Capitulo 5
Año 2.010
Mick explicó a Clyde y Sean, lo que Emily había descubierto, mientras ésta escuchaba en silencio, limitándose solo a realizar alguna puntualización. Sabía que debía estar tranquila, o al menos, aparentarlo, si quería que le permitieran continuar en el caso. Un ataque de histeria, no le convendría en absoluto. Sin embargo, también era consciente de que le resultaría difícil controlarse. Tenía las emociones a flor de piel. A estas alturas, no quería ni pensar en las conclusiones que su equipo estarían sacando. Su comportamiento desde que habían aparecido sus antiguos colegas, nada tenía que ver con la Emily que conocían. Y además, eran perfiladores. Estaba segura de que a estas alturas ya habrían deducido que algo grave había ocurrido en el pasado, algo que la había afectado tan profundamente como para perder el control. Y respecto a Mick, era imposible que no se hubieran dado cuenta de que era mucho más que un amigo. Daba por hecho, que finalmente se enterarían de todo. Pero aún no estaba preparada. Lidiar con Clyde para que le permitiera continuar en el caso, era una cosa, pero si Hotch se enteraba de su vinculación con Alexei, no habría modo de que lo dejara pasar.
Clyde y Sean siguieron atentamente la explicación de Mick, interrumpiendo sólo para pedir algún detalle añadido. Ambos estaban muy serios, miraban alternativamente a Mick y luego a Emily, que permanecía de pie, apoyada en la pared. Tanto a Clyde como a Sean, le preocupaba no sólo la reacción de Emily, sino también la de Mick.
- Hay un tipo que puede facilitarnos información sobre su posición. Un tal Murphy, un criminal de poca monta al que el F.B.I. ignora deliberadamente a cambio de su colaboración en casos puntuales. Suele estar al tanto de todos los movimientos que se producen aquí, así que posiblemente nos pueda dar una ubicación.- Explicó Clyde.
- ¿Estáis planeando una intervención armada conjunta?- Preguntó Emily.
- Sí- Contestó Sean- FBI e INTERPOL. La idea es pillarlos durante una de sus transacciones. Esperamos que Murphy nos pueda ayudar con eso.
Se quedaron en silencio durante unos instantes. Emily miró a su ex jefe, quien parecía pensativo.
- ¿Qué pasa, Clyde?.
Éste la miró detenidamente antes de hablar, intentando escoger adecuadamente las palabras.
- No puedo apartarte del caso, ya no dependes de mí. Pero eres consciente de que si Hotchner supiera lo que ocurre te mantendría alejada.
- ¿Es una especie de amenaza?- Preguntó entre sorprendida y enojada.
- No- Puntualizó Clyde- Es un hecho.
- ¿Se lo vas a contar?.
- Sólo si me das motivos- Aclaró Clyde.
Emily buscó apoyo en Sean y en Mick, pero su expresión le indicaba que estaban de acuerdo con Clyde.
- Y vosotros dos estáis de acuerdo, ¿no?- Dijo dirigiéndose a ellos- Pensáis que la pobre Emily no será capaz de soportarlo- Casi escupió estas últimas palabras.
- Em… - Mick no sabía muy bien qué decir- estás demasiado vinculada.
Emily resopló y se cruzó de brazos, asintiendo con la cabeza.
- Claro, yo estoy vinculada- Su voz sonaba tranquila, pero era evidente que estaba muy molesta- Pero tú no, ¿no Mick?. Tú no tienes nada que ver con esto. Seguro que si te encuentras a Alexei delante, vas a mantenerte muy profesional, porque claro, aquí la histérica soy yo.
- Es diferente...- Intentó explicar.
- En realidad no lo es- Intervino Sean- Emily tiene razón. Ninguno de los dos tendría que estar en este caso, o al menos, participar en la redada.
Mick miró hacia Clyde, sólo para comprobar que éste estaba de acuerdo. A Emily, sin embargo, se la veía satisfecha. No iban a conseguir apartarla a ella, sin hacer lo mismo con él.
- Y bien, ¿qué hacemos?- Le dirigió la pregunta a Clyde.
- Por lo pronto- Dijo éste- Tú y Emily no vais a emparejaros de ninguna manera durante la actuación. Emily, cuando llegue el momento, te quiero con Sean; y Mick, tú vendrás conmigo- Hizo una pausa- Sin discusiones.
Nadie dijo nada, si esa era la solución intermedia, no objetarían nada. Sean y Mick salieron de la oficina de Rossi. Antes de que Emily franqueara la puerta, Clyde la detuvo para susurrarle.
- Y tú cuídate de mantener mejor las apariencias para que tus colegas no sigan haciendo preguntas incómodas. Si alguno de ellos vuelve a interrogarme sobre qué ocurre contigo, les contaré la verdad.
No esperó a que respondiera, Clyde salió de la oficina, dejando a Emily perpleja.
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Como se esperaba, Murphy les dio información sobre la ubicación de la próxima transacción prevista. No era algo seguro, pero últimamente había mucho movimiento en la zona de los muelles y se hablaba de una gran operación en tres días.
Los agentes de la BAU y de la INTERPOL, apoyados por más de una veintena de agentes del FBI, se mantuvieron en su posición preparados para intervenir en cuanto dieran la orden.
Como Clyde había advertido, Mick se encontraba a su lado, situados en la azotea de una de las naves que recorrían el muelle. Emily había tomado nota de las últimas palabras de Clyde, y había conseguido no llamar demasiado la atención de su equipo. Ahora, junto a Sean, esperaba la señal de Hotch, desde detrás de un contenedor de carga. Desde su posición, miró de reojo a J.J. y Morgan, semi ocultos tras otro de los contenedores. Sabía dónde se encontraban Rossi y Reid, pero quedaban fuera de su campo de visión. Hotch, situado a varios metros, esperaba el momento idóneo para actuar.
En el muelle, había estacionada una furgoneta de reparto, de color gris, con rótulos de publicidad de alguna marca de bebida. Parecía ocupada, pero no podía apreciarse cuántas personas había en su interior. Al cabo de unos diez minutas, otra furgoneta, esta vez de color negro, aparcó junto a ella. De la furgoneta gris, se bajaron entonces seis individuos armados. Emily no reconoció a ninguno de ellos, debían ser los compradores. Sus sospechas quedaron confirmadas, cuando las puertas del otro vehículo se abrieron, y salieron cinco personas más, también armadas. Sean escuchó como la respiración de Emily se entrecortaba durante una fracción de segundo, al reconocer a Alexei. Detrás de él, había otra cara conocida, el hombre de la cicatriz en el rostro que se encontraba aquel día en el sótano.
- ¿Estás bien, Emily?- Sean fijó su mirada en ella, para comprobar su estado.
- Sí- Contestó sin vacilar- No te preocupes. Sólo ha sido un momento.- Luego continuó- Reconozco al tipo de la cara cortada. Estaba en el sótano. Fue quien llamó "jefe" a Alexei.
- Su mano derecha posiblemente- Dedujo Sean- Si lo detenemos con vida, podrá darnos mucha información.
Los dos grupos procedieron a realizar el intercambio. No sólo llevaban droga, parecía que el trato incluía armamento de asalto. Los agentes escondidos, prepararon sus armas, y cuando se realizaba la entrega del dinero, Hotch, dio la señal a través del intercomunicador y casi treinta agentes, se pusieron en marcha. Se oyó un "¡alto, FBI!" y todo se precipitó. Los traficantes buscaron refugio, en la furgoneta y en los contenedores cercanos y comenzaron a disparar contra los agentes, produciéndose un tiroteo entre ambas partes. Las furgonetas en poco minutos comenzaron a parecer un colador. Los que se habían refugiado dentro, sin duda, estarían heridos o muertos.
Emily buscó a Alexei con la mirada. Lo había visto dirigirse hacia detrás de los contenedores, que se disponían en fila a lo largo del muelle. Aunque continuaban produciéndose disparos cruzados, salió corriendo en su busca, sin que a Sean le diera tiempo de detenerla.
- ¡Mierda!- Exclamó Sean. Y corrió detrás de ella.
Emily fue sorteando los contenedores, pero no había rastro de él. Le pareció ver movimiento en la entrada del almacén en cuya azotea se habían apostado Mick y Clyde, Sean, que aún intentaba llegar hasta ella, le hizo señas para que lo esperara, pero ella no tenía intención alguna de dejar escapar a Alexei, y se introdujo en el edificio.
A pesar de que había luna creciente, estaba oscuro porque las ventajas se encontraban tapiadas. Sólo se colaba algo de luz entre las rendijas, provocando juegos de luces y sombras que en realidad la confundían más. Intentó adaptarse a la oscuridad prestando atención al menor ruido, y manteniendo su glock en alto. Pero todo estaba en silencio. De pronto oyó algo detrás de ella, se giró justo a tiempo para ver cómo el tipo de la cicatriz se abalanzaba sobre ella con una barra de hierro. Debía haberse quedado sin balas durante el tiroteo, porque parecía que no iba armado. En el último momento lo esquivó, aunque no pudo evitar caer y golpearse contra unos palets que se encontraban en el suelo. Sintió un dolor punzante en su hombro izquierdo, pero olvidándose de ello, centró su atención en su agresor. Éste también había caído, y como ella, se había levantado del suelo, manteniendo la barra de hierro entre las manos. Ahora ella estaba preparada para defenderse, y cuando volvió a atacarla, Emily agarró la barra produciéndose un forcejeo entre ambos, y aprovechando la ocasión para darle un rodillazo en la entrepierna. Se retorció de dolor, bajando la guardia durante unos segundos, y cuando intentó golpearla nuevamente, se encontró a Emily apuntándole directamente a los ojos.
Se quedó paralizado de inmediato, aún con la barra entre las manos. Sus ojos se estrecharon mirándola con sorpresa. La había reconocido a pesar de la poca luz.
- Se acabó- Dijo Emily imperturbable- Estás detenido.
Justo en ese momento, se abrió la puerta y Emily, involuntariamente, giró la cabeza en respuesta al sonido. El de la cara cortada, aprovechó la situación y dirigió la barra hacia ella, dispuesto a clavársela en el estómago. Un disparo sonó antes de que pudiera hacerlo, y lo siguiente que vio Emily fue a su oponente cayendo al suelo con una herida de bala en la cabeza. Sean había realizado un tiro certero desde la puerta.
Llegó corriendo hasta donde se encontraba ella.
- ¿Estás bien?- Le preguntó buscando señales de que estuviera herida.
- Por Dios Sean- Suspiró Emily- ¿Quieres dejar de preguntarme eso?. No soy una princesa desvalida.
- Perdón- Dijo por toda respuesta e hizo una pausa- Creo que éste no nos va a dar demasiada información- Añadió señalando al suelo, donde se encontraba el cuerpo sin vida del criminal.
- Alexei tiene que estar aquí dentro, en algún lugar- Emily suspiró, decepcionada porque aún no lo habían encontrado- Separémonos- Continuó, haciendo caso omiso de la expresión de disgusto de Sean- Sean, este edificio tiene tres plantas y una azotea donde ahora mismo se encuentran Clyde y Mick. Si llega por detrás les pillará de improviso. Tenemos que encontrarle antes. Termina de buscar aquí, y luego sube a la segunda. Yo iré a la tercera planta.
Aunque no le gustaba nada la idea de separarse, no había mucha más alternativa. Sean se quedó abajo terminando de revisar la primera planta, y Emily, subió escaleras arriba hacia la tercera planta. Aún no había llegado hasta ella, cuando escuchó un disparo procedente de la misma. Corrió escaleras arriba buscando el origen del disparo, pero todo estaba en silencio. Sólo escuchó los pasos de Sean subiendo por la escalera, sin duda alertado por el disparo. Un murmullo llamó su atención, y se dirigió hacia él. Encontró a Clyde en el suelo, semiinconsciente, con un disparo en el hombro, no parecía grave, pero se había dado un buen golpe en la cabeza. Le sacudió suavemente haciéndole recobrar el conocimiento. Unos momentos después, Sean estaba a su lado.
- Emily, ¿le habéis cogido?- Clyde se incorporó con un gesto de dolor en la cara.
- No- Dijo negando con la cabeza- ¿Viste hacia donde escapó?
- No. Podría estar en cualquier parte- Admitió Clyde.
Sean y Emily buscaron a su alrededor. Allí también estaba todo bastante oscuro. Demasiado espacio y poca luz. Podría estar escondido justo detrás de ellos y no haberlo visto. Sean se dirigió a Clyde.
- ¿Dónde está Mick?.
- Creo que sigue en la azotea, pero no sé… si oyó el disparo quizás se haya movido- Contestó dudoso.
Emily se giró para mirar a Sean.
- Quédate con él por si vuelve. Subiré a la azotea.
De nuevo, la miró con cara de disgusto, y de nuevo, sabía que no podía hacer mucho más.
Mick se encontraba apostado en la azotea cuando escuchó el disparo procedente de una de las plantas de abajo. Ambos habían visto cómo dos personas se introducían en el edificio, y detrás de ellos, pudieron reconocer a Emily. Clyde había decidido bajar por si necesitaba refuerzos, mientras le daba la orden a Mick de que continuara en su posición. Era el mejor tirador que tenían y el fuego cruzado aún no había acabado allá abajo.
Dudó unos instantes si obedecer a Clyde o dejar su posición, cuando la puerta de acceso a la azotea se abrió y apareció Alexei corriendo como si lo llevara el diablo. Estaba buscando una vía de escape. Mick dejó su rifle de largo alcance de lado, y cogió su pistola. Alexei, que iba también armado, no se percató de su presencia hasta que prácticamente lo tuvo enfrente.
- Suéltala- Le ordenó Mick. Notó como su dedo rozaba con demasiada fuerza el gatillo. Estaba haciendo verdaderos esfuerzos para no atravesarle la cabeza de un disparo.
Alexei, le miró con curiosidad, reconociéndolo. Lo recordaba de la fiesta durante la cual su hermano había acabado muerto, quizás incluso podría ser el que acabó con su vida. Levantó los brazos mostrando las palmas de las manos, pero sin soltar la pistola.
- Te recuerdo- Le dijo- Estabas con la mujer del vestido rojo.
Mick tragó saliva.
- Suéltala- Repitió.
Alexei, se agachó para dejar la pistola en el suelo, junto a Mick, volviendo luego a su posición anterior.
- Una mujer hermosa- Dijo mostrando una sonrisa complacida- ¿Era tu novia?. Es una pena que no tuviéramos más tiempo… habría hecho cosas con ella que no podrías ni imaginar… Bueno… en realidad sí que me dio tiempo de hacerle algunas...
Mick notó como su respiración se detenía durante unos segundos y cómo la ira se apoderaba de su mente y de su cuerpo. Colocó el arma en su funda y se abalanzó hacia Alexei propinándole un puñetazo en la cara, con tal violencia, que éste cayó hacia atrás golpeándose contra el suelo. Mick volvió a agarrarlo por la camisa y comenzó a golpearlo con todas sus fuerzas, en la cara, en el estómago, sacudiéndolo contra el piso.
- ¡VOY A MATARTE MALDITO CABRÓN!- Le gritó descargando toda su rabia en él.
De repente sintió un dolor agudo y punzante en un costado, lo que hizo que cayera a un lado. Miró hacia abajo, y vio que en el lado izquierdo comenzaba a brotar sangre. Buscó a Alexei, que se había levantado, y fue cuando apreció la navaja en su mano derecha. Había cometido el error de no revisar si escondía algún arma más. Intentó desenfundar su arma pero Alexei ya estaba apuntándole con la suya.
- Me parece que la posición se acaba de invertir, agente- Alexei aún sonreía. Mick no tuvo duda en ese momento de que se trataba de un auténtico psicópata.-Pero yo no seré tan benevolente. Adios…
No terminó la frase. Dos disparos sonaron. Uno le rozó la sien, dejándole noqueado, y el segundo fue directo a su pecho, cayendo al suelo. Mick miró hacia la puerta, y vio como Emily aún sujetaba su arma entre las manos. Le dirigió un gesto de agradecimiento con la mirada, y ella se lo devolvió con una sonrisa, mientras se acercaba hasta ellos.
Cuando llegó hasta Alexei, Mick ya lo había desarmado. Aún estaba vivo, pero no duraría muchos minutos más. Centró su atención en comprobar el estado de su expareja.
- Te ha herido- Observó Emily, mientras comprobaba la gravedad del corte.
- No es nada- La tranquilizó él- Es superficial. Creo que está más herido mi ego que otra cosa.
- Eso es lo que pasa cuando tienes un ego tan grande- Le dijo sonriendo.
- De todas formas- Continuó Mick señalando a Alexei- Creo que él está peor.
Emily asintió con la cabeza. Se levantó y se acercó a Alexei, poniéndose en cuclillas a su lado. Alexei, entreabrió los ojos para mirarla.
- ¿Me recuerdas?- Le preguntó Emily con los ojos inyectados en odio. Mick, se había acercado también, y ahora se encontraba a su lado. Le entraron escalofríos al comprobar que Alexei aún sonreía.
- Claro...- Dijo éste casi sin fuerzas- La "puta Pitufina"- Añadió recordando las palabras de ella- Tu amante y yo hemos estado hablando sobre ti hace unos momentos- Apenas podía hablar, y comenzaba a toser sangre.
Emily miró a Mick, desconcertada. Éste la tomó de la mano.
- Estás muerto- Le dijo- Ella te ha vencido.
- Un muerto no puede vencer a otro...
Alexei murió antes de terminar la frase. Ni siquiera muerto perdió su sonrisa espeluznante.
Mick solo tuvo unos segundos para comprobar el efecto que aquellas palabras habían causado en Emily. ¿Así es como se sentía? ¿como si estuviera muerta?. Mantenía la compostura, pero se había quedado pálida . Iba a decir algo, pero Sean apareció en ese momento. Había salido corriendo en cuanto había escuchado el disparo. Con la mano apoyada en el hombro, Clyde venía unos pasos detrás de él.
- Está muerto- Anunció Emily cuando llegaron hasta donde se encontraban.
Clyde miró el cuerpo tendido sin vida de Alexei, y luego alternativamente a Mick y a Emily.
- Decidme que no habéis hecho ninguna estupidez- Advirtió, aunque no estaba seguro de si quería escuchar la respuesta.
- No, todo legal- Aseguró Emily, mientras Mick miraba hacia el suelo evitando comentar que con toda probabilidad, su actuación no habría pasado el filtro de una inspección.
- Bien- Dijo Sean- Allá abajo también ha terminado todo. Solo algunos heridos por nuestro lado, y unos cuantos muertos por el suyo. Será mejor que bajemos a que os vea un médico.
- Yo estoy bien- Aclaró Emily, con gesto serio. Ahora que había terminado todo, notaba los efectos de la tensión acumulada durante aquellos días.- Bajaré y avisaré para que suba un paramédico.
- Emily...- Mick intentó detenerla, pero ella le hizo un gesto con la mano, apartándolo.
- Estoy bien- Repitió, y salió de la azotea dejándolos a los tres junto al cuerpo de Alexei.
Al bajar las escaleras, se cruzó con Morgan y J.J. Le dijeron algo, pero Emily estaba tan perturbada, que prácticamente ni les vio.
