*Soul eater no me pertenece
*Sin más: ¡READING WAS SAID!
*Capítulo 29: 'TORTURA'
Una semana y dos días demoró Kid en regresar. El vuelo y la misión estuvieron pesados y no logró desarrollarlo en el tiempo que él estipuló. Estaba a algunos kilómetros de distancia con Death City, ya podía ver su amada ciudad a lo lejos.
Lo que más quería era pasar derecho al hospital para ver a su pequeña niña, pero estaba consciente que aquello debía esperar, primero debía dirigirse a Shibusen, a donde estaba su padre para darle el reporte de la misión y que supiera que ya estaba de vuelta a la ciudad. Luego de eso, podría pasarse al hospital y estar todo lo que quedaba del día allá junto con su Jumbiie.
Estaba llegando a Death City cuando unas gotas le cayeron desde el cielo, empapándolo un poco. No le dio importancia y siguió su recorrido, pero las gotas continuaron cayendo sobre él. Estaba lloviendo.
No le importaba llegar empapado a Shibusen y mucho menos al hospital, quizás se daría una ducha y se cambiaría de ropa después.
Shinigami sama estaba en la oficina de Kid, ordenando algunos papeles. Miró hacia la ventana y se acercó a esta. Contempló Death City desde esa altura, siendo cubierta por nubes negras.
-Está lloviendo.-mencionó
Volteó para seguir con los papeles cuando escuchó el distinguido sonido de la patineta de Kid andar a toda velocidad. Volteó rápidamente hacia la ventana y pudo ver como si fuese un meteorito o una estrella fugaz acercarse a donde él estaba. Abrió los ventanales para que Kid entrara directamente desde allí.
Se hizo a un lado y Kid entró en la habitación perfectamente. Guardó su patineta y volteó para ver a su padre.
-Kid kun! has vuelto~- le recibió alegremente. Shinigami sama ya estaba preocupándose de la tardanza de su hijo en la misión.-¿Cómo estuvo el vuelo? veo que te pilló la lluvia. Deberías secarte.
-No gracias, padre. Solo vine a entregarle el reporte y mencionarle que la misión fue un éxito.
Kid se estaba dirigiendo a la puerta cuando su padre lo detuvo.
-¿Pero a dónde vas, hijo?- lo detuvo, posicionándose en la puerta, bloqueando el paso.
Kid frunció el seño un poco y le respondió.
-Voy a ver a Jumbiie.- Respondió quedamente.
Shinigami sama puso sus gigantescas manos en los hombros de su hijo y le sugirió:
-Pero hijo, estás muy mojado, podrías pescar un resfriado si te vas así. ¿Quieres que te traiga una taza de café?, yo mismo lo voy a preparar~
-Padre- le interrumpió.- No gracias. Estoy apurado y si no me permite salir por la puerta, saldré por el mismo lugar por el que entré.- Le contestó un poco más abrumado, conteniendo un poco su enfado.
-Kid kun, no te enojes. Estaba preocupado por ti. Mi hijo no regresaba de su misión. Solo quiero que conversemos~
Shinigami sama se apartó de la puerta y tomó asiento en el sofá de la habitación e hizo un ademán con sus manos para invitar a Kid a hacer lo mismo.
-Ven, Kid. Conversemos un poco~ hay cosas que tengo que decirte.
Kid lo miró y no aguantó más.
-No tengo tiempo para esto.-Sacó rápidamente su patineta y desapareció por la ventana, en dirección al hospital. Fue todo en nada más un segundo. No le dio tiempo a Shinigami sama a reaccionar. Solamente se limitó a ponerse de pie y dirigirse a la ventana a llamar a su hijo.
-¡Kid!
Pero sabía que él seguiría su camino...
Descendió fuera del hospital y saltó de la patineta a una distancia de cuatro metros de altura. Mientras caminaba hacia la puerta del hospital guardó su patineta y abrió con ambas manos las grandes puertas. La recepcionistas, auxiliares y pacientes voltearon a mirar la escena de Kid empapado, ingresando a la sala. Pero él solo miró hacia adelante y se adentró por los pasillos donde el acceso es restringido.
-Shinigami san- le llamaron las recepcionistas por su abrupta entrada, sin pasar primero a recepción.
Pero nadie iba a poder detenerlo.
Kid caminó por los pasillos, ensuciando la limpia cerámica del piso con sus zapatos mojados por la lluvia, con su mirada fija e ignorando los comentarios de los médicos y enfermeros que pasaban junto a él.
-Shinigami san, Joven Death, Kid san, Death The Kid...-le llamaban, pero él ignoraba cada nombre pronunciado.
Finalmente llegó al piso en donde estaba la habitación de Jumbiie y, cuando logró divisar el número, comenzó a correr hacia él.
Apretó con fuerza la manilla de la puerta y la giró hacia la izquierda. Finalmente, abrió rápidamente la puerta y se adentró a la habitación, proclamando su nombre:
-¡Jumbiie!
Pero se llevó la sorpresa de ver a unas tres enfermeras terminando de ordenar la habitación. Se respiraba hasta otro ambiente, habían cambiado las flores del macetero también. La cama estaba ordenada, con otras mantas y sábanas. Todo lucía limpio y ordenado. Ya no estaban los peluches encima de la cama, ni los globos con helio amarrados a ésta. No había ningún rastro de esencia de Jumbiie.
-Jumbiie...- dijo Kid casi en susurros, confundido.
Una de las enfermeras se acercó a él, reflejando algo de lástima en su rostro.
-Lo siento mucho, joven Death. Pero llegó tarde.
Kid miró a la enfermera a los ojos pero ella no pudo sostenerle la mirada y agachó la cabeza.
-Qué quieres decir.-le preguntó con la respiración entrecortada.
-La paciente Jumbiie falleció hace unos días.
Kid dejó caer un suspiro pesado y se llevó ambas manos a su cabeza.
-No puede ser...- no podía convencerse de ello.-No lo creo...debe ser un error...
Kid entró completamente a la habitación y caminó de un lado a otro, con su respiración agitada y su pulso acelerado.
-Joven Death, ¿se encuentra bien?- le preguntó la enfermera poniendo su mano en hombro de él para tratar de calmarlo. Pero en un acto de desesperación, Kid agarró a la enfermera de los brazos fuertemente y la agitó bruscamente.
-Dime que no es cierto ¡ahora! ¡esto es un error! Jumbiie no puede estar muerta!
La enfermera abrió sus ojos a más no poder por la impresión y por el miedo. Mientras las otras dos enfermeras tomaron a Kid para evitar que le hiciera más daño a su compañera.
-Shinigami san tranquilícese por favor. Tome asiento, está muy agitado.- Las enfermeras lo sentaron lentamente en la silla para que se calmara un poco.
-No puede ser...-seguía sin comprender los hechos, completamente impactado.
Una de las enfermeras se acercó al velador y tomó un objeto. Inmediatamente volvió hacia Kid y se lo entregó en sus manos.
-Este es su libro, Joven Death. Lo dejaron aquí cuando sus abuelos vinieron a retirar las pertenencias de la niña.
Kid sostuvo el libro en sus manos y lo apretó con fuerzas para evitar caer en llanto en ese momento. Aunque no lo pareciera, él se estaba conteniendo. Se levantó del asiento con el libro en mano y se dirigió hacia la puerta. Se paró en el umbral y volteó a mirar a las enfermeras, quienes lo miraban con temor y lástima.
-Gracias.- Fue lo único que su boca musitó y sin más, se retiró.
A las afueras de Death City, a un costado, se encontraba el cementerio de la ciudad, poco frecuentado en ese momento debido a la lluvia. Kid entró y caminó a paso lento por el camino de pavimento. Parecía estar en otro mundo, con su vista pegada en algún lugar, sin saber hacia dónde ir, solo sus pies lo llevaban. La lluvia caía sobre él a todo dar, pero ni siquiera lo sentía.
Finalmente se detuvo frente a una pequeña lápida, con el nombre grabado de Jumbiie Stein, la fecha de nacimiento y de su muerte.
Se quedó parado ahí, mirando la lápida y sin ninguna expresión. Ahora sí lo cría. Ahora sí sabía que era cierto.
Ahora sí no había duda.
Jumbiie había muerto.
Y este fue el capítulo de hoy :)
Lo lamento xD
Espero y tengo contemplado que el siguiente capítulo sea el último de la temporada
Asique los veré en el siguiente :D
no olviden dejar su review para saber su opinión.
Un besooote
LyTha Shinigami...
