Capítulo 3

El silencio que siguió a las palabras de León era abrumador. Había pasado tiempo desde que se había sabido algo de la bruja, saber que ella estaba en movimiento nuevamente era desalentador. Camelot había sobrevivido a dos oscuros gobiernos de Morgana Pendragon en los que había demostrado ser un tirano, mucho mayor que Uther. Aunque el difunto rey se había caracterizado por poseer un temperamento explosivo y ser extremadamente orgulloso como para tomar en cuenta el consejo que se le brindara, al menos se preocupó por su reino y su pueblo, en cambio, Morgana era cruel y sádica, dispuesta a quitar del camino a quien se entrometiera, valiéndose de cualquier medio posible. Sólo era cuestión de tiempo para que la bruja se dirigiera hacia Camelot.

"Sir León" dijo Arturo "¿hay alguna idea sobre lo que está planeando Morgana?"

"La reina Annis desconoce al igual que nosotros los planes de Morgana" respondió León, "consideró que debíamos ser alertados y prepararnos para un futuro ataque. Sin embargo, informa que al parecer Morgana ha estado visitando y atacando las poblaciones de los druidas. Lo más probable es que esté buscando reunir un ejército para intentar volver a tomar el trono, señor". Terminó León.

Arturo guardó silencio ante el razonamiento establecido por su Primer Caballero. Sabía que difícilmente su media hermana podría recibir el apoyo de los druidas por el pacto de paz que había hecho con ellos; sin embargo, aún existía la amenaza de otros hechiceros y de la evidente amenaza de la magia. ¿Los druidas respetarían el pacto después de todo?

"Muy bien" dijo Arturo, "mientras no tengamos idea sobre lo que planea Morgana, no podemos establecer un plan inmediato. Sir León, intensifica las patrullas y que estén atentos a cualquier rumor sobre las actividades de Morgana. Informaré a la reina Annis de nuestras medidas y que se mantenga alerta ante cualquier actividad sospechosa. Bien, la reunión del consejo se da por terminada".

-oOo-

"Merlín"

"…"

"¡Merlín!"

"¿Qué pasa Arturo?"

Arturo entrecerró los ojos mientras miraba molesto a su sirviente. Había estado un rato llamando a su sirviente. La inquietud que traía desde el medio día parecía haberse incrementado después de la reunión del consejo, y Arturo, aunque no lo admitiría, estaba preocupado por él. Tal vez podría ayudar a liberar las cargas de las que sufría su amigo.

"Estás inusualmente callado Merlín, ¿qué te preocupa?"

"Siempre te estás quejando de que hablo mucho y ahora que guardo silencio, te quejas también. A veces nada te complace, ¿verdad?", contestó Merlín tratando de desviar la atención del rey por medio de sus bromas.

"Aunque después de tantos años, por fin pareces entender el significado del silencio, es obvio que algo te inquieta", dijo Arturo sin caer en la trampa de su amigo.

"No sabía que te preocupabas tanto por , señor", se burló Merlín con una sonrisa.

"Cállate Merlín. Simplemente, tu preocupación me está impacientando, y me gustaría que eso se acabara", dijo un tanto molesto el rey.

Merlín se volteó y continuó con sus deberes, tenía que acabar con la cámara del rey lo más rápido posible antes de continuar con sus otros deberes que tuvo que aplazar. Silenciosamente, Merlín agradeció la preocupación del rey y su intento para calmar las preocupaciones del día, aunque no tuvo completo éxito, las bromas aligeraron la tensión.

"¿Y bien? ¿Te preocupa lo que se discutió en la reunión del consejo?" continuó interrogando Arturo.

"Sí. Me preocupa Morgana y los druidas, ella no se detendrá ante nada en la búsqueda del trono", dijo Merlín con preocupación. Sabía que los druidas honrarían el pacto con Camelot, y por eso mismo, Morgana los haría pagar, por apoyar a sus enemigos antes que a ella, una usuaria de magia.

"Descuida Merlín, ya hemos frustrado antes los planes de Morgana, y lo volveremos a hacer", lo tranquilizó Arturo.

"Señor, ella es demasiado poderosa. No podemos subestimarla" respondió seriamente Merlín.

"Su magia no es completamente infalible. ¿Recuerdas la última vez que nos enfrentamos a ella? No pudo usar su magia" contestó tranquilamente Arturo.

"No podemos estar seguros de que volveremos a tener esa suerte. Si marcharas a la batalla con esa actitud, perderías indudablemente, idiota. Subestimar al enemigo es el camino hacia la derrota" reprendió Merlín.

"Cállate Merlín" dijo molesto Arturo.

"Sabes que tengo la razón, clotpole" dijo Merlín con una sonrisa triunfante, nuevamente había ganado una partida contra Arturo.