De rey León, a Gatito salvaje
¡Hola, hola niñas!
Lamento mucho haber tardado tanto en actualizar, así que ¡Vamos al capitulo!
P.D. Así: &&&&& es como cambiare los POV durante los capítulos. Ya saben que los personajes son de la creadora de una de las mejores sagas: Stephanie Meyer. La historia es completamente mía.
Ahora si, ¡DISFRUTENLO! ¡Nos leemos abajo!
Summary: Un buen día, Edward Cullen decide escapar de lavida de lujos que ha llevado; nunca imaginó que buscando su destino encontraría el verdadero amor...
– ¿Dónde vives?, te llevo –ofrecí
– Por ahora... en ninguna parte –susurro...
–... entonces vendrás conmigo –
Capitulo 5 Oscuro Secreto
Edward POV
– Edward... yo se quien eres realmente, a mi no me engañas – me dijo un tanto seria – Entonces, te escucho... – me animó a comenzar a hablar, mientras cruzaba las piernas.
Sabía que Alice sabía todo sobre mí en cuanto me vio; el maldito problema es que no tenia idea de cómo reaccionaría ella o como diablos debía reaccionar yo a toda esta mierda. Tal vez si me hacía el idiota y fingía que no sabía a que se refería ella me creería y... bueno, tal vez pensara que se había confundido o... ¡Mierda!, de acuerdo, no tenía idea de que hacer, así que fingir que no tenia idea de nada era mi mejor idea; mi única idea de hecho.
– Alice, no se de que hablas yo n... –
– Ni siquiera te atrevas a mentirme Edward Anthony Cullen Masen – me soltó molesta. Yo me quedé helado.
– ¿C-como sabes? ¿Quién? ¿Qué? – ni siquiera podía hacer una pregunta coherente, de verdad estaba en shock; quiero decir, todos me conocen sólo por Edward Anthony Cullen, y la mayoría de la gente no saben o no recuerdan el apellido de mi madre, por eso decidí decirles a todos que así me llamaba... y aquí esta ésta pequeña e inocente chica llamándome por mi nombre real.
– ¿Creíste que no te reconocería? Por favor Edward, prácticamente lo se todo sobre ti, sobre tu hermana Rosalie, y tus padres Esme y Carlisle. Lo que no se y espero que me puedas explicar es ¿Qué hace el famosísimo Edward Cullen en la casa de mi mejor amiga? Pero sobre todo ¿Por qué te haces pasar por alguien que no eres? – me preguntó suavizando su pose; en realidad ahora no parecía amenazante como hace un momento, ahora se veía confundida y preocupada.
– Alice yo... Pff, de acuerdo, me atrapaste si soy Edward Cullen y lamento mucho no haberles dicho toda la verdad a todos... pero, digamos que tengo mis razones – bien, si hacerme el idiota no funcionó, definitivamente evitar el asunto debía ser la solución.
– Bien, si tú no me explicas tus razones, yo les diré a todos que en realidad eres estúpidamente rico y que nos mentiste sobre todo – terminó con una dulce sonrisa y un aire de superioridad.
Suspiré, definitivamente no podía engañar a Alice, así que ¿qué caso tenía seguir mintiéndole? Entonces le conté toda la verdad; desde como llegué aquí, hasta porque estaba huyendo como un cobarde de mi propia vida. Alice no me interrumpió ni decía nada, simplemente me escuchaba muy atentamente y sin ninguna expresión en el rostro.
–... juro que no quería mentirles y tampoco estaba en mis planes meterme en su vida Alice... lo único que te puedo decir es que, les pagare por todo lo que están haciendo por mi, y tratare de no interferir en sus vidas lo... – no pude terminar de hablar, cuando ya tenía a una muy emocional Alice abrazándome sin intención aparente de querer soltarme – ¿Alice que?.. – me detuve cuando un pequeño sollozo lleno el pequeño silencio que se había formado entre nosotros; Alice estaba llorando, y yo quería tirarme desde un acantilado por haberla hecho llorar así.
– Edward lo lamento tanto... siempre creí que alguien como tú seria completamente feliz con todo ese dinero y lujos a su alrededor. Nunca imagine que te sentirías así de triste y sólo, y cuando te vi aquí con mi familia... honestamente no se que pensé, lo lamento tanto – termino abrazándome aún más fuerte mientras seguía llorando.
Yo no tenía idea de que hacer y mucho menos que decirle; pensé que estaba llorando por que quería que me alejara de ella y su familia, pero no creí que estuviera llorando por sentirse triste por mi. Lo único que pude hacer fue decirle que todo estaba bien, mientras le acariciaba la espalada, en un intento por calmarla; y de nuevo, el recuerdo de mi hermana Rosie de pequeña, llorando en una esquina de su recamara mientras yo la abrazaba para tranquilizarla me golpeó tan fuerte, que sentí que si esa imagen no desaparecía de mi mente, terminaría llorando junto con Alice.
Gracias al cielo, Alice por fin pareció estar recuperada de su pequeña demostración emocional y al fin me soltó.
– Edward, se que apenas nos conocemos y que probablemente no te importe mucho pero... se que eres alguien bueno y me siento muy orgullosa de que quieras hacer tu vida por ti mismo – wow, eso de verdad me izo sentir completamente feliz – pero tienes que saber que si no les dices la verdad a todos, después las cosas no resultaran demasiado bien – bien, eso ya no me gustó.
– Alice, de verdad aprecio lo que me dijiste y se que no tengo derecho a pedírtelo, pero no quiero que los demás sepan quien soy realmente. No digo que no se los diré nunca, pero por ahora prefiero que esto quede entre nosotros... si no es mucho pedir, claro –
– De acuerdo... guardare tu secreto, pero si algo llega a salir mal, tienes que explicarles a todos que yo siempre quise decírselos ¿De acuerdo? – me advirtió.
– Hecho... – no quería preguntarle, pero mi curiosidad siempre era demasiado – Alice... ¿tú sabes que les ocurrió a Bella y a Renesmee cuando vivían con su madre? – creo que la pregunta me salió un poco directa... pero, que diablos ya lo había dicho. Alice se quedó como congelada en su lugar y me veía como si hubiera matado a su mascota de toda la vida o alguna mierda así.
– Edward, yo... escucha, claro que lo se. Pero no voy a contártelo... sólo Bella o Ness pueden decírtelo, y si es que algún día quieren hacerlo; en realidad no es algo de lo que les guste hablar, pero son ellas quienes deben decidir si contarte la verdad o no. Pero, como amiga te recomiendo que no las presiones en cuanto a ese tema, es algo que prefieren dejar en el pasado – terminó con una expresión completamente seria.
– De acuerdo... lamento haberte incomodado Alice – respondí bastante arrepentido; no tenía muy claro que les había ocurrido, pero de lo que estaba seguro es que era algo bastante malo.
– Descuida – me tranquilizó.
– ¡Hey!, tienen toda una vida allí sentados hablando ¿por qué no salen a disfrutar del día? Lexy planea algo con Jasper, y sea lo que sea no querrán perdérselo – era Bella; no tenía idea de que estuvieran haciendo allá afuera... pero traía en el rostro una expresión un poco, extraña.
Volteé a ver a Alice para preguntarle con la mirada si todo estaba bien, y si nuestra conversación quedaría sólo entre nosotros, ella simplemente me guiñó un ojo para después ponerse de pie; me puse de pie también para salir a ver que estaba ocurriendo afuera. No tenía ni dos días de conocer a la familia -en muchos aspectos- de Bella; pero ya me había dado cuenta de que estaban todos un poco locos.
Me dirigí a la puerta corrediza, esperando a que Alice y Bella pasaran para después salir yo, pero Bella se acercó al refrigerador.
– Amm, adelántense, voy en un segundo – nos dijo mientras abría la puerta del refrigerador, pero nos seguía viendo a mí y Alice... eso es extraño.
Esperé a que Alice pasara y después salí yo; en cuanto puse un pie fuera me arrepentí de ello. Emmett, Jasper, Ness y Lexy tenían en sus manos globos llenos de agua, mientras en sus caras se mantenían unas sonrisas idénticas a las del gato Cheshire. Alice soltó un pequeño gritito y retrocedió dos pasos, mientras Jasper se le acercaba uno, pero de pronto me sentía como en un campo de batalla, y desgraciadamente ni Alice ni yo llevábamos provisiones, así que la huída parecía la mejor táctica.
Me volteé hacia la puerta corrediza al mismo tiempo que Alice, dispuestos a escapar; y de pronto aparece una dulce y malvada Bella frente a nosotros, mientras le ponía seguro a la puerta.
– ¡ISABELLA MARIE SWAN, ABRE LA PUERTA! – le gritó una Alice bastante molesta.
Bella simplemente negó con la cabeza, mientras chasqueaba la lengua; después soltó una dulce pero bastante perversa risita. Alice y yo volteamos hacia atrás, los chicos estaban bastante cerca de nosotros, y dudo mucho que quisieran esperarnos eternamente.
– ¡BELLA ESTA ROPA ES NUEVA! – intentó de nuevo Alice, después volteó a ver a su novio – ¡JASPER JURO QUE SI ME MOJAS NO TENDRAS SEX... –
– Alice... Lexy esta aquí – le susurré antes de que terminara de hablar. Ella pareció darse cuenta de su error, pero se recuperó rápidamente.
– ¡DORMIRAS EN EL SILLON! – termino su amenaza.
Y justo terminó de hablar, cuando un enorme globo rojo la golpeó en la cabeza, bañándola desde el cabello, hasta el estomago. Bella a mis espaldas se moría de risa, Ness y Lexy soltaron algunas risitas un poco más discretas, Jasper parecía morderse el labio en un vano intento por no reírse de su novia, y Emmett sonreía con una cara de satisfacción, mientras sostenía el otro globo que le quedaba en una mano, jugando con el como si fuera una pelota.
– Yo no duermo en tu casa ni contigo... así que tu amenaza no tiene poder sobre mi panquecito – terminó un Emmett bastante orgulloso.
Desvié mi mirada de Emmett hacia Alice; y no pude evitar caer al suelo gracias a la risa. Se veía tan... graciosa. Su corto y puntiagudo cabello negro, se le había pegado al rostro tapándole casi por completo la cara, de un lado lo tenía apuntando hacía abajo, mientras que en otra parte apuntaba hacia un lado... como una flecha señalando que siguieras en alguna dirección.
No podía dejar de reír, se veía que Alice estaba bastante molesta y que probablemente sería capaz de matarme, pero cada que le daba una miradita no podía dejar de reírme.
– TÚ – Alice señaló a Emmett – vas a pagar por eso oso y TÚ – me señalo a mí – mas vale que dejes de reírte o también lo vas a pagar –
Con esas palabras de parte de Alice, comenzó la más extraña y divertida guerra de globos con agua en la que jamás hubiera estado; y no sólo digo extraña por el hecho de que Alice de verdad parecía querer matar con los globos, sino porque nadie parecía tener un bando.
Ness le daba sus globos a Lexy, quien se los lanzaba a todo el que estuviera enfrente de ella; Alice parecía sólo querer vengarse de Emmett, mientras de ves en cuando se paraba junto a la puerta corrediza, como esperando a que Bella saliera para lanzarle el primer globo; Jasper le lanzaba sus globos a Ness y le daba algunos a Alice para que ella se los siguiera lanzando a Emmett; Emmett sólo corría para no ser atrapado por Alice, mientras lanzaba globos al aire sin importarle realmente a quien mojaba o si llegaba siquiera a mojar a alguien; mientras que Bella, simplemente estaba sentada en el piso del otro lado de la puerta corrediza, mientras contemplaba la maravillosa guerra con una gran sonrisa en el rostro.
Y yo... bueno, yo aún sentía que esa escena no me pertenecía y que si participaba estaría metiéndome en, algo así como su "juego privado". Y supongo que todos así lo sentían porque ninguno parecía notar que yo estaba ahí parado junto a la puerta, o que también quería participar en su guerra.
Y de pronto, no se de donde ni como pero de la nada tenía un enorme chorro de agua golpeándome desde el lado izquierdo, lo cual me dejo completamente mojado... de hecho ahora era el más mojado de todos. Cuando al fin el chorro de agua dejo de golpearme me di cuenta que todos se habían quedado como petrificados, nadie se movía ni lanzaban globos ni nada; todos estaban completamente quietos mientras me veían con una cara como de espanto en el rostro.
– Si no tenias pensado jugar con los demás... lo siento, demasiado tarde – escuche la dulce e inconfundible voz de Bella a mi izquierda.
Todo empapado y goteando agua por todas partes me di la vuelta y ahí estaba ella... no se que paso pero sentí que en lugar de ver a una chica de 21 años, estaba viendo a un ángel. Estaba parada como a unos tres metros de mí, tenía una manguera en la mano derecha y en su rostro bailaba la más dulce, traviesa, sexy y angelical sonrisa que jamás en mis 23 años hubiera visto; y así como no supe porque la veía de ese modo, tampoco supe como o porque, pero de pronto sentía el enorme deseo y la irremediable necesidad de desaparecer los tres metros que nos separaban y besarla hasta dejarla sin aliento.
Gracias al cielo unas enormes carcajadas me hicieron reaccionar de nuevo a la realidad y darme cuenta de lo que estaba pensando.
– Pareces un espagueti parado – logro decirme Emmett, mientras rodaba en el suelo debido a la risa.
Después de eso todos continuaron con su guerra como si nada hubiera pasado, la única diferencia es que ahora me tenían incluido dentro del juego. Lexy no dejaba que me parara del césped, así como no dejaba que me apartara de su lado, alegando que yo era el único soldado leal que tenía, lo cual me causo mucha gracia.
En cierto momento voltee hacia el lugar donde estaba Bella, pero ella había desaparecido.
– Fue por toallas – volteé a ver a Ness – siempre que hacemos esto va por toallas para terminar con toda la diversión, alegando que nos podemos enfermar... lo cual es extraño porque siempre hacemos esta clase de locuras y nunca nos enfermamos – terminó sonriéndome. No pude evitar sonrojarme levemente al darme cuanta que Ness sabía que estaba buscando únicamente a Bella.
Cuando Ness terminó de hablar, comencé a estornudar repetidas veces; Lexy frunció un poco su ceño, se levanto del césped y se me acerco para poner su pequeña manita en mi frente, yo sólo sonreí por su dulce gesto.
– Mamy, creo que Edward esta enfemo – dijo con voz de preocupación.
– Edward, ¿es la primera vez que juegas con nosotros y ya te enfermaste?... hermano, que debilucho eres – Jasper parecía bastante divertido con toda la situación. Estornude tres veces más.
– Edward, será mejor que vengas o te vas a enfermar... recuerda que estuviste un rato en el frio piso antes de... – Bella dejó incompleta la frase, mientras todos se quedaban callados. Bella me vio con una disculpa reflejada en sus bellos ojos.
Me paré de donde estaba sentado.
– Descuida – le dije cuando llegué junto a ella.
Bella me tomó de la mano y me jalo para que entrara junto con ella a su casa, me guió hasta llegar al segundo piso y se acerco a uno de los sillones de la pequeña sala, donde tenia varias toallas de diferentes colores, supe cual era la de Lexy porque tenía mariposas de colores como estampado.
– Linda toalla – me burle un poco de Bella.
– No se puede controlar a Alice y Lexy cuando están juntas – me respondió sonriendo mientras tomaba una toalla color azul y me la entregaba – será mejor que te cambies esa ropa mojada antes de que te enfermes – con eso tomo el resto de las toallas y desapareció escaleras abajo.
Me asomé un poco por las escaleras... sólo para asegurarme de que nadie vendría... nada tenía que ver con Bella, lo juro... como sea, me dirigí al que de hoy en adelante sería mi cuarto, y saqué ropa seca de mi mochila. Cuando termine de cambiarme baje las escaleras y ya todos estaña dentro, todos envueltos en toallas y sentados en una manta sobre la alfombre de la sala, excepto Bella quien estaba en la cocina buscando algunas cosas, me acerque a ella.
– ¿Necesitas ayuda con algo? –
– ¡Jesús! – soltó mientras daba un pequeño brinquito por el susto.
– Jesús no, soy Edward – bromee mientras le sonreía.
– Muy gracioso – me dijo mientras sonreía – todos van a ver una película, así que preparo palomitas – me explico mientras sacaba del refrigerador algunas cervezas, jugos y sodas.
– ¿Cómo que van a ver, y tú? –
– Tengo algunos deberes de la universidad, y ahora que todos están tranquilos... – dejo la frase incompleta. Lo que dijo sobre la universidad llamó mi atención
– No sabía que estabas estudiando – me sonrió cuando termine de hablar.
– Cuando la gente sabe que trabajo en un bar, normalmente no piensan que estoy en la Universidad, error frecuente... supongo – el microondas sonó mientras Bella tomaba un recipiente para poner la enorme cantidad de palomitas que estaba haciendo – quiero dejar el bar, no es que no me guste lo que hago pero no quiero pasar el resto de mi vida sirviendo a ebrios y moviendo el culo para ganar dinero – se encogió de hombros.
– Seeh, cuando lo pones así parece el trabajo perfecto ¿Quién lo dejaría? – pregunte con sarcasmo. Bella soltó una dulce y musical risita.
– No todos son así, pero... a veces mi trabajo es un poco "peligroso" – hizo las comillas en la palabra peligroso, mientras Jasper llegaba a la cocina y se llevaba todas las bebidas – han entrado a robar dos veces mientras el bar estaba cerrado. Sam y Leah no quieren imaginar la situación si todos hubiéramos estado dentro en esas dos ocasiones... yo siempre digo que el hubiera no existe así que n... –
– Mamy Bella, el tío oso y yo queremos pamitas – Lexy nos sonrió a Bella y a mi cuando termino de hablar.
– Dile al gigante de tu tío que si quiere palomitas se levante y venga por ellas – Lexy soltó una risita por el comentario de Bella, pero le hizo caso.
Emmett llegó hasta nosotros soltando palabrotas por lo bajo, con Lexy pisándole los talones, se acerco a Bella para quitarle el recipiente de las manos, mientras le daba un beso en la mejilla, no pude evitar envidiarlo por tener la libertad de hacer eso... espera ¿envidiarlo? ¿Qué diablos esta pasando conmigo?
Sacudí la cabeza para alejar esos pensamientos de mi mente, mientras Bella me miraba un tanto curiosa por mi gesto.
– Si quieres... puedo, no se... ayudarte con tus deberes – me ofrecí, después de lo que estaba haciendo por mi, ayudarle con eso era como comparar un árbol con un bosque. Bella se me acercó un poco y me sonrió mientras comenzaba a negar con la cabeza.
– Descuida, ya casi esta lista. Mejor ve a disfrutar de la película con los demás – vio que iba a hablar y me sorprendió poniendo uno de sus blancos y delicados dedos sobre mi boca – ¡Deja de ser tan necio!, si esto es porque te quedaras aquí entonces deja de comportarte así... lo hice porque quise hacerlo, no por sentirme obligada – no pude evitar sonreír al escucharla decir eso.
Con una de mis manos quite su dedo de mi boca, y no se muy bien porque pero entrelace nuestros dedos, aún con su mano junto a la mía acaricie una de sus mejillas, pude contemplar maravillado como poco a poco se iba poniendo un poco roja; probablemente si no estuviera tan cerca de ella jamás habría notado que se estaba sonrojando.
Bella parecía un poco incómoda por el gesto, pero no dejaba de sonreír ni tampoco intentó quitar mi mano; poco a poco fue cerrando sus ojos. Yo no podía dejar de acariciar su mejilla con el dorso de la mano, mientras contemplaba lo hermosa que se veía con ese leve sonrojo, los ojos cerrados y esa sonrisa en el rostro.
Todo a mi alrededor pareció perder sentido, o al menos yo sólo era consiente de Bella y su dulce rostro.
– Pareces un Ángel... – susurré, ella sólo sonrió aún más.
Escuche un leve carraspeo que me hizo reaccionar un poco.
– ¿Interrumpo? – pregunto Ness con una picara sonrisa en el rostro, mientras desviaba su mirada de Bella hacía mi, luego vio nuestras manos aún entrelazadas cerca del rostro de Bella.
Enseguida nos soltamos las manos y ambos nos sonrojamos por como nos encontró Ness. Me sentí como si la hermana menor de mi chica nos hubiera pillado teniendo sexo en el sillón de su casa... de lo cual estábamos bastante lejos, en todos los sentidos.
– Si... yo, yo... t-tengo – Bella carraspeó – deberes, si e-exacto... tengo deberes que hacer en-entonces – no termino la frase.
Yo no sabía que decir así que preferí simplemente quedarme callado y sonreírle a Ness como si no hubiera roto la burbuja en la que Bella y yo estábamos hace un momento. Pero Ness ni siquiera me veía, n despegaba su mirada de Bella mientras ella entrecerró los ojos, no estoy muy seguro pero podría jurara que estaban teniendo una guerra de miradas delante de mí, supe quien había ganado cuando Bella bufo enfadada y desapareció escaleras arriba.
– ¡Ni creas que no hablaremos luego... Ángel! – soltó una Ness bastante divertida.
– ¡Cierra la boca Renesmee! – le respondió Bella.
Desvié mi mirada de las escaleras a Ness, quien ahora me veía a mi como esperando que dijera algo. Le sonreí.
– ¿Aún no termina la película? – pregunté dirigiéndome a la sala. Una mano en mi brazo me impidió seguir caminando.
– Si Bella no me dice nada... – no término la frase. Trague saliva con dificultad – Soy muy persuasiva y siempre logro lo que quiero Edward, que no se te olvide – me dijo mientras me soltaba y caminaba de nuevo para llegar a donde estaban los demás.
No supe que responderle porque, honestamente ni siquiera yo sabía que es lo que estaba ocurriendo entre su hermana y yo. Decidí no pensar más en eso y mejor fui con los demás a ver la película.
Como una hora después, Bella bajo con su sexy pijama puesta y sin zapatos; para ese momento la película ya estaba terminando y todos estábamos muy atentos en ella, a excepción de Lexy que se había quedado dormida encima de Jasper.
– Creo que es mejor que nos vallamos. Mañana Bells tiene que ir a la universidad al igual que yo y todos tenemos que trabajar así que es hora de irnos – Alice ya estaba de pie cuando termino de hablar.
– ¿Pasas mañana por Lexy? – le preguntó Ness a Emmett.
– Seguro preciosa – respondió, mientras Ness tomaba en brazos a la pequeña para que Jasper pudiera levantarse.
Todos se acercaron a la puerta para despedirse, en menos de 10 minutos sólo quedábamos Bella, Ness, Lexy y yo.
– Bien, será mejor que vallamos a dormir – Bella cerro la perta con seguro y luego se giro a vernos.
– Edward va a creer que somos tan aburridas que nos dormimos antes de las 10 de la noche – Ness sacudió la cabeza sonriendo.
– Si quieres quedarte despierto está bien... yo siempre llego muerta del trabajo así que me duermo temprano y Ness tiene que ir temprano al escuela conmigo así que... – no la dejé terminar.
– No tienes que explicarme nada Bella, se que ustedes tienen que levantarse temprano y honestamente yo aún estoy un poco muerto del viaje, así que lo único que quiero es dormir – la tranquilicé.
– Yo creo que ya te estas dando cuenta que no somos nada aburridas – Ness me guiñó un ojo cuando termino de hablar, luego subió las escaleras con Lexy en brazos, dejándonos a Bella y a mi solos.
– Lamento lo de hace un rato – me susurró Bella viendo sus pies.
– ¿Lamentas que Ness llegara o lo que paso entre nosotros? – pregunté mientras me acercaba un poco a ella.
– No paso nada entre nosotros – me respondió mientras levantaba la cabeza para verme a los ojos.
– ¿Eso es lo que lamentas? – susurré en respuesta.
– No... no lose – con eso se acercó a la pared para apagar las luces de la planta baja, luego comenzó a subir las escaleras.
Su respuesta me dejo un poco confundido... ¿Lamentaba que no hubiera pasado nada o que Ness nos interrumpiera? O tal vez lo que lamentaba es que hubiera pasado algo si Ness no hubiera llegado. Supongo que nunca lo sabré... o por lo menos no ahora.
Subí las escaleras casi arrastrando los pies, de verdad me sentía muerto. Tome un pantalón de pijama que había empacado y en ese momento recordé que dentro del pantalón traía la foto de mi familia. Palidecí al recordar que era en el pantalón que estaba mojado donde estaba la foto; corrí hacia la cesta donde lo había puesto y busque desesperado la foto, estaba un poco maltratada, pero aún se podía distinguir a las personas congeladas dentro de la feliz y familiar escena.
Puse la foto en el cajón de la mesita de noche junto a la cama y me acosté para intentar dormir de nuevo.
– Sólo espero que esta vez no me salte una niña encima – susurre a la nada antes de acomodarme y olvidarme de todo.
. . . . . . . . . .
Creo que había dormido como 5 horas cuando un extraño ruido me despertó...
No era un ruido muy fuerte, pero se escuchaba lo suficientemente alto como para molestarme y dejarme volver a dormir. Mire el pequeño reloj que descansaba en la mesita de noche, marcaba las 12:21 de la noche.
Esta ves se escucho más fuerte y entonces pude identificarlo bien... llanto, o más bien sollozos y algunos quejidos, en realidad parecía una extraña combinación de las tres cosas.
Sólo el imaginar a una de las tres chicas que dormían en esta casa llorando o sollozando, hizo que me levantara de la cama como impulsado por un resorte. Prendí la luz de mi recama y todo fuera de ella esta en penumbras, el silencio de la noche se veía interrumpido cada pocos minutos y en lapsos cada vez más largos por los constantes y destrozadores sollozos. Sabía cual era el cuarto de Bella, así que me acerque un poco a su puerta, pero estaba en completo silencio. Camine en dirección contraria, recordando que la puerta que estaba sola era la del baño, mientras que las dos puertas de enfrente correspondían al cuarto de Ness y Lexy; no sabía cual cuarto era de quien, así que decidí usar la misma táctica que con el de Bella.
Acerque el oído a la primera puerta y entonces el llanto se escucho más fuerte, proveniente de la otra puerta, la del fondo. No sabía que hacer así que me aventure, abrí un poco la puerta pero estaba tan oscuro que no podía ver nada, puse un pie dentro de la habitación y decidí que era mejor saber si necesitaban ayuda antes de entrar.
– ¿Hola? – susurré sólo lo suficientemente alto para no despertar a las otras dos chicas.
– ¡Mamá! ¡Papy! – ahora lo sabía... era Ness; y lo que salió de sus labios fue un grito-quejido en mitad del llanto más desgarrador que jamás hubiera escuchado. No fue muy fuerte, en realidad parecía estar soñando.
– ¿Ness estas d...? – no pude terminar de hablar cuando ella grito de nuevo mientras lloraba aún más fuerte. Esta ves no tuve dudas de que Bella podría escucharla.
– ¡Mamá! ¡Mamy!.. ¡Bella ayúdame! ¡Bella!.. ¡Por favor, NO! – no dejaba de repetir lo mismo una y otra vez mientras no paraba de llorar – ¡NO, NO, NO!... ¡Belly ayúdame! – no dejaba de repetir.
Escuche como una puerta se abría de golpe y como alguien prácticamente corría hacía donde yo estaba, sabía que era Bella. Pasó junto a mí sin siquiera verme y apunto estuvo de tirarme; entro al cuarto y encendió la luz como un rayo. Juro que jamás había visto algo tan triste y atormentador en toda mi vida. Ahí en la cama, retorciéndose, sudando, llorando, pateando y luchando en contra de... nadie, estaba Ness. No dejaba de llorar y gritarle a Bella que la ayudara y que no la dejara sola.
Bella se subió a la cama y sacudió suave pero enérgicamente a Ness de los hombros, en un intento por despertarla.
– ¡Bella ayúdame! ¡No me dejes hermanita! – casi pude sentir como se me rompía el corazón al escuchar a Ness rogarle a Bella que no la abandonara mientras grandes y desgarradores sollozos no dejaban de salir de su garganta, cada uno más fuerte y crudo que el anterior, pero todos acompañados por gruesas lagrimas.
– ¡Ness! ¡Nessy, cielo! – Ness pareció despertar y volteó a ver a Bella con la cara llena de lágrimas y sudor debido al sueño. Se quedo quieto por un momento y luego se abrazo a Bella por la cintura mientras comenzaba a llorar de nuevo.
– Belly – sollozó, esta vez completamente consciente.
– Tranquila Nessy... fue sólo un sueño. Aquí estoy pequeña, tranquila... ya pasó... no dejaré que nada malo te pase – le susurraba Bella mientras le acariciaba el cabello y la espalda para intentar calmarla. Ness no dijo nada, simplemente la abrazó aún más fuerte mientras nuevas lágrimas recorrían su rostro. Pude notar como Bella se contenía, estaba luchando para mantener a raya sus propias lágrimas mientras consolaba a su hermana.
Ella pareció recordar que yo existí y volteó a verme, en su mirada sólo reinaba la preocupación por su hermana, pero pude distinguir como una extraña chispa comenzaba a brillar... perecía odio, asco, enojo... era como si quisiera matar a alguien.
Di un paso al frente para acercarme y saber si ella y Ness estaban bien, pero Bella levanto un poco la mano que mantenía en la espalda de Ness, mientras sacudía la cabeza para que no me acercara.
– No quiero que Lexy la vea así – me susurró, creó que intentando que Ness no la escuchara del todo.
Sólo asentí con la cabeza y me dirigí al cuarto de Lexy. Justo estaba entrando, pude ver como Lexy se salía de la cama sin encender ninguna luz, para ir a investigar que pasaba. No quería decepcionar a Bella, además de que no deseaba que nadie más viera así a Ness, por lo que no deje que la pequeña saliera del cuarto.
– Hola princesa – le susurré mientras la levantaba para tomarla en brazos.
– Hola – apenas pude escuchar su dulce y adormilada vocecita.
Entre la oscuridad pude distinguir un sillón junto a una de las paredes, aún con Lexy en brazos me acerqué al sillón mientras me acomodaba para estar a gusto.
– ¿Nonde esta mamy? – me preguntó mientras se tallaba sus ojitos con el dorso de la mano y recargaba su carita en mi pecho.
– Esta con tu mamy Bella... ellas tenían que, hablar de algo y luego van a dormir de nuevo – lose, no me gustó nada mentirle, pero no iba a decirle que acababa de presenciar una de las escenas mas traumáticas que había visto, en la que su madre se partía el alma en llanto por culpa de una pesadilla que, honestamente, ni yo sabía si había tenido algo de verdad o no.
No me di cuenta en que momento me quedé dormido hasta que sentí que me quitaban de encima a Lexy. Parpadeé un poco para tratar de ver algo, pero aún era de noche así que sólo vi la silueta de alguien que cargaba a Lexy hasta ponerla en la cama y taparla.
– ¿Bella? – intenté adivinar, aunque estaba casi seguro de que sería ella.
– Te quedaste dormido con Lexy. Será mejor que te vayas a tu cuarto o te va a doler el cuerpo por estar así – me dijo mientras comenzaba a salir del cuarto.
Me pare para seguirla. En cuanto pude distinguir un poco su rostro me di cuenta de que no me veía a los ojos, desviaba la mirada de un lugar a otro como si estuviera asustada de lo que pudiera encontrar en mis ojos.
– Bella – la llame de nuevo, sólo que esta ves me acerque a ella.
– En serio, vete a dormir. Ness... ella esta bien, no se va a despertar – intento tranquilizarme.
– ¿Y tú estas bien? – me acerqué otro paso a ella.
No me contestó pero no me pasó desapercibido que cerraba sus manos en puños y que agachaba un poco la cabeza. Creí que estaba llorando, pero sólo estaba respirando hondo repetidas veces, creo que en otro intento por alejar las lágrimas. No sabía que decirle, así que simplemente me acerqué a ella y la abracé en un intento por tranquilizarla y hacerle ver que todo estaba bien.
Poco a poco y muy lentamente sentí como rodeó mi espalda con sus brazos, mientras seguía tomando aire en grandes bocanadas, después puso su cabeza sobre mi pecho del mismo modo que lo había hecho Lexy, yo simplemente recargué mi barbilla en la cima de su cabeza.
– ¿Quieres hablar de ello? – le pregunté en un susurro un poco dudoso, lo último que quería era hacerla sentir peor.
– Hoy no – me susurró de vuelta.
– ¿Ella está bien? –
– Ahora si. Lamento que la vieras así... rara vez le ocurre pero... se pone muy mal cuando pasa – me respondió, mientras sentía como un leve estremecimiento le recorría el cuerpo.
– No tienes que responderme si no quieres... se que no me incumbe pero, es por... ¿Es por el padre de Lexy? – sentí como se tensó un poco entre mis brazos cuando termine la pregunta. La apreté un poco para hacerle saber que todo estaba bien y que no la dejaría sola. Eso pareció relajarla de nuevo.
– Tiene todo que ver con el padre de Lexy... todo es... su culpa – término mientras sollozaba un poco. Una vez más comenzó a respirar hondo para calmarse. Se separo un poco de modo que pudiera verla a los ojos – No quiero hablar de eso ahora ¿Si? Yo... sólo quiero volver a dormir. Prometo que te lo diré todo otro día –
– Cuando estés lista. Sabes que no tienes que decirme nada si no quieres Bella – la tranquilice. Y era verdad, después de lo que había visto, si no quería hablar de ello no me molestaría.
– Gracias – me susurró.
A pesar de la oscuridad vi algo es sus ojos, esta ves no supe que era. Parecían diferentes a como estaban todo el tiempo, se veían tan... tristes, tan vacios y sin vida alguna.
Y de pronto, y tomándome completamente desprevenido, acercó su rostro al mío y deposito un pequeño y casto beso en mi boca. Dejo sus labios sobre los míos por un breve momento y después los retiro mientras agachaba la cabeza, como avergonzada. Aunque sentí algo extraño removerse dentro de mi, pude darme cuenta que detrás de ese beso no había nada romántico para ella; era simplemente algo que necesitaba, algo para dejar a un lado todo lo que acababa de suceder. Entonces supe que había agachado la mirada por temor a como reaccionaria yo ante su gesto.
Lo único que atine a hacer fue tomar su barbilla con mi mano y alzarla un poco para poder ver sus ojos. Cuando me vio, una triste y solitaria lágrima recorrió desde sus ojos hasta morir en su mejilla.
– Tranquila – le susurré mientras le sonreía un poco.
Eso pareció calmarla y hacerle ver que yo entendía porque había sido ese beso, y que no intentaría algo... al menos no por hoy. Se acerco de nuevo a mi rostro, pero esta vez me dio un beso en la mejilla, para después caminar hacia su habitación y cerrar la puerta tras ella.
Camine de vuelta a mi propio cuarto con cientos de pensamientos en mi mente. Ahora tenia una gran idea de que le había ocurrido a Ness cuando ella y Bella aún vivían con su madre; aún no estaba completamente seguro de ello, pero sobre todo, quería saber si a Bella le había pasado lo mismo. Sabía que ahora no podría dormir, pero lo único que tenía en la mente era una cosa...
– Si veo alguna vez al padre de Lexy... es hombre muerto –
Mis niñaaaaaaaaas!
Lo prometido es deuda, aquí les dejo el siguiente capitulo, espero que todas estén tranquilas, ¿todo bien?... Yo estaba escribiendo el "sueño" de Ness como a las 4am y no podía dejar de llorar lo juro. Tal ves no lo plasme muy bien pero cuando me lo imaginaba... créanme, no lloré por nada. Espero que me den sus opiniones al respecto. Muchas ya tenían una idea de que le ocurrió a Ness y creo que no andaban tan mal, peero la intriga sigue ¿Quién es el padre de Lexy?, espero que ya tengan una idea de ello y recuerden que adoro leer sus teorías xD
Y dejando de lado lo de Ness ¡QUE TAL CON BELLA Y EDWARD! Ya están como que descubriendo ahí sentimientos entre ellos, les aviso que uno de ellos se da cuenta de ello antes que el otro y... ¡NO LES DIRE MAS! Jajaja, lo siento pero por ese lado no hay adelantos. Lo que si les digo es que ya en el próximo capitulo sabrán a que se dedica Edward ¡A que eso no se lo habían preguntado! ¿Si, No? Pues en el siguiente capitulo lo descubrirán. Espero que el capitulo les halla gustado porque me quedé despierta hasta las 6am escribiéndolo... además de que tenia que ver el futbol! 1-1, a México no nos fue tan mal xD
Ya saben que las adoro mis lectoras, muchas gracias por la paciencia en este tiempo... ojala la espera halla valido la pena GRACIAS POR TANTO APOYO ¡ME HACEN TREMENDAMENTE FELIZ! XD ¡Cuídense!
P.D. Gracias en especial a: Pola Cullen Masen, Hikari Strife10, 20061901soraya, E. Cullen Vigo, , FS-Twilight-, PattyxCullen, Pulga, Gatita 7, Charlotte y Jane Vulturi, Miraky, chechuu, tatty1, ainoaaaaa, Caperucita Verde,ale-cullen4, Black Cullen, gaby de cullen, IsabellionaxCullen, fanieCullen (adsadacasx), kxprii, Cullen.C.I, Lady Pink Any, Angel0607, Peqe, roma88, mei-cullen-clan, Little Hope, Albaln, marieblackvolturi, Mary, ur2grt2b4go10, go10, teishi, susurrodeviento, Ermia, DanyPao, Nia06, MariellaWaldorf, shie-san, Twilight-Edwella, Bellalicious, Robsten, shopia18, LeidaJim, Dreams Hunter, Mimako Brandon, Lamb'stown (que honor tener a tan buena escritora leyéndome GRACIAS CORAZON), Beloya, CLAURUI, michellerm39, LadyWithlock, tiinaCullen, Cathaysa, nadiarc22, Jenny Hatake, sakumo20, Yashamaru Kotohime, Esmeraldy, Mayra17, Joha, Yenny Cullen, Mon de Cullen (que estaba leyéndome como a las 3am de acá GRACIAS CIELO), Chi2-chan, SadisticTorment, Maru M. Cullen, Vampire-Momo, AinhoaCullen... por sus hermosas palabras, sus bellos reviews, alertas y favoritos... ¡GRACIAS, GRACIAS Y MUCHISISÍSIMAS GRACIAS!
¡Nos leemos pronto!
¡Besos de vampiro... de lobito y abrazos de Emmett para todas!
Atte:
..dayaaBlack...
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