Capítulo 4
Después de preparar a Arturo para la noche, Merlín se dirigió a las cámaras de Gaius. La noche se veía demasiado tranquila para lo ajetreado que había estado el día. Dos advertencias de gran impacto y presentadas una tras otra, no eran faciles de asimilar por completo, sobre todo cuando sentía que ambas estaban relacionadas entre sí. Necesitaba hablar con Gaius inmediatamente.
Cuando llegó a las cámaras del médico, Gaius se encontraba terminando de servir la cena para los dos. Merlín se sentó en su asiento de costumbre, dedicando una sonrisa de agradecimiento a su mentor, empezó a comer lentamente.
Mientras comían, Gaius le dedicó una mirada atenta a Merlín notando que algo le preocupaba, poniendo su cuchara a un lado, el médico miró fijamente a Merlín y le preguntó: "Bien muchacho, ¿qué te está preocupando?".
"Gaius, esta mañana recibí un mensaje de Kilgharrah, advirtiéndome de que era necesario revelarle a Arturo mi magia" le contestó Merlín mientras procedía a contarle la advertencia del dragón.
"¿Y bien, Merlín? ¿Has decidido qué vas a hacer?" le preguntó Gaius mientras miraba a su pupilo seriamente.
"No lo sé, Gaius. No sé si estoy listo para decirle la verdad a Arturo y a los demás", respondió cansinamente Merlín.
"Tal vez ya sea el momento de decirles, Merlín. Lo más seguro es que una nueva amenaza viene hacia Camelot y la lucha secreta que llevas ya no será posible de mantener así. Sería mejor que se lo dijeras a Arturo en lugar de que lo descubriera de otro modo. Le harías entender que confías en él", dijo Gaius.
"También creo eso" dijo Merlín, "También y en la reunión del consejo de hoy se informó que se había visto a Morgana al norte de Caerleon, se sospecha de un futuro ataque a Camelot. ¿Y si ambas advertencias están relacionadas?"
"Merlín, cuando se trata de tu destino y el de Arturo, no existen las coincidencias. Debes prepararte y decidir qué vas a hacer. Ésta vez deberías de tomar en cuenta las palabras de Kilgharrah: tomar las riendas de tu destino y confiar en Arturo".
Merlín calló, no sabía que decirle, Gaius consideraba que debía de contar la verdad a Arturo, al igual que Kilgharrah, y confiar en Arturo, pero ¿y si él no reaccionaba tan bien como se esperaba? No podía permitirse morir y dejar desprotegidos a sus amigos y a todo Camelot.
"Gaius, ¿de verdad crees que es el momento?" preguntó ansiosamente Merlín.
Gaius miró seriamente al joven que se había convertido en un hijo para él mientras reflexionaba la pregunta. Arturo y Merlín habían crecido mucho desde que se habían conocido, forjando en el camino una amistad, no, una hermandad más fuerte que la de cualquier otro, pero ¿resistiría la verdad? La postura de Arturo con respecto a la magia había cambiado considerablemente, aunque los prejuicios de Uther aún habitaban en la mente y el corazón del joven rey. Su reacción era impredecible y las condiciones en las que él se llegará a enterar serían determinantes. Tenía que confiar en que harían lo correcto.
Suspirando, le dijo:
"Sólo tú puedes decidir si es el tiempo. Confía en Arturo y en lo que ambos han construido".
Merlín suspiró resignado, volviendo a sus pensamientos y reflexiones.
"Bueno, muchacho. Es mejor que descanses" intentó tranquilizarlo con una sonrisa.
Merlín sonrió mientras soltaba un pequeño bostezo. El día había sido demasiado largo y tenía mucho en que pensar. Mañana sería un nuevo día.
