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La sorpresa en el rostro masculino fue evidente, palideció notablemente y por primera vez, ella lo vio dudar.
-No-o e-entiendo…-murmuro Draco atónito.
Hermione suspiro pesadamente y recurrió a todas las fuerzas que tenia.
-Draco, ambos sabemos que tu no quieres casarte conmigo.-
Él frunció el seño.
-Por supuesto que si, de otra manera no te lo hubiera dicho, ¿acaso consideras esto una broma? recuerdo que siempre te quejabas de mi falta de humor, lo cual te aseguro que no ha cambiado además de que la ocasión no es la propicia. Quiero casarme contigo.-dijo fervientemente con los ojos grises brillando como acero fundido.
Hermione se permitió soñar, pensar que su proposición se debía a un sentimiento muy profundo, al amor que sentía por ella, pero no podía engañarse de esa manera. Él había dejado en claro sus intenciones, quería a su hijo y la manera de conseguirlo era a través de ella. Draco jamás la separaría de su hijo, al contrario, deseaba formar una familia, aunque claro eso solo sucedía porque se había visto obligado. Hacia unos cuantos meses la idea ni siquiera cruzaba por su mente, él jamás se había planteado el proponerle matrimonio y ella lo sabía perfectamente, había sido uno de los puntos de su acuerdo: No matrimonio, jamás. Eso la lastimaba profundamente, aunque comprendía sus motivos, Draco estaba decidido a que su hijo tuviera todo de lo que él había carecido en su niñez, una figura paterna y una madre. Por un momento se permitió divagar, pero enseguida reacciono, no era conveniente hacer eso, no cuando lo gustaba demasiado lo que estaba pensando, llena de resolución clavo sus ojos verdes en la mirada gris:
-No Draco.-
Él asintió, pero no lo acepto, nunca aceptaba un no por respuesta, era un excelente estratega y lo probó al decirle todas las ventajas de ser su esposa:
-Piénsalo Hermione, nuestro hijo tendría todas las comodidades al nacer, como heredero mío contaría con mi apellido y mi fortuna, podemos formar una familia, proporcionarle seguridad, un ambiente sano donde crecer. No puedes pensar que estaría bien negarle la oportunidad de una familia, necesita a su padre y a su madre…juntos.-
Draco no menciono el amor, Hermione se pregunto porque se sorprendía.
Reconoció que su oferta era demasiado tentadora, pero no se podía permita aceptar, podía hacerlo sabiendo que no lo amaba pero que hacia un bien a su hijo, pero no creía que fuera bueno para su bebe verse rodeado en un ambiente donde no hubiera amor. Quizás creciera con sus figuras paternas pero tarde o temprano observaría algo extraño en su relación o peor aun, nadie podía asegurarle que mas tarde Draco no encontrara una mujer de la cual enamorarse y ella no podría soportar su abandono.
El corazón le grito que no lo hiciera pero acallo las estupidas suplicas de su corazón.
-Eh tomado una decisión Draco, no pienso casarme contigo.-
El silencio se instalo entre los dos como una bomba a punto de explotar, ella espero ver enfado de su parte o una encubierta amabilidad para engatusarla a aceptar, pero no estaba preparada para lo que ocurrió.
Draco sonrío, sus labios se curvearon en una gran sonrisa que la dejo con la boca abierta.
-Entonces tendré que hacer que cambies de opinión.-dijo él.-¿No te parece?-
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-¡Pero…no puedes!-grito ella incrédula.-¡De ninguna manera lo voy a permitir!-
Draco enarco una ceja, viendo como la joven caminaba de un lado a otro en la habitación.
-¿Podrías explicarme como piensas evitarlo?-pregunto mientras se acomodaba en la cama, con los brazos flexionados detrás de su cabeza.
Ella apretó los labios furiosa.
-¡De ninguna manera te quedaras aquí Draco Malfoy!-
Él no se molesto en gritar, tan solo contesto simplemente.
-Si lo are, estas completamente loca si piensas que voy a dejarte sola un momento. De hecho deberías agradecer que tenga la intención de instalarme en otra habitación y no en la tuya.-
-Vaya cuanta gratitud, debiste decírmelo antes para despedirme de mi intimidad.-dijo ella irónica con los brazos cruzados, aunque después sus ojos se entrecerraron y una sonrisa apareció en sus labios.-¿O…acaso tienes miedo de perderme de vista y que me escape nuevamente?-pregunto divertida.
Ella no lo vio moverse, pero en un segundo él estaba en la cama acostado y en otro se había puesto de pie y estaba inclinado frente a ella sosteniéndola de los brazos. El ardor de sus ojos la estremeció y su voz ronca aun más:
-Prométeme que no lo harás.-ella no contesto y él se acerco tanto que sus narices se rozaron y sus respiraciones se mezclaron.-Prométemelo Hermione.-
-Lo-o pro-ome-eto.-
El asintió, tenia la frente perlada de sudor y su agarre en sus brazos estaba resultando doloroso, él pareció notar su mueca y la soltó al instante. Al ver como sus manos habían dejado leves marcas acaricio tiernamente sus brazos y se disculpo:
-Lo siento…no pretendía lastimarte, es solo que…-sus ojos se clavaron en las turbias esmeraldas y ella vio el infierno en ellos, su expresión era como la de un hombre que estaba a punto de perder la cordura.-No podría soportarlo nuevamente Hermione.-
Ella sintió un nudo en la garganta que le impedía hablar, el dolor en los ojos grises hizo que sus ojos se llenaran de lágrimas.
-No llores.-murmuro Draco. La atrajo contra él acariciando aun las marcas que habían dejado sus manos en la sensible piel.-No era mi intención asustarte.-beso su cabello y aunque ella no debió hacerlo, alzo la cabeza.
Sus ojos estaban rojos a causa de las lágrimas y sus mejillas empapadas, reconoció el deseo en los ojos grises y se sonrojo profundamente, tratando de apartarse de él sutilmente, comento en tono ligero:
-Moje tu camisa de nuevo. Me eh vuelto una sentimental incorregible, creo que tengo que empezar a cargar una caja de kleenex o terminare empapando tus camisas con mis lagrimas.-dijo sonriendo trémulamente, pero su sonrisa desapareció pues él no la dejo moverse un centímetro, la retuvo a su lado.
-A mi no me molesta.-dijo Draco.-Es parte de tu embarazo y ahí que aceptarlo como tal, aunque creo que lo mejor de todo ha sido la manera en que se creo esta pequeña vida ¿no crees? ¿lo recuerdas Hermione, recuerdas cuando hacemos el amor, cuando me muevo dentro de ti? ¿la manera en que me acoges con tu cuerpo y me acunas entre tus muslos? Dios, encajamos perfectamente, siempre fue así…-
Ella no podía negarlo y mucho menos que ante sus palabras su cuerpo había reaccionado volviendo a la vida. Un fuerte brazo la seguía reteniendo por la cintura, pero su otra mano se había deslizado bajo su blusa y ahora recorría su vientre amorosamente. El bebe pareció notar el contacto de su padre, pues cuando Draco extendió su ancha palma en el vientre, el bebe pateo.
Los ojos masculinos brillaron y ella se encontró perdida.
-No nos prives de esto Hermione.-susurro Draco sobre sus labios.
Cuando él la beso, ella ni siquiera se planteo la posibilidad de apartarlo, aunque debía hacerlo. Su sabor le resultaba totalmente adictivo, sus manos se perdieron en el espeso cabello rubio y él se presiono contra ella descaradamente, haciéndole sentir su erección. Estaba desabrochando el segundo botón de la blusa cuando una voz proveniente de la planta baja hizo que ambos se quedaran quietos.
-¡Hermione ¿estas en casa?-grito la Sra. Wesley.
La joven se separo jadeando y Draco ahogo una maldición.
-¡Enseguida bajo Sra. Wesley!-grito Hermione.
-Grandioso sentido de la oportunidad.-dijo Draco pasándose una mano por el cabello y respirando agitadamente.
Hermione camino hacia el espejo y gimió al ver su blusa abierta, sus ojos brillando y sus labios hinchados.
-No puede ser.-rápidamente trato de componer su aspecto lo mejor que pudo, aunque no sabia para que se molestaba, la Sra. Wesley igual sabría lo que habían estado haciendo.-¡Como has podido hacer esto Draco!-gruño la joven.
Él esbozo una sonrisa de medio lado.
-Lo lamento pero no note tu resistencia en ningún momento.-
Ella se volvió furiosa.
-¡Tu, has planeado esto y…-
Draco la corto y ni siquiera se molesto en negarlo.
-No te enfades, terminaremos esto mas tarde.-ella abrió los ojos como platos ante su arrogancia y el siguió.-Te dije que te haría cambiar de opinión Hermione y juro que lo are, me valdré de cualquier arma para hacerlo.-se encogió de hombros.-Estas advertida.-
Se inclino, le robo un rápido beso y salio de la habitación, dejándola temblando, porque ella sabía que si Draco Malfoy se proponía algo, no paraba hasta lograrlo.
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¡Eso era un complot! ¡Un complot en su contra! Hermione apretó los labios disgustada y observo a las dos personas sentadas enfrente de ella a través de la mesa. No comprendía como Draco se había ganado la confianza de la Sra. Wesley de la noche a la mañana, de tal manera que la mujer lo apoyaba totalmente en la decisión de quedarse en la casa, cuando ella pensó que le daría toda la razón a ella. ¡Después de todo, ella era la victima aquí! Ni siquiera había podido disfrutar plenamente de la cena que la mujer había traído pues la camaderia entre esos dos le había puesto los pelos de punta.
Pero como no, ahora los dos estaban ahí, sentados platicando como dos viejos amigos, hablando acerca de su embarazo, ¡como si ella no existiera! La culpa la tenia Ron por pedirle a su madre que le recordara que su cita del mes era mañana, ella no lo había olvidado, pero cuando la Sra. Wesley lo había mencionado, Draco había clavado los ojos en los suyos y había prometido que él mismo la acompañaría. Dios santo, eso era insoportable, pero aun mas lo era el saber que no había podido resistirse a su seducción.
No sabía como se las arreglaría para detenerlo y eso la llenaba de pánico. Sabia con una veracidad que la asustaba que si la Sra. Wesley no los hubiera interrumpido habrían terminado en la cama haciendo el amor, el que Draco lograra que lo deseara con una intensidad asombrosa no significaba que se podía dar el lujo de terminar nuevamente en sus brazos, su amenaza aun estaba muy presente:
-Te dije que te haría cambiar de opinión Hermione y juro que lo are, me valdré de cualquier arma para hacerlo.-
Y por supuesto, el muy patàn estaba decidido incluso a seducirla, no es que ella no pudiera resistirse era solo que…era tan difícil. Sus besos la embriagaban y la hacían olvidarse del mundo, sus manos recorriendo su cuerpo… ¡Malditas hormonas!
-Bueno, me parece que es hora de marcharme.-la Sra. Wesley se puso de pie y Hermione perdió color.
¿Marcharse? ¿No podía quedarse más tiempo, como por ejemplo…para siempre?
La acompañaron hasta el auto y mientras la joven trataba frenéticamente de buscar las palabras adecuadas para rogarle que no la dejara sola con Draco, ella se le adelanto. La tomo por los hombros y la abrazo para después murmurar en su oído:
-Espero no haber interrumpido mucho en la tarde, pero al menos me voy tranquila al saber que te dejo en buenas manos.-la Sra. Wesley le sonrío dulcemente y después subió al auto.
¿En buenas manos, estaba bromeando? ¿estaban hablando del mismo hombre? Él tenia una clara intención y ella ¡no tenia la fuerza suficiente como para resistirse! Draco la rodeo con sus fuertes brazos hasta que el auto se perdió en la lejanía.
-Vamos adentro, esta refrescando y necesitas descansar.-
Hermione no pudo evitar replicar:
-Por supuesto ¡tú y la Sra. Wesley lo tienen todo controlado!-
El sonrío y le aparto un mechón del rostro mientras caminaban adentro.
-Nos preocupamos por ti, eso es todo.-
-¡No soy una niña!-dijo obstinada.
Draco clavo la mirada en sus senos.
-Créeme.-dijo con la voz ronca.-Eso lo se.-
Hermione decidió de pronto que el irse a dormir era una excelente idea. Abandono toda idea de pelear con él y subió las escaleras, no antes por supuesto de escuchar su carcajada:
-Duerme tranquila esta noche, aunque no puedo prometer lo mismo de mañana.-
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Hermione despertó y frunció el seño. Decidió que el día seria un total infierno y el bebe pareció sentir su tensión pues comenzó a moverse al parecer irritado. Acaricio su vientre lentamente.
-Si, lo se amor, toda la culpa la tiene tu papa.-dijo dibujando círculos lentamente, sabiendo que el bebe se tranquilizaba con ello. Estaba enojada y todo porque el muy idiota había cumplido su promesa de no venir a su cama, Dios, ¿Qué no se suponía que era eso lo que ella quería? Dejo el tema de lado, no se permitiría seguir pensando en ello.-Espero que no seas como él, es arrogante, bruto, autoritario…-soltó un largo suspiro y sonrío un poco.-Aunque… también es guapo, tierno, protector, inteligente, emite una sensación de poder que me hizo temblar la primera vez que lo vi e infunde un respeto tal ante todo el mundo, tiene los ojos mas impresionantes que haya visto, grises como el acero fundido y cuando sonríe es capaz de hacer que pierda la cabeza.-
-Me alegra el saber que hay más puntos en mi favor que en contra.-dijo Draco.
La joven detuvo sus caricias y alzo la vista azorada, el causante de sus desdichas estaba recargado en la puerta con una bandeja de comida y por su sonrisa parecía haber escuchado absolutamente todo, sintió como enrojecía lentamente y trago en seco.
-¿Seria demasiado el pedir un poco de intimidad?-murmuro tratando de escudarse detrás del enfado.
-Me niego a que sientas este sentimiento de pudor hacia mi ¿resultaría gracioso en estas circunstancias no te parece?-dijo Draco, entro en la habitación y coloco la bandeja junto a ella.
Hermione quiso seguir rebatiendo pero al ver el desayuno decidió dejarlo para después y tomo un plato con fruta que comenzó a comer gustosa. Draco se sentó a su lado y concentro su mirada en su vientre, alzo la mano pero antes de tocar su pancita, la miro a los ojos, pidiendo permiso.
-¿Puedo?-
La joven asintió, muda. Draco acaricio lentamente el abultado vientre donde su hijo crecía y deposito un beso. El bebe se movió y Draco sonrío, orgulloso.
-Sabe reconocer a su padre. Es un bebe muy inteligente.-
-Así es.- musito Hermione. Tenia un nudo en la garganta y la terrible sensación de que era la peor bruja de todo el planeta, Draco ya le había explicado que él jamás había querido deshacerse de su bebe y ella parecía querer castigarlo por no amarla, privándolo de su embarazo, guardando sus pensamientos para después siguió comiendo, sin embargo la visión de Draco inclinado sobre su vientre, con el oído pegado y hablando con el bebe era algo que jamás olvidaría.
-¿Cómo estas pequeño?-el bebe golpeo con fuerza.-Wow eres muy fuerte, espero que dejes dormir a tu mami durante la noche.-Draco la miro anhelante y Hermione asintió.
-Es muy activo, pero tenemos un acuerdo mutuo de dormir al mismo tiempo.-
Draco trago con fuerza.
-Me gustaría dormir a su lado.-Hermione abrió los ojos sorprendida y Draco pareció tomarlo como un no, porque dijo con voz suplicante.-Solo los sostendría Hermione, solo eso, deseo sentir a mi hijo y a su madre en mis brazos, es todo. Por favor…no me niegues al menos eso.-
¡Dios! ¿Acaso lo estaba haciendo suplicar por participar en la vida de su bebe?
-No…-Hermione trago con fuerza.-Claro que no, también es tu hijo.-
-Nuestro hijo.-dijo él con voz apasionada.-¿Te importaría mucho que te acompañara con el doctor?-pregunto cauteloso.-No habías dicho nada acerca de la cita.-dijo suavemente, pero ella sintió su dolor detrás de las palabras.
Ella negó con la cabeza.
-Lo se y lo lamento, pero…-se sonrojó suavemente, pero lo miro resuelta.-Me gustaría que estuviera ahí conmigo.-
La mirada gris brillo.
-Menos mal que es así, si no, hubiera tenido que entrar a la fuerza y probablemente a tu doctor no le hubiera gustado.-
Hermione río al escucharlo y él también lo hizo, de pronto sus miradas chocaron y ella se quedo sin respiración, estaba segura que iba a besarla, pero en cambio acaricio su mejilla y sonrío tristemente.
-Vamos, si no llegaremos tarde.-
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-Es tan pequeño…-murmuro Draco. Tenia prácticamente la cara pegada a la maquina que mostraba las imágenes de su hijo moviéndose.
-Su tamaño es absolutamente perfecto para su edad.-dijo Ron.
Hermione había estado un poco preocupada por la reacción de los dos hombres al encontrarse que incluso había pedido la presencia de la Sra. Wesley, sin embargo aunque ambos mostraron unos profundos seños al verse la cara, fueron ligeramente civilizados y Draco muy pronto pareció olvidarlo y en cambio dedico toda su atención al ultra sonido que le estaba realizando Ron.
Tenia mil preguntas que hacer y aunque Ron al principio se mostró agrio, finalmente pareció verlo con otros ojos al ver el interés en su embarazo e incluso le estaba mostrando las partes del bebe detalladamente para que Draco pudiera ver a su primogénito totalmente.
El examen finalmente termino para desagrado de Draco, el cual se hizo mas profundo al enterarse que el ultrasonido se realizaba solo cada mes. Aun así su sonrisa se hizo grande cuando Ron le entrego la pequeña impresión de la imagen del bebe. Estaba tan contento que incluso dijo gracias, Hermione estaba alucinada y aun más cuando Draco invito a Ron y a la Sra. Wesley a comer fuera.
Fue una tarde muy agradable. Comieron en un bonito restaurante y Hermione se sorprendió al comprobar que Draco había dejado fuera la comida de gourmet. Lo miro extrañada y él pareció notarlo. La abrazo contra él y murmuro en su oído:
-La Sra. Wesley menciono que te gustaba mucho la comida de aquí.-
Le gusto que la consintiera de esa manera, seria tan fácil acostumbrarse a ello. La plática se extendió hasta el final de la tarde y Hermione se alegro al ver que al menos Draco y Ron eran capaces de hablar sin insultarse el uno al otro y mantener una conversación racional.
Regresaron a casa entrada la noche y la joven tenía un solo pensamiento: la cama, estaba a punto de subir las escaleras cuando Draco la cargo en brazos.
-Estas muy cansada.-dijo él por si ella pensaba replicar, pero en realidad no pensaba hacerlo, le gustaba estar entre sus brazos. Él subió ágilmente como si ella no pesara nada y ella sonrío.
-Me alegra que seas tan fuerte y aunque este como una ballena me puedas llevar en brazos.-
Draco frunció el seño, pero ella no lo advirtió pues tenia los ojos cerrados, la deposito en la cama y alzo su mentón con un dedo hasta que ella abrió los ojos y lo miro, estaba enfadado y ella no tenia la menor idea de porque.
-No vuelvas a decir eso nunca más.-dijo con un siseo.-Es a mi hijo a quien llevas dentro mujer, no pareces una ballena, si no una fruta madura, con esa hermosa pancita y esos deliciosos pechos que cada día están mas grandes para poder alimentar a nuestro hijo. Es un orgullo para mi él que abrigues dentro de tu cuerpo a un pedacito mío, así que te prohíbo que te vuelvas a expresar así, especialmente cuando con solo verte deseo tumbarte y hacerte el amor ¿entiendes?-
Hermione estaba tan atónita ante sus fervientes palabras que solo atino a asentir. Él se dio por satisfecho y comenzó a desvestirse hasta que solo quedo en boxers, ella lo miro sin comprender y él enarco una ceja.
-Recuerda el episodio de esta mañana, prometiste que me dejarías dormir contigo y que Dios te proteja porque pienso obligarte a hacerlo.-
-Yo…lo recuerdo.-
-Excelente.-dijo él.-¿Puedes desvestirte sola o quieres que te ayude?-
Hermione se quedo congelada y lo miro suplicante.
-Draco… ¿no pretenderás que…-
-¿Qué duermas desnuda en mis brazos?-pregunto él socarrón.-Es precisamente lo que me propongo, te quiero a ti en mis brazos, no a un tonto camisón o a una sabana, solo quiero sentir tu piel contra la mía.-
-Prometiste que…-murmuro Hermione.
Él asintió, osco.
-Agradece a tu buena estrella esa estupida promesa, porque de otra manera me tendrías encima de ti en un segundo, pero no te preocupes, así muera en el intento pienso cumplir mi palabra.-
Y lo hizo, se limito a encerrarla entre sus brazos, haciendo encajar su espalda en su pecho, su trasero en su piernas y sus piernas cubrieron las suyas, un posesivo brazos rodeo al bebe protectoramente y la otra mano se apodero de un tierno pecho. Ella se había sentido terriblemente avergonzada pues al instante en que había quedado desnuda, los ojos grises la habían recorrido de arriba abajo deleitándose con cada nueva forma.
-Eres preciosa.-había murmurado él y en sus ojos había brillado una luz tan especial que ella le había creído.
Se había quedado instantáneamente dormida, con un solo pensamiento. Eso era el cielo.
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-Arriba dormilones.-murmuro Draco besando el cuello femenino.
Hermione negó con la cabeza y escondió el rostro en la almohada.
-No queremos.-dijo Hermione. Él río y acaricio su cabello, la joven abrió lentamente los ojos y lo miro con una sonrisa, estaba vestido y recién duchado con el cabello aun húmedo, olía delicioso. Draco se inclino y beso su nariz.
-Arriba, un paseo en la playa nos vendría bien a los tres. Recuerda que Ron dijo que tenías que caminar al menos veinte minutos al día.-
Media hora después, luego de que Hermione se duchara y desayunaran, bajaron hacia la playa para una caminata. Draco tenía la mano de la joven firmemente agarrada en la suya y ella no pudo evitar sentirse feliz y relajada, aunque eso no duro mucho.
Sus pensamientos la mantenían ocupada ¿Seria posible que existiera un futuro para ellos? Él se volvió a mirarla y pareció adivinar en que estaba pensando, porque detuvo su andar y se planto frente a ella.
-Míranos Hermione, podemos ser felices, lo sabes.-
Ella negó con la cabeza y suspiro evitando su mirada y volviendo la cabeza al mar.
-Tengo miedo de equivocarme.-
Draco se acerco aun más y acaricio su nuca, pero ella no se volvió a verlo.
-Sabes que lamento lo sucedido en Nueva York, pero trata de entenderme, no me lo esperaba y me sentí acorralado, pensé que…-
-Pensaste que solo quería tu dinero.-dijo ella amargamente.-Después de todo lo que compartimos creíste eso. No confiaste ni un poco en mí.-
Él suspiro pesadamente.
-En un principio no. Pero también reconoce que tú tampoco confiaste en mí.-
Hermione se volvió a mirarlo con los ojos chispeando de furia.
-¡Por supuesto que si!-
-No es verdad Hermione y lo sabes, creíste que quería deshacerme de nuestro bebe cuando esa idea jamás cruzo por mi cabeza.-
Ella no lo discutió, tenia razón en eso.
-Que no lo ves Draco.-dijo con amargura.-Ni siquiera podemos confiar en el otro ¿Cómo esperas que sea nuestro matrimonio? ¿Una red de mentiras?-
-Hagamos un trato, aquí y ahora.-dijo él serio, con la clase de expresión de frío
señor de negocios que ella casi había olvidado.-A partir de ahora no pronunciaremos ninguna mentira el uno al otro, solo la verdad desnuda, aunque duela.-
Hermione se mordió el labio, pero asintió.
-Trato hecho.-
Draco la miro fijamente.
-Estas realmente hermosa.-una sonrisa traviesa afloro en sus labios.-¿Me crees ahora?-
Ella no pudo evitar reírse.
-Si, Draco, te creo.-
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A partir de ese momento, ambos acordaron por tacto no mencionar más el futuro y solo se dedicaron a disfrutar. Su relación avanzo rápidamente, ambos compartieron cosas que antes habían estado guardadas, como el dolor de Hermione cuando perdido a su madre y la niñez de Draco.
Cada noche ella dormía entre sus brazos, rodeaba por su calidez y fuerza, protegida. Amaba despertar en mitad de la noche y escuchar como Draco platicaba con el bebe.
La paternidad había obrado cambios magníficos en Draco, pues Hermione era consiente de lo frecuente de su sonrisa, de sus muestras de cariño a todas horas, era como si antes él hubiera estado reservando una parte de si en la cual ella no tenia acceso, sin embargo, las barreras habían caído totalmente.
Quizás no la amaba, pero sentía un fuerte cariño por ella y no dudaba en demostrárselo de cualquier forma posible.
El vínculo que había sido cercenado en Nueva York por los errores de ambos había renacido más fuerte que antes.
Aun no hacían el amor, pero ella sabía con una alarmante verdad que se debía a que él no lo había intentado pues con un solo beso estaba totalmente perdida. Aunque por supuesto el que no hubieran mantenido intimidad no significaba que no fuera receptora de largas miradas sensuales que hacían que todo su cuerpo ardiera de deseo.
Él no había vuelto a mencionar la pregunta, pero ella sabia que lo haría tarde o temprano. La cuestión era…¿Qué respondería ella ahora que las cosas habían cambiado?
Una semana después lo descubrió.
Ambos estaban tumbados en el columpio, observando la tarde. Draco fue directo al grano.
-¿Mi pregunta aun ni siquiera merece consideración?-pregunto tanteando el terreno.
Hermione se mordió el labio inferior, todo había sido fantástico, sin embargo una duda prevalencia en su mente, ¿Draco estaba haciendo esto solamente para que ella aceptara? Si era así ella no podía culparlo, además él mismo le había dicho que haría lo que hiciera falta para que aceptara su proposición.
Él había prometido que no habría más mentiras entre los dos, así que se lanzo del puente y clavo su mirada en los ojos.
-¿De verdad deseas casarte conmigo? No tenemos porque hacer esto Draco. Si lo que te preocupa es que te niegue ver a nuestro hijo eso jamás sucederá, tú eres su padre y eso no cambiara nunca.-
Él frunció el seño.
-¿Realmente piensas que estoy haciendo esto sin haberlo pensado detenidamente Hermione? Deseo casarme contigo, seré un buen esposo, lo prometo, cuidare de ti y de mi hijo. Pero la cuestión es si tu ¿de verdad piensas negarle a nuestro hijo su papel como heredero mío?-
-Ambos sabemos que no tenemos que estar casados para que lo puedas convertir en tu heredero.-dijo Hermione.
-¿Entonces piensas permitir que nuestro hijo crezca fuera del matrimonio?-dijo atónito.-Piensas condenarlo de por vida por un error nuestro.-
-¡No! Claro que no es solo que…-se mordió el labio, un simple acto que atrajo la mirada masculina.-No deseo que hagas esto obligado.-
Draco no alejo su mirada de la tierna boca femenina y su voz se hizo ronca.
-¿De verdad crees que alguien puede obligarme a algo? Si es así, déjame sacarte de tu error. Deseo casarme contigo, convertirte en mi esposa, que tengas a mis hijos…-
-Pero…pero…-murmuro Hermione.-¡Tu jamás habrías pensado en eso si no estuviera embarazada!-
Los ojos ardían en llamas cuando se clavaron en ella.
-No pienso negarlo, es verdad que el matrimonio no estaba dentro de mis próximos planes, pero un hombre puede cambiar de idea, en especial si le es arrebatado lo que más quiere en el mundo, es como el infierno. Aun así el caso es que estas embarazada cariño y yo no podría estar mas feliz de que así fuera, aunque pudiera, te aseguro que no cambiaria tu estado.-
-Yo…-ella no podía hablar, ¿había dicho que la quería? Draco la miraba con fuego plateado y nerviosa se mordió nuevamente el labio inferior.
-Dios mío…-murmuro él con la frente perlada de sudor.-¡Ya fue mas que suficiente!-dijo áspero. Se acerco y la alzo en brazos sin importarle su gritito de angustia, entro raudamente en la casa y subió rápidamente las escaleras hasta entrar en la habitación de ella.
Iba a hacerle el amor, Hermione lo había visto en sus ojos.
-Un hombre tiene sus limites.-refunfuño colocándola sobre la cama, después la miro intensamente.-Eh tratado de ser un caballero pero eh descubierto que no lo soy en lo mas mínimo, no al menos en lo que a ti respecta. Quiero hacerte el amor.-dijo bruscamente.-Y a menos que grites pidiendo ayuda nada va a impedir que lo haga.-dijo desesperado.
Hermione respiro agitadamente, una ola de calor recorriendo su cuerpo.
-Eso espero.-
Los ojos masculinos brillaron con tal emoción que Hermione sintió como su corazón se encogía.
Él fue sorprendentemente suave, teniendo en cuenta sus fuertes apetitos sexuales, la desvistió con lentitud, demorándose en cada trozo de piel que dejaba al descubierto y parecía francamente fascinado con sus senos. Los acuno en sus palmas y sometió los dulces pezones a enloquecedoras caricias con su lengua, de tal manera que ella se encontró rogando por la posesión, sin embargo él la hizo esperar.
-Espera cariño…por favor. Eh deseado tanto esto que…-pareció que la emoción era demasiado grande pues se limito a besarla y a expresarle su necesidad con ese intimo beso.
Recorrió su cuerpo con sus labios, demorándose largo rato en su vientre. Sus manos se llenaron de ella y la adoraron. Las dudas acerca de si ella aun le parecía atractiva se borraron completamente de la joven al ver su necesidad por ella, Draco estaba duro como una roca, ansiando poseerla. Hermione deslizo sus manos por su musculosa espalda y su fuerte pecho…todo su cuerpo ardía por el contacto masculino y al sentirlo temblar con sus caricias, rozo su cuerpo descaradamente contra él.
Draco lanzo un gruñido de necesidad y la sujeto con sus manos y sus fuertes muslos, con una sonrisa traviesa enterró su mano en la unión de sus piernas y sus ojos brillaron mientras jugaba con ella, abriéndola delicadamente y dejando expuestos los inflamados tejidos, saco la humedad hacia fuera preparando el terreno para él. Cuando el momento de la posesión llego, él invirtió sus posiciones, de tal manera que quedo tumbado de espaldas con la joven encima, la sostuvo de las dulces caderas y clavo su mirada en la suya.
-Toma solo lo que puedas…-le susurro.
Hermione asintió torpemente colocando sus manos en su pecho para obtener soporte mientras él se guiaba a la vulnerable entrada de su cuerpo. Se deslizo con cuidado, abriéndola lentamente con la punta de su miembro y entrando en ella centímetro a centímetro. No podía recibirlo entero, pero a él no pareció importarle.
-Es grandioso tenerte entre mis brazos cariño.-jadeo él.-Pero es aun mejor estar dentro de ti, mucho, mucho, mejor.-
Él tenía razón, era grandioso, el acto de amor jamás había sido tan hermoso, Hermione se entrego totalmente a él y ella lo sintió como nunca antes. Era una nueva intimidad arrolladora el hecho de estar haciendo el amor con el bebe entre ambos y el saber que el mismo acto que estaban realizando era el causante de que esa nueva vida latiera dentro de ella.
Hermione se inclino y beso los labios masculinos, su pancita rozando el vientre marcado de músculos, el bebe pateo y Draco se estremeció de los pies a la cabeza, pues había sentido el movimiento perfectamente ahora que sus cuerpos formaban uno. Un sentimiento de posesión destruyo su cerebro, dejando una sola verdad: era su bebe, su mujer y no podría estar sin ellos. Ella volvió a su posición original, sentada sobre él, sus suaves manos dejando marcas de sus uñas en su pecho, los hermosos senos moviéndose rítmicamente con cada movimiento. La hermosa visión de ver a la joven con su pancita y sus senos sobre él lo envío al borde, pero apretando los labios logro contenerse un poco mas.
Draco sopeso en sus manos los adorables pechos y Hermione gimió de placer, cerro los ojos y continuo moviéndose, todo fue tan intenso que Hermione no pudo evitar llorar de felicidad cuando el placer estallo y la recorrió de arriba abajo. Sintió la explosión de Draco en el mismo instante y como la llenaba con su esencia. Exhausta se dejo caer en su pecho y él la acuno tiernamente, sus cuerpos aun unidos. El bebe protegido entre ambos.
Draco la mantuvo junto a él, su respiración aun agitada y su cuerpo victima de pequeños espasmos debido al intenso placer. Las palabras acudieron a él sin buscarlas:
-Te amo.-
Lo dijo y no se arrepintió, aunque hubiera podido borrarlas no lo habría hecho porque sabia que era la verdad. Podía haberse mentido calificando ese poderoso sentimiento como deseo o lujuria, pero no podía compararse con ellos. El amor era más que eso, era algo tan poderoso que era capaz de matar a una persona en vida o de hacer feliz a alguien simplemente con una sonrisa.
Ella no dijo nada y Draco se arriesgo a buscar su mirada…Hermione dormía profundamente.
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¡Niñas! Es un verdadero placer para mi estar de vuelta y traerles nuevamente un capitulo de esta historia, cirncunstancias de la vida no me lo habian pemritido antes, pero quiero decirles que verdaderamente cumplire mi promesa de terminar mis historias, de verdad no tengan ninguna duda de ello. Me parece que el prox capi sera el ultimo!
Asi que porfavor espero tener sus opiniones acerca de que les parecio esta entrega, su opinion es muy importante para mi :)
¡Que alegria estar de vuelta!
Muchas gracias a las personitas que me estuvieron recordando el trabajo que tenia aqui.
