Hola chicos :D Como siempre, aclaro que los personajes de CCS no me pertenecen y esta pequeña historia surgió de mi imaginación y espero les guste y la disfruten tanto como yo disfrute escribiéndola, bueno comencemos…
Mi novia falsamente verdadera
Capítulo 2
Odio los almuerzos de negocios y más cuando son con sujetos que me ven como un yerno potencial. Suspiro resignado, mientras escucho al hombre hablar de cuan maravillosa es su hija, y no lo pongo en duda, pero no me interesa. Al parecer, nadie quiere escucharme cuando digo que no quiero una novia ahora.
«Maldito Touya, tenías que irte a Kyoto y dejarme con este enredo» pienso, mientras sonrío educadamente al hombre que hasta me ha mostrado una foto de su hija.
Debo admitir que la chica es hermosa… pero sus ojos no son verdes como las esmeraldas, su cabello es negro… y seguro su cuerpo no despide un olor a cerezos.
«¡Diablos! ¡Deja de pensar en ella, Shaoran! Acordamos olvidarla» me recuerda mi subconsciente.
Le devuelvo la foto al señor Kagawa y termino de beber mi té. Nos despedimos cerrando el trato y con una posible invitación a cenar en su casa… que obviamente rechazare. El problema no es su hija, el problema soy yo… sí, muy cliché, pero es la verdad.
Me monto en mi auto y me dirijo de nuevo a la empresa. La única razón por la cual asisto a esas condenadas reuniones es porque no tengo otra opción, después de todo… es mi empresa. Yukito, Touya y yo unimos esfuerzos para fundar Yume Inc., haciendo realidad nuestro sueño de adolescentes. Empezamos en una oficina pequeña cuando estábamos por graduarnos de la universidad, y ahora, unos cuantos años después, nuestra empresa constructora ha florecido y se ha colado en la cima de la economía japonesa. No es por presumir, pero hemos sido catalogados como los jóvenes más emprendedores de Japón por tres años consecutivos… lo que me lleva a encabezar la lista de los solteros más cotizados.
—Hasta las revistas se empeñan en buscarme una novia —digo, recordando un artículo que leí en la mañana, donde me emparejan con las mejores opciones, según ellos.
Entro en el estacionamiento y me bajo del auto, resoplando. Este día no puede ir peor. Pulso el botón del ascensor con insistencia y entro apenas se abren las puertas. Cuando el ascensor se detiene en la planta baja, entra un grupo de señoritas que no disimulan su escrutinio sobre mí.
«Mierda, hasta me siento violado» pienso, al arrimarme un poco más hacia la esquina para mantener las distancias.
A estas mujeres no les importa que yo sea uno de los jefes, solo les importa conseguir un buen revolcón… no son mis palabras, son suyas, y lo sé porque las he escuchado hablar de esa forma en los pasillos sobre mí. Por eso mismo, trato de mantener las distancias con todos los empleados para evitar malos entendidos… aunque algunas personas no entienden una negativa, como la hija del señor Nakamura, nuestro asesor financiero. Esa chica está loca y no para de seguirme por todos lados… hasta le he dicho que tengo novia y la muy descarada sigue insistiendo.
«Quizás debo pedirle a Mei que venga un día y se haga pasar por mi novia» pienso mientras bajo del ascensor, considerando realmente llamar a mi prima para pedirle ese favor.
Levanto mi vista hacia el escritorio de mi secretaria, pero la presencia de una persona en particular me hace perder el aliento.
—¿Sakura?
Ella se levanta con lentitud y con algo de torpeza se acerca para saludarme. Si no estuviera seguro de su sentimiento fraternal hacia mí, podría pensar que mi presencia la pone nerviosa… porque generalmente es al revés… aunque yo se disimular muy bien la reacción que tiene mi cuerpo cuando ella está cerca, son quince largos años de práctica.
—Sabes que Touya está en Kyoto ¿cierto? —digo, levantando una de mis cejas.
—Vine a verte a ti —dice desviando su mirada—. ¿Tienes unos minutos? Necesito tu ayuda.
Bien, eso no me lo esperaba. Sakura muy pocas veces viene a la empresa y cuando lo hace es para visitar a Touya… pero jamás ha venido a verme a mí directamente. Al verla tan nerviosa, no puedo evitar pensar que está metida en un lío y mi parte protectora sale a flote.
«Mi plan "Olvidar a Sakura Kinomoto" va a tener que ponerse en pausa» pienso.
Al ver que no está dispuesta a hablar aquí, me giro para hablar con mi secretaria.
—Yanagizawa, no me pase ninguna llamada y corra una hora la reunión de las dos. Estaré ocupado.
Ella asiente sorprendida y me giro para tomar la mano de Sakura. No suelo ser tan afectuoso con nadie, y mucho menos en la empresa, pero ¿Quién diablos va a reclamarme? Es la mujer de la que estoy enamorado y es mi maldita empresa, punto.
Al cerrar la puerta, le hago señas para que se siente en frente del escritorio, mientras camino hacía el perchero. Por fin deshago el nudo de la corbata que tanto me fastidia y me quito el saco de mi traje. Doblo las mangas de mi camisa para estar más cómodo y me giro hacia ella, detallando en ese momento que Sakura tiene las mejillas sonrojadas y me mira de una forma… extraña. Bien, no es extraña, esa mirada la conozco bien y solo la obtengo del resto de las mujeres del mundo, no de ella… ¿Desde cuándo Sakura Kinomoto me mira… con deseo?
—¿Por qué tu secretaria nos miró de esa forma tan extraña? —pregunta de repente.
Sacudo un poco mi cabeza para despejar cualquier pensamiento absurdo que pueda tener y me siento en la silla de mi escritorio.
—Bueno… a ella le gusta escribir historias en Wattpad usando a sus compañeros de "inspiración" —digo, abriendo la aplicación en mi celular para mostrarle algo muy interesante.
—¿Y eso que tiene que ver conmigo?... Espera ¿Desde cuando tienes una cuenta de Wattpad?
—Fei Mei escribe historias y me obligó a crear una cuenta para darle votos —digo rolando mis ojos. Mi hermana está obsesionada con esta aplicación y me obliga a votar por ella y dejar comentarios cursis, aun si no leo ni una maldita letra de lo que escribe—. Luego, Eriol me envió el link de una historia muy interesante… ¡Aquí esta! Léela…
Le paso mi celular para que lea la sinopsis de la historia de Yanagizawa y al hacerlo, su cara pierde todo el color. No es una historia rosa y cliché, es una maldita historia gay con mis dos amigos de protagonistas.
—¿Ella sabe que mi hermano esta por casarse? ¿Sabe mi hermano de esto? ¿Desde cuándo te gustan las historias gay?
«Mierda… esto no era lo que quería»
—¡No me gustan! Dios, Sakura… sabes que soy heterosexual —digo sonrojado—. Eriol me paso el link cuando una amiga se la enseñó y enseguida identifico que se trataba de Touya y Yukito… O bueno… Tomoya y Akito. —Río cuando ella se sonroja.
Cuando Eriol me lo contó, enseguida busqué el perfil de la persona que la había escrito, porque debía ser de la empresa. Me llevé la gran sorpresa al ver que la famosa Nao-chan era nada más y nada menos que mi secretaria. En seguida comencé a leer la historia y a medida que avanzaba, me mataba de la risa por las situaciones tan ridículas en las que se involucraban los dos protagonistas que aún no salían del closet… hasta que la cosa se puso intensa… en un encuentro nada inocente en un armario de limpieza. Vamos ¿Cómo iba a saber que me encontraría con un contenido no apto para menores desde el capítulo uno?
—¿Y qué rayos tiene que ver esto con nosotros? —pregunta, devolviéndome el celular.
—Pues… que del único que no ha escrito es de mí porque siempre trato a todos de forma impersonal y sin preferencias… hasta hoy —digo sonriendo y ella vuelve a sonrojarse… pero seguramente se debe a que ha comprendido lo que mi "inocente" secretaria puede imaginarse para escribir una novela erótica de nosotros.
—¿Crees que escriba de nosotros? —pregunta alzando la voz y abriendo sus ojos.
—Esa historia si la leeré —le digo, guiñándole un ojo y vuelve a sonrojarse.
Ya he leído varias de sus historias y todas tratan de personas de la empresa. No está casada con un género en específico, pero todas sus historias coinciden en algo, tienen mucho sexo explícito y debo admitir que muy bien escrito… Yanagizawa tiene mucho talento, pero Sakura no esta aquí para hablar de esto. Solté un suspiro y decido volver al asunto principal.
—Bien, preciosa. Ahora que estoy cómodo me vas a decir qué pasa contigo. Aunque debo recordarte que soy arquitecto y no abogado, por si es un problema legal… aunque podría hablar con Eriol ¿En qué lío te metiste ahora?
No suelo bromear con las personas porque siempre me han dicho que mis chistes son malos, pero ella generalmente los entiende y hasta se ríe… y esa es una de las cosas que amo de ella, que podemos hablar de todo con total confianza y reírnos del mundo si nos da la gana.
—No es esa clase de problema —dice desviando mi mirada y la angustia crece.
—Sakura, estas comenzado a asustarme —digo y estiro la mano para tomar la suya—. ¿Tiene que ver con el imbécil de la otra vez?
—¿Qué? No, no tiene que ver con él… tiene que ver contigo.
—¿Conmigo?
Ahora sí… no entiendo nada ¿Qué pude haber hecho para que ella este tan nerviosa? Aunque también podía ser el caso contrario ¿Qué podría haber hecho ella que me afecte a mí?
—Primero que nada —dice jugando con sus manos, cosa que hace solamente cuando está en extremo nerviosa—, ¿Tú tienes novia? ¿Tienes algo que hacer el día de San Valentín?
Mierda… ¿Sakura también se ha unido al plan "busquemos una novia a Shaoran? ¿Acaso las personas no pueden entender que quiero estar solo? Y, pero aún ¿Por qué precisamente ella tiene que buscarme una maldita pareja?
«Quizás tiene que ver con lo que paso aquella noche en casa de Touya… ¡Maldición!»
—Fue Touya ¿cierto? —digo, levantándome molesto—. ¿Qué te dijo? No necesito que me consigas una cita con alguna de tus locas amigas…
—Mi hermano no ha hablado conmigo —me interrumpe y yo frunzo aún más mi ceño—. La verdad, sí te conseguí una cita, pero no es con una amiga mía.
—¿Y se puede saber con quién diablos me emparejaste?
Ahora sí estoy malditamente furioso ¿Acaso la vida no podía ser más bizarra?… ¡Dios! ¡La mujer que amo se encarga personalmente de buscarme una pareja! Cuando dije que el día no podía ser peor, me equivoque con todas las letras ¡Sí podía ser peor!
Masajeo mi cabeza con cuidado porque un punzante dolor comienza a recorrerme desde las sienes y la miro dispuesto a regañarla… pero en eso, noto que está señalándose a sí misma.
—¿Sorpresa?
Esto no puede ser cierto… Debe ser una jodida broma. Me dejo caer en mi silla y trato de analizar con rapidez lo que está pasando ¿Realmente quiere salir conmigo?
—Tengo una explicación ¡Lo juro! —grita y yo la miro de nuevo.
«¿Una explicación? Entonces esto no es una cita normal» pienso decepcionado.
Paso las manos por mi cara y le hago señas para que comience su explicación. Su historia se remonta a la secundaria y realmente no presto mucha atención, solo a los puntos importantes, como el hecho de que una chica la ha estado acosando desde entonces… y la razón por la que termino enredado en toda esta maraña de mentiras.
—No sabes cuánto lo siento, Shaoran —dice apenada—. Si te sirve de consuelo, fuiste mi primera opción de un novio ideal y… A quién engaño, soy una persona terrible.
No lo niego, porque realmente estoy molesto con ella ¡Hasta me siento utilizado! Obviamente me niego a participar en toda esta farsa y estoy dispuesto a decírselo, pero algo me detiene. Sakura tiene los ojos llenos de lágrimas retenidas y… aunque mi cabeza me grite "No seas idiota ¡Aléjate!" mi corazón corre una maratón por ella.
Sopeso todas mis opciones y entre todo este enredo, veo una posibilidad. Ella ha dicho que fui su primera opción de un buen novio ¿Qué tal si le muestro lo buen novio que puedo ser? Por primera vez, tengo un pie fuera de la maldita friendzone y debo aprovecharlo… si esto no resulta, pues por lo menos no me reprocharé en un futuro por no haberlo intentado.
—Acepto —digo en un susurro apenas audible y ella levanta su mirada llena de sorpresa hacia mí—. Pero no te saldrá gratis —le digo y me levanto de mi silla.
Me acerco a ella y giro su silla hacia mí. Nuevamente sus mejillas se encienden y por primera vez pienso que ese sonrojo se debe realmente a mi cercanía. Así como mi cuerpo reacciona al de ella, su cuerpo está comenzando a reaccionar al mío y eso me hace sentir jodidamente genial.
Tiento un poco mi suerte y acerco mi rostro al suyo, hasta quedar a unos pocos centímetros de su cara. Sakura no se mueve de su lugar, ni me rechaza, y sus ojos se desvían directo a mis labios, lo cual es una buena señal para mí, porque eso solo significa una cosa… ella desea un beso mío.
—Tengo tres condiciones, si las cumples te ayudare —digo y ella vuelve a mirarme a los ojos.
—¿Cu… cuáles son?
¡Dios! Llevo quince años enamorado de ella y por primera vez la escucho tartamudear por mi causa. Dije que este día era horrible, pero ahora no me quejo, y mucho más cuando la tengo así de cerca y ella no hace nada para alejarme.
—Primero, te harás respetar por tus "amigas" luego de todo esto o simplemente dejaras de ir a esas estúpidas reuniones —digo y cuando intenta replicar, coloco mi mano sobre su boca—. No me interrumpa señorita, aún no he terminado —digo, dándole una sonrisa ladina y la escucho claramente suspirar—. Segundo, haremos esto a mi modo.
—No entiendo.
—Sabes que no me gustan las mentiras, pero si debo hacer esto, lo haré bien para no quedar como un mentiroso. —Al ver que no capta mi idea, niego con la cabeza y le explico—. Por lo que me dices, esa mujer seguramente nos pondrá a prueba para ver si realmente somos novios y si reaccionas como lo estás haciendo ahora, temblando como una hoja seca por mi cercanía, créeme, sabrá que es mentira y nos humillara en frente de todos.
No me quejo, lo juro por Dios. Tenerla de esta forma, atrapada entre mi cuerpo y la silla es lo mejor que me ha pasado y me siento completamente frenético, extasiado.
—No es mi culpa… mi maldita experiencia con hombres es casi nula… —murmura perdida en su cabeza y yo sonrío orgulloso.
—No te lo estoy reclamando, Sakura —digo y ella me mira sorprendida—. Más bien, me siento contento de saber que no eres una mujer que se liga al primer idiota que se le atraviesa.
—Es muy complicado hacer eso al tener a Touya como hermano —dice un poco más relajada y me regala una dulce risa… de esas que tanto me encantan.
Aclaro mi garganta y prosigo con mis exigencias.
—Por eso, mi segunda condición es que tendrás una cita real conmigo, para conocernos mejor.
«Oh sí, cariño, aprovecharemos al máximo este tiempo y te mostrare lo buen novio puedo ser»
—Ustedes las mujeres tienen la manía de saber todo acerca del hombre que les gusta —continuo—, por eso te daré un curso intensivo acerca de Li Shaoran y tú me darás uno acerca de ti —Le guiño un ojo y ella vuelve a sonrojarse.
—Pen… pensé que ya te conocía bien.
«No conoces ni la mitad de lo que soy, preciosa»
Sakura no se ha esforzado realmente en conocerme más allá del mejor amigo de su hermano… porque, si así lo fuera, mínimo un maldito beso nos hubiéramos dado. Todos se han dado cuenta de lo que siento por ella, incluidos sus padres, la única que parece ignorarlo es ella, porque sospecho que hasta su amiga Tomoyo también lo sabe.
—Sabes lo que te he dejado ver, cariño —digo enderezándome, tratando de despejar esos sentimientos negativos de mí. Iba a aprovechar esta oportunidad sin que nada me detenga—. Si somos una pareja, debes saber eso y mucho más, pero lo dejaremos para nuestra cita el domingo.
—Y… ¿La tercera condición?
—Con esa me ayudaras ahora mismo —digo, volviendo a mi silla—. Me quiero deshacer de una persona y tú me ayudaras.
Ya no necesitare a Mei. Si yo voy a fingir ser su novio, ella puede hacer lo mismo por mí para quitarme de encima a Nakamura.
—Ahm… ¿Debo conseguir alguna pala y cinta de embalar?
—No, para nada —digo riendo y me relajo.
Por cosas como esta, Sakura Kinomoto había calado hondo en mí. No se trata solo de su belleza e inocencia, se trata de cómo me siento cuando estoy con ella.
Miro mi reloj y calculo el escaso tiempo que nos queda antes de recibir la fastidiosa visita de Nakamura.
—En aproximadamente tres minutos, esa persona entrara sin tocar y quiero que nos vea y asuma que está interrumpiendo algo —digo moviendo mis cejas en forma sugestiva y ella abre sus ojos con sorpresa.
—¿Se trata de tu secretaria? ¿Quieres darle más material para su novela erótica?
Al ver su cara, no puedo evitar reír. Tenía años que no reía de esta manera, y creo que la última vez que lo hice también fue por su causa. Sakura logra sacar a flote a un Shaoran que muy pocas personas conocen, y esa es la razón principal por la que estoy enamorado de ella.
—No es ella, pero no debemos perder mucho tiempo o no será creíble —digo tendiendo mi mano hacia ella—. Ven acá.
No muy segura, Sakura se levanta de su silla y se acerca a mí con lentitud. Me causa gracia verla porque lo hace como si estuviera caminando hacia una especie de depredador… y puede que lo sea en realidad. En un rápido movimiento, aprovecho su despiste para desequilibrarla y cae sentada en mi regazo. Quito la liga que sostiene su cabello y este cae como cascada por su espalda. Amo su largo cabello color miel y más aun, el aroma frutal que emana de él.
—No sé si te lo he dicho —digo y noto que mi voz se ha enronquecido. Coloco mi mano en su mejilla y prosigo—. Pero me gusta más cuando llevas tu cabello suelto.
Ella se sonroja y el cálido aliento mentolado que sale de su boca en un suspiro, cae en mi cara. Mi olor preferido es su perfume a cerezos, pero descubro que la menta también me vuelve loco.
—¿Y si piensan mal de nosotros?
—Esa es la idea —digo acercando mi rostro al suyo y ella vuelve a dirigir su mirada a mis labios.
«Control, Shaoran ¡Contrólate!» pienso, mientras trato de no borrar la corta distancia que nos separa.
—Inclina un poco tu cabeza, así tu cabello nos tapara de su vista —digo en voz baja y ella obedece.
Inclina su cabeza, haciendo que su cabello bloquee la vista de cualquier visitante indeseado, sépase Chise Nakamura, pero también coloca sus manos en mis hombros y se pega mucho más a mí. Mierda, si la loca de Nakamura no entra en este instante mandare todo al demonio y la besare.
Me siento como un maldito pervertido porque mi cuerpo está empezando a reaccionar de forma involuntaria, y más cuando mi mano corre hacia su muslo. Juro que fue inconsciente, realmente no pude evitarlo, pero… ¿Maldita sea! ¡No me arrepiento! Al sentir su calor a través de mi mano, me siento aun peor y me disculpo con ella, pero repito, no me arrepiento de nada.
—Lo siento, esto lo hará más creíble. Entrará en tres… dos… uno… y…
—¡Hola Sha…! —allí murió su saludo.
Sakura se separa un poco de mí y finge sorpresa. Los ojos azules de Nakamura la atraviesan furiosa y yo suspiro cansado. No sé a qué viene todo esto… es como si creyera tener derechos sobre mí cuando apenas hemos cruzado unas cuantas palabras. Atrás de ella, esta mi secretaria asustada porque sabe que odio las visitas de Nakamura… o por lo menos fue así hasta que nota a Sakura sentada en mis piernas y con su cabello alborotado.
«Vaya que se ve hermosa así»
—Creo que le he dicho varias veces que toque antes de entrar, señorita Nakamura —le digo cansado, mientras Sakura se levanta de mis piernas.
A pesar de estar separados, mi cuerpo aun siente la calidez del suyo. Negando con mi cabeza, pienso que voy a tener que recurrir al antiguo arte de la "ducha helada" cuando llegue a casa para bajarme la calentura… y eso que no ha pasado nada.
—No pensé que… estuviera acompañado, señor Li —dice sin despegar su mirada de Sakura y automáticamente, me levanto para colocarla detrás de mí, protegiéndola.
—Esté o no acompañado, esta es mi oficina y si usted necesita algo debe tocar antes de entrar. El ser la hija del señor Ryoske no le da poder de hacer y deshacer como le dé la gana.
—No… no…
—Cariño, lamento todo esto —digo, ignorándola y tomo la mano de Sakura con delicadeza—. ¿Te parece si paso por ti más tarde? Dentro de poco tengo una reunión.
«Sígueme la corriente…»
—Es mi culpa —dice, acercándose a mí—. Sé que tengo un novio ocupado, pero no pude evitar pasar a verte, aunque fuera solo unos minutos.
—No… sabía que tenía novia, señor Li —dice Nakamura y por fin puedo respirar tranquilo. Se ha tragado nuestra actuación.
—Se lo he dicho varias veces, pero usted entiende solo lo que quiere entender —digo, masajeando mi cabeza—. Yanagizawa, ¿Ya organizó todo para la reunión?
—Sí, señor. Todo está listo —dice emocionada.
Miro a Sakura y reímos cómplices. La imaginación de esta mujer ya debe estar volando para escribir su próxima historia y por Dios que la leeré.
—Debo irme, esta reunión es importante y ya la aplace una hora —digo en tono suave y ella me sonríe.
Se acerca a mí con decisión, usando de soporte sus manos sobre mi pecho y me besa… en la comisura de mis labios, dejando los suyos allí por varios segundos… que para mí se sintieron como horas.
¡Ya no soy un condenado adolescente para estar en una situación como esta! Soy un hombre maduro de treinta años y no entiendo por qué ando suspirando y anhelando un beso como si jamás hubiera besado a una mujer… El calor de mi cuerpo se incrementa y si no fuera por los ruidos que nos indican que no estábamos solos, posiblemente hubiera atacado su boca con todo el desespero que siento.
No solo están mi secretaria y Nakamura, también están su padre y el maldito de Eriol que me mira con una sonrisa de gato Cheshire. De repente, siento el cuerpo de Sakura tensarse y se que está pensando… su hermano.
—No te preocupes por nada —le digo al oído—. Yo me encargo ¿Está bien?
—Pero si Touya se entera…
—Todo estará bien —le digo sonriendo—. Te llamo más tarde.
Camino hacia la puerta y los demás comienzan a salir de mi oficina, pero antes de atravesarla, me devuelvo a grandes zancadas hasta Sakura. Con firmeza, tomo su mano y la jalo hacia mí para darle un beso en su mejilla, muy cerca de sus labios y detecto un suave y agradable sabor… cerezas.
¡Dios! Si así sabe su comisura… ¿Cómo sabrán sus labios en lo profundo? Le sonrío cuando me despego de ella y ella me sonríe de vuelta. No importa como termine el día, esta felicidad no me la quita nadie y posiblemente la sonrisa de idiota no se me borrará en unos cuantos días. He logrado avanzar todo lo que no había logrado en quince años… y lo que falta aún. La calentura no se me bajara con una ducha fría… de eso estoy seguro. Después de haberla tenido sentada en mi regazo y de haber estado a pocos centímetros de besarla, la única forma de sentirme satisfecho es logrando que Sakura Kinomoto me mire como un hombre, y por lo que note hoy… eso no será muy complicado de lograr… Me tengo confianza.
Bueno chicos, segundo capítulo listo… Espero disfruten mucho y me dejen sus comentarios… saben que eso es lo que me sigue inspirando para crear historias nuevas para ustedes mis queridos y amados lectores :)
Los quiere,
Amatista1986
