Los ve y no duda un segundo en que son peligrosos. No tiene idea por qué, es como el instinto que cualquiera sentiría si estuviese rodeado de leones. Lleno de adrenalina y de temor, empieza a correr con todas sus fuerzas hacia donde está You y la toma de la mano.
–¿Sam? ¡Ah! ¿Qué pasa?
–No sé, no los conozco, tengo muchas preguntas que probablemente queden sin respuesta en este momento, pero de lo único que estoy seguro es que solo quieren hacernos daño.
Junto a ella toman distancia antes de que siquiera Taylor Jones y Emma Young pudieran pronunciar palabra alguna.
–¡Oigan!
–No lo recordaba tan lento.
–Yo tampoco, ¿pero por qué corre?
–Quien sabe, pero no lo podemos dejar ir, al fin, después de años de búsqueda, lo tenemos frente a nosotros, estamos tan cerca de arreglar todo...
–Tienes razón. ¡Vamos!
Corriendo como nunca en su vida había corrido, Sam fue a toda velocidad hacia la escuela.
–Quedate aquí.
–Pero Sam, no son peligrosos, de hecho son muy amables...
–No estoy seguro de eso, por favor quédate aquí. Si ellos han podido llegar a este lugar, deben haber tenido algo que los ayude. Es todo o nada, averiguaré qué fue lo que los sacó de aquí y lo usaré en nosotros.
Tenía que hacer eso, de lo contrario solo él saldría de ahí, y por nada en el mundo pensaba en dejarla sola con gente que él mismo consideraba muy peligrosa.
Se deja ver y corre hacia una tienda, como esperaba, ellos sólo lo seguían a él. No parecían tan fieros, corrian tras él, gritándole algo.
–¡Solo queremos ayudarte!
Pero él no les creía. Vio algo en la mano de Taylor (a Tai no le gusta que le llamen así), un dispositivo con el que parecía hablar con alguien. Él solo comunicaba su ubicación a sus camaradas. Creyendo que era eso lo que podría haberlos traído (no tenía muchas opciones, no había más artefactos llamativos aparte de sus "armas"), salió de su escondite e intentó quitárselo. Casi no tiene éxito, le quitó el artefacto y fue hacia donde dejó a You.
–Oh, vaya muchacho.
–Tenemos que quitarle eso, no podremos salir de aquí sin el DB.
–Tienes razón.
Los agentes se pusieron serios, Sam había tomado una distancia considerable de donde estaban, y cuando volteó para asegurarse de que no lo siguieran, vio a ambos corriendo a una velocidad sobrehumana.
–¡Oh no!
Tomó lo que sea que estuviese en su camino y lo tiró hacia atrás tratando de retrasarlos todo lo que pudiera. Cuando llegó donde You, aún no había descifrado cómo funcionaba.
–¡Maldición!
Aquello que podía sacarlos de ahí no funcionaba y su única opción de supervivencia parecía desvanecerse cuando llegaron ambos agentes a su ubicación. Durante un rato pensó el hecho de por qué se preocupaba tanto. En un momento dijo para sí mismo "solo es un sueño, no hay nada que temer". Pero dicha idea perdió fuerza cuando se dirigía junto a ella a Uranohoshi. Nuevamente esos recuerdos volvieron a asaltarlo. Se vio corriendo a sí mismo junto a una versión más pequeña de ella y una muchacha de cabello naranja de unos 10 años. Se dirigían colina arriba hacia la escuela.
–¡Vamos, vamos!
–Yousoro~
–Yousoro~–dijo él también.
Gracias a esto, recordó que había tomado la loca decisión de darle el beneficio de la duda a la idea de que quizá este mundo era real. Pensó: "si esto fuera un sueño, entonces debería poder manipular las cosas a mi favor y escapar fácilmente, podría hacer que You sonriera siempre en lugar de verla deprimida a veces, pero eso es imposible".
Regresando a donde se encontraba, intento de todo con lo que los agentes llaman DB, y no fue sino hasta que Tai le iba a poner las manos encima que por fin funcionó.
–¡Oh, no!–dijo Tai
Agarró de la mano a You, y desaparecieron de ahí.
–¡Ahhhh, lo logré!
Estaba en su cuarto, y, aunque él mismo no creía que fuese posible, estaba alguien más a su lado.
–¡Qué bonito lugar! ¿Dónde estamos? ¡Ah, un cachorrito!
–Esta es mi casa, ponte cómoda... ¿Ehhh? ¿Entonces de verdad sí eras real?
–Eso fue muy grosero.–You hizo pucheros
–Es que en realidad he llegado a pensar que estaba perdiendo el juicio, creí que le daba mucha importancia a un sueño. Hay muchas cosas que no entiendo, hasta creo que ahora mismo estoy soñando.
Sam va y destroza sus nudillos contra la pared. Sus gritos de dolor despertaron a sus vecinos.
–¡Ahhh! Entonces no estoy soñando. Tú eres real, y los recuerdos que tengo, las sensaciones cuando veo ciertas cosas, el hecho de que algunas personas parecieran tener conexión entre nosotros, tú y yo, todo es real.
–¿Ciertas personas?
–Oh, no te he contado, pero hace poco una señorita ha despertado un interés de parte mía.
You, por un instante, parecía molesta.
–No es que me guste, ni que me parezca linda, bueno sí es linda
–Mmmmmm.
–¿Por qué pareciera que estás molesta?
–¿Eh? ¿Yo? ¿Molesta? Sí, Sam, quizá sí estás loco.
–¡Oye!
Ambos empiezan a reír. Un momento de paz, felicidad.
–Zensoku senshin...
–Yousoro~
–Keirei~
–Ah, nuestro saludo, me pregunto,¿de dónde se te ocurrió?
–La verdad no lo sé, pero me encanta.
Ambos se ven, y por fin Sam se da cuenta que algo anda mal. Él tiene un cuerpo, ella está flotando. Y su aura está desvaneciendose. Antes de que siquiera intentase algo para evitarlo, Rodrigo tumba de una fuerte patada la puerta y lanza un oso Teddy hacia You.
–Fue lo único que tenía a la mano.
–Rodrigo, ¿qué haces aquí?
–Disculpeme señorita, quizá no es lo mejor, pero la prioridad no es ser fashion ahora. ¡Posesión de alma en cuerpo!
Sam se dio cuenta que You había desaparecido por completo.
–¡¿Qué hiciste?!
–Tranquilo hermano, solo le salvé la vida. Hasta que consigamos su cuerpo la puse en ese peluche que ves ahí tirado. Me lo debes, era un regalo para una preciosura que invité a salir hoy. Me va a matar por dejarla plantada, y no me molestaría de no ser porque está buenísima. Me debes $90.
Sam va y toma al peluche, quien le dice:
–¡Ah, no me toques ahí! ¡Pervertido!
–¡No, esa no es mi intención! Digo, hey, aquí en la etiqueta dice que son $30.
–Me perdí algo muy bueno, es lo menos que puedes hacer para compensarme.
–Oh, eres de lo peor, tío.
Ambos se ríen un rato y finalmente Sam dice:
–No entiendo nada, Rodrigo, pero creo que tú sabes mucho más que yo. ¿Puedes explicarme qué sucede?
–Pues veamos... Pónganse cómodos, esto es una historia un poco larga.
