Hola ¿como están? Yo un poquito estresada, tengo muchos trabajo escolar últimamente :(
espero les guste este nuevo capitulo ¡me estrese mucho! la inspiración se me iba y me quedaba en blanco, pero sin mas aquí esta, espero les guste. Lo hice con mucho amor.
Caro: te quiero mucho. Prometo ya portarme bien D:
Cap 11
Mis días suelen ser todos iguales, es como si fuese una película y la repitiera una y otra vez. La escuela, los trabajos de campo, los deberes y Tomoe. Debo reconocer que al principio me parecía de lo más divertido, solíamos salir a todos lados, a veces un simple helado de alguna plaza me parecía lindo. Pero ella empezó a cambiar, sus celos brotaron como flores en primavera. En muchas ocasiones pensé en formalizar nuestra relación.
De alguna manera eso jamás se dio, empecé a conocer todo lo malo de ella, había demasiadas cosas que me disgustaban, lo principal sus celos.
Hacía mucho tiempo que no veía a mi buen amigo Kanzaki, él tenía una manera muy peculiar de hacerme sentir bien. Siempre he pensado que si él hubiese sido mujer, sería la novia perfecta, pero eso significaría que estoy bien con Dios y como no lo estoy, me lo mando como mejor amigo.
-¿Cómo estas Zuru? –fue un viernes en la tarde, invite a mi amigo a tomar un café.
-bien y mal
Hizo una mueca, obviamente no sabía a qué me refería. Cerro lo ojos y suspiro –te escucho, algo te pasa, dime.
-las cosas con Tomoe no están saliendo muy bien últimamente, tiene celos hasta del viento –suspire y di un pequeño sorbo a mi taza de café. Apuesto que esperaban a que fuese té.
También el dio un pequeño sorbo a su taza -¿Cuál crees tú que sea el problema?
Suspire, sabía perfectamente el problema. Lo difícil seria encontrar las palabras correctas para explicárselo a Reito –ella cree que hay alguien mas
-¿y lo hay?
-ese es el problema, no se si estamos en la misma frecuencia la otra persona y yo. Hay días en los que es la chica más coqueta y otros en los que me trata con completa indiferencia.
Me tomo de las manos y me miro a los ojos –Zuru contéstame con total honestidad por favor ¿estas enamorada de esa chica?
-no sé, no sé qué siento por ella, solo la he visto un par de veces, hablamos por chat todos los días. Me parece una persona de lo más inocente y al otro día la chica más coqueta del universo… oh Reito, ella me vuelve loca –coloque mi rostro entre mis manos -realmente me frustra sentirme de esa manera. No puedo pensar, no puedo dormir, no puedo concentrarme ¿es justo lo que ella provoca en mí?
Podía sentir la mirada de Reito atravesar mis manos –creo que lo más correcto es que termines con Tomoe, no es justo que le hagas esto.
-lo he pensado muchas veces, pero ella es tan precipitada que no me deja terminar, dice que me ama y que no podría estar sin mí, eso me llena de culpa.
-estas diciéndome que actualmente estas con ella por culpa ¿estoy en lo correcto?
-ya no se ni porque estoy con ella
El tomo un pequeño sorbo de café, bajo la taza con suma elegancia, limpio sus labios con la servilleta y dijo -¿Quién es la chica de la que te has enamorado?
-no vas a creerme
-Supongo que tiene que ser lo máximo, como para que tú, la gran Shizuru Fujino tenga una capacidad nula de pensar, esa chica debe de ser estupenda.
Levanto su taza, estaba tomando unos pequeños sorbos al café, se veía tan tranquilo –su nombre es Kuga, Kuga Natsuki –el pobre de Reito casi se ahoga con el café, cabe mencionar que también se quemó la lengua con el gran trago que dio.
-Zuru, creo que este tornillo se te acaba de caer. De todas las personas que hay en el mundo ¿tenías que escoger a la más difícil? Kuga es linda, tiene lo suyo, pero es de esa clase de personas que observas de lejos. A kilómetros se nota el miedo que le tiene al compromiso –lanzo un suspiro de fastidio –debiste escoger a Yukki, se ve que ella es más fácil.
-ni lo menciones –Nos echamos a reir. –Yukki es atractiva, pero no es mi tipo. Como que esa clase de arañitas no las quiero en mi casa, me basta con Tomoe.
Nuestra tarde siguió tranquila. Realmente me hacía falta verlo, solo él me hizo olvidar la falta que me hacía hablar con Kuga.
Los días transcurrieron del más normal, hablar con Kanzaki me hizo despejar algunas dudas. Había decidido que le diría todo lo que sentía por ella, aunque eso implicara que me mandara al diablo.
Cristal de Hielo Plateado Dice:
Hola ¿Cómo estas?
Graciosa Amatista Dice:
Bien, aunque te he extrañado todo el santo dia ¿Dónde te metes?
Cristal de Hielo Plateado Dice:
Estuve ayudando a mi mama con algunas cosas, pero bueno, ya estoy aquí *emoticon de sonrisa*
Graciosa Amatista Dice:
Veo que hoy estas de muy buen humor.
Cristal de Hielo Plateado Dice:
Algo asi, ayude a mi madre en muchas cosas y me dio dinero. Me siento millonaria
Graciosa Amatista dice:
Entonces ¿me invitaras a comer?
Cristal de Hielo Plateado Dice:
Claro ¿Qué te gustaría comer?
Ese día Natsuki parecía estar de lo más amable y contenta. Así que me atreví a seguirle el juego.
Graciosa Amatista Dice:
A ti
Cristal de Hielo Plateado Dice:
Jajaja, chistosa ¿puedo invitarte a comer a mi casa?
Eso obviamente lo tomare como una proposición indecorosa, que obviamente hare valida a su debido tiempo.
Graciosa Amatista Dice:
Claro ¿pero con una condición?
Cristal de Hielo Plateado Dice:
¿Qué condición?
Graciosa Amatista Dice:
Que usted cocine para mí
Cristal de Hielo Plateado dice:
¡Por supuesto! En mi anterior escuela tome clases de cocina, así que supongo que algo decente puedo cocinar.
Graciosa Amatista Dice:
Bien, Paso por ti al escuela mañana a, las 3 pm.
Cristal de Hielo Plateado Dice:
Espera ¿Cómo sabes dónde estudio?
Graciosa Amatista Dice:
Te dije que cuando algo me interesa lo investigo y me saco de dudas. Te sorprendería saber que se mas de ti de lo que te imaginas.
Cristal de Hielo Plateado Dice
¿Mandaste a alguien a investigarme o algo así?
Graciosa Amatista Dice:
Algo asi. Cachorrita hermosa, tengo que dormir ya, paso por ti mañana. Contesta tu móvil, no me gusta esperar, soy muy impaciente. Te mando miles de besos.
Cristal de hielo Plateado Dice:
Hasta luego, descansa.
Apague el computador, había sido un largo día. Necesitaba tomar un baño largo y después dormir, pero antes tenía que llamarla. Su voz me resultaba de lo más atractiva.
-Bueno –respondió algo asustada.
-hola Nat-su-ki, no podía ir a dormir sin escuchar tu voz, descansa y dulce sueños –fue verdad lo que dije, realmente no podía dormir sin escucharla.
-Muchas gracias, bonita –es tan lindo cuando Natsuki intenta ser amable y coqueta a la vez. Su voz tiembla del otro lado de la línea, es obvio que está nerviosa –dulces sueños, descansa y ten una linda mañana –me la comería a besos de tenerla enfrente.
-con tan buenos deseos ten por seguro que la tendré, bueno, iré a dormir, te quiero –colgué, no iba a darle tiempo de que me cuestionara.
Me acosté con una gran sonrisa en el rostro, después de tanto tiempo volvería a ver Natsuki.
Eran las 5 de la mañana, tenia que madrugar para arreglar todos mis asuntos a tiempo, universidad, tareas, exposiciones. Por eso es que me levante mas temprano. Me di una ducha rápida, cepille mi cabello e hice una cola de caballo. No tiendo hacer eso, pero quería que Kuga me notara diferente.
Termine de arreglar mi bolso y me dirigí al estacionamiento, hacía mucho que no usaba el coche que me dieron mis padres de regalo de cumpleaños. Lance mis cosas al haciendo trasero; subí al coche y lo encendí, puse mi reproductor en aleatorio.
El camino a la universidad se hizo de lo más corto, fui cantando y riendo para mi misma ¡Dios! Pensar en ella me pone de tan buen humor.
-¿qué te pasa Bubuzuke? –esa era mi compañera de la universidad, amiga y fiel adversaria Susuzhiro Haruka -¿te caíste de la cama?
-¿no te parece que el dia es especialmente hermoso? –solte con una de mis mejores sonrisas.
-no lo había notado –me lanzo una mirada retadora –¿estas ignorándome?
-por supuesto que no, solo quería que notara que el dia es hermoso.
Me di la vuelta y saque mi teléfono celular del bolso
Fujino:
Espero tu día de hoy sea maravilloso y si no lo es, me encargo de hacerlo. Desde hace un tiempo que estas en mi cabeza Natsuki Kuga. Te quiero. Linda mañana.
Y vaya que realmente estaba en mi cabeza, si Kuga pudiera podría robar hasta mi oxígeno. Me decepcione un poco al no recibir respuesta mi mensaje, lancé un suspiro de tristeza. Camine rumbo al edificio donde estaba el salón en el cual tomaba mis clases, de pronto sentí como mi teléfono comenzaba a vibrar. Recibí respuesta de Natsuki. Con nervios presione abrir.
Kuga:
Muchas gracias, tu mensaje realmente me hizo la mañana. Espero estar en tu cabeza de forma bonita, no como un parasito o un zombie, comiéndome tu cerebro, jajaja, buen día Fujino.
De acuerdo Natsuki no es la persona más romántica del mundo, pero pese a eso, su mensaje me hizo la mañana.
Las clases transcurrieron de lo más normal, estaba algo desesperada por que se diera la hora de verla, pero por más que revisara mi reloj, este avanzaba muy lento.
Por fin la campana sonó, era hora de salir, me di prisa en guardar mis cosas en mi bolso. Arregle los últimos pendientes que tenía con mi clase, quedamos que domingo seria nuestro trabajo de campo.
-¿entonces el próximo domingo? –dijo Haruka
-¡asi es! Ahora, si no les importa mucho, yo me retiro. Tengo cosas que hacer. Por favor verifiquen sus correos, les mandare más tarde ahí toda la información correspondiente al estudio de Algas Marinas –fue lo último que dije para mis compañeros de equipo y salí corriendo.
Este día ya lo estaba sintiendo muy largo, primero mis clases y ahora no podía encontrar mi coche en el estacionamiento –Shizuru relájate –dije para mi misma –tu coche estaba en la sección B –camine otro poco hasta llegar mi sección –ven como Kuga si me pone mal, ralentiza mi capacidad de recordar.
Cuando al fin encontré mi coche suspire, abrí una de las puertas traseras y puse mi bolsa ahí. Estaba nerviosa, en una hora vería a Natsuki, no sabía cómo reaccionar con ella a solas. ¿me tomara enserio? Pensaba mientras conducía. Trataba de estar lo más tranquila, aunque mi corazón latía a mil por hora.
Me detuve en un semáforo, busque rápidamente mi móvil, busque el número de Reito. Tardo un poco en contestar, cuando lo hizo lo coloque en altavoz -¿Qué sucede Zuru? ¿Estás bien?
-si Reito, solo necesito que me hagas un favor –dije sin despegar la vista del camino.
-claro Zuru, dime
Suspire, tenía demasiada presión en el pecho, como si quiera llorar –¿Me podrías conseguir la dirección de la escuela a la que asiste Kuga?
-¿iras a verla?
Sonríe como una niña –quedamos el día de hoy, pero quedamos en que la vería en el centro comercial, pero, me gustaría ir por ella al escuela.
Reito comenzó a reír –agradécele a cualquier Dios en el que creas que no soy amigo de Tomoe, voy a ayudarte. Dame cinco minutos y te regreso la llamada.
-está bien, espero -Colgó, yo no tuve más opción que parquear el coche unos instantes. Mi celular comenzó a vibrar y mi corazón también, era Reito -¿Conseguiste lo que te pedí?
-me debes una Zuru. Está en el centro, a tres cuadras del centro comercial, entras por el lado izquierdo y sigues recto.
-te debo una fortachon.
Su voz se escuchaba inusualmente feliz –te quiero Zuru, mucha suerte
-gracias –encendí de nuevo el coche y emprendí la marcha. Con mis compañeros de la universidad e inclusive con Reito, me negué rotundamente a usar el coche. Si el supiera, seguro se enoja.
Trate de calmarme durante todo el trayecto, mi teléfono vibro nuevamente. Recibí un mensaje de Natsuki.
Kuga:
Hola, disculpa tardare un poco en llegar, después de esta última clase tengo que esperar 10 min a un profesor. Espérame ¿ok? Muero por verte.
Es última frase hizo un vuelco en mi corazón. Ella quería verme, no solo yo era quien deseaba verla, ella también a mí. Me parquee nuevamente, tenía que contestarle.
Fujino:
No te preocupes, toma tu tiempo. No ire a ningún lado Na-su-ki.
Encendí de nuevamente el coche, esta vez conducía un poco más despacio, no había prisas. Natsuki deseaba verme y era lo único que importaba. Mi corazón tenia mil revoluciones por minuto e inclusive más. No podía detenerlo, vería a la chica que me robaba el sueño, ella es mis más hermosas pesadillas hechas realidad.
Llegue al lugar indicado, estacione el coche frente a la puerta del colegio al que asistía Natsuki –colegio Fukka ¿eh? –suspire y me recargue en el asiento.
Cuando conocí a Natsuki el hecho de conquistarla me era puro y mero capricho. Tenía que saber que ocultaba o que era lo que ella buscaba, me pisaba el ego el hecho de que ella no se fijara en mí. Estaba tan acostumbrada a robar miradas a mi paso. Tan acostumbrada a ser el centro de atención, a que más de una y uno babearan por mí que no veía más allá de mi misma. Entonces viene Natsuki a cambiar mi perspectiva de las cosas y ahora estoy aquí. Frente a la escuela a la que asiste, nerviosa como colegiala de quince años en su primera cita.
Giro la mirada y me topo con una hermosa mirada verdosa ya conocida, sonrió como una tonta y lo único que alcanzo a escuchar es -¿Qué haces aquí?
