Joodeeeeeeeeer. Que par de semanas más mamawebas xD. Perdonen la tardanza, aquí está el nuevo capítulo, no es lo que yo esperaba, es en parte lo que yo tengo en mi plan de sucesos, pero pues el pecho me jugó una mala pasada y terminé aventándolo contra el teclado en cierta parte del capítulo xD. Por suerte eliminé esa parte donde me pasé de verga hablando, y la saqué del capítulo porque mi personaje estaba teniendo un OOC de cuatro pares de cojones. Aún así dejé parte del mismo porque ya que está, pues eso, da igual. En el blog dejaré este capítulo (porque empezaré subir los viejos también), con un dibujito que refleja lo que fue este capítulo en parte y también, al final, dejaré el trozo que eliminé. Por los loles, siempre, por los loles. Por cierto! hablando de dibujos y el blog, ya terminé el dibujo de Yaniss y Monet, es súper grande, pero no abarca todo lo que yo quería, estaré practicando más para poder dibujar lo que quiero como quiero sin tanta webonada xD. Aún me falta mejorar bastante, y el problema no es hacerlo, es ponerme con ello, aaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Blog: unnuevoimpulsofic.[]blogspot.[]com
Espero que les guste el capítulo, chau, pronto nos vemos otra vez nwn.
PD: Este capítulo me ha dolido... no tienen idea de cuanto. No por lo que está escrito, si no por aquello que me aguanté y dejé fuera del canon del fic. Lo que pensé y decidí no escribir, fue complicado hacer que las cosas avanzaran sin pasarme de la linea, créanme xD.
…
Me acosté, me dormí, y descansé como si no hubiese mañana. Lentamente todas las cosas empezaban a calmarse, todo empezaba a tener sentido y todos encajábamos en nuestro sitio. A pesar de todo lo que podía venirse encima de nosotros, estaba calmado, por Yaniss, por Rainbow, de alguna manera ese par de locas a pesar de todo mantenían mi cordura.
Aunque por otro lado…
-¡No no no no no! - Escuché susurrar mientras abría los ojos al despertarme.
Intenté levantarme y nuevamente sentí un peso sobre mi abdomen. Tallé mis ojos para aclarar mi vista y pude ver a Yaniss sentada sobre mí cubriéndose los ojos con las manos.
-¿Qué...? -
-¡No estoy! -
-Yaniss… ¿Qué haces? - Le pregunté a la pelirroja en pijama.
Suspiró y apartó sus manos de su cara.
-Llevo una hora intentando hacer un sueño para ti y para mí pero no lo consigo. No lo entiendo, siempre funciona con todo el mundo. -
-¿A qué te refieres con ' hacer un sueño'? -
-Ya sabes, yo… puedo... 'meterme' en la cabeza de la gente y… -
-Ya, ya… ¿Y quien te dio permiso de intentar jugar con mi mente? -
-Si no me dejas jugar con otra cosa, ¿Qué quieres que haga? -
-... -
-De todas formas... mientras lo intentaba recordé que Zury te dijo su nombre y que eso tampoco te afectó. Es muy extraño que no funcionen estas cosas contigo, Jexy, es como si fueses inmune al control mental o a la perturbación de tus pensamientos por magia, es interesante. -
-¡No intentes desviar el tema haciéndome pensar en que soy genial y que estoy to'roto, querías meterte en mi cabeza! -
-¿Qué tiene de malo que yo quiera que sueñes conmigo? Me llama la atención saber qué harías si aparezco en tus sueños. -
-Pues nada. De hecho una vez… -
-¡¿Soñaste conmigo?! ¡Quiero saberlo! ¡Cuéntame! - Exclamó, la pelirroja, acurrucándose junto a mí y mirándome a los ojos bastante emocionada e impaciente.
-Fue una pesadilla. - Puntualicé y Yaniss cambió su expresión a una de enfado.
-Ummmm. -
-No recuerdo bien, pero fue con Jenny, no contigo como tal porque para ese entonces no sabía que eras tú. -
-¿Y qué pasó en el sueño? -
-... No recuerdo bien, pero apareciste ahí donde estás y… creo que me desperté después de eso. -
-O sea, soñaste que estaba en tu cama. -
-Bueno sí, pero no... -
-Y ahora que estoy aquí de verdad, ¿qué harás? -
-... Ir a cepillarme. -
-¡Jexy! -
-Tengo que ir a trabajar. -
-No es cierto. -
-Es viernes, tengo que ir. -
-Me refiero… yo… ay, bueno, ve a trabajar. Espero que hayas descansado bien. - Dijo resignada.
-Bastante. - Dije un tanto alegre y pensé ¿por qué no? y le di un abrazo a Yaniss antes de levantarme.
La pelirroja no dijo nada, sólo pude sentirla respirar profundamente al igual que yo.
-¡Jexy! - Exclamó antes de que me fuese por la puerta.
Volteé a verla y sólo se quedó mirándome unos segundos.
-... Nada, nada. - Dijo y se escondió bajo las sábanas.
Por dentro sentí la necesidad de insistir y preguntarle qué quería decirme, pero al final me decidí a pasar del tema e ir a cepillarme.
Cuando volví a la habitación Yaniss estaba aparentemente dormida abrazando una almohada, así que sólo dejé mi cepillo de dientes por ahí y me fui a hacer el desayuno.
…
Camino al trabajo estuve pensando en lo que dijo Yaniss sobre lo de no poder controlar mi mente, pero por más que lo intenté no le daba mucho sentido. Sin embargo llegué a pensar en que quizás yo mismo estaba bloqueando mis poderes de alguna forma, ya que también los percibía como cosas de mi mente dado lo que me había explicado Yaniss el día del entrenamiento. Estaba claro que yo mismo, mi actitud y forma de pensar, me impedía hacer ciertas cosas, pero eso era de mí para mí, no tenía por qué formar un extraño escudo antimagia en mi cabeza.
¿Sería porque estoy loco?
Aparqué el tema una vez llegamos a la tienda, donde saludé a los muchachos y luego estos me preguntaron por Jennifer, les respondí que aún seguía enferma, cosa que Fernando le confirmó a Alejandro diciéndole que había estado hablando con ella por teléfono y eso.
Entramos y nos dispusimos a hacer nuestras cosas.
Realmente no había demasiado cambio, los muchachos estaban más atareados ahora porque había un par de manos menos (las de Brenda) pero fuera de eso nada interesante. Entonces recordé lo de la promesa de Mazz, que no le había mencionado esa mañana porque estaba pensando en todo el rollo del control mental. Así que me hice una nota mental y la marqué haciendo una tontera como amarrarme un nudo en el pelo.
Luego de eso me vi nuevamente un tanto aburrido, sentado en un banquillo y encerrado con mis pensamientos. Recordé lo que Yaniss había dicho un día antes acerca de algo que encontró, quería saber que era, sentí la ansiedad subir por mi cuerpo y por otro lado me sentía muy agradecido con la pelirroja por el interés que ponía en mis cosas aunque en realidad no tenía por qué hacerlo.
Mi mente se llenó de pensamientos cruzados que ya no entendía y quedé exhausto por pensar en tantas cosas al mismo tiempo.
Al rato apareció Fernando trayendo un banco. Se sentó junto a mí y me dio una empanada. En ese momento me di cuenta de que había olvidado llevar desayuno, me comí aquel pan y ya. Le agradecí el gesto a mi compañero y se sentó junto a mí.
-Si te lo preguntas con Jenny sólo hablamos de lo de Brenda y eso… - Me confiesa un tanto apenado mirando hacia el suelo.
-¿Eh? Tranquilo, ¿Lo dices por si los celos y eso? No te preocupes. - Le dije, realmente me la traía floja sobre qué hablaron por teléfono esos dos, aunque debía aparentar que Jennifer y yo éramos pareja.
-Jeje… -
-¿Tú cómo estás? - Le pregunté, por mostrar interés, la verdad es que curiosidad tenía poca.
-Mejor que antes, la verdad. Jaja. -
-... -
-Es loco, por un momento cuando me enteré de que se había ido del país sentí que había muerto. Ella, no yo. Luego me calmé un poco, pero cuando vi que no estaba más en internet y Jenny me dijo que cambió de celular… -
-Hombre, si ya no puedes comunicarte con ella de ninguna forma y no sabes nada de ella ahora, muy lejos de una persona muerta no está. -
-¡Lo sé! Jenny me dijo que le pasó algo parecido una vez con un chico. -
-Si, algo me contó. -
-Es muy sincera. -
-Sí, dependiendo del tema, más de lo que debería. -
-Jajajaja. -
-De todas formas yo creo que ese chico no tenía idea de lo que ella sentía y por eso no se paró a pensar en ello cuando se fue. -
-Mmm… eso no lo sé. -
-Tú... ¿Le dijiste a Brenda que querías algo con ella? -
-Sí, claro. Pero a decir verdad parecía no importarle, aunque al principio le sorprendió bastante que yo gustase de ella. -
-¿Pero aparte de eso alguna vez te dio a entender que le importabas de alguna manera? -
-... La verdad, la verdad… Ahora que lo dices, creo que no realmente. Pudo haber parecido pero… -
-Si me lo permites, yo opino que no hay grises en este asunto. Los grises en estas cosas de los sentimientos sólo causan confusión. Y… dolor. -
-¿Qué quieres decir? -
-Quiero decir que no existe una persona que te conozca, sepa quien eres, te quiera de verdad, y no lo demuestre de alguna manera. -
-... -
-He aprendido que cuando alguien se preocupa por ti, por quien eres, todos los días, o cada vez que tienen la oportunidad de estar en contacto contigo, una acción, una palabra, una pregunta, un gesto, se las arreglan para hacerte saber aunque sea de forma sutil, que le eres importante. Que significas algo más. Que tu existencia, vacía por sí sola, es capaz de llenar la suya en pequeña o gran medida. Si alguien no te quiere, no le importas, o no le interesa tener algo que ver contigo, no sólo lo sabrás rápidamente, no dejará de demostrártelo. No creo que alguien así merezca tu atención. -
-... -
-Sonríe, Fer, es lo único que importa. Si a alguien no le importa esa sonrisa y se va, que se joda. Y ya está. No merece la pena estar triste por alguien así. Las personas que nos quieren, nos hacen la vida mejor, más llevadera, nos ayudan a sentirnos felices y seguros. No lo contrario. O al menos es lo que yo pienso. Es mi opinión. -
-... -
-¡No le creas, ese no sabe naaaahhh! - Exclamó Mazz desde el fondo.
-Este mamagüe… en todo caso. Tiene razón, no me hagas mucho caso, pienso lo del principio, pero sinceramente no sé de dónde saqué todo lo demás. - Dije un tanto desconcertado y sorprendido por mis palabras de hace un momento. - No tengo mucha experiencia en ese tema, sólo… a veces me pongo a pensar. Es todo. Espero no haberte ofendido o sacado de onda, de verdad, no era mi intención. -
-Descuida, me has hecho pensar. Concuerdo en parte contigo. Algo parecido intentaba decirme Jenny por teléfono, sólo que creo que no encontraba la forma. Ahora...creo que no era tan difícil, ahora que lo pienso. -
-Bueno, cuando la situación nos asfixia, por decirlo de alguna manera, no pensamos bien, creo. Es como cuando juegas a un juego de esos de combinaciones. El que te está mirando jugar usualmente mira más y mejores combinaciones que tú, supongo que porque no está jugando y no tiene ningún tipo de presión, o no se está tomando el juego tan en serio como tú que estás ahí. -
-Por eso es bueno pedir consejos a veces. -
-Si, supongo. -
-Jeje. -
-En fin, pasemos de tema. Que yo no lo controlo mucho y lo mismo estoy diciendo una que otra tontería. -
Fernando intentó debatir mi opinión sobre mis palabras pero yo lo dejé así, realmente llegado a un momento no sabía lo que decía, era como si fuese otro yo, diciendo a través de mí lo que sentía. Aún así luego del trabajo, mientras regresaba a casa, estuve pensando que quizás yo estaba comportándome como Monet. Y que no tenía por qué hacerlo. Por un momento me molesté a mi mismo preguntándome el porqué era así y quien me había hecho tanto daño, pero pues no supe responder. Pensé que quizás me debía expresar más en lugar de simplemente pasar de hacerlo.
...
Llegué a casa y abrí la puerta trasera, venía cansado de subir la montaña y quería un vaso de agua así que fui directo a la cocina.
-¡TE-LE-VI-SI…! -
-¡Weá! -
No pude evitar ahogar una carcajada al escuchar a Yaniss discutir con Dash sobre cómo se debían llamar las cosas.
-¡Aaaaaahh! No te soportooo. - Decía Yaniss cubriéndose el rostro llena de impotencia. - ¡Jexy! - Exclamó enojada al verme y se levantó para dirigirse hacia donde yo estaba. - Jexy, todo es tu culpa, ¿por qué tuviste que…? -
Sin mediar palabra la abracé.
-Te quiero. - Le dije mientras ella continuaba inmóvil.
-Jexy… estoy enojada contigo, yo… llevo toda la mañana… - Decía, despacio, como si le costase hablar. - ... ¿Pasó algo? ¿Por qué me dices eso ahora? -
-... Sólo quería decírtelo. -
Sentía su corazón latir con mucha fuerza.
-Creo que nunca lo dije de forma que pareciera en serio, y quería que supieras que sí lo es. -
-Aoww, Jexy, yo…e... -
Parecía querer decir tantas cosas al mismo tiempo, pero no encontraba como hacerlo, y decidió devolverme el abrazo con mucha fuerza.
Tras unos segundos Dash se nos lanzó encima como para intentar unirse al abrazo.
-¡¿Qué haces?! ¡Aléjate, es nuestro momento bonito! - Le decía la pelirroja a la pegaso, quien la veía despectivamente. - No quiero abrazarte. -
-Lo dices como si no le hubieses agarrado cariño. -
-No. Bueno. Quizás, no sé, un poco. La odio. Pero es que… es tan… ya que. -
Yaniss estiró su brazo e incluyó a Rainbow. Yo hice lo mismo. La pegaso sonrió y como si del final de una serie gringa se tratase, nos quedamos ahí abrazados, felices, hasta que empezó a oler a quemado. Yaniss rápidamente se apartó y asustada se puso a revisar la estufa que hasta ahora yo no tenía ni idea que ahí estaba.
Rainbow volvió al sofá y yo me senté en una banqueta observando como Yaniss sacaba una bandeja del horno.
Pasé mi mano por mi pelo y sentí como se quedaban mis dedos atascados y me cague en todo lo cagable. Se me había olvidado comentarle a Mazz lo del trato. Ya era fin de semana así que no lo volvería a ver hasta el lunes, así que bueno, daba igual ya.
Luego de comer, Yaniss recordó aquello que quería mostrarme y me pidió que la esperase un momento para ir al sitio donde estaba aquello. Dash se puso un canal de documentales y se quedó dormida; se veía que ya se estaba volviendo una experta en el uso y manejo de la televisión. Yo por mi parte me quedé esperando hasta que la pelirroja salió de su habitación con un bolso de mano y dijo que ya estaba lista.
…
Caminamos un buen rato hasta llegar al lago donde se supone yo y ella entrenariamos mis habilidades con la magia. Yaniss sin decir mucho sacó de su bolso el collar de antes y se lo puso.
-Ehh… -
-Es especial, Jexy. - Dijo, antes de que yo pudiera formular mi pregunta. - Puedo localizar artefactos mágicos con él, o zonas donde abundan ecos mágicos. - Explicó, usando un tono bajo, como si intentase concentrarse, enfocándose en sentir el amuleto.
-¿La magia deja ecos? - Le pregunté mientras ella caminaba en una dirección, adentrándose en el bosque nuevamente.
-En ocasiones. La magia pura, es capaz de adherirse y fusionarse con absolutamente todo. La naturaleza de la magia, hasta donde yo sé, la obliga a desaparecer una vez cumplida la función para la que fue evocada. Sin embargo, cuando se almacena en un objeto, entra en una especie de bucle que no le permite desaparecer. Es como si ese hechizo se repitiese una y otra vez. Ese efecto, la magia que intenta desaparecer, emite una energía constantemente, y a esa energía se le llama: 'eco'. Por otro lado, existen zonas en las que pequeñas partes de un mismo hechizo, por accidente, quedan esparcidas por todo el lugar, incrustadas en rocas, tierra, hojas… todas intentando desaparecer, emitiendo energía al mismo tiempo sin ningún tipo de control. Son... como recuerdos. -
Llegamos hasta un lugar que se me hacía familiar. Recordé lo que sentí hacía unos días, la primera vez que había estado en el lago. Entonces Yaniss me señaló una saliente y me pidió que me acercara. Era extraño, parecía que el suelo se había levantado y era como una pequeña montaña.
La pelirroja se colocó frente a ella esperándome mientras yo observaba los alrededores, cayendo en cuenta de donde estaba.
Al llegar junto a Yaniss me quedó más que claro. Esa era mi escondite. La cueva que había hecho yo para usarla como casa pocos días después de verme perdido, sin saber dónde estaba todo el mundo.
-Mi… mis cosas. - Dije sintiendo una enorme nostalgia por dentro.
-No las he tocado. Ni siquiera he entrado. - Señaló Yaniss, y luego con un ademán me invitó a acercarme primero.
.
.
.
… Continuará.
Tranquis todos, tenía que cerrar (o mas bien suavizar) el frente emocional de una vez por todas, y este fue el momento que encontré, no crean que me estoy volviendo loco y esto se va a ir a la mierda y mañana Yaniss empujará a dash por unas escaleras xD. (que no sería raro, pero bueno).
