Reportándome con un nuevo capítulo. Ha sido un buen rato desde la última vez que actualicé, eh? Bueno, trataré de hacer algo con respecto a eso. Para compensar, me esmeré en hacer este capítulo lo mejor posible, así que sinceramente espero que lo disfruten. Reviews!: alejandra montereal 123: Muchas gracias, espero que este capi te guste. shyta: Pero si soy hombre 77 ajjaja, gracias. Etterna Fanel: Gracias por el review! kaoru240: tú sabes que la vida puede ser así jaja pero espero que hayas podido sobrevivir estos días - gracias de nuevo por la review! por ahí hablamos! Kuchiki Rangiku: Gracias, veré si puedo hacer algo! pero no prometo nada xd.
Desear que cada uno de mis lectores haya pasado una muy feliz navidad y que este nuevo año esté lleno de bendiciones para todos ustedes. Sin más dilación, los dejo con el duodécimo capítulo de Resonancias. Enjoy.
Ichigo Kurosaki se consideraba a sí mismo un tipo que tenía su propia identidad, y que no se veía afectado por las tendencias o comportamientos de la mayoría de la gente. Sin embargo, habían situaciones o cosas que constituían la excepción a la regla, y esta era una de ellas. Después de todo, ¿quién podía evitar mirar como estúpido cuando Yoruichi estaba bailando encima de la mesa?
Capítulo 12: Globos
A partir del brindis, la fiesta de Keigo había empezado a tomar forma, y actualmente estaba en su apogeo. Orihime se encontraba charlando animadamente con Uryuu, Rukia reía junto a Renji, e Ichigo estaba inmerso en una conversación con Keigo, Chad y Mizuiro. Rangiku estaba jugando con el Playstation junto a Tatsuki, mientras Yoruichi miraba. Todo el mundo tenía su vaso, lo que contribuía a que el ambiente fuera bastante ruidoso. Además, tanto Rangiku como Yoruichi se encontraban fumando, esparciéndose el humo por la casa.
- Jajajaja, no digas eso, Ishida – dijo Orihime, mientras trataba con dificultad de contener la risa.
- Pero si es cierto, Inoue – repuso el Quincy. – Apuesto a que en vida ese tal Mayuri era payaso o algo así, en serio, ¿habías visto alguna vez a algún científico con tanto maquillaje? Apuesto a que murió encerrado en el manicomio, o algo así, es decir, nadie puede tomar en serio a alguien así. – terminó Uryuu, sonriente.
- ¿Y qué hay de ti, Uryuu? Tejer tampoco es muy normal en un hombre, ¿de dónde viene eso? – preguntó Orihime, curiosa.
- Mi abuelo solía coser bastante ropa, y supongo que de tanto verlo me acostumbré… no creerías que tan rápido cosía, soy una tortuga comparado con él. – respondió Ishida.
- Sí, bueno, eres una tortuga en más de un aspecto – sonrió Ichigo, a la vez que palmeaba el hombro de su amigo. - ¿Qué tal, Orihime? ¿Disfrutando la fiesta? – preguntó.
- Eh… ¡claro que sí, Kurosaki-kun! ¡Está muy divertida! – sonrió Inoue. – A todo esto, ¿a que hora nos vamos para la disco?
- Yo diría que como en una hora, más menos – repuso Ichigo, mirando su celular. - ¿Por qué, ya te quieres ir? – dijo, sonriendo.
- ¡No! No, para nada – repuso Orihime, agitando las manos. – Era para saber, nada más.
- Ah, dale. Bueno, nos veremos. – repuso Ichigo con una sonrisa, a la vez que se dirigía a servirse un vaso de ron con Coca-Cola. Sus planes se vieron alterados, sin embargo, al ver a Yoruichi en el mesón que servía de barra, preparándose un bebestible que parecía tener varias capas. Al ver la botella de líquido negro y el ron que Ichigo agarró, la morena negó con la cabeza, sonriendo divertida. Quitándole las botellas de las manos y dejándolas a un lado, Yoruichi eligió una botella celeste, una lata de agua tónica y un limón. Preparado el trago, Ichigo tomó un sorbo, levantando las cejas al sentir el gusto. Era increíblemente refrescante. Al sentir los ojos del joven sobre ella, y respondiendo a la pregunta no verbal, Yoruichi apoyó su mejilla en la palma de su mano, evaluándolo con la mirada. - Tienes que aprender a tomar, Ichigo. - Este esbozó media sonrisa, encogiéndose de hombros. - Se hará. Muchas gracias, Yoruichi. - continuó, levantando el vaso. La morena asintió.
- Eh, Ichigo. – quien se dio vuelta para ver a Rukia mirándolo con una sonrisita en los labios. No se había percatado de cuando había llegado. – No tomes tanto, no te vayas a marear. – le dijo, en tono de broma, y un deje de sarcasmo en la voz. El pelinaranja frunció levemente el ceño antes de responder. – Muy graciosa, enana. Mejor preocúpate por ti, no te vayas a marear con ese vaso. – sonrió Ichigo. Ahora era el turno de Rukia de fruncir el ceño. Sin embargo, se recupero rápidamente. – Vaya, quizás a Kurosaki-kun le gustaría verme mareada – dijo, con su falsa voz que siempre molestaba a Ichigo. – Será mejor que tenga cuidado, o quizás que cosa podría hacerme Kurosaki-kun. – dijo, mostrándose falsamente preocupada.
Ichigo levantó una ceja. – Bueno, no creo que ese sea el caso… pero así tal cual estás, podrías encontrarte a algún degenerado del que tengas que tener cuidado de verdad, sin mencionar que probablemente te congeles de frío. – apuntó, cruzándose de brazos.
Rukia rió ante el comentario del pelinaranja. – No sé si tomarme lo que dijiste como un cumplido, o incluso puede ser que haya notado algo de… ¿celos? – preguntó Rukia, divertida.
Ichigo se ruborizó levemente. – Agh, no se puede hablar contigo – reclamó, mientras tomaba un trago de su vaso.
Rukia simplemente volvió a reír.
…
Chad, Mizuiro y Keigo, por su parte, se encontraban alejados de la fiesta, en una esquina apartada de la casa.
- Entonces, ¿Cómo hacemos para juntar a Ichigo y Rukia? – inquirió Mizuiro, mirando interrogativamente a sus dos amigos.
- No te preocupes, tengo un plan que nos asegurará el éxito – dijo Keigo animadamente, frotándose las manos.
- ¿Ah, sí? ¿De qué se trata? – preguntó con curiosidad Mizuiro.
Keigo sonrió de una forma macabra. – Espera y verás.
…
Entre tanto, en la fiesta el reggaetón finalmente había empezado a tomar fuerza, sonando a todo volumen a través de los parlantes de Keigo. Las luces se habían apagado, y la mesa y los sofás de Keigo habían sido movidos para dejar espacio para bailar. Yoruichi se encontraba bailando encima de la mesa, junto a Rangiku, algo que causaba que todos los hombres, sin excepción, se encontraran mirando en un estado muy parecido al trance. Las mujeres restantes, por su parte, miraban con algo de celos a aquellas que se habían robado la atención de la parte masculina de la fiesta. Sin embargo, esta situación no duró mucho, dado que Keigo puso su plan en acción.
- ¡Hey! ¡Atención todos! – gritó Keigo, llamando la atención de todos los presentes. – Bueno, saben, mi hermana trajo el otro día un montón de globos, y quería deshacerme de ellos. Y… ¡tengo la manera perfecta de hacerlo! – sonrió, emocionado. –Peeero… voy a necesitar su ayuda. – continuó. – Así que, por favor, un paso adelante quien sea tan amable como para querer ayudarme…
Inoue, Yoruichi, Rukia, Tatsuki, Mizuiro, Rangiku, y, sorpresivamente, Chad, dieron un paso adelante. Keigo los miró con aprobación, a la vez que los contaba. – Bien, bien, ahora solo hacen falta tres hombres. – dijo, mirando a los restantes. Renji suspiró, y se fue a colocar junto al resto, mientras Ishida e Ichigo se miraban el uno al otro.
- ¡Vamos, Kurosaki-kun, Ishida-kun! – gritó alegremente Orihime, para la mala suerte de los jóvenes.
Ishida, silenciosamente, se fue a colocar junto a Orihime mientras Ichigo los miraba a todos con el ceño fruncido.
- ¡Deja de hacerte de rogar y ven de una vez, idiota! – gritó Tatsuki, harta de esperar.
- ¡Ichigo, si no vienes en este mismo instante, te juro que te arrepentirás! – dijo una igualmente cabreada Rukia.
Dicho pelinaranja se limitó a acercarse lentamente a la vez que miraba con odio a Keigo. Este, sin embargo, se encontraba con una cara de felicidad enorme. - ¡Muy bien! ¡Hora de formar parejas! ¡Rápido, búsquense una!
Ichigo frunció el ceño nuevamente. Precisamente por eso era que no quería participar, estaba seguro de que se trataba de alguna de las tonterías de Keigo. De mala gana, miró a su alrededor y vio que Ishida y Orihime eran la primera pareja formada.
- Veamos que puedes hacer, grandote. – sonrió Yoruichi, mientras miraba a Chad evaluadoramente. Sado no pudo evitar sonrojarse levemente ante el escrutinio de la morena.
- ¿Seamos, chico? – preguntó Rangiku, mientras miraba con algo de duda a Mizuiro. – Claro – respondió este, con una sonrisa.
- Hey, seamos. – dijo Tatsuki simplemente, sin mirar a Renji. Este la miró con un rostro de incredulidad. - ¿Eso fue una orden?
- Sí. – respondió Tatsuki, contenta de que el pelirrojo hubiese captado tan rápido. Renji soltó un suspiro de incredulidad.
Rukia miró por todos lados, y al ver que todas las parejas estaban formadas, fijó su mirada en Ichigo, quien veía la misma situación sin mucho entusiasmo.
- Idiota.
- Qué.
- Vamos a tener que ser.
- Ajá.
- ¿No podrías intentar mostrar un poco más de entusiasmo?
- No.
Rukia lo miró con ganas de matarlo, pero se contuvo. Habían demasiados testigos como para hacer un trabajo limpio. Aunque, todo sea dicho, le costó toda su fuerza de voluntad.
- Bueno, ahora que están todos listos, les explicaré como va esto – sonrió Keigo. – El hombre se tiene que sentar en una silla, y las mujeres tienen que ir corriendo a buscar un globo y traerlo para reventarlo entre los dos. Vale cualquier parte del cuerpo para reventar, la cabeza, el pecho, las piernas, lo que quieran. ¡La pareja que reviente más globos gana! Y, como premio, tengo una botella de Bailey's - dijo Keigo, teatralmente.
- ¡Ese trago es delicioso! – dijo Yoruichi, emocionada. – Vamos grandote, tenemos que ganar esa botella – dijo, mientras Chad asentía.
- No pienso perder contra Renji – dijo Ichigo con determinación, mirando a Rukia. – Vamos enana, demostrémosle a todos cual es el mejor equipo – dijo Ichigo, extendiendo la palma de su mano. – Por supuesto. Más te vale que lo hagas bien, fresita – repuso Rukia, chocando su palma con la del pelinaranja.
- Bien, si ya están listos… ¡Vamos! – gritó Keigo, a la vez que la canción "En Sus Marcas Listos Fuera" empezaba a sonar.
Inmediatamente las chicas empezaron a correr en dirección a los globos. La primera en llegar fue Yoruichi, quien agarró el globo y rápidamente lo reventó junto a Sado, usando las manos de ambos. Luego Rukia alcanzó el globo, y utilizó la cara de Ichigo para reventarlo, provocando la risa de los presentes. Rangiku abrazó a Mizuiro, reventando el globo, y Tatsuki utilizó su mano y el pecho de Renji para reventar el suyo. La competencia siguió, Rukia en un momento saltó encima de Ichigo para reventar su globo, provocando un aplauso y silbidos por parte de los presentes. En otra ocasión, Rangiku levantó a Mizuiro del suelo, reventando el globo con el abrazo que le dio. Yoruichi también agarró confianza, reventando un globo con el trasero de ella y el de Chad. Por su parte, Renji y Tatsuki también empezaron a ensayar nuevas formas de reventar los globos, provocando el roce de sus cuerpos en más de una ocasión. En una determinada ocasión, Rukia se sentó encima de Ichigo (obviamente en una posición muy comprometedora) y empezó a saltar encima del globo, pero sin éxito. Esto siguió durante unos segundos, hasta que Ichigo, harto agarró a Rukia de las caderas, y con un brusco movimiento la atrajo hacia él, reventando el globo y dejando a Rukia ruborizada hasta las raíces de su cabello. Finalmente, Keigo dio el aviso de detenerse.
- ¡Muy bien! Bueno, solamente quedan tres globos, y tanto Rukia como Tatsuki como Yoruichi-san han reventado veinte globos cada una, mientras que Rangiku-san solo ha reventado diez. Lo siento, Rangiku-san, llegas hasta aquí. Ahora, para determinar a la pareja ganadora, ¡una modalidad muy especial! Las parejas tendrán que reventar un globo cada una de la forma más creativa o sexy posible. ¡La más atrevida será la ganadora!
- Típico de Keigo – sonrió Ichigo.
- ¡Bueno, los primeros serán Tatsuki y Renji!
Los mencionados fueron adelante, y Tatsuki le susurró algo en el oído a Renji, quien asintió. Luego, Renji colocó el globo a la altura de sus caderas, y Tatsuki lo mantuvo en su lugar con su trasero, empezando a moverlo hasta reventar el globo. Aplausos siguieron, junto con algunas miradas de entre sorpresa y admiración.
- ¡Muy bien, ahora es el turno de Yoruichi y de Chad!
Ambos fueron adelante, y Chad se paró enfrente de Yoruichi, manteniendo el globo a la altura de sus caderas. Yoruichi levantó una pierna, sosteniéndola con sus manos, y quedó parada en un solo pie, y colocó su entrepierna tocando el globo, empezando un movimiento rítmico hasta romperlo. Seguido a eso hubo varias bocas abiertas, y los aplausos fueron más bien tímidos debido al shock en que la mayoría se encontraba. Ahora era el turno de Ichigo y de Rukia.
- No vamos a poder superar eso – dijo quedamente Ichigo, aún sorprendido. Rukia, sin embargo, lo miró directamente a los ojos. – Creo que sé cómo podemos hacerlo, Ichigo. – Y le susurró unas palabras al oído. Ichigo abrió desmesuradamente los ojos. - ¿Estás segura? – preguntó.
- Por supuesto. Aparte, ¿no estabas dispuesto a ganarle a Renji? – le sonrió Rukia.
- Claro. Vamos allá.
Rukia e Ichigo se adelantaron, quedando frente a frente. Ichigo sostenía el globo en sus caderas, mientras Rukia tomaba impulso. Finalmente Rukia fue corriendo hacia Ichigo y pegó un salto, Ichigo agarrándola mientras Rukia reventaba el globo con sus caderas. Acto seguido, una ola de fuertes aplausos vino, mientras todos sonreían ante la osadía de los shinigamis.
- Bueno, tenemos claros ganadores. ¡Ichigo y Rukia! - dijo Keigo, desatando otra ronda de aplausos. Justo en ese instante, se escucharon unos bocinazos afuera de la casa.
- ¡Son los taxis! – dijo Mizuiro, sonriente. – Vamos, es hora de irnos a la disco.
No pude resistir la tentación del koala al final jaja. En fin, espero que hayan disfrutado el capítulo. Como comprenderán, no tengo la más mínima idea de cuando el próximo capítulo va a estar listo, así que bueno… esperen jaja, que va a valer la pena. ¡Nos vemos en el próximo capítulo!
