Capítulo 6

El juicio había terminado. Merlín no pudo sentir pena por Ana. La mujer había decidido arriesgar su vida por su familia, asegurándoles un futuro a pesar del peligro que corría su vida. 'Ella podría ser yo' pensó Merlín. ¿Cuántas veces no había corrido el riesgo de salvar a sus amigos, su familia, con magia usándola tan descaradamente? Siempre corriendo el riesgo.

Merlín miró hacia sus amigos. Todos presentaban el mismo gesto, seriedad ante su deber, sin mostrar señales de simpatía o compasión hacia la mujer sentenciada a muerte, ¿no existía al menos algo de compasión? 'Si hubiera sido yo, en lugar de Ana ¿así reaccionarían?'.

"¿Estás bien compañero?" dijo de repente Gwaine.

"Mmm…perdón, ¿qué?" contestó distraídamente Merlín ante la sorpresa de encontrar de repente a su amigo a su lado.

"Luces preocupado, ¿todo bien?" volvió a preguntar el caballero con una pequeña sonrisa, tratando de tranquilizar a su joven amigo.

"Sí, descuida Gwaine, pensaba sobre el juicio" mintió Merlín.

"Mala situación, pobre mujer, bastante atractiva, ¿no crees?" contestó Gwaine con una sonrisa pícara.

Merlín no pudo evitar reír ante el comentario de su amigo, confía en Gwaine para sacar un comentario así. "Lástima que sea una hechicera, no tendría que pagar por ello" continuó el caballero "Sé lo que necesitas Merlín: una visita a la taberna para olvidarte de esta situación"

"Te agradezco la invitación Gwaine, pero no creo que la visita a la taberna sea lo que necesito" le contestó el joven con una sonrisa divertida.

"¿En serio? Unos tarros de cerveza o de hidromiel y créeme que las penas se van rápidamente" siguió intentando Gwaine.

"¡MERLÍN!" gritó de repente Arturo desde la entrada de la Sala del Trono.

Los dos amigos se voltearon sorprendidos al darse cuenta que eran los últimos en abandonar la habitación. Corriendo hacia la salida, vieron que los caballeros se dirigían hacia los campos de entrenamiento; mientras que los reyes se dirigían hacia las cámaras reales.

"Aún no me contestas, amigo" dijo Gwaine

"¡Gwaine!" gritó de repente León "Tenemos entrenamiento, andando".

"¡Merlín! Almorzaré con Guinevere en mis cámaras, trae comida para los dos" ordenó Arturo.

"Lo siento, Gwaine. Será para otra ocasión" se disculpó Merlín.

"Ni hablar compañero" dijo Gwaine aparentando estar dolido. "Será mejor que no hagas esperar a la princesa. Sabes cuan malhumorado se pone si no come" se burló el caballero antes de desaparecer camino a los campos de entrenamiento.

-oOo-

"¿No te parece que Merlín está actuando raro?" dijo Gwen mientras se dirigía junto con Arturo a sus cámaras.

"¿Merlín? Él siempre actúa raro" repuso Arturo con el ceño fruncido, intentando entender a que se refería su esposa.

"Arturo, me refiero a que se le ve serio, no como siempre se le ve. Creo que está preocupado" dijo Gwen viendo al despistado de su esposo entrando a sus cámaras.

El tiempo había pasado por lo que Arturo no podría entrenar como le hubiera gustado, si no que tendría que prepararse para las reuniones del consejo y el papeleo; así que Gwen empezó a ayudarlo a quitarse la armadura. "Ya que lo mencionas, Guinevere, parece estar preocupado desde ayer" comentó Arturo, recordando la inquietud de su sirviente.

"¿De verdad? ¿Pasó algo?" le preguntó Gwen preocupada por su amigo.

"No lo sé. No pregunté" contestó Arturo. "Surgió la reunión del Consejo y las noticias sobre Morgana olvidándome de hacerlo" se justificó rápidamente el rey ante la dura mirada que le dirigió su esposa.

"¡Arturo!" exclamó un tanto molesta la reina, sabía que su esposo era bastante torpe ante las situaciones que involucren emociones, pero que no hubiera intentado ayudar a su amigo le molestaba.

"Descuida Gwen, creo que sé que es lo que lo está molestando" dijo Arturo.

"Bien, ¿qué es?"

"Todo el asunto de la magia" respondió Arturo.

"¿Qué tiene que ver la magia con esto?" preguntó la reina frunciendo el ceño.

"Simplemente que Merlín no reacciona bien ante la magia. Las noticias de Morgana y el juicio simplemente lo pusieron nervioso" dijo Arturo como si esa fuera la respuesta a todos los acertijos sobre Merlín.

"¿Podrá ser?" se preguntó la reina.

"¿Qué más podría ser?" dijo Arturo mientras terminaba de vestirse y abrazaba a su esposa.

"No lo sé. Se veía preocupado durante la reunión del consejo de ayer; mucho antes de que León informara sobre Morgana" murmuro pensativa la reina.

Antes de que Arturo pudiera responder, llamaron a la puerta.