Capítulo 34: Hasta que nos volvamos a ver
-Hola chicos, soy Lincoln. Pero eso ustedes ya lo sabían, bueno ha pasado mucho últimamente, Luan nos contó sobre ese loco y peligroso paseo al que fue hace ya varias semanas, el año lectivo ya ha terminado, dimos las últimas pruebas para por fin salir de vacaciones. Y nosotros como buena familia disputaremos el lugar del sofá… Bueno, por ahora es todo lo que hay que decir- dijo Lincoln Loud saliendo de su habitación para ver a Luan.
-¿Hola Luan? ¿Cómo estás?- dijo el peliblanco entrando con cuidado a la habitación de sus hermanas las artistas.
-Bien, me siento muy bien, no hay razón para pensar lo contrario, ja, ja, ja- dijo Luan.
Luan estaba en pijama con ojeras, ojos rojos, despeinada, y con una sonrisa fingida, pero trataba de disimularlo. En el suelo al lado de su cama estaban un rastro de paños usado, y el bote completamente lleno.
-Luan si es que hay algo que te inquieta, solo tienes que decírnoslo- dijo Lincoln algo preocupado por cómo se veía Luan.
-No hermanito, descuida, solo debo darme una ducha- dijo Luan para que su hermanito no se preocupara.
Lincoln solo confió en que cuando Luan esté lista iría con él o con alguna de sus hermanas, así que cerró la puerta, Luan se quedó sentada sobre su cama, y dio un pesado suspiro.
¿Cómo llegó Luan a ese estado? Varios días después del baile, ella estaba con Benny charlando con alegría pero el castaño solo tenía la mirada perdida, al preguntarle Benny le confesó que al terminar el año él y su familia se irían a Monte Carlo, y se quedarían ahí por lo menos unos dos años o más. Luan quedó sorprendida por la noticia, y su ánimo bajó de inmediato, Benny ya se había despedido de sus amigos, Luan siguió esperando su despedida pero esta nunca llegó, eso es lo que la tenía tan mal.
Por su parte Benny seguía llevando las cajas al camión de mudanzas para llevarlas al aeropuerto. Podía ver como su familia se emocionaba por ir a Montecarlo, es un lugar bastante lujoso, pero eso significaba dejar su vida aquí, y eso no lo emocionaba, no siquiera estaba confiado de que regresarían.
Benny se entró a su cuarto una vez más, para verlo completamente vacío, las paredes algo gastadas y sucias, pero seguía viéndose habitable, recorría lentamente el lugar con cierta nostalgia.
Jim entró a la casa para ver a su hermano decaído, como hermano mayor es su deber que él se sienta bien.
-¿Qué ocurre Vi?
-No, no es nada.
-Adivinaré, es Luan.
Benny no dijo nada, solo agachó la cabeza.
-Ella es muy importante para ti ¿Verdad?
-Sí… sí lo es.
Jim se arrimó al costado de la puerta y cruzó los brazos.
-¿Ya te despediste de ella?
Benny no lo hizo, no sabía cómo manejarlo- No, no me gustan las despedidas.
-Ya veo… Vamos.
-¿A dónde?
-¿A qué te despidas de ella? No seas tonto- le dijo su hermano sonriendo por su incredulidad.
Ambos hermanos fueron al auto del mayor- ¡Mamá, papá, iremos con la novia de Benny para que se despida!- dijo Jim poniendo rojo a Benny.
-¡Está bien, pero no tarden tanto!- les dijo su madre, cuando el auto emprendió marcha.
En la casa Loud cada hermana estaba haciendo sus cosas, y la guitarrista se dirigió a su habitación para sacar su guitarra y de paso hablar con Luan. Entró para encontrar a Luan echada boca abajo en su almohada.
-¿Luan?
-¡Luna!- se retiró Luan rápidamente de su almohada dejando ver que ésta imprimió una expresión de tristeza en su cojín.
-Tenemos que hablar.
-¿Hablar de qué?- Luan se hacía la ignorante.
-Sobre Benny, ¿él te lastimó?
-¿Qué? No, no, él no.
-¿Entonces qué pasó? Esto es peor que verte como mimo.
Luan no quería contestar pero al darse cuenta de que no había posibilidad de engañar a su hermana decidió hablar- Benny se va a ir del país.
-Oh- Luna comprendió- Ya veo.
-Dos años a Montecarlo- dijo Luan mirando al suelo.
-¿Y no se despidió?
-No, no lo hizo- dijo Luan tomando un sentimiento hostil.
Luna solo puso su mano en la espalda de su hermana para abrazarla y dejar que se desahogue en su hombro hasta que vio un auto muy familiar llegando a su residencia.
-¿Luan ese no es?...
Luan se levantó rápidamente y observó el auto, era ese precisamente, el auto del hermano de Benny, significaba que podría verlo al menos una vez más. Sacó a Luna básicamente a patadas para comenzar a arreglarse, Luna solo río por esa cambio repentino de emociones.
El timbre de la casa fue tocado, y con este un ligero choque eléctrico que conmocionó al castaño, la puerta fue abierta por Lincoln.
-¿Benny? ¿Qué haces aquí?- dijo el peliblanco.
-Tenía que ver a Luan ¿Está aquí?- dijo Benny muy apresurado.
-Ella está algo…- Lincoln no sabía cómo decirle a Benny que ella estaba algo indispuesta ahora, hasta que.
-¡Ya bajo!- Escuchó Lincoln desde el segundo piso, fue curioso la velocidad en el que la castaña pasó del pasado al presente.
-¿Luan?- dijo Lincoln desconcertado.
-¿Puedes dejarnos a solas un momento hermanito?
-Está bien- Lincoln los dejó afuera para darles un poco de privacidad. Claro que las chicas no los dejarían sin espiarlos desde la ventana.
-Quiero hablar contigo- dijeron los dos jóvenes al mismo tiempo riendo por eso, y haciendo que una chica Loud suspirara de romanticismo solo para ser callada para que no los descubran.
-Luan yo, ya me tengo que ir, pero no quiero hacerlo sin antes decirte esto.
-Bien aquí estoy- dijo Luan sonriente.
-Yo, bueno, tú me pareces una chica increíble, graciosa, divertida y muy bonita, me hubiera gustado pasar el verano contigo.
-Tú también me pareces divertido, y lindo, pero no te preocupes, este es solo un hasta luego, no importa cuánto tardemos, sé que nos volveremos a encontrar- dijo ella decidida.
-Je, je, ¿Ya te dije que eres increíble?- dijo el castaño para luego ser abrazado por Luan.
-Sí, así es je, je- Respondió Luan abrazándola sin poder impedir que se le escapara una lágrima, pero no dejaba de sonreír.
En eso Benny tuvo un pensamiento que marcaría esa despedida, algo que su hermano le había dicho, antes de llegar a ese lugar: ¡Bésala idiota!
Benny rápidamente se separó de ella para conectar sus labios con los de Luan, rápidamente Luan lo tomó de los hombros para abrazarlo alrededor de su cuello, mientras se hundían ambos en una apasionado beso que debieron haberlo tenido hace ya varios meses.
Jim miraba a su hermano orgulloso, y las chicas Loud junto con Lincoln gritaban exaltadas al ver a su hermana besar al chico.
-Normalmente no soy abierta a emociones humanas pero… IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!
Luan y Benny al fin se separaron, Benny seguía caminando a su auto sin despegar la mirada de Luan.
-Nos vemos chica desastres.
-Adiós, caballero torpezas.
-Adiós criaturita del desorden.
-Hasta pronto mayor payaso.
-Hasta la vista mi…
-¡BENJY!- Gritó Jim ya impaciente de que su hermano entrara al auto.
-¡Adiós luego continuará!- dijo Benny dirigiéndose con su hermano.
Finalmente el auto emprendió marcha alejándose de la casa Loud. Luan se acercó a la acera para observar como el chico de sus sueños se perdía en el atardecer. Las hermanas Loud y Lincoln salieron de su escondite para ver a Luan.
-¿Creen que ella estará bien?- dijo Lola a murmullos.
En eso Luan volteó a ver a sus hermanas.
-Oigan chicas, ¿Quién tiene dos pulgares y está emocionada por ver televisión? Ésta chica ja, ja, ja- dijo Luan con su esencia alegre y contagiosa.
Las chicas estaban orgullosas de Luan al haber conseguido una pareja, así que la cargaron en sus hombros como ovacionándola- Wow, sabía que era la luz de su vida jajajaja ¿Entienden?- dijo ella conmovida con su familia.
-Literalmente eres una chica única.
-Como que te mereces el mejor asiento.
-Luan tú sí que sabes cómo tocar nuestros corazones.
-Dos por moverte, te queremos hermana.
-Todo esto me inspiró para escribir un poema.
-Eso fue tan dulce que me empalagó, solo un poquito.
-Tus chistes no se comparan con la belleza de esta romántica despedida.
-Normalmente soy inmune a emociones humanas pero…
-¡Lua!
-¡Eres la mejor Luan!
-Gracias chicas y Lincoln, son los mejores- dijo Luan ya estando en el sofá en el centro de todos los hermanos, recibiendo un cálido abrazo de todos ellos.
Esta historia aún no termina, pues Benny seguía observando desde la ventana del auto a la ciudad que nunca olvidará.
Vio a sus compañeros de escuela, a Doni y Tim teniendo una cita doble con Annie y Stefy, esos cuatro se llevarían muy bien, le alegraba pensar que sus vidas tenían un lindo futuro, juntos. Los cuatro chicos estaban en una cafetería con Tim y Stef riendo mientras Doni y Annie se retaban un duelo de vencidas, se tenían cariño a su modo. También vio a Stacy saliendo de una tienda de ropa con sus amigas Wendy y Miriam, las veía riendo y pasándola bien, le alegraba que Stacy haya cambiado su actitud, de seguro sabrá cómo hacer más amigos.
Por otra parte también pensaba en otros amigos con quienes no convivió mucho, pero eran también muy importantes, como Risas, quien estaba alegrando la fiesta con un grupo de payasos, haciendo globos de animalitos, y piruetas. También recordaba a Maggie, esa chica lúgubre que en el fondo esconde una cariñosa chica, quien estaba en casa con sus padres tratando de ser fría pero sin que nadie se diera cuenta, comía gustosa las galletas que su madre preparaba mientras su padre leía el periódico.
Comenzó a recordar su vida en esa ciudad, solo duró un año, pero recordaría con mucho cariño este lugar con grandes bosques, gente amable, vendedores pillos, y vecinos gruñones. Y recordaría la chica, que nunca pensó conocer, la chica con quien compartiría grandes momentos, una chica que siempre buscaría el lado divertido de las cosas, y prefería la alegría sobre la tristeza, la ira, el miedo, o el disgusto. Una chica que ama a sus hermanos y haría lo que fuera por ellos, una chica que apoya a sus amigos y se divierte con ellos, y estaba decidido a volver con ella, a volver con… Luan.
La historia terminó, pero no se despeguen que aún falta el epílogo. ¿Les gustó el final? Espero los haya conmovido. Hay algo curioso en este capítulo, sobre la despedida a un amigo o ser querido, cuando alguien te importa demasiado pero no lo vuelves a ver, te genera un vacío, eso me ha pasado, por eso pretendo siempre quedar en buenos términos, pero a veces no sé si lo logro, creo que suelo ser muy fastidioso, pero es porque cuando a alguien le importas, te preocupas por esa persona. Por eso chicuelos no dejen las cosas para el final, si tienen algo que decir a esa persona especial, díganselo, siempre habrá personas importantes en su vida, traten de siempre apoyarlas, aunque cueste. No es un discurso motivacional pero por ahí va.
Aquí me despido, que les vaya muy bien en sus vidas, les deseo lo mejor, muchas bendiciones a todos, adiós.
Todo permanece, hasta que nos volvamos a ver.
Att: Might
