He vuelto! como dije anteriormente en el capitulo de otra historia que subí empezare nuevamente a publicar los capítulos de los fanfic's los miércoles :D

Y pos aqui esta otro y recuerden que la historia no me pertenece, le pertenece a Hitokun, yo solo le pedí permiso para traducirla, si conocen una que otra palabra en ingles no duden en dejarle un comentario a la historia original llamada "Practicality and Love"

Por el momento les dejo leer, disculpen si hay fallas ortograficas, segun yo lo revise pero siempre se te puede pasar y uno ni en cuenta xD


El lunes por la mañana se convirtió en uno muy incómodo ya que Shuuichi cometió el mayor error de su vida. Bueno, eso sería demasiado exagerado, pero se sintió bastante estúpido por ponerse en una situación tan delicada.

Después de todo, ¿Cómo podría haber sabido que Kumiko y Kousaka tenían…un caos? O eso es lo que a él le pareció. No era la primera vez que iba en el tren con ellas a la escuela, pero era la primera vez que era tan incómodo. Ahora todo tenía sentido para él. Había pasado junto a ellas la otra noche y estaban actuando de forma extraña en ese entonces. No era de extrañar que Kumiko se encontrara tan aturdida cuando la vio en el ascensor.

Shuuichi dejo que el balanceo del tren se llevara sus pensamientos, calmando sus reflexiones erráticas. El trombonista continúo recordando los eventos de esa noche, tratando de darle sentido a todo. Sin embargo, se quedó en blanco, incapaz de concentrarse en nada más que la mediocre de Kumiko a su lado. Temprano, el tren estaba en calma, permitiendo que tres estudiantes de preparatoria pudieran estar sentados juntos, con Kumiko sentada entre Reina y Shuuichi. Había una tensión en el aire entre ellos, incluso más sofocante que de costumbre.

Definitivamente no era algo nuevo, pero al trombonista le molestaba. Sabía que había algo en esa relación que era…íntimo. Sabía que la amistad de Kumiko con Kousaka era diferente de la que el compartía con ella. Los amigos de la infancia era una cosa, pero Shuuichi comparo la atracción que sentía hacia Kumiko cuando era niña como algo más cercano al… amor a primera vista. Cuando era niño con un amor imposible y no correspondido, sabia como era eso.

"A-así que…estoy ansioso por otra práctica junto a la banda. Creo que finalmente tengo cubierto perfectamente la parte difícil de la pieza" Shuuichi se rio tímidamente mientras miraba a Kumiko y luego a Reina.

Había una expresión solemne en sus caras, una especie de evitación mutua tímida a pesar que estaban sentadas a lado de la otra.

Shuuichi lo intento de nuevo, buscando es sus pensamientos una pregunta esta vez. Esperaba que esta disipara la incomodidad. No fue fácil perderse en esta espesa atmosfera durante 20 minutos.

"Kumiko, ¿cómo van las cosas para ti?"

Kumiko se estremeció ante el sonido de su nombre, levantando la vista con una expresión cansada en su rostro "¿Ah? Es lo mismo que siempre" Sus ojos dorados estaban opacos, vidriosos por falta de concentración. Su pregunta si fue respondida, pero Shuuichi sabía que su amiga se encontraba perdida en sus pensamientos.

"Ah, vale" Shuuichi se removió en su asiento por unos segundos, dejando que sus ojos se movieran rápidamente alrededor del vagón del tren. Estaba buscando algo, cualquier cosa para salvarlo de esta tensión tan incómoda.

Sus ojos se agrandaron cuando vio el uniforme de su escuela y una cabeza con cabello rubio y puntiagudo. Shuuichi casi grito de triunfo cuando reconoció a su senpai de su sección. Se levantó bruscamente, llamando la atención de Kumiko y Reina.

"Creo que veo a Noguchi-senpai allá. Tengo que hablar con el sobre algo, así que las veré más tarde en la escuela, Kumiko…Kousaka" Mirando a Kumiko y mirando brevemente a Reina, Shuuichi se disculpó.

Las dos chicas vieron como el trombonista se dirigía con entusiasmo hacia el final del vagón, entablando una conversación con uno de los chicos más atractivos de su club. Por unos segundos más, continuaron observando al joven.

Ahora estaban solas en un extremo del tren, la tensión se hacía más espesa para bloquear el sonido de los ruidosos pasajeros a su alrededor.

"Reina…"

Una pausa.

La trompetita miro cautelosamente, estudiando el perfil de Kumiko. La morena seguía mirando al frente, evitando los ojos de Reina. Su rostro era hosco, ligeramente demacrado. Parecía que ella no había estado durmiendo bien. No habían hablado mucho desde…esa noche. Se intercambiaron mensajes escasos, lo que les permitía evitar el tema por completo.

La mano de Kumiko lentamente avanzo hacia a la de Reina, entrelazando sus dedos con los delicados dedos de la trompetista. Ella los apretó con fuerza, agarrando la mano de Reina desesperadamente, intentando de reunir el coraje para decir lo que necesitaba decir.

"Reina, tenemos que hablar"

Tragando con fuerza, Reina asintió. Reajusto el agarre de Kumiko, haciendo que su propia mano quedara encima de la intérprete de eufonio.

"Lo sé"

El tren continuo rechinado contra las vías, ligeros golpes que empujaban a sus pasajeros. Mientras tanto, Kumiko y Reina se sentaron en silencio camino a la escuela, con sus manos juntas.


"Oumae-chan…" Asuka dejó escapar un profundo suspiro. "Eres realmente terrible hoy. Y me refiero al peor de los terribles… ¿esta mañana te tropezaste y te golpeaste en la cabeza?"

Kumiko se sonrojo de un rojo oscuro, avergonzada de ser atrapada soñando despierta "Uh, si Asuka-senpai"

"No digas 'si Asuka-senpai' yo te insulte, no lo tomes a la ligera. ¿Dónde está el fuego Oumae-chan? ¿La pasión? ¿Dónde está el sarcasmo que me quema los oídos mientras lo dices con imprudencia?" Asuka sostuvo su puño en su pecho mientras terminaba su discurso.

"Lo siento. Solo he estado…distraída" Kumiko la miro inexpresivamente al darse cuenta de que no había pensado en nada más que en Reina por un tiempo. Era un zumbido incesante, una pequeña voz en su cabeza que la impulsaba a preguntarse qué estaba haciendo la trompetista en este momento.

Asuka movió sus cejas "Oho… ¡no me digas que finalmente has encontrado el amor, mi ingenua y pequeña aprendiz! Me pregunto quién es el caballero fuerte…" La chica mayor se ajustó los lentes mientras miraba a Kumiko con una sonrisa maliciosa.

Kumiko dejó escapar un suspiro prolongado.

"Asuka-senpai…"

"Oh, ¿o es acaso una jovencita hermosa? Nunca vi que tus gustos fueran de ese tipo Oumae-chan, pero…" En este punto, Asuka cambio su voz a una demasiado dramática, levantando sus manos "Oh, ¿Qué puedo hacer ante esto? Aunque estoy feliz por eso" Ella volvió a su voz normal "…realmente no me sorprendería si ese fuese el caso"

De nuevo, Asuka tenía una pequeña sonrisa perversa en su cara, como si supiera lo que pasaba por la cabeza de Kumiko.

"Uhg…Asuka-senpai" Kumiko dejo escapar un gemido, sacudiendo la cabeza ante las tonterías de la chica mayor.

"Pero en cualquier caso, estoy segura de que Kousaka vendrá a ti" Con eso, Asuka salió caminando del aula con su eufonio en brazo "¡Practica más! ¡Concéntrate en tocar!" Asuka grito en ingles mientras salía al pasillo sin mirar atrás.

Kumiko solo se sentó ahí, parpadeando. Se preguntó si su fijación con Reina era tan obvia. Sus mejillas se tiñeron ligeramente, sin saber si Asuka sabia cuán equivocada estaba de su suposición. Reina no era la única que necesitaba algo convincente, sino también ella misma. Era extraño, pero Kumiko todavía se sentía aprehensiva. Algo aun le impedía rendirse en cada detalle de su relación y sus propios sentimientos. Claro, besar a Reina fue lo más increíble que ella haya experimentado. Se sentía tan cálido, tan emocionante y tan… correcto.

Sin embargo, Kumiko no sabía lo que significaba para ella y lo que significaba para Reina.

Si solo fuera por placer físico, la morena lo habría aceptado por su valor nominal, pero Kumiko quería saber por qué le dolía el corazón ante cada pensamiento de la trompetista.

Fue un dolor de corazón que comenzó incluso antes del beso.

"En serio…deja de soñar así. Se está poniendo algo espeluznante…"

Kumiko se dio media vuelta y se encontró cara a cara con una morena que se apoyaba lánguidamente en el alfeizar de la ventana. Tenía su eufonio en su regazo, con partituras abiertas en el escritorio.

"Gracias por decirlo tan a la ligera Natsuki-senpai…" suspiro Kumiko, molesta porque su rostro era un libro abierto. Parecía que todos los estudiantes de clase alta recogían sus preocupaciones hoy.

"Simplemente no eres como tú. Por lo general, estas más concentrada durante la práctica de la mañana" Natsuki bajo su instrumento, levantando su mentón mientras apoyaba sus codos sobre el escritorio.

"No estas peleada con Kousaka, ¿o sí?"

Kumiko se estremeció. Parecía que las suposiciones de todos estaban más o menos correctos, inquietantemente cerca de estar ciertos.

No estamos peleadas…es solo que las cosas se han vuelto un poco incomodas entre nosotras…creo" Kumiko arrugo sus cejas, frunciendo el ceño. ¿Era incomodo? O ¿era ella quien hacia las cosas incomodas?

"Huh. Criptica como siempre" Natsuki se burló, sonriendo mientras disfrutaba la multitud de expresiones que brillaban en la cara de Kumiko.

Hubo un breve silencio antes de que las puertas del salón de clases se abrieran de golpe.

"¡Tu!"

Los ojos de Kumiko se vieron atraídos por una cinta amarilla, rebotaba con una cabeza rubia, las cejas de la niña se fruncieron. Sus ojos verdes esmeralda ardieron con una furia.

"¡Oumae-san! ¡Tienes que arreglarla!"

Kumiko parpadeo en estado de shock cuando Yuuko tenía a Reina del brazo, la trompetista más grande tirando de la chica. La pequeña rubia empujo a Reina frente a Kumiko sin demasiada gentileza. Reina extendió sus manos para mantener el equilibrio, Kumiko la atrapo antes de que chocaran.

"¿E-eh? ¿Q-que quieres decir?" Los ojos de Kumiko miraron a Yuuko, luego hacia Natsuki y finalmente hacia Reina. Vio la culpa flagrante en los ojos amatistas de Reina antes de que la trompetista bajase la mirada bruscamente.

"¿Ves? Hay algo definitivamente malo en ella. No me importa que es, pero arréglalo. ¡Taki-sensei se volvería loco si escuchara el solo que ella acaba de tocar!" Yuuko resoplo mientras se dirigía a Natsuki. Sin decir una palabra, ella tiro de la muñeca de la morena levantándola.

"¡H-hey! ¡Tengo asientos de primera fila!"

"¡Cállate! Vendrás conmigo. Estas dos tienen sus propios problemas que resolver" Yuuko saco a Natsuki que protestaba por la puerta. Antes de que las dos segundo año salieran de la habitación, la intérprete de eufonio más grande le mostro a Kumiko un pulgar hacia arriba.

Hizo temblar a Kumiko, pero se sintió un poco mejor al enfrentar a Reina. Natsuki tuvo ese efecto en la gente.

La puerta se cerró y, de repente, las dos de primer año quedaron solas.

Las manos de Reina aún estaban apretadas torpemente con las de Kumiko. La morena se soltó repentinamente, dándose cuenta de que todavía estaba reteniendo a Reina.

"Uhm, Reina… ¿estás bien?" Kumiko mantuvo sus brazos a un costado, jugueteando con el dobladillo de su falda.

"Si, estoy bien" Reina miro hacia arriba, pero bajo la mirada una vez que se encontró con los inquisitivos ojos dorados de Kumiko.

Hubo un silencio en la habitación, pero hubo un ruido fuera de las puertas. Unos susurros acalorados recorrieron el aula las chicas se dieron cuenta que de que no estaban solas como pensaban.

"Quería hablar contigo Reina…pero esto no era realmente lo que tenía en mente" Kumiko se rio nerviosamente mientras se enfocaba en la superficie laminada de un pupitre al azar.

"¿Qué tenías en mente?" Reina bajo la voz a un susurro, lanzando miradas furtivas a la chica más alta.

Kumiko trago saliva. Ella no tenía una respuesta para eso. Su mente estaba en blanco, su enfoque solo se centró en los labios de Reina mientras hablaba.

Todo lo que podía pensar en ese momento era cuanto deseaba besar a Reina.

Era todo lo que podía pensar durante el último día y medio.

Bruscamente, Kumiko agarro los hombros de Reina, acercándose. La trompetista instintivamente levanto la vista hacia la acción repentina, sus mejillas se sonrojaron con un rosa claro.

"¿K-Kumiko?"

"D-después de la escuela. Ven a mi casa y hablaremos. Creo que necesitamos…aclarar las cosas" La voz de Kumiko tembló mientras sofocaba sus palabras.

Reina tomo un aliento tembloroso, un destello de miedo ilumino sus ojos. Antes de que pudiera decir algo más, fueron bruscamente interrumpidas.

"¡Si! ¡Espero que lo mantengan en secreto!" La puerta en el otro extremo del salón de clases se abrió con un fuerte sonido y Asuka entro. Las dos chicas se alejaron, manteniendo una distancia prudente.

Al final, más cerca de Kumiko y Reina, la puerta también se abrió y Yuuko irrumpió. Natsuki estaba cerca detrás de ella, dejando escapar un suspiro de exasperación. La cara de la rubia combativa estaba roja como la remolacha cuando apunto con un dedo a Asuka "¡Te dije que lo estaban solucionando pero aun así fuiste a interrumpir!"

Asuka puso sus manos en sus caderas, burlándose "Como si hubieran hecho algo con todas las espías en la puerta. Sera mejor que les demos a las chicas cierta privacidad. Las confesiones de amor no son un gran espectáculo"

Yuuko resoplo de nuevo, aunque un poco más humilde esta vez "N-no estábamos espiando, solo nos asegurábamos de que no escaparan antes de que lo discutieran"

"Bien, bien…bueno en cualquier caso, ustedes-"

"¡No pasa nada entre nosotras!" Kumiko soltó bruscamente mientras miraba alrededor de la habitación para encontrarse con los ojos de su incrédula senpai. "Reina solo necesita un respiro. Estaremos fuera en el techo" Con eso, Kumiko arrastro a Reina, deslizándose a traves de Yuuko y Natsuki que se encontraban en la puerta.

No hubo objeciones, ni preguntas y nadie los siguió al pasillo.

Después de alejarse lo suficiente de la sala de práctica habitual de la sección de bajo, Kumiko se detuvo mientras decía esto "Nosotras…tenemos que hablar, pero no ahora. Es realmente importante Reina…yo…"

"Lo se…pero antes que digas más, solo quiero disculparme Kumiko…por esa noche" Reina apretó la mandíbula, sintiéndose culpable por incitar todo este drama. Ella sabía que era su culpa. Ella simplemente no pudo evitarlo.

"No lo lamentes…si no me gustara, habría dicho que no" Kumiko dejo que una sonrisa tirara de sus labios, pero estaba manchada y pesada. Algo desagradable se asentó en su estómago y le dolió. Trago saliva, incapaz de deshacerse de la sensación que la sofocaba.

La ansiedad sentida de Reina la recorrió, perpleja ante la súbita gravedad en la voz de Kumiko. Por encima de eso, se sorprendió al escuchar a la chica admitir que disfruto de su beso.

Kumiko estaba de repente frente a Reina, sin dejar distancia entre ellas. Su aliento estaba caliente cuando se inclinó hacia la trompetista, sus labios temblaban mientras rozaban la piel de Reina. "Yo…no puedo dejar en pensar en besarte"

"También no puedo dejar de pensar en besarte Kumiko"

Reina aprovecho su oportunidad mientras presionaba sus labios contra los de Kumiko, concediéndole los deseos a la morena mientras la besaba lenta y gentilmente. Era similar al primero que compartieron, pero con un movimiento sensual y lánguido.

Kumiko nunca quiso que terminara este momento, queriendo seguir complaciendo el sabor de los labios de Reina, una dulce fresa mezclada con el brillo de los labios de la chica. Suspirando en el beso, Kumiko presiono más fuerte, mordiendo los rechonchos labios de Reina mientras exhalaba un gemido de la trompetista. La espalda de Reina se arqueo en el toque de Kumiko, las manos de la chica más alta la agarraron con fuerza.

El contacto termino tan repentinamente como comenzó y las dos chicas se apartaron. Se pararon cerca, sus frentes tocando mientras se apoyaban la una contra la otra. Su respiración era irregular y superficial, las carreras entumecidas de sus corazones se escuchaban en los oídos de la otra.

"Reina…No puedo dejar en pensar en ti" Kumiko apretó su mandíbula, jadeos escapando de sus labios mientras luchaba por recuperar el aliento.

"¿Es algo…tan malo?" Reina tomo la mejilla de Kumiko, su mano temblaba mientras miraba los ojos ámbar de la morena. Sus pupilas estaban dilatadas, llenas de excitación y deseo.

Una expresión de dolor se deslizo sobre la cara de Kumiko y ella negó con la cabeza "No lo sé…yo…no podemos…"

"¿Qué quieres decir? Dime que está mal" Reina se inclinó un poco más cerca, sus ojos suplicantes, desesperados por entender a la chica frente de ella.

"Es porque…" sonrió Kumiko, pero sus labios se curvaron en una media mueca. Sus ojos se volvieron vidriosos "es porque no podeos hacer eso de nuevo"

"Nosotras no deberíamos hacer eso de nuevo"


Milagro que subo la historia temprano a comparación de otras veces, espero que les haya gustado. Si les gusto dejen comentarios felicitándome o amenazándome (de que aun no continuo con mi historia original :c) o lo que ustedes quieran, aunque no lo crean lo animan a uno seguir con las traducciones o escribiendo :D

Nos leemos el próximo miércoles :D

Panda2501