EL MOTIVO DE TU BÚSQUEDA
Cap. 4
ANTES QUE NADA, PRESENTACIÓN
Bueno, sin más qué decir…
My little pony no me pertenece, solo hago esto para entretener.
Scootaloo entretenía a su sobrina hablando sobre las cosas que le gustaban, tenía la intención de aprender cómo llevarse bien con ella desde el principio. Después de todo, era la hija de una de sus amigas más cercanas. Así le daría el tiempo necesario a Sweetie y Spike para que le expliquen la situación a Rarity, quien no cambiaba su cara de disgusto con el dragón.
— Sí, fui en serio con Spike, él al final acabará correspondiendo a mis sentimientos — explicó Sweetie lo que pasaría en el futuro — . No tienes por qué sentirte mal.
— No es eso lo que me molesta, cariño — responde la hermana mayor — , es el hecho de que este escamoso animalejo pasara tanto tiempo conmigo dedicándome cumplidos y toda suerte de galanterías para luego irse con mi hermana menor, es como si fuese una especie de degenerado al que solo le interesa una cosa.
— La verdad, es un poco más complicado de explicar — objetó Spike tratando de mostrar algo de respeto para no alterar a la unicornio — . Mira, yo tampoco imaginaba que saldría con Sweetie, desde que vine a Ponyville me quedé impresionado por ti, pero en algún momento algo pasará — posa su garra sobre el hombro de Sweetie Belle — y creo que entonces todos entenderemos qué es lo que nos une, por ahora solo nos queda recibir con brazos abiertos lo que venga.
— A mí no me parece algo que podamos recibir de esa manera, a menos que se vayan a casar antes de tener a esa pequeña. Prefiero que mi hermanita esté comprometida antes de que su reputación lo esté.
— Tienes un punto a favor — dicha aceptación por parte de Spike hizo surgir un tono rojizo en las mejillas de Sweetie — , eso sería lo correcto.
— ¿Y harías de ella una yegua decente? — preguntó la modista.
— Claro, no soy un irresponsable, aunque a veces lo parezca, y de seguro que pronto aparecerá la razón por la que me enamoré… Mejor dicho, la razón por la que me enamoraré de Sweetie. Seguro que hay algo maravilloso en ella que me hizo cambiar de parecer.
— ¿Qué dices, hermana? — pregunta la menor esperando a que Rarity apruebe la relación futura.
— Hmmm, déjame pensarlo.
La portadora del elemento de la generosidad razonaba y buscaba en su interior los sentimientos que apoyaran su decisión, por un lado podría ver feliz a su hermana y por el otro perdería a su principal admirador.
— Bueno, siempre y cuando se casen antes de hacer algo inapropiado — confirmó la modista después de meditar durante un minuto — . Después de todo, se trata de las felicidad de mi pequeña y querida hermana.
La sonrisa en el rostro de Sweetie Belle no podía estar más radiante. La aprobación y futura bendición de su hermana eran todas las cosas que necesitaba para cumplir uno de sus sueños, así que podía darse por contenta. Dicha alegría quedaba corta cuando se imaginaba lo que venía adelante en el futuro, cosas que asustarían al dragón, cosas como una o seis hermanas menores para que su hija no se sienta sola, típicas cosas que se guardaría hasta que sea un momento más oportuno de hablar con Spike, momentos oportunos como el sexto mes de gestación.
— ¿Entonces consientes nuestra relación?
— Claro, cariño, no me interpondría entre mi pequeña hermana y su felicidad, aunque siempre me animaría a empujar las cosas un poco más rápido. Claro, si me lo permites.
— Gracias, Rarity, eres la mejor hermana mayor de toooda Equestria — dijo abrazando a la otra unicornio.
— Creí que yo era la mejor hermana mayor de toooda Equestria — interrumpió una voz por demás familiar que acababa de entrar en la boutique — . A todo esto, Rarity ¿podrías ayudarnos a buscaaaaaaaaaaaa…
Su boca casi tocaba el suelo y su sombrero llegó hasta el techo por la impresión al ver a la niña sentada en la mesa junto a Scootaloo, la cual compartía ciertas similitudes con la pequeña que había encontrado en su granero. No pudo sacar una conclusión distinta a que, de alguna manera, aquella niña estaba relacionada con la invitada de Rarity.
En cuanto Rainbow entró volando, como es de costumbre, halló la escena algo cómica. Estaba ante una situación ligeramente especial, porque veía a una unicornio, un dragón y una especie de mezcla de unicornio y dragón, y las posiciones en que estaban ubicados le hacían imaginar una escena de transformación que vio en algunos comics donde los héroes pasan por una metamorfosis.
— Vaya, no me imaginaba que vería algo como esto en mi vida — dijo la pegaso cían.
— No son las palabras más adecuadas, pero admito que te esfuerzas por mostrar decoro, Rainbow querida — saludó Rarity — . Buenos días, también a ti Applejack, quisiera presentarles a mi sobrina — agregó señalando a la pequeña en la mesa — , su nombre es Crystal Gemstone, de cariño algunos le dicen Gemie.
— ¿Tu sobrina? — preguntó dubitativa la pegaso — No sabía que tenías otra hermana.
— Solo tengo una hermana.
— Ya entiendo, es una sobrina adoptiva, así como yo tengo a Scoots como hermana adoptiva.
— No es así. Ella es la hija de Sweetie y Spike que viene del futuro.
— JAJAJAJA , y dicen que Pinkie es la más bromista del grupo — dijo llorando de la risa — . Spike padre, ¿cómo podría alguien imaginar esas cosas?
Aprovechando el momento, la tímida pequeña, que vino en compañía de la granjera y la pegaso, se acercó al dragón para saludar.
— Ho-hola, quería preguntarle, señor ehm ¿funcionó? … — casi llora al ver el rostro serio de Spike — Lo-lo siento, no quería ser una molestia.
— Y no lo eres — responde cambiando su semblante a una sonrisa y un abrazo con el ala — , ya me contaron lo que hicieron y estoy muy agradecido con ustedes.
— Ah — estaba ahora más que contenta — ¡Te quiero mucho papá!
"Papá", dicha palabra , pronunciada al corresponder el abrazo, hizo que Rainbow Dash se detuviera en su ataque de risa. Nunca se imaginó que vería una cosa tan alocada, pero lo más alocado pasó por su cabeza en canto repasó los ocupantes en la boutique de Rarity.
Sweetie Belle, una pequeña que parecía unicornio y dragón, luego estaba Spike. Scootaloo, una pequeña que parecía una pegaso y dragón, luego estaba Spike. No pudo evitar notar que los colores de las niñas eran muy similares a las de Sweetie y Scootaloo respectivamente, además de tener algo de verde y morado, en especial en las escamas que ambas mostraban en el lomo y las alas.
Tras un incómodo razonamiento, su mirada se dirigió hacia su hermana adoptiva como si esperara una explicación. Silencio y mirada incómodos que la joven pegaso había notado y trataba de disimular con una sonrisa forzada y desviando la mirada.
— Scootaloo — se acercó con mirada inquisidora — ¿hay algo que no me has dicho?… No estoy con tiempo para esperar a que te animes.
— Yo eeeeee, no quisiera entrar en detalles…
— Adelante, dulzura — comentó Applejack mientras comía una galleta — no estaría mal que alguien nos explicara qué está pasando aquí.
— Bu-buenoooooo — se rascaba la nuca — , ella es Sapphire Slash, también viene del futuro y es mi hija.
— ¿Y qué hay del padre? — inquirió la pegaso cían con una mirada penetrante.
— Bueno, está aquí presente.
La respuesta no mejoró el ambiente, que de por sí ya era bastante tenso. Tanto la pegaso como la modista estaban desconcertadas con la noticia.
— Jeje, ese malnacido tocó a mi hermanita adoptiva — dijo Rainbow con un tic en el ojo — … Y además la embarazó — esto lo agregó gruñendo.
— ¿Esa inmunda lagartija acaba de admitir que fue infiel? — pensó Rarity en voz alta.
— ¿Pasa algo, mamá? — preguntó Sapphire — porque las tías Rarity y Rainbow están con una especie de fuego por detrás.
— No es nada fuera de lo común Saphy — la tranquilizó Scootaloo — , solo están en el proceso de aceptación de un hecho, así que no te preocupes porque todo va a estar bien…
— P-por favor, chicas — trataba de argumentar Spike — , esas cosas ni siquiera han pasado.
— ¡Así que admites que lo piensas hacer en el futuro! — regañó la pegaso.
— ¡Y yo que pensaba que eras un dragón decente! — agregó la unicornio.
Castillo de Twilight…
Irónicamente, una pequeña pasó a la biblioteca más grande de Ponyville para buscar un libro el cuál no estaba pensando en leer, sino que planeaba usarlo para completar un objetivo por medio de la sola presencia del mismo.
Se acomodó en uno de los sillones de la sala de lectura y usó su aguda vista para buscar un libro en específico, uno que hablaba acerca de los viajes e investigación de un viejo unicornio. Su búsqueda fue más tardía de lo que esperaba, por alguna razón no lograba encontrar el título.
— Voy a buscar en otro sitio, si no puedo ver esas palabras, el libro debe estar en otra habitación… Hmmm, esa habitación me parece bien.
Empezó a caminar, subió por las escaleras y se dirigió a la primera puerta que pudo divisar.
— Ésta debe ser, hace poco que no paso por acá, pero de seguro por algo no nos permitían abrir esta dichosa puerta. Pronto terminaré todo y podré descansar tranquila.
Trató de abrir una puerta, lamentablemente algo la golpeó en la cabeza al hacerlo y todo quedó en oscuridad.
Boutique Carrusel…
Todas las ponis estaban disfrutando de una taza de té con galletas recién horneadas y hablando para aligerar el ambiente.
— ¿Y cómo está tu casco, Rainbow? — preguntó Rarity.
— Bien, gracias por preguntar, y felicidades, esa fue una patada digna de un Apple.
— Gracias, puse todo lo que guardaba en ella.
— Ni que lo digas — sorbe un poco de té — , es la primera vez que escucho algo crujir cuando lo golpea un casco. Sin ofender, Applejack.
— Oh, no importa — contestó la granjera — , mientras no se ponga entre el listón azul del concurso de rodeo de este año y yo.
Las tres rieron como en viejos tiempos.
— ¿Cómo es que pueden hablar tan calmadas después de lo que pasó? — le preguntó Scootaloo a Sweetie Belle — Lo de Rainbow lo entiendo porque es genial, pero lo de tu hermana hasta da miedo.
— Sí, ella sabe cómo comportarse, es una dama. Pero todavía guarda esa sed de sangre que da miedo.
— Con razón Spike se fue en ese viaje tan largo, ahora entiendo a lo que en verdad le temía.
— Tienes razón, ni siquiera puede defenderse porque son sus amigas… Por cierto, Spike, querido, si te es difícil beber el té puedo ir por una pajilla.
No recibió respuesta, pues el dragón seguía en el suelo, inconsciente, con una taza de té en frente y con su hija Crystal tocándolo con un palo para confirmar si seguía en el mundo de los vivos.
— ¿Está bien? ¿llamo a la señora Redheart? — preguntó Sapphire.
— No creo, mamá ya me explicó que para papá esto no es nada… Tengo otro palito ¿también quieres picarlo? — ofreció su hermana.
— Bueno.
— Niñas, dejen a su padre descansar — ordenó Scootaloo — , ya ha pasado por un día difícil y le queda mucho más por delante.
— ¿Más por delante ? — preguntó Applejack levantando una ceja.
— Yo, esto, la cosa es que le costará mucho recuperarse… Sí, eso es , le costará recuperarse — sorbe un poco de té con una mirada por demás sospechosa.
— Yo conozco mentirosos de alto calibre, caramelo, y no me engañan tan fácil como a los demás. Así que dime lo que estás ocultando o me pondré muy seria — amenazó Applejack.
— Lo siento — intervino Sweetie Belle — , es algo privado que no podemos decir en público.
— ¿Ah sí?
— Sí, eeeh, tiene mucho que ver con ellas — dijo señalando a las niñas.
— ¿Con ellas? — preguntó AJ completamente confundida.
— Yo no me metería demasiado en esos asuntos, cariño — la tranquilizó Rarity.
— ¿Y qué carrozas quieres decir con que no las haga hablar sobre?….
Finalmente entendió la indirecta, las dos adolescentes estaban con los rostros enrojecidos y la unicornio con una expresión que hacía notar que estaba resignada a lo que fuese a pasar.
— Mejor djémoslo así y vamos a buscar dónde puedan pasar la noche, casi es mediodía y más tarde se hará complicado encontrar un lugar.
Castillo de Twilight…
Los ojos se empezaban a abrir. No distinguía nada a pesar de su aguda vista heredada por la sangre de dragón que corría por sus venas. Aún así, usó todas su capacidades para centrarse en recuperar el conocimiento y aclarar la imagen que estaba en frente de ella, algo esponjado, primero alejado y de repente muy cerca, luego ausente y de repente presente desde otro lado.
Logró sentarse en el suelo y trató de aclarar las ideas, distinguió una caja de herramientas abierta y con la clara marca de un golpe en una de las esquinas, ya entendía por qué todas las luces se apagaron de repente.
— Hola ¿sigues con los vivos?… ¿Te sientes bien? ¿cómo se siente sobrevivir a un golpe como ese? ¿te gusta recibir golpes en la cabeza? Porque yo tengo un tío que una vez recibió tremendo golpe en la cabeza cuando se cayó de un trampolín y se hizo más inteligente, un genio matemático ¿tu también quieres convertirte en una genio? Podrías intentar por no dejar que te golpeen la cabeza, estudiar puede ser un poco difícil, pero es mejor que recibir un golpe en la cabeza que te deja además una de esas bolas hinchadas en la cabeza y que te duelen mucho cuando tratas de peinar tu melena.
— Yo, reconozco esa voz.
— Claro que debes reconocerme, soy amiga de todos en Ponyville y en gran parte de Equestria, aunque todavía no logro ganarme la confianza de esa anguila gigante que vive en un lago de azufre. Pero solo es cuestión de tiempo.
— ¿Por qué dices eso?
— Porque hace poco le envié por correo una sorpresa.
Lago de azufre, cerca de un volcán en los dominios de Equestria…
Derpy Hooves, la yegua cartera volaba encima del mencionado lago cargando un paquete que tenía rotulado "bocadillos para monstruos gigantes de Sugarcube Corner" en los cascos.
— Cielos, espero que esta vez me deje una buena propina.
Castillo de Twilight…
— Así que ahora solo me queda esperar a que llegue una buena respuesta.
— No eso, yo preguntaba por qué me haces tantas preguntas.
— No entiendo, soy Pinkie siendo Pinkie, o al menos eso dirías. No sé por qué, pero siento como si te conociera… Como si fueses una especie de poni mezcla con dragón que conoceré en el futuro y que será una amiga muuuuy cercana y que viajará en el tiempo para mejorar la relación con sus padres a riesgo de formar una paradoja del tiempo.
— ¡Pinkie! — dijo alegre abrazándola — Te extrañaba.
— Yo también, aunque todavía no te conozco, pero creo que dentro de algún tiempo lo haré.
— Necesito un favor, estoy buscando un libro y es muy…
— ¿Catálogo de criaturas poco estudiadas de Starswirl?
— Ese mismo, gracias — se expresó la ya acostumbrada niña — . Sabía que podría contar con tu ayuda, Tía Pinkie.
— Siempre estaré, o estuve, o estoy… Ya me entiendes lo que quiero decir.
— Me gustaría darte más detalles, pero no quiero arruinar más sorpresas.
— Me gustan las sorpresas, así que no me las arruines, así esperaré muchas cosas para el futuro.
— Yo también estaré muy feliz de que llegue el futuro, tía, yo también.
Se despidió y salió corriendo lo más rápido que pudo.
Sweet Apple Acres…
Las tres portadoras, Rarity, AJ y RD, estaban entrando en la casa Apple, donde la granjera les estaba explicando la situación.
— Y como la familia Apple tiende a crecer, tenemos siempre uno o más cuartos extra, solo hay que prepararlos un poco y pueden usarse.
— Cielos, Applejack — la felicitaba Rarity — , tu familia es muy práctica para estas cosas. No me sorprende que siempre tengan listas las manzanas a tiempo.
— Son solo costumbres, en especial porque las Apple son conocidas por aumentar la familia bastante rápido.
— Aunque no vi que hicieras eso — le respondió con voz juguetona.
— Yo, yo solo estoy esperando a que una buena oportunidad aparezca — contestó AJ tapando su rostro con su sombrero — . Vamos a arreglar todo antes de que las niñas lleguen con Spike.
Mientras limpiaban, spike recobraría el conocimiento e iría en camino a Sweet Apple Acres con las dos niñas.
Un poco de limpieza y unas cuantas sábanas bastaron para preparar las habitaciones, claro que cierta unicornio insistió en agregar bastantes detalles decorativos, como cortinas con flores y diferentes combinaciones de colores y tonos en los muebles y las paredes. Como siempre, logró un diseño espléndido a costa de dejarlas a todas cansadas.
— Vaya, era cierto, querida, solo hicieron falta unos pequeños ajustes para que el lugar quedara de maravilla.
— Pequeños ajustes mis herraduras — dijo Applejack indignada —, tuvimos que cargar un montón de cosas de un lado a otro en tiempo récord.
— Pero bien lo vale.
…
— ¡Hola! ¿Hay alguien? — preguntó Applebloom desde la entrada.
— Hola manzanita — saludó Applejack a su hermana bajando por las escaleras seguida por todas — . Todas estamos arreglando un par de habitaciones para un par de visitas muy especiales.
— Jeje — no podía esconder el nerviosismo — , qué bueno, viva…
— ¿Sucede algo, manzanita?
— No, nada.
— No tienes que ponerte nerviosa. Tus amigas ya me contaron de sus hijas que llegaron del futuro… Miren todas, Sweetie, Scootaloo, entiendo que les guste Spike, pero deberían seguir el ejemplo de esta poni. A pesar de que me dijo que le gustaba mucho cierto dragón morado, ella siempre fue una poni con la cabeza en su lugar — la rodea con un casco — , ella muestra ser siempre una yegua centrada y responsable.
Applejack presumía el pudor de su hermana. Dicha exhibición del orgullo por su hermana se vio interrumpida por la intervención de una tercera viajera del tiempo que entró de repente en brazos del dragón.
— ¡Lo encontré, encontré el libro! — exclamó al ver a su madre sin percatarse de que las mayores estaban presentes.
— ¡Un momento! — Pidió Applejack — ¿Quién corrales eres tu? ¿y por qué te está cargando Spike? — le preguntó a la niña que Spike sostenía.
— Ehm, me tropecé con una piedra a medio camino y Spike me recogió.
— No fue una piedra — corrigió Crystal — , te encontramos con la cara estampada en una pared.
— No pude evitarlo, ese edificio de cinco pisos apareció de la nada — se defendió.
— Ya, niñas, no discutan, que me duele mucho la cabeza — suplicó Spike.
— Un momento — razonó Applejack — , tienes pelaje amarillo, melena roja, escamas moradas y verdes … No, esto no puede estar pasando… De casualidad ¿cómo te llamas?
— Yo, yo me llamo Arlie Fresh Apple — Una variedad de manzana.
La apariencia, los colores, la dulce mirada que le resultaba familiar y un nombre característico de la familia Apple fueron cosas suficientes para hacer que el semblante de Applejack dibujara una mirada asesina. No olvidemos que las otras dos portadoras presentes también se sintieron doblemente engañadas.
Esto tenemos por ahora, les dejo a su imaginación, por ahora, lo que le haya pasado a nuestro escamado y ya de por sí golpeado amigo.
Espero continuar pronto, sin más qué decir, se despide Old Grimie.
