Miraculous: Les aventures de Ladybug et Cat Noir no me pertenece, escribo esto por entretenerme y entretener sin animos de lucro ¡gracias por leer!

Att: Kalpana R.S

One-shot escrito para el reto mensual #JunioLadrien

Tema día 2: Niñera.

Género: Comedia/humor/romance.

(Marinette/Ladybug y Adrien/Chat Noir)

¡Comencemos!

.

Apurado Chat Noir entro a su baño y termino con su transformación. Luego corrió hasta su lavamanos y procedió a lavar su rostro alterado.

-Hey, niño ¿Estas bien? –pregunto Plagg al verlo tan perturbado.

-¡No, Plagg! ¡No lo estoy! –respondió el rubio de ojos verdes, cerrando la llave del grifo y luego tomando la toalla para secarse -Estoy muerto, ¡Totalmente acabado!

-¿Y eso cómo porque? –pregunto confundido.

– ¡Porque Ladybug viene de camino a verme! -aviso recordando las palabras que le había dicho la chica de antifaz rojo a su versión heroica, hace tan solo unos minutos antes de que Chat Noir se inventara algún pretexto estúpido para huir de regreso a su casa. Iniciando con una carrera que afortunadamente, había ganado.

-¿No se supone que eso debería ser bueno?

Un pequeño pero pesado silencio se hizo presente entre ambos ante la pregunta del kwami quien incomodo mantenía su mirada fija sobre los ojos Adrien. Aquellos ojos abiertos desmesuradamente que centraban toda su atención sobre su diminuta figura.

-¡Oh, por favor! ¡Deja de mirarme así! –exclamo irritado, desviándola mirada y cruzándose de brazos –Es aterrador, pareces un acosador.

-¡Plagg no estoy bromeando!

-¡Ni yo! Además, no entiendo porque tanto drama. ¿No se supone que estás enamorado de Ladybug? Bueno, esta es la oportunidad perfecta para que tu versión civil intente conquistarla ¿No crees?

-Primero que nada, mi lady no viene a visitarme por gusto... Estará cuidando la seguridad de Adrien Agreste del Akuma que afecto a Wayhem -explico recordando al castaño enfurecido con el por no haber respondido a sus mensajes desde hace una semana, algo que no era su culpa del todo pues el incidente con Ladybug, los deberes, el piano, las clases de chino, el esgrima y ser un héroe habían consumido todo su tiempo y su mente.

-Son detalles.

-Y segundo, ¿Acaso no recuerdas lo que paso hace una semana? –grito alterado, señalando la puerta de su baño con el poster de la heroína firmado.

Plagg torció la cabeza mirando a Ladybug antes de regresar su atención al rubio.

-Sigo pensando que pudiste poner eso en un lugar mejor.

-¡Plagg!

-¿Qué? ¿No te parece incomodo venir al baño y siempre toparte con los ojos de ella, mirándote?

El rostro de Adrien enrojeció y nervioso comenzó a tartamudear mientras el pequeño kwami en forma e gato soltaba un suspiro cansado ante aquella dramática y a su parecer, muy ridícula escena.

-Escucha, yo que tu disfrutaría del poco o mucho tiempo que puedas pasar con ella. No todos los días Ladybug es tu niñera –se burló satisfecho al ver la indignación que comenzaba a sentir su portador.

-¡Ella no es...!

-¿A-Adrien? ¿Adrien Agreste? –Interrumpió sus palabras la delicada y temerosa voz de Ladybug gritando en su habitación, al instante Adrien palideció.

-¡Mi niñera! -murmuro aterrado, regresando su atención al espejo para confirmar su imagen. Luego intento ponerse un poco de colonia pero el sonido de alguien tocando en la puerta del baño lo hizo dar un salto y pegar un grito mientras derramaba más de la cantidad necesaria. Mucha más.

Sin poder contenerse, Plagg comenzó a reír divertido. Ignorando la mirada filosa que Adrien le dedicaba.

-Ehhh, Ahhh... Yo, lo siento mucho... Soy, soy Ladybug y... Vine a, vine a... Cuidarte... ¿Crees que podrías salir?

-¿Salir, ahora?

-Sí, sería solo... Solo un momento, ¿Por favor?

-De... De acuerdo. Termino y salgo.

-¡Ahhhh, si claro! ¡Entiendo, tomate tú tiempo! ¡Disculpa! –sonó la voz de ella mientras reía nerviosamente.

-¡Estoy muerto! –soltó Adrien en un murmullo desesperado. Revolviendo su cabello con frustración al escuchar los pasos de ella alejándose -¿Plagg, qué hago? –pregunto mirando al pequeño kwami, rogando escuchar algún consejo de su parte.

Plagg por su parte, miraba incomodo los brillantes ojos de su portador. ¿Acaso no recordaba que él no era bueno dando consejos? Se supone que ambos lo tenían muy presente, pero ahora... La desesperación de Adrien era tan grande que realmente añoraba escuchar alguna respuesta o palabra de aliento.

Soltando un suspiro el kwami negó lentamente con la cabeza. ¡Bien, lo intentaría! Pero que no se quejara si no servían de mucho sus palabras.

"Piensa como Tikki, piensa como Tikki" se dijo Plagg antes de aclarar su garganta y comenzar a hablar. Recordando la maravillosa consejera que siempre resultaba ser la kwami roja con sus portadoras, totalmente lo opuesto a el... Como se supone que debía de ser al ser ambos el "Yin" y el "Yang"

- No tengas miedo, Adrien... -comenzó a decir de manera solemne –Solo respira y cuando salgas de aquí toma a Ladybug de los hombros y déjale ver a través de tus ojos ese pequeña esperanza que tienes de que te amé.

-¿Qué? Pero...

-¡Hazla sentir lo que sientes a través de tus ojos! ¡Consigue que logre tocar tu alma de la misma manera en que ella ha logrado tocar la tuya desde el primer momento en que la viste! –lo interrumpió, levantando el volumen de su voz. Casi gritando y logrando escuchar la voz de Tikki diciendo aquello en lugar de la propia -¡Déjala entrar en tu corazón con una mirada y hazla saber que tu alma es suya, completamente suya desde el primer día en que te dedico una sonrisa!

Emocionado Adrien miraba al kwami en forma de gato con una enorme sonrisa en los labios. Admirado por aquella manera tan hermosa de hablar, tan profunda y significativa que jamás había conocido en él.

-¡Oh, Plagg! ¡Eso es hermoso, tienes razón! ¡Eso haré, muchas gracias! –exclamo abrazando al felino, quien se sonrojo furiosamente ante la inusual acción. Luego lo soltó y miro la puerta con el poster de su amada Catarina -¡Prepárate, Ladybug! ¡Hoy sabrás todo lo que Adrien Agreste siente por ti!

Dicho esto el rubio se pasó la mano por el cabello y salió a toda velocidad del baño, ignorando el grito de Plagg pidiéndole que esperara y cerrando la puerta tras de sí.

-Olvidaste quitar el poster –murmuro el gato con los ojos entrecerrados. Sabiendo que si Ladybug necesitaba ir al baño vería de nuevo su propia imagen y recordaría el bochornoso suceso de hace una semana –Parece que tendré que hacer esto yo solo, ¿Por qué señor? ¿Por qué me tenía que tocar un portador como este?

Y mientras Plagg volaba a la puerta para intentar quitar el poster, Adrien caminaba directo hasta Ladybug que se encontraba mirando todo a su alrededor.

-¡Ladybug! –exclamo el con decisión, tomándola de los hombros y haciéndola girar para encadenar su mirada con los confundidos ojos azules de ella.

-¿A-Adrien? –tartamudeo ella con el rostro sonrojado y el corazón acelerado por la cercanía. Arrugando un poco la nariz por inercia al ser golpeada por el potente aroma que desprendía el joven.

-Mírame –ordeno él, poniendo toda su atención en los mares de la chica, quien asustada ante los ojos de Adrien abiertos de forma tan exagerada mientras la observaban fijamente parpadeo repetidas veces.

–Adrien... ¿Estas...? ¿Estás bien? ¿Te sientes mal? –inquirió un poco preocupada por la insistencia de sus esmeraldas.

Poco a poco, la seguridad desapareció en el chico y nervioso sintió también su rostro enrojecer, ¡No estaba funcionando! ¡Ella no lograba ver a través de sus ojos nada de lo que Plagg decía! ¿Por qué? ¿Porque tenía que ser tan complicado?

-¿Adrien? –insistió ella incomoda, logrando que rápidamente el chico la soltara y comenzara a reír nervioso.

-Ahh, yo... ¡Ladybug, que sorpresa! ¿Qué estás haciendo por aquí? –pregunto haciendo una nota mental de jamás volver a pedir los consejo de su kwami, dándose cuenta al instante de que esa nota ya estaba escrita y lamentándose por haberse dejado llevar ante la emoción.

-Vine... Vine a cuidarte de un akuma.

-¿Enserio? ¿Cómo una niñera? –Pregunto sin pensar en lo que decía -¡No, digo, no eso lo que quiero decir! –apuro a corregirse. Deseando tener el poder de matarse a sí mismo en ese momento por la ridícula escena de sí mismo. Sabiendo que si su amada Catarina recordaba el incidente de una semana atrás, lo más probable era que con aquello confirmara la creencia de que su versión civil estaba completamente loco.

Formando una pequeña sonrisa en los labios, Ladybug asintió.

-Si quieres llamarlo así, por mi está bien –comento ella con gracia –Hoy seré tu niñera, así que espero que te portes bien o no habrá postre después de cenar –añadió de manera coqueta, dando un pequeño toque a la nariz del rubio.

Paralizado Adrien parpadeo repetidas veces, incrédulo ante las acciones de la heroína. ¿Acaso Ladybug...? ¿Acaso Ladybug había coqueteado con él?

Sintiendo su corazón acelerarse ante la imagen de su bella compañera de batallas guiñándole un ojo y soltando una pequeña risa ante su silencio, Adrien no pudo evitar sonreír también. Encantado con aquel momento que estaba viviendo, retractándose por dudar de los sabios consejos de Plagg y sobre todo, dispuesto a disfrutar de aquellas horas de convivencia junto a su amado bichito.

Tal vez la chica solo coqueteaba a modo de juego como lo hacia con Chat Noir, pero eso no le quitaba al chico la alegría que le provocaban sus acciones.

¿Y que si Plagg se burlaba después por su comportamiento? ¿Y que si lo molestaba diciendo que había tenido una niñera al igual que una niña indefensa? Sin lugar a dudas, el chico aceptaría gustoso aquello si siempre fuese cuidado por la chica de sus sueños.

Notas de autora:

¡Hola, hi, nihao, namaste!

Lo se, lo se... Quedo demasiado simple :( ¡Pero entiendanme, por favor! Lo escribí en aproximadamente una hora y en este reto diario no me da tiempo de agregarle muchos mas detalles. Lamento mucho eso u.u de verdad.

Fueron 1513 palabras, nada espectacular pero espero que les guste y si no, que al menos los entretenga por un rato. ¡No leemos mañana en el capitulo 3! El tema que sigue me parece un poco difícil pero espero que la inspiración este de mi lado y puedo lograr algo aceptable xD

En fin, gracias por leer esto, dudas, comentarios y quejas ya saben dónde.

¿Y qué? ¿Merezco review? Jejeje

¡Adiós, good bye, sayonara... alvida!