Weell~ Llegue muuuy~ raaapido ^w^ y estoy muy contenta porque les aya gustado y agradecida por sus review que son una ternura. Hago presencia con el 2° Capítulo de este Fic.

Sin más que decir:¡READING WAS SAID!

*Soul Eater no me pertenece, y casi este Fic tampoco*


~Previamente~

''Me levanté de la cama y volví a ver la hora. Las 9:15 am. Me rasqué los ojos y me dirigí al baño para darme un baño y vestirme.

Me estaba peinando mi cabello que ahora si es Simétrico cuando suena el celular y me dirijo a contestar.

-Hola, Buenos días, habla Death the Kid ¿con quién tengo el gusto de hablar?-Pregunto amablemente.

-Hola Kid-kun, tanto tiempo, soy Marie. Tengo que decirte algo muy importante sobre...ella.- Mencionó y pude notar que estaba preocupada. No sabía que decir. No esperaba volver hablar con ella y no entendía nada.

-¿Q-qué sucede?-Pregunto con timidez e inseguridad. Algo poco común en mi.

-¿Podrías venir hoy a las 10:00 am? Tenemos que contarte algo importante.- Me pregunta Marie-san con totalidad seriedad.

-Uhm...-Fue lo único que atino a decir.''


*Capítulo 2: 'REENCUENTRO'~

Me quedo callado y pensativo. No sé qué responder. Era una llamada muy inesperada para mí. Creí que nunca pasaría esto. Pero, como caballero que soy debo hacer presencia en su casa. Después de todo mencionó que era algo muy importante. Miro la hora nuevamente y contesto:

-em...claro, a las 10:00 am estaré aya.

-Muchas gracias Kid-kun. Es muy importante.- Me responde con un suspiro de tranquilidad. Tal ves ella pensaba que mi respuesta sería un No, después de todo se puede pensar eso. Ante los ojos de cualquiera mi acto de entregar a la bebé sería de lo más cobarde e irresponsable.

Termino con la llamada y prosigo a terminar lo que estaba haciendo. Bajo a la cocina y como la primera cosa que encontré en el refrigerador. Se me hacía tarde y estaba preocupado. ¿Algo importante? ¿qué tendrán que decirme? ¿es algo bueno o malo? o, tal ves ellos quebrantaron y ya no pueden cuidarla y deciden devolvérmela y que yo me haga cargo de ella. Saco muchas conclusiones pero ninguna me convence. Nada me podía tranquilizar. Miro el reloj de la pared: las 9:45 am. Ya es hora de afrontar mi mayor miedo. A lo único que me producía temor. Volver al pasado viendo a Marie-san y Stein-san y, lo más probable que también a su nieta.

/

Me encuentro fuera de esa tétrica casa. Ahí me quedo, pensando. Recordando que todos los días iba a esta casa para ver a mi novia y con felicidad corría hacia la puerta y la golpeaba 8 veces para que ella se diera cuenta que era yo. Pero hoy, no corrí con felicidad hacia la puerta y ni siquiera la he golpeado 8 veces. Porque sé que ella no me va a abrir.

Respiro hondo y suspiro. Golpeo la puerta sólo tres veces. Con tres basta. Escucho unos pasos apresurados que se dirigen a la puerta para resivirme. Sin duda era Marie-san. Ella solía ser así y dudo mucho que aya cambiado en 8 años. Finalmente, se abre la puerta.

-Kid-kun!, que alegría verte después de tantos años.- me dice Marie-san. No había cambiado nada físicamente. Siendo sincero esperaba que me resiviera de otra forma. Creí que sería fría conmigo después de lo que pasó. Pero no, ella estaba sonriendo. Sin duda ella me quiso mucho cuando era un niño.

-Hola Marie-san, también me...pone contento volver a verla.-Le digo con una sonrisa falsa. Si esque se le puede llamar sonrisa.

-Bueno, adelante, pasa por favor.- se hizo a un lado dejándome pasar.- ¿recuerdas cómo llegar al living?- Me pregunta mientras ella sierra la puerta.

-Si, lo recuerdo.- Camino hasta allá encontrándome con Stein. Me acerco a él y lo saludo amablemente.

-Kid-kun, creí que no vendrías.- Me confesó fríamente. Sin duda: él si me odia y me quiere matar.

-¿de verdad? ¿y por qué pensó eso?- pregunto mientras tomo asiento en el sillón.

-Porque dejaste bien claro que nunca volverías.- Eso era cierto. y me recorrió un escalofrío por todo mi cuerpo. Sentía su mirada asesina en mi. Para mi suerte Marie-san llegó con refrescos.

-¿Alguien quiere uno?- Preguntó con esa sonrisa que tiene siempre. Ninguno de los dos respondimos y ella se dió cuenta de mi nerviosismo y me entregó un refresco en las manos.

-gracias, Marie-san...-Le agradezco abriéndolo y tomando un sorbo. Marie se sienta a la par mio y me mira esta ves con un poco de seriedad.

-Kid-kun, ¿no preguntaras por...ella?- Me atoro al escuchar eso. Ella me entregó una servilleta y como pude agradecí el gesto. Miro de reojo a Stein. Sigue mirándome con odio. Luego de terminar de secarme el rostro los miro. Ellos esperaban una respuesta y, no me quedaba de otra.

-Claro, ¿co-cómo esta?

-Bi-bien...- me responde insegura de su respuesta.-Bueno, es por eso que te llamamos. Para hablar justamente de eso.

-¿Sucede algo malo?- Decido preguntar.

-Kid-kun, tenemos que contarte algo que creemos que tú que eres el padre deberías saber.

-¿Y-Yo?¿padre?- pregunto ridículo y me gano un suspiro por parte de Stein.

-¡Sí, Kid-kun! ¡Tu eres el padre!-me respondió molesto.

-Stein, por favor cálmate...-trató de tranquilizar el ambiente.- Déjame encargarme de esto yo.- Marie me vuelve a mirar y esta ves con lástima.

-Kid-kun, hay algo...que tu debes saber.-Me hablaba con tristeza.

-Díganme entonces ¿qué esta pasando?- ya me estaba preocupando.

Marie se me acerca un poco y dice:

-Kid-kun, es Jumbiie. Ella, tiene una enfermedad desconocida y por lo mismo no existen medicamentos o alguna cura. Los médicos dicen, dicen que no le queda mucho tiempo. Dicen que...-Marie baja la cabeza para no verla llorar y sollozando termina:- ella no alcanzará a cumplir los 9 años.-Dijo llorando. Stein le acariciaba la espalda.

No lo podía creer. ¿Cómo pasó todo esto?¿la muerte de Crona entonces era en vano?. Me comienzo a desesperar. Empecé a sudar y se notaba que estaba nervioso. Miraba hacia todos lados evitando verlos. Siento que mis lágrimas estaban a punto de caer. Pero, lo evité. De algún modo la noticia no me la esperaba. Estaba alterado. Me agitaba y rascaba mi cabeza.

-N-no pe-pero qué es lo q-que dices. Eso, ¡Eso no es cierto!- dije alterado y desesperado. Me levanto del sillón y comienzo a dar solo vueltas por los nervios.

-Kid, ¡Kid cálmate! T-todo es verdad- Marie me agarró de los hombros para que me tranquilizara. Luego tomó mis manos.- Kid, Cálmate, cálmate por favor. Yo, yo se que es duro pero tienes que tranquilizarte!

-P-pero, yo...- Me suelto de su agarro y volteo. Aún no lo podía creer. Y estaba un poco molesto. Cosa que no paso desapercibido por ella.

-K-kid, lo siento. Lo siento mucho.-Trata de explicarme entre sollozos y lagrimas. Yo me senté de nuevo y con ambas manos me tapo el rostro.-Y-yo te juro que, que con Stein hicimos todo lo que pudimos. Fu-fuimos con todos los médicos y, y todos decían lo mismo! Te lo juro Kid, la culpa no es nuestra. Sencillamente la vida es así.

La escuchaba sollozar evitando llorar. Sin embargo no aguantó más y se largó a llorar en los brazos de Stein. Levanto el rostro y los miro.

-En dónde esta...-Marie me mira mas tranquila y responde:

-Está arriba en su cuarto.- Inmediatamente miro la escalera que conduce al segundo piso. Me levanto rápidamente y con las manos en los bolsillos.

-¿Esto es lo que querían decirme?- antes de que me fuera, Marie me detuvo y continuó.

-No, Kid-kun. Hay, hay algo más. T-te queríamos pedir un, un favor.-Volví a sentarme y la escuché.

-Co-como le queda poco de vida decidimos darle todo lo que ella quisiera y hacerla feliz...-Yo la escuchaba atentamente.-y... u-una de las cosas que ella más anhela e-es...conocer a su padre.

-¿Qué?-Pregunto con impresión.

-Si, Kid-kun. Ella está enterada de muchas cosas.

-¿Qué sabe?

-sabe que su madre murió y que su padre la dejó a nuestro cuidado. Pero, nunca le contamos de ti, Kid-kun. Ella no sabe nada de ti.

-Y-y esperan que yo...

-Si.- esta ves habló Stein.- esperamos que por favor la veas. Que pases un tiempo con ella.

-Kid-kun, por favor perdónanos si te molestamos. Pero esto lo hacemos por Jumbiie. Ella siempre piensa en ti, y te quiere ver, te quiere conocer. Nosotros, solo queremos que ella sea feliz. ¿Pu-puedes hacernos ese favor?

-Y-yo, no se que decir- Pronunciaba dudoso.

-Kid...-ella se me acercó y continuó- ella te ama. No existe otra cosa que ella ame con toda su alma. Hazlo por ella. Hazla feliz.

No era una cosa que debiera pensar demasiado. La entregué con el deseo de que esté bien y feliz. Y no podía hacerla infeliz. Suspiré y respondí:

-Esta acuerdo.-Ella me abrazó y volvió a llorar.

-Gracias, gracias Kid...Sabía que lo entenderías.

Stein posó su mano en mi hombro y me dijo:

-Bien, te dirijo a su cuarto.

Subimos las escaleras para dirijirnos a la habitación de Jumbiie. No dejaba de penar: ¿Cómo es? ¿sera alta o baja? ¿qué cosas le gustara y qué no? ¿seguirá pareciéndose a su madre?.

Llegamos a su habitación y Marie con un sonrisa abrió la puerta.

-Jumbiie~? Hola nena, somos tus abuelos.

-H-hola abuelitos~-Habló la pequeña. La observaba y no lo podía creer. Era igual a Crona. La misma cabellera rosa y sus ojos azul oscuro.

-Hay alguien a quien tienes que conocer- le mencionó contenta. Jumbiie me miró y tímidamente me preguntó.

-Q-quién e-eres tu?- Yo me acerqué a ella quien estaba en el suelo jugando con sus juguetes.

-Pues y-yo soy...-Marie me observó y notó que sería difícil para mí decírle que yo era el padre.

-Hija, el es...

-Un amigo de tu madre.-Contesté rápido interrumpiendo a Marie. No quería que se enterara así de rápido. No era la forma.

-eh? claro, exacto jeje...-Terminó Marie.

-¿Tu conociste a mi madre?-me preguntó asombrada acercándose a mi.

-a-ah y-yo , pues...si.- Le respondí dudoso. Ella me miró con su rostro angelical y rió.

-ajajaja eres divertido.- La observé reírse. Era la misma risa de Crona. Me llené de nostalgia al oírla. Stein y Marie se retiraron y nos dejaron solos.-¿y cómo te llamas?

-y-yo, me llamo K-kid.-No dejaba de mirarla con asombro. No podía creer que era ella. Que era esa bebé que abandoné. Había crecido demasiado.

-Pues yo soy Jumbiie~ Mucho gusto.- me extendió la mano y dudé en estrecharla. Lentamente acerqué mi mano a la suya y nos tocamos. Sentí algo extraño dentro de mí. Algo que nunca había sentido antes. y Creo que ella también lo sintió puesto a la reacción que tuvo al momento de estrecharnos las manos.

-Mucho gusto, Jumbiie.- le dediqué una sonrisa.

-Y ¿desde cuándo que conoces a mamá?-esa pregunta no me la esperaba. Bueno. Nada de este día me lo esperaba.

-¿a tu madre? bueno, nosotros...eramos amigos.-le respondí.

-¿eran amigos? que bien~-Me volvió a sonreír.-y ¿a qué viniste, Kid?

-Pues, yo vine a saludar a tus padres.- Le respondí sin importancia. Ella bajó la miraba y me dijo:

-¿Sabes? yo no tengo papás.-Me lo dijo con melancolía y mi corazón se partió en mil pedazos. Me sentí una basura.-M-mi mami, murió y nunca la conocí y, p-papá...- ella hizo una pausa. Yo la miré esperando a que continuara.-de mi papá, yo no sé nada de él.

-L-lo siento.- Le respondí sinceramente.

-No te preocupes. Al parecer no lo sabías. no sabías que sólo vivo con mis abuelos.

-Pero ellos son como tus padres.-le expliqué.-ellos te cuidaron, te criaron y te dieron todo el amor maternal y paternal.

-Lo sé, pero...aún así no dejan de ser mis abuelos. Yo, yo quisiera conocer a mi papá.- Mencionó con una sonrisa.- Pero sé que no podré. No me queda mucho tiempo de vida. Sería un milagro que lo conociera.-Sus lagrimas se desbordaban lentamente. Lo que dijo que partió el alma. Para consolarla sólo la abrasé.

-K-kid...-ella me correspondió el abraso.-gracias.- y volvió a sonreír.

Me dí cuenta, que me hacía feliz verla sonreír o escuchar su risa. Verla triste, me hacía sentir triste a mi también. No quería verla mal. Después de todo mi objetivo era hacerla feliz.

Me quedé toda la tarde en casa de Marie y Stein. Almorzamos y cenamos juntos. Jumbiie era una niña muy dulce. De algún modo me hacía enormemente feliz. Estuve toda la tarde junto a ella. Jugamos, reímos y nos conocimos. Ella era muy sociable al parecer.

Ya estaba oscuro afuera. Era hora de irme. Me despedí de Jumbiie con una abraso y ella no me soltaba.

-No quiero que te vallas, Kid.-me decía con ojitos de perro. Los mismos que ponía Crona cuando quería obtener algo. Yo le sonreí con nostalgia y le dije:

-Lo siento, Jumbiie. Es tarde. Debo irme a mi casa.

-Si, tienes razón. Tus padres deben estar esperándote.- Su comentario me soltó una risita.

-eh? Kid? por qué ries?

-Jumbiie, yo vivo solo. La verdad, vivo así desde los 13 años.

-¿de verdad?-me preguntó con asombro.-Pero si eres tan joven...tu ¿tampoco tienes papas?-preguntó tristemente.

-Bueno, solo a mi padre. El siempre trabajó y cuando cumplí los 13, me compró una mansión. Y desde entonces que vivo solo.

-wau~ ¿y no te sientes solo?

-La verdad, no. Estoy acostumbrado. Pero en siertos años 2 chicas vivían conmigo.

-¿y qué paso con ellas?

-Bueno pues, creo que ya no necesitaban de mí y prefirieron irse para hacer sus vidas.

-¿y no las extrañas?-Pensé un momento recordando los momentos maravillosos que habíamos pasado los tres juntos. y le respondí.

-Claro que si. las extraño mucho. Ellas formaron parte de mi vida y me cuidaron. Eran como mis hermanas.

-Ya veo- respondió con un bostezo.

-ves? es de noche, tengo que irme y tu nena debes irte a dormir.

-Kid?- me llama rascándose el ojo izquierdo por el sueño

-dime.-No dejaba de acariciarle sus cabellos.

-¿T-tu podrías quedarte hasta que me duerma?-Su propuesta me sorprendió ¿qué debía responder?

-Y-yo, no lo se...

-Por favor Kid, me siento sola. Ademas hay monstruos bajo mi cama.-Lo pensé un momento.

-de acuerdo. De todas formas no hay nada que deba hacer en casa.

-hayyy gracias~-me dijo abrasándome.

La cubrí con las sábanas cuando me pidió apuntando:

-Kid, ¿podrías pasarme ese Conejito de Peluche que esta en el piso por favor?-seguí su dedo y lo divisé. Me acerqué a él y lo miré detalladamente. Era el mismo conejo de peluche de Crona. A ella le gustaban los conejos y yo se lo regalé una tarde.

Lo tomé y lo acaricié. Luego se lo entregué a Jumbiie.

-Aquí tienes.-Le dije con una sonrisa.-¿asi que duermes con peluches?

-Este conejito es especial para mi. Cuando estoy con él me siento acompañada.- mencionaba acariciándolo.

-Bueno, Buenas noches.-Le dije. Pero antes de irme, ella me sujetó del brazo.

-¿a dónde vas? dijiste que te quedarías conmigo hasta que me quedara dormida.

-De acuerdo, de acuerdo. Me quedaré. Pero quédate dormida rápido.-La regañé.

-sip- ella solo sonrió y se acomodó. Yo me senté en una silla al lado de su cama.-Kid...

-¿Sucede algo?

-Como viniste hoy, ¿también vendrás mañana?

-Y-yo, no lo se. Creo que no.- ella se levantó y me miró.

-Por favor, ven también mañana. La pasaremos bien. ¿si?-me rogaba.

-No lo se, Jumbiie. Puede que se me presente algún trabajo que mi padre quiera que realice.

-Por favor~ yo disfruto mucho de tu compañía. Contigo no me siento tan sola.

-Lo siento, Jumbiie.-Le dije acariciándole sus cabellos. Se le escaparon algunas lagrimas. Me hacía sentir culpable.

-N-no me abandones. n-no seas c-como él.- Me impresionó lo que había dicho. ¿me estaba pidiendo que no sea como su padre?. Yo, sencillamente no podía verla así.

-No te dejaré, te lo prometo.- Proseguí a abrasarla.

-G-gracias, Kid- Su sonrisa de ángel me llenaba de tranquilidad y sentía que curaba todas mis penas que me dejó la muerte de Crona.- Entonces, ¿vendrás mañana?

-Veré si puedo.

-hayy gracias Kid~-Volvió su sonrisa y volví a sentirme feliz. Sus abrazos eran muy cálidos.

/

Jumbiie se había quedado completamente dormida. Marie y Stein entraron a la habitación en silencio.

-Kid, ella ya se durmió. Ya puedes irte.-Me dijo con una sonrisa Marie.-y, gracias, gracias por todo.

-de nada.

Cuando me levanté nos dirigimos los tres hacia la puerta cuando escuchamos una vosecita.

-Kid, se me olvidó decirte que tus tres lineas blancas en el pelo son muy extrañas. Pero divertidas.

Yo volteé y le sonreí

-Duérmete.- le dije.

-si, si lo sé. Nos vemos mañana. Adiós Kid.

Salimos de su habitación y Marie me preguntó.

-¿tienes planeado venir mañana?

-creo que si. Le prometí que no la abandonaría. Ademas que nuestro objetivo es hacerla feliz.-Marie me sonrió y me abrasó.

-Por lo visto, veo que no le dijiste la verdad.- Me habló Stein.

-No creí que sea el momento adecuado. De todas formas, espero decírselo.

-Espero que ventas mañana, Kid-kun.-me dijo Marie

-Siendo honesto, espero lo mismo.-Le dije con una sonrisa antes de retirarme e irme de vuelta a mi casa.


Holaaa Holaaa~ ¿Cómo creen que estuvo? En lo personal creo que quedó buenísimo. Está dedicado para todos los que me pidieron la conti. ^^ ¡UN BESO PARA TODOS USTEDES!

Espero que les aya gustado. ( de verdad lo espero porque comencé a escribir como a las 11:30 PM y recién terminé a las 3:12 am ) ¡ESTOY MUERTA DE SUEÑO! ¡ya no pienso más! y por lo mismo no dejaré un adelanto para el próximo capítulo. (Siii soy muuuuy~ mala XD)

Dejenme sus maravillosos REVIEW que son los que motivan al escritos a seguir publicando capítulos. Yo les cumplí aqui con este capítulo. Asi que ahora ustedes cumplanme a mi con sus Review, ya que sin ellos, yo no funciono.

Besos~~~ Nos vemos en el próximo capítulo (Si ustedes quieren)

Bye~

LyTha~Shinigami...