-Nuestros sensores indican que al parecer hay actividad por esta zona; pero ya llevamos dos días buscando, y no encontramos nada. ¿No será otra falsa alarma?
-Hay probabilidades de que sea así, pero esta zona es concurrente, además que las últimas señales emitidas de este lugar fueron muy fuertes, dudo mucho que esta vez nos vayamos con las manos vacías.
-Cierto, no podemos fallar. Todo depende de cómo vayan nuestras investigaciones.
-Sí, absolutamente todo.
Tai y Young son dos exploradores enviados por una entidad que busca restituir el orden al universo. Las señales de las que hablan provienen de cuando You pudo recordar ciertas cosas de su pasado.
-Hey, espera.
-¿Qué?
-Por ahí.
Ellos están buscando en un plano astral. Una violenta perturbación del espacio-tiempo se deja vislimbrar ante sus ojos; y, tras pasarlo, ven a una señorita de unos 20 años, de ojos azules preciosos, de cabellera gris corta, comiendo Takoyaki con un poco de té.
-¿EHHHHHH?
You se esconde rápidamente detrás de su almohada.
-¿Q-quién eres?
Ante sus ojos ahora aparece una joven.
-¿Quiénes son?
Tai y Young se miraron.
-¡Lo encontramos!
Definitivamente estaban felices y satisfechos, parecían haber estado buscando lo que sea que hayan encontrado desde hace mucho tiempo.
-Bien, debemos sacar a esta chica de aquí y destruir el lugar.
-Sí.
-¿Qué? ¿Y yo dónde voy a vivir? Digo, no es que me guste estar aquí sola por siempre, ¿pero a donde más podría ir?
-Tú vendrás con nosotros, tenemos algunas preguntas que hacerte.
-P-pero, ¿y después qué? ¿A dónde iré? ¿Y cómo le puedo avisar a Sam?
-¿Sam?
-Sí, mi amigo.
Una expresión de curiosidad e interés profundo surgió en el rostro de Tai y Young, parecían haber escuchado la revelación de la ubicación de un tesoro. Murmuraron un rato entre ellos y dijeron:
-¿Podemos verlo?
-¿Mm? Claro, no veo ningún problema, pero hay que esperar hasta la
-Perfecto. Young, nos quedamos un rato más.
You no fue ajena a esto. Ciertamente tenía sus dudas sobre si confiar o no en estas personas, además que al escuchar de Sam, ambos extraños demostraron sumo interés. Pero creyó que exageraba un poco con su desconfianza y decidió tratarlos como sus huéspedes. Estaba algo feliz porque hace tiempo que no recibía a nadie más que a Sam en su casa.
-¿No quieren algo de Takoyaki?
-¡Por supuesto!–dijeron ambos
-Yousoro~
Después de desayunar y de darle las felicitaciones a You y sus excelentes habilidades para cocinar, fueron de paseo por todo el lugar. Desde su casa hasta las otras que habían cerca de la de You, y posteriormente el muelle y el edificio que parecía una escuela. Almorzaron onigiris y por último fueron al acuario. Fue un día especial para la marinerita, sus huéspedes fueron muy amables, su soledad empezaba a desvanecerse, ¡y Sam ya estaba por llegar!
Para Sam, ya eran las 10:00 de la noche, y después de pasear a Sawyer e ir al billar, empezaba a sentir sueño.
-Hora de descansar.
Antes de dormir, dejó todo impecable y ordenado. Se podría decir que se sentía feliz desde el fondo de su corazón. Le fue bien ese día, no había motivos para preocuparse, excepto de ser un poco descuidado con sus intentos de recordar. La paz reinaba en su hogar, Sawyer estaba dormido y el silencio se posó en su apartamento, se echó y se quedó dormido. Las cosas a partir de este punto ya no serán tan fáciles, y este momento de paz quedará en su mente como un instante que le hubiera gustado disfrutar más, una sensación de paz que va a extrañar. Cuando Sam ve a You y a quienes la acompañan, su rostro pasa de la felicidad a un completo asombro.
-¿Qué...?
-Es él, Young.
-Sí, definitivamente.
-Después de tanto tiempo, por fin lo hemos encontrado. Tú, el que inició todo, por fin apareces frente a
You está confundida, la situación se ha tornado extraña.
En el mismo instante, Sam está intentando despertar, lo que está frente a sus ojos le parece una pesadilla. Definitivamente esas personas le dan miedo.
En la realidad de You, Sam está corriendo desesperado, y Tai y Young van tras él. Con armas en mano.
