Aquí les vengo con el capítulo 17 de Dolor y Paternidad *-* gracias a todos quienes siguen esta historia *3* un besho bien sukulento para todos ustedes.
Sin más: ¡READING WAS SAID!
*Soul eater no me pertenece
*Capítulo 17: 'UN DÍA CASI PERFECTO'
Era otra mañana cálida en que el Shinigami despierta abriendo sus ojos dorados. Llevó ambas manos a su rostro y rascó sus ojos. Se levantó de su cama y se dirigió hacia la ventana. Miró por ésta y la abrió. Respiró el aroma de la mañana y se dispuso a darse un baño. El día anterior había tomado la decisión de visitar a Jumbiie e invitarla a salir a dar una vuelta por la ciudad.
Luego del baño se vistió de una forma muy casual, ya que el clima del día no le combinaba con su traje. Vistió con los viejos jeans que solía ocupar para jugar basquetbol con sus amigos en la cancha de la ciudad. Aquellos jeans los había comprado desde hace mucho tiempo, mucho antes de haber conocido a sus amigos, mucho antes de haber iniciado sus estudios en Shibusen y mucho antes de haber conocido a sus compañeras de batalla. Se había comprado esos jeans para destinarlos a la práctica del skate. Antes practicaba y rasgaba sus ropas finas.
Había guardado esos jeans por cualquier eventualidad que se pudiera presentar y fue un gran gusto averiguar que aquellos gastados jeans aún le entraban. Se puso una polera de algodón de color gris con una calabera blanca en su centro y se dirigió a ver a Jumbiie.
Al salir de casa y sentir la brisa del viento en su rostro, sacó su patineta y se montó en ella. Llevaba tiempo de no usarla y aquella era la ocasión perfecta de hacerlo. En cuestión de minutos llegó a la puerta de a casa Franken.
Marie se anticipó y le abrió la puerta antes de que Kid diera el primer golpe.
-Buenos días, Kid. Que gusto verte por aquí.
Ni siquiera le preguntó a Marie cómo sabía que él estaba ahí fuera de su casa. Él ya sabía. El sonido de la patineta mientras aterriza era lo suficientemente fuerte como para que cualquier persona se percatara que algo estaba sucediendo, además cuando era joven y mantenía su relación con Crona, Kid solía ir a su casa muy amenudo en patineta.
Marie hizo pasar a Kid a su casa y le ofreció algo para beber. Kid gustoso le aceptó. Luego de beber le habló sobre la salida que tenía planeada para Jumbiie. Marie sonrió y le pareció que era una fantástica idea.
El shinigami subió las escaleras y tocó la puerta de la habitación de Jumbiie. Desde adentro se escuchó su voz diciendo que pasara.
Kid abrió la puerta y se adentró.
Jumbiie se encontraba acostada mirando hacia él con una sonrisa de satisfacción en su rostro. Calmadamente le preguntó:
-Kid. Que gusto verte. ¿Qué haces por aquí?-
Kid se acercó a ella y se sentó en uno de los bordes de la cama.
-Pues vine a verte, Jumbiie. Quiero que hoy salgamos a la ciudad a caminar. ¿Te parece la idea?
Jumbiie le miró y sonrió aún más. Se acomodó en la cama y se sentó en ella.
-Me parece bien~ hacía tiempo en que no salíamos.
Kid acarició los cabellos de Jumbiie, enredándoselos un poco.
-Kid, ¿me podrías acercar ese conejo, por favor?- Sentada, tapada con las sábanas, con su dedo índice apuntó al peluche que Kid le había regalado hace tiempo.- Quiero que él vaya con nosotros.
Antes de levantarse para ir a buscarlo, Kid pensó en por qué ella no podía levantarse a ir a buscarlo.
-Jumbiie... ¿por qué no vas tú?
-Estoy algo cansada, Kid.- Jumbiie suspiró y se acomodó en la cama.
Kid se levantó y cogió al pequeño conejito y se lo entregó a Jumbiie.
-Gracias, Kid~-la pequeña abrasó al peluche y le pidió a Kid que se retirara de su habitación para poder vestirse.
Kid cerró la puerta tras de si y se apoyó en la pared. Jumbiie estaba cansada y aquello no le favorecía en nada a la salida.
En cuestión de diez minutos se abrió la puerta y Jumbiie salió de su habitación con un vestido de color amarillo. Le dedicó otra sonrisa y le dijo que estaba lista.
Kid pudo notar que hasta su cabello estaba distinto. Se le veía lacio y sin brillo.
Bajaron las escaleras lentamente y llegaron a la puerta de la casa. Jumbiie y Kid se despidieron de Marie y se retiraron.
Kid llevaba a Jumbiie de la mano y caminaban por la ciudad sin apuros. Daban pasos lentos y cuidadosos y al dar la vuelta de una esquina, Jumbiie se detuvo para respirar un poco. En frente de ellos se encontraba una plaza con juegos infantiles y bancas. Kid cogió a Jumbiie y se aproximó a una de ellas, la dejó sentada y acarició sus cabellos.
-¿Te encuentras mejor, Jumbiie?- le preguntó preocupado.
Jumbiie tardó en responderle. Siguió respirando agitadamente por unos minutos.
-Sí. Estoy mejor.- La niña le dedicó una sonrisa para darle tranquilidad a Kid.
Jumbiie miró hacia los jardines y a los niños jugando en ellos. Sonrió al imaginarse a sí misma haciendo lo mismo, sin darse cuenta empezó a mecearse en la banca y a tararear una canción. Al mirar hacia su izquierda, vió los columpios desocupados y no dudó en pararse de la banca.
-Kid~ quiero volver a columpiarme!
Kid sonrió y se levantó también. La pequeña sacó fuerzas y corrió hacia ellos y se sentó. Movió un poco los pies pero no lograba columpiarse. Kid rió por ello.
-No recuerdas como era, ¿verdad?
-Pasó mucho tiempo, Kid. Pero esta vez quiero columpiarme y poder tocar el cielo~-Le afirmó emocionada y decidida.
Volvió a agitarse y a mover los pies sin lograr su objetivo. Kid al verla frustrada volvió a reír y se posicionó detrás de ella y la impulsó suavemente con sus manos. Jumbiie se elevó y movió las piernas para lograr columpiarse más fuerte y así lograr su objetivo: tocar el cielo.
Le gritoneó en risas a Kid que le empujara más fuerte. Éste le obedeció y presionó su espalda con más fuerza.
Jumbiie sonreía al aprender a columpiarse, ya no era necesario la ayuda de Kid, ya sabía en qué momento mover sus piernas para obtener más vuelo. Kid se hizo a un lado y le observó gustoso del logro de la pequeña.
Jumbiie no se fijó un límite y siguió columpiándose con más fuerza y sin parar. Aquello era impresionante. Kid se preocupó por el estado de salud en la que se encontraba ella pero no podía pedirle que se detuviera, la veía tan contenta que quería seguir viéndola feliz.
Sin embargo esa felicidad y ánimos duró poco. Jumbiie había dejado de columpiarse y tenía una mano en su pecho, se le veía muy agitada. Respiraba rápidamente y lucía más pálida de lo que era.
Kid corrió para atenderla y le cogió de los hombros.
-Jumbiie, ¿te encuentras bien?
La pequeña ni le respondió, sólo se dejó caer a sus brazos. Kid al tocar su piel notó lo frías que estaban sus manos, teniéndola abrazada comenzó a toser y no parar.
-Jumbiie, ¿qué te pasa?-Kid ya estaba desesperándose, pero parecía que Jumbiie no iba a reaccionar.
Kid perdió el control cuando vió sangre en su polera, en las manos y boca de Jumbiie. Rápidamente la cogió en sus brazos y le abrazó fuerte, se subió a su patineta y de un salto se posicionó en ella, haciéndola despegar y a toda velocidad hacia la clínica más cercana.
Este capítulo ha llegado a su fin owo
disculpen la demora u.u pero empecé el mes pasado con mi práctica profesional y me he dedicado profundamente a ello de modo que los únicos días en que puedo escribir y publicar son los fines de semana n.n
Un gran beso y nos vemos en el siguiente capítulo :D
~No olviden dejarme sus review~
LyTha Shinigami...
