3
Pasado Gris
Personajes: Masashi Kishimoto
Historia: Monogatsumi
...
Sakura contemplaba el correr de los autos en las calles, los niños bien abrigaditos sujetándose de sus madres mientras caminaban, veía a los pájaros trinar, aunque fuese una época tan fría del año y de su país, Rusia.
De pequeña Sakura fue una niña con un gran intelecto y muy buena escogiendo las palabras adecuadas para calmar a las bestias, tanto, que no podía siquiera imaginar cuanto necesitaría esa cualidad en el futuro.
Entró al jardín de niños como todos los demás y cursó su primaria con normalidad, claro que con honores y regalos por excelencia académica.
Pero, aunque a una pestilencia se le cubra con las cosas más hermosas seguirá siendo eso, una cruda y horrible peste, como su realidad.
Pocas familias accedían a un convenio con organizaciones terroristas o con la mafia, pero para su desgracia su familia accedió a un trato que involucraban varios millones de rublos, seguridad extrema al igual que lujos de todo tamaño y color.
Pero el peso que involucraba ese contrato caía como una montaña sobre sus pequeños y delicados hombros.
Gracias a ese convenio ella es ahora una señorita "Minada".
Las personas con las que habían hecho el trato sus padres eran una familia acaudalada y muy peligrosa, los Uzumaki.
Tales personas manejaban casi en su totalidad el contrabando de drogas y lavado de activos en la zona norte y central de Rusia, además de que poseían varios terrenos donde se cosechaban plantas ilícitas, con una familia así no se juega.
Sakura tembló al recordar los extraños sucesos que la llevaron a conocer a quién en un futuro sería su esposo, Naruto.
...
Una muchachita de escasos años caminaba por un sendero del parque de la gran cuidad de Moscú, extrañamente caminaba sola por la vereda de tierra que formaba un camino improvisado. Sus pasos acompasados y suaves daban a entender que se encontraba tranquila y sin ningún tipo de temor.
Al caminar hacia una zona oscura del parque se encontró con un niño uno o dos años mayor que ella, de cabellos rubios como el sol y extrañas marcas en la cara.
El niño no tardó en mirar hacia ella y en un instante sus ojos azules centellearon con algo que ella sinceramente no pudo entender.
-Hola –procedió a hablar primero el chico.
Sakura le regaló una bonita sonrisa-hola –dijo de manera suave y calmada- ¿qué haces?
-Eso a ti no te importa –escupió mordaz el ojiazul, pensando que podría alejar a la niña y así entrenar con su maestro.
Ni enojada ni molesta Sakura se acercó un poco más al niño, sin ningún temor.
-Vamos –dijo con un pucherito que a la vista de Naruto era lo más hermoso que había visto en su corta vida-podría interesarme... –exclamó con las mejillas infladas.
Naruto simplemente dejó de esperar a su maestro y dispuso a retirarse, pero para felicidad de la pelirosada el pequeño niño regresó con un hombre de aspecto joven, cabello largo y gris, Sakura creyó que era un hombre mayor, pero al ver su rostro fue lo contrario.
Kakashi dio un vistazo a Naruto y Sakura- ¿ahora qué quieres Naruto? –preguntó mientras sacaba un cubrebocas de su pantalón para posteriormente colocárselo.
-Si voy a tener una novia quiero que sea ella. –declaró el Uzumaki haciendo que Sakura riera por lo bajo, captando la atención de Hatake.
-Aunque no lo creas –advirtió con una sonrisa oculta el joven Kakashi- si esa es su voluntad así se hará. –declaró.
Lo que Sakura no sabía era que Naruto a pesar de sus cortos 10 años de edad, hablaba muy en serio.
Sea para felicidad económica y desgracia existencial, ese día fue el peor día que Sakura había vivido.
3
Pasado Gris
Gracias por tener la paciencia de esperar, la Universidad me mata.
¡Saludos!
