CAPITULO 5: MALO, PERRO MALO
El primer recuerdo que tuve de mi infancia fue ir al parque de diversiones y ver como un globo que me habían comprado se soltó de mi mano y se fue al cielo para nunca volver, desde ese momento me convertí en hombre y decidí hacer solo cosas productivas, así me inicie en la bella arte de ser un narrador, pero como la situación económica del país no da para mucho, termine siendo el narrador de esta atroz historia, aunque seamos sinceros, nos hemos divertido hasta el momento, tal vez un día hasta se haga una serie de esto, podría ser con actores famosos o algún nuevo talento que aun no ha sido descubierto, mientras sucede eso veamos que le depara a nuestros amigos.
God Serena y Acnologia están de visita en la perrera municipal buscando una mascota que les haga compañía, aunque indecisos de lo que esta disponible, no encuentran algo que valla con ellos, solo hay perros pequeños y escuálidos que no van con la masculinidad de estos caballeros.
— Amo de los perros, ¿tiene algo con mas colmillos o púas en la espalda?— Le pregunta Acno al temeroso encargado del lugar.
— No, aquí solo traen a los animales que vagan en las calles, por favor no me haga daño.— Le contesta mientras se esconde detrás de un escritorio viejo.
— Te dije que no era bien visto llegar derribando puertas a punta de patadas, ya hiciste que el señor mojara sus pantalones.— Le dice God Serena mientras mira a un chihuahua tembloroso dentro de una jaula. –Es igual a este animal feo.—
— Eso es mentira y lo sabes, el señor ya se había mojado antes de que llegáramos, ¿no es así?— Acnologia le grita, parece estar más enojado que de costumbre.
El pobre encargado del lugar solo asiente para darle la razón pero ante la presión se desmaya perdiendo el control de su cuerpo y mojando sus pantalones por segunda vez en el día.
— Que te pasa Acnologia, hoy estas mas insufrible que aquella vez que descubriste que dentro de las botargas había personas comunes.-
— Hey, pensé que eran seres de otra dimensión, quería probar su carne, y hablando de eso, tengo hambre ahora, además estoy molesto porque quiero alguien que me haga compañía, tú has estado ocupado acosando a la vecina y ya no hemos podido divertirnos como antes.— Acnologia hace muecas como niño pequeño al que no le cumplen sus gustos.—
— Primero que nada, no la acoso, solo me aseguro que llegue con bien a su departamento y salgo a saludarla cada vez que puedo.— Ambos comienzan a caminar fuera del lugar.— Segundo, no hemos salido a divertirnos porque ambos no hemos conseguido trabajo alguno, dime ¿ya hiciste alguna nueva audición?—
— No me gustan las historias que quieren presentar, Chicago era la única que parecía divertida y ya estaba llena, tuve que incendiar el lugar.— La común platica de los dos sociópatas aterra a algunos que los escuchan en el camino pero misteriosamente la policía no aparece a pesar de que los llamen para reportar sus crímenes. Ambos salen de la perrera y como un par de galanes se ponen unos lentes oscuros y caminan de manera dominante por una calle tranquila.
— ¿Ya sabes en que bote de basura comeremos hoy?— Pregunta Serena indicando la situación deplorable en la que se encuentran.
— Vi uno de una pescadería aquí cerca, vamos antes de que se llene de gatos.—
— Esto no pasaría si Steve el vagabundo no se hubiera ido a ese congreso de traficantes, espero que nos traiga algo bueno de regreso.— El pobre Serena se toma del estomago mientras habla, pero claro no pierde la postura ante tal situación. Esta actitud de macho alfa la adoptaron de uno de los libros que cayó en las manos de estos sujetos en el hurto de la biblioteca pública de la ciudad, como todo buen libro de superación que es leído por una mente pequeña, son fácilmente manipulados para hacer todo lo que dice ahí, y claro sus últimos dólares los enviaron al escritor esperando recibir una guía extra para ser exitosos, cosa que claramente era una estafa. Pero hasta la fecha ellos siguen esperando con paciencia.
Un par de horas más tarde, nuestros amigos llegan derrotados a su departamento, a pesar de ser muy fuertes, no pudieron derrotar a una horda de gatos que merodeaban la pescadería, el líder de ellos usaba un sombrero y fumaba un puro mientras reía al ver la retirada de nuestros amigos, pero esta será solo una batalla de muchas según sus palabras.
Cansados, sucios y oliendo a pescado llegan a su departamento pero en el camino y como por quinta vez en esta historia, se encuentra a Brandish, su vecina que va llegando también.
— ¿Pero que les pasó', parece que tuvieron una pelea en un basurero, y además la perdieron.—
Acnologia estaba a punto de abrir la boca para confirmar esto pero rápidamente es silenciado por God Serena.
— La verdad es que estuvimos participando en un flashmob y nuestra aparición necesitaba ser meticulosamente desapercibida.—
—Oh, genial, espero verlo pronto en internet.— Dice ella entusiasmada.
— No, no, este no saldrá en internet, es parte del suceso, ser natural y esas cosas.— God Serena sabe safarse de la situación y Acnologia se da cuenta de que no debe decir nada mas, aunque sus ojos hacia arriba indican que ni él cree en sus mentiras.
— Es una lástima, pero para la próxima no duden en grabarlo para mi.— Brandish se dispone a entrar a su departamento pero un sonido la detiene, es el rugir de los estómagos de sus vecinos.— ¿Saben qué?, es algo tarde y prepare algo extra de comida, porque no se dan un baño y me acompañan a cenar.—
Ante las palabras de la chica, Acnologia acepta con una gran sonrisa, por otro lado Serena solo logra asentir la cabeza pero en su mente se ha creado una dimensión alterna donde todas las posibilidades de lo que pueda haber dentro del departamento de su amada giran a una velocidad fuera de lo que podría considerarse lógico.
Ella se despide con una sonrisa y entra a su lugar, y como relámpago God Serena entra al departamento para darse un baño y ponerse sus mejores ropas: Zapatos de vestir, jeans a la medida, una camisa a cuadros, un par de lentes que no necesita y loción sobre la lampiña pero según Serena, afeitada barba. Acno solo se pone lo primero que se encuentra.
Antes de salir, Acno toma a Serena por la camisa y lo estruja mientras lo ve a los ojos.
— Escúchame con atención, necesito que te comportes, si todo sale bien ella nos alimentará hasta resolver nuestro problema financiero.—
— Escúchame tu, espero que no menciones nada de que estamos quebrados, suerte tenemos en que la renta de este lugar este pagada por adelantado.— Serena se suelta de él antes de que se le arrugue su camisa y regresa la amenaza, ambos deben comportarse o ya no volverán a ser invitados a pasar.
Respiran profundamente, se concentran y al salir de su puerta solo dan un par de pasos para llegar a la de ella, después de tocar como personas normales, Brandish aparece usando ropa mas cómoda de lo habitual, una blusa de tirantes un poco escotada hace que la mandíbula de Serena sea víctima de la gravedad dejándolo boquiabierto.
— Que elegante God Serena, ¿vas a ir a algún lado después de aquí?— Brandish le hace un amable cumplido al verlo mas formal de lo esperado.
— Si, de hecho pensábamos ir de fiesta, ya sabes, unos tragos, conocer chicas, lo que dos solteros hacen normalmente. Podrías acompañarnos si lo deseas — Mientras Serena miente sobre su casi nula vida nocturna y social, Acnologia ya se ha colado al departamento. –
— Gracias pero espero un papeleo de mi trabajo, lo dejaremos para otra ocasión.— Al verla la primera impresión de Brandish podría parecer un persona intimidadora, pero su personalidad es completamente amable y tranquila. Ella invita a Serena a pasar y este trata de no ser indiscreto pero con sus ojos hurgones ve cada detalle del lugar, como era de esperarse es un lugar impecable y lindo, digno de una señorita, así que sin buscar más, se sienta a la mesa que ya está servida por Acnologia, una ensalada de pollo y bastantes verduras acompañados con té verde es una buena comida de alguien que se ve que cuida su cuerpo.
— Oh valla que amable de tu parte, ¿tú eres Acnologia verdad?— Brandish pregunta al ser al que menos conoce de los dos.
—¿Quién te habló de mi?— Un aura asesina lo rodea mientras apuñala la ensalada con el tenedor.
— Bueno a veces los escucho discutir por quien se termino el cereal o de quien es el turno de la regadera, la más divertida fue quien había tenido la culpa de la televisión rota.— Brandish ríe al recordar los alaridos de ambos en días anteriores.
— Al final descubrimos que un gnomo vive en las cajas de zapatos de Serena y se vengó de él cuando tiró algunas a la basura.—
—Espero que ese gnomo no venga por acá o se las verá conmigo.— Brandish hace una seña amenazadora con el cuchillo de mesa que sostiene. – Además Steve el vagabundo me cuenta muchas cosas del vecindario.—
— ¿También conoces a Steve el vagabundo?— Pregunta Serena.
— Claro solo el consigue la mejor carne de la ciudad, claro, me niego a preguntar de donde o de que es, con probarla es suficiente para mi.—
Así continúan los tres charlando como personas civilizadas aunque a Serena se le escape algún suspiro o ponga cara de tonto cada vez que Brandish habla. Terminan de cenar y mientras beben el último trago de té, Acnologia patea a Serena por debajo de la mesa para indicarle que es el momento de irse antes de que algo salga mal. El no quiere irse y le regresa el puntapié a su amigo mientras ambos sonríen ante la plática de Brandish, ella les dice que trabaja en una oficina pero antes de explicarles a que se dedica exactamente, un sonido llega a terminar con el momento, alguien toca a la puerta y Brandish se disculpa mientras se levanta de la mesa para abrir.
— Vámonos ya, mañana podrás volver.— Le susurra Acnologia.
— No, no quiero volver a mi vida normal, aquí soy feliz.— Pero al mirar a la visita de Brandish, Serena aterriza y se hunde en la realidad en que vive.
Se trata de un hombre muy elegante, con traje y corbata, una barba perfectamente delineada que cubre una mandíbula prominente y partida, ojos azules y un cabello de príncipe de cuento de hadas.
— Chicos, el es Gregory McHarrison Tercero, mi compañero de trabajo.— El se acerca y con un fuerte apretón de manos los saluda. – Y ellos son Acnologia y God Serena.—
— ¿Qué tal chicos, espero que estén teniendo una linda velada.— La sonrisa del caballero y la grave voz sumada a un acento británico haría derretir a cualquier chica, pero aunque Brandish lo presento como un compañero y no como su pareja, la mente enferma de Acnologia lo ve como su enamorado que ha venido a expulsarlos de la habitación de su doncella para cortejarla.
— Un placer Gregory, estamos pasando una excelente velada, pero ya nos vamos, como le había comentado a Brandish, teníamos planes de salir esta noche.— Por primera vez en la noche Serena habla como una persona normal y decente.
— Entonces no los detengo mis amigos, nosotros revisaremos papeleo aburrido pero ustedes deben salir a divertirse.— Este caballero es muy amable pero ante los ojos de Serena es el mismísimo diablo.
— Fue muy amable de tu parte, la próxima cena va por nuestra cuenta.— Acnologia se despide mientras empuja a Serena hacia la puerta mientras este ve con malos ojos a la visita de el amor de su vida.
Con esto logran salir invictos del lugar, claro solo porque no hubo peleas ni gritos ni nada de eso, solo el corazón de Serena que se partió en mil pedazos por enésima vez.
— Fue una victoria para nosotros esta noche y además comimos algo saludable.— Acnologia se rasca la barriga mientras bosteza indicando que ya está listo para ir a dormir.
— No, esta noche aun no ha acabado.— Un aura oscura lo rodea mientras aprieta sus puños con fuerza.
— ¿De qué hablas?, ¿no me digas que quieres empezar una pelea con el doble de James Bond?—
— Nos iremos de fiesta esta noche.— El plan de sacar una clavo con otro clavo pasa por la cabeza de este hombre dolido, y así sin necesitar nada mas, los dos caminaron rumbo a la zona de los antros más populares de la ciudad, Acnologia ni siquiera tuvó oportunidad de arreglarse un poco, lleva unos jeans flojos y una camisa blanca a medio desabrochar aunque para la vestimenta de la gente de esta ciudad podría pasar por un excéntrico cualquiera.
Lavo Nightclub es el lugar que escogió Serena al entrar dispuesto a conquistar a una dama y olvidarse de Brandish, pero esta actitud es la que normalmente no es atractiva para una mujer. Acnologia trata de seguirlo pero se pierde entre la multitud joven y llena de energía que baila al ritmo de la música electrónica como si fueran una tribu de salvajes invocando a su dios de la perdición.
Tras varios intentos de hablar con mujeres y ser rechazado, Serena se ha convertido en un monstruo, un ser despreciable que debe cubrir su rostro para no asustar a las masas, incluso con su camisa se ha cubierto el rostro y comienza a caminar de manera extraña, parecido a un animal confundido, cojeando como si una joroba lo castigará en todo el cuerpo, pero no es más que el peso de las ideas extrañas que él mismo se crea. Se siente atrapado en una espiral decadente, solo, vacío y triste.
Pero tal vez Serena no es un monstruo, tal vez los demás lo son. Si eso es, ellos son los demonios que lo rodean y lo miran con sus ojos que parecen señalarlo desde las sombras, riendo de su miserable vida y regocijándose de que no son como él, tal vez debería destruirlos y sabe que tiene el poder para hacerlo. Y como si la vida misma tratara de darle una lección, Serena choca contra un sujeto en la multitud el cual le reclama por haber derramado su bebida.
— Hey hermano, ¿buscas pelea?— El típico macho musculoso y arrogante con camisa abierta, pentes en el cabello y pantalones de diseñador, le hace frente empujándolo mientras sus acompañantes aun mas musculosos, rodeado a God Serena buscando pelea y este se prepara para sacar todo lo que lleva acumulado, se recupera de su trance de energúmeno y se libera de su camisa en un movimiento para poder hacer su pose y comenzar una pelea en medio de todo el lugar.
— Los dragones no adoran a ningún dios, y no se inclinan ante ningún rey. Ante el poder de mi magia, todos los dragones se desmoronan en nada más que polvo.— Todos lo miran con cara de confusión al decir estas palabras.
— Vamos a sacarte la magia a punta de patadas en el culo, fenómeno.— La pelea campal ah iniciado y el grupo de Neoyorquinos se lanzan contra él.
— No den un paso más. God Serena, un dios ha descendido.— Tras terminar, Serena es noqueado de un solo golpe contundente. No lo malinterpreten, él es fuerte pero la confianza siempre será su peor enemiga y al protegerse, descuidó su defensa abriendo una brecha desde arriba y recibiendo un golpe que de hecho no provenía de ninguno de sus enemigos, pero esto no lo sabrá hasta tiempo después.
Momentos más tarde despierta en el callejón, entre un cumulo de basucra, mientras Acnologia y algo que parece un perro con cabello largo lo miran desde arriba.
— ¿Dónde estabas?, pensé que me cubrías la espalda.— Dice el hombre de las coletas despeinadas y un ojo morado.
— Me aburrí y salí del lugar, y de paso encontré a este perro.— Acno abraza a su extraño compañero peludo.
— ¿Eso es un perro?—
—Ed… ward...— Dice con voz lastimosa el canino que parece labrador pero tiene cabello café y largo parecido al de un humano.
— ¿No mames que esa cosa habla?— A Serena se le olvida la tunda que le dieron al ver que el perro de Acnologia gesticula palabras.
— Es genial, ¿puedes creer que lo iban a sacrificar?, creo que es chica y como es una canina se llamará Nina.— Acnologia abraza a su nueva mascota producto de una transmutación prohibida.
— Edward.— Repite constantemente.
— Vez, le agrada su nombre.—
God Serena solo se encoje de hombros y se levanta de la basura para sacudirse y emprender su camino a casa. Acnologia le pregunta sobre su pelea y él le dice que lucho contra 30, no, eran 50 hombres fuertes y armados, y además usaban magia, súper poderes y armas laser. Acnologia camina contento escuchando la historia y además porque ya ha conseguido la mascota perfecta para él.
Desde las alturas una misteriosa sombra los observa, es la pequeña niña que le vendió galletas a Acnologia antes, con su atuendo ninja habla por radio.
— La segunda fase del plan esta completada.— Como una ráfaga, desaparece sin dejar rastro.
