé. –
-Ya... ¿y...? no espera, no, no quiero saber. –
-¿Enserio? –
-Ajáp. –
-Bueno pues te cuento... –
-¡Dije que no! –
-Bueno ya, jajajaja, que mojigato eres. –
Y nos fuimos montaña abajo hasta donde estaba estacionado el auto de Mazz, que estaba cargado hasta el carajo de cosas. El auto tenía el maletero abierto y lleno de bolsas, cajas y maletas, algunas de estas atadas al auto con una cuerda, no sabía bien cuanta era la probabilidad de que se callera pero bueno... debía ser importante. En los asientos de atrás ya no cabía lo que es nada vamos, bueno, en ninguna parte del auto cabía nada, estaba que explotaba que cosas y el pobre Mazz ahí encorvado en su asiento mordiendo el volante del auto con frustración.
Me quedé mirando al friki con algo de gracia por un rato hasta que el notó mi presencia.
-¡No fue idea mía! ¡Ella me sedujo! – Gritó mientras apuntaba con el dedo a la peli roja súcubo que estaba a mi lado.
-¡No es cierto! – Respondió Yaniss indignada.
-Que no, dice, si estuviste toda la mañana zorr... –
-Eh eh... cuidadito como hablas de mí. – Dijo Yaniss para mi sorpresa en tono serio. – Que aún puedo ir con la policía y denunciarte además de decirle que fuiste tú quien robó el dinero de la comisaría vestido de bombero. – Amenazó al Friki creando una extraña atmosfera que me hizo pensar que habían tenido un problema en el viaje desde la casa de Yaniss hasta allí.
-Pff, no habría tenido que robar ese dinero si ellos no me lo hubiesen robado a mí en primer lugar. -
-Si no te hubieras equivocado de dirección... -
-Yo..., momento. ¿Y cómo sabes tú que me equivoqué de dirección? – Preguntó Mazz para luego mirarme de reojo con mirada acusadora.
Le respondo poniendo cara de loco y encogiéndome de hombros y alzando las manos un poquito.
Entonces Yaniss rió fríamente en plan presumida y se acercó al auto.
-Escucha, yo sé muchas cosas...; muuuuchas... cosas. – Decía seriamente la peli roja mientras se inclinaba en el asiento de Mazz quien se veía un poco extrañado mientras se echaba para atrás. - ¿Me he entiendes?... ¿Lú? – Preguntó amenazantemente en plan "el padrino" ahora sí poniendo un poco nervioso al friki que cambió su cara a una de desconcierto total.
Mazz asiente con la cabeza acojonado en el asiento del conductor. La verdad no sabía yo que Yaniss podría infligir tanto miedo, pero era verdad; cuando se le quitaba lo bonito, se ponía bien macabra, y no un macabro de Rainbow, porque Rainbow se encabrona y te golpea, Yaniss si puede te apuñala mientras duermes o mientras estás orinando en el baño, que no sé bien en cuál de los dos casos estás más indefenso.
-Bien, ahora sé bueno y ayuda a Jexy a bajar las cosas del auto ¿Sí? – Dijo recuperando su buen humor y hablándole con dulzura al friki que quien sabe que habrá hecho para que Yaniss se le pusiera así de siniestra.
-Ajá, ya voy. – Respondió Mazz pero sin moverse.
-Oye... – Decía la peli roja intentando llamar su atención.
-Está bien. – Volvió a decir el Mazz pero sin hacer lo que decía.
-Mis ojos están aquí arriba. –
-Yo tomo mis decisiones. –
Yaniss suspiró y se apartó de la puerta mientras la abría haciendo que el Friki casi cayera al suelo. En cuanto este se reincorpora me hace un ademán de que me acerque al maletero del auto para empezar a desempacar.
-¿Y tú que harás? – Le pregunto en buen plan a Yaniss intentando no hacerle enfadar de nuevo.
-Pues... mientras mis dos hombres fuertes y varoniles descargan mi equipaje yo me quedaré aquí a... –
-¿Fuertes y varoniles?... jajaja, Je- - Dice Mazz interrumpiendo a Yaniss pero siendo interrumpido por ella.
-Lolfi... –
-Vale. –
-Joder. – Dije un tanto agobiado con la situación.
Total que Mazz y yo nos pusimos a descargar el equipaje de la peli roja, y mientras lo hacíamos...
-Pssst, Jex. – Me sisea el bicho mientras se ocultaba tras unas cajas que cargaba en sus manos. – No te fíes de ella. Es..., es mala; creo que es peor que la Brenda. –
-No puede ser peor que Rainbow. – Le respondí en tono de susurro mientras hacía lo mismo que él.
-Ja, si en el fondo todas son iguales; y luego nos culpan a nosotros, anda que no hay proyección. –
-Ñeh, para mí Yaniss es más tranquila y dulce que Dash, de hecho me cae bien, aunque bueno, en cualquier momento creo que me intentará matar... –
-Como todo el mundo en algún momento de su vida. –
-Pero, ¿Sabes? Empiezo a quererla, no así como ella quiere que la quiera pero... –
-Ya ya ya ya, no te estrelles que te estrellas, ¿acaso no escuchaste la canción?, empiezan siendo borregos y luego ¡zazka! Se convierten en un lobo que reina sobre la pila de tus sueños rotos y... –
-Ala, ¿y ahora quien es el paranoico que dice tonterías? –
-Lo que quieras, yo te lo advertí. –
Seguimos bajando las cajas y maletas del auto mientras que a Yaniss se le veía algo ida, mirando la carretera perdida en el infinito, supongo que como siempre decía, estaba refugiada en su propio mundo.
Al terminar de descargar el "equipaje" del auto, Mazz entró en este dejándome a cuadros.
-Oe oe oe, pero-pero, ¿qué pasa?, ¿nos venimos a vivir abajo o...? – Le pregunto un tanto desconcertado al imaginar tener que hacerme cargo yo solo de la tediosa tarea que era subir todo ese madrerío que Yaniss había traído en el auto de Mazz hasta la cima de la montaña, como si no tuviese suficiente con lo que Dash se inventaba.
-Perdona, Jex, pero tengo muchas cosas que hacer hoy y Yaniss ya me comió toda la... –
-¡Já! Ya te gustaría a ti. – Interrumpió agraciada la súcubo al Mazz mientras se bajaba del capó del auto para hacerse a un lado.
-... – Mazz se quedó callado mirándola con cierto tono de seriedad. – Mañana. – Completó su oración anterior. – En fin, debo irme. –
-Ya... y entocnes me dejas así, aquí, sólo. –
-No estás sólo, estás con Yaniss. –
-Claro que sí, yo te cuido Jexy. – Decía la peli roja mientras me abrazaba por la espalda. - Y tú, ya sabes lo que hablamos. – Le dijo al Mazz.
-Sí, sí. Pero ya te dije que no estoy de acuerdo. – Advirtió el friki a la súcubo mientras yo no me enteraba de nada.
-Dijiste que era lo que querías. –
-Si, pero... –
-¿De qué coño están hablando? – Pregunté u tanto harto de tanto secretismo.
-... –
-... –
-... Bueno adiós, Jex, Yaniss, cuídense. Nos vemos mañana. – Me dijo el friki antes de pisar el acelerador e irse como si fuera pinche Meteoro.
-Pero, ¡oye! –
-Adios lolfi ~ - Decía Yaniss mientras agitaba la mano.
-¿De qué estaban hablando? –
-...Jexy, sabes que no puedo mentirte... – Dijo la súcubo mientras me veía a los ojos.
-... –
-Y es por eso que no te diré nada al respecto. – Concluyó sin más y tomó una maleta empezando a rodarla montaña arriba.
-Pe pe pero, oye. Si no me dices nada, eso es técnicamente la ausencia de la verdad, que para el caso es lo mismo que mentir, a mí no me friegues. – Le dije mientras la bicho se alejaba cada vez más rápido de donde estaba parado.
-¡¿Qué dijiste?! – Me preguntó haciéndose la loca desde lejos.
-Yo... olvídalo. – Dije resignado y tomé cuando pude cargar y me fui tras ella. – Oye, el Mazz dijo que mañana nos ve, ¿Seguirás trabajando? –
-Claro que sí tontito, no pienso separarme de ti ni un momento más, salvo algunas excepciones necesarias, pero no pienso dejarte solo, y mucho menos cuando estás a merced de esas zorras que entran a la tienda fingiendo que saben algo sobre informática y lo que quieren es ver si te cazan... –
-Pero si soy el de seguridad. Nadie habla conmigo, además eso que dices no... –
-¡Qué no me arriesgaré a perderte, vagina! – Exclamó a los cuatro vientos.
-Jodeeer. – Susurré.
-Ah, por cierto, eso me recuerda... jejeje... se me ocurrió que tal vez, si tu quieres, podríamos... ser novios, o sea... –
-¿Qué? – Pregunté sorprendido y confundido deteniéndome a punto de empezar a subir la montaña.
-Pero, de mentirita, o-o sea, así, tú y- y... y Jennifer. –
-¿Qué? ¿Por qué? –
-Bueno porque tú y yo, o sea, serías novio de Jennfier porque tu y yo no podemos, o, no debemos… –
-No, pero, o sea, ¿por qué? –
-Bueno porque la gente no ve bien que un demonio y un humano... –
-No me refería a eso... –
-Normalmente son sirvientes, o esclavos... o a veces mascotas. –
-¡Yaniss! –
-¿Si, cariño mío? –
-D'aigh, a- por- qué, ¿mascota, cómo así? –
-¡¿Qué quieres ser mi mascota?! –
-¿Qué? ¡No! ¡¿Qué?! –
-En ese caso tendré que comprarte unas orejitas de gatito y... –
-¿Qué? Pe-... ¿Me estás escuchando? –
-Ehmm... –
-Olvídalo. –Dije un tanto cansado y me dispuse continuar el camino subiendo las cosas que traía encima en dirección a la casa.
Entonces Yaniss se apresuró y me alcanzó.
-Lo siento, Jexy, es que a veces me... me... me pierdo, y como que me distraigo y... –
-Vamos, que estás pero no estás. –
-Es... creo que es exactamente eso. –
-Si, a mi también me pasa a veces. –
-¡¿En serio?! –
-Bueno, no así como a ti..., pero sí. –
-Hummm, entonces... –
-¿Entonces qué? –
-¿Serás mi gatito? –
-No. –
-¿Sirviente? –
-No... –
-¿Esclavo? –
-¡Mames, no! –
-Arrrrgh. – Gruñó impotente. - ¡Oh!, ya sé lo que quieres. Quieres romper las reglas y ser mi novio en contra de lo que dice la sociedad; ¡Como en Romeo y Julieta! – Exclamó emocionada colgándose de mi cuello y dejando caer la maleta que traía.
-Sí, igualito. – Respondí un tanto sarcástico.
-¿Entonces si quieres? –
-Ehmm, no... – Respondí en voz baja sintiéndome un tanto miserable por dentro.
Entonces la bicho me soltó y se puso a flotar sobre mi cabeza mientras gruñía.
-¿Y ahora qué? – Pregunté confundido aunque creía saber la respuesta.
-Recordé porqué estaba enojada antes. – Respondió un tanto enfadada.
-Yaniss... –
-No sé si es que reprimes tus sentimientos hacia mí, o en realidad estás enamorado de esa burra de pascua..., o... sólo eres un tonto. – Decía en tono reflexivo y como si esperase que yo le diese la respuesta.
-¿Ehmm, Yaniss? –
-¿Qué? –
-¿Y si te quedas abajo y cuidas las cosas? –
-Ah, ya veo, ¿Así que te quieres deshacer de mí? ¡¿Elijes a la puta esa?! –
-Eh-¡No! O sea, no, no me terjiverses, yo... bueh olvídalo, es una idea estúpida, perdóname, mejor sigamos llevando los dos las cosas arriba. Así terminamos más rápido. –
-Bieeen. – Accedió de mala gana y yo continué avanzando montaña arriba. – Así que te gusta acabar rápido, já, tengo que cambiar eso. – Susurró, apenas lo escuché, pero no lo entendí en ese momento.
-¿Dijiste algo? –
-¡No, ya no digo nada! –
Y así con mala onda y todo, Yaniss me ayudó a subir cajas, maletas y en fin, todo el equipaje que se había traído de su apartamento, cosas que por otro lado no sabía dónde cojones iba a meter.
El sol bajó un poco hasta que por fin terminamos con nuestra ardua labor. Como Yaniss y yo no habíamos tenido comunicación en todo ese rato, fuimos dejando todo lo que traíamos cerca de la puerta trasera de la casa.
-Uff... Joder. –Suspiré sentándome sobre una caja rodeado de muchas otras, además de bolsas y maletas a las afueras de la casa.
Entonces vi a Yaniss, quien venía de subida trayendo la última maleta. Todavía tenía esa cara de impotencia que ponía cada vez que se enfadaba conmigo. Estaba tan sumergida en sus cosas que quizás por eso decidió caminar en lugar de volar para traer las cosas.
Fui hacia ella y le ofrecí mi ayuda a pesar de estar hasta el carajo de cargar cajas. Y esto porque sentía nuevamente que era mi culpa y eso me hacía sentir muy mal. Quien me iba a decir a mí que iba a tener que pasar por todos estos altibajos sentimentales, con Dash, con Yaniss, ciertamente no es como me lo hubiese imaginado en un principio.
-Gracias. – Dijo en respuesta a mi ofrecimiento con un tono de voz muy bajo mientras me pasaba la maleta.
-De nada...; ehm, oye, te quiero preguntar una cosa. – Le decía un poco inseguro.
-¿Hum? –
-¿Qué... qué traes en esas cajas? – Le pregunté intentando desviar la tensión y saltarme la conversación que una parte de mí no quería tener.
Ella suspiró con frustración y yo me sentí un imbécil.
-¿Realmente es eso lo que querías preguntarme? –
-Ehhh... Sssss... nnnn... ¿no? – Respondí confuso mientras observaba su rostro para decidir lo que le iba a decir.
-¿Me lo dices o me lo preguntas? -
-Ehhhh... -
Bufó y empezó a caminar rápidamente para dejarme atrás.
-¡Oye, espera! – Exclamé y fui tras ella.
-¿Qué? – Preguntó volteando a verme enfadada.
-Está bien, eso no era lo que te iba a preguntar. – Le confesé.
-¿Y qué era? –
-Es que... bueno, últimamente no sé, has estado muy... –
-¿Muy qué? –
-Muy rara, no sé, a veces estás feliz, luego te cabreas, y luego apreces feliz otra vez, o te pones triste, o hiperactiva, y... no sé, en la tienda... no eras tan así, ¿Qué ha pasao?, o sea, ¿Por qué? –
La peli roja se quedó un momento con la mirada baja tras mi pregunta y luego me miró a los ojos.
-Por ti. Aunque, en realidad. – Decía mientras se disponía a avanzar hasta donde estaba el resto de las cosas, cerca de la puerta trasera de la casa. – Es más por mí que por ti. – Concluyó poniendo un tono de voz un poco más melancólico.
-¿Eh? – Hice un tanto confundido por lo que acababa de decir.
-Es que... tú lo sabes, a veces me dejo llevar mucho por mis emociones y en ocasiones mis instintos se aprovechan de eso y me controlan y yo... como una boba me ilusiono y lo único que hago una y otra vez es... darme una hostia de cara contra la barandilla. – Dijo y se sentó de golpe en una de las cajas. – Y es que... a veces olvido que el mundo real... no existe dentro de mi cabeza. – Susurró mientras desviaba la mirada.
-Hmmm. – Murmuraba sin saber bien que decirle mientras me disponía a sentarme sobre una caja. - ¡Aayayayay, ¿que ha pasao?! - Exclamé al hundirse la caja donde me había sentado. – Carajo. – Decía mientras me levantaba y buscaba otra caja más firme en la cual sentarme. Por suerte no destruí la anterior, sólo la había deformado.
-Jijiji. – Rió la peli roja en voz baja. – Jexy, oye. – Llamó mi atención acabándome de sentar.
-Dime. – Dije reincorporando mi espíritu y sintiéndome un poco mejor por, bueno, ese colateral punto a favor de hacerla reír que sirvió para alivianarla.
-Creo que... para empezar la única que tiene que pedir perdón soy yo; a pesar de que tu también tienes parte de la culpa, he estado muy... bueno, desestabilizada estos días. Con todo lo que ha pasado, Monet, tú, esa... ¿cómo dijiste que se llamaba tu amiguita? –
-Rainbow. –
-Sí, y, ehmm... no sé; realmente la gota que derramó el vaso fue enterarme que vivias con ella, o sea, con otra chica, enserio, se me venían constantemente a la cabeza imágenes de ti y ella montándoselo y...y yo, yo, yo es que la mato ¡¿Dónde está?! – Exclamó saliéndose de sus cabales, poniéndose de pie y mirando hacia los lados medio histérica.
-Está bien está bien, tranquila. – Le decía mientras me ponía de pie y la tomaba de los hombros. – Eso no ha pasado, y no, es decir, nunca, nunca va a pasar. De todas formas Rainbow es una poni, y yo no le voy a ese rollo así que... no deberías de preocuparte. - Continué hablándole intentando calmarla.
Yaniss se tranquilizó un poco y me abrazó.
-Dame unos días, ¿sí? – Dijo aferrándose a mí.
-Está bien. –
-Y perdóname si en algún momento me puse muy posesiva y... loca. –
-Está bien. –
-¿Jexy? –
-Está bien. –
-¡Jexy! –
-Que si, mujer, ya, tranquila, si aquí en esta casa eso que te ha pasao es un requisito para entrar, nos ha pasado a todos. –
-¿Ser posesiva y loca? –
-No, perder el control de nosotros mismos. –
-Oh... jeje. – Rió mientras me soltaba y se frotaba un ojo.
-¿Estás mejor? –
-Sip. – Respondió alegre con una cara un poco más serena.
-Bien. Entonces vamos a ir desempacando. Que ya me carcome la curiosidad. – Dije me dirigí a abrir una caja más o menos grande, pensando que quizás había algún aparato o algo costoso.
-¡No- oye, espera, Jexy! – Exclamó la peli roja.
-Lol, ¿Qué es esto? – Pregunté al encontrarme con una hielera. – Con razón esta caja estaba fría cuando la cargué. – Dije y entonces la abrí. – Oye esto... esto es... ¿Qué es? – Pregunté sacando un contenedor de plástico de entre el montón de hielo humeante. – Parece yogur congelado, o es helado de... –
Y entonces me quedé tan congelado como aquello que estaba dentro de aquel contenedor.
-Jeje..., es... mi sustento para seguir con vida y... cuerda, por así decirlo. – Dijo incómodamente la súcubo.
Lentamente bajñe el contenedor y lo acomodé en el hielo junto a sus otros amigos.
-¡Aaahh! – Gritaba en voz baja mientras buscaba algo para limpiarme las manos.
-Ya, no exageres, estaba en un envase. – Me dijo sentándose nuevamente en la caja mientras yo revolcaba mis manos en tierra.
-¿De dónde...? –
-No quieres saber. –
-Sip, tienes razón, no quiero saber. – Dije y me senté un poco perturbado.
-Jiji... ehhh... –
-Sólo no dejes que Rainbow lo encuentre. –
-¿Se lo bebe? –
-Nooo, no, no, o sea, no sé, no ¿Qué coño estoy diciendo? es decir, Rainbow puede ser picantona, pero, no mames, no tanto así, no...; maldito fandom. –
-Oye, hablando de eso, ya ella sabe que... ya sabes. –
-No... –
-Aygh, que si ya sabe que hay porno de ella en... ¡ah claro! Entonces... ¡Tú eres el ruso! –
-Ehmm, bueno, sí, creo que sí. –
-¿Y cómo se lo tomó? –
-Ya te había dicho, se enojó conmigo. Pensó que yo había hecho los dibujos que encontró en internet. –
-¿Y no fue así? –
-¡Claro que no! Ella lo creyó por una cadena de infortunios que decían que yo era un pinche enfermo. –
-Pues creo que tenemos tiempo suficiente para que me cuentes con detalle acerca de tu historia con ella. Ojo, te lo pido en plan celosa, sólo tengo curiosidad sobre la pony con la que voy a compartir habitación durante unos meses. –
-Hmmm, bueno, supongo que si le conté a Rainbow sobre ti, debo contarte a ti sobre ella. Aunque, ¿cómo cojones sabes sobre ella en internet si apenas ayer la conociste? –
-Jex, por favor, tengo internet, en mi celular, en mi computadora, y... ¿no te parece que llevo suficiente tiempo aquí en la Tierra como para conocer algunas cosas sobre el internet? –
-Oh, no pues, disculpa, no sabías que eras batman. –
-Jajaja. –
-De todas formas creo que ignoré eso porque, bueno, llevo tanto tiempo sin internet y computadora que ya casi me olvido de que existe. Eso a pesar de que ahí conocí a la poni multicolor que tengo fastidiándome todo el día. –
-Hmmm, ahora que lo dices, anoche vi una computadora en la habitación bajo el colchón de la cuadrúpeda. –
-¿Por qué carajo le gusta esconderlo todo ahí? Espera, cómo, ¿de donde sacaste dinero para tantas cosas? – Pregunté al percatarme de todo lo que había traído la súcubo y lo que había mencionado antes además de lo que se había quedado en su apartamento.
-No es importante ahora, cuéntame acerca de Rain...bow. –
-Pero..., bueno, mientras no tenga que volver a la cárcel por esto... –
-¿Estuviste en la cárcel? –
-Mas o menos, pero, espera, le dijiste a Mazz que tú... –
-Si, si, pero, quiero oír tu versión. –
-¿Mi versión? Bueno, yo, a ver. Creo que para que lo entiendas todo, mejor empiezo desde el principio. En aquel día, en el que, por alguna razón, desperté. –
Y le conté a Yaniss, resumidamente, lo que había vivido con Rainbow Dash hasta ese día. Sólo oculté lo de la ropa interior porque en retrospectiva..., fue..., creo que de mis peores ideas, considerando que... en fin, que..., ya fue.
...
Terminé de contarle a Yaniss acerca de Rainbow y a lo tonto continuamos hablando otro rato sobre otras cosas hasta que decidimos meter las cosas a la casa antes de que se hiciese de noche.
-Entonces... – Decía mientras cargaba una de esas cajas frías. – Oye otra duda, ¿Es absolutamente necesario enrollarte con otro tío para alimentarte? –
-No, si necesito tener sexo para alimentarme. –
-Entonces por qué siempre me estás pidiendo que... ya sabes. –
-Ay, jexy, no lo digas como si nunca hubieses tenido un antojo. –
-¿Soy un antojo? –
-Lo que quiero decir es que: sé que no me alimentarás, pero quiero hacerlo por simple placer. Que por otro lado creo que también sirve para alimentarme, el placer, aunque no lo sé, de todas formas nunca me gusta dejar las cosas a medias; sin embargo por ti, haría lo que sea; y considero que un pequeño encuentro contigo equivaldría a muchos para mí. Entonces, en conclusión... –
-Aja, si, ya entendí. – Dije nervioso apresurándome a llevar la caja dentro de la casa antes de que a Yaniss le hirvieran las hormonas. O más bien antes de que a mí me pasara.
-Jijiji. – Rió al verme casi corriendo de ella. – Jexyy, Huye de tus tentaciones, pero despacio, para que puedan alcanzarte. – Me dijo en tono seductivo.
-"¿Dónde escuché eso antes?" – Me pregunté al hacérseme familiar esa frase. – En fin. – Dije fingiendo no haberla escuchado. – Ya lo que queda es una maleta. –
-Yo me encargaré de desempacar. –
-Sí, mejor, no quiero saber qué es lo que traes en todo ese equipaje. –
-Ah, ¿Ahora no quieres saber? –
-Después de lo que encontré en el hielo... no gracias. –
-Jejeje. Por cierto, hablando de eso, aún me falta por traer una nevera de estás... freezer, para el... ya sabes; ¿cabrá por aquí? –
-Ehmmm, creo que cuando termines de desempacar, creo que si cabe. –
-Bien. –
-Voy por la maleta que falta. –
-¿Sabes? Lleva como una hora mirándonos. –
-¿Quién? –
-Ah, ¿Quién va a ser? –
-¿Eh? –
-Está en las ramas del árbol detrás de ti. –
Arqueé la ceja y haciéndome el loco fui a por la maleta mientras disimuladamente revisaba las ramas de los árboles. Y efectivamente, ahí estaba, solo se alcanzaba a ver su cola arcoíris que quedaba colgando como adorno de la rama de un árbol.
-Te dije que está celosa. – Me recordó Yaniss cuando me acerqué a dejar la maleta.
-No está celosa. Sólo es un poco... curiosa. –
-Claro. –Dijo y luego se puso a cargar algunas cosas llevándolas a la habitación de Rainbow, que ahora también era de ella.
-¿Estás segura de que no quieres ayuda? – Le pregunté mínimo para intentar disimular, en realidad quería salir corriendo del lugar.
-Hmg, no, tranquilo, ve a hacer lo que quieras hacer, tengo mucho trabajo que hacer aquí, y aunque adore tu compañía, ya has hecho mucho por mí, no tanto como hubiese querido pero... –
-Okey, me fui. – Le dije apenas habiendo escuchado lo que dijo pues ya estaba caminando fuera de la casa.
Enseguida sentí y vi pasar un tacón volador a centímetros de mi cabeza. Cuando volteé, la demonio cerró la puerta de la casa. Suspiré y reí un poco, realmente me hacía gracia hasta cierto punto hacerla enojar de esa manera.
Fui, recogí el zapato, y lo coloqué al pie de la puerta para luego irme a caminar hacia el bosque mientras Rainbow seguía oculta en aquél árbol creyéndose invisible.
...
Y por fin, me encontraba sólo, tranquilo, y sintiéndome en paz con mi entorno, que no eran más que árboles torcidos y extraños, además de algún que otro cactus en el suelo árido de ese lado de la montaña.
Las cosas empezaban a ir mejor por fin, y de la noche a la mañana, ¿Quién lo diría?, o ¿Quién me iba a decir que terminaría metiendo a una súcubo a vivir conmigo y una pegaso en una casa abandonada en la montaña?
Pensar en todo eso por alguna razón me recordó que no había hablado con Yaniss sobre el entrenamiento, cosa que estaba entre las clausulas que Dash me había impuesto para aceptar la estancia de la súcubo en la casa. Enseguida pasé de preocuparme por eso porque pensé en decírselo luego, en ese momento sólo quería paz.
...
Luego de cinco minutos me aburrí de tanta paz y me regresé a la casa.
Entonces me encontré con una enfadada pegaso sentada en la tierra cerca de la puerta trasera de la casa con el ceño fruncido y dibujando algo frente a ella con su pezuña.
-¿Rainbow? –Llamé su atención y enseguida borró lo que estaba haciendo en la tierra. - ¿Qué haces? – Le pregunté agraciado.
La pegaso volteó a verme con cara desaprobatoria e hizo un ademán con su cabeza para que me asomara a la casa. Desestimé el enojo de Dash porque, bueno, ella se cabreaba con cualquier cosa así que..., en fin, fui hasta la puerta para tocarla.
-¡Fuera de aquí, igualada! – Gritó Yaniss instantáneamente escuchó la puerta.
-¿Igua-quien? – Pregunté a través de la puerta.
-¡oh! Ehj, Jexy, jejeje, qué... ehmmm... estoy igualando espacios y había una mosca muy molesta y-tuvequeecharla-en fin, estoy aquí arreglando la casa, ya sabes, muchas cosas , jiji... ahhh... –
-Ya, pero, es que me estoy aburriendo aquí afuera, ¿puedo entrar? –
-Ehmm, nop. –
-¿Y qué se supone que haga mientras? –
-Tranquilo, no tardaré mucho. Cinco minutos. –
-Lo mismo dijeron sobre Namekusei, ¡Oye! – Exclamé al sentir que Yaniss se alejaba y continuaba moviendo cosas dentro de casa.
-Me despegué de la puerta y miré a Dash, que seguía con su cara de "Qué débil eres".
-Dijo que en cinco minutos... – Le decía cosas que ni yo me creía a Rainbow, quien como si me entendiese bufó cabreada y se fue volando. – ¡Ah! Coñisimue' la madre. – Grité al ser impactado por una pequeña roca que me había lanzado la otra demonio que vivía conmigo en señal de desapruebo.
Ya sabes, unos les gritan a sus alumnos, otros le echan agua a los gatos, y Dash, Dash te tira piedras. Literalmente.
-¡¿Jexy?! ¡¿Sigues ahí?! – Me preguntó la peli roja decoradora.
-¡Seeeh! –
-¡Ah, qué bueno, oye, que lo había olvidado, ve abajo y recibe las cosas que va a traer lolfi! –
-¡¿Pero no que ya no traía más?! –
-¡Si, pero ya que estoy aquí con todo esto, le llamé para que trajera algunas cosas más! –
-¡Ah, okey! Joder. – Susurré luego de aceptar la tarea que me había impuesto Yaniss.
Caminé alejándome unos metros de la casa y luego miré los lados y respiré hondo.
-¡Rainbow! –
-¿Qué? – Preguntó rápidamente la pegaso fantasma al aparecerse instantáneamente a mi lado propinándome un susto del carajo.
-¡No mames, pinche! – Le grité en tono de reproche a la pegaso mientras me ponía la mano en el pecho cerca del corazón. – No te aparezcas así, loca, ¿No ves que por más que sea, tu cara de poni mutante, da miedo? – Le reclamé a la pegaso de ojos gigantes y melena arcoíris, quien respondió a mis quejas con unas frías y burlonas palabras en equestriano. – Como sea..., ¿Me puedes ayudar con algo? –
-... – Rainbow se quedó mirándome en silencio como si estuviera loco.
-Tú, ayudar, mi, o sea, yo. – Aclaré llevándome las manos al pecho.
La pegaso se hizo la que se lo pensaba un rato. Como si tuviese otra cosa que hacer, la cabrona.
Al final luego de unos segundos aceptó y me siguió hasta abajo, donde esperamos un buen rato sentados luego de que le explicase a Rainbow lo que estábamos haciendo.
La pegaso suspiró cansada y empezó a balbucear cosas intentando iniciar una conversación.
-Y... ehhh... – Decía mientras yo apenas le prestaba atención; de hecho estaba mirando las formas de las nubes. – Tú y... eso... ¿Hmmmjmmm? – Preguntó disimuladamente con cierto tono de vergüenza.
-¿eh? ¿Qué? –
-Nada. – Replicó rápidamente desviando la mirada.
-Hmmm, bueh ~ - Dije y seguí mirando las nubes.
Poco después la pegaso empezó a moverse al no soportarse estando quieta. Yo iba a ser lo mismo pero... me dio weba.
-"Bueno, ¿Entonces qué haremos?" – Me preguntaba dentro de mi cabeza mientras Rainbow hacía cosas con sus comadres las rocas. – "¿A qué te refieres?"... "Rainbow está celosa"... "No joda, ¿Tú también?"... "Si es que mirala, está ahí jugando con piedras, no está bien, obviamente quiere llamar nuestra atención"... "No seas gilipollas; a mí me preocupa más el cómo Yaniss va a dejar la casa"... "Pues no sé, supongo que bien, digo, la calidad se toma su tiempo"... "No hablaba de eso, me refería a que coño, con tantas cosas que está trayendo al final la casa parecerá más de ella que mía"... "¿Y eso te preocupa?"... "Pues..."... "Vamos, que te preocupa perder el "poder" de la casa"... "Un poco, si"... "Pero si nunca hemos tenido de eso, ¿de qué sirve extrañar algo que nunca has tenido?"... "También es verdad, pero ayer si que las controlé ahí un poco, ¿no?"... "Hombre, estaban más preocupadas pensando en el cómo matar a la otra que por el hecho de que tú estuvieses dando ordenes"... "no estoy seguro de eso; pero es que si la casa se vuelve de Yaniss yo..."... "Bah, relájate. Todo está bien, porque ahora mismo lo importante es que tenemos un techo sobre la cabeza, una linda demonio que nos está ayudando un montón, un trabajo... ah, y a Yaniss que decora la casa"... "Wey..."... "Ya, ya, sólo bromeaba, coño, la vida te sonríe, sonríele tú un poquito a la vida, desgraciao"... "ta bien, mira, esta es mi cara feliz: aarrhrrrghrhg"... "Meh, como sea, tenemos todo lo que necesitamos, y eso está bien para mí"... "Bueno, creo que para mí también". – Pensaba mirando las nubes rosas de la tarde.
-¡Jex! – Me llamó la pegaso haciendo que voltease a verla un tanto perezoso.
Entonces me encontré con esa cara y sonrisa que nunca me gustaron, esas que decían "Te voy a poner a hacer una vaina, y no me importa si dices que no". Suspiré y resignado, porque no tenía de otra, me levanté para recibir las órdenes de la patrona.
Rainbow complacida por mi obediencia, se dispuso a explicarme lo que íbamos a hacer. Me dijo que como "eso" estaba en la casa y además habíamos perdido el día de nuevo gracias a "eso"...
-¡Correr! – Exclamó colocando su pezuña sobre el dibujo de Yaniss, la casa, el sol y el reloj.
-¿Correr? –
-Correr –
-Pero... –
-Jex, correr. – Me dijo seria, pero luego relajó un poco su rostro. – Sólo, correr. – Dijo ahora suavizando el tono de su voz.
Suspiré y acepté su propuesta poco convencido, pero al fin y al cabo, al menos intentó pedírmelo de buena manera, cosa que aprecié bastante viniendo de ella.
Empezó a estirarse y me invitó a que hiciera lo mismo. Esta vez no me inventé nada e hice la rutina de estiramientos que ya me sabía. Una vez estuve listo, Rainbow me estaba esperando, y antes de que empezara a correr, esta me detuvo.
-Caminar. – Dijo.
-Ah, bien. – Respondí y empezamos a caminar tranquilamente.
-Rocas, correr. – Dijo señalándome una línea de rocas a lo lejos. - ¿Bien? –
-Ya,. – Dije asintiendo y continuamos caminando hasta cruzar las rocas donde empezamos a correr, o al menos yo lo hice hasta que Rainbow me detuvo para señalarme que lo hiciera lento, o sea, que trotara. Tenía que enseñarle a decir trotar de una buena vez.
Mientras trotaba, pensé en el Mazz, pero de cualquier forma el vendría desde la carretera y nos vería.
Así que terminé de echar la tarde corriendo y haciendo tonteras con Rainbow esperando a que el friki apareciera.
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... Continuará.
Y el final!, si el coienzo os ha parecido un poco soso, pos está bien, a mi igual me pareció un poco así, y si no, pos felicitaciones, no son unos pinches amargados xD.
Respecto a la portada nueva, no lo sé, quizás, me decida por una estos días. como dije antes, no prometo nada. Aún debo perfeccionar el diseño de Yaniss, que aun... a parte de que no sé dibujar mujeres xDu, no lo ideo en su totalidad. En fin, Muchas gracias por leer, y les agradecería más un comentario, en especial si no os gustó, comentadmelo, o alguna duda, u observación, o simplemente una especulación, que por otro lado si quieren hacer especulaciones así en plan discuciones, pueden visitar pilarceleste . net que allí tengo un tema de el fic, y hay una seccion donde tengo otro tema donde se pueden hacer ese tipo de cosas más cómodamente. O como quieran. Tengo el twitter por ahí, no lo uso mucho pero es porque no soy activo por allí porque no tengo nada que me atraiga por ahora de el sitio, no sé.
Y bueno, que me largo a dormir, adios, un abrazo, me despido y recuerden... los quero :3 ... *le da una colleja a dash*
-yo-yo... también los quiero...; me las pagarás...
-Pero no tengo dinero...
-...
