Capitulo 7.

El resto del equipo se quedó a solas en el salón. Mick había llevado a una agotada Emily a casa. Rossi, abrió una botella de vino y la sirvió entre los agentes, que de nuevo ocupaban sus posiciones alrededor de la mesa de centro. Desde luego, ahora sí que necesitaban un trago. Hotch permanecía de pie. Era evidente que algo le estaba molestando.

- Dilo de una vez, Hotchner- Le dijo Clyde tomando un trago de su copa.

Hotch no se lo pensó dos veces.

- Vosotros lo sabíais todo el tiempo y no nos lo advertisteis- Le recriminó con semblante serio.

El resto permanecía en silencio, sacando sus propias conclusiones.

- Sí- Dijo Clyde – Pero no era asunto mío. Ya no soy su jefe- Se excusó.

- Pero ella no estaba en condiciones de hacerlo- Hotch continuó su reproche, sin perder ni un ápice de la calma que lo caracterizaba.

Sean intercedió en favor de su amigo.

- Emily es más fuerte de lo que crees. Sabe mantener el control...

- ¿Eso te pareció antes?- Morgan había saltado de su asiento para encararse con Sean- ¿Que mantenía el control?

- Sabe mantener el control cuando es necesario...- Sean terminó la frase sin dejarse afectar por la actitud repentinamente enojada de Morgan.

- Te refieres al momento de la detención- Intervino Rossi.

- Mantuve a Emily con Sean y a Mick conmigo de forma deliberada… - Miró a Hotch- Tomé mis precauciones para mantenerlos separados y vigilados, no soy tan inconsciente- Se volvió a Rossi- Pero finalmente Emily se mantuvo profesional- Tomó otro sorbo de de vino.

- ¿Y Mick?- Preguntó J.J., recordando el cuerpo amoratado de Alexei.

- Dice que le atacó por sorpresa y forcejearon- Clyde agradeció que Mick no hubiera dado muchos detalles al respecto, aunque él se hacía una idea bastante aproximada de lo que había ocurrido. No había forma de que desde la posición en que se encontraba Mick, Alexei lo hubiera pillado desprevenido. Afortunadamente no estaba vivo para contarlo.- Emily le disparó para salvarle la vida.

- ¿Cómo ocurrió?- Fue Penélope, quien hasta el momento había permanecido en silencio quien preguntó.

Clyde la interrogó con la mirada sin saber exactamente a qué se refería.

- ¿Cómo perdió el bebé?- Aclaró su pregunta- ¿Qué fue lo que pasó?.

- Básicamente la historia es la que sabéis- Explicó Clyde- Estaban infiltrados en una fiesta en casa de Sokolov. Mientras Mick estaba en el despacho de éste, Emily intentó entretener a Alexei para que no lo descubriera. En ese momento pensábamos que era una especie de jefe de seguridad. Mick pudo salir de la casa, una vez que hubo descargado los archivos del ordenador de Sokolov. Quería buscarla para salir juntos, pero ella aún no había conseguido deshacerse de Alexei y finalmente yo la apoyé en su decisión de quedarse sola- Clyde se dio cuenta de las miradas de reproche que le dirigían- Tenéis que entender que no era la primera vez que se quedaba a solas. Dentro de la CIA había realizado muchos trabajos encubiertos prácticamente sin apoyo.- Explicó.

Las expresiones de reproche se convirtieron en estupefacción.

- Espera- Intervino Morgan- ¿En la CIA?. ¿Trabajaba para la CIA?.

Clyde se sorprendió de lo poco que sabían de su compañera.

- Por supuesto no os lo había contado.. - Murmuró para sí.- Trabajó durante varios años para la CIA, y además era muy buena, a veces demasiado independiente e impulsiva, pero sus resultados eran extraordinarios. Por eso cuando se trataba de colaborar entre agencias, siempre solicitaba que nos la enviaran. Trabajamos en varios casos antes de lo de Sokolov.

- ¿Y no te importó que tuviera una relación con su compañero? ¿No temiste que interfiriera en su trabajo?- Preguntó Hotch, que había estado escuchando atentamente.

- Claro que sí… pero para cuando me enteré de su relación ya habían trabajado juntos en multitud de ocasiones, y siempre se habían mantenido profesionales. Especialmente Emily. Esa mujer es capaz de soportar cualquier cosa sin inmutarse.

- Además- Intervino Sean- La relación de Mick y Emily no era una relación normal de pareja… Era algo circunstancial, esporádico pero intenso al mismo tiempo. No sé cómo explicarlo… es como si...- Intentó buscar las palabras adecuadas pero no conseguía dar con ellas.

- Como si se hicieran más fuertes cuando estaban juntos- J.J. completó la frase por él.

Sean la miró como si le hubiera leído el pensamiento.

- Algo así. Vosotros lo habéis visto, cómo se comportan el uno con el otro, a pesar de las discusiones. No necesitan si quiera hablar para saber lo que el otro está pensando. Es como si fueran una sola persona. Y eso en el campo, es una ventaja. - Admitió- Pero aquel día subestimamos la tendencia de Emily a proteger a los demás, especialmente a Mick. Por eso insistió en que se fuera, por eso se quedó sola y por eso…

- Apagó el micro- Terminó Clyde- Creía que tenía la situación controlada, y temía que Mick, mas impulsivo que ella, lo echara todo a perder pensando en que se encontraba en una situación de peligro.

- Pero realmente lo estaba- Intervino Reid.

- Ella no lo sabía aún, ni nosotros- Aclaró Clyde, recordando que había dicho la palabra clave antes de apagarlo- Y para cuando se dio cuenta fue demasiado tarde. La torturaron para hacerla hablar… Alexei la golpeó sin misericordia- Añadió con un gesto de dolor y de culpa.

- Pero por supuesto no habló- Dedujo Rossi.

- No… Así que las cosas empeoraron- Clyde hizo una pausa- Para cuando pudimos rescatarla, ya no había nada que hacer… - Bajó la mirada antes de seguir- Había perdido al bebé.

- No puedo imaginarme lo que fue para ella...- Susurró J.J.

- Mick la encontró en un estado casi catatónico- Continuó Sean al ver que Clyde se había quedado en silencio, afectado por sus propias palabras- Ni siquiera era consciente de que estaba embarazada. Fue muy doloroso para ambos.. Mick intentó ayudarla, todos nosotros en realidad, pero no quería ni hablar del tema. Se sentía culpable, se aisló, se encerró en si misma y acabó dejando la CIA.

- Y luego se traslado aquí- Añadió Hotch.

Sean hizo un gesto de asentimiento.

- Hasta el otro día- Intervino Clyde- Pensaba que era Sokolov quien la había golpeado en aquel sótano. Se dio cuenta de que había sido Alexei por la cicatriz del cuello. Le dio un mordisco intentando defenderse- Aclaró.

- Ahora entiendo por qué le afectó tanto ver la foto de Alexei- Dijo García, sin poder evitar sentirse terriblemente triste por Emily.

Sean se dirigió a Morgan.

- El hecho de que, como dices, haya perdido el control totalmente hace un rato, en realidad es lo mejor que podría haber pasado. Lleva años intentando controlar sus emociones y lo único que ha conseguido es bloquearse cada vez más. Necesitaba que la llevaran hasta el límite.

- Tocar fondo para recuperarse- Añadió Rossi.

- No estoy tan seguro de que de repente nos permita llegar hasta ella- Hotch, tenía motivos para tener dudas al respecto.

- A nosotros quizás no- J.J. pensaba en la conversación que había mantenido con Emily ese mismo día- Pero posiblemente a Mick sí. Es quien mejor puede comprenderla- Hizo una pausa recordando las palabras que había dicho momentos antes- Juntos son más fuertes.

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Una vez llegaron al apartamento de Emily, Mick la ayudó a cambiarse de ropa y a meterse en la cama. Estaba exhausta física y emocionalmente. El efecto del alcohol comenzaba a disiparse y ahora se arrepentía de su comportamiento. Todo el equipo se había enterado de la verdad, y posiblemente Sean y Clyde les contaran cualquier detalle que faltara. ¿Cómo iba a enfrentarlos? ¿Cómo iba a soportar las miradas de compasión?. Pero estaba demasiado agotada para pensar demasiado en ello. Cuando Mick se recostó a su lado, en la cama, no protestó, simplemente se acurrucó junto a él y se quedó dormida hasta el día siguiente.

La despertó el olor a bacon y huevos fritos. Junto a su cama, en la mesilla de noche, había un vaso de agua con dos comprimidos de paracetamol. Se los tomó sin pensar. Sentía que le iba a estallar la cabeza. Se levantó de la cama y miró su atuendo. Mick le había puesto lo primero que había encontrado, una vieja blusa que le quedaba larga, puesto que había pertenecido precisamente a Mick, y que ella había conservado como recuerdo de su primera noche juntos. Se avergonzó un poco de que él se hubiera enterado de que aún la tenía. Y se preguntó qué clase de casualidades la perseguían, cuando de toda su guardarropa, Mick hubiera abierto precisamente el cajón donde la había dejado guardada.

No tuvo mucho más tiempo para pensar en ello porque a su cabeza le vinieron de golpe los recuerdos de la noche anterior, y se ruborizó sólo de pensar en la imagen que había dado ante sus amigos.

Con paso no demasiado firme, siguió el olor del desayuno que Mick estaba preparando detrás de la barra de la cocina americana de su apartamento.

- Buenos días, Campanilla- Mick sonrió al verla, de pie, con la cabeza apoyada en la mano.

El atuendo que llevaba- o el que no llevaba, puesto que estaba en calzoncillos- No ayudaba mucho a la situación. Emily prefirió ignorarlo dada su propia escasez de ropa. Se sentó en una de las butacas de la barra, lo que produjo tres efectos encadenados: uno, que su camiseta subiera unos centímetros exponiendo mas piel desnuda de lo que hubiera deseado; dos, que como consecuencia la mirada de Mick se dirigiera directamente a esa zona de su cuerpo; y tres, que Emily se ruborizara como una colegiada, al darse cuenta de ello. Intentó pensar en otra cosa, y sus ojos traidores se fueron directamente al torso musculado de Mick, lo cual no mejoró en nada la situación. De repente recordó su conversación con J.J, cosa que complicó más aún el asunto.

- ¿Todo bien?- Se burló Mick al tiempo que le dirigía una sonrisa traviesa. Era evidente que se había dado cuenta de su repentino enrojecimiento.

- Si me dieran un dólar por cada vez que me preguntan eso últimamente, sería rica- Respondió ella, no dándose por aludida. No podía entender cómo era posible que con todo lo que estaba pasando últimamente, siguiera produciendo ese efecto en ella en cuanto bajaba la guardia.

- Ya eres rica- Dijo Mick. Emily sabía a qué se refería.

- Mi madre lo es, no yo- Puntualizó, con gesto de advertencia para que dejara el tema ahí.

Mick se dio por aludido. No era ese el tema que quería tratar, pero tampoco sabía como abordarlo sin que ella saliera corriendo. Para su sorpresa, fue Emily quien habló.

- ¿Fue muy malo?… Lo de anoche- Aclaró.

Mick pensó durante unos segundos lo que iba a decir.

- Necesario, más bien- Se volvió un momento para servirle un café, y luego se sentó junto a ella, sosteniendo su propia taza en la mano.

- ¿Era necesario que diera un espectáculo y que ofendiera a mis amigos?- Preguntó entre sorprendida y avergonzada

- Era necesario que expresaras lo que sentías, por muy terrible que fuera- Mick la miró a los ojos intentando comprobar que lo comprendiera- Se detuvo un momento- Tus amigos no están enfadados contigo. Sólo quieren lo mejor para ti.

- ¿Cómo sabes que no están enfadados?- Preguntó ella incrédula.

- Porque he hablado con J.J. esta mañana- Le informó, tomando un sorbo de café- Puedes estar tranquila. Clyde les ha explicado todo y sólo quieren que estés bien. Por cierto- Añadió- Hotch te ha dado la semana libre…

Emily abrió la boca para protestar.

- No es voluntario, por cierto…

Se quedó pensativa durante unos momentos, buscando las palabras adecuadas en su mente. Se sentía terriblemente mal por cómo había tratado a Mick, y lo empeoraba el hecho de que él, pese a todo, siempre estaba allí para apoyarla.

- Siento mucho cómo te traté anoche- Se disculpó-… bueno… todos estos días… ¡Dios!- Suspiró haciendo una pausa- Siento mucho como te he tratado desde que…

Las palabras se le atragantaron, sus inoportunas lágrimas amenazaban con hacer acto de aparición.

- Desde que perdimos el bebé- Finalizó Mick la frase.

- Sí- Admitió ella.

- Nunca te he culpado, Emily. Sabes que nunca lo he hecho, ¿Verdad?- Mas que una pregunta, era casi una súplica. La había cogido de las manos y sus rostros estaban sólo a unos centímetros uno del otro.

- Ha sido peor que eso, Mick- Emily le acarició le mejilla suavemente- Te has culpado a ti mismo. Y no lo podía soportar. Cada vez que me mirabas, sólo veía ese sentimiento de culpa en tus ojos, y me sentía peor por ello, porque no podía hacer nada para evitarlo, porque me sentía la causante de tu dolor… pensé que estarías mejor sin mí.

Mick tomó la mano que aún descansaba en su mejilla.

- Dime Em, ¿en qué mundo yo podría estar mejor sin ti?

Emily notó como le resbalaba una lágrima por el rostro. Se levantó de su asiento alejándose unos pasos de Mick.

- Debí darme cuenta de que estaba embarazada…- Dijo al fin- Jamás habría participado en esa misión… Nunca habría puesto en peligro al bebé si lo hubiera sabido.

Su respiración era agitada, y sus lágrimas bajaban ya sin control. Mick se acercó a ella, abrazándola.

- Ey!- Le susurró al oído- Lo sé… - Se separó un poco de ella para mirarla a los ojos- Y hubieras sido una gran madre, Emily.

Emily buscó cualquier resquicio de duda, pero sólo encontró sinceridad en sus ojos.

- No se si lo merezco...- Dijo casi sin voz.

- ¿Por lo que ocurrió en Roma?- En realidad no era una pregunta, era una simple deducción- Eras una niña Em. Lo de nuestro hijo, no fue un castigo- Había dado con el quid de la cuestión- Nuestro trabajo es así, a veces no podemos prever todo lo que ocurre, y a veces pasan cosas malas.. Puedes culparte a ti misma por apagar ese dichoso micro; o a mí por haberte dejado sola; o a Clyde por permitirlo… puedes culpar a la CIA, a la INTERPOl o a quien quieras… Fue Alexei quien mató a nuestro hijo, y ya no se puede hacer nada. Pero ni siquiera eso cambiará el pasado. Nada podrá hacerlo. Solo podemos seguir adelante- Hizo una pausa asegurándose de que captaba toda su atención- Y me gustaría que lo hiciéramos juntos.

Las últimas palabras la hicieron temblar. Era toda una declaración. En sus ojos no encontró atisbo alguno de duda. Por un momento sintió terror. Se le cortó la respiración y su impulso fue el de alejarse, pero Mick se lo impidió, manteniéndola estrechamente junto a su cuerpo, obligándola a mirarle a los ojos.

- Estoy enamorado de ti.- Le aclaró, por si le quedaba alguna duda.

Emily emitió un ligero jadeo, forzándose a seguir respirando. Su corazón se aceleró al contacto de sus manos con el torso desnudo de Mick.

- ¿Qué es lo que quieres?- Le preguntó casi sin aliento.

Mick acercó sus labios un poco más a los de ella.

- Quiero todo- Le susurró- Quiero la casa con la valla blanca y el columpio en el jardín; Quiero el anillo, y los niños, y los regalos de Navidad junto al árbol; Quiero las reuniones en el colegio; las discusiones sobre quién lava los platos; e incluso las cenas con tu madre- Añadió sonriendo- Y te quiero a ti, Emily, te quiero desde hace mucho tiempo, sólo que no lo supe hasta ahora.

Emily notó que sus piernas se aflojaban, y tuvo que apoyarse ligeramente en Mick por miedo a caerse. Una oleada de sentimientos contradictorios la embargaron, incitándola unos a quedarse, y otros a escapar. Sorpresa, terror, amor y miedo, todo junto a un mismo tiempo.

Mick, percibió todos esos sentimientos en ella. Sabía que estaba asustada, y que posiblemente no estuviera preparada para escuchar aquello, pero no se arrepentía lo más mínimo.

- Pero por ahora me conformo con que no salgas corriendo- Concluyó con una sonrisa.

Se quedó en silencio contemplándola, intentando prepararse para cualquier respuesta, pero Emily se había quedado muda, digiriendo lo que le acababa de decir.

- ¿Y bien?- Rompió el silencio Mick.

Emily se percató del ligero temor que se ocultaba tras su mirada. Y entonces lo tuvo claro.

- Aún estoy aquí- Le dijo tímidamente, apartando un poco la mirada. Sintió cómo el rubor subía inoportunamente de nuevo a sus mejillas, lo que provocó la inmediata sonrisa de Mick.

- Sí- Dijo levantándole el mentón suavemente con su mano- Aún estás aquí.

Terminó cerrando la brecha entre ellos, con un beso tierno, dulce y suave, que a medida que se fue alargando se fue volviendo más intenso, urgente y feroz. Emily se dejó llevar, por primera vez en mucho tiempo, olvidándose del dolor y del sufrimiento.