Y muy bien amigos mios... ... ... okno. Perdón por el retraso, la neta, es que este capítulo ha sido muy dificil de revisar, e incluso lo revisé mal, entonces fregadme todo lo que querais xDDD. No diré mucho, porque tengo un chingo de hambre y quiero comer uwu, entonces ahí los dejo leyendo.
Ambas chocaron. La fuerza de Rainbow empujó a Yaniss de regreso a la tierra donde con sus piernas hizo fuerza negándose a ser derribada por la pegaso.
-Os-tras. – Dije sorprendido tras el impacto.
Tragué saliva y me pregunté porque coño no había música de fondo y un mejor ángulo. La verdad, es que aparte de sorprendido también tenía algo de miedo por ellas dos. Si aquello iba a ser una pelea a muerte, aun si no terminaba tan allá, alguna de las dos iba a terminar seriamente herida y yo no tenía ni hospital, ni conocimientos en medicina para curarla, mucho menos tenía material para eso, salvo algunas vendas. Por otro lado...
-Oh mierda, que van a decir en el trabajo si la Yaniss aparece toda golpeada mañana... Ay cabrón... – Me decía pensando en que los weones de la tienda iban a decir: "Ohh mire lo que le ha hecho, jex maltratador, machista de los cojoones..." y el coño de su madre.
Mientras tanto las dos chicas seguían anulando sus fuerzas. Hasta que la Yaniss giró cediéndole el paso a Rainbow para que esta se estrellase y diese vueltas por la tierra hasta detenerse. La pegaso se sacudió y se puso de pié, la Yaniss no se pasó de verga y la esperó llevándose una mano al cachete, cosa que a la orgullosa peliarcoíris no le gustó e intentó encabronada ir a por ella para taclearla. La Pelirroja no tuvo pedos, y la esquivó porque era bien vergas. Rainbow continuó acumulando rencor mientras la joven súcubo la toreaba una y otra vez hasta que en una de esas, la chica de ojos dorados se cansó de jugar con ella y se detuvo frente a la pegaso a una distancia considerable mirándole con arrogancia.
Rainbow, ya con los ojos ardiendo en fuego, se fue directamente hacia la pelirroja literalmente como si fuese una bala, llevándose una hostia de la súcubo clavándola justo a sus pies.
-¡Hos...tias! – Dije en voz baja sintiendo el dolor hasta yo.
En ese momento no supe bien que sentir, pues estaba como "¡Yaniss soy tu fan!" e "¡HIJA DE PUTA LE PEGASTE A DASH, YO TE MATO VERGA NOJODA CARAJO!".
Yaniss sacudió el brazo y acarició su mano. Por su parte la pegaso se quedó en el suelo. Segundos después, temblorosamente levantó sus patas traseras intentando ponerse de pie. Y antes de que la Yaniss se diese cuenta, Rainbow despegó de la nada y le metió un cabezazo en el mentón a la súcubo mandándola a volar unos metros hacia atrás.
-Jodeeer... – Susurré al ver a Yaniss salir volando mientras Rainbow salía disparada hacia el cielo.
La súcubo reaccionó antes de caer, controlando su cuerpo en el aire y cayendo como mejor que pudo; arrodillándose para luego sujetarse la mandíbula. Subió la mirada para ver a la pegaso quien se restregaba el rostro con su pezuña. No me pidan detalles de los daños hechos porque a esa distancia apenas podía ver que putazos se metían.
-"¡Pero ve a detenerlas, cabrón!"... "¿Y llevarme una hostia de esas que se están dando? No jodas."..."Pero se van a matar",... "Ya viste lo resistentes que son, vamos que ni con balas";... "¡QUE VALLAS, MAMÓN!", "tururúuu..." -
Rápidamente la pegaso salió nuevamente dispara hacia Yaniss; esta, al sentir que Rainbow se aproximaba, pegó un salto hacia atrás, pero hola, una estratagema de la pegaso, quien enseguida "rebotó" del suelo y se fue directo a golpear el estómago de la súcubo para luego hacer una pequeña pirueta en el aire y dar un segundo golpe que mandó a volar a Yaniss, quien era demasiado vergas para rendirse y con sus alas se impulsó hacia adelante para pegarle otro golpe en la jeta a Rainbow, quien se recuperó enseguida para intentar meterle un gancho a la súcubo, quien se lo desvió y la pateó. La pegaso, recuperando el control de su pata delantera, abrazó la pierna de la súcubo para llevarla al cielo y desde ahí dar un par de vueltas y lanzarla hacia la tierra. La súcubo intentó usar sus alas para frenar el impacto pero no pudo. Furiosa, despegó en dirección a la pegaso quien la recibió queriéndole dar un cascaso pero sin contar con la astucia de la pelirroja, quien la esquivó e intentó golpear a la pegaso. Para su mala suerte Rainbow ganaba mucha movilidad en el aire, lo que le permitía esquivarle los golpes a la súcubo.
-Estas weonas no se andan con mamadas... – Dije viéndolas caerse a putazos en el aire. – Joder que hambre tengo. – Decía mientras me disponía a ver si estábamos cerca de la casa o algún árbol donde conseguir alguna fruta.
El par de féminas mortales siguieron peleando un rato en el aire metiéndose combo tras combo, hasta que la pegaso aprovechó el efecto de uno de sus golpes que atontó a la súcubo, para nuevamente tomarla por la pierna y lanzarla contra un árbol; la pelirroja impactó estremeciendo las hojas y la pegaso empezó a venir hacia mí a toda velocidad.
-¡Jex! – Exclamó justo antes de llegar a centímetros de mí, donde, en full hd, fue pateada por la súcubo que apareció casi de la nada mandándola a volar lejos y metiéndola contra un arbusto mientras yo ponía cara de loco.
La súcubo se quedó de pie delante de mí sin mirarme y no dijo ni una palabra. Estaba un tanto rasguñada y ya había valido verga el baño que se había dado recién, estaba empezando a sudar bastante. Se quedó mirando la dirección hacia donde había mandado a Dash esperando que esta regresase, y lo hizo, a toda velocidad intentando pegarle una hostia a Yaniss con su casco derecho delantero, golpe que Yaniss esquivo seguido de lo cual intentó golpear a Rainbow, pero esta la esquivó agachando la cabeza. Enseguida ambas empezaron a intentar golpearse pero cada una detenía el golpe de la otra con fuerza y poco a poco fueron alejándose y moviéndose por el descampado hasta que Rainbow comenzó a esquivar los golpes de Yaniss empezando a como bailar hasta llegar a un punto en el que se giró por completo y de un solo movimiento se puso en una posición metiendo una coz que le sacó todo el aire a la súcubo.
Yaniss resistió el golpe que recibió en el estómago sin que este le mandase a volar; luego se echó hacia atrás y abrazó a su estómago sufriendo una arcada. Enseguida se recuperó, arremetió con fuerza hacia la pegaso quien se elevó a la vez que volteaba para detener el golpe con una de sus patas delanteras y darle una patada a la súcubo; esta, cabreada, respondió con un golpe que fue bloqueado por Rainbow, quien retrocedió en el aire y antes de que se diese cuenta, fue pateada por la pelirroja, mandándola a volar lejos otra vez. La súcubo aprovechó el momento y se sacudió un poco antes de que la pegaso regresase volando para intentar golpearla. Yaniss tomó la pezuña de la pegaso y seguido de eso, esta intentó golpearla con su otro casco, el cual fue detenido de la misma forma.
Luego de un momentáneo tira y afloja, Rainbow intentó adelantar su cabeza y morderle el rostro de Yaniss, cosa que espantó a la pelirroja, haciéndola ceder para esquivarla. Se pasó un momento sus dedos por uno de sus cachetes y los observó sorprendida antes de cubrirse de otro ataque propinado por la furiosa pegaso.
El par de coléricas gladiadoras continuaron luchando incansable y furiosamente minuto a minuto mientras el crepúsculo caía sobre nosotros, amenazando con convertirse en noche mientras sangre y moretones empezaban a aparecer en los cuerpos de nuestras luchadoras llenas ya de abrasiones, rasguños, y más que no podía ver porque se estaba poniendo bien pinche oscuro.
Yaniss había perdido parte del sujetador y Rainbow algunas plumas y pelaje, aunque ninguna de las dos se había atrevido nunca a tirarse de los pelos en todo lo que llevaban de combate.
Cada vez los golpes eran más lentos a la vez que débiles, igual que los movimientos del par de chicas, las cuales ya se veían bastante cansadas pero sin ninguna intención de rendirse ante la otra.
Cada vez que Rainbow acertaba un golpe Yaniss respondía con uno más fuerte y viceversa. Los bloqueos cada vez bloqueaban menos, el viento soplaba, el cielo se nublaba, la luz del sol se volvía tenue, parecía que pronto iba a llover pero ellas seguían golpeándose la una a la otra sin piedad.
Mientras flotaba cerca del suelo, Rainbow, en un momento que Yaniss se descuidó, logró meterle otro golpe en el rostro y luego otro seguido en el estómago haciéndola retroceder; sin embargo la súcubo regresó enseguida para devolverle un golpe en el estómago, Rainbow respondió fuertemente con lo mismo, haciendo volar a la súcubo, quien aterrizó tomándose el estómago con la mano y escupiendo, para después arremeter con toda la ira del mundo mintiéndole combos como podía a la pegaso fallando algunos y recibiendo bloqueos de otros hasta que alcanzó a conectarle uno en la jeta. Creí escuchar a la pegaso reír un poco hasta que Yaniss avanzó nuevamente y la golpeó en el estómago; Rainbow ni se inmutó y enseguida fue directo y le dio otro fuerte golpe en el rostro a Yaniss, haciéndola dar vueltas para posteriormente apoyarse en un árbol que había cerca. La pegaso aprovechó ese momento para acercarse a la súcubo. Al darse cuenta, Yaniss se giró y puso sus brazos en posición defensiva, pero Rainbow era muy vergas y con dos combos la hizo perder la postura para luego caerla a putazos por todos los lados hasta que la pelirroja cayó deslizándose hasta el suelo hecha una mierda. La pegaso aprovechó unos momentos de supuesta victoria para respirar, pero de repente la súcubo saltó y le metió una patada voladora alejando a Dash unos metros. Yaniss respiró bruscamente hasta recuperarse un poco y fue corriendo hacia Rainbow hecha una fiera dispuesta a meterla una súper hostia de la leche. La pegaso la vio venir y preparó un golpe que conectó con el rostro de la pelirroja a quien le valió verga y brutamente siguió avanzando con la pezuña de Rainbow en su cara hasta también darle el golpe en el rostro haciéndola retroceder.
-¡MALDITAAA! – Exclamó Yaniss yéndose hacia Rainbow para darle una patada y luego un golpe que Rainbow desvió un su pezuña para después con la fuerza que le quedaba taclear y tirar a la súcubo al suelo.
Yaniss temblaba en el piso sin poder levantarse mientras Rainbow se iba hacia los lados en el aire hasta que finalmente se desplomó al no poder mantenerse arriba.
Ambas estaban ya en el límite de lo que podían dar y recibir.
Luego de unos segundos di la pelea por terminada en empate luego de ver que ninguna lograba ponerse de pie y me acerqué.
-Okeey, ya. Empate, ahora nos vamos a casa y reflexionamos un poco sobre lo que... –
-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! – Gritaron repentinamente las dos espartanas al unísono levantándose rápidamente de sus sitios y yendo la una a por la otra ciega y furiosamente con la mala suerte, que las hostias, las dos, se las terminó llevando un servidor que no encontró otro sitio para ponerse, que en medio.
No alcancé ni a gritar, ya me dolía toda la cara solo con hacer la intensión de hablar, me habían golpeado cada una en un lado de la cara y a pesar de estar las dos extremadamente cansadas me dolió como el carajo, nomás atiné a sujetarme el rostro y agacharme intentando contener el dolor y las ganas de gritar.
El par de féminas se quedaron a mi lado unos segundos aún sin percatarse de que yo estaba ahí hecho una bola por el tremendo putazo que me habían metido.
-... -
-... -
-... -
-... -
-¡Jex! -
-"Alfin" – Pensé al oír a la pegaso exclamar mi nombre dándose cuenta de que me había pegado.
-¡Ay no, Jexy! – Exclamó la otra preocupada.
-Perdón. – Dijo Rainbow, y que alguien lo anote, el primer y quizás el único golpe por el cual la pegaso se disculpó conmigo sin necesidad de tener yo que casi morir.
-Jexy, discúlpanos. – Me decía cariñosamente la súcubo acercándose a mí.
Yo por mi parte asentí apretando los dientes porque no podía hablar.
Entonces el par detuvo su preocupación un momento y empezaron a mirarse. Sentí como la tensión subía y empecé a quejarme un poquito para distraerlas y opacar el rencor con la culpa, ya saben, la antigua "técnica del pringao lastimao que da pena". Si es que todo estaba planeado, sí, seguro...
-... Vamos a casa... - Dijo Yaniss tomándome de un brazo y esperando a que Rainbow me tomase del otro.
La pegaso no puso problemas y lo hizo. Las dos despegaron suavemente sin demasiada prisa y sorprendentemente después de semejante paliza, lograron mantenerse en el aire dirigirse a casa mientras me cargaban.
-Qué lástima que la diversión haya terminado. – Comentó Yaniss mientras Rainbow se reía en voz baja. – Aunque... creo que después de todo... ya estoy satisfecha, ¿y tú? – Le preguntó a la pegaso, quien la miró un tanto confundida. – Olvídalo... – Dijo calmada y luego se calló hasta llegar a casa.
...
Al llegar a casa pude notar lo mal que estaban las dos chicas. Yaniss, bueno, tenía roto el sujetador y estaba toda jodida al igual que Rainbow. Estaban más golpeadas que la cresta, sobre todo en el rostro que fue donde se intentaron centrar, las cabronas; En ese momento supe que no tenía que hacer encabronar a ninguna al menos mientras no supiese congelar o poner a dormir gente de manera controlada. Yaniss al final si tenía un rasguño en el cachete por el intento de mordida de Rainbow y a esta se le habían caído algunos mechones de pelo por las revolcadas de la súcubo. A la pegaso, como era de esperar nada más podía ver algo de sangre tiñéndole partes del pelaje y la suciedad característica de todo el desmadre que montó; por otro lado a la pobre Yaniss que casi ni llevaba ropa, estaba estropeada, y hasta ahí llegaré. No quiero meterme a valorar lo jodidas que estaban porque no me gustaba nada verlas así, más aún cuando parte de la culpa la tuve yo.
-Jexy... siéntate. – Me dijo la pelirroja acompañándome hasta el sofá. - Te busco algo de hielo. – Decía mientras se levantaba del sofá ahí en plan "¿A mi qué? No me pasa nada".
-Hmmhm. – Me negué señalándola completa mientras me ponía de pié yo también.
-Jexy, no seas pesado y siéntate. – Me pidió con un tono entre amable y enojado, cosa que ya me hizo sentarme como niño regañado, no quería que me calzara otra. – Yo estaré bien. – Dijo la inhumana demonio con el montón de moretones y abrasiones por todo el cuerpo.
Se fue a por el hielo en el freezer mientras Rainbow me miraba fijamente con los ojos bien abiertos como si quisiera reírse pero se aguantaba. Entrecerré mis ojos mirándola con desapruebo y esta me sonrió encogiéndose de hombros para luego sacarme la lengua e irse en dirección al baño.
-"Lo que no entiendo es por qué se ríe, si está toda jodida" – Pensé antes de que Yaniss llegase y me empezase a pegar una bolsa con hielo al cachete.
-Toma, ponte está al otro lado. – Me dijo pasándome otra bolsa de hielo.
Obedecí a Yaniss y nos quedamos así por unos momentos mientras yo no paraba de querer ayudarla a ella con sus heridas más graves que las mías.
-Quédate quieto. – Me decía. – Mira, acuéstate un rato, yo voy un momento a la habitación. – Dijo y me acostó en el sofá. – Avísame cuando te empiece a doler la cabeza. – Me pidió y luego se fue a su habitación mientras se escuchaba a Dash dándose una ducha.
-"Más inútil y me mato". – Pensé de mí mismo recostando mi cabeza del brazal del sofá luego de ver a Yaniss entrar a la habitación. – "Hombre, mira el lado positivo, si no nos hubiésemos llevado la hostia igual y hubiesen seguido hasta quien sabe qué hora"... "Es verdad, pero bien pudimos haberlo hecho antes, ¿no crees?"... "Bueno, sí, pero no, creo que si hubiésemos intervenido y recibido el golpe antes, hubiésemos sido excusa para aumentar el conflicto o que se yo, así en plan de que ¿por qué le pegaste? ¡A que te reviento! Con toda la hipocresía del mundo"... "¿Y por qué eso no pasó ahora?"... "Porque ya estaban cansadas y... como dijo Yaniss ya se habían desahogado la una con la otra así que..."... "Nada weón, no lo sé, me siento inútil"... "Bueno, no sé cabrón, yo nada más intento... no sé". – Pensaba tirado en el sofá con el par de bolsas de hielo en mis cachetes.
Al rato Yaniss salió de la habitación viéndose igual y luego de darme un pañito húmedo para que me lo pusiera en la cabeza, se dispuso a organizar algunas cosas en la cocina. Por otro lado Rainbow terminó de ducharse, salió del baño y entró en la habitación.
-Yaaniss, yaa me duele laa... – Le decía a la súcubo y enseguida esta me dejó caer un trapito en la cara. – Gracias. – Le respondí sin sacarme el trapito de encima y se fue a la ducha.
Entonces poco a poco empecé a moverme para acomodar el trapito en mi frente cuando de repente empecé a tener un sueño de la verga.
-"No me digas que esta cosa..." – Pensé sacándome el pañito de encima para mirarlo. – "Está tía me va a terminar matando..., pero al menos..." – Intuí que el pañito tenía cloroformo y yo por andar pensando en pendejadas lo inhalé todo.
Al final pensé "Ya qué carajo" y me rendí ante el sueño que me invadía. Tampoco tenía opción.
Esta vez sí se aplicaba lo que Yaniss me había dicho antes, que estaba estresado y necesitaba descansar. Pero aun así no había derecho coño, que pasé casi todo el día durmiendo, y dos cloroformasos en un día como que no... No joda. Pero bueno... a pesar de sentirme incómodo luego de despertar en mi cama a mitad de la noche, decidí no prestarle atención al hecho y continuar durmiendo.
...
Desperté gracias a la alarma de mi reloj. Lo apagué y miré a los lados para después lentamente ponerme de pié. Enseguida escuché la puerta de la habitación de Rainbow y Yaniss cosa que en cierta medida me asustó. Tomé mi cepillo de dientes y salí de la habitación dándome cuenta de que no había nadie afuera.
Me pareció extraño, sabía que alguna de las dos, estaba despierta pero me fue raro que Yaniss no estuviese fastidiándome en el cuarto y que Rainbow no estuviese viendo la tele. Me encogí de hombros y fui al baño para cepillarme los dientes.
La hinchazón en mis cachetes no era tanta, cosa que me sorprendió. Si es que estaba siendo una mañana llena de sorpresas. Después de cepillarme me fui a por mi toalla para después ducharme.
-Bueno... ya estoy. – Dije luego de vestirme. – Ya casi me estoy yendo y Yaniss no aparece. – Decía extrañado mientras revisaba el reloj y salía a la sala de nuevo sin encontrar a nadie salvo un sándwich que no había visto antes en el mesón. – Bueno, al menos... – Dije disponiéndome a tomar el sándwich para comerlo.
Entonces escuché unas voces de la habitación de Rainbow. Vi extrañado la puerta y me acerqué.
-¿Yaniss? – Pregunté tocando la puerta y abriéndola sin querer.
Por un acto reflejo me asusté porque nada bueno pasaba cada vez que esa puerta era abierta por mí. Pero luego pude ver a la pelirroja sentada frente a un gran espejo que no sabía de donde había sacado, rodeada de muchos potecitos de qué se yo.
-¡No, Jexy, no entres, no quiero que me veas fea! – Exclamó la súcubo en camisón asiéndose bola y escondiendo su cabeza para que no pudiera verla.
-Wow. – Dije sorprendido mirando a mi alrededor.
-Lo sé, estoy horrenda... – Lloriqueó la pelirroja.
-No me refiero a eso, la habitación..., mames. – Decía mientras observaba descolocado el como la pelirroja había puesto la habitación que era un desastre la noche que ella llegó, ahora parecía un palacio comparada con el resto de la casa.
Cortinas, armarios, escritorio, alfombra, mini ventiladores colgados de las paredes, lámparas...
-Oye, esto... ¿esto como se llama? – Le pregunté refiriéndome a un mueble junto a las camas.
-¿Eh, qué? Oh, es una mesita de noche. – Respondió y luego volvió a esconder la cabeza.
-¿Y de tarde? ¿se transforma o qué? –
-Jexy, estás nominado. – Me replicó enfadada por mi tontería.
-Ta weno pues... – Dije acercándome a ella.
-Esto no se quitaaa. – Dijo molesta poniéndose un polvo en la cara.
-¿Qué haces? – Le pregunté a la pobre súcubo que estaba sentada en el suelo totalmente acomplejada.
-Intentando cubrir lo que me hizo tu amiguita. – Respondió fastidiada echándose maquillaje como loca.
-Oye no te hagas la loca que tú la dejaste casi igual. –
-Ah sí, mírame. – Dijo y volteó para que le viera el rostro.
Parecía un fantasma de lo blanca que estaba su cara, además del exceso de sombra que se había puesto sobre los ojos y una venda que tenía sobre la nariz... realmente me dio más risa que lástima.
-Ehhh...jeje... –
-Está bien, ahorita no, porque he pasado toda la mañana aquí y el maquillaje cubre demasiado pero si hubieses visto como terminé luego de ducharme... por lo menos ella tiene pelo y eso le cubre todo, pero yo... – Decía lamentándose por su aspecto luego de la pelea.
-Bueno pero no importa, mira, te quedas aquí en casita descansando, ya voy yo para la tienda sólo. – Le propuse en tono calmado para intentar tranquilizarla.
-¿Y dejarte a merced de zorras callejeras? No. –
-Estaré bien, confía en mí. No saldré de la tienda hasta que tenga que regresar. –
-Pero ellas podrían entrar y raptarte, entonces yo... –
-Yaniss... –
-Pero... –
Entonces la vi con mis ojos dormilones de "detente".
-Bueno, pero al menos déjame maquillarte a ti también para que no se te noten los golpes. – Dijo acercándome la esponjita esa para maquillaje.
-No, no, no... – Me negué alejándome de ella.
-Que se te marca ahí la herradura de la otra, ¡ven aquí! – Exclamó.
-No, jamás. –
-Jex no seas tonto, muchos hombres se maquillan. –
-Si pero usan tacones y faldotas y... –
-Maquillarte un poquito no te hace automáticamente una drag queen. Además ¿Qué quieres? ¿Que te vean una herradura en el rostro y piensen que intentaste violar un caballo? Mira que yo me lo pensé cuando fuiste a la tienda golpeado la primera vez. De hecho, ahora que lo pienso... – Dijo mirándome seriamente.
-¿Qué?, no, no, no, yo ya te expliqué que la bicha me pegó porque creyó que yo había hecho los dibujos porno de ella que vio en internet. –
-Si vienes aquí y me dejas borrarte esa horrible marca de tu precioso rostro, te creeré. – Dijo cruzándose de brazos.
-Yaniss..., argh, vale. – Dije accediendo a regañadientes a que la súcubo me pusiera maquillaje en el rostro.
Odiaba cada segundo que pasaba y ella no terminaba de profanar mi rostro con polvos.
-Jexy, eres tan pero tan mojigato, no puedo creerlo. – Me dijo agraciada al notar que yo intentaba mantener mi vista alta todo el tiempo que estuve sentado frente a ella con sus brazos abiertos dirigiéndose hacia mi cara.
-Déjame en paz. – Respondí apenado desviando mi vista a una esquina.
Al rato la súcubo estuvo satisfecha con el resultado y me dejó verme en el espejo.
-Bueno... Oye... si no estuviese rapado... – Dije y empecé sin querer a hacerle un par de caras al espejo. – Mierda que estoy haciendo. – Reviré ya volviendo en mí. – Ehqjem, sí, está bien, genial. – Dije ahora con voz de macho men asintiendo y poniéndome de pie.
La súcubo se puso de pie al mismo tiempo que yo y me miró sonriendo juntando sus brazos.
-¿Qué? – Le pregunté y ella inclinó un poco su cabeza haciéndome voltear para darme cuenta de que una pegaso celeste estaba allí ya partiéndose de risa silenciosamente hasta que me vio y si empezó a descojonarse en voz alta y a tirarse por el suelo con su ojo morado y su hocico rasguñado. A los pocos segundos Yaniss se le contagió la risa de Rainbow y también empezó a descojonarse. – Me cago en... sois unas... las dos... ñiah. – Dije trabado de la pena y salí de la habitación.
-Que no, mi amor, si no me rio de ti, es esta... es esta hija de puta jajajaja... perdooonjajajajaja – Dijo yendo hacia mí intentando disculparse pero sin poder aguantar la risa y terminando medio caída con la mano sobre el mesón.
-Si sí, ya, ya veo ya. Bueno, si no vas a ir a trabajar, ya me adelanto yo, no vaya a ser que Mazz me deje. – Dije y me dispuse a salir de casa. – Ah coño espera, mi sándwich. - Recordé mi desayuno y regresé para tomarlo y comerlo en el camino.
-Ah oye, espera un segundo. Que... ayer mientras arreglaba algunas cosas... – Me decía mientras detenía su risa y volvía a su habitación.
-Hmmfff, ¿qué? – Pregunté fastidiado deteniéndome en el pasillo y mirando a Rainbow revolcarse por el suelo como una gata en una alfombra. - ¿Tú qué? ¿Te lo pasas bien? – Le pregunté y esta me quedó mirando unos segundos para luego volver a partirse de risa. – Joder... - Dije orbitando mis ojos.
-Ayer estuve revisando la casa más a fondo... y encontré esto. ¿Qué es? – Preguntó medio enojada mostrándome la ropa interior roja que le había comprado a la pegaso.
Sentí un escalofrío recorrerme todo el cuerpo seguido de una sensación de miedo atroz y "OMAIGAH EL APOCALIPSIS IT'Z VYGUM!".
-Ehhh... – Tartamudeé intentando buscar una respuesta coherente pero nuevamente mi cerebro voló al sur y me mandó una postal de que felicitara al corazón que había superado el record guiness de latidos por minutos en diez segundos.
-Bueno, no, ya sé lo que es. Ahora dime que son para mí, o que eres transfor; porque la tercera opción claramente no la terminarás de decir. – Dijo ya empezando a cabrearse.
Bueno la opción más viable la vi clara.
-Ehm, sí, es para ti, lo compré el otro día, tu sabes... – Le dije a ver si colaba.
-¿Ah sí? Pues a ver si me queda. – Dijo enojada y empezó a quitarse el camisón mientras yo me ponía más nervioso e intentaba taparme los ojos mientras Rainbow aún continuaba riéndose. – Bueno, están un poco apretados, ¿y porque tienen hueco en...? jajaja, pervertido. – Me dijo y luego se fue para dentro de la habitación mientras yo me sentía cada vez peor. – Entonces estos también son míos, ¿no? - Dijo desde dentro.
En eso Rainbow paro sus risas y vio a Yaniss.
-Tú... eso, mío. – Dijo yéndose con la súcubo.
-¡Hostias! – Exclamé en voz baja y empecé a caminar haciendo el menor ruido que pude para salir de la casa.
-¿Qué? – Preguntó la súcubo extrañada.
-Mío, eso. – Repitió la pegaso.
-¡Jexy, que está diciendo que es suyo! – Exclamó la pelirroja.
Di por valido verga todo y empecé a correr como aweoniao.
-¡Jexy me engañaste, la ropa es de esta! ¡Vuelve aquí, ¿Cómo se te ocurre?! ¡Ahg mi pierna, me duele todooo...! ¡Jexy, Eres un...! - Exclamó aparentemente sin poder echar a correr detrás de mí, normal, estaba destruida por lo de la noche anterior, así que yo tenía ventaja.
-¡Nos vemos luego! – Le grité desde lo lejos.
Me fui montaña abajo con el corazón en un puño hasta que lo cambié por el sándwich que me empecé a comer.
Terminé de bajar y encontré al Mazz acostado en el asiento de tras del auto.
-¡MMezzu! – Exclamé en plan loco levantando los brazos en el aire como si no me importara.
-¡Jixuuu! – Exclamó al tiro levantando sus brazos el también a la par que se sentaba. - ¿Y la Yaniss? – Me preguntó sentándose levantando su torso en plan vampiro.
-No va a venir, tuvo una sangrienta pelea a muerte con Rainbow ayer y se ha quedao en casa jodida. – Respondí aún con el ánimo de weón loco.
-Mucho habían tardado. –
-La verdad es que sí. Vamos, sal y vámonos antes de que Yaniss encuentre la manera de bajar. – Le dije apresurándolo.
El friki saltó por encima del asiento delantero y se puso de chofer.
-¿No dijiste que se iba a quedar? – Me preguntó.
-Sí, pero... es que descubrió la ropa interior que le compramos a Dash la otra vez, y esta como es una bocazas le dijo que eran de ella, así que... –
-Con razón te veo tan ilusionado con irte de aquí. – Dijo y arrancó el auto.
-Pues sí, el panorama que tengo cuando regrese con esas dos... desde luego... nonbueno. –
-Oye, ¿y la pelea fue muy fea? – Me preguntó curioso.
-Hombre, fue fea... si lo vemos desde un punto de vista en que a las dos se las quiere y está mal que se hagan daño, sí, fue fea. Pero si lo vemos desde el punto quiero sangre y soy un mono, estuvo con madre la pinche pelea, eso sí, todo a la cara, las cabronas, no sé cómo mierda ninguna se ha quedao tonta. Se han metido cada hostia, bueno, la Rainbow, no sé bien como peleará contra otro poni, pero aquí le ha dao por elevarse para ponerse el nivel de Yaniss y madrearla de una manera que no era ni medio normal; y la Yaniss pues andaba de vergas ahí esquivando y dejando en ridículo a Rainbow en distintas ocasiones, en plan torera. Eso sí, el madrazo que le metió a Rainbow cuando esta se venía acercando volando hacia ella que la dejó clavá al suelo no joda. Pero estuvo mal, muy mal, pobrecitas quedaron hechas mierda-pero no mames al final como se caían a golpes limpios estando ya al límite de lo que sus cuerpos daban, intentando tumbar a la otra sin importar nada,... buah como para hacerlas encabronar. –
-Joder. ¿Y al final qué? –
-Pues al final... bueno, al final las dos cayeron y yo de pendejo me metí en el medio pensando que se había acabado y pues que se levantan las dos, en plan zombis, y me calzaron un madrazo en la cara cada una por un lado. –
-Ajajaja...Ahhh, por eso llevas maquillaje. –
-Coño, ¿se nota? E-esto me lo hizo Yaniss esta mañana porque... se me notaba la herradura de Rainbow en el cachete y se puso como loca. –
-Bueno, realmente no se nota porque esté mal o haya faltado, de hecho es muy buen maquillaje. Pero ya decía yo que te faltaban golpes en la cara. –
-Ah coño... bueno si, me tapó parte de lo que me había hecho Rainbow la vez pasada. –
-Entonces... ¿Estuvo buena la pelea? –
-Bueno... Me sabe mal, pero sí. –
Y pues continuamos hablando de eso durante un rato, Mazz me pidió que le contara más de la pelea y eso hice. Parte de mí se sentía culpable, y la otra simplemente se preguntaba por qué.
...
-Meh, al final todo terminó ahí más o menos. – Le dije ya casi llegando a la tienda.
-Oye ¿Y no te preocupa dejarlas solas en la casa? ¿Y si se vuelven a pelear? –
-Ehm, no pensé en eso, pero creo que no pasará, es decir, si no estoy yo allí no debería haber motivo para que esas dos se pusiesen otra vez de violentas, más aún en el estado en que están, que no pueden ni correr. –
-Claro, como eres el causante de sus celos... –
-Y dale. –
-Bueno, ya llegamos, ahora a ver qué hago si me falta Yaniss tras el... –
-Meh, no necesitas tanta gente en el local para atender, digo, es pequeño, no se cual fue tu manía de contratar tres personas, lo suyo serían dos. – Dije haciéndome el que sabía de negocios.
-¿ah sí?, bueno, tienes razón. Jex, estás despedido, ahorita te doy para un autobús y le dices a Yaniss que ella también lo está. Ya verás que contenta se pone. –
-Pe-pe-pero, no, oye que si quieres hacer lo que te da la gana yo me importa un huevo lo que se cuece ya tu sabe. – Dije acojonadamente confundido.
-Es una broma, tonto, vamos, baja. – Dijo el Mazz mientras detenía el auto.
-Holaa. – Me dijeron el par de muchachos que ahí estaban extendiendo la mano mientras me acercaba sin darme más remedio que saludarles ahí como pude, de hecho me hice un lío con el saludo ese del puño y terminamos yo y el alejo dándonos manotazos en plan chiste.
-¿Qué pasó Fer, cómo estás? – Pregunté lanzado (cosa rara en mí) extendiendo mis brazos para darle un abrazo al nigga quien aceptó como para no dejarme así.
-Bien, estoy un poco mejor. – Respondió viéndosele un poco más encendido que el día anterior.
-Me alegro. –
-Oye, ¿y Jenny? –
-No pudo venir, es que amaneció enferma esta mañana y pues le dije que se quedara descansando en casa. Me iba a quedar con ella pero... – Dije ahí una excusa que me inventé en el camino mientras iba hacia allá.
-Ah, era para darle las gracias; ayer hablé con ella ¿sabes?, y me ayudó mucho. Enserio, oye, lamento si dije que estaba loca. –
-¿Y cuándo fue eso? – Pregunté extrañado, por él, no por lo que hubiese dicho, todos sabemos que a Yaniss le falla algo ahí adentro.
-Tú aún no habías entrado al equipo, pero las veces que se aparecía por aquí... bueno. Perdón. –
-No hay problema, hombre, un poco loca si está. – Le dije para que no se sintiera mal el pobre inocentón que ni sabía la profundidad de lo que estaba hablando.
-Cómo todas las mujeres en general. – Agregó Mazz pasando entre nosotros y dándole unas llaves al Alejandro.
-Amén. – Dijo este y se dispuso a abrir los candados.
...
Una vez dentro realmente no pasó demasiado. La mañana se desarrolló de manera normal. Hablé con Mazz acerca de la no presencia de Frank y me aclaró que el horario universitario del fotógrafo no le permitía ir en la mañana, por lo que quizás el día anterior fue porque tuvo un hueco, no hubo clases, o qué sé yo. Entonces eso significaba que al menos por la mañana, estábamos libres de ese problema. Por otro lado noté que la cantidad de gente que entró ese día era como menos. Al final Yaniss como que sí daba caché al negocio. Hablando de Yaniss, aún, a pesar de lo de esa mañana, me sentía mal por no haber hecho nada antes para evitar que se cayera a putazos con Rainbow, sobre todo por el cómo quedaron, aunque... la verdad me reconfortaba verlas que no se habían quedado tan mal, es decir, uno pensaría que después de tantos golpes se quedarían tontas o mínimo repostadas en cama por una semana, pero el par de guerreras ya hasta se reían. Por un lado me daba mala espina el aguante que tenían, y por otro lado me aliviaba. La cosa es que de todas maneras, me sentía culpable. Tanto así que se me quitó el hambre y rechacé la invitación de Alejandro.
-¿Alo? – Contestó el teléfono Fernando mientras comía una empanada detrás del mostrador llamando mi atención. - Hola Jenny, ¿cómo estás?... yo-,bien, ¿qué?... si está aquí. Tranquila yo lo vigilo. Jajajaja... está bien. Gracias a ti. Adiós. Ah, espera un momento, ahorita te la mando. – Se despidió y acto seguido me hizo una seña señalándome con dos de sus dedos.
Alcé un poco mis manos alegando mi inocencia y me puse a mirar hacia la calle. Entonces escuché el sonido de una cámara y volteé.
-Oe Fernando, no me seas topo. – Le dije al nigga espía que me había tirado una foto y se la estaba mandando a Yaniss por teléfono.
-Jajajaja... – Se rió el cabrón y mandó la foto.
-Yo sigo creyendo que Jex se metió en un problema al liarse con esa chica. – Comentó el Alejandro.
-¡Yo también! – Exclamó el Mazz desde su cueva.
-"Y yo". – Pensé haciéndome el loco.
-Pero déjenlo quieto, vale. Ustedes lo que pasa es que no conocen a Jenny. ¿Verdad que es tan bella por dentro como lo es por fuera? – Me preguntó agarrándome desprevenido.
-¿Eh?, ah, sí, claro, hombre. Es... si es que no puedo explicarlo. – Dije intentando sonar convencido y con sentimiento.
-Te entiendo. – Dijo el Fer nostálgico y en eso vuelve a sonar su celular. - ¿Aloh? - Contesta mientras entra un cliente a la tienda y es atendido por Alejandro. – No, no, creo que sólo estaba mirando a la calle. Bueno, no ha pasado ninguna chica así que no creo...; Jex, ven dile algo, pobrecita. – Me dijo el wey pasándome el celular.
Yo, viéndome arrinconado y sin otra opción, me levanté y fui a por el celular.
-¿Aloh? - Dije indeciso buscando ponerme bien el celular en la oreja.
-¡Jexy, ¿Qué hacías mirando a otra?! – Me preguntó un tanto histérica.
-Que solo estaba mirando la caalle. – Respondí un poco agobiado dándome la vuelta para que no se vieran mis gestos de "Ay la verga ¿por qué me pasa esto?".
-¿Seguro? – Me preguntó con su tono de "estoy molesta no atiendo razones".
-Hombre... – Decía sintiendo que los muchachos me estaban mirando y que no debía ponerme irónico y mamón con ella.
-Mira que voy para allá, me tomo un sedante y no hay dolor que me pare. – Me dijo, obligándome a recurrir al socorrido mecanismo de defensa de doble filo llamado "Baja la bandera del parquímetro, estándar".
-Mi amor, sabes que sólo tengo ojos para ti, eres lo más bonito que me ha pasado en la vida. – Decía mientras vomitaba por dentro y sonreía psicópatamente mientras me temblaba un ojo ocultando mi cara de los demás.
No soportaba hacer eso. La culpa, el asco y el orgullo se chocaban y no paraban de gritarse cosas.
-... Jexy. – Dijo un tanto emocionada. - ¿Lo dices enserio? – Me preguntó con la voz un tanto temblorosa.
-Venga, Jenny, yo también te quiero, adiós, un besito. – Dije con cara de Yaoimng.
-¡¿Qué?-Jexy-NO! –
Colgué apretando todos los botones, le di el celular al Fernando y me fui a sentar.
-Je... –
-No quiero ni una palabra. – Dije levantando un dedo antes de sentarme y posar mi mirada en la calle.
Todo se quedó en silencio mientras más clientes entraban y salían durante toda la mañana.
...
Al final de la mañana todos salimos de la tienda, nos despedimos, Mazz y yo nos subimos al auto y nos fuimos.
-Jex, oye. – Me dijo el friki.
-¿Qué ha pasao? – Pregunté ya más relajado.
-No sabía que fueses un romántico. – Respondió agraciado.
-Mazz, la puta madre, Mazz. –
-Qsjajajaja, no, pero oye, fue bonito. –
-Déjame en paz. – Dije haciendo pucheros.
-En todo caso, ¿No crees que diciéndole esas cosas lo único que consigues es que Yaniss se ilusione? Jex no seas cruel, que se supone que no sientes lo mismo por ella. ¿O sí? –
-¿Qué? No, Hump- no mames. Yo..., ella no..., ella sabe. –
-Jex, es muy feo jugar con los sentimiento de una pobre... –
-Que no es mi intención hacer eso... –
-¿Entonces para que le dices cosas? –
-Porque si me ponía mamón por sus paranoias en frente de los muchachos, iba a parecer que no le quería o algo y se iba a ir a la mierda toda la película que montó el otro día para justificar que de repente no tengo pelo. Además, eso quitando el hecho de que se podía poner triste o peor, se encabronaba y se llegaba a la tienda y yo no quiero terminar como Dash. –
-No lo sé, Tal vez sólo hubieses quedado como un mamón, pero de ahí a no quererla..., claro, salvo que la mandaras a la mierda... –
-En todo caso a Yaniss ya de por sí estaba empezando a cabrearse sola, como te dije, ¿qué querías que hiciera? –
-Pues no sé, pero desde luego decirle esas cosas así por el yolo no está bien... –
-Lo sé, pero el coño de su madre que me arrincona y termino ahí de... –
-Meh, al final va a pasar como te dije y acabarás liado con ella, y la pobre Rainbow por ahí con un helado mirando películas hasta las cuatro de la mañana. Pfs si es que no piensas... –
-aghjffhg déjame en paz... – Dije en voz baja y me puse a ver por la ventana haciendo pucheros.
La verdad es que mi falta de firmeza y decisión, me hacían presa fácil para los constantes intentos de Yaniss de pescarme, eso además de mi afán de no querer herir sus frágiles y volátiles sentimientos. No sabía que iba a hacer con ella. Me abrumaba tanta tontera emocional.
...
Al rato Mazz me dejó a pie de la montaña, me deseó suerte y se fue. Yo no sabía que me deparaba en la cima de la montaña. Yaniss quizás estaría cabreada por cómo le colgué antes y eso sumado al tema de la ropa interior, realmente estaba algo acojonado, pero nada me iba a preparar para lo que esa mañana iba a pasar, o había pasado, mejor dicho. No tendría que haberme ido a la tienda. No tendría que haberlas dejado solas.
-Bueno, estoy aquí, una vez más, caminando hacia mi fin. – Decía mientras me acercaba a la puerta.
Respiré profundamente y la abrí.
-Joeh tengo un hambre... – Dije para disimular mientras entraba en plan "No ha pasao nah...".
-Jexy. – Dijo la súcubo con tono serio en frente de mí con la pegaso celeste parada a su lado mirándome ambas fijamente.
Me acojoné.
-¡Ah, coño! Se me olvidó el pan. Voy a la tienda, ya vuelvo. – Dije y me viré para abrir la puerta.
En eso escuché a Rainbow desplegar sus alas. Me dio a entender que huir era inútil. Entonces suspiré resignado y di la vuelta para verlas a ambas de frente.
-Jexy. – Me dijo la pelirroja con una voz dispuesta a dar un sermón.
-¿Qué quieres?... Cariño mío. – Le dije echando por tierra todo lo que pensaba. – "Ahí ahí, respetando sus sentimientos"... "Estoy acojonado, necesito salvarme el pellejo como sea"... "Ni siquiera sabemos que harán"... "Por eso, son más peligrosas.". – Pensaba mientras tragaba saliva.
-No seas falso, que te conozco. – Me contestó la súcubo.
-"Al final va a ser verdad eso de que "ella sabe todo""... "Puta madre". – Pensé.
-Cómo decía, Jexy, Rainbow y yo estuvimos hablando... –
-"¡La llamó por su nombre!". – Pensé sorprendido viéndolas.
-Y decidimos que... –
-"Decidi-¿Se pusieron de acuerdo?" – Me pregunté confundido.
-¡Te vamos a compartir! – Exclamó alegremente pegando un saltito.
-¡¿Compar-qui-quién-qué?! – Dije exaltado.
.
.
.
... Continuará.
"Jex hij-" Antes de que me intenten matar... esperense hasta el siguiente capítulo xD. Ahí lo dejo. Ya comencé la uni de nuevo, así que me costará poquitu más cuando la cosa se posa cabrona. Por ahora todo light, pero en fin...
Sin mas nada que decir, tengo hambre uwu
