EL MOTIVO DE TU BÚSQUEDA

Cap. 9

VIAJE y SUEÑO FAMILIAR

Bueno, sin más qué decir…

My little pony no me pertenece, solo hago esto para entretener.

Un paso relativamente lento, avance calmo y relajante que permitía al viajero disfrutar del paisaje. La caravana iba con este ritmo para no gastar mucha de su valiosa energía, ya que el recorrido sería de lo más extenuante por su naturaleza. La Arabia Equina (Saddle Arabia) era un lugar remoto, pero por alguna razón se convirtió en un punto de referencia para los comerciantes de todos lados y tipos, una tierra considerada neutral por ser punto estratégico para contactos y buenas relaciones.

Los viajeros veían el panorama, lo cual parecía ser prometedor por el anuncio del clima revelado mediante una paloma mensajera que les proveía la información meteorológica a diario. El viaje parecía ir de lo mejor y más calmado.

— Padre —pregunta una yegua a un pony terrestre— es la quinta vez que hago este viaje contigo, pero no me acostumbro todavía a este clima raro ¿Cómo hiciste para no volverte loco?

— Simple, mi pequeña —responde impávido —, solo tuve que aprender a disfrutar de las pequeñas diferencias en cada viaje, así mantenía la cordura, además de que tenía que obtener algo de ganancias para cuidar de tu madre porque estaba embarazada. Luego se hizo costumbre, aprende a disfrutarlo, hay muchas cosas interesantes y únicas en cada viaje, solo mantén abiertos los ojos y los oídos.

Ante sus palabras, la yegua siguió el consejo y escuchó algo que no había escuchado desde hace mucho. Una brisa cálida, unas cuantas hojas cayendo de un arbusto, una ardilla buscando algo de comida, un látigo chocando contra unas escamas y un juramento gritado a voz en cuello como los que solo se escuchan por parte de los embriagados rangers de Appleloosa.

— Dime hijita ¿escuchaste algo interesante?

— Eeeeeeh…

La yegua quedó estupefacta al escuchar la escena de nuestros queridos protagonistas a lo largo del trayecto, en especial cuando Applejack trataba de atrapar al dragón al que le había atado las alas con un lazo.

— ¡Maldito pejelagarto, no te me vas a escapar ni con la ayuda de Celestia! — gritó la granjera mientras lo sujetaba con algo de soga extra resistente.

— ¡Ya te dije que no estaba tratando de hacer nada!

— ¡Yo sé lo que vi y no me engañas, que tampoco soy una potrilla ignorante!

— ¡Applejack, detente! — interrumpió Twilight para salvar a su hermano.

— ¿Y porqué tengo que detenerme? Esta cosa morada trató de aprovecharse de mi hermana.

— Por última vez, Applejack, ya están comprometidos y además fue ella quien lo violó. No hay nada que le puedas reclamar.

— No es por eso, tengo que hacer que pague por tratar de pasarse de listo con Apple Bloom. Hoy lo vi encima de ella cuando fui a pedirle ayuda con una carreta.

— Spike no es de ese tipo de sujetos, ya lo ha demostrado antes.

— Bueno, por esta vez te creo, pero tiene que demostrarlo otra vez.

El viaje había empezado hace poco más de dos días. Paraban una vez para comer, una segunda para cenar y acampar, luego repetían el proceso. Fue en la última mañana en que todo sucedió…

En la tienda de Spike, él dormía plácidamente en una cama improvisada que Twilight le hizo con unos troncos de árboles que él mismo había talado. Apple Bloom se despertó más temprano que de costumbre porque sentía algo de sed, tras beber un poco de agua puso el fuego y agregó algo en una cafetera para que pudiesen desayunar. No pudo evitar ver la tienda de su querido dragón con la entrada ligeramente abierta.

Se aproximó con sigilo y lo vio durmiendo, tal escena le despertaba la imaginación sobre cómo serían los venideros días con su pareja, aunque estaba de acuerdo en compartirlo con sus amigas quería asegurarse de que tendría suficiente Spike para ella misma y se acercó para demostrarle un poco de cariño con un "beso de buenos días".

La idea hizo que sus mejillas cambiaran a un tono rojizo y se decidió a proceder. Se acercó lo más que pudo sin hacer ruido, subió a la cama con mucho cuidado hasta poder sentarse encima del pecho de Spike y acercó su rostro al de él. Sintió la respiración del dragón contra su propio cuello en cuanto rodeó el suyo con sus cascos y su corazón se aceleró súbitamente. —Así debería sentirse estar a su lado todos los días— murmuró para sus adentros con gran satisfacción, pero no estaba del todo satisfecha, ella tenía la ilusión de despertarlo con un tierno beso y hacer que sus sentimientos hacia ella fuesen reforzados con la calidez de la intimidad y la confianza.

Acercó sus labios a los de Spike, poco a poco, su corazón se aceleraba todavía más y más, poco le faltaba para poder decir que ya podría morir en paz. Pero un suave bostezo bastó para romper la magia del momento. Un bostezo que vino de una pegaso que estaba recostada junto al dragón y que despertó en el momento menos oportuno.

Scootaloo: ¡Apple Bloom!

Apple Bloom: ¡Scootaloo!

Spike: ¡Qué diantres! ¡Apple Bloom! ¡AAAH, Scoots!

Dijo Spike despertando más sorprendido que nunca al escuchar la exclamación de las yeguas, primero vio a la terrestre y luego se impresionó al girar la cabeza y ver a la pegaso. Tal fue la sorpresa que giró el cuerpo como reflejo para no aplastarla, pero no se percató de que ya estaba al borde de la cama y cayó al suelo con la terrestre pegada a su cuerpo. La posición que que estaban no dejaba mucho a la imaginación, tampoco dejaba reaccionar a la pony por los recuerdos que le venían a la mente, su rostro estaba más rojo de lo que nunca estuvo en su vida.

En ese mismo momento entró Applejack con una buena cuerda extra resistente buscando al dragón.

— Spike necesito algo de ayuda con…

Bueno, ya nos podemos imaginar lo que pasó después en la mañana. Por fortuna, la princesa de la amistad despertó a tiempo para actuar. Acto con el que consiguió que la granjera se calmara y volviera al campamento para aclarar el asunto con su hermana y el dragón.

— ¿Osea que lo que dijo Spike es cierto? — quiso confirmar Applejack tras escuchar la explicación de su hermana.

— Sí, yo solo quería hacer algo lindo por él, pero las cosas salieron mal.

— ¿No puedo dejarte sola ni cinco minutos sin que trates de hacer algo tan loco? Ya van tres veces desde que empezamos el viaje.

— Lo siento, pero ya llevo mucho tiempo sin demostrarle a Spike lo mucho que lo quiero y él hace poco tiempo recuperó la memoria… No soy de piedra — concluyó algo molesta.

— Entiendo cómo es querer a alguien hasta hacer locuras, manzanita — trató de ablandarla rodeándola con un casco —, es solo que todavía no me hago bien la idea de que estés creciendo tan rápido, mucho menos a que ese cabeza de chorlito sea el padre de mi sobrina.

— ¡Hey, te oí! — Se quejó Spike.

— Solo estoy tratando de disfrutar lo poco del tiempo que me queda como tu hermana mayor. Además, recuerda lo que pasó al final la primera vez que hiciste algo así con él — Señaló el vientre de su hermana menor.

— ¿Y quién dice que solo fue una vez?

Dijo con una mirada similar a la de una bestia salvaje acechando a su presa dirigida al dragón que quedó en un aprieto tal que le costaba tragar su propia saliva. Mucho pero fue el aura de destrucción y fuego que rodeaba a la granjera que cubría su mirada con el sombrero porque estaba consciente de que si su mirada se encontraba con la de Spike todo acabaría mal.

La escena terminó bien, aunque todavía algo no encajaba con lo que Twilight escuchó.

— Solo una cosa ¿qué estaba haciendo Scootaloo en la cama con Spike?

El viaje no era sencillo, pero se presentó como una forma de pasar el tiempo todos juntos y estrechando sus relaciones, claro que también daba lugar un buen número de malentendidos. Ya muchas veces las CMC trataban de ganarse, cada una por su cuenta, la preferencia de Spike en una especie de competencia de detalles cariñosos que de vez en cuando terminaban en situaciones comprometedoras, aquellas por las que Spike casi pierde su virilidad en al menos diez ocasiones.

Tanto Arlie como Gemie estaban disfrutando del viaje, ya quisiéramos decir lo mismo de Saphy, pero ese no era el caso. Las mane 6 no se lo figuraban en la cabeza con claridad, pero de alguna forma aquella pony dragón parece haber nacido con una personalidad tímida, algunas abrigaban una ligera sospecha, pero ella solo eludía las preguntas de forma sutil cuando se las formulaban, excepto cuando llegó la tercera noche del viaje.

Rarity se recostó frente a la fogata para cepillar su crin recién seca después de un incidente con una cajita de jugo de moras. Sapphire Slash, la hija de Scootaloo, se aproximó a la unicornio.

— ¿estás bien, tía Rarity? — preguntó tímidamente.

— Yo estoy bien pero mi melena, por como lo veo, tardará un poco más de lo esperado en recuperar su brillo natural.

— Yo… Yo vine para decir que lo siento… No quería derramar todo ese jugo en tu linda melena.

— Pero cariño, ese solo fue un accidente. Ven, siéntate junto a mi.

— eh, no creo que quieras estar conmigo, yo solo quiero hacer algo para arreglar lo que hice.

— Entonces — levitó a la pequeña hasta acomodarla a su costado —, creo que ya tengo una idea de cómo quedar parejas.

Dijo la unicornio con una mirada dulce hacia la niña, quien ya sospechaba que la situación se le había ido de las garras, estaba a la merced de la unicornio y tendría que responder cualquier pregunta que le hiciera. Una buena jugada casi siempre puede atribuirse a una unicornio con el ojo observador de la modista.

Esto dejó en claro a Saphy que no podría evitar divulgar demasiada información, así que se preparó para hablar. En cambio, no pudo articular la primera palabra antes de sentir las cerdas de un cepillo desenredando su crin. Cada pasada recibía menos resistencia que la anterior, hasta llegar al remoto punto que nunca imaginó alcanzar, el cepillo fluía con facilidad a través de la ordenada melena. La calidez del cuerpo de la yegua y el palpitar de su corazón hacían que se sintiera segura, una sensación que estaba empezando a añorar.

— Eres muy cálida y agradable — la halagó esperando que el momento se extendiera más.

— Gracias, cariño, desde que te vi quise arreglar esa suave melena púrpura que tienes para que todos puedan apreciar lo hermosa que eres.

— ¿En serio?

— Claro, ternurita, tus ojos verdes como jade hacen un contraste inigualable con tu melena, creo que hasta sería capaz de ponerte como modelo para uno de mis vestidos.

— Por favor, no digas eso, me sonrojo.

— Pero si es la verdad, eres una hermosa niña, solo necesitas cuidar un poco más de los detalles para que todos vean lo grandiosa que eres… Ya está, mira en el espejo y dime.

La unicornio sacó un espejo y le mostró el reflejo a Saphy, quien quedó maravillada con el resultado, una melena bien arreglada que parcialmente cubría parte de la frente, ni un pelo fuera de lugar. Ella nunca había hecho algo así con su madre, pues era más del tipo "aventurera radical", razón por la que dejaba el reparo en su apariencia fuera de las prioridades del día. Pero esta experiencia le hizo sentir el toque femenino que tanta falta le hacía. Ahora ya no se sentía presionada a hablar, sentía que era su deseo hacerlo.

— Sabes, Fluttershy es mi tía.

— Y yo también lo soy ¿verdad?

— No es eso lo que quiero decir.

— ¿Y entonces qué tratas de decirme?

— Tía Rarity, te digo tía porque te tengo cariño, pero a Fluttershy le digo tía porque es la prima de mi mamá.

— Oh, no me esperaba que me contaras eso — dijo la unicornio algo sorprendida.

— Es que Arlie nos advirtió que no habláramos demasiado, hay cosas que todavía no pasan y podríamos arruinar todo si decimos demasiado. Todo el viaje trataban de acercarse y preguntarme por qué soy tímida y eso me incomodó mucho, porque a mamá le importa mucho quedar bien frente a la tía Rainbow, pero se avergonzaría si ella se enterara de que somos de una familia de pegasos que sienten miedo las 24 horas del día.

— Vaya, esto es muy curioso, no lo entiendo.

— ¿Qué no entiendes?

— No entiendo cómo puedes decir que tienes miedo las 24 horas y ahora estas siendo valiente al contarme algo personal. En lo que a mí respecta, eres una niña valiente y hermosa; Primero eres valiente porque hiciste un viaje en el tiempo que casi nadie ha hecho antes, luego eres hermosa porque estuviste dispuesta a hacer todo esto por amor a tu familia, esas cosas muestran lo grande y puro que es tu corazón y nadie me hará cambiar de opinión al respecto.

— Gracias —Se limitó a responder ocultando su enrojecido rostro.

— Cariño, no dudes nunca de buscarme cuando me necesites.

Mientras tanto, en la tienda de Twilight…

La alicornio estaba con la vista fija en el mapa con una pluma preparada para marcar el próximo punto a transitar en su viaje, claro que esta tarea no era lo suficientemente difícil como para evitar que hiciera una segunda al mismo tiempo, la cual se trataba de nada menos que mantener una conversación con su querido hermano menor.

— Estoy sorprendido, en todo este tiempo no has cambiado nada. Sigues siendo la asombrosa Twilight Sparkle que conocí desde pequeño — la halagó el escamado.

— Bueno, modestia aparte, ya sabes que no me tomo las cosas demasiado a la ligera y que la disciplina es clave para el progreso. Sin embargo, mi querido hermanito, también hay una habilidad que desarrollé mientras te vi crecer.

— ¿De qué se trata?

— De la deducción.

— Entonces no solo eres bien parecida, sino también talentosa, educada…

— ¿Qué quieres pedirme esta vez?

— E inteligente también.

— Ya basta — solicitó con una sonrisa cariñosa —, sabes que siempre puedes pedirme algo sin necesidad de decirme esas cosas.

— Es que me siento mal si no te hago sentir bien a cambio, no es mucho pero algo te estoy dando.

— Te quiero mucho, así que no hace falta que me des nada a cambio de un favor, para eso está la familia.

— En ese caso — se animó a pedir el dragón — ¿Podrías hacer algo para que las chicas se queden dormidas esta noche?

— ¿Quieres que les provoque el sueño?… ¿No quieres divertirte? Se te nota que hay algo que te gusta en ellas, y me refiero a las tres — dijo con un tono y expresión facial sugerentes —. Aunque puede que sea solo algo para que no se den cuenta… Eres un chico malo ¿verdad?

— Em, yo más bien estaba preocupado por ellas. Mira, desde que empezó el viaje tratan de hacer algo conmigo cada vez que paramos y es peor en la noche, por sus jugarretas no pueden dormir bien y acaban cansadas para el viaje, como resultado terminamos en la tarde antes de lo previsto, avanzando menos de lo debido y conmigo cargándolas en la espalda. Twilight, necesitan una noche de descanso.

— Jeje… No te preocupes, seguro que algo encuentro entre los libros que traje, además, no será difícil con la carga de sueño que ya llevan encima.

— Gracias, sabía que podría contar con la gran Twilight Sparkle.

— Guárdate los cumplidos para cuando en verdad metas la pata.

— Bueno, los labios no se gastan tan fácil con las palabras sinceras — dijo retirándose de la tienda con una sonrisa de oreja a oreja.

— Yo me temo que los labios de alguien sí se van a gastar en el futuro, después de todo — dijo ella con voz baja cuando notó que Spike se estaba retirando —. Me pregunto dónde dejé ese libro.

La mañana siguiente vino con un agradable sol por parte de la princesa Celestia, que hacía todo lo que estaba en sus cascos por apoyar al dragón cuyo huevo cuidó por mucho tiempo.

Por su lado, la princesa Luna prefirió no meterse en los sueños de nuestro héroe, porque las escenas no eran aptas para menores y no quería incomodar en un momento de intimidad de esa naturaleza.

En su sueño, estaba descansando en el interior de una tienda hecha de materiales lujosos, telas finas y buena iluminación, manjares a su disposición y un enorme lecho con almohadas suaves en el cual recostaba su cuerpo, gustoso contemplaba el baile que se efectuaba en frente y de la comida que podía tomar cuando quisiera con solo pedir que la depositaran en su boca. La música y el resto del espectáculo hacían que se sintiera como el más poderoso de los señores del desierto, pero algo hacía que el banquete cobrara más ánimo para su gusto, la compañía que lo rodeaba y le depositaba la comida en la boca.

Una depositaba diferentes postres y bocadillos en sus fauces, otra hacía que bebiera del delicioso elixir que refrescaba su garganta y la tercera bailaba acorde a las notas que se emitían por los instrumentos de los músicos.

— Gracias por todo, estoy satisfecho y no creo que podría estar más feliz, o relajado — anunció en cuanto la música terminó la última pieza y los intérpretes se retiraron —, ahora solo quiero descansar…

Pero esto no parecía ser lo siguiente en la agenda, porque las tres acompañantes se le acercaron de repente, no de forma brusca, sino que lo hicieron a un ritmo que intrigaba por su silencio y premura. Antes de que se diera cuenta ya estaba a solas con las tres. La pegaso se quitó el velo que cubría la mitad de su rostro al aferrarse a al torso del dragón.

— Espero que mi danza lo haya complacido, mi señor — dijo con una voz extrañamente sumisa.

— Yo… Tu danza de los velos fue muy hermosa, me gustó mucho — dijo algo nervioso porque el sueño ya era bastante lúcido.

La unicornio hizo la bandeja de comida a un lado para sujetar con un casco el brazo izquierdo de Spike y con ayuda de su cuerno levitó una servilleta para limpiar las manchas de comida en el rostro del dragón.

— Parece que todavía necesitas algo de ayuda al comer — dijo con una voz agraciada y cariñosa.

— Bueno, creo que me gustó tanto que no pude controlarme.

— Aunque me gustaría más limpiarte el rostro sin la servilleta — respondió justo antes de lamer la última mancha de comida cerca de su mejilla.

El dragón ya estaba mostrando el mayor ejemplo de auto control al no saltar encima de las dos yeguas que lo estaban mimando. Para desgracia de Spike, la tercera no ayudó mucho.

— No te preocupes, Spike, para la próxima ya podremos sacar la botella que estábamos dejando añejar, una cosecha excelente para el mejor dragón. Pero, para compensar lo de hoy…

Dijo la terrestre presionando con su cuerpo el costado derecho de Spike, dando a entender que habría otro néctar que podría beber. Esto ya fue demasiado para nuestro escamado héroe a inmediatamente cedió a su deseo y las rodeo a las tres con sus brazos, algo que podría hacer sin consecuencias en un sueño lúcido.

Entre besos y caricias contemplaba la belleza que para él era la máxima representación de la dulzura y amor que podría imaginar encarnada en las tres yeguas que compartirían un futuro con él. No escatimó en muestras de afecto ni palabras dulces, o al menos lo que se le ocurría debido a su tosca naturaleza, lo cual sacaba de esas dulces bocas una sonrisa acompañada de una suave risilla que denotaba lo muy felices que se sentían al percibir cómo se esforzaba por describir lo mucho que las apreciaba.

Un señor del desierto con su harem, en ese momento sentía que no querría despertar nunca más, que Celestia parara el sol y que Luna lo mantuviera en ese mundo perfecto hasta el fin de los tiempos, solo eso deseaba. Mas la realidad aguardaba y nuetro amigo no iba a dejar que una ilusión reemplazara a las Cutie Mark Crusaders reales. Ya sea con sus defectos, también tenían sus virtudes y él sus responsabilidades. Pero soñar unos minutos más no parecía mala idea.

— Mi hermosa y valiente Apple Bloom, se que eres fuerte, pero también tienes tu lado delicado, por eso te voy a tratar con delicadeza, al menos hasta cierto punto. Scootaloo, si quieres podemos experimentar todo tipo de cosas nuevas. Sweetie, voy a recorrer todo tu ser.

Al acercar su rostro a besarlas sintió algo extraño, extraño para un sueño lúcido. Las sensaciones eran más intensas de lo que fueron antes, lo que palpaba se sentía más firme, el aroma, la escencia de las tres que estaban en sus brazos era cada vez más intenso y embriagador, todo su cuerpo empezaba a sentir un calor que no querría abandonar nunca en la vida, más intenso fue el sabor que nublaba gran parte de su juicio. Todo empezaba a sentirse como si fuera real, el mejor sueño de su vida, o al menos eso pensaba.

— ¡SPIKE, DESPIERTA Y SUELTALAS, PERVERTIDO!

¿Quién el gritó a Spike para que despierte? ¿Estará en problemas?

¿Qué demonios estaba haciendo con las CMC en sus sueños?

¿Cómo es posible que Lyra haya escondido el arco de Octavia un día antes del gran concurso de instrumentos de cuerda?

¿Por qué establos estoy hablando de Lyra y Octavia si no tienen nada que ver con el fic?

Es posible que algunas de estas preguntas se respondan en el próximo capítulo.

Espero les haya gustado.

Bueno, sin más qué decir, se despide Old Grimie.