Miraculous: Les aventures de Ladybug et Cat Noir no me pertenece, escribo esto por entretenerme y entretener sin animos de lucro ¡gracias por leer!
Att: Kalpana R.S
One-shot escrito para el reto mensual #JunioLadrien
Tema día 6: El helado de André.
Género: Comedia/humor/romance.
(Marinette/Ladybug y Adrien/Chat Noir)
¡Comencemos!
.
Adrien se encontraba caminando tranquilamente por las calles de Paris, sonriendo satisfecho mientras recordaba cómo había burlado de nuevo la seguridad de su casa, siendo Chat Noir y saliendo por la ventana. Escabulléndose hasta un solitario callejón para terminar con su transformación y después emprender camino a un parque.
-Pensé que iríamos al zoológico –dijo Plagg asomándose de su camiseta y mirándolo confundido.
-Y vamos a ir, solo que salimos demasiado temprano y todavía no abren –explico Adrien, empujando al pequeño Kwami de regreso al interior de sus prendas. Nervioso ante la idea de que alguien pudiese verlo.
-¿Qué hora es?
-Las nueve.
-¿A eso le llamas temprano?
-Abren a las diez –informo Adrien, deteniéndose en la acera y esperando el momento correcto para cruzar la calle.
-Entonces vamos a comer algo, me muero de hambre –sonó la voz de Plagg en el interior de su ropa. Llamando la atención de una pequeña niña que se encontraba junto a ellos con su madre, la cual hablaba por su celular mientras intentaba tomar un taxi.
-Plagg, si comemos ahora después no tendrás hambre y creí que tenías ganas de probar algo en el zoológico.
-Yo siempre tengo hambre.
Adrien abrió la boca dispuesto a responderle. Sin embargo, las palabras murieron en su garganta al ver como la niña intentaba buscar el origen de aquella voz con la que hablaba.
-Escucha, no intentes ignor...
La voz de Plagg se detuvo al sentir como Adrien lo apretaba contra su cuerpo y molesto, el gato no dudo en morderlo. Escuchándolo quejarse pero siendo incapaz de lograr que lo soltara, ignorante del rostro sorprendido de la niña ante la escena de aquel bulto entre las ropas del chico. Un bulto que hablaba y mordía. Nervioso, Adrien se alejó un par de pasos y saludo a la pequeña agitando su mano mientras sonreía forzadamente. Intentando parecer natural antes de finalmente cruzar la calle y suspirar pesadamente.
-¡Oye! ¿Qué pasa contigo? –reclamo Plagg furioso.
-¡Lo mismo digo, me mordiste! –respondió Adrien de igual forma, revisando la mordida en su mano.
-¡Estabas asfixiándome! ¿Qué querías que hiciera?
-De acuerdo, lo siento... ¡Pero estaban escuchándonos, tampoco tenía muchas opciones! Debemos ser más cuidadosos.
-Sí, si... Prometo ser más discreto –acepto Plagg suspirando –Ahora, volviendo al tema... ¿Podemos comer algo?
Adrien rodo los ojos y negó lentamente con la cabeza.
-Déjame ver si encuentro algo.
-¿Aquí? Lo dudo.
-La vida te da sorpresas, nunca sabes lo que puedes encontrarte en el lugar menos esperado –dijo el rubio de manera optimista. Adentrándose en el parque y buscando en todas direcciones algún vendedor de comida. Sonriendo al ver varias parejas sentadas o paseando tranquilamente, algunas muy jóvenes y otras más adultas pero todas ellas saboreando un llamativo helado que rápidamente identifico.
-Plagg, ¿Quieres un helado? –pregunto emocionado, logrando ver a la distancia el carrito de André vendiendo sus inigualables helados.
-No gracias, pero cómelo tu si quieres. Veamos si continúa siendo Ladybug tu novia.
Al escuchar esas palabras, Adrien se detuvo abruptamente. Entendiendo nervioso a lo que se refería su kwami, quien desde hace algunos días comenzaba a burlarse de toda el interés que de pronto tenía durante las clases con Marinette. Alegando que parecía demasiado atento a todo lo que hacía su amiga, algo muy extraño e inusual que de cierta manera era verdad.
Porque Adrien no entendía muy bien lo que pasaba con él, pero repentinamente la Franco-China le recordaba un poco a Ladybug, esa timidez y los nervios de su amada Catarina eran actitudes nuevas que jamás había conocido su versión heroica pero que le parecían demasiado usuales en su compañera de clase. Actitudes que nunca antes había conocido en nadie, salvo en ambas chicas.
¿Acaso...? ¿Sería posible que Marinette fuese Ladybug? Por un lado aquella teoría podía tener mucho sentido, pero por el otro también le parecía imposible. Porque sin importar que ambas tuvieran los ojos azules, usaran el mismo peinado y básicamente tuvieran el mismo cuerpo... La forma que tenían para comportarse aún no encajaba del todo.
Y mientras Adrien continuaba paralizado con la mirada perdida en la nada, Marinette se encontraba sentada sobre las ramas de un árbol, mirando relajada como niños y adultos continuaban acercándose al carrito de André mientras que el, con una brillante sonrisa les entregaba un delicioso y colorido helado. Poniendo especial esmero en los enamorados.
Sin poder evitarlo, Marinette recordó las palabras del amable heladero describiendo al que supuestamente era el amor de su vida.
"Vainilla como su cabello y verde como sus ojos"
Al instante la chica había pensado en Adrien como el candidato perfecto, ignorando intencionalmente a Chat Noir, quien también contaba con ambas cualidades. Sin embargo, después del Akuma de Wayhem había comenzado a notar varias similitudes entre ambos bastante aterradoras. Su voz era ridículamente semejante, físicamente contaban con la misma altura y complexión, la actitud que ambos tenían como héroes era también muy parecida y para cerrar con broche de oro, incluso Adrien ronroneaba ante su cercanía como Chat Noir. ¿Acaso podía ser más obvio? ¡Adrien debía ser Chat Noir!
Pero no quería aceptarlo, no podía simplemente creer que dos personas a quien consideraba tan diferentes pudieran resultar ser las mismas. ¡Era frustrante, traumático, sorprendente y sumamente irónico!
Y en caso de que fuesen reales sus sospechas, ¿Por qué no sentía ese poderoso amor por Chat Noir, pero si por Adrien? Es decir, imaginando que ambos eran la misma persona... ¿Por qué no era capaz de sentir lo mismo por ambos?
Atormentada por sus sentimientos, Marinette sacudió la cabeza y desvió la mirada. Sorprendiéndose al encontrarse con la imagen de Adrien, de nuevo sin su guardaespaldas.
-Una de dos, Adrien es muy escurridizo... O es Chat Noir –murmuro pensativa. Imaginando lo difícil que debía ser escapar de una mansión tan grande y plagada de seguridad, sobre todo con un guardaespaldas, un padre sobreprotector y su asistente. Algo imposible de lograr tantas veces por un adolecente común, pero muy sencillo para el portador de un Miraculous.
-Marinette, ¿En qué estás pensando? –pregunto Tikki mirándola con atención mientras permanecía sobre su regazo, aprovechando la altura del árbol que las escondía para no estar dentro de la bolsa donde siempre viajaba.
-Pienso que Ladybug debería indagar sobre el tema –respondió antes de comenzar con su transformación. Sabiéndose completamente segura en aquel sitio y sobre todo, ansiosa por encontrar alguna explicación a todo aquello y descartar la posibilidad de que ambos rubios fueran el mismo -¡Hey, Adrien! ¡Hola! –saludo alegremente.
Adrien que continuaba perdido en sus pensamientos, dio un salto asustado al escuchar aquel saludo y buscando al responsable vio como Ladybug caía grácilmente de la copa de un frondoso árbol que se encontraba cerca.
-¡Ups, lo siento! –sonrió ella avergonzada.
-¡Ah, no! Está bien, yo... ¡Ho-hola Ladybug! –saludo nervioso por tener frente a la hermosa chica de traje rojo con motas negras. Aquella que aceleraba su corazón y atormentaba su cerebro – ¿Y cómo estás?
-¡Bien, gracias! –respondió sonriendo dulcemente. Dejando al chico paralizado y con una tonta sonrisa -¿Y tú Adrien? ¿Qué haces aquí tan solo?
-Ehmm... Yo, bueno... Estaba un poco aburrido, así que salí a dar un paseo. Camine sin rumbo y llegue aquí.
La chica arqueo una ceja debajo del antifaz.
-¿Te escapaste?
-¿Qué? ¡No! –apuro a decir –Yo... En realidad...
-Está bien, Adrien. Lo entiendo –le interrumpió ella –Debo reconocer que eres muy hábil.
-¿Yo? ¡Qué va, no es para tanto! –Exclamo el riendo forzadamente -¿Y tú? ¿Qué haces por aquí?
-Yo... Vine a... Vine a salvar un gato –mintió nerviosa, maldiciendo su falta de inventiva para encontrar algún pretexto mejor –Luego vi los helados de André y decidí acercarme.
Adrien sonrió.
-¿Los has probado? –pregunto interesado.
Ladybug se sonrojo.
-No –mintió de nuevo -¿Y tú?
Ahora fue el turno de Adrien para sonrojarse.
-Ehhh, no... –mintió también, recordando la combinación que André había elegido para él.
"Fresas y chocolate por aquí, zarzamoras obscuras como su cabello y arándanos azules como sus ojos" Sin lugar a dudas, una mezcla realmente acertada describiendo a Ladybug
-Pero son famosos por predecir quien será tu verdadero amor –continuo diciendo el rubio –Dicen que nunca se equivoca y que ha unido a muchas parejas.
-Eso he escuchado. ¿Y tú crees en eso? –pregunto sonriendo la Catarina.
-Si. Yo creo que sí –respondió el sin titubear – ¿Y tú, Ladybug? ¿Qué piensas? ¿También crees en eso?
Quedando pensativa durante algunos segundos, la heroína de Paris finalmente asintió con la cabeza.
-Sí, creo en André –dijo tímidamente. Llevando sus manos al pecho sin darse cuenta y sintiendo como su corazón se aceleraba al recordar de nuevo la descripción de su amado.
Al verla hacer aquello, Adrien sonrió embelesado. Su dama lucia sencillamente hermosa con el rostro iluminado en una expresión soñadora y los ojos brillantes. ¡Creía en André! ¡Ladybug realmente confiaba en esa popular creencia de amor! Y decir que eso lo emocionaba era quedarse corto, pues aquello representaba otra prueba para el de que estaban destinados a terminar juntos.
Haciendo acopio de un valor que en ese momento estaba muy lejos de sentir, Adrien la tomo de la mano. Obligándolo a seguirlo e ignorando las miradas sorprendidas de algunos presentes, quienes rápidamente sacaron sus celulares y comenzaron a tomar fotos y videos.
-Ven, Ladybug.
Ella sorprendida se dejó guiar por él.
¿Acaso Ladybug tenía una relación con el famoso modelo? De no ser así no entendían porque la heroína se encontraba en aquel lugar sin la presencia de algún Akuma, ni mucho menos porque le permitía al chico tratarla con tanta familiaridad. Además resultaban sumamente obvias las sonrisas tímidas y las miradas enamoradas en la sonrojada pareja, que por cierto se dirigía hacia los helados del amor en Paris.
-Adrien, ¿A dónde vamos?
Sonriendo el rubio se detuvo, y encadeno su mirada a la de ella.
-A que nos predigan el futuro.
-No te entiendo –confeso sinceramente.
-Quiero que vayamos con André y compremos un delicioso helado, así nos describirá a nuestro verdadero amor.
Ladybug palideció al oírlo mientras su corazón comenzaba a latir con más fuerza. Preocupada al recordar la combinación de vainilla y limón, sabiendo que seguramente el chico no tardaría mucho en darse cuenta de que encajaba perfectamente con aquella descripción.
-¡Espera, Adrien! ¡Por favor, no! –apuro a decir alarmada al sentir como el rubio intentaba seguir caminando. Tirando de ella en el proceso al continuar sujetándola de la mano.
-¿Pasa algo, Ladybug?
-No, yo... Es solo que... -tartamudeo nerviosa, con los ojos muy abiertos y el rostro angustiado mientras intentaba desesperadamente buscar un pretexto para su comportamiento –Me... Me gustaría que nos sentáramos a platicar un rato antes de ir.
Levantando una de sus cejas Adrien dibujo una sonrisa torcida. Una sonrisa tan poco propia de él, pero tan característica de Chat Noir que Ladybug se estremeció.
-No me digas que... ¿Acaso estas nerviosa de lo que te pueda decir André?
Ella abriendo los ojos aún más, rápidamente negó con la cabeza.
-¡No, no es eso! Pero... Pero...
-¿Entonces qué pasa? –La interrumpió – ¿Temes que pueda pensar que hacemos una linda pareja? –pregunto esta vez usando el mismo tono galante que siempre mostraba Chat Noir con ella. Olvidándose de que en esos momentos no se encontraba usando el antifaz y dejándose llevar por la emoción del momento.
Volviendo a compararlo con su compañero felino ante aquella actitud y esas palabras, Ladybug se tranquilizó y para la sorpresa del rubio, dejo de lado el miedo que sentía para sustituirlo por su característica seguridad.
-Imposible, Adrien. Lamento decírtelo, pero André ya me unió como pareja con Chat Noir –informo notando como el rostro del rubio palidecía ante el recuerdo –No comimos su helado, pero dijo que éramos una pareja de "súper enamorados" Así que sería realmente raro si también me une a ti ¿No crees?
-Ahhh, yo... Yo...
-Por fortuna, todos dicen que André nunca se equivoca –continuo diciendo ella al verlo incapaz de hablar, sumamente atenta a la extraña actitud que Adrien tenía con sus palabras –Así que dudo mucho que diga algo semejante. ¿Vamos? –pregunto esta vez siendo ella la que tomaba la mano de Adrien para después comenzar a caminar. Notando como el chico se resistía de manera inútil, haciendo peso con sus pies y comenzando a raspar el suelo.
-¡Espera, Ladybug! –la detuvo Adrien al ver cómo la chica ignoraba su necesidad de quedarse.
-¿Qué pasa, Adrien? No me digas que ahora eres tú el que se puso nervioso –pregunto mirando con falsa sorpresa al chico, quien rápidamente sonrió de manera forzada.
-¡No, claro que no! –respondió intentando disimular su temor al imaginar que André pudiese volver a unirlos y ella descubriera su identidad secreta o tomara al hombre por charlatán. ¡Porque no sería capaz de admitir que él era Chat Noir! Pero tampoco tenía pensado negarlo y arruinar la perfecta marca de aciertos que tenía el heladero.
-¿Entonces? ¿Qué pasa? –dijo ella de manera coqueta, agitando sus pestañas y sonriendo ampliamente. Aumentando los nervios del rubio.
-Yo... Solo quería... Quería decirte que tal vez, sería mejor llegar uno primero y después el otro. Para no llamar mucho más la atención.
Ladybug arqueo una de sus cejas ante la respuesta. ¡Vaya que era mejor que ella inventando pretextos! Pensó antes de asimilar sus palabras de nuevo y notar a lo que se refería. Soltando la mano del chico alterada ante la mirada atenta de todas las parejas y personas dentro del parque sobre ellos.
-¡Ahhh sí! ¡Claro, pero que buena idea! –respondió nerviosa, riendo exageradamente y sonrojada hasta las orejas.
Adrien sonrió, conteniendo los deseos que tenia de soltar un suspiro de alivio.
-Entonces, las damas primero –dijo haciendo una pequeña reverencia en dirección a André, alimentando todavía más las sospechas de la chica –Yo te espero aquí.
Ladybug asintió olvidándose de los nervios y comenzó a caminar decidida hasta el carrito. Regresando momentos después con un helado en la mano, sorprendida al tener la misma combinación que le había dado a Marinette.
Al verla Adrien ansioso miraba el helado, sintiéndose casi llorar de emoción al notar los colores amarillo y verde sobre el cono. Dándose cuenta de que su persona contaba con ambos colores. Luego camino hasta el carrito y cuando volvió, satisfecho de haber obtenido la misma combinación sonrió enternecido al ver como Ladybug se sonrojaba. Quizá también notando sus característicos colores en aquel postre.
-Amarillo y verde, interesante –comento Adrien mirando el helado -¿Y bien, que te dijo Andre sobre su descripción? ¿Es un rubio de ojos verdes?
Ella alzando los hombros rodo los ojos, simulando una tranquilidad que no sentía. Intentando reprimir sus nervios ante las palabras del chico.
-Más bien todo lo contrario. Adre dijo: "Amarillos sus ojos y verde su cabello"
Adrien abrió los ojos asustado de tan dramática descripción. Y en el fondo, sintiéndose un poco desilusionado. Ignorando la sonrisa aliviada de la chica ante su reacción.
-Bueno... Con esa descripción, dudo mucho que pase desapercibido –comento incomodo –Sí que es original, ¿No crees?
Ladybug asintió con la cabeza.
-¿Y a ti, que te dijo? –pregunto ella curiosa.
-Ahhh, él dijo: "Fresas y chocolate por su... cabello, zarzamoras obscuras por sus ojos y arándanos azules como sus... Como sus labios" –respondió el rubio de manera torpe.
Los ojos de Ladybug se empequeñecieron, imaginando a su amado Adrien con alguien de esa descripción. Un poco dolida de no haber encajado en la predicción de Andre y bastante impresionada por la original combinación.
-Pero... pero... –dijo la chica tartamudeando –Vaya que tendrás problemas con tu padre cuando la conozca.
Ante sus palabras, Adrien imagino el rostro de su padre si fuese capaz de salir con una chica de esa imagen y sin poder evitarlo, comenzó a reír divertido. Contagiando a Ladybug con su alegría y haciéndola reír también. Sabiendo en el fondo que nuevamente, André había acertado y dando gracias por haber cambiado la descripción.
Y mientras tanto, el heladero no pudo evitar sonreír a la distancia. Observando la escena y sintiéndose sumamente feliz de ver como esa pareja continuaba unida después de su predicción. Convencido de que aquella heroína de traje rojo con motas negras era la dulce Marinette que hace tanto tiempo había causado su Akuma, imaginando también que el popular modelo resultaba ser Chat Noir.
-Vaya sorpresas que te da la vida –murmuro con alegría, dejando de mirarlos al ver como una nueva pareja se acercaba.
Notas de autora:
¡Hola, hi, nihao, namaste!
Como voy a subir varios capítulos, no pienso aburrirlos con mis comentarios muy extensos jajaja (Eso lo dejare para el ultimo capitulo :v)
Fueron 2731 palabras en 2 horas aproximadamente. La primera tontería que me vino a la mente con el titulo del tema, sin muchos detalles como siempre dentro de estos retos mensuales.
Espero que les guste al menos un poco y si no, que los entretenga por un rato :)
En fin, gracias por leer esto, dudas, comentarios y quejas ya saben dónde.
¿Y qué? ¿Merezco review? Jejeje
¡Adiós, good bye, sayonara... alvida!
