N/A: ¡Ohayo! Uff, tanto tiempo de que no escribo, la universidad me estaba matando pero les juro que jamás los olvidé 3 es por eso que he vuelto ¡y con muchas más ganas para hacerlos reír!

Este conti va dedicado a MariMariSol, ¡muchas gracias por enviar tu denuncia! Espero te guste el desarrollo de esta historia :'D.

La poción del Amor.

Mención ha Fragmentado.

Mención al Gato con botas.

Mención al Conjuro.

CSI: AKATSUKI.

Aquel día todos estaban completamente felices, el esfuerzo que habían puesto a cada misión pasada había valido la pena, a pesar de cualquier bobada que habían hecho.

¡CSI AKATSUKI estaba en la mayoría de las portadas de los periódicos de Tokio!

Todos estaban reunidos en el living de la sucursal –sin mencionar que el edificio estaba lleno de regalos para los policías, como peluches, fotos, chocolates, cartas de sus fans- leyendo una entrevista que había dado Pain al periódico.

Kakuzu era el que estaba leyendo, mientras los demás los escuchaba con atención.

- ¿Y cuál es la clave para que todas sus misiones tengan éxito?

- Yo creo que la clave es el escuchar a tus compañeros, ser amables y no tratarlos como esclavos. – respondía el líder de la organización, mientras una gota de sudor recorría su frente, a sabiendas de que era mentira.

En eso Kakuzu deja de leer la entrevista, los demás miran a Pain con el ceño fruncido.

- ¿Qué miran, mequetrefes de mala vida? – espetó el líder. – Yo sí los trato bien, que no se hayan dado cuenta es sus problemas, imbéciles.

- Me encanta la forma en que nos escuchas, eres amable y no nos tratas como esclavos, Pain. – dijo Kakuzu, con total sarcasmo en sus palabras.

- Si, hum. Me siento con total confianza al decirle a mi jefe que es lo que pienso, hum. – siguió Deidara.

- Bueno, pidan lo que quieran. – dijo Pain, tratando de mantener la calma.

El primero en elevar la mano fue Tobi.

- ¡Tobi necesita una cuerda para saltar, ya que el otro día Pain-sama me la quito porque rompí las plantas de Zetsu-sempai! – exclamó el enmascarado, mientras pegaba pequeños saltos en el sillón.

- ¡Yo necesito que me suban el sueldo! – gritó Kakuzu.

- ¡Yo necesito mi abono y mi fertilizante! – dijo la parte negra de Zetsu.

- ¡Necesitamos nuestros productos para el cuidado del cabello! – exclamaron Orochimaru y Deidara al mismo tiempo.

- ¡Hum! – añadió el rubio.

- Todos sus deseos son ridículos. – dijo Itachi. – Yo necesito una cita al oftalmólogo.

- ¡Yo necesito ropita, la mía ya está muy usadita! – dijo Konan.

- ¡Necesito que los domingos se reserven para dar una misa en la sucursal sobre el Jashinismo! – pidió Hidan.

- ¡Necesito amor! – exclamó Kisame.

- Ay, wakala. – dijo Kakuzu.

Todos habían pedido su deseo menos Sasori, quien miraba con la vista perdida.

- ¿Y tú, Sasori-san, qué necesitas? – preguntó Kisame, mientras los demás lo miraban con total atención.

El pelirojo se quedó pensando un momento, pasaron aproximadamente treinta segundos hasta que de repente golpeo su puño contra su otra mano.

- ¡Ya sé! – dijo el pelirojo, con su usual inocencia. - ¡Me falta leche, pero que sea semidescremada!

Todos los demás se cayeron atrás al estilo anime.

- ¡Como vas a pedir leche! ¡Eres un tonto, Sasori! – dijo Kakuzu, con los ojos blancos.

- ¡Para eso pides una caja entera! – gritó Orochimaru.

- Mmh, es que… no sé, no se me ocurrió. – respondió el pelirojo.

- ¡Si nos dimos cuenta! – gritaron todos al mismo tiempo.

- ¡Cállense, mediocres materialistas! – gritó Pain.

Todos se callaron.

- ¡Primero: Kisame, nadie nunca te dará amor! – se escucha un llanto desgarrador. - ¡Hidan, tienes que dedicarte a trabajar no a repartir tu estúpida religión! ¡Deidara y Orochimaru, yo me lavo el pelo con agua y aun así esta saludable! ¡Itachi, no es mi culpa que te quedes hasta las tantas en internet, por eso tu vista empeora!

- ¡Me quedo hablando con mi tonto hermano menor! – dijo el azabache. - ¡Es en el único horario que está desocupado!

-¡Eso no me importa!... ¡Zetsu, tienes que aprender a cuidar las plantas solo con agua! ¡Kakuzu, ¿tú crees que no me he dado cuenta que te robas dinero de la caja?!

Kakuzu mira hacia abajo con un aura oscura.

- ¡Tobi, recuerda que no solo has roto las plantas del tonto de Zetsu, sino que también los espejos, los utensilios de cocina!

- Ese no fui yo… - dijo Tobi, adaptando la frase del meme de 'Fragmentado' – Fue Patricia.

- ¡A los únicos que cumpliré el deseo es a Konan y a Sasori!

- ¡¿Por qué a Konan?! – gritaron todos al mismo tiempo.

- Porque yo lo digo y punto. ¿Algún problema? – dijo Pain, mientras sus ojos se ponían rojo.

Todos negaron con la cabeza. En eso Konan abraza a Pain, dándole besos por toda su cara.

- Pirqui yi li digi. – imitó Kakuzu. – Solo es un tacaño.

- Uy si, mira quien lo dice. – dijo Hidan, escuchándolo.

- ¡Cállate Hidan, no me jodas hoy! ¡Cabeza de nube!

- ¡Y tú! ¡Pareciera que tuvieras hemorroides en la cara!

- ¡Pa' que sepas las hemorroides salen en el culo!

- ¡Basta, escuinclos! ¡Me hartaron! ¡Vayan a ver que denuncia hay en vez de estar discutiendo cosas sin sentidos! – ordenó Pain, mientras todos iban a sus respectivas tareas.

Kakuzu dejó el periódico en la mesa de centro, mientras aun peleaba con Hidan. Antes de ir a hacer su trabajo, Orochimaru se devuelve y coge el periódico, curioso por un anuncio.

'¿Problemas económicos, de salud o amor? ¿Sientes que todo lo que haces sale mal? ¿El amor de tu vida no te ama? ¡Tenemos la solución! ¡La vieja Baba Yaga hará tus deseos realidad! ¡Solo debes ir a la siguiente dirección 'Calle Las Viejas Sapas, 666' y cumpliremos tus deseos con total garantía''

Y salía una imagen de una vieja bruja con una bola de vidrio, sonriendo espeluznantemente.

Orochimaru trago saliva mirando hacía todas partes si por alguien lo había pillado mirando ese anuncio. Estaba hace más de diez años enamorado de Itachi, desde que había salido la temporada I de Naruto y estaba completamente desesperado por conseguir su amor.

- ¡Pain! – dijo Orochimaru mientras guardaba el periódico entre el bolsillo trasero de su pantalón. - ¡Necesito hacer algo urgente!

Pain se dio media vuelta mientras fruncía el ceño.

- ¿Qué es algo tan urgente como para abandonar tu miserable trabajo?

Orochimaru dijo lo primero que se le vino a la mente.

- ¡Mi hermano está enfermo!

Todos los Akatsukis se extrañaron, ¿Orochimaru tenía un hermano?

- Pero si Orochimaru-sempai no tiene hermanos. – dijo Tobi.

- ¡Tú qué sabes, tonto! – exclamó el sannin, nervioso. - ¡Son problemas familiares!

- Solo te daré una hora Orochimaru, ni más ni menos. Si te atrasas, verás las consecuencias. – dijo el líder, mientras se crujía los nudillos.

- S-si. – dijo él, por otro lado.

Orochimaru salió prácticamente corriendo de la sucursal, mientras Kisame se paraba en la puerta, Kisame tenía un mal presentimiento, sentía que una persona muy cercana a él corría peligro.

~~~En la cabaña de Baba Yaga~~~

El sannin había caminado aproximadamente veinte minutos para llegar a la inhóspita cabaña de la vieja bruja. Al llegar, se sentía sumamente extraño, hasta un poco arrepentido.

Es que la cabaña era terrorífica y a Orochimaru no le gustaban ese tipo de cosas.

- Es por amor… es para conseguir el amor que tanto he deseado por estos años… - se repetía, juntando valor para entrar.

La cabaña estaba en medio de cualquier lugar, había muchos pastos secos, telas de arañas y muchas cabezas de cabras.

De repente la puerta se abre lentamente, como si supiera que Orochimaru se encontraba afuera.

- ¡Ay qué miedo, Dios mío! – gritó el sannin.

- Puedes pasar… - dijo una voz ronca de mujer vieja.

Orochimaru pasó, mientras un escalofrío recorría su espalda.

- Hola, joven con cara de serpiente… - dijo alguien.

De repente una luz tenue apareció, alumbrando al fondo de la cabaña a un cuerpo. Era una vieja con muchas arrugas, pelo canoso y largo con una grande nariz que la adornaba un lunar.

- Vieja fea, yo no le he dicho que su lunar parece verruga… - pensó Orochimaru.

- Déjame adivinar… - dijo la vieja, mientras su bola de vidrio se alumbraba de un color morado. – Sufres por amor… Mmmh… Estás enamorado de una persona que no te corresponde… y ¡wow! ¡Es guapo! – exclamó la vieja.

- ¡Es mío! – gritó Orochimaru, viendo como en la bola de vidrio aparecía la imagen de Itachi.

- No… no es tuyo… Él no es de nadie en realidad… - Baba yaga abre los ojos abruptamente causando que Orochimaru se hiciera dos pasos hacia atrás, pisando un cadáver de una rata.

- ¡Kyaaaaaaaa! – gritó, entumecido.

- ¡Te tengo la solución! – exclamó la vieja, poniéndose de pie.

- ¡¿Cuál?!

- ¡Francisco, baja! – en eso, aparece un gato completamente negro, con una cicatriz en uno de sus ojos. Parecía realmente viejo y llevaba un pequeño frasco con un líquido color morado alrededor de su cuello.

El gato se posiciono en la falda de Baba Yaga. La vieja saca la poción y se la da a Orochimaru.

- Está poción es sumamente efectiva, en todos los años que he estado estafando… digo ayudando a la gente, siempre ha tenido efecto. Es una poción que difícilmente tenga reversa, por lo que vale la pena el precio también. Lo que tienes que hacer es darle esta poción a tu amado, cuando se la tome se desmayara y al primero que vea a los ojos se enamorará. Tienes que estar pendiente, pues si ve a otra persona cuando despierte, no hay remedio y se enamorara perdidamente… Son cincuenta dólares.

- ¿¡Qué?! – exclamó el sannin, con los ojos blancos.

- Vale la pena, Itachi estará enamorado de por vida.

Orochimaru boto unas lágrimas mientras sacaba con mucha dramatización el dinero de su cartera –en la cartera se ve una foto de Itachi y Sasuke cuando pequeños- y se lo da a la vieja bruja.

Cuando se iba retirando de la cabaña, ve el signo de Jashin-sama.

- …¿Señora?

- Dime.

- ¿Usted es devota de Jashin-sama?

- Que buenos ojos tienes, joven con cara de serpiente… Sí, sigo aquella religión, mi familia entera en realidad… ¡VIVA EL PUTO JASHINISMO! – exclamó haciendo que Orochimaru se asustará aún más.

- Me hizo recordar a alguien en particular… - pensó, mientras en su cabeza aparecía la imagen de Hidan.

~~~Mientras tanto en la sucursal…~~~

Apenas faltaban diez minutos para que se acabara el plazo de que Orochimaru volviera. Todos estaban haciendo sus respectivas tareas.

En eso, en una de las cabinas se escucha un pequeño llanto.

- ¿Qué te pasa, Sasori? – preguntó Itachi.

- Es que… sniff… hay un niño que se le murió su abuelita… sniff… y quiere ver si nosotros podríamos revivirla… sniff… Tal vez podríamos practicarle el Edo Tensei o algo así, ¿no? – decía el pelirojo.

- No seas ridículo Sasori, obviamente es una broma… Aparte es imposible revivir muertos, no confundas la ficción con la realidad. – contestó Itachi.

- Pero… el niño… sniff. – sollozaba aún más el pelirojo.

- ¡Faltan solo cinco minutos para que Orochimaru vuelva! – exclamó Hidan mientras veían el reloj.

- ¡Muajajaja! ¡Me gustaría ver el castigo que le harán! – reía Kakuzu.

- Kakuzu cállate, sino serás tú quien reciba el castigo. – dijo Pain, contabilizando los segundos.

- Kikizi cilliti. – imitó el oriundo de la cascada, por lo bajo.

- Pero Tobi insiste, Orochimaru-sempai no tiene hermano. – dijo el enmascarado, mientras comía una paleta.

- Tal vez sea algunos de sus extraños experimentos, hum. Tal vez hizo que algo mutara o no sé, hum. – decía Deidara, desde la cabina. - ¿Cierto, Sasori?

Sasori se secó los mocos, estuvo en silencio.

- ¿Qué es mutara? – preguntó, haciendo que el rubio se callera atrás al estilo anime.

- Yo opino que deberías cortarle el pelo, Pain. – dijo Hidan, cual diablo.

- O tal vez quemarle todas las fotos de Itachi y Sasuke. – seguía Kakuzu.

Itachi se asusta.

- O tal vez botarle todo el maquillaje. – proseguía Zetsu.

- ¡Ay que malos que son! – exclamó Kisame. - ¡A pesar de que Orochimaru es feo y es malo sentimentalmente, no pueden desearle el mal a alguien! ¡Almas negras!

- Ay no exageres Kisame, reconoce que igual lo odias. – decía Kakuzu.

- ¡Yo no odio a nadie! ¡Yo soy puro amor!

- ¡SEMPAIS FALTAN DOS MINUTOS! – exclamó Tobi.

Poco a poco el aura de Pain se iba oscureciendo, haciendo que los demás retrocedieran.

- Maldito Orochimaru… - decía mientras se crujía los nudillos. – Te haré desear jamás haber nacido.

- CINCO… CUATRO… TRES… DOS… - decían los demás.

- LLEGUEEEEEEEEEEEEÉ. – exclamó alguien, mientras abría la puerta de una patada, haciendo que Zetsu volara por los aires.

- MALDITO OROCHIMARUUUUU. – grito Zetsu, en cámara lenta.

- ¡Tonto! – exclamo Pain. - ¡Llegas tarde y aparte haces todo este escándalo!

- ¡No llegué tarde! ¡Llegué justo a tiempo!

- ¡Tobi ¿Eso es verdad?! – preguntó el líder el enmascarado.

- ¡Si Pain-sama! ¡Orochimaru-sempai llegó justo a tiempo! – respondió Tobi.

Pain suspiro.

- Te salvaste, solo por esta vez inservible. – dijo el líder de la organización entrando a su oficina.

Hubo un silencio ensordecedor.

- ¿Es mi idea o Pain estaba tan aburrido que quería castigar a alguien, hum? – preguntó Deidara.

- No digan tonterías chicos y empiecen a trabajar. – espetó Konan.

.

Orochimaru estaba ideando alguna manera para poder darle la pócima a Itachi. Sabía que el azabache le ganaba en fuerza así que era imposible dársela a la fuerza.

Pero tenía un segundo plan.

Era alrededor de las 7 pm, todos querían cenar por lo tanto Itachi estaba en la cocina laborando. Cuando entra Orochimaru el azabache se le queda mirando con demasiado desprecio.

- I-itachi… - empezó a decir el sannin, cuando justo en ese momento entra Kisame.

- ¿Qué ocurre? – preguntó el oriundo de la niebla. - ¡Ay Orochimaru, ya estás molestando a mi querido mejor amigo! ¡¿No te cansas?!

- ¡No se trata de eso! – se defendió Orochimaru.

- ¿Ah sí? ¡Pues la cara de Itachi dice todo lo contrario!

- ¡Quiero hacer las paces!

En la cocina reino un silencio completo. En eso, entra Deidara. Al notar que todos estaban con una completa tensión dijo:

- ¿Interrumpo algún triángulo amoroso, hum?

- No digas ridiculeces, Deidara. – espetó Itachi, algo ofendido.

Kisame se acerca lentamente a Orochimaru mientras entrecerraba los ojos.

- ¿Estás seguro que quieres hacer las paces, Orochimaru-san?

- Claro que sí, estoy harto que siempre me aparten de los grupos… - espetó el sannin.

- Si estás mintiendo te lo juro por la virgen de Nazaret que jamás te perdonaré. – advirtió Kisame. – Itachi es mi único mejor amigo, así que siempre impediré que alguien le haga daño, ¿me escuchaste?

Deidara se acerca a Itachi.

- ¿Se puede saber qué es lo que está pasando, hum?

- No lo sé… - respondió Itachi. – Kisame, te oyes ridículo.

- ¡Cállate Itachi, déjame escuchar que es lo que tiene que decir Orochimaru! – espetó Kisame, realmente metido en la conversación.

- Bueno… este… yo… Como dije recién, estoy harto de que Itachi tema de mí, porque bueno, yo… tengo solo buenos sentimientos para darle… Este…- Orochimaru saca desde atrás una taza de café. – Le hice este café para conmemorar nuestra amistad.

- No me lo tomaré. – dijo Itachi, sin pensarlo.

- ¡Ay Itachi, que malo eres! – gritó Kisame. - ¡Yo creo que él está diciendo la verdad!

- No seas ridículo, Kisame. No me lo tomaré y punto.

- Si te lo tomarás.

- No.

- Si.

- No.

- ¡Qué sí! ¡Tienes que hacerlo por mí! – gritó Kisame, mientras por segunda vez en la historia de CSI AKATSUKI ponía los ojos del gato con botas.

- No hagas esa cara, Kisame… No seas ridículo. – dijo Itachi, dudando.

- Di que sí, ándale Itachi, por tu mejor amigo…

Los ojos de Kisame cada vez se agrandaban un poco más.

- Porfis…Te lo ruego…

- ¡AGHHH, ESTÁ BIEN! ¡ME TOMARÉ EL MALDITO CAFÉ! - sentenció Itachi, mientras le quitaba el café de las manos a Orochimaru. - ¡Pero conste que no es por ti, Orochimaru! – dijo y acto seguido se tomó el café.

Una alegría tremenda inundo el alma de Orochimaru, quería gritar y todo el asunto, pero no quería que nadie se diera cuenta.

De pronto Itachi dejo la taza de café en el mueble, dos segundos después se empezó a tambalear y cayó a tierra.

- ¡ITACHI! – exclamarón Kisame y Deidara al mismo tiempo.

- ¡HUM! – agregó el rubio.

- ¡Mi plan funcionó! – gritó Orochimaru mientras se iba a tirar hacía Itachi. En ese mismo instante Kisame fue mucho más rápido que él y le pegó una patada en la guata, haciendo que Orochimaru chocara con la puerta de la cocina y rompiera todo lo que había en el paso.

- ¡¿Qué le hiciste a mi amigo?! – exclamó Kisame, con un aura completamente asesina. - ¡Yo confié en ti, sabandija! – decía mientras se crujía los dedos dispuesto a matarlo.

Orochimaru se trató de poner de pie pero no podía. Nunca se imaginó que Kisame tuviera tanta fuerza.

- ¡Kisame, tú no entiendes nada! ¡Tengo que ir hacía Itachi! – gritó Orochimaru.

- ¿¡Qué es lo que está pasando acá?! – exclamó Pain, apareciendo con los demás Akatsukis.

- ¡Pain, Orochimaru le dio algo a Itachi y se desmayó! – explicó Kisame. - ¡Permíteme matarlo!

- ¡Joder, nunca había visto a Kisame tan enojado! – gritó Hidan.

- ¡Sii, Tobi tiene miedo! – sollozaba Tobi, escondiéndose detrás de Zetsu.

- Está poseído. – decía Sasori.

Mientras tanto, Deidara tenía a Itachi en sus rodillas tratando de despertarlo.

- Itachi, hum… despierta… Pain compró Dangos, hum…

- ¡Ni se te ocurra despertarlo, Deidara! ¡Solo me tiene que ver a mí! – gritaba Orochimaru poniéndose de pie.

En cámara lenta y mientras Orochimaru corría hacía Itachi, el azabache poco a poco abría sus ojos, mirando a Deidara.

Orochimaru cae al piso con pose de derrotado.

Itachi al ver a Deidara se sonroja, rápidamente se recompone y se pone de pie.

- ¿Qué te pasa, Itachi, hum? – preguntó Deidara.

- Creo que me he enamorado… - susurró Itachi, mientras jugaba con sus dedos al estilo Hinata.

- ¿Qué, hum?

- De ti, Deidara-sama…

- ¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEÉ? – exclamaron todos, con los ojos completamente blancos.

- ¡Te quierooooooooooo! – gritó Itachi, mientras se abalanzaba hacía Deidara.

- ¡NOOOOOOOOOO, HUUUUUUUUM!

~~~Media hora más tarde…~~~

Luego de ese total fracaso, Pain, Kisame, Tobi y Orochimaru estaban en la oficina del líder preguntándole muchas cosas a este último. Lo habían hasta amarrado y Orochimaru ya le había explicado lo que él había hecho.

- ¡RESPONDE PORQUE LE HICISTE ESO A MI MEJOR AMIGO! – gritó Kisame, hecho furia.

- ¡Todo es tú culpa Orochimaru-sempai, ahora Itachi-sempai está re pegado a Deidara-sempai y yo no puedo estar con él! ¡Jum! – gritó Tobi, haciendo un berrinche como los niños de cinco años.

- ¿Tú sabes cuál es el castigo que se te espera, verdad? – dijo Pain mientras se crujía los nudillos.

Orochimaru bajo la mirada.

- Se suponía… sniff… Que Itachi-san se enamoraría de mí, ¡no del estúpido de Deidara!

- ¡Pero todo esto es tú culpa, Orochimaru! ¡Tienes el alma negra, jamás conocerás lo que es el amor, lo que hiciste es imperdonable! ¡JUSTO CUANDO TE ESTABAMOS DANDO LA OPORTUNIDAD DE HACER LAS PACES! – exclamaba Kisame, mientras algunas lágrimas rodeaban su mejilla.

De repente se escuchan varios utensilios caer.

- ¡Deidara-sama, ¿por qué corres de mí?! – exclamaba Itachi, persiguiendo al rubio.

- ¡Aléjate, Itachi, hum! ¡Das ascoooo!

- ¡JAJAJAJA! – se reían Kakuzu con Hidan.

- A no pues esto se parece a esas novelas venezolanas, esas de las que ve el tonto de Kisame… JaJAJAJAJA. – reía Kakuzu.

- ¡No jodas Kakuzu! ¡Esto es mucho peor! ¡JAJAAJAJ! ¡Quién iba a imaginar que el puto emo se enamoraría! – decía Hidan, apretándose la guata.

- ¡AGHHHHHHHHH! – exaspero Tobi, mientras pateaba el mismo suelo. - ¡ESTOY CELOSO! – Tobi sale de la oficina de Pain a enfrentar a Itachi. - ¡ITACHI, DEJA AHORA MISMO A DEIDARA-SEMPAI! ¡ANTES QUE TE ARREPIENTAS!

Itachi deja de perseguir a Deidara. Se cruza de brazos mirándolo con total desprecio.

- ¿Quién eres tú para ordenarme eso? ¡Ja! ¡No seas ridículo! – respondió Itachi.

- ¡YO SOY EL SUBORDINADO DE DEIDARA-SEMPAI! ¡EL ÚNICO QUE LO PUEDE MOLESTAR DE POR VIDA!

Sasori no entendió.

- ¿Qué es un subordinado? – pero los demás no le respondieron porque estaban muy ocupados viendo la pelea.

- ¡Se supone que ninguno de los dos me tiene que molestar, hum! ¡¿Por qué siempre soy el que tiene más mala suerte, hum?! – gritó Deidara.

Mientras Kisame y Pain escuchaban, el primero sollozaba desconsoladamente.

- No reconozco a Itachi… Todo esto es… Demasiado para mi… - Kisame se hace el desmayado.

- Orochimaru… - murmuró Pain, mientras sus ojos se hacían cada vez más rojo y su aura oscurecía más y más. – Tienes una hora para ir donde la vieja bruja y arreglar el problema que has creado… ¡Kisame, tú lo acompañarás!

Kisame, como si nunca se hubiera desmayado se levanta enérgicamente.

- ¡Todo por mi mejor amigo! – exclamó con un puño al cielo. - ¡Voy a salvarlo de las garras del demonio!

~~~Veinte minutos más tarde…~~~

Kisame salía con total dramatización de la sucursal, mientras era visto por Deidara quien encima tenía a Itachi.

- ¡Tengo todas las esperanzas puesta en ti, hummm! – pensaba el rubio, mientras botaba demasiadas lágrimas.

El espadachín le sube el pulgar arriba dando cuenta que todo estaría bien. Se había puesto el típico traje de policías Akatsukis y en su frente se había escrito 'Itachi'.

Por otro lado estaba Orochimaru quien caminaba con una total aura oscura.

- ¿No piensas que tú también tendrías que ir, Pain? – preguntó Konan, viéndolos irse.

- Yo me quedaré acá, Konan. Itachi en cualquier momento se podría violar a Deidara y el único que puede combatir su fuerza soy yo. – explicó.

- Uy si, el más fuerte. – dijo Kakuzu, con sarcasmo.

- ¿Dijiste algo, Kakuzu?

- No queridísimo y amadísimo líder. – dijo el tesorero de CSI AKATSUKI.

Mientras Orochimaru y Kisame caminaban el espadachín no decía palabra como era común, lo que hacía mucho más incómoda la situación.

- ¿Dónde es la casa de la vieja bruja? – preguntó Kisame, cortante.

- Solo quedan diez minutos… - respondió Orochimaru.

Orochimaru sentía que cada comparado con el trayecto anterior, éste se estaba haciendo más largo. De repente se dio cuenta de que la cabaña de la vieja Baba Yaga, no estaba.

- Espera, Kisame… - dijo Orochimaru, en seco, mientras varias nubes se juntaban y caían gotas de lluvia.

- ¿Qué quieres?

- La cabaña desapareció.

Hubo un silencio ensordecedor.

Y este silencio exploto con un grito de Kisame.

- ¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEÉ? ¡TE APUESTO A QUE SOLO MIENTES!

- ¡No estoy mintiendo, Kisame!

- NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO. – exclamaba el espadachín, con su cara toda deformada.

- ¡MIRA KISAME! – Orochimaru le pasa el anuncio del periódico, donde decía la dirección de la vieja. – YA ESTAMOS ACÁ, NO HAY MÁS NADA. LA CABAÑA DESAPARECIÓ.

Kisame estaba en estado de shock.

De repente se tapa la cara y cae de rodillas al suelo mientras la lluvia se ponía aún más intensa.

- Esto… esto no es posible… - decía llorando.

- Tenemos que decirle a los demás… - dijo Orochimaru.

Kisame suspiro, sacando su Woki Toki del bolsillo. Lo prendió y tomo todo el valor que podía.

- Acá, Sirenitox30… Debo decir que nuestra misión fallo… La cabaña de la individua Baba Yaga ha desaparecido por razones místicas más allá de la razón humana… cambio. – dijo Kisame, con mucho dramatismo.

Mientras tanto en la sucursal, Tobi tenía muy agarrado a Deidara como si fuera bebé, Hidan, Kakuzu y Zetsu sostenían a Itachi que parecía un total poseído y Pain había cogido el Woki Toki.

- ¡NOOOOOOO, ALEJATE ITACHI! ¡SEMPAI ES MIO! – gritaba Tobi mientras le lanzaba floreros y todo lo que pillaba al azabache.

- ¡Tobi, deja de romper mis flores! TONTO – gritaba Zetsu negro, quien sostenía fuertemente a Itachi.

- ¡DEJENME, NECESITO ESTAR CON DEIDARA…! – gritaba Itachi, con una fuerza descomunal.

- ¡NO QUIERO, HUM! – respondía el rubio, abrazando como nunca a Tobi.

- ¡ACÁ LÍDERMORTAL360! ¿¡COMO QUE HA DESAPARECIDO?! ¡SON UNOS INÚTILES! ¡BUSQUEN A ESA TAL BABA YAGA AHORA YA! – gritó Pain, apagando el Woki Toki.

- ¡¿Baba Yaga?! – preguntó Hidan.

- SI, ¿POR QUÉ? – exclamó Pain.

- ¡Porque esa es mi tía!

Todos se quedaron mirando a Hidan estupefactos.

- ¡¿Y PORQUE NO LO DIJISTE ANTES #$%#$"##$! ¡TONTO DE ##$# DESPUÉS DE HABER PERDIDO TODO ESTE #$#$ TIEMPO LO VIENES A DECIR #"#$#$! – gritó Konan, realmente furiosa.

- ¡PERO YO NO SABÍA QUIEN COÑO LE HABÍA DADO ESA POCIMA! ¡LO ÚNICO QUE SÉ ES QUE YO PUEDO REBERTIR LA MAGIA, PERO NECESITO AYUDA DE TODOS! TENEMOS QUE HACER UN EXORSISMO.

En ese momento se escucha una música parecida a la del Conjuro.

- ¡KYAAAAAAA! – gritó Tobi, apretando mucho más a Deidara. - ¡QUE MIEDOOOO!

- ¡Es lo único que puedo hacer, joder! – exclamó Hidan.

- ¡Por fin eres útil en algo! – dijo Kakuzu.

- ¡No me jodas y llevemos a Itachi al sótano!

- ¿Teníamos sótano? – preguntó Sasori, quien estaba en una silla sentado con un vaso de leche admirando todo el espectáculo.

- ¡¿En qué #$%&$# mundo vives?! – exclamó Konan.

De repente, Itachi hace una maniobra hacía atrás, zafándose del agarre de Hidan, Kakuzu y Zetsu.

- ¡No me encontrarán nunca! – gritó mientras se escabullía por una de las puertas.

- ¡OH, NO, HUM! ¡AHORA ITACHI ESTÁ LIBRE, HUM! – gritó Deidara, entrando en pánico.

En eso, se abren las puertas de la sucursal. Era Kisame y Orochimaru quienes venían todos empapados.

- ¡AQUÍ ESTÁS OROCHIGAY, TODO LO QUE ESTÁ PASANDO ES POR TU CULPA! - gritó la parte negra de Zetsu.

- ¡El puto emo se acaba de escapar, necesitamos un plan para atraparlo! – gritó Hidan.

Konan es la que alza la mano.

- ESTÚPIDOS BUENOS PARA NADA #$%&%#, YO TENGO UN #$%&%$# PLAN. – exclamó.

El plan consistía en atraer a Itachi mediante a Deidara, quien supuestamente estaría solo en la sucursal. Deidara tiene que atraer a Itachi hacía el sótano, donde estaría los demás Akatsukis listos para hacer el exorcismo.

- ¡YO NO PIENSO DEJAR SOLO A SEMPAI! – gritó Tobi, apretando mucho más a Deidara.

- No seas tonto, Tobi. Esto es por el bien de la sucursal, así que deja a Deidara ahora ya. – dijo Pain.

- Pero…

- Ahora.

Tobi hace caso y suelta a Deidara, quien se veía que tenía demasiado miedo. En eso se acerca Kisame a tomarle de la mano, con muchas lágrimas en sus ojos.

- No tengas miedo, Deidara. Piensa que todo esto es para un futuro mejor, nosotros como CSI AKATSUKI, no, como amigos, compañeros y hermanos te vamos a estar apoyando. – dijo Kisame.

- Si, hum… lo haré lo mejor posible. – dijo Deidara, tragando saliva.

.

La sucursal estaba a oscuras. Deidara estaba en el living, completamente asustado por la incertidumbre de no saber en dónde estaba Itachi. Sabía que el azabache le ganaba en fuerza, así que lo único que podría hacer, sería correr.

De repente escucha unos ruidos desde la cocina.

Y abruptamente ve que unos ojos rojos se alumbran en el fondo.

- KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA, HUMMMM. – exclamó Deidara, mientras corría rápidamente a la puerta que daba el sótano.

- Serás mío, Deidara. Te lo doy por firmado en notaría. – dijo Itachi, mientras corría atrás del rubio.

- KYAAAAAAAAAAAAAAAA.- gritaba Deidara, mientras corría rápidamente en el pasillo que daba el sótano.

- NO TE ESCAPARÁS. – decía Itachi, con un aura oscura que podría revivir muertos y los ojos completamente rojos.

- ¡Se parece al Kyubi! – gritó Pain, viendo el aura que emanaba el azabache.

Deidara entra al sótano cayendo al piso, mientras Tobi se apresuraba en levantarlo. Al lado de las puertas lo esperaban Kakuzu y Zetsu con una manta blanca.

Cuando Itachi estaba a punto de cruzar la puerta, Kakuzu y Zetsu se apresuran en taparle la cara, haciendo que se cayeran al piso.

- ¡Sujétenlo bien! – gritó Hidan, quien llevaba una manta blanca y su Biblia Jashinista. - ¡Pónganlo en la silla!

Sentaron a Itachi mientras este se removía de acá para allá.

- ¡TIENE DEMASIADA FUERZA! – gritó Kakuzu.

- PAIN #$%&%$# AYUDALOS! – gritó Konan.

Pain va prácticamente corriendo. Saca una cuerda de quien-sabe-donde y amarra a Itachi.

La escena se parecía demasiado a la del Conjuro.

- ¡Pain-sama! ¿¡Esa cuerda es mía?! – exclamó Tobi.

- ERA TUYA. – espetó el líder.

- AYUDAAAAAAAAAAA, KISAMEEEEEEEEEEEEE. – gritaba Itachi, mientras se removía en la silla.

- Lo siento amigo… - sollozaba. – Todo esto es por tu bien…

En eso Hidan abre su Biblia, tenía un líquido viscoso en uno frasco. Se lo lanza con una rama de ruda.

- ALELILUYAAAAAAAAAAAAA… KATATAAAAAAA…. LOLOLOOOOOOOOOOO. – empezó a cantar sus cantos gregorianos, haciendo que Itachi se removiera mucho más.

- NOOOOOOOOOOOOOO, NOOOOOOOOOOOOO. – gritaba Itachi.

De repente se queda callado, mientras una sombra negra salía de su cuerpo.

- Ya está sanado. – dijo Hidan, cayendo de rodillas. – Al fin…

Kisame es el primero en ir a ver a su mejor amigo.

- ¡Itachi! ¡Itachi! – decía, mientras le quitaba la manta blanca. – Amigo, querido amigo…- sollozando.

- ¡Al fin se terminó todo! – grito Tobi, mientras abrazaba fuertemente a Deidara. - ¡Ahora sempai es solo mío!

- ¡Cállate, Tobi, hum! ¡No soy de nadie! – exclamó Deidara.

En eso Kisame toma a Itachi cual bebé. Itachi poco a poco abre los ojos.

- ¿Qué ocurrió? – preguntó mientras una rayo de sol alumbraba su cara.

- No ha ocurrido nada… - susurró Kisame. – Todo estará bien…

- Kisame… te oyes ridículo. – dijo Itachi, mientras cerraba sus ojos y se desmayaba.

- No te preocupes, Kisame. – dijo Hidan. – Está cansado, sus energías fueron totalmente absorbidas.

Mientras tanto Pain se acercaba con un aura extremadamente oscura a Orochimaru, mientras se crujían los nudillos.

- Esto… lo pagarás… muy… caro… - susurraba el líder de la organización.

- KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA.

Fin.

N/A: Jajaja, inspiración total al escribir este capítulo xD

¡Espero que les haya gustado :3!

¡Muchas gracias a: Julymap, Tobi Uchiha-chan, Noelia544, Ivis, danielapmatute! ¡Gracias por seguir acá!

Próximo conti dedicado a: Mila Rand 3