Nota del autor: Perdón por la demora, pero en realidad la inspiración no me llegaba para nada:( Se que Hallowen paso hace mucho tiempo, pero no podía ignorar la petición de nadie, ustedes saben n.n

Agradecer a Noelia544 por enviar tu denuncia, espero que te guste el desarrollo.


Mención al Chavo del 8.

Akatsuki y los dulces.

CSI: AKATSUKI

Las fechas de Hallowen se estaban acercando cada vez más, solo faltaban dos días para esto. Era una mañana como todas otras en la sucursal Akatsuki.

Itachi, Sasori y Orochimaru estaban en sus respectivas cabinas. Por correo electrónico habían descubierto que mucha gente se enteró de esta peculiar policía y por ende, habían enviado demasiadas cartas con denuncias.

Zetsu, Hidan y Kakuzu estaban sentados en el living viendo -como siempre- El Chavo del 8. Los tres se reían a carcajadas.

De pronto, en la televisión, sale una escena donde Kiko empieza a llorar pegado en la pared.

- Hey, Hidan, ¿por qué estás llorando? - preguntó Kakuzu, con intensiones de joder al peliblanco.

Éste, se demoró en entender la broma.

- ¡Oye! ¡Maldito viejo tacaño! ¡No te eh molestado hoy día, así que no me jodas!

- Ni ti ih molistidi hiy díi, isí qui ni mi jodis. - imitó Kakuzu, en silencio.

- ¡Cállense los dos! ¡Estoy viendo la televisión! - espetó la parte oscura de Zetsu.

Kisame se encontraba ordenando la sucursal. Llevaba un traje de Maid.

- Te ves ridículo. - comentó Itachi, dos veces.

- ¡Déjame! ¡En vez de apoyarme, me insultas! ¡Es para mantener personificado mi personaje de sirvienta!

Él se dirige al living donde estaban Zetsu, Hidan y Kakuzu. Estos últimos aún se mantenían peleando.

- ¡Y yo no eh mencionado que has tapado el baño, Hidan! - remató Kakuzu.

- ¡Oye! ¡Se suponía que eso era un secreto! ¡¿Por qué lo mencionas?! - reclamó Hidan, con los ojos llorosos.

- ¡Cállense y dejen de pelear! ¡Parecen novios! - espetó Kisame, mientras barría el living. - ¡Miren como tienen todo acá, cochino, lleno de migajas de pan! ¡Son unos sucios! ¡Claro, como yo me parto la espalda barriendo y limpiando todo lo que ustedes ensucian! ¡Estos días han sido tortuoso para mi! ¡Son unos aprovechados!

- ¡Kisame cállate! ¡Te pareces a mi mamá! - exclamó la parte oscura de Zetsu.

En eso, la puerta de la oficina de Pain se abre abruptamente. Era Konan, quien estaba solamente con una toalla y su pelo mojado, de un color... de un color bastante extraño. Entre verde y rojo.

La chica se veía más que enojada.

Detrás de ella estaba Pain, quien por todos los medios la trataba de cubrir.

- ¡No miren, escuinclos! - exclamaba el líder, con los ojos rojos.

- ¡Déjame #$#$ Pain! - gritó Konan, dándole una patada en sus partes bajas.

Todos se mantenían en silencio, con la boca abierta.

- Vaya, que ridiculez. - comentó Itachi.

- Ay Konan, como estás así de prendida tan temprano por la mañana. - dijo Orochimaru, pervertidamente. - Además ¿qué te paso en el pelo?

La peliazul ignoró todos aquellos comentarios. Estaba demasiado enojada como para prestarles atención.

- ¡MALDITOS #$#$#$ PERROS #$#$! ¡¿QUIÉN FUE EL #$#$#$ QUÉ LE PUSO COLORANTE A MI SHAMPOO #$#$#$!?

Los primeros en estallar en risas, fueron Deidara, Hidan y Kakuzu, los cuales no paraban de reír en el suelo.

- ¡JAJAJAJA! ¡SE VE COMO HARLEYN QUEEN EN VERSIÓN JODIDA! - rió Hidan.

- ¡HUUUUUUUUUM! ¡PEOR, SE VE COMO LA IMITACIÓN, HUM! - apoyó Deidara.

- ¡JAJAJAJAJA, SABÍA QUE ESO IBA A SER UNA BUENA IDEA! ¡TE VA A SERVIR COMO DISFRAZ PARA HALLOWEN KONAN! ¡NO TE LO TOMES A MAL!

- ¡Malditos! - gritó Pain, recomponiéndose del golpe de la peliazul... bueno ahora, peli-roja-verde. - ¡Como se atreven a hacerle eso a mi mujer!

- Cállate Pain... - dijo Konan, en silencio, mientras un aura oscura recorría su silueta. - Yo me encargaré de esto.

Minutos después, Hidan, Deidara y Kakuzu estaban encerrados en el baño, lleno de chichones y moratones.

- ¡Eso les pasa por $#$$ imbéciles!

- ¡Pero Konan, ayer nos preguntaste que cómo podrías disfrazarte para Hallowen! - exclamó Hidan, golpeando la puerta efervescente.

- ¡Es verdad! ¡No lo hicimos con mala intensión! - apoyó Kakuzu.

- ¡Vamos a pasar el resto de nuestras vidas acá! ¡HUUUUUUUM! - sollozaba Deidara.

- ¡Se lo merecen #$#%#$#! ¡Conmigo no se juega #$##$#%, menos ustedes trío de #$#$#!

Pasarón algunas horas. Hidan, Deidara y Kakuzu no salieron más del baño, Konan no pudo sacarse el colorante del pelo. Itachi, Orochimaru y Sasori estaban viendo las posibles denuncias que podrían solucionar.

- Itachi, ¿qué te parece está? - preguntó Sasori, inocentemente, apuntando el computador.

- ¿Qué dice? - preguntó el Uchiha.

- ''Mi perro se perdió hace tres años. Aún tengo la esperanza de recuperarlo'' - leyó el pelirojo. - Pobre perrito, me da pena, deberíamos ayudarle.

- No digas ridiculeces, Sasori. Debe estar muerto.

- Pero el perrito... -Itachi lo interrumpió.

- Basta.

En eso, se abren las puertas automáticas de la sucursal. Todos se giran a mirar atentamente, cuando tres niños pasaban seriamente. Dos chicos y una chica.

Uno tenía los ojos verdes y el pelo rubio, llevaba como accesorio unos anteojos con marco color rojo.

El segundo chico es un pelinaranja con ojos grises, se veía demasiado tímido.

Y por último, una chica de pelo negro, corto, quien portaba una cámara y le sacaba fotos a toda la sucursal.

El chico rubio se dirige a la cabina de Sasori, sus amigos se sentaron en el sillón. Konan se acerca a estos dos últimos a ofrecerles refrescos, pues el día está bastante caluroso.

- Gracias. - respondió el pelinaranjo.

La chica de la nada, le empieza a sacar fotos al pelo de Konan.

- Wow, onee-san, tienes el pelo muy extraño. - comentó la pelinegra, sin parar.

- O-oye, te sugiero que pares de sacar fotos.

- No te preocupes, plebeya. - dijo el chico rubio, con aires de ''superioridad''. - Ella es así, no hay nada que se le pueda hacer al respecto.

- ¿Cómo me llamaste? - susurró Konan, mientras un aura oscura la rodeaba.

- Tranquila, Konan-san, son solo pequeños niños adorables. - dijo Kisame, asustado porque la peliazul perdiera la paciencia.

- ¿Estás llevando un disfraz? - preguntó la chica de la cámara, mientras le sacaba fotos a Kisame.

- Jaja, no querida, soy así. Algo extraño pero soy así.

- Estás re feo.

Los ojos de él se llenaron de lagrimas y con su dramatización de siempre, su cara se distorsionó, su boca se hizo para abajo e hizo una mueca de dolor.

- NOOOOOOOOOOOOOOOOOO.

Y corrió hacía el baño, encerrándose con Deidara, Hidan y Kakuzu.

- ¡Denme un lado, me acaban de romper el corazón! ¡Necesito que alguien me abrace y me diga que todo estará bien! ¡Nunca eh sido tan ultrajado en mi vida! ¡Me siento derrotado, deprimido!

- ¡Kisame, me aplastas hum! - se escuchaba desde adentro.

La chica de las fotos y el chico pelinaranja se sentaron en los sillones mientras el chico rubio (que parecía ser el líder del grupo) iba directamente hacía la cabina de Sasori.

- Buenos días. - dijo Sasori, algo nervioso pues era su primera atención.

- Hola, me llamo Stan y vengo a ordenarles una misión. - dijo, bastante serio.

Sasori empieza a anotar rápidamente en el computador.

- Como debes saber se acerca Hallowen, por lo que con mis amigos, Mai y Sandy compramos demasiados dulces... - el pelirojo lo interrumpe.

- Espera, ¿qué es Hallowen?

- Es el día de brujas, la gente sale disfrazada a pedir dulces y esas cosas. - explicó el niño.

- Ah, no sabia. Nunca eh ido a Hayugin. - dijo Sasori.

- Es Hallowen.

- Mi abuela Chiyo decía que esas cosas no son de Dios. - continuó el pelirojo.

- Me da exactamente lo mismo, solo escucha mi petición... En pocas palabras unos ladrones robaron nuestros dulces y creo que sé quienes han sido.

- Si sabes quienes fueron, ¿entonces por que no lo haces tu mismo? - preguntó Itachi, desde la otra cabina.

- Porque no seremos rivales contra ellos. - dijo con simpleza. Stan le pasa a Sasori una tarjeta con una dirección.

- ¿Qué es esto? - preguntó Sasori, mirándola.

- Es el lugar donde los delincuentes harán una fiesta de Hallowen, pueden ir ahí y recuperar los dulces. Es simple.

De pronto, la puerta del baño se abre mostrando a un Kakuzu con un aura oscura.

- ¡Oye, pelafustan! ¡¿Quién te dio permiso para salir?! - exclamó Pain, con los ojos blancos.

- Si nos exiges tanto, mocoso, es porque una paga buena nos darás, ¿no? - dijo Kakuzu, ignorando al líder.

- ¿Quién eres tú? - preguntó el niño, con total indiferencia.

- Soy el tesorero de CSI:AKATSUKI. Mi nombre es Kakuzu, recuérdelo. - dijo, dramáticamente.

Hidan y Deidara irrumpen en risas desde el baño, mientras Kisame juntaba las manos con muchas lagrimas en sus ojos.

- Así se habla, Kakuzu-san, con valor, representando a CSI:AKATSUKI. - dijo Kisame.

- JAJAJA, UY SI, ''SIY IL TISIRIRI DI CSI:AKITSIKU. MI NIMBRI IS KAKUZI, RICUÍRDILI. - exclamaron Deidara y Hidan.

- ¡HUM! - agregó el rubio.

- ¡Oígan, no se burlen de mi monólogo! ¡Pocas veces me sale! - espetó el otro, con los ojos blancos.

- No es por presumir, pero Stan-kun tiene padres ricos, puede tener todo el dinero que desee. - dice Sandy, por primera vez.

Los ojos de Kakuzu cambian. De repente, corre hacía el niño y le abraza las piernas, melozamente.

- ¡Entonces encantado vamos a cumplir tu deseada denuncia!

Stan se zafa del agarre de Kakuzu y pone encima de la mesa de Sasori una bolsa llena de billetes.

- Esto es la mitad, cuando terminen la misión vamos a darle lo demás.

Horas más tarde, los Akatsukis estaban reunidos en una mesa de centro, solamente con unas velas alumbrándolos. Se veían completamente aterradores, especialmente Pain.

- Te ves re feo, Pain. - comentó Zetsu, de repente.

- ¿Qué dices, Zetsu? - dijo el líder, mientras sus ojos se prendian a un rojo fuerte.

- Nada queridísimo y amadísimo líder. - dijo el caníbal, temiendo por su vida.

- Opino que en está misión deberíamos participar, todos, o casi todos. - dijo Itachi.

- Como yo soy el líder, yo doy las órdenes, Itachi... En está misión van a participar todos los del CSI:AKATSUKI. - dijo Pain.

- Ah no, pero que originalidad para copiar las frases de los demás. - comento Kakuzu, con sarcasmo.

- ¿Quieres quedarte sin vida, Kakuzu? - espetó el líder.

- ¿Quiris quidirti sin vidi? - imitó él, en voz baja.

- Pero, ¿quién se hará cargo de la sucursal? - preguntó Sasori, prosiguiendo con la conversación anterior.

Todos se miran fijamente, preguntandose quien iba a ser el que se iba a quedar en la sucursal.

- Los tontos que se quedaran, serán: Kakuzu, Hidan y Deidara. - concluyó Pain.

- ¡¿Por qué yo, hum?! - exclamó Deidara, con los ojos en blanco.

- ¡Es una fiesta de Hallowen, desde que era pequeño no eh ido a una fiesta! ¡No nos prives de eso! - exclamó Hidan, de rodillas.

- ¡No me quiero quedar acá aburrido haciendo nada! - apoyó Kakuzu.

- Cállense. Ese será el castigo por arruinar el pelo de Konan, es lo menos que se merecen, escuinclos. - Konan hace como si se secará unas lagrimas, su pelo estaba envuelto de una bolsa negra, parecía calva. - Así que no quiero más reclamos.

Los tres se quedaron en silencio, limitándose a decir más cosas, pues sabían que era mejor no hacer enojar a Pain.

- Todos los restantes iremos a esa estúpida fiesta, como es mañana en la noche les sugiero que limpien sus uniformes de policías. - prosiguió el líder.

- Pero Pain, acá la fiesta dice que es con disfraz. - murmuró Sasori.

- Nosotros somos policias, ¿por qué tendríamos que ir con disfraz? ¿Me estás criticando? - respondió él, con su típico tono cortante.

- No, perdón.

- Lo que quiere decir Sasori es que si vamos vestido de policías y se supone que estamos ''infiltrados'' - dice Konan, haciendo comillas. - Tenemos que ir disfrazados, para que no nos descubran.

- Ah, eso era. Bueno, cada uno conseguirá un disfraz.

- ¿Qué pasa si no quiero disfrazarme? - cuestionó Itachi, desafiante.

- Te obligaré de la peor forma a ponerte un maldito traje, pergüetano. - amenazó el líder, fulminándolo con la mirada.

- ¡WIIIIIIIIIII! - exclamó Kisame, saltando de alegría. - ¡Podré disfrazarme de lo que yo quiera! ¡Ay, estoy tan feliz, hace tiempo no me disfrazo!

- Ah, yo pensé que ya tenías mascara, Kisame. - comentó Kakuzu, con intensiones de molestar al oriundo de la niebla.

- ¡Kakuzu, que mal educado eres! ¡Deja de ofenderme!

- Kikuzi qui mil iduquidi iris, diji di ofinidirmi. - imitó el otro, en silencio.

- Mañana llegaremos en separado, por grupos.

Pain saca su pizarra, la cual siempre la ocupaba para escribir nombres respecto a las misiones.

- El primer grupo será el de infiltración: Itachi y Sasori. - el líder escribe en la pizarra los respectivos nombres. - Ustedes serán los que llegaran primero, tienen que infiltrarse y ganarse la confianza de los que robaron los dulces.

- Recibido. - dijo Itachi, totalmente serio.

- ¿Qué dulces? - preguntó de repente, Sasori, haciendo que todos se cayeran hacía atrás al estilo anime.

- ¡Ay, Sasori-san! ¡Estamos hablando sobre la misión! ¿Estás en SasoriLandia o qué? - exclamó Kisame, reincorporando.

- Es que no se... se me olvido lo que estábamos hablando. - se excusó el pelirojo, inocentemente.

- ¡Los dulces que tenemos que recuperar para la misión! ¡Tú y Itachi-san tienen que ir a la fiesta de los primeros e investigar donde están! - de repente, Kisame se queda en silencio, en un estado de shock. - Espera Pain... ¿por qué no iré con mi mejor amigo Itachi?

- Kisame, solo es una misión, suenas ridículo. - espetó Itachi.

- ¡Exijó ir con mi mejor amigo Itachi, de toda la vida! - gritó Kisame, golpeando la mesa y botando lagrimas a más no poder.

- Tú no exiges nada, mequetrefe. - espetó el líder.

- ¡Te lo estoy suplicando! - Kisame se arrodilla. - ¡Me estas separando de lo más importante que tengo en la vida, me estas quitando mi alma gemela, la persona con la cual eh pasado penas, alegrías, llantos, enojos! ¡La persona que aguanta toda mi personalidad! ¡MI MEJOR AMIGO!

- Kisame, cállate. Esto es ridículo. - murmuró Itachi, avergonzado.

- Ay Pain, dile que si. Me da un poco de pena. - dijo Konan.

- Ok. Kisame, Itachi y Sasori irán en un grupo, no pidan más. - concluyó Pain, porque en realidad sabía que Kisame era capaz de todo por su mejor amigo.

- Uy, solo dijo que si porque Konan le dijo. - murmuró Kakuzu, por lo bajo.

- Kakuzu, definitivamente estás buscando morir. - sentenció el lider.

- Busquindi mirir. - imitó el oriundo.

- ¡Itachi! - Kisame abraza a Itachi fuertemente por el cuello. - ¡Este tiempo que no hemos estado juntos la pase muy mal y yo se que tu también la pasaste muy mal es por eso que jamás nunca en la vida te abandonaré de nuevo!

- ¡Kisame, suéltame! ¡Te ves ridículo! - gritó Itachi, tratando de zafarse del agarre del espadachín.

- Ay parecen novios. - dijo Orochimaru, celoso.

- Eso lo dices solamente porque estás celoso, Orochimaru. - dijo Hidan, con ganas de molestar al sannin.

- ¡¿Qué sabes tú?!

- Cállense pelafustanes de diablo. - espetó Pain, haciendo que todos se callaran. - El segundo grupo será de investigación . Estará conformado por: Konan y yo. Lo que tenemos que hacer básicamente es encontrar los dulces.

- ¿Y mi pelito? Yo no pienso ir así a la fiestesita, me va a dar penita. - dijo Konan, sollozando.

- No te preocupes Konan, hum. Le pusimos colorante al shampoo porque sabíamos que estabas en aprietos, hum. - decía Deidara, sonriendo.

Konan le manda un florero en la cabeza, haciendo que él cayera al piso, inconsciente.

- No te preocupes, Konan. De cualquier manera te ves hermosa. - dijo Pain, haciendo que la kunoichi se sonrojara.

Zetsu, Kisame y Orochimaru estaban encantados con la escena.

- Ay que lindos, esto se parece a una escena de Yessica con Albeiro y Fernando Martín. - dijo Kisame, refiriéndose a sus típicas novelas venezolanas.

- Por último, el grupo de escape: Estará conformado por, Zetsu y Orochimaru. - prosiguió Pain, anotando los respectivos nombres en la pizarra.

- Ah, parece que nos toco fácil. - dijo Orochimaru.

- Su misión... - prosiguió Pain - Será quedarse todo el tiempo en el furgón de Akatsuki. Esto se lo quiero recalcar: Por ningún motivo deben salir del furgón, por nada del mundo... o si no. - sus ojos resplandecen. - las pagaran muy caro.

- S-si. - respondieron los nombrados, tragando saliva.

- Eso es todo por la reunión de hoy. - finalizó Pain, apagando la vela y quedando completamente a oscuras.

.

Al otro día, en la noche, los Akatsukis estaban en el furgón dirigiéndose a la fiesta. Todos estaban disfrazados.

Antes de irse, Pain les dijo a Kakuzu, Hidan y Deidara lo siguiente:

- Cuiden la suite como si fuera su propia vida, o más aún. Si no, haré que sufran por la eternidad. - amenazó.

Además, Kisame se había encargado de llamar a Stan y comunicarle que estaban a punto de comenzar la misión. Stan les deseó demasiada suerte y les recordó la suma de dinero que les iba a dar si cumplían con el trabajo.

Siguiendo con los disfraces, los Akatsukis vestían lo siguiente:

Sasori estaba vestido de Pinocho. Se había puesto una nariz falsa, muy larga, una peluca y se había pintado la cara. Estaba usando una jardinera y de accesorio se había puesto un pequeño gorro de paja, también unos hilos de marioneta.

- Te queda muy bien ese traje, Sasori-san. - comentó Kisame, en cuanto lo vio.

El traje de Kisame era, en una palabra: particular.

Llevaba una peluca larga, de color rosado, se había pintado los labios y se había puesto un sticker de estrella en la frente. Se maquilló cual mujer. Llevaba un peto que además de quedarle grande dejaba a la vista sus abdominales azules marcados, y en la parte baja usaba una cola de sirena.

Se le veían todos los pelos de las axilas.

Nadie le dijo nada pues sabían como se ponía el espadachín ante alguna objeción.

Pain vestía de Chuky. Se alisó el pelo para que así se viera más largo, se pinto la cara con rasguños y se hizo una sonrisa macabra. Utilizaba una jardinera y una playera de rayas, también llevaba un cuchillo.

Konan vestía como la novia de Chuky. Se soltó el pelo y aprovecho su desgracia en él para lucirlo cual disfraz. Tenía una chaqueta de cuero negra y una falda, se pinto los labios de rojos y también se magullo la cara.

Por último, Itachi estaba vestido de un traje de gato, de pies a cabeza. La originalidad del Uchiha no había llegado tan lejos. El traje lo hacía ver demasiado gordo, se había pintado la cara a pesar de que el mismo traje llevaba una cara de gato, realmente se veía demasiado tierno.

- Esto es ridículo. - dijo Itachi, mientras Orochimaru aparcaba a una cuadra del lugar de la fiesta.

- Cállate, Itachi. Desde ahora en adelante comienza la misión. Recuerden, no nos conocemos, no sabemos quien somos. Itachi y Sasori, encargense de ganar la confianza del líder. Orochimaru y Zetsu, no abandonen el transporte. - explicó Pain.

- Vamos entonces. - dijo Itachi, abriendo la puerta corrediza del furgón azul marino.

- Itachi, como yo soy el líder, yo doy las órdenes... Vayan. - ordenó el pelinaranja.

Y con eso, el grupo de la infiltración ya hacía su misión.

Cuando Sasori, Kisame e Itachi entraron a la casa, de aspecto bastante misterioso (tenía telarañas, calabazas,todo para una fiesta de Hallowen, luces y gente afuera tomando refrescos)

- Vaya, que ornamental. - dijo Itachi, entrando hacía adentro.

- ¡Ay, me va a dar miedo! ¡Siento que mi corazón explotará! - gritó Kisame, dramatizando como siempre.

- ¿Qué es ornamental? - preguntó Sasori. Itachi lo miró de arriba a abajo, sin querer explicar.

- ¡Sasori, para Navidad te compraré un diccionario! ¡Que falta de vocabulario tienes! - exclamó Kisame, con los ojos blancos.

- Perdón...

Había demasiada gente, por lo que se hacía tumultos. Más adelante, había un tipo de pista de baile, donde había un regordete hablando y al mismo tiempo comiendo dulces.

Tenía el pelo castaño y desordenado, también le chorreaba baba de tanto comer. Llevaba una corona por lo que Itachi dedujo que era el anfitrión: en otras palabras el líder y tenía que ganarse la confianza de él.

~.~.~Con el grupo de Pain...~.~.~

Pain y Konan estaban al rededor de la casa, hurgando entra algún lugar ''misterioso'' y ver si por alguna casualidad los dulces estaban ahí.

- Creo que deben estar en la fiesta, ¿deberíamos entrar? - dijo Konan, refiriéndose a los dulces.

De repente, justo en el lugar que estaba Konan, se desprende el suelo, haciendo que está misma cayera a un hoyo hondo. Solo se escuchan sus gritos.

-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAY $%$#$.

- ¡Konan! - gritó Pain, preocupado, asomándose por el hoyo.

No se escucha nada y Pain no puede ver nada. Solo se ve oscuro.

- ¡KONAN! ¡¿ESTÁS VIVA?! - gritó por segunda vez, temiendo que el amor de su vida haya muerto. - ¡DIOS MIO! ¡HAS MUERTO Y NI SI QUIERA TE EH CONFESADO EL AMOR QUE SIENTO HACÍA TI! ¡KONAAAAAAAAAAN! - exclamaba el líder sollozando. - TODOS LOS MOMENTOS QUE PASAMOS JUNTOS FUERON LOS MEJORES...¡NO PUEDES MORIR ASÍ COMO ASÍ!

Pain se quedo callado, puesto que de pronto se empiezan a escuchar gritos desde abajo.

- ¡CÁLLATE, NO ME DES POR MUERTA #$$#$$#%#! - gritó una voz.

- ¡Konan! - grito esperanzado Pain, al descubrir que estaba viva.

- ¡NADA QUE KONAN #$#%#$%#! ¡SOLO SÁCAME DE ACÁ #$#$$!

- ¡Si, no te preocupes!

Pain se iba a levantar para ir en busca de una cuerda, pero resbala.

- OOOOOOOOOOOOOOH. -exclamó el líder de los policías Akatsukis, cayendo al hoyo.

PUM.

Todo negro y obscuro.

Pain estaba apunto de quedarse inconsciente, si no hubiera sido por la voz de Konan.

-¡Pain #$#%$#% salte de encima $#$# me aplastas #$#$!

El pelinaranjo se reincorpora, mientras se sacudía el polvo de su disfraz. Sentía como un gran chichón crecía en su cabeza. Lo único que alumbraba ahí era la luna.

Él abre los ojos y ve que Konan tiene un chichón del porte de una calabaza en su cabeza.

- ¡Oh, Konan! ¡¿Estas bien?! - exclamó, tratando de abrazarla.

- ¡Suéltame $%$%#$ y cállate #$#$! - Pain asiente mientras ella se acerca a él y empieza a hablar en voz baja. - Me di cuenta que esto es como un pasillo subterráneo, tal vez si seguimos la ruta encontremos alguna pista.

Los dos miran hacía su derecha. En efecto, muy al fondo se podía ver un gran pasillo con puertas, una estaba alumbrada.

- Puede ser que ahí haya alguien o aun mejor los dulces.

- Tienes razón Konan, vamos.

La pareja camino directo hacía la pieza que estaba alumbrada. Estaban muy nervioso pues era la primera vez que se infiltraban en algo así.

Cuando estuvieron lo bastante cerca posible, se apegaron en la pared ya que escucharon algunas voces.

- Los dulces están en el segundo piso, en la suite del líder... - al parecer estaba hablando por teléfono. - No se pueden mover de ahí...

- ¿Serán los dulces de Stan? - susurró Konan.

- Debe ser, tenemos que ir lo más pronto posible. Ya sabemos su paradero. - ordenó Pain.

- ¿Por donde deberíamos ir?

- Si hay alguien es este subterráneo, es porque debe haber una salida. - concluyó el líder, mientras apuntaba hacía adelante. - Estoy seguro que mas haya hay una escalera.

~~~Con el grupo de escape...~~~

Habían pasado aproximadamente una hora desde que el grupo de investigación (Pain-Konan) se habían marchado y en el furgón no había ninguna novedad.

Orochimaru se estaba pintando las uñas de un color rosa, mientras se apoyaba en el manurio mientras tanto Zetsu, con la mini-tele prendida del furgón, veía películas de amor.

- ¿Cómo qué estamos esperando mucho, verdad? - preguntó el sannin, bufando.

-¡Orochimaru, cállate! ¡Jack y Rose estan apunto de morir! - gritó Zetsu, dominado por su parte oscura.

- Ay que pesado, Zetsu... Deberíamos entrar a la fiesta, así aprovechamos a sacar dulces para los niños que cuido de vez en cuando.

- ¡Querrás decir ''abuso de ellos de vez en cuando''!

- Ay, que mal educado eres Zetsu. - espetó Orochimaru, ofendido ante tal comentario.

- ¡Si Pain nos descubre que fallamos con la mision, sabes que puede hacernos! - argumentó Zetsu, temiendo por su vida.

- No creo que tengamos tan mala suerte como para no volver en unos minutos... ¡Vamos, acompáñame Zetsu-kun! ¡Solo serán diez minutos, lo prometo! - suplicó Orochimaru, juntando sus manos. - ¡Vamos, no seas aguafiestas!

- ¿Que tendré a cambio? - cuestionó el otro, cambiando a su parte clara.

- ¿Estiércol? O tal vez... ¿Tierra de hojas para tus plantas? ¿Basura orgánica? ¡Lo que me pidas!

- Con estiércol estoy bien. - decidió Zetsu.

Orochimaru y Zetsu se bajaron del transporte y se dirigieron a la fiesta. Justo en ese instante, cuando las luces se hacían más potentes en ese lugar, ven que en la pista de baile hay un gordo con corona, al lado estaba Sasori y más haya Itachi.

- ¿Qué ocurre acá? - preguntó Orochimaru, frunciendo el ceño.

- ¡Qué voy a saber yo! - respondió Zetsu.

- ¡Tsh! ¡Más silencio, Zetsu-kun! ¡No queremos que nos descubran! - espetó Orochimaru, mirando hacía todas partes. - Mira, iré a investigar donde hay dulces, para mis niños. Tú quédate acá sin llamar mucho la atención, ¿vale?

- Hace lo que quieras. - dijo la parte clara de Zetsu.

Orochimaru camino hacía unas escaleras que daban el segundo piso, escabulléndose. En eso, Zetsu mira el show que estaban haciendo en la pista de baile. El gordo anfitrión tenía un micrófono y hablaba con Sasori. El pelirojo se veía demasiado nervioso.

- ¡Estamos eligiendo al mejor disfraz de la fiesta! Me llamo Chelfio y soy el anfitrión de la fiesta. - ¡Y el único disfraz que me llamo la atención fue el de este personaje! Dime, ¿a quien quisiste representar? - exclamó el anfitrión.

Sasori tragó saliva, mirando hacía todas partes.

- Ehm... A Chucky. - respondió Sasori, equivocándose.

- ¡No seas ridículo! ¡Estás representando a Pinocho! - exclamó Itachi.

- ¡Este Sasori harán que nos descubran! - gritó Kisame.

- Ah, si, perdón. A Pinocho. - se corrigió Sasori.

- ¿Y por qué elegiste este personaje? - siguió Chelfio.

- Porque... no se, se me olvido porque. - respondió el pelirojo.

Todo el ''público'' estaba estupefacto por la estupidez del pelirojo, en blanco.

De repente, Chelfio mira al público y se enfoca en una cosa negra con verde y blanco, algo grande y demasiado extraña. Estaba mirando a nadie más y nadie menos que Zetsu.

Las luces se enfocaron en él.

- ¡¿Qué miras, idiota?! - exclamó en caníbal.

- ¡Que hermoso disfraz! - exclamo Chelfio. - ¡Es uno de los disfraz más lindos de la tierra! ¡Ven, personaje extraño!

- ¡¿Y si no quiero?!

Itachi, Kisame y Sasori al ver a Zetsu dentro de la fiesta, fruncen el ceño, completamente sorprendidos. Se suponía, que Orochimaru y él se mantendrían en el furgón, no adentro.

- ¿¡Eres tú, Zets..?! - exclamó Sasori, antes de ser interrumpido por Itachi, quien le tapo la boca fuertemente.

- ¡No seas ridículo! ¡Acuérdate que no podemos revelar nuestra identificación, Sasori!

- Ah, si perdón, se me olvido. - dijo el pelirojo, en cuanto lo destapo.

- ¡Como se te va a olvidar eso! ¡Me dará un ataque! - gritó Kisame.

Unos guardias de seguridad subieron a la fuerza a Zetsu, quien no paraba de gritar.

- ¡Dejenme idiotas! ¡Los mataré! ¡Los asesinare y luego me comeré sus entrañas!

- ¡Wow! ¡Este extraño sujeto personifica muy bien a su personaje! - exclamó Chelfio.

- ¡Cállate, me quiero bajar de esta estupidez! - Zetsu se removía fuertemente de los brazos de los guardias.

- ¡¿Cómo te llamas?! - preguntó Chelfio, con el micrófono.

- ¡Qué te importa!

- Se llama Zetsu. - dijo Sasori.

- ¡Cállate, Sasori! ¡No digas ridiculeces! - espetó Itachi, con los ojos blancos.

Chelfio se dirige a Sasori, curioso.

- ¿Cómo sabes que se llama Zetsu? - preguntó. Itachi le tapa la boca de inmediato a Sasori antes de que él dijera algo que los pudiera delatar.

- ¡No le hagas caso, él suele decir cosas sin sentido de vez en cuando! - trató de explicar el Uchiha, nervioso.

El anfitrión nuevamente se dirige a Zetsu, quien ahora se había resignado.

- ¿Entonces cómo te llamas?

- ¡Te dije ''qué te importa''! - gritó Zetsu, alterado.

- ¡Bueno, QuéTeImporta! ¿Cual fue tu idea para hacer este tipo de disfraz? - siguió Chelfio.

- ¡No me llamo QuéTeImporta, idiota! ¡Y no es un disfraz! ¡SOY YOOOOOOOOOOO! ¡SOY DE CARNE Y HUESOS, NO CRITIQUES A LAS PERSONAS POR SU APARIENCIA!

- ¡Jajaja! ¡Realmente te tomas muy enserio tu papel, pero no importa, se que el premio que te tenemos cambiara tu punto de vista de este concurso! - se escuchan redobles de tambores. - ¡El premio es una visita a la suite del segundo piso y un saco lleno de dulces que se los robamos a un trío de niños! MUAJAJAJA.

- ¡Oh, no! - gritó Sasori. - ¡Si esto sigue así, vamos a fallar la misión, tenemos que ir si o si a esa suite!

- ¡Pain nos matará! ¡No podemos fallar, esto decidirá nuestras vidas! - dijo Kisame, llevándose las manos hacía su cara.

- ¿¡Tú crees que me importan los dulces?! - Zetsu, fuera de control, empieza a pegar patadas y puñetazos a todos los que estaban al rededor. - ¡No me vas a ganar con unos simples dulces, gordo lechón!

Chelfio se quedo con la boca abierta, pasmado.

- ¡Me largo!

Zetsu se dio media vuelta y se fue, haciendo que todos le abrieran un camino, intimidados por el comportamiento del caníbal.

Pasaron varios minutos hasta que Chelfio reaccionó. Se giró a Sasori.

- Entonces, ¿el ganador soy yo? - preguntó el pelirojo, esperanzado.

- Creo que si. - dijo Chelfio, con un tic en su ojo izquierdo.

Kisame, Sasori e Itachi se abrazaron fuertemente, salvados.

Pero ellos no sabían que en ese instante, Orochimaru había entrado sigilosamente en la suite, para buscar esa bolsa gigante de dulces.

Sus ojos se abrieron al instante, dio unos dos pasos hacía adelante y de repente una alarma sonó, pintando el lugar de rojo y azul.

- ¡Oh, no! ¡Una trampa de seguridad! - dijo el sannin, tomando la bolsa de dulce y tirándose por el balcón.

Rápidamente los guardias de seguridad salieron por montón, persiguiendo a Orochimaru.

En el primer piso, en el grupo de Itachi, las alarmas también sonaron alarmando a Chelfio.

- ¡¿Qué paso?! - exclamó, mientras la gente estaba demasiado extrañada y muchos guardias de seguridad salían a perseguir a alguien.

- ¡Se robaron los dulces, gran jefe! ¡Un extraño se robo los dulces! - gritó un guardia, alarmado.

- ¡¿Qué?! ¡Encuentren lo de inmediato! ¡Esos dulces son importantes! - ordenó el anfitrión, pateando el micrófono.

Kisame, Sasori e Itachi se miran, estupefactos. ¿Quien más robaría los dulces si no ellos?

~~~Con Konan y Pain~~~

Por fin, la pareja había encontrado la salida. Estaban llenos de tierra y chichones por doquier, se veían completamente cansados.

Se sentaron en el ante jardín de la casa en la cual estaban haciendo la fiesta.

- Caminamos demasiado... ¿cómo les estará yendo a los demás? - preguntó Konan, sudando.

- Espero que bien... porque si no. - los ojos de Pain deslumbran. - Los mataré.

En ese momento se escuchan gritos y personas corriendo. Konan y Pain se dan media vuelta para ver a una persona delgada, con pelo largo y una bolsa gigante en su espalda, lo perseguían miles de guardias, con palos y piedras.

- ¡Espera, maldito! ¡Pasa la bolsa de dulces! - gritaban.

- ¿Ese no es Orochimaru? - preguntó Konan, extrañada.

A Pain le despertó un tic en su ojo izquierdo, mientras apretaba fuertemente sus nudillos.

- Maldito, le dije que no saliera del furgón, ¿¡Qué diantres hace saliendo de la fiesta?!

El pelinaranjo, como último recurso, tomo su Woki Toki y lo encendió.

- Acá LíderMortal360, la operación ah fallado, escabullese lo más rápido posible, vamos a abortar. cambio y fuera. - informó.

En ese mismo instante, Kisame recibió el mensaje, mientras lagrimas caían sobre sus mejillas.

- ¿Qué es abortar? - preguntó Sasori.

- ¡Sasori, no es tiempo para preocuparse de los significados de las cosas! ¡Vamos! - gritó Kisame.

- Pero, ¿quien habrá robado los dulces? - siguió preguntando el pelirojo.

Itachi se asoma por la ventana más cercana y ve como Orochimaru corría hacía el furgón, lo más rápido posible. Los guardias corrían detrás de él.

- Creo que ya se quien es la razón... - dijo el Uchiha.

Itachi, Kisame y Sasori empezaron a correr rápidamente, saliendo de la fiesta. Itachi sin embargo, corría torpemente gracias al disfraz.

En eso, Kisame lo toma por los brazos y cual bebé lo empieza a cargar.

- ¡No te preocupes, querido amigo! ¡Conmigo a tu lado, jamás te pasará algo! - exclamó Kisame, sonriendo angelicalmente.

- Esto es ridículo. - comentó Itachi, avergonzado.

En ese instante, Orochimaru se sube al furgón, sin cerrar las puertas, pues sabía que luego los demás se subirían. Zetsu estaba en el volante.

- ¡Acelera, acelera! - exclamó el sannin, desesperado.

- ¡Orochimaru, por tu culpa, Pain nos asesinará! - dijo Zetsu, manejando lo más rápido posible.

- ¡Solo conduce, idiota! ¡Después le daremos explicaciones!

En ese momento es cuando Orochimaru ve desde el espejo retrovisor, a Sasori y Kisame corriendo, mientras este último cargaba a Itachi.

- ¡Espera, Zetsu-kun! ¡Ese es Itachi! ¡Detente! - exclamó Orochimaru. Detrás de Kisame y los demás venían más de veinte guardias persiguiéndolos, Zetsu solamente disminuyo la velocidad un poco.

- ¡Solo puedo disminuir la velocidad,si no los guardias nos alcanzaran!

- ¡Esperen, idiotas! - gritaba Kisame, cansado.

Cuando estuvieron cerca, lo primero que hizo Kisame fue tirar hacía adentro a Itachi, este cayó arriba de Orochimaru.

- ¡Suéltame, asqueroso! - exclamó Itachi, apartándose de él.

- ¡Sasori, salta! ¡Es ahora o nunca! - gritó Zetsu, desde adentro.

Sasori pega un salto tremendo, cayendo justo en la cabeza de Itachi.

- ¡Agh, se empeñan en humillarme! - gritó Itachi, hartado.

- ¿Qué es humillar? - cuestionó Sasori, haciendo que a todos le recorriera una gota de sudor en su frente.

- ¡No hay tiempo para preguntas tontas, Sasori! ¡Ahora me toca a mi! - gritó Kisame, tomando vuelo para saltar.

Justo cuando iba a saltar, los ojos de Zetsu y Orochimaru se abren a su máximo esplendor.

- ¡Espera, Kisame! ¡Atrás tuyo está Pain! - exclamó Orochimaru, muerto de miedo.

- ¡Vamos a morir! - siguió Zetsu, paralizado.

Efectivamente, Pain Y Konan corrían apresuradamente detrás del furgón. Konan se veía completamente despeinada, mientras gritaba improperios.

- ¡MALDITOS $%$#%# NI SI QUIERA PUEDEN HACER ALGO BIEN $%#%#!

Por otro lado, Pain estaba con un aura de lo mil demonios, con ojos rojos y con una cara que podría asustar hasta el propio diablo.

- MALDITOS.- dijo, con una voz que podría revivir muertos. - LES DARÉ UN CASTIGO PEOR QUE LA MUERTE A TODOS USTEDES, SABRÁN DE LO QUE SOY CAPAZ.

Y en ese mismo momento, el líder de los policías Akatsukis, le pega una patada en la espalda a Kisame, haciendo que este saliera volando hacía adentro del transporte, inconsciente.

Toma como bebé a Konan y se lanza hacía adentro.

- ¡VAMOS A MORIR, DIOS MIO DE NAZARET, AMPÁRANOS! - gritaba Zetsu, con mucho temor.

- ¡Cállate la boca, idiota con clorofila! ¡Solo conduce hasta el parque del Mamut Extinto! - ordenó Pain, más calmado.

- Si queridísimo y amadísimo líder. - respondió la parte clara de Zetsu.

Hubo un gran silencio hasta que estacionaron en el Parque Del Mamut Extinto.

Orochimaru estaba abrazado del cuerpo inerte de Kisame y Zetsu del manurio. Sus dientes tiritaban de manera exagerada. Sabían de lo que era capaz Pain.

- Orochimaru. - llamó Pain, con una voz demasiado tranquila para ser verdad. - ¿Por qué saliste del furgón si lo primero que te ordené fue que te mantuvieras adentro, pase lo que pase?

Él tragó saliva, sin saber que decir.

- Es que... - tartamudeó. - Mi súper nariz olió una bolsa de dulces.

- ¿Cuál bolsa de dulces? - preguntó Pain, cada vez más enojado.

- Esta. - apuntó Orochimaru, a la bolsa de dulces que había sacado de la suite.

Pain se quedó sin habla. Su mirada se ablando y quedo en shock.

El primero en levantarse y gritar (a pesar de que supuestamente estaba inconsciente) fue Kisame.

- ¡OROCHIMARU, ESA BOLSA ES LA QUE ESTÁBAMOS BUSCANDO, IDIOTA!

- ¡Y se supone que tu deberías estar desmayado! - respondió el otro, sorprendiéndose. - ¡Y esa es la bolsa para mis pequeños!

- ¡Claro que no ##$#$! ¡Orochimaru, nos salvaste la vida #$#$! ¡Esa es la bolsa de Stan #$#$! - gritó Konan, abrazando a Orochimaru.

Pain despabilo al ver que su ''mujer'' abrazaba a otro.

- Orochimaru, suelta a Konan en este momento. - ordenó.

- Pero si yo no la estoy abrazando. - dijo el sannin.

- Ahora.

Konan se alejó de él antes que muriera.

- Te perdonaré esta estupidez, maldito pelafustan, solo porque la estúpida bolsa era de el pequeño niño; Stan. - dijo Pain, con tranquilidad.

- Eres un ridículo. -dijo Itachi, con desprecio a Orochimaru.

- ¡Eso son los dulces para mis niños! - exclamó por segunda vez el sannin.

- ¡Cállate!

- ¡Entonces llamemos a Stan para pasarle los dulces! - gritó Kisame, emocionado.- ¡Estará muy feliz por recibirlos! ¡Ay que alegría, bendito Dios de Nazaret!

- Kisame, te oyes ridículo. - comentó Itachi.

- Itachi. - respondió el otro, con desprecio. - Parece que no te das cuenta la importancia de esta fatídica misión para nuestras vidas.

- ¡Pero los dulces son de mis niños! - exclamaba Orochimaru, llorando a mares.

- Te callas o te mueres, mediocre. - retó Pain.

El sannin se quedo en silencio rápidamente, llorando a callas.

- Entonces, llamemos a esos mocosos antes que se haga tarde. Estoy preocupado por lo que deben estar haciendo el trío de idiotas en la sucursal. - dijo Pain, refiriéndose a los ''castigados''.

Kisame saca de su bolsillo un celular, marca el número de Stan y habla con él.

- ¡Hola Stan! Soy Kisame, el de los policías Akatsukis... ¿Cómo estás?... Oh, que bueno, ¿y como esta Mai-chan?... Como siempre sacando fotos, ¡jajaja!

Todos miraban estupefactos al oriundo de la niebla.

- ¡Kisame! -siseó Zetsu, de lejos. - ¡No es una charla diaria, ve al punto!

Él tapa el micrófono del teléfono y se dirige a los policías, con el ceño fruncido, como si estuviera bastante ofendido.

- Son unos maleducados, a las personas les gusta saber como están. - espetó.

- ¡Kisame #"$#"$! - gritó Konan, perdiendo la paciencia y quitando le el móvil. - ¡A nosotros no nos pagaron para ser amigos #$##$ de ese niño #$#$! ¡Quiero terminar luego esta misión #$"#$ y tú lo haces más larga #$"$!

La peliazul, coge la llamada.

- ¡Alo #$"#$ Stan!

- Hola, supongo que eres Konan, ¿puedes ir al grano? - dijo el niño, tan serio como siempre.

- #"$"#$... ¡Tus dulces están vivos, así que ven a recogerlos al parque del Mamut Extinto #"$"$!

Sasori, escuchando atentamente la conversación, frunce el ceño, confundido.

- ¿Los dulces viven? - le pregunta a Kisame.

- ¡Ay Sasori-san! ¡Es una manera de llamarlos! - exclama el otro, con los ojos blancos por la gran estupidez de su compañero.

- ¡Los dulces son de mis niños! - sollozaba Orochimaru.

- Orochimaru, lloras ridículo. - dijo Itachi.

- Los iré a recoger en unos minutos, adiós. - se despidió Stan.

- Adios "!##!#$$!"! - gritó Konan, colgando.

Pasaron diez minutos hasta que los tres niños aparecieron. Stan, Mai y Sandy.

La niña al verlos, corre de inmediato para sacarle fotos a cada uno de los disfraz de los Akatsukis.

- ¡Se ven increíbles! - gritó, maravillada, mientras le sacaba fotos a Konan.

- Hey niña, te advierto que mejor no molestes a Konan en estos momentos. - advirtió Kisame.

- "#$#"$ salte de encima niña tonta #$#"$$"#. - espetó Konan, cruzándose de brazos y asustando a Mai.

- ¿Dónde están mis dulces? - preguntó Stan, queriendo terminar luego con el tema.

- Ay, que mal educado. Primero se saluda. - dijo Kisame.

- Acá están tus dulces. - dijo Pain, mientras le pasaba la bolsa de dulces que a duras penas sostenía.

- Gracias. Como prometí, acá esta la paga. - Sandy le pasa a Pain una bolsa llena de billetes.

- Obviamente, el más feliz será Kakuzu. - dijo Itachi.

- Kakuzu no recibirá ni media paga, Itachi. - espetó Pain.

- ¿Por qué? - preguntó Sasori.

- ¡Porque se lo merece #"$#"$"$! - respondió Konan.

- Ah, perdón...

Pain y Stan dan un paso hacía adelante, mientras se tomaban de las manos.

- Un gusto haber servido para tu misión, mocoso. - dijo el líder de la organización.

- Muchas gracias por cumplirla al orden de lo que dije.

~~~En la sucursal Akatsuki...~~~

Deidara, Hidan y Kakuzu estaban en la sucursal de Akatsuki, ''cuidándola''.

Jugaba vídeo juego, el Mortal Kombat. Deidara vs Hidan.

- ¡Deidara, más te vale ganar! ¡Aposte cinco dolares por ti! - gritaba Kakuzu.

- ¡Cállate Kakuzu, hum! ¡Me desconcentras, hum! - espetó Deidara.

- Quilliti Kakuzi, him. Mi disconcintris, him. - imitó Kakuzu.

En la pantalla se ve como Scorpion (Deidara) le golpeaba a Sub-Zero (Hidan) una patada de fuego, este último la esquiva desplazándose con hielo, apareciendo en el otro extremo y congelando a Scorpion.

- ¡NOOOOOO, HUM! - gritó Deidara, sabiendo que iba a perder.

- ¡Toma, JAJAJA! - exclamó Hidan, mientras hacía la clave del Fatality.

- ¡Deidara, serás tonto! - gritó Kakuzu, temiendo por sus cinco dólares.

La columna de Scorpion sale volando de su cuerpo.

Terminó del juego.

- ¡Pasame los cinco putos dólares, viejo! - gritó Hidan, poniéndose de pie.

- ¡Cinco dólares tu madre! - respondió Kakuzu.

- ¡Kakuzu, con la madre no se juega!

En ese instante, las puertas automáticas de la sucursal se abren, mostrando a una figura alta.

Deidara, Hidan y Kakuzu giran su cabeza y se sorprenden al ver quien era.

- No puede ser él... - dijo Hidan.

- No me digas Hidan, claro que es él. - respondió Kakuzu, con sarcasmo.

- Mi peor pesadilla ah vuelto, hum. - terminó Deidara.

- Parece que se están divirtiendo, sempais. - dijo aquella persona, con voz infantil.


Nota del autor: ¿Quién será aquel personaje? *música de tensión*

Comenten a ver quien se les ocurre.

Espero que les haya gustado este capítulo n.n

Agradecer a Noelia544 (Linda,muchas gracias por siempre comentar, enserio espero que te haya gustado este conti, lo hice con mucho mucho mucho amor)

danielapmatute,

Tobi Uchiha-chan (eres la que siempre lee mis fics, te amo)

ichimaruu.

A todos ustedes, muchas gracias por comentar el conti pasado :3

Próximo capítulo, dedicado a Julymap: espéralo con ganas :3

Adiós! Hasta la próxima.