Las vacaciones no son realmente el mejor tiempo para escribir, hay muchas cosas que hacer realmente. Ojala hayan disfrutado sus vacaciones, y deseo que el año de estudio o trabajo que se viene sea exitoso. Con respecto al fic, bueno, no diré nada. Simplemente léanlo ustedes mismos. Reviews: Ghost iv: Sep, y la van a disfrutar! Muchas gracias por el review! PD: Tengo la duda, tu nombre viene del juego Ghost Recon? Luzia no tsuki: Gracias! En realidad a Keigo también le gusta Rukia (recuerdas "El Juego"?) pero dado que a Sigo también, decide ayudarlo. Para eso son los amigos ;) y no creo que perver sea la palabra, lo hace sonar como algo malo. Es algo normal, es decir, ¿a quien no le gusta el sexo? jaja. shyta: Lo tendré en cuenta! Gracias! Lua23: Los hombres también podemos escribir… jajaja, gracias, en serio. Sin embargo, debo decir que los mejores fics que he leido los han escrito hombres, excepto unas cuantas excepciones. Respecto al Baileys… cuando vengas a carretar, yo lo compro ;) jajaja. Nos vemos! FerchaO: Yuujú! Un review largo! jajaja muchas gracias por los buenos deseos, igualmente. Bueno, las hormonas no son lo único que se le saldrá de control, ya verás. Y apuesto a que esos abuelitos que mencionas eran peores en su época jaja. Gracias de nuevo, y me alegra que te haya gustado ese detalle, a mi también me gusta. Nos vemos! L: Gracias! La raja verte dando otra vuelta por aquí, estoy seguro de que este capi no te va a decepcionar. bebaah: En mi colegio siempre hacían competencias así jaja, era muy chistos de ver. Gracias! maaR-418: Muchas muchas gracias! y gracias por el cumplido, sé que te va a gustar este capi.


Rukia no podía creer lo que sus ojos veían. Una parte de ella le decía que debería irse inmediatamente, pero se sentía incapaz de mover sus pies. Finalmente sus miradas se cruzaron. Definitivamente esto no era lo que Rukia tenía en mente.

Capítulo: La Disco

Todo el grupo llegó a la disco con minutos de diferencia. Había quienes estaban acostumbrados a ellas, pero también quienes iban por primera vez, como Rukia. La disco en cuestión era de un color gris, de tres pisos de alto y ventanas tapizadas.

- Así que esto es una disco, ¿eh? – Rukia le dijo a Ichigo. – No parece muy divertida, la verdad.

- Mejor espera a que estemos adentro, enana – le respondió el pelinaranja, sin inmutarse.

Luego de comprar sus entradas, todos se dispusieron a ingresar, y todos quienes venían por primera vez soltaron una exclamación de admiración.

La discoteque en cuestión era la más grande de Karakura, y contaba con tres pisos; el primero era la pista de baile, con el DJ presidiendo una impresionante tarima. Además, había una barra internacional donde se podía pedir básicamente el trago que se te ocurriera, la variedad era enorme. En el segundo piso se encontraba otra pista de baile, y lo especial de esta es que continuaba en el exterior, donde había una sección de pasto, una enorme piscina y parlantes por doquier. Si seguías subiendo, llegabas al sector VIP de la disco, en donde habían sillones de cuero negro y mesas del mismo color, junto a una barra con lo más exclusivo y vista panorámica de la ciudad.

- Me pareció escuchar algo así como que la disco no era gran cosa – dijo con algo de sarcasmo y una sonrisita Ichigo, mirando divertido la cara de embobados que tenían Rukia y los demás shinigamis, a excepción de Yoruichi, quien Ichigo supuso habría venido en los cien años que tuvo "libres".

- ¡Esto es el paraíso! – gritó Rangiku antes de que Rukia pudiese replicar, ganándose unas miradas divertidas de gente que transitaba por allí.

Inoue soltó una risita, e incluso Ichigo no pudo disimular una sonrisa. – ¡Bueno, ¿adonde vamos? – preguntó Yoruichi, mirando entretenida el lugar y gritando un poco para hacerse escuchar por sobre la música.

- ¡Tengo esto! – gritó también Mizuiro, mostrando unas entradas VIP. Ante la mirada atónita de todos, sonrió. - ¡Las promotoras son mis amigas! – explicó, rascándose la cabeza.

- ¡Bueno, ¿qué esperamos? - gritó Renji, mientras se dirigía hacia las escaleras. Sin perder tiempo, el grupo lo siguó. Sin embargo, el "viaje" no estuvo libre de incidentes. Más de alguno fue víctima de un "agarrón misterioso", cuya mano desaparecía sin dejar rastro. Finalmente llegaron al tercer piso, lugar donde se dieron el lujo de relajarse.

- Todavía no empieza la disco – comentó Ichigo, mientras "Gettin Over" sonaba de fondo.

- Entonces hay que aprovechar – sonrió Rukia, a la vez que sacaba la botella de Bailey's recién ganada y se servía en un vaso cercano.

- No puedo creer que esté de acuerdo contigo – sonrió Ichigo, a la vez que también se servía del trago. – Salud, compañera – dijo, levantando su vaso.

- Salud – sonrió Rukia, mientras ambos apuraban el contenido de los vasos.

Mientras tanto, los demás hombres se encontraban entretenidos observando el material femenino presente en la disco.

- ¡Esas rubias nos están mirando, Mizuiro! ¡Vamos a hablarles! – decía un emocionado Keigo.

- Hmmmm…. No sé, no me terminan de convencer – respondió Mizuiro, dubitativo. Entre tanto, una despampanante pelirroja se había acercado a Chad, sonriente.

- Hey, chico ¿quieres bailar?

- Hum… claro – respondió el grandote, algo sorprendido. Sin perder tiempo, la chica se llevó a Chad escaleras abajo, perdiéndose ambos de vista.

- ¡Usa condón, campeón! – gritó un sonriente Ichigo.

- ¿Condón? ¿Qué es eso? – le preguntó una curiosa Rukia.

- Ehh… quizás otro día te lo explique – repuso Ichigo, algo sonrojado. Rukia se lo quedó mirando con una expresión extrañada en la cara. En eso estaban, cuando Renji se les acercó. - ¡Hey, Ichigo, Rukia! Vengan con nosotros, vamos a jugar cultura futurística, o como se llame – dijo el pelirrojo.

- Es cultura chupística, tonto – dijo riendo Rukia, mientras ella e Ichigo se iban a sentar junto al resto de adolescentes y shinigamis. Sien embargo, Ichigo miró a Rukia sospechosamente – Hey enana, ¿Cómo conoces ese juego? – le preguntó, dubitativo. La pelinegra le cerró un ojo, sonriendo. – Tengo mis fuentes. Los shinigamis, por su parte, habían juntado dos mesas y ya tenían listas las cartas y el vaso en medio. Keigo se había encargado de explicar a los shinigamis en qué consistía el juego y ellos se habían mostrado bastante interesados en jugarlo.

- Bueno, ahora que estamos todos, será mejor que empecemos – dijo Keigo una vez que todos estuvieron cómodamente instalados. – Las damas primer, por favor – sonrió, por lo que Yoruichi sacó la primera carta: Un dos de trébol.

- Tú eliges, Yoruichi-san. – dijo Mizuiro después de consultar la hojita en donde habían anotado el significado de cada carta.

- Hum... –dijo Yoruichi, pensativa. – Quiero que… Rukia tome – terminó, con una sonrisa. A Rukia no le quedó más remedio que tomar un trago de su vaso de vodka naranja.

A continuación sacó Ichigo, robando un tres de corazones del montón de cartas.

- Ehm… "Ellos". Bueno, vamos a tener que tomar, chicos, salud. – dijo Keigo mientras todos los hombres tomaban tragos más o menos largos de sus vasos.

Ahora era el turno de Rukia, quien sacó el as de trébol.

- Lo siento, Kuchiki-san, pero vas a tener que tomar – sonrió Mizuiro. Rukia frunció levemente el ceño al tomar otro sorbo de su trago.

El siguiente en sacar fue Renji, quien sacó una reina de corazones.

- ¡Bien! ¡Cultura! – dijo Keigo alegremente – Este es de mis favoritos. Tienes que decir "La cultura pide" y no sé, nombres, fechas, marcas, lo que sea, y un ejemplo. Así, sería, por decir algo "nombres con r, tales como Renji…" y así el siguiente dice otro nombre, y así. Pierde el que repite o el que se queda sin nada que decir.

- A ver… La cultura pide sexos presentes en esta mesa, tales como hombres.

- Mujeres – respondió Tatsuki,

- Mierda… - refunfuñó Mizuiro, a la vez que se tomaba su vaso. Una ola de risa generalizada siguió.

- Aprendes rápido, ¿eh? – dijo Keigo. Renji simplemente sonrió.

Se disponían a seguir jugando cuando un par de chicas pasaron al lado de la mesa, apuradas hacia el primer piso. - ¡Hey, chicos, la disco va a empezar! – les dijo una de ellas, antes de seguir su camino.

Ichigo y Tatsuki se levantaron de inmediato. – Bueno, después seguimos – dijo Ichigo. – Después de todo, vinimos a bailar, ¿no? – sonrió. Los demás asintieron, a la vez que se levantaban de la mesa. La primera en bajar las escaleras fue Orihime, quien llevaba arrastrando a Ishida. Los demás vieron esto con una gota en la cabeza. Luego, Renji agarró de la mano a una sorprendida Tatsuki y también la llevó escaleras abajo.

- Vaya... Esos dos están haciendo buenas migas, ¿eh? – comentó Ichigo.

- No son los únicos… - apuntó Rukia.

- Si, no me imaginaba a Orihime llevando abajo a Ishida… supongo que el alcohol tuvo su efecto.

- ¿Orihime bebió? – preguntó una sorprendida Rukia.

- Sip, se tomó un par de cervezas antes de venir y acá se tomó un vodka naranja… supongo que el alcohol se le irá a algún lado – dijo Ichigo, pensativo.

- Nosotros vamos a buscar minas – apuntó Keigo, señalando a Mizuiro – Nos vemos por ahí.

- Dale – respondió Ichigo.

- Nosotros igual, nos vamos a buscar algún hombre que pueda con nosotras – sonrió Yoruichi mientras ella y Rangiku abandonaban el lugar. – Nos vemos.

- Esta bien, nos vemos – respondió Rukia, haciendo señas con la mano. Luego, la pelinegra se giró y miró a Ichigo fijamente. - ¿Bueno? ¿Vas a sacarme a bailar o qué?

Ichigo sonrió. – Eso iba a hacer, enana impaciente. Vamos, es hora de romper la disco.

Keigo y Mizuiro se encontraban en la parte exterior de la disco, en el segundo piso, mirando a cuanta mujer pasaba.

- Entonces, ¿tienes alguna amiga aquí para que bailemos? – preguntó el pelicastaño.

- Hum… parece que todas están abajo – respondió Mizuiro, pensativo.

- ¡Oye, mira a esa preciosidad… tu le hablas y yo bailo! ¿Qué dices?... ¿eh?... ¿Mizuiro? – dijo Keigo, dándose vuelta y viendo que su amigo ya había entablado conversación con una chica.

- Mizuiro… me decepcio- ¡auch! – repentinamente Keigo fue impactado por una fuerza desconocida. Cuando se dio vuelta, el pelicastaño vió que se trataba de una bonita chica de pelo negro y ojos castaños. - ¡Perdón! No me fijé por donde iba, ¿te hice daño?

- Si, de hecho casi me rompes el brazo – dijo Keigo – O sea, entiendo que sea atractivo y que quieras hablarme, pero no había necesidad de agredirme físicamente – sonrió.

- Jajajajaja – rió la chica, sonriendo. – Eres divertido.

- ¡Hey, hablo en serio! Pudiste herirme de gravedad – dijo el pelicastaño, con una leve sonrisa.

- Jajaja, bueno, lo siento. ¿Quieres bailar, para compensarte? – sonrió la chica.

- No tienes que pedirlo dos veces, pero recuerda, cobro cada media hora de atención – repuso Keigo, bromeando.

La chica sonrió y llevó a Keigo escaleras abajo sin decir más.


En el primer piso la fiesta ya estaba totalmente encendida, y entre los más motivados estaban Renji y Tatsuki.

- Vaya, no lo haces tan mal – sonrió Tatsuki, mientras ella y Renji se movían al ritmo del reggaetón.

- Bueno, tú bailas bien igual… para practicar karate – respondió Renji, con algo de sorna.

- Son compatibles, no te preocupes – rió Tatsuki. Cuando Renji iba a decir algo, el dj cambió la pista, poniendo "Gettin Over" y causando que todo el mundo empezara a bailar su propia coreografía, incluidos Tatsuki y Renji.

Unos metros más allá estaban Inoue e Ishida, la primera intentando hacer bailar al segundo.

- ¡Vamos, Ishida-kun! ¡Bailemos, no es tan difícil!

- No, gracias. No me siento cómodo…

- ¡No seas así… Vamos, aunque sea una canción!

- Sólo una…

Un poco más a la izquierda estaban Ichigo y Rukia, bailando al ritmo de "Danza Kuduro".

- La mano arriba… - dijo Ichigo, levantando el brazo.

- Cintura sola… - siguió Rukia, moviendo las caderas.

- Da media vuelta… - ambos giraron, quedando de lado.

- ¡Danza Kuduro! – cantaron, moviendo sus cuerpos al ritmo de la música.

Luego el dj volvió a cambiar la canción, poniendo "Si no le contesto"

- ¡Mira, es tu canción! – dijo Ichigo.

- ¿Qué? – preguntó Rukia, sin entender. Ichigo le respondió cantando la canción.

- Si no le contesto se desespera, piensa que yo en otra estoy

Haciendo lo que antes hacía ella, ea ea ea

Como tu mente maquinea, cuando donde un hollow yo voyç

Mujer te gustan las peleas, oh las peleas.

Rukia golpeó el hombro de Ichigo, sin poder evitar reírse. – Eres un idiota.

Ichigo sonrió – Para servirte.

Estaban en eso, cuando Orihime apareció, luciendo algo decepcionada.

- ¿Qué pasó, Orihime? – preguntó Rukia, curiosa.

- Nada, es que Ishida no quiso bailar más. ¿Puedo unirme? – preguntó.

- ¡Por supuesto! Si es que Ichigo puede con nosotras, claro. – dijo Rukia, sonriendo malévolamente.

- Pff, esto no es nada – sonrió Ichigo, poniéndose entre ambas y empezando a bailar.

Justo entonces el dj puso el tema "Tembleque", y tanto Rukia como Orihime sonrieron.

- Ahora vamos a ver de que estás hecho – dijo Rukia. - ¿Lista, Orihime?

- ¡Lista!

Ese movimiento hace que contigo peque

Teque-que-teque, mami, menea el tembleque

Pero si tú te das guille, mai nos vemos, bye, check it

Teque-que-teque, mami, menea el tembleque

Tanto Rukia como Orihime empezaron a mover sus traseros al ritmo de la música, para la "mala" fortuna de Ichigo. Luego de que el coro terminó ambas volvieron al lado del pelinaranja, bailando un poco más pegado que antes. Cuando el segundo coro llegó, Ichigo se dio vuelta, mientras Orihime y Rukia observaban. Antes de que empezara, de la nada salió Renji, poniéndose al lado de Ichigo, y ambos sacudieron al ritmo de la música, provocando silbidos por parte de las féminas.

- ¿Y tú? – preguntó Ichigo una vez volvieron a bailar.

- Nah, Tatsuki se fue al baño, así que perdió. – sonrió Renji. – Oye, quería robarte a Rukia un momento. No te molesta, ¿cierto?

Ichigo miró a la pelinegra unos segundos antes de responder – Supongo que no – dijo, encogiéndose de hombros.

- Sólo será un momento – sonrió Renji. ¿Vienes, Rukia?

- Nos vemos – dijo la pelinegra, mientras acompañaba al pelirrojo escaleras arriba. Una vez que llegaron a un lugar relativamente tranquilo en la terraza de la disco, Renji se detuvo.

- Bueno, ¿vas a decirme para qué querías hablarme? – preguntó Rukia, curiosa.

Renji se tomó su tiempo para pensar su respuesta antes de contestar, algo que no hacía muy seguido.

- Bueno, sabes, desde que Ichigo y los demás llegaron, no habíamos tenido tiempo para hablar en privado. – sonrió algo tristemente. – y en realidad, después de todo lo que pasó, lo primero que tuve que haber hecho fue hablar contigo.

Rukia asintió, indicándole a Renji que lo escuchaba y que continuase.

- Primero que todo, tengo que pedirte perdón por todos los problemas que te causé desde el principio… debí haber intentado ayudarte sin necesidad de que Ichigo me hubiese pateado el trasero – una sonrisa irónica apareció en su cara. – Perdona por no haber mantenido contacto contigo desde que te hiciste una Kuchiki, y por último… perdóname por no haber hecho nada para evitar que te hayas ido con Byakuya aquella vez… - terminó Renji, con la cabeza gacha.

Durante todo el discurso Rukia no había dicho una palabra, pero ahora rió suavemente. Renji levantó la cabeza, extrañado.

- Renji, si no te hubiese perdonado seguramente no estaríamos hablando – sonrió Rukia. – No tienes que disculparte por cosas que no podías controlar, si no hubieras acompañado a Nii-sama a buscarme te habrías metido en muchos problemas… e hiciste lo que creías correcto aquella vez, no es necesario lamentar nada… - dijo Rukia, con una leve sonrisa empezando a extenderse en su cara.

- Gracias, Rukia – dijo Renji, parpadeando un poco, y sonriendo levemente.

- No, Renji. Gracias a ti. – sonrió, completamente esta vez, Rukia.

- Bueno, Ichigo ya debe de estar preocupado – rió Renji. – Yo voy a juntarme con los chicos, tu ve con la zanahoria – sonrió.

- Nos vemos, entonces – sonrió Rukia, mientras se dirigía a bajar las escaleras.

Al llegar, Rukia no podía creer lo que sus ojos veían. La parte sensata de ella le decía que debería irse de allí lo más pronto posible, pero lo cierto es que sus pies parecían estar pegados al suelo. Finalmente, sus miradas se cruzaron. Algo dentro de Rukia hizo clic, y salió corriendo sin dirección alguna. No quería creerlo, pero sus sentidos no mentían.

Ichigo estaba besando a Orihime.


Saben algo, este capítulo definitivamente es de mis favoritos. Fue uno de los más largos para escribir, pero valió la pena. Espero lo disfruten.