Capítulo 8
"¡Levántate y brilla!" exclamó Merlín mientras dejaba que la luz de la mañana golpeara en el rostro a Arturo.
"Merlín, cállate y regresa en una o dos horas" contestó Arturo adormilado mientras se ocultaba de la luz para seguir durmiendo.
"Arturo, ¿todas las mañanas tenemos que pasar por esto?" preguntó tranquilamente Merlín, recibiendo un gruñido de respuesta por parte del rey.
"Muy bien. Si así es como lo quieres" dijo Merlín en voz baja mientras tomaba un par de salchichas fritas del plato de Arturo y empezaba a agitarlas enfrente de la nariz del rey. Por reflejo, Arturo empezó a reaccionar intentando morder la fuente de ese delicioso olor, al ver que fallaba, el rey abrió los ojos para ver a su sirviente comérselas enfrente de él.
"¡MERLÍN!"
"¡Perfecto! Estás despierto ahora" dijo tranquilamente "ahora toma tu desayuno mientras arreglo tu cama, clotpole" contestó Merlín.
'Aún sigue tenso por lo de ayer' pensó Arturo. Merlín seguía trabajando como siempre y manteniendo la rutina diaria; sin embargo, el tono en que se dirigía a Arturo y la rigidez en sus movimientos indicaba que el sirviente seguía incómodo tras la plática de ayer. '¿No ha dormido?' las ojeras de Merlín eran demasiado marcadas, '¿Tanto le preocupa la hechicera?'
"Merlín, ¿sigues preocupado por lo de ayer?" preguntó Arturo mientras tomaba sus alimentos observando atentamente a su sirviente.
"¿Qué? Por supuesto que no, señor. ¿Por qué cree eso?" dijo sarcásticamente Merlín.
"Merlín, la mujer es una hechicera, usó magia en Camelot cuando la ley dice que está prohibido bajo pena de muerte. No importa si fue un acto desinteresado y no dañó a nadie. La ley es la ley" repuso Arturo.
"Bueno, podrías darle un indulto" dijo tranquilamente Merlín mientras preparaba las ropas del día que usaría Arturo.
"¿Un indulto? ¿Hablas en serio?" replicó Arturo molesto "No puedo dejar que una hechicera ande suelta para cometer fechorías, es mi responsabilidad tratar con ella como es debido".
"Arturo, si le perdonas la vida no tendría porque dañar a otros" dijo Merlín "no tiene porque verse seducida por la venganza. Un acto de misericordia trae más recompensas de las que te puedas imaginar".
"Merlín, ¿por qué te tomas tan personal éste caso?" preguntó Arturo mientras Merlín lo ayudaba a cambiarse de ropa.
"Esto no es personal, ni siquiera la conozco" respondió Merlín mordiéndose levemente el labio indicando su nerviosismo, gesto que no pasó inadvertido por Arturo.
"Y aún así le estás dando demasiada importancia" continuó Arturo "Merlín, ¿tú la conocías?"
"Pienso que ella es una buena persona y no quiso dañar a nadie, que tuvo las mejores intenciones. No es justo castigarla por algo así" dijo Merlín en voz baja.
"Entonces sí la conocías" concluyó Arturo mirando seriamente a su sirviente.
"Arturo, nunca antes la había visto" reclamó Merlín un tanto molesto intentando entender a donde iba su amigo con esto. ¿Acaso estaba considerado juzgarlo por "asociación" con un hechicero?
Arturo exhaló un poco más calmado, no se había dado cuenta que había contenido la respiración. Se había tranquilizado al ver que sus suposiciones eran erróneas. Temía que si Merlín conocía a la hechicera la hubiera estado encubriendo. El rey nunca había aceptado el crimen por asociación con un hechicero como su padre lo había hecho durante su gobierno. Sin embargo, no creía que debía pasar por alto situaciones así, ni siquiera con Merlín, quien al parecer tenía tendencias pro magia.
"Merlín" dijo Arturo ya vestido y mirando a su sirviente con simpatía "creo que es mejor que no estés cerca de aquí. Así que ve al bosque y recolecta algunas hierbas para Gaius y no regreses hasta pasando el medio día".
"Arturo, yo…"
"Es una orden y no está a discusión a menos que quieras pasar el resto del día en el cepo"
"Imbécil"
"Idiota"
-oOo-
Gaius se preparaba para realizar sus rondas en el Pueblo Bajo. Estaba terminando de guardar los frascos con las pociones para sus pacientes cuando de repente entro Merlín molesto y murmurando cosas sobre reyes idiotas y destinos compartidos.
"Merlín, ¿qué haces aquí a esta hora? ¿No deberías estar con Arturo?" preguntó Gaius levantando su ceja con extrañeza.
"El idiota considera que no me va a necesitar hasta después del medio día" le contestó su pupilo un tanto hosco.
"¿Qué hiciste Merlín?" dijo Gaius con un suspiro.
"No hice nada, Gaius. Simplemente le dije que no me parece que tenga que ejecutar a Ana por haber sanado a su familia, no lastimó a nadie. Así que él piensa que no debería estar en la ciudad hasta después de la ejecución".
"¡Merlín!" reprendió Gaius "Debes ser más cuidadoso con tus opiniones sobre la magia, no querrás dar más información de la necesaria".
"¿No se supone que ya debo decirle la verdad?" replicó Merlín.
"¡Pero con precaución! ¡Elige el momento! ¡Y no exasperes a Arturo antes de!" regañó Gaius. "Bien, ya que se supone que no debes estar aquí, sé un buen chico y ve y busca estas hierbas en el bosque" dijo Gaius mientras le tendía una hoja con la lista de las hierbas.
"Está bien" murmuró Merlín.
