Lamento muchísimo la demora, como siempre, el tio Murphy me fregó la vida y casi me estropea el disco duro e_e... la misma semana me pasó un meirdero pero lo curioso es que el mismo día que se me dañó el cel, se me dañó el disco duro de la pc, y yo con esta patria todo cagado xd. En fin, el capítulo es muy corto, pero es porque no recuerdo bien todo lo que tenía escrito de antes (he tenido que formatear) y pues bueno.

Sin mas, porque mi internet ahorita no corre nisiquiera los videos en 144 pixeles, los dejo con el capítulo.


-Así es, Jexy. Siéntate, en esta sesión solo nos dedicaremos a hablar. – Dijo calmadamente abriendo sus ojos y dedicándome una cálida sonrisa.

-No sabes... cuan agradecido estoy de escuchar esas palabras... – Le dije cansado mientras me sentaba frente a ella a una distancia de seguridad.

¿Qué? Estaba cansado, ¡Era vulnerable a sus ataques! Aunque pensándolo bien daba igual la distancia, de todas formas no iba a poder huir en mi estado... ¡Como sea!

Ella rió al oírme.

-Y... ¿Qué significa eso de "mi versión de mago", jm? – Le pregunté curioso, ya que nunca había escuchado a alguien hablar de dos tipos de mago sin retractarse o referirse directamente a la diferencia que existe entre el tipo de magia que usan, por ejemplo son diferentes los que usan magia negra ó blanca, ó elemental y demoniaca por decirlo de alguna manera.

-Verás, Jexy, existen dos tipos de magos. – Comenzó, haciéndome dar un pequeño suspiro.

-"Aquí viene lo de que soy un mago elemental porque controlo el hielo y el trueno y blah... blah..." – Pensaba.

-Los escupe hechizos, y los forjadores. – Dijo, haciendo un scratch con mis pensamientos.

-¿Los qué? – Pregunté confundido y a la vez intrigado.

-Escupe hechizos, y forjadores. Los escupe hechizos, son aquellos que sólo pueden manipular la magia escrita o con palabras, como libros de hechizos, conjuros, rituales, etcétera. Por otro lado, los forjadores, son los responsables de la magia que utilizan los escupe hechizos, son los que con su mente, tienen la capacidad de realizar cualquier cosa que se les ocurra, siempre y cuando la crean posible y sepan a la perfección como llevarla a cabo. Esto último es la razón por la cual pueden escribir acerca de sus hechizos para que otros puedan utilizarlos. – Explicaba, dejándome a cuadros, no me había puesto a ver ese lado de la moneda, quizás era una teoría loca suya, pero hasta cierto punto tenía sentido para mí, y me hacía sentir cosquillas en mi estómago, era la emoción de estar aprendiendo algo nuevo e interesante. – Un forjador experimentado conoce las configuraciones del mundo que le rodea; eso es lo que le permite imaginar y posteriormente realizar actos imposibles desde las perspectiva de quienes no son ellos. –

-Ya ya... soy fan de esos desgraciados, pero yo necesito mis libros, los perdí en... no me... –

-Jexy, tú eres un forjador. – Me dijo seriamente. – Torpe, novato, pero forjador al fin y al cabo. – Agregó con tono burlón.

-¡Oye! –

-La escupe hechizos soy yo. No puedo usar magia sin conjurarla o escribir algo en el suelo. –

-Pero yo tampoco puedo hacerla así como así. –

-Es correcto, pero no por la misma razón que yo; Jexy, tu magia proviene de tu mente. ¿O no lo has notado? – Me preguntó con una sonrisa compasiva.

-Bueno... yo... –

-Tus estados mentales afectan muchísimo a tu magia, no puedes no haberte dado cuenta de eso, quiero decir, cuando estás asustado tu magia se bloquea, cuando te enojas tu magia se desata de forma explosiva, cuando estás triste tu magia es leve o incluso nula, cuando estas relajado tu magia fluye de la mejor manera posible y si eres feliz, supongo que la destructividad de tu magia desaparece. Todo está en tu mente, incluso la electricidad que emanas constantemente de tu cuerpo es producto de tu pensamiento, creo firmemente que para ti producir electricidad, y electrocutar todo lo que tocas, es como respirar, algo que siempre haces sin darte cuenta. Lo has adoptado así y por ello no puedes evitar hacerlo, porque está arraigado en tu mente. –

-Ehmmm... – Dije confundido, mirándome las manos sin saber bien que decir.

-¿Demasiado, no es así? – Me preguntó riendo.

-Creo que sí... – Respondí desconcertado.

Por un lado me parecía una tontería lo que me estaba diciendo, y por otro lado me sentía emocionado por mi aparentemente nuevo potencial.

-Explícame algo. –

-¿Dime? –

-Si yo... si un forjador de estos que dices tú, puede hacer lo que quiera, eso significa que podría abrir portales y doblar el universo ¿Si le diese la gana? –

-Efectivamente. Pero para ello, él tendría que poder imaginarlo y no solo eso, saber o averiguar el proceso mediante el cual aquello es llevado a cabo. No puede doblar el universo, si no puede visualizarlo de una forma clara, y sobre todo, si no está rodeado de las condiciones adecuadas. Evidentemente para hacer algo así se necesita de una concentración y conocimiento que va más allá del que se puede obtener en una vida tan simple y corta como la nuestra. –

-Hmmm... pero Kevin abre portales a... –

-No te equivoques, Kioshi no abre ese portal, lo hace su espada. Es una de las hojas dimensionales, apodadas así porque fueron imbuidas con magia capaz de crear entradas y salidas de nuestro mundo. Incluso el, debe mencionar unas palabras que evoquen la magia de la espada antes de enfrentar su filo contra la tela del universo. De lo contrario verías al pobre Kioshi abriendo portales sin querer cada vez que intenta asestar un golpe con su espada. –

-Entiendo. Entonces... –

-Jexy, para que no te hagas un lio, te diré los principios que conozco sobre los forjadores de magia. –

-Vale. –

-El primero, la concentración y serenidad, deben estar por encima de cualquier nimiedad. No permitas que nada afecte o perturbe tu mente si quieres llevar a cabo con éxito un hechizo. –

-Así tipo: "¡Mientras hago magia no creo en nadie!" –

-...Bueno, sí. No quiero decirlo así, pero, tus emociones son el peor enemigo de tu magia. –

-¿Hablas de que en algún momento pondré o tendré que abandonar mis emociones? –

-Escúchame, Jexy, jamás llegues a ese extremo. Si lo haces, entonces nunca... ¡¿Me estás escuchando?! –

-¡Sería bien pro! –

-¡JEXY! –

-Vale vale vale... no lo haré. –

-Más te vale. –

-Pero ya no creería en nadie, y sería bien pinche... –

-¡Segundo principio! ¡Si lo puedes imaginar, lo puedes lograr! En otras palabras, todo es posible si puedes imaginarlo. –

-Oh por Dross, eso es muy... –

-Jexy. ¿Puedes imaginar una curva recta? –

-Ehhhh... ¿una curva recta? ¿Cómo se come eso? –

-¡Exacto! Es imposible que una curva sea recta por el simple hecho de que tiene una lógica tan nula que todos somos incapaces de siquiera imaginarlo. Pero hay cosas de las cuales, a pesar de parecer que no son posibles en lo absoluto, podemos hacer dibujos e incluso historias con ellas. No limites tu mente, no te limites a ti mismo, no existe nada que puedas imaginar y no tengas la capacidad de hacerlo realidad. Claro, puede tomarte trabajo, pero si pudiste imaginarlo, puedes estar seguro de que es posible lograrlo. –

-... Bueno, es interesante, es muchísimo más profundo de lo que parece. –

-Tercer principio, todos los forjadores de magia están locos. –

-Jijijajajaja, yo ya había escuchado eso, pero con los magos en general. –

-Pues es verdad, o al menos hasta cierto punto, la gran mayoría manejan cierto nivel de locura. –

-Bueno… según lo que dices, quizás se les llame locos por tener una forma distinta de pensar. – Señalé, observando el pasto sobre el que estábamos sentados.

-¿A qué te refieres? – Me preguntó con curiosidad.

-A que... al tener una perspectiva más allá de nuestro propio conocimiento sobre lo que existe, actúan y piensan de una forma que nos parece muy desfasada o extraña, y por ello, se le considera loco a aquel que está en un nivel de conciencia por encima del resto, ya no es loco, si no incomprendido. – Expliqué, arrancando un poco de pasto y apretándolo con mi puño.

-Vaya, estoy muy deacuerdo contigo Jexy. Y bueno, jiji, se podría decir que mientras más "loco" esté un mago, más poderoso puede que sea. –

-... –

-... Aunque a veces simplemente son unos locos y de verdad tienen problemas mentales. –

-Jmmmm, eso, mata mi ilusión. –

-Ay, Jexy, tú estás loquito, pero dudo que sea por cómo ves al mundo. –

-¡Eso dices tú! –

-A ver, sorpréndeme, ¿Para ti qué es el mundo? –

-Un taco. –

-¿Un qué? –

-Un taco. El mundo es un taco. –

-¿El mundo es un taco? –

-Sí. –

-... Jexy, se trata de decir cosas con un significado, no al azar. –

-El azar no existe... –

-¿Y por qué el mundo es un taco? –

-... Porque cada quien se lo come como quiere... –

-Mmm... Aunque un poco agarrada de los pelos tu metáfora, sorprendentemente lograste salir del paso, cosa que nos puede llevar al siguiente principio. Cree, en lo que crees. Nunca dudes de lo que piensas a menos que tengas todo lo necesario para cambiar el concepto y crear uno más sólido. Cree ciegamente en un inocente o culpable, mientras no se demuestre lo contrario de forma clara. La convicción, es la clave de tu magia. –

-¿Entonces si digo que el mundo es un taco debo pelear a muerte por defender mi idea hasta que alguien me demuestre que es un árbol? –

-No necesariamente debes pelear para defender una idea o pensamiento, pero lo que estoy diciendo es que simplemente confíes en ti mismo y en lo que sabes. Porque si, por ejemplo, quieres volar, a la hora de intentarlo, si no confías en el método que usarás para lograrlo, tu magia será inestable y es muy probable que caigas al suelo y te conviertas en una mancha roja en el paisaje. –

-... Si tu lo deseas puedes volaaaar ~ -

-¡Jexy! –

-¡Okey, entiendo! Si yo vacilo, mi magia lo hace también. –

-Exacto. Y eso por ahora, es todo lo que necesitas saber. ¿Puedes hacerme un resumen de lo que hablamos? –

-A ver, ehmmm... ¡Primero! Hay dos clases de magos... los frikis que leen, y los... vernáculos mamei que no creen en nadie y hacen lo que les da la gana con la tela del universo. –

-...Ajá. –

-Y los principios que tienen. –

-¿Cuáles son los principios? –

-Ser educado, ser eficaz, y tener un plan para matar a cualquiera que conozca. –

-¡Jex! Ay amor mío, hay que trabajar muchísimo en esa mentecita tuya. –

-Que noo, cálmate. Yo lo sé. A ver... el primero era... Ah, no creer en nadie, o al menos mientras haga magia. El segundo... mientras no sea una curva recta, puedo hacer lo que sea. –

-Affshh... –

-Tercero..., estoy loco. Oye, entonces Rainbow es una maga nivel Dios. –

-¿Por qué lo...? –

-Porque está bien pinche loca... –

-¡Concéntrate! –

-Okey okey, el cuarto era que debía creer en mí mismo, porque si no lo hago muero. Y así, ¿no? –

-... Bueno, digamos que sí. Mientras tu hayas entendido... ¿Entendiste? –

-Sí sí, fue muy interesante todo eso. Me emociona aprender cosas nuevas. –

-Vale. Supongo que podemos proseguir, si te quedó claro lo que es y hace un forjador. Evidentemente eso no es todo, pero por algo debemos empezar y además yo no soy una maestra de magia precisamente. –

-Para mí hasta ahora has sido la mejor maestra de magia que he tenido. –

-¡Jexy, no digas eso, me sonrojas! – Exclamó cubriéndose la cara.

-Jeje... –

-¡Me alegra mucho ayudarte, Jexy! – Exclamó descubriendo su rostro, esbozando una cálida sonrisa.

-¿Realmente crees que pueda convertirme en un mago... bueno? – Pregunté nervioso.

-Sipi. Sabes que soy muy directa, y si creyera que no puedes lograrlo, te lo diría. –

-Si... –

-Pero no es importante si yo lo creo o no. Recuerda Jexy, cuarto principio, cree en ti mismo. –

-Oh, cierto. –

-¡Ahora...! -

-¡Oye espera un momento! –

-¿Sí? –

-Tengo una duda. ¿Un forjador es algo así como el avatar, que sale una vez cada cien años o...? –

-Para nada, Jexy, que cosas dices. – Respondió riendo. – Los forjadores de magia son comunes donde nacen. –

-Oh... –

-Tus amigos y familia seguro también eran forjadores. –

-Pero ellos... –

-¿No doblaban la tela del universo? Escucha, Jexy, la magia de un forjados es muchísimo más compleja que la simple acción de agitar extremidades en el aire; realmente muy pocos se adentran en la búsqueda del conocimiento para alcanzar sus verdaderas capacidades. –

-¿Dices que existen forjadores que no desarrollan su potencial? –

-Exactamente. Y no solo forjadores, todo tipo de actitudes especiales en todo tipo de especies y razas no hacen uso de sus capacidades para convertirse en seres extraordinarios. Toma por ejemplo a muchos humanos, quiero decir, trabajos mediocres, vidas mediocres, sueños rotos, metas sin alcanzar, libros guardados, horas delante de una pantalla... desperdicio total de su tiempo en este planeta y sobre todo, completa desatención hacia el potencial que poseen cada uno dentro de sí. Muchos prefieren quedarse sentados y conformarse con una vida tranquila, y esto no discrimina si manejas la magia o no, si tienes una habilidad especial o un cuerpo dotado de una capacidad asombrosa, nadie se salva, todos sentimos pereza, nos distraemos y centramos en cosas sin importancia. Sin ir más lejos con este ejemplo te digo que tal y como ocurre en las escuelas de este planeta, donde los estudiantes reprueban, no asisten, no se interesan, se rinden... así mismo ocurre en donde yo estuve, en donde estuvo Kioshi, e incluso puedo apostar, donde estuviste tu. – Dijo con su mirada ligeramente elevada hacia el cielo con una expresión serena.

-... –

-Todos somos especiales, Jexy. Sólo que algunos deciden demostrarlo, y otros no. – Concluyó bajando su mirada y posándola en mis ojos.

-... –

No sabía que decir. Realmente estaba impresionado por la profundidad con la que Yaniss estaba hablando. Empezaba a pensar en ella como una persona más compleja de lo que a simple vista podría parece.

-"¿Soy yo, o Yaniss está más linda?" – Pensaba mientras recorría su rostro con la mirada, como si fuese la primera vez que la veía.

Y es que, aunque era extraño, era la primera vez que Yaniss me infundía confianza. Sentía que...

-¡Yaniss que me estás haciendo! – Exclamé poniéndome de pie.

La pelirroja levantó sus cejas sorprendida y luego frunció el seño confundida.

-¿Nada...? – Respondió haciendo un gesto con sus manos. - Intentando transmitirte lo que pienso, supongo. – Agregó con cierta vergüenza. – Normalmente me callo estas cosas pero... –

-No, no te las calles. Me agrada lo que dices, es sólo que... olvídalo. – Dije luego de sacudir mi cabeza.

-Está bien. ¿Por dónde iba?... Oh, Bueno, supongo que podríamos dejarlo por hoy. Dije que solo hablaríamos, así que... – Decía disponiéndose a ponerse de pie.

-¿E-eh? ¿Ya? ¿Tan rápido? –

-Jexy, hemos tocado muchos temas nuevos y tienes mucho que analizar, creo que por ahora está bien. – Decía mientras sacudía sus ropas y se elevaba en el aire.

-Pero... pero... –

-En la siguiente sesión quizás recuperemos tu magia. – Dijo volteando a verme con una ligera sonrisa. - ¡Descansa un ratito y vuelve a casa! -

Entonces, sin decir otra palabra, se alejó volando sobre mí. Me sentí un poco decepcionado, realmente quería seguir oyéndola. Miré a los lados y por un momento todo se me hizo familiar.

-Que sensación tan extraña. – Dije y me acerqué al lago. – Déjà vu. – Susurré seriamente al verme reflejado en el lago. - ¿Qué hubo? – Le dije a mi reflejo. – ¡Osstrás! – Exclamé llevándome las manos a mi cabeza.

De repente empecé a observar paranoicamente a mis alrededores.

-No puede ser... ¡Hombre, que no!... ¿Tú crees?... ¿Será?... ¿Y si es?... Deberíamos... Ya ha sido mucho por hoy, mejor no... Pero y si... lo sé... Esto no me va a dejar dormir, hoy... Tranquilo, en casa hay cloroformo. – Decía, mientras me daba la vuelta para irme lo más pronto posible de aquel lago que... en forma extraña, me recordaba bastante a uno de los sitios donde hacía unos años pasaba el tiempo luego de que todo mi mundo desapareció.

...

Tardé, pero finalmente llegué a casa. Entré por la puerta de en frente. El ambiente era normal, bueno, normal según se vea, había una súcubo organizando cosas en la cocina y una pegaso celeste con melena arcoíris durmiendo en el sofá.

Sonreí. Al verlas a las dos chicas sin querer matarse, cada una en su lado, la casa limpia, con mi jornada laboral de ese día cumplida, habiendo entrenado, adquirido nuevas nociones sobre quién era yo, y teniendo claros ciertos objetivos a corto y largo plazo, me sentía bastante feliz y relajado.

Respiré tranquilo y decidí ir a mi habitación, quería acostarme un rato.

-Jexy. – Dijo Yaniss, deteniéndome en el pasillo desde la cocina.

Volteé a verla, tenía sus ojos clavados en los míos. Por un momento me sentí nervioso, pero entonces ella bajó la mirada.

-... Enserio... ¿Te gusta lo que pienso? – Preguntó un tanto avergonzada.

Asentí con la cabeza, gesto que ella respondió con una sonrisa.

-Jiji... ¿Sabes? Eres el primero que me presta atención en este tipo de temas, suelo callármelo todo porque todos opinan que estoy... loca. – Dijo y enseguida sus ojos brillaron. - ¡Un momento, eso fue lo que tú...! -

-Taco. – Dije y entré a mi habitación cerrando la puerta.

Caminé hasta mi colchón y me eché en él.

-Con que las configuraciones del mundo... – Susurré, mirando fijamente el techo antes de cerrar los ojos.

.

.

... Continuará.


Y ya u_u, no mucho más porque me desanimé un poco al perder lo que antes tenía escrito, pero en fin. Ya estoy de vacaciones, y tengo pensado seguir actualizando, así como hacer un blog para un proyecto que tengo (escribir historias sobre The Mansion) así como hacer un pequeño juego cuya historia forma parte del universo de The Mansion. Ahora mismo estoy organizandome y desarrollando algunas ideas, así que con la proxima actualización de este fic quizá ya tenga el blog preparado, y si puedo, también primer capítulo (los capítulos los publicaré en el blog). Si todo sale bien les daré el link por aquí mismo a los que les interese ^^. En fin, chau, cuidense! y que el tío Murphy no los joda u-u