En el camino al recital de Tsumugi-san estuvimos conversando animadamente acerca de nuestros últimos trabajos. Al llegar, entramos al recinto y en las paredes en las que se anunciaban las siguientes presentaciones había algo que llamó mucho mi atención. Decía: 'Pianoforte Monologue, recital a cargo de Riko Sakurauchi, sábado 22 a las 7 p.m.' Había además una foto de la señorita en cuestión, y su rostro me pareció muy familiar. Después de ver cómo Tsumugi-san tocaba magistralmente el piano, procedimos a acercarnos a su camerino.

-Buenas noches, Tsumugi-san.

-Oh, hola. ¿Desean un poco de te?

-Muchas gracias.

-¿Y qué tal algo de pastel?

-Claro, con mucho gusto.

Estuvimos comiendo hasta quedar saciados.

-¿Y bien?–dijo con una sonrisa amable.

-¿Podemos empezar?

-Claro.

-¿Cómo se siente al tocar frente a su audiencia?

-Muy feliz, realmente siempre fue mi sueño llegar hasta donde estoy.

-¿Desde siempre?

-Sí, cuando estaba en preparatoria tuve una banda de rock, tenía un nombre curioso.

-¿Cuál era?

-Hokago Tea Time, ahí pude conocer a muy buenas amigas, con quienes compartí muy lindos momentos.

-Suena muy bien...

Seguimos con lo nuestro, y no pude evitar sentir una nostalgia rara e inexplicable durante la entrevista, ella tuvo una banda y yo sentí que también tuve una. ¿Por qué?

Al finalizar, Rodrigo le tomó unas fotos junto a su piano. Estábamos por irnos cuando...

-Por cierto, ¿tiene novio, mi lady?—dijo Rodrigo, dejando perpleja a Tsumugi-san, haciendo que se ponga muy nerviosa.

-¡Rodrigo, no estamos aquí para eso!

-Bueno, bueno, bueno, bueno, bueno, bueno, bueno, bueno. En realidad no, no es para tanto, tranquilos. Por cierto, quiero recomendarles a una nueva música, su recital es dentro de poco, les agradecería que vayan y la apoyen mucho, porque recién empieza y no muchos tienen el privilegio de ver lo bien que toca el piano.

-Claro, ¿cuando es?

A Rodrigo y a mí nos dio un panfleto que yo ya tenía.

-No falten, yo también estaré ahí.

-C-claro.

Nos despedimos y nos fuimos.

A pesar de que lo dijera o no, de todas maneras pienso ir, hay algo que llama mucho mi atención de esa chica, nunca la he visto, pero siento que la conozco, no hay recuerdos, solo sentimientos encontrados y el deseo de querer verla. Además, su apellido lo escuché hace poco en algún otro lado.

Pero en fin, esto está terminado y tengo el día libre, sacaré a pasear a Sawyer y comeré pizza en la noche, quizá después vaya al billar con Rodrigo, aunque charlar con You tampoco me vendría mal. Hoy es sábado y puedo relajarme.

Ese mismo día, cuando Sam se dirigía a su trabajo, You por primera vez vio a alguien más en ese mundo que no era Sam.

-¿Q-quien eres?