*Soul eater no me pertenece

Sin más: READING WAS SAID!


*Capítulo 26 'PREGUNTAS CAPCIOSAS'

Kid colgó las llaves de su mansión en el cartero que colgaba cerca de la puerta principal. Llevó a la silla de ruedas hasta el living y bajó los pies de Jumbiie. Ella hechó un vistazo y sonrió al volver estar allí.

-El aroma que hay aquí, Kid, es tan acogedor.- Dijo ella en un tono suave y dulce. Como si pudiera percibir incluso hasta la presencia de su madre.

-Aquí querías estar, no?- Preguntó él mientras Jumbiie hacía unos intentos por ponerse de pie y caminar un poco.

Kid estuvo pendiente de que no fuera a caer por la debilidad de sus piernas, ya no sostenían su peso, aunque de todas formas éste no fuera mucho. Jumbiie había bajado de peso en ese último tiempo.

Jumbiie dió unos pasos y se cercó a la ventana. Miró la decoración del jardín y algunas rosas marchitas.

-¿Tú hiciste la decoración del jardín?- preguntó curiosa.

-Mas o menos.- Le respondió. No sabría si ella entendería todo ese rollo de las armas y los técnicos.

Se detuvo a pensar que todo aquello que ella observaba hubiera sido su entorno familiar, si tan sólo...

Jumbiie dió unos pasos hacia atrás para devolverse y perdió la fuerza de sus piernas y se apoyó en Kid.

-¿Puedes llevarme al sofá?- le preguntó con una linda sonrisa.

-Por supuesto.- Kid la cargó en brazos y la llevó hacia el sofá y la sentó cuidadosamente en él.

Mientras la acomodaba ella miró hacia la chimenea y encontró la misma foto que había intentado coger la vez pasada que fue a su casa. La fotografía de Kid junto con Crona.

-Por la hora me imagino que has de tener hambre, verdad, Jumbiie?- preguntó Kid sentándose a su lado.

-La verdad es que sí jejeje~

-Muy bien!- se paró de pies rápidamente.- Por hoy, pequeña Jumbiie, yo seré tu cocinero. Dime, ¿qué te gustaría comer?

Jumbiie meditó su respuesta y luego respondió eufóricamente.

-¡Lasagna!~

-¿De carne o de vegetales?- preguntó retirándose y apoyándose en el umbral.

-De verduras~

Sus ojos azules brillaron. Kid le sonrió y le dijo.

-Lo que usted diga. Intentaré no demorarme, pero te prepararé la mejor lasagna que hayas probado.

-Muy bien~ jejeje- y Jumbiie le hizo unas señas de despedida.

Cuando Kid desapareció del umbral, Jumbiie giró su cabeza rápidamente y observó nuevamente el cuadro, ésta vez lo alcanzaría. Se puso de pies armándose de fuerzas que creía ya había perdido y cargó su bolsito que llevaba con ella. Caminó lenta pero segura, afirmándose de vez en cuando de los muebles y llegó hasta la chimenea.

Alzó la cabeza y miró detenidamente ese cuadro en donde estaba Kid con su madre Crona. Realmente era una foto muy linda, pensó la pequeña Jumbiie.

Tomó entre sus manos el cuadro y cuidadosamente lo bajó. Volvió a mirarlo y ésta vez un poco apenada. No tenía mucho tiempo asique lo que tenía que hacer, debía hacerlo rápido. No pensó si Kid se asomara en cualquier momento, ella volteó el cuadro y lo abrió.


Kid llevó el plato caliente a la mesa junto a Jumbiie. Podía sentirse el aroma por todo el primer piso. El queso derretido de escurría por entre las capas y se derramaba en el plato.

-Adoro el exceso de queso~ -Mencionó ella sentada y lista para comer con los cubiertos en sus manos.

Kid sonrió victorioso. A sus adentros intuyó que así como a Crona le encantaba el queso, a su hija Jumbiie también le fascinaría. No se equivocó.

Kid se sentó al lado de ella y le dijo.

-No comas tan de prisa. La saqué hace poco del horno y está caliente.-Se preocupó.

Jumbiie tomó su mano con delicadeza y le respondió.

-No te preocupes~ puedo soplar jeje

Jumbiie sonrió y pensó en voz alta.

-Me pregunto qué platos eran los favoritos de mamá.

-¿Dijiste algo?- Preguntó Kid mientras soplaba un trozo de lasagna para poder comerla después.

-No, nada jeje~ sólo que a veces me pregunto qué cosas le gustaba a mi madre y qué no.- Kid no pudo evitar sonreír de nostalgia y no dudó en responder.

-Ella adoraba el exceso de queso.- y ella empezó a reír luego de impresionarse.- Tienes muchas cosas en común con ella, Jumbiie.

Jumbiie saltó y preguntó emocionada.

-¿A ella también le gustaba leer?~

Kid rió en carcajadas y recordó cuánto odiaba Crona leer. Era algo de su naturaleza. Muchas veces ella hacía que Kid le leyera en voz alta para cuando debían hacer trabajos de textos. Él la consentía mucho.

-jaja no, a quien le gusta leer es a...- y ahí paró en seco. Aquello lo había mencionado sin pensarlo primero. Iban a tocar otra vez el tema de su ''padre'' y no quería volver a mentirle.

-A mi padre, no?- le completó ella sin dudarlo.

Kid la miró a sus ojos y notó una tranquilidad y serenidad en ellos que se sintió aliviado. Como si con ellos le dijera No te preocupes. Era la primera vez que sacaban el tema de su padre y no reaccionaba de forma alterada y haciendo preguntas.

-Pues...- No sabía qué responder.

-Está bien, no quiero hablar sobre él.- Le dijo tranquila mientras sacaba un trozo de su comida y masticaba.-Prefiero comer esta rica lasagna~-le sonrió.

Kid acarició sus cabellos y no sabía si aquello era algo bueno o para alarmarse. ¿Será que Jumbiie se cansó de esperar la respuesta sobre su padre? ¿se dió por vencida? o simplemente asumió que su padre la abandonó y debía de odiarlo.

Un montón de interrogantes y ninguna respuesta a ellas podía obtener. Ahora sentía miedo, miedo a que definitivamente lo odiase por ocultarle la verdad tanto tiempo. Ya no podía digerir su comida. Se le quitó el apetito y se le oprimió la garganta. Estaba frustrado, no sabía qué hacer.

-Kid, esto está muy rico~ se nota que te gusta cocinar! jeje

-Pues sí, soy bastante perfeccionista en el ámbito culinario. Recuerdo que desde niño me gustaba la cocina.-Recordó él. Aquello le estaba sirviendo para olvidarse de lo anterior y tranquilizarse un poco.

Pero él seguía nervioso, y ella lo notaba.

Jumbiie sonrió de lado y preguntó segura.

-¿Qué otra cosa te gusta hacer?

Su corazón volvió a latir rápido. Otra pregunta. No se detuvo a pensar bien en la respuesta, pues le dijo lo primero que se le vino a la cabeza al pensar en sus pasatiempos favoritos.

-Leer.

¡Rayos! que imbécil. Pensó él. Instintivamente se cubrió la boca sutilmente de la impresión. ¿Qué pensará Jumbiie ahora?

Jumbiie sonrió de lado victoriosa, luego se echó a reír y tomó la mano de Kid para que éste hiciese lo mismo. Pero para él no había sido tan divertido. Sólo rió de vergüenza y de lo inútil que se sentía.