Hola! Disculpen por no actualizar la semana pasada, estaba ocupada con la sorpresa :3

Espero que les guste este capitulo, recuerden que la historia no me pertenece, le pertenece a Hitokun, sin saben algo de ingles no duden dejar un comentario a la historia original llamada "Practicality and Love" estoy segura que le agradara

Disculpen las faltas de ortografia, los dejo leer :3


"Ah...maldita sea..." Kumiko extendió su palma fuera del techo de la estación que la cubria. Gotas de lluvia caían sobre su mano, mojándola al instante, y desvanecía sus esperanzas de llegar decente el día de hoy a la escuela.

"Olvidaste tu paraguas, ¿verdad?"

Kumiko embozo una sonrisa al sutil regaño de esa voz. Sabia que solo había una persona que una reprimenda podría considerarse todo un honor. Volteando, la interprete de eufonio le dedico una sonrisa infantil.

"De todos modos, sabia que tu traerias uno Reina"

"¿Y que hubiera pasado si no tuviera? Estarías empapada antes de empezar las clases, Kumiko..." negando con la cabeza, Reina se acerco a Kumiko para pararse junto a ella detrás de la linea amarilla. Efectivamente la trompetista traía un paraguas morado claro en la mano, su mochila en el mismo hombro, y en la otra, como siempre, su caso de trompeta.

"Jeje...bueno, el pronostico de hoy decía que había un 60% de probabilidad de lluvia. Siempre estas preparada, así que sabia que podía contar contigo" Kumiko se balanceo ligeramente sobre sus talones tímidamente mientras miraba sus pies. Ella realmente no tenia excusa hoy, se le había olvidado en en ultimo segundo. Después de todo, estaba mas preocupada en meterse un pan tostado a la boca antes de salir corriendo por la puerta.

"Puedes contar conmigo..." suspiro Reina "Pero no hagas que me preocupe demasiado por ti, ¿vale?" la trompetista tenia una mirada preocupada, pero en sus labios se encontraba una sonrisa dulce.

"Esta bien..." Kumiko se apago cuando el anuncio del tren sonó por encima.

Estaba agradecida de que Reina fuera tan afectuosa, que Reina le diera un trato especial. Kumiko se sintió un poco traviesa cuando se inclino hacia Reina repentinamente, susurrando al oído de la chica mientras bromeaba "¿Pero ni siquiera estas un poco feliz de que puedas compartir un paraguas conmigo?"

La alegría juguetona en la voz de la chica mas alta hizo que Reina se sintiera liviana y mareada. Un agradable escalofrío recorrió su cuerpo y se mordió su labio para detener la curva que se formaba con su boca que expondría lo feliz que se encontraba realmente.

"Definitivamente lo estoy"

La replica de Reina fue sincera y directa, haciendo que los ojos de Kumiko se ensancharan de sorpresa. Ella no vio la vergüenza que pensó que tendría.

"Así que asegúrate de no caminar hoy a casa con nadie mas..." Reina miro directamente a los ojos de Kumiko, su tono tan serio como diabólico. Dio un paso en el espacio personal de Kumiko, sus ojos de dilataban mientras sonreía."¿Entendido?"

Reina puntuó su llamada con un tirón bien sincronizado de la mano de Kumiko, acercando a la chica a solo unos centímetros de distancia de ella. Kumiko se encontraba lo suficientemente cerca para ver lo largas que eran las pestañas de Reina, lo suficientemente cerca para ver que sus pupilas estaban dilatadas, estaban lo suficientemente cerca para estarse besando, lo único que las detenía era la autocontrol de Reina.

Reina se separo de repente, satisfecha con el efecto deseado mientras vislumbraba el sonrojo reveledor en la cara de Kumiko.

Kumiko desvío la mirada rápidamente, el sonrojo fue mayor sabiendo que su broma se le habían volteado.

"No lo haré. De todo modos, siempre caminamos a casa juntas" Su corazón se encontraba palpitando fuertemente por la forma en que Reina había sonado, tan posesiva. Eso, la hizo estremecerse por la emoción, amando como los bordes de su broma coqueta empezaban a desvanecerse.

Poco a poco comenzó a entender porque sen encontraba tan atraída hacia Reina, pero estaba lejos de etiquetarlo como 'amor'.


A la hora del almuerzo Kousaka Reina fue la primera en salir del aula como siempre, pero a diferencia del día anterior, comenzó a vagar por el pasillo. Se detuvo junto a la ventana mientras esperaba a que pasará la multitud del almuerzo. Apoyándose en el alféizar de la ventana, miro furtivamente algunas veces a través de la puerta abierta del aula que se encontraba frente a ella, era la de Kumiko. Estaba tratando de ser casual con sus intenciones, pretendiendo estar interesada en su teléfono.

Ella periódicamente levantaba su vista para notar cuando Kumiko la viera.

La interprete de eufonio estaba hablando con Hazuki y Midori, riéndose de cualquier broma que alguien acababa de decir. Reina sonrió al verla, no pudo evitarlo. Las expresiones de Kumiko eran una delicia, especialmente cuando estas fueron sinceras.

Cuando Reina levantó la mirada una vez mas, Kumiko repentinamente dirigió su vista hacia la puerta. Sus ojos se encontraron y la expresión de la chica mas alta cambio de inmediato. Una amplia sonrisa se extendió por su rostro y se apresuro a recoger sus cosas. Tímidamente y en tono de disculpa, mumuro algo a sus amigas antes de dirigirse hacia Reina.

Trotando hacia el pasillo, Kumiko esquivo a algunos estudiantes antes de llegar al lugar donde se encontraba Reina junto a la ventaba. Ella abrazo una pequeño objeto envuelto en tela, el cual se trataba de su almuerzo.

"Hola" le mostró a la chica una sonrisa tímida, sintiéndose ridícula. Era muy ridículo estar feliz por ver a Reina esperándola

Dejando su teléfono de lado, Reina imito la expresión de Kumiko, sus ojos brillando

"Hola"

Hubo una breve pausa después del intercambio antes que las dos chicas estallaran a carcajadas..

"Entonces...¿tienes algún plan para el almuerzo Kumiko?" Reina se apoyo en el afeixar nuevamente planeando la pregunta casualmente, mientras actuaba desinteresada.

Kumiko se río, amando lo linda que podría ser la trompetista a veces. Era justo como la vez en que Reina le pregunto sobre el festival de fuegos artificiales. Fue la misma indiferencia que le dijo a Kumiko que estaba simplemente avergonzada.

Imitando a Reina, apoyándose en la ventana, Kumiko se balanceo ligeramente, golpeando el brazo de la otra chica "Si, si tengo"

Reina la miro, sus cejas se entrelazaron en confusión, tratando de ocultar su decepción "Oh, ¿en serio?"

"Por supuesto, es estar contigo" Kumiko sonrió cuando la sonrisa se estableció en la cara de Reina.

Reina se burló mientras luchaba contra la sonrisa contagiosa, agarrando la mano de Kumiko mientras se alejaba de la ventana. Jalo a la morena esquivando a los estudiantes a través de la multitud "Sabes, eres realmente la peor"

Kumiko solo sonrió en respiesta, dejando que Reina la arrastrara por los pasillos.

No paso mucho tiempo antes de que llegaran a los pisos superiores, siempre la mayoría de los estudiantes se amontonaban en sus salones o en la cafetería.

"Trajiste tu almuerzo, ¿verdad?" pregunto Reina mientras continuaba subiendo, la mano de Kumiko se entrelazo con la de ella.

"Si. Mi mamá hizo mi favorito. También me preparó tortilla de huevo y verduras" Kumiko tarareo con una voz melódica mientras pensaba en su almuerzo. Volviendo a la realidad, estaba desconcertada por la forma en que se fórmula la pregunta. Reina estaba extrañamente con las manos vacías y definitivamente se dirigían a su lugar habitual en el techo en donde comían. "¿Por que preguntas?"

Reina continuó en silencio antes de contestar. Habían llegado al piso superior ahora, llegando a la escalera aislada del puente que conectaba a los dos edificios. La trompetista se detuvo en la pequeña plataforma, dándose la vuelta para mirar a la otra chica.

"Comparte tu almuerzo conmigo, Kumiko"

Dijo por fin, con su cara siempre estoica, muy Reina. Su pedido sonaba muy natural pero...aun tan extraño.

"¿Eh?" Kumiko se detuvo, preguntándose si ella había escuchado correctamente. "Reina...eso es un poco extraño, ¿no? Incluso viniendo de ti..." se río nerviosamente, sin saber a donde se dirigía esta conversación

Como había hecho anteriormente, Reina aparto la mirada de repente, rompiendo contacto visual mientras hablaba, "Pense que querías entender mi amor... seria bueno vincularse...con un almuerzo casero..." Reina callo, sintiéndose muy estúpida al permitir que esas palabras salieran de su boca, pero aun así mantuvo su fachada.

"Jaja...Reina, no estoy segura de que así es como funciona...hemos compartido almuerzo antes de que te me confesaras" Kumiko dijo jugueteando con su almuerzo tímidamente, sin querer herir el orgullo de la trompetista.

Desviando la mirada de Kumiko por mas tiempo, un débil rubor coloreo las mejillas de Reina. Su voz era suave.

"Lo se, no es la situación ideal, es solo que...olvide mi almuerzo"

Kumiko escuchó atentamente, su curiosidad desperto al ver la deliciosa angustia en la cara de su amiga.

"Iba a traer el almuerzo para las dos, pero lo olvide en la cocina" la voz de Reina era tan pequeña y diferente a ella, haciendo que Kumiko zumbara con deleite.

El corazón de Kumiko se hincho ante la admisión, llenándola de sentimientos conflictivos. No sabia si golpear a Reina en la cabeza, consolarla o molestarla sin fin. Fue una difícil decisión. Sonriendo, ella decidió lo ultimo.

"Oh, así que supongo que la siempre preparada Kousaka Reina puede ser humana a veces también" Kumiko le dio un codazo a Reina juguetonamente , dando vueltas alrededor de la chica mientras trataba de capturar este momento en todos sus ángulos. Justo esta mañana, Reina estaba regañándola por haber olvidado su paraguas, pero parecía que Kumiko no era la única con el cerebro disperso.

La cara de Reina continuo de un color rojo oscuro y se movió para evitar la sonrisa implacable de Kumiko "Yo...no es como si lo hubiera planeado o algo así...solo hice comida de mas, pero ahora estoy sin almuerzo...y olvide mi cartera también..." agregó Reina a esta última parte avergonzada de que estuviera tan distraída el día de hoy.

Teniendo compasión de la trompetista, Kumiko sonrió suavemente, su simpatía se desbordo. Se inclino levemente mientras acariciaba la cabeza de Reina "Reina, compartirse mi almuerzo contigo si compartes tu paraguas conmigo mas tarde"

Reina levanto la vista, abrumada por la hermosa franqueza en los ojos de Kumiko.

La atmósfera cambio de repente, de lo trivial y jugueton se convirtió en algo mas íntimo.

Reina pronunció un suave agradecimiento que fue interrumpido por un leve jadeo cuando la chica mas alta de repente la abrazo.

"Kumiko..."

Kumiko sostuvo a Reina con fuerza, desesperadamente y disculpándose. Sus palabras fueron amortiguadas por el cabello de la chica mas baja, pero las había dicho lo suficientemente fuerte como para hacer que el corazón de Reina palpitara como loco.

"Lo siento por burlarme Reina. Realmente me gustaría probar tu comida. Asegúrate de no olvidarla la próxima vez, ¿de acuerdo?" Su voz con el tiempo perdió su alegría, un tono serio tomo su lugar al terminar.

Reina asintió con la cabeza contra el hombro de Kumiko, apretando sus brazos alrededor de la espalda de su amiga mientras agarraba el delgado uniforme en sus puños.

El abrazo duro unos largos minutos antes de que alejaran, el estado de animo abruptamente volviendo a la normalidad. Kumiko dejo escapar un suspiro mientras miraba por la ventanilla de la puerta.

"Ah...realmente esta empezando a llover afuera. Creo que comeremos por hoy aquí" Kumiko hizo un puchero mientras miraba el repentino aguacero que oscurecía el concreto y cubría el cielo en una bruma de lluvia.

Alejándose de las puertas, Kumiko y Reina se sentaron en la plataforma superior de la escalera, alisando sus faldas mientras se sentaban una a lado de otra.

Kumiko abrió su almuerzo, la comida casi se desbordaba cuando quito la tapa "Uwah...mi madre realmente se excedió hoy...no hay manera de que pueda terminar esto..."

Reina miro la colorida comida con envidia, su boca comenzó a salivar al sentir el olor a comida frita en el aire.

Tomando sus palillos, Kumiko miro a Reina "¿Tienes hambre?"

Reina negó con la cabeza, sonriendo cortésmente. "No, estoy bien. Adelante Kumiko, estaré bien con lo que sobre"

"¿Estas segura?"

De repente, un gruñido se escucho en tono bajo entre las dos chicas. Kumiko parpadeo cuando vio que el color de la cara de Reina cambiaba de un pálido a un rosa claro.

"Ejem" Reina se aclaro la garganta, fingiendo que su estomago no se limito a gritar en protesta por su intento de sonar genial.

Sonriendo, Kumiko tomo el trono mas grande de carne asada, llevándolo hasta los labios de Reina "Toma, voy empezar a darte un pieza grande. No quiero que te desmayes"

Sonrojándose de nuevo, Reina acepto la ofrenda de Kumiko sin protesta. Ella mordió la carne, diciendo un intento de gracias mientras masticaba.

Kumiko se río ante el intento amortiguado de la trompetista de expresar su gratitud, sus propias mejillas ruborizadas como si no pudiera evitar pensar que Reina es realmente linda.


La hora del almuerzo termino y las clases pasaron lentamente. Incluso las dos horas de practica parecían demasiado lentas el día de hoy. Kumiko no estaba segura, pero pensó que tenía que ver con tener algo que esperar después de la escuela. Ella amaba los días lluviosos, pero hoy fue especial. No era frecuente que hiciera planes con Reina para cosas tan triviales. A pesar de que se veían todos los días, el día de hoy la ponía especialmente incomoda estar separada de la trompetista incluso por unas pocas horas.

Kumiko lo encontró inquietantemente emocionante.

Suspirando, la intérprete de eufonio se mantuvo en ese estado de excitación mientras calmaba su respiración. Hacia calor y sentía un hormigueo que la hacia sentir agradecida de que sus aburridos días de escuela fueran mas emocionantes.

Sin embargo, Kumiko se atraganto con una repentina sensación que broto dentro de ella. Estaba empujando e intentando desplazar su atelacion, convirtiéndola en una especie de aprensión. Cuando el recuerdo regreso, los labios de Kumiko se presionaron en una delgada linea, su frente arrugada con desprecio. Fue casi prudente cuando pensó en lo que sucedió después de la practica de la banda. Todavía podía recordar la sonrisa de disculpa que Reina le dio rápidamente antes de seguir a Taki-sensei a la oficina de la facultad. El rostro de la trompetista se encontraba manchado con el rubor en sus mejillas que se encendió mientras hablaba con el maestro. Hizo que la cara de Reina enrojeciera e incluso desde lejos donde Kumiko solo veía el intercambio, supo que la trompetista se encontraba nerviosa mas allá de lo que creía.

Negando con la cabeza, Kumiko se obligo a quitar esa imagen. Desesperada, busco en sus bolsillos su teléfono, revisando sus mensajes nuevamente.

No hay mensajes nuevos.

Leyendo el ultimo mensaje de Reina por décima vez, Kumiko dejo escapar un suspiro de frustración. Pensó que, dado que ya había esperado todo el día, otros 30 minutos no marcarían la diferencia. Sin embargo...eso es lo que pensó Kumiko cuando recibió el mensaje de Reina...hace mas de una hora. Ahora, Kumiko todavía estaba esperando obedientemente junto a los casilleros de los zapatos, mirando hacia el patio de la escuela. Vio como la lluvia caía tan violentamente como se esperaba en la temporada de tifones.

Kumiko echo otro vistazo a su teléfono, pero aun así...seguía el mismo mensaje. Sus ojos pasando por la pantalla. La chica decepcionada se sintió molesta.

'Kumiko, lo siento mucho. Esto podría tomar un tiempo, Taki-sensei me pidió que me quedara mas tiempo para resolver algunos problemas con la lista de instrumentos.

Lo siento mucho. Por favor te puedes ir. No quiero hacerte esperar

Puedes tomar mi paraguas.

Es el morado que se encuentra fuera del salón de música.'

"Estúpida Reina..." Kumiko hizo un puchero mientras agarraba su teléfono contra su pecho 'No hay forma de que pueda tomar tu paraguas e irme sin ti..." agachándose mientras se apoyaba en la fila de casilleros, Kumiko se pregunto porque se sentía tan incomoda. Ella abrazo su mochila al pecho, le dolía el corazón ante la idea de que la trompetista fuera tan desinteresada. Sabia que Reina se sentía mal y sabía que no se podía evitar.

Mirando hacia el patio, Kumiko observo la lluvia caer violentamente, haciendo que charcos se acumulaban sobre el concreto. El sonido de la lluvia era constante y ensordecedor, amortiguando los pensamientos que molestaban a su conciencia. Fue relajante y pronto, la interprete de eufonio sintió que se calmaba..

Una cosa estaba clara en su mente. Ella todavía estaba molesta con Reina por no cumplir su promesa

Kumiko sabia que era infantil por su parte sentirse así. Incluso cuando dejo que la idea envenenara sus pensamientos, no podía negar la verdad. No era culpa de Reina, pero solo verla con Taki-sensei hizo que Kumiko se encendiera de celos.

Con resentimiento..

Honestamente, ella no creía que Reina hubiera terminado con su enamoramiento con el asesor de la banda. Ella vio la forma en que la chica lo halababa antes, poniéndose nerviosa y actuando de forma tan extraña solo por hablar con el. Fue frustrante e inquietante y, sobre todo, molesto. Mordiéndose el labio, Kumiko dejó escapar otro suspiro, bastante ruidoso esta vez, irrumpiendo por un gemido de exasperación.

"Eres una mentirosa..."

"¿Kumiko?"

"¡U-Uwah!" Kumiko salto ante la voz inesperada, torpemente mientras se giraba para mirar a la persona que acababa de dirigirse a ella. Ella casi deja caer su mochila, sosteniendola torpemente con ambas manos mientras miraba una cara preocupada.

"¿Estas...bien?, pareces un poco fuera de si..."

"Si, estoy bien Shuuichi" Suspirando, Kumiko se enderezó, reajustando su mochila mientras se la colocaba en un hombro. Mirando hacia arriba, ella le dirigió una mirada de cuestionamiento. "¿Que haces aun aquí? Todos se han ido ya a casa, ¿no es cierto?"

"Bueno, aun estas aqui, ¿no?, ¿No debería estar haciéndote la misma pregunta?" Shuuichi evitó los ojos de Kumiko, rascándose la cara torpemente mientras murmuraba las palabras anteriores.

Kumiko frunció el ceño ante esa falta de respuesta "Lo que digas..." volvió a mirar la lluvia, su corazón se hundió cuando vio que el aguacero empeoraba.

La lluvia lleno el silencio. Shuuichi miro la espalda de Kumiko, agarrando su paraguas con fuerza mientras reunía el coraje. Había algo raro en Kumiko y lo noto aún mas después de verla en el techo con Reina. Le molestaba demasiado.

"Kumiko..."

"¿Hmm?" respondió Kumiko sin volverse hacía él.

"¿Estas realmente bien? No quiero molestarte, pero pareces...uhm...no se..." Shuuichi se pago y Kumiko se volvió para pedirle que continuara.

Ella lo miro, irritada, preguntándose por que era tan molestamente torpe con ella en estos días. La forma en que su cara se sonrojaba por la vergüenza, la forma en que su voz temblaba a veces cuando hablaba...le recordó a...los ojos de Kumiko se agrandaron mientras dibujaba el paralelo parecido.

Reina.

Apretando su mandíbula, Kumiko lo odio. Recordó el comportamiento de Reina frente a Taki-sensei y ver Shuuichi así lo hizo todo mucho peor. Sabia que le gustaba y sabia que a Reina le gustaba Taki-sensei de la misma manera. Fue solo otra cruel reiteración.

"Tu...pareces triste"

Kumiko fue sacada de sus pensamientos cuando Shuuichi término su frase. Ella lo miro, parpadeo confundida, su mirada se suavizó de repente.

"¿Q-que quieres decir?"

"Bueno, es solo esta sensación que tengo cuando te veo, Kumiko. A veces, incluso cuando sonríes y te ríes, hay algo que es...triste" Shuuichi hizo contacto visual con Kumiko ahora, sus pálidos ojos dorados brillaban con genuina preocupación.

"Yo..." Kumiko trago, sintiendo sus frustraciones crecer. "No es eso" ella forzó una sonrisa, pero sus cejas se mantuvieron fruncidas, convirtiendo su expresión en una mueca.

"¿Quieres hablar acerca de ello?" las palabras de Shuuichi fueron suaves, pero la forma en que lo dijo hizo que Kumiko sintiera que podía confiar en el. Vio a su mejor amigo, el chico que vivía en el mismo edificio desde que eran niños.

"Se que no hemos hablado mucho últimamente, pero siempre estoy aquí si necesitas algo"

Kumiko parpadeo ante esa declaración. ¿Realmente no había hablado en mucho tiempo? ¿A que se debía eso? No era como si fuera una persona diferente solo porque ahora le gustaba. Tsukamoto Shuuichi seguía siendo ese niño tonto con un gran corazón el cual siempre había sido tan considerado.

Abriendo la boca para decir algo, Kumiko se sintió incómoda. De repente se dio cuenta de algo importante ¿Eso era lo mismo con ella y Reina? Incluso se dijo a si misma que había aceptado la obsesión de Reina con Taki-sensei, simplemente estaba feliz de estar al lado de la otra chica sin importar nada. Repentinas acusaciones rebotaron alrededor de su cabeza.

¿Por qué las cosas eran diferentes ahora?

Debe haber sido la confesión de Reina. Dijo que quería entender su amor, pero ¿como podría ella cuando ni siquiera sabia lo que significaba el amor?

Reina queria que comenzaran a salir, pero a ella le gustaba Taki-sensei. Todo era tan confuso, pero Kumiko sabia que no estaba cómoda con eso. Su obsesión con Reina y sus celos hacia Taki-sensei...no era nuevo, pero parecía haber escalado hasta un punto sin retorno. Era un sentimiento feo y retorcido, lo que hacia que Kumiko fuera mezquina, celosa y no deseara confiar ciegamente en Reina como lo hacia antes.

Pero Reina seguía siendo Reina, ¿no?

No había manera de que pudiera contarle algo a Shuuichi, porque ni siquiera ella lo entendía.

"Yo..." Kumiko comenzó de nuevo, pero sabia que esto era demasiado personal. Sus ojos se suavizaron y una suave sonrisa se extendió por su rostro. "No estoy lista para hablar de eso, pero...gracias"

Shuuichi lucho por ocultar su sonrojo al ver la genuina gratitud de Kumiko. Parpadeo mientras pasaba una mano por su pelo, riendo tímidamente "Jaja...no, por supuesto. Entiendo. Pero si alguna vez necesitas a alguien con quien hablar...todavía vivo en el mismo edificio que tu"

"¡No lo he olvidado!" Kumiko se río un poco, sintiéndose un poco mejor después de ver cuanto le importaba al chico "Pero gracias, Shuuichi. Es bueno saber que algunas cosas nunca cambian"

"¿Huh? ¿Que quieres decir con eso?"

"No, no es nada" Negando con la cabeza, Kumiko sonrió de nuevo. Ella dejo escapar otro suspiro, sintiéndose mas ligera. Con su mente un poco menos nublada, Kumiko saco su teléfono y miro la pantalla con los mensajes aun sin cambios. Se sentía un poco menos enojada y tal vez incluso un poco culpable por se tan infantil.

"Bueno, esta bien...si tu lo dices" Shuuichi no entendió porque el humor de Kumiko se aligeró tan repentinamente, pero no iba a quejarse. El sonrió, contento de que la chica finalmente se deshiciera de esa miserable mirada ceñuda. Mirando hacia abajo, noto que las manos de Kumiko se encontraban vacías, un pensamiento cruzo su mente.

"¿Olvidaste tu paraguas?"

Kumiko salto un poco ante la pregunta, recordando por qué estaba esperando en primer lugar. Había olvidado su paraguas esta mañana y eso fue lo que inicio todo este lío de emociones.

"Yo...si, lo hice"

Frotándose la parte de atrás de su cuello mientras miraba a cualquier parte menos a Kumiko, Shuuichi le hizo una seña a su paraguas "Entonces, caminemos juntos a casa Kumiko"

Todavía mirando a su teléfono, Kumiko dudó. Miro a Shuuichi, aun decidiendo que debía hacer. Observando una vez mas a su pantalla, Kumiko respiro profundamente.

"Por supuesto" Kumiko sonrió, sintiéndose culpable de dejar a Reina, pero también sintiéndose culpable por tomar la bondad de Shuuichi tan gustosamente.

Mientras Shuuichi se cambiaba los zapatos, Kumiko escribía un mensaje con su telefono. Presiono la tecla de enviar con su corazón pesado, echando una mirada de soslayo al pasillo, aun esperando que Reina apareciera en cualquier momento. Miro fijamente el pasillo vacío, apretando la mandíbula para detener la oleada de emoción que se sentía completamente inapropiada.

"¿Estas lista Kumiko?"

"S-si, lo siento" retirando de mala gana su mirada del pasillo, Kumiko se volvió hacia Shuuichi. Teniendo ya un paraguas abierto y un espacio vacío a su lado derecho.

Forzando una sonrisa, Kumiko troto, permaneciendo al lado del chico tan cerca como las normas sociales lo permitían. Caminaron uno al lado del otro bajo la lluvia, Shuuichi se tenso por la proximidad entre ellos.. Kumiko, por otro lado estaba distraída con sus pensamientos, preguntándose si debió haber esperado mas tiempo. Quería ver a Reina, pero decidió que irse a casa con Shuuichi era probablemente la opción mas práctica.


Aqui esta la actualizacion!

Los que me siguen en face supongo que ya saben de que trataba la sorpresa xD

Es la segunda pelicula recopilatoria de Hibike! Euphonium donde vemos un poco mas de la vida de Tanaka Asuka y los pensamientos conflictivos que tiene Kumiko hacia su senpai.

Este proyecto es uno de los mas grandes que he hecho en cuestion al subtitulaje al igual que mi compañero que hizo la traduccion, es la primera vez que traduce algo, asi que no sean duros con nosostros y espero que les guste.

Por otro lado espero que les haya gustado este capitulo, comenten me animan a seguir aunque no lo crean :3

Eso es todo chico, nos leemos el proximo miercoles sin falta

Panda2501