Esta es Mi Familia
Por Pryre-chan
Los personajes de Harry Potter no me pertenecen
Son de J.K. Rowling.
Capítulo 4
-o-
Harry jadeo en busca de aire aun no muy seguro de que hubiera oxigeno que respirar en ese mundo, el "Draco-mundo", puso sus manos sobres la rodillas.
-¿Harry estas bien?- la voz de Lilian sonó en su cabeza como un susurro distante.
-Sí, estoy bien, pero- inspiro- no pensé que sería tan cansado-.
-Nadie te ha preguntado cómo estas Potter. ¡Qué demonios haces aquí!- Draco grito enfadado, no había signos de que haya escuchado la voz de Lilian. Harry lo ignoro.
-¿Es él? - pregunto Lilian con emoción- ¿Lo has encontrado?
Harry asintió sin estar seguro si Lilian podía verlo, ella le había brindado la energía para pasar a la mente de Draco que "extrañamente"- según Lilian- tenia ciertas defensas en contra de la invasión mental y lo que su maestra había pensado seria pan comido cuando Harry dominara su concentración, le habían llevado un par de días.
-No somos los primeros aquí- anuncio Lilian- siento un ligero rastro aquí, de un igual.
-Otro súcubo ¿aquí?- Entonces este no es un territorio "virgen"- pensó con mordacidad
Desconcertado miro a Draco que se encontraba a unos metros de distancia una atmosfera negra y sin forma los rodeaba, aun asi podía verlo claramente vestido en lo que supuso seria la ropa de dormir mas cara que haya visto nunca.
-Harry no es momento para preocuparse por eso, en cuanto reclames su territorio ningún otro podrá entrar a el- Lilian hablo con aplomo – Yo estaré vigilando desde fuera.
Harry suspiro y se puso de pie, sacudiendo sus manos en su pantalón en el proceso.
-Bien hagamos esto- Harry empezó a andar con las piernas algo entumidas y hormigueándole.-Recuerda el proceso- se dijo a si mismo.
Y como no hacerlo si Lilian le había obligado a memorizarlo letra por letra "es por tu bien" le había dicho y espero que esta ocasión le sirviera.
1.- Crea confianza con el anfitrión.
-He Draco…-saludo "Oh si buena entrada Harry" – se recrimino a sí mismo.
Draco no respondió de inmediato en cambio lo miro con desprecio y con una mirada que decía "quiero estar en cualquier lugar menos aquí contigo o te echare en cuanto sepa cómo hacerlo" si todo eso decía la gris mirada.
Harry se acercó ignorando la mirada hostil. Se detuvo. No había pensado algo así como un discurso para ese momento pero no pensó tampoco quedarse frio y callado cuando lo tuviera de frente.
Carraspeo y se tocó la oreja con nerviosismo, se preguntó vagamente si tenía alguna herencia elfica.
Ah idiota.
-Si esa es tu idea de explicar porque rayos estas aquí…- Draco empezó
-No Malfoy…agh…está bien, cuando no te pusiste en contacto conmigo…-
-Tuve mis razones- interrumpió Draco aun molesto
-Lo entiendo pero…-
-¿Qué haces aquí? o mejor dicho ¿Estas realmente aquí?.¿Porque es mi cabeza sabes? Y no te di ningún permiso para estar aquí – Draco se tocó la sien.
De inmediato Harry sintió el rechazo de la mente de Draco y retrocedió una fuerza invisible lo empujo
"No debes dejar que tu anfitrión te rechace"- le había dicho Lilian advirtiéndole de antemano que si lo rechazaban saldría de esa mente, después de todo era un "invitado" y Draco era el "anfitrión".
Lilian emanaba ondas de enojo desde el otro lado de la barrera mental de Draco. Harry podía sentirlo y se estremeció.
"Recuerda la reglas" –Lilian le hizo llegar en un pensamiento.
-Bien al diablo con la regla uno- Harry susurro molesto, el Slytherin frente funcia el ceño cada vez y su mirada vagaba por la oscura estancia, seguramente buscando alguna manera de echarlo fuera.
Si lo rechazaba nuevamente estaría perdido, debía reclamar ese territorio.
2.- Crea un ambiente agradable.
"Debes usar un recuerdo o fantasía" le susurro Lilian y Harry se sonrojo levemente, no sabía que podía hacerlo ahí. Fantasía, claro que no- y su rostro se calentó.
-Malfoy…eh, ¿Cuál es tu lugar favorito?- pregunto Harry dudoso y de pronto la estancia oscura y nublada que los rodeaba se transformó. Un sofá y dos sillones se formaron, una chimenea encendida, los colores verde y plata atronaban la estancia.
-¿La sala común de Slytherin es tu lugar favorito?- pregunto Harry y vio a que Draco se acomodaba en un sillón cercano a la chimenea.
Harry se sentó en el sillón opuesto y sintió el tibio calor de la chimenea calentando su rostro y sus manos, impresionado con la sensación observo cada detalle de la sala, los cuadro de paisajes de otoño e invierno le llamaron la atención por estar tan detalladamente visibles y podía incluso leer algunos títulos de libros sobre un mueble a la distancia.
-Debió pasar mucho tiempo aquí- Sus recuerdos son muy detallados.
-Habla Potter- exigió Draco- Es obvio que estas aquí así que habla.
-Malfoy – advirtió Harry- te recuerdo que no estoy aquí por gusto si no que me obligaste a buscar formas de contactar contigo de forma segura, vengo por la información que prometiste y no me te dejare en paz hasta que lo consiga, si no…-
-No me vengas con amenazas Potter, cumpliré mi palabra y para que lo sepas no espero verte más de lo necesario-
-Bien- dijo Harry y una pequeña mesa con un juego de té y galletas apareció a su lado- ¿En serio?, ¿Té y galletas?- miro a Draco divertido.
-¿Y? ¿Yo que tengo que ver con eso?-
Harry sonrió con una sensación diversión al saber que Draco no sabía que tenía el control pleno de su mente y que cada cosa que pasaba allí era porque el así lo quería y hasta que se diera cuenta Harry mantendría ese pequeño secreto para él.
Le encantaba la sensación de poder sobre el rubio-aunque sea solo efímera-
Sonrió de nuevo y Draco aumento su mirada enojada.
-Bien, bien- llamo Harry en son de paz-antes de nada necesito que hagas algo. Pon tus manos en los brazos de tu sillón. Draco no lo hizo.
Harry no se sorprendió y se obligó a pensar en una forma de convencerle –necesitare pensar como un Slytherin para esto- pensó con preocupación.
En un momento y casi sin darse cuenta las primeras palabras habían salido de su boca.
-Bien- Harry se puso de pie- espero que tengas una lechuza a mano Malfoy porque la necesitaras para comunicarte con Parkinson en Azkaban- Draco se tensó y su mirada se afilo y tras un momento de pesado silencio rio irónico.
-No me esperaba menos de uno de los "Buenos"- mascullo y se enderezo en el sillón, cruzo sus piernas en una pose desafiante e indiferente. Pero aun así puso sus manos en los brazos del sillón y apretó los puños.
Harry se sentó de nuevo con una sonrisa confiada pintada en el rostro y palmando la espalda de su "yo oscuro" miro con suficiencia al Slytherin imitando su postura.
-Ahora repite después de mí- dijo Harry mientras tomaba una taza de té y bebía delicadamente su contenido- Te concedo el dominio de mi territorio. Eso es todo-
Draco miro mal a Harry y negó.
-No te daré nada Potter- afirmo- sin saber las razones. No me creas un Gryffindor confiado.
Harry carraspeo y dejo rudamente la taza de té que aún se encontraba caliente.
-Mira Malfoy, la única forma de quedarme aquí es si me das "uso" exclusivo de tu dominio y no aceptare un no por respuesta. Porque si no te aseguro que aparte de Voldemort te considerare mi enemigo y que después de la guerra que "nosotros" ganaremos-afirmo-tú y tu familia lo verán muy mal, y será mucho peor si te niegas
-Eres un hijo de…-
-No, no Malfoy- dijo Harry divertido- Te imaginas que el chico-que-venció, tenga una par de cosas buenas que decir de la familia Malfoy, saldrías mejor parado te lo aseguro. Al menos tú y tu madre, no prometo nada con tu padre- Harry agito la mano haciendo aspavientos. Confiado y más seguro de sí mismo de lo que había estado nunca, se concentró en disfrutar esa sensación de tener "al toro por los cuernos".
-Me importa poco mi padre Potter- respondió Draco con tono controlado y con una mirada que calaba en los huesos "literalmente" se estremeció de frio. Harry tembló y vio el anillo de su mano volverse un tono más oscuro con manchones oscuros de rojo sangre. Más que miedo o sorpresa se preocupó y según la lista que le había dado Hermione eso significaba tristeza mesclada con furia o venganza.
-Malfoy…-
Draco lo ignoro.
-Lo que más me importa ahora es asegurar la seguridad de Pansy y de los otros Slytherin, para después de la guerra y tu "ganes" tengan un hogar donde volver. Y si – dijo irónico- los Slytherin o mejor dicho mortifagos tenemos hogar y familias donde queremos volver, cosas que hacer y personas que amamos…-Draco cerró los ojos pensativo y a Harry se le estrujo el corazón al sentir un recuerdo triste venir de su anfitrión.
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Una mujer rubia y hermosa se inclinada para limpiar la mejilla de un niño frente a ella mientras reía.
-Ten cuidado Draco, mira cómo te ensuciaste.-
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La voz de la mujer era tan dulce que a Harry se le lleno de melancolía los ojos imaginándose a su madre con el mismo tono.
-…Por eso creo que mis condiciones son más que adecuadas por mi "cooperación".
Harry y Draco se miraron fríamente analizando opciones y creando replicas. Pero finalmente Harry dijo.
-De acuerdo, me encargare de eso cuando el momento llegue, pero debes saber que nada de eso pasara sin no hay un poco de cooperación de tu "lado", no puedo alimentar un fuego que no existe. Entiendes ¿verdad?
-No soy un idiota Potter, entiendo y déjamelo a mí, seguro encontraras algo bueno que decir de los míos-
Harry no creía lo que escuchaba, Draco renunciaba prácticamente a las malas acciones anteponiendo a los otros jóvenes mortifagos a el- y se había dado cuenta- que no se mencionada a él o a su madre.
-Malfoy. Quiero que quede claro, sobre tu "cooperación" implica traicionar a Voldemort…-
-¡Me importa una mierda el lord!...- Grito Draco parándose de golpe con enojo chispeando a su alrededor. El Calor de la chimenea empezaba a quemar, al parecer él no se daba cuenta pero Harry se había parado también en gesto defensivo, la máscara de indiferencia se había roto.
-Las emociones son más honestas en este mundo- le dijo Lilian al oído.
Draco había desviado la vista y a fuerza se había sentado nuevamente con el ceño fruncido, Harry sintió que se recriminaba a sí mismo.
-Entiendo- dijo luego de un tenue silencio –Pero necesito que digas las palabras Malfoy, si no, no podré volver- mintió Harry "una mentira pequeña" se dijo a sí mismo.
-Escuche la primera vez Potter y aún sigo esperando tu explicación-
-Está bien, vine aquí a través de una habilidad llamada entre magos como "caminar entre sueños" me la enseño una súcubo llamada Lilian, de esta manera podemos hablar sin que nadie lo sepa y de forma segura lo que incluye que me des potestad en tu territorio en el mundo de los sueños.
El silencio se instaló reflexivo en la habitación, con el sonido de la madera crepitando alrededor y el aroma del té que se enfriaba-extraño-
-Bien lo entiendo pero aun no me queda claro lo que significa "Potestad" que derechos te doy si te acepto en mi territorio- Draco sonaba cauteloso.
Una risa suave y coqueta sonó en su mente-Dile que "derechos" tendrás Harry-dijo proyectándole una escena de Draco y él besándose, a Lilian le encantaba avergonzarlo de esa manera, diciéndole que era muy inocente.
Harry se sonrojo fuertemente y vio a los estantes de libros fijamente como si entre ellos se encontraran los libros más interesantes de Quidditch del mundo.
Harry carraspeo
-Con tu "permiso" podre venir y entrar en tu territorio las veces que quiera- Harry bostezo repentinamente cansado.
-Me siento muy cansado Lilian – Harry envió el pensamiento
-Es lógico Harry, tú estas allí gastando tu propia energía y no tomando la de Draco, tienes tu límite. Pero admito que aguantaste más de lo que había calculado. Vuelve ya.- Dijo y su fuerza se movió llamándolo y su cuerpo se aletargo. Quedaba poco tiempo.
-Malfoy necesito que lo digas.-Harry se froto los ojos.
-¿Cómo esta Pansy?-pregunto en cambio
-Ella está bien se recuperó de las heridas, pero tardara un poco sanar de aquí- Harry señalo su corazón- aun no dejan que la toquen. Ella te extraña y está preocupada por ti.
-Yo también la extraño- Draco sonrió con melancolía- dile que pronto esto se acabara y la llevare a las montañas como lo prometí y convertiré….-
-Una colchón en gelatina…- Harry completo y rio, una risa sincera marcada de cansancio.
-¿Harry?- Lilian llamo y sintió la conexión perderse
-Malfoy…-Apuro Harry
- Potter…Te concedo el dominio de mi territorio.-
Y la conexión se perdió.
o-o-o-OOO-o-o-o
Harry se despertó con dolor de cabeza igual que las otras noches en las que había tratado de establecer una conexión con Malfoy, pero esta vez que había tenido éxito y sentía que había bebido dos botellas de whisky de fuego y tuviera una resaca – aunque en honor a la verdad nunca había sentido una- pero la imaginaba y seria como esa.
-Harry como te encuentras- dijo Lilian y su cabeza trono-
-Lilian podrías bajar la voz- reprocho Harry y puso su almohada en la cara. – Siento que la cabeza me va a explotar y hubiera corrido un maratón por todo Hogwarts-
-Oh Harry aun gastas mucha energía en la conexión y más en mantener el puente, debes aprender a administrar mejor tu energía.-
Lilian era severa aún más que Hermione a la hora de los estudios y quizá gracias a eso en una semana había logrado un nivel óptimo de concentración y enfoque.
-Practicare mucho Lilian, lo prometo, pero luego de descansar, mientras tanto finge que estamos en una sesión o algo-
Harry se cubrió con las mantas y cerró los ojos.
-Bien es hora de que Lilian la Psiquiatra entre en acción- y salió de la habitación.
Para Harry se había hecho muy fácil encontrar una excusa de la presencia de Lilian una vez que se enteró de que muchos pensaban que tenía "problemas" que afrontar y la coincidencia de Lilian una amiga en problemas- que además era médico psiquiatra- requería su ayuda. A cambio le daría terapia gratis a Harry. Les venía a todos como anillo al dedo. Y no habían puesto peros.
o-o-o-OOO-o-o-o
Draco se había levantado temprano en la mañana con un dolor de cabeza que pulsaba sus sienes, se apretó la frente.
-Maldito Potter-
Más que la sorpresa de ver el rostro odiado y rival de su enemigo de colegio se había sentido insultado y ultrajado- necesitaba un lavado mental- de que el-niño-que-odiaba se metiera de plano en su mente- un lugar bastante intimo- y se había toma el atrevimiento de ponerle condiciones y amenazarle "¡A él!".
-Pero lo pagara- se aseguró a sí mismo y empezó a planear un buen "reproche" como diría su padrino, pero "el saber es poder" decían los muggles y tenían razón. -Cosa que Draco no admitiría en voz alta.-
Se dirigió al baño y tomo una ducha larga y relajante que ayudo en su dolor, se puso ropa oscura- como siempre- pero era fina y elegante que gritaba su estatus. Se arregló el pelo rápidamente y salió de su habitación rumbo a la biblioteca, necesitaba libros de magia mental, magia de sueños o cualquiera que le ayudara a manejar la situación "en su cabeza" de solo pensar que "el cuatro ojos "supiera algo que él no le causaba un dolor de estómago.
Pero no había nada que no pudiera saber y menos aprender.
Abrió las puertas.
o-o-o-OOO-o-o-o
Draco no había comido ni bebido en todo el día y eso no podía importarle menos con la sensación de que plena de victoria "o camino a ella" había ideado el plan perfecto de estudio y preparación, para fortuna había encontrado un libro en el rincón de un estante olvidado que titulaba "caminar entre sueños métodos para conquistar" .Al principio Draco se había mostrado escéptico e incómodo al recoger ese libro de la sección prohibida pero antes de hacerlo a un lado había pasado su fina túnica por la cubierta llena de polvo.
"Caminar entre sueños y sus métodos para conquistar mentes". Draco soltó un bufido divertido y empezó a hojear el libro, métodos de concentración, enfoque de pensamientos y proyección, eran cosas que ya había aprendido con anterioridad, -cosas de mortifagos- se dijo, feliz por primera vez de que su padre le haya enseñado las bases primordiales para proteger sus pensamientos de otros.
Se negó a pensar en las cosas que su padre le había enseñado o mejor pensar en su padre en absoluto.
Volviendo a la lectura y metido en ello se había pasado todo el día en el, cuando las lámparas de la biblioteca se habían empezado a prender se puso de camino con el libro bien escondido en su túnica con un hechizo que lo reducía de su gran volumen.
A un par de pasos un avión de papel había volado de frente a él, por reflejo lo tomo antes de que le chocara y lo abrió.
"Draco es mejor que te aparezcas para la cena. A&Z "
Draco sonrió y convoco a un Tempus, llegaba a penas y se puso en marcha.
-Draco es mejor que expliques porque mis niños han venido solos a su revisión, las últimas dos veces y por qué los traes tan tarde ahora-
Frida estaba furiosa y en cuanto había pasado los límites de la enfermería le había tomado de la oreja como un niño desobediente de cinco años.
-Lo hare si me sueltas- respondió Draco entre dientes. De verdad dolía.
Frida lo soltó y camino a la mesa donde tenía sus instrumentos, rebuscando en los objetos tomo los necesarios para el examen de rutina.
-He estado ocupado en un proyecto señora Reuter- le dijo para molestarla. Ella bufo pero el continuo-Es importante-aseguro- y si no he venido yo, he mandado a mi elfa personal a acompañarlos- explico.
Frida reviso a los gemelos y rápidamente escribió un reporte en silencio.
-Me preocupa que no hayas venido cuando debías, es la única forma que tengo para saber si te encuentras-suspiro- bien.
Con genuina preocupación Frida había mirado los ojos de Draco a punto de llorar, el corazón atronándole en los oídos pensando que el chico frente a ella ya había sido reclamado por el lord.
Se secó los ojos rápidamente antes de que los gemelos salieran detrás del biombo donde se vestían.
-Frida- llamo Malfoy serio.
Los gemelos salieron.
-Hablaremos luego- agrego y se quitó la camisa para su revisión, luego de tensos momentos de silencio, en la cuales Frida mostraba una cara de tristeza, Draco se dispuso a hablar y le dijo suavemente.
-¿Vas a hablar ahora?, es de noche y seguro el guardia que te vigila…-
-Y ¿qué hay del guardia que te vigila a ti?-
Draco arqueo las cejas.
-Nadie me sigue- afirmo.- me hubiera dado cuenta.
En ese momento golpearon a la puerta y un hombre entro, Draco no lo reconoció.
-Líbrate de tu guardia y ven a verme…entonces te diré todo-Frida se volvió a la pequeña mesa y empezó a ordenar sus instrumentos.
-Todo muy bien señor Malfoy, pueden retirarse-
-Gracias doctora- respondió Draco y espero que Frida entendiera que su gracias se extendía más alla de un simple chequeo.
Es hora de deshacerse de un estorbo
o-o-o-OOO-o-o-o
Dejando a los gemelos en cama y bajo el cuidado de Zulu. Draco bajo con calma y la serenidad acostumbrada a su habitación, usando un pequeño truco que le había enseñado su padre-otra vez- renegó.
Vio por un pequeño espejo mágico que había convocado a sus espaldas, entre las esquinas, y claramente una sombra sigilosa lo seguía. Se reprendió a si mismo por no haber pensado que alguien lo seguía, pero ¿para qué?-se preguntó en más de una vez-no veía razón de eso, menos dentro de los muros del castillo, ¿lo estaría vigilando porque sospechaban de él?, o ¿temían que cometiera un error? Cerró los ojos pensativo, desapareció el espejo de su mano.
-¿Quién te manda?, ¿maldito espía?- pregunto a la nada.-Undrin-
Atravesó el cuadro que custodiaba su habitación, pero se detuvo en el pasillo que lo conectaba con la puerta y hablo suavemente a su cuadro.
-¿Hay alguien afuera Jerina?- pregunto
-Sí, es un hombre, vestido de negro, no se acerca solo está en la vuelta del corredor- aviso el cuadro.
-¿Lo habías visto antes?-
-Un par de veces pero nunca se acerca-
-Avísame cuando se vaya- Draco se dio la vuelta y camino hacia su escritorio, saco el libro y empezó a estudiar. Una sonrisa floreció en su rostro, -esto será divertido-
Poco después sonó su alarma, eras las diez de la noche, hora que habitualmente se iba a dormir, ansioso guardo el libro y se puso su pijama verde de seda., se lavó los dientes y fue a su cama.
Pasaron unos minutos
Se levanto de nuevo caminando por la habitación nervioso de pronto, se acercó a un pequeño mueble bar y se sirvió un trago de vino, distrajo su mente pensando aquello que diría a Potter, tendrían que ser pocas y concisas, y lo suficientemente importantes para que la fuerza del lord-maldijo el nombre- se debilitara y asegurara el éxito de los "buenos", el espejo en frente le devolvió la vista y Draco se acomodó el cabello una y otra vez, viendo varios ángulos de su rostro y analizando como caía su pelo sobre su rostro, luego paso a su piel que encontró algo seca y se puso una crema hidratante, mas tarde empezó a arreglarse la ropa, acomodándola de modo que no sería visible ninguna arruga, el tenue olor de la crema le pico la nariz y arrugo el ceño, abrió un pequeño cajón y saco una botella de suave perfume masculino y se aplicó un poco, cerró los ojos a su aroma favorito.
-El extraño se ha ido – la suave voz de Jerina se escucho y Draco se paró de golpe.
-¿Pero que estoy haciendo?-
¿Yo?, ¡arreglándome! ¿Porque?
Coloco su pequeña botella en su sitio con enojo y paso sus manos por su pelo desordenándolo .Con determinación se encamino a la cama y se metió bajo sus sabanas. Con un movimiento apago las luces y se hundió en su almohada.
Más pronto de lo que imagino sintió un pequeño tirón, como alguien que te toma de los hombros y te agita para despertarte. Draco quería ignorarlo pero el tirón se volvió más insistente, molestándolo y enfureciéndolo.
-Está bien, ¡ya voy! – se estaba arrepintiendo de darle al niño-que-es-una-molestia potestad sobre su territorio, aun no sabía cómo revocar ese permiso, pero seguro que lo averiguaría, la idea de que Potter caminara libremente en su mente y en su territorio de sueños le daba ras o algo.
Abrió los ojos y la bruma negra de antes lo saludo, movió la mano y bruma tomo forma y se convirtió en la sala común de Slytherin de nuevo. Frente a él la chimenea encendida, dos sillones individuales, una pequeña mesa en medio, se sentó a la derecha, en ese instante la figura del niño-que-vivió se materializo en el sillón contrario, con los ojos cerrados y apoyando la cabeza a un lado.
Draco lo vio fijamente estudiando su –lo que suponía-pijama, una camiseta vieja y larga, pantalón de tela desgastado, sin zapatos.
¿Podría alguien parecer más descuidado?
Sus parpados cerrados, gesto tranquilo, como si nada en este mundo –o en el suyo- lo preocupara-
¿Podría parecer alguien tan despreocupado?
Fastidiado –y algo celoso- Draco se estiro y pateo el pie del otro, con fuerza.
Harry se despertó rápidamente, algo sorprendido, viendo a su alrededor.
-Malfoy- saludo con voz adormilada.
Draco respondió asintiendo con la cabeza. Sintiéndose inquieto, porque su corazón había decidido latir más rápido por un momento. Carraspeo
-Al grano Potter, quiero disfrutar del resto de mi sueño.- Draco bostezo fingiendo cansancio.
-No quiero saber nada de tus sueños Malfoy-Harry endureció su voz- El "otro" no podrá entrar en tu territorio, así que tendrás que… arreglártelas solo-
Draco arqueo las cejas, confundido, de que "otro" hablaba, el mero pensamiento de que alguien compartiera aquel espacio tan…íntimo de él…-escalofrió- estudio los rasgos de Harry sospechando de una broma.
El ceño fruncido y una mirada verde bosque ensombrecido le devolvían la mirada, la postura erguida y tensa como una cuerda, una extraña diversión lo invadió y se acomodó un mechón de su rubio cabello que le cubría el ojo. Seguro conocia de su supuesta "reputación "en Hogwarts, más de uno o una decía por los pasillos oscuros o entre susurros que había compartido lecho con Draco Malfoy y que este al ser muy selecto solo había escogido a los mejores o los más hermosos para ese hecho. Más de una vez sus amigos se habían burlado de él llamándole "Casanova" hecho que lo molesto cuando averiguo su significado.
Aunque no lo pareciera o aunque diera a entender algo diferente.- Por sus muchas conquistas y falsos alardeos- Creía en el compromiso y el estar con una sola persona el resto de su vida, no una persona cualquiera, "la" persona, única y especial.
Su madre le había inculcado eso desde pequeño y cuando fue mayor supo que las personas como el-de buena posición y nombre- no tendrían esa oportunidad. Seguramente su madre había pensado que él tendría algo que ella no tuvo, un pensamiento noble.
Alejo e pensamiento pesimista. Quería creer que eso cambiaria cuando todo hubiera acabado.
Por ahora. Jugaría un poco con la situación.
-"Arreglármelas solo" no está en mis planes- Draco viajo la vista por el cuerpo de Harry- y sonrió lascivamente.
Harry se estremeció por el examen, pero se obligó a no mostrar nada por fuera, le mando una mirada enfadada, aunque sus mejillas se sentían calientes.
-Cualquier otro te valdrá Malfoy, pero por ahora te dedicaras a decirme todo lo que quiero saber- le dijo con voz dura.
"Uff…"
-Bien- Draco fingió un tono decepcionado, miro a la pequeña mesa que estaba entre ellos y el juego de té de su madre apareció de nuevo- La primera regla de la cortesía para con un invitado diría ella- El té humeante y fresco estaba servido en dos pequeñas tazas de porcelana con una pequeña línea dorada adornándolos, sencillo y sofisticado. Draco tomo una taza y bebió su contenido lentamente y un pensamiento lo asalto.
"Que si Potter aceptaba su pequeño coqueteo" – un estremecimiento – No- se afirmó. Un león no lo haría y menos Harry Potter.
-Los hombres lobo -dijo de pronto Harry – Habla.
Draco frunció el ceño, odiaba que le ordenaran cosas, había vivido una vida obedeciendo.
-El-maldito-lord ha atrapado a manadas de hombres lobo por años y los ha estado utilizando para que peleen en su guerra, ha usado una pócima llamada "luz de lobo" para conseguir que se transformen sin luna y cuando los necesite, pero los que toman la poción "pierden la cabeza" su parte animal se queda en ellos, para controlarlos usan un collar de plata que los debilita que los obliga a volver a su forma humana. Cuando se los sacan, empieza la fiesta.
Draco acerco la taza de té a sus labios, indiferente, en realidad no le importaban esos monstruos, pero el lord había ganado un enemigo cuando había incluido a su amiga Pansy en sus maquinaciones diabólicas y había firmado su sentencia de muerte cuando había matado a su madre. El maldito pagaría. Y si eso quería decir que ayudaría a Potter adelante.
-Eso lo se Malfoy, Parkinson me lo dijo, necesito detalles de la poción, nombres y lugares.-Harry tomo la taza de la mesa la garganta seca, tomo su contenido.
-Apuesto que no sabías que utilizan Muggles y magos "rebeldes" para sus experimentos…-
Harry empezó a toser violentamente ahogado con el líquido tibio. Draco por reflejo se levantó para golpearlo levemente en la espalda
-¿Q-que?-
-Muggles, Potter capturados para ser conejillos de indias, al igual que algunos magos…al igual que Pansy- Draco apretó las manos fuertemente, quería tener el cuello de cierto lord para estrangular, sus palmas le picaban con anticipación.
-G-gracias- Harry respiro profundo-Eso imaginaba…pero ¿Muggles?, ellos ni siquiera saben de la existencia de nuestro mundo.
-Que no te de pena Potter- dijo Draco cuando volvió su sitio- Esta guerra no es blanca ni mucho menos, hay cosas sucias, muy sucias en esto.
Pero esto es solo la punta del iceberg- Draco quiso decir pero se lo callo, no quería dar ningún dato del que no estuviese seguro y se basara en "dichos" que había escuchado con el tiempo.
-Que más sabes Malfoy- la voz de Harry sonaba determinada con algo de furia en el fondo. Los ojos verdes se mostraban implacables
Un lado desconocido había emergido del Gryffindor que tenía en frente y a Draco le estremeció la columna en una sensación de miedo, la respiración se le atoro en la garganta, pero contradictoriamente también quería apoyarlo y decirle que derrocarían al lord y vivirían la vidas que tendrían que haber tenido de no haber existido mortifagos y asesinos sedientos de poder.
Draco carraspeo incomodo por la insistencia de la verde mirada en él que ni siquiera había parpadeado.
-Los muggles y los magos que toman la poción se trasforman en hombres lobo "artificiales" no hay diferencia con los originales a no ser que ellos se "desgastan" en cierta forma. Sus huesos se adelgazan y sus órganos sufren deterioraciones. Augustus Müller, el hombre encargado del campamento que atacaron me dijo que la toma máxima de esta poción es de cinco, que luego el cuerpo colapsa y muere.
Draco termino su explicación con una sensación de peso en su pecho y se obligó a decir la pregunta que le había carcomido el corazón de angustia.
-Pansy…ella ¿tomo la poción?- pregunto y tomo una taza de té y bebió un sorbo, para aparentar tranquilidad, pero su pulso fallo y la porcelana tembló en sus manos.
Escucho un resoplido. Harry se acomodó un mechón de pelo tras la oreja y acaricio su lóbulo.
-Sí, ella tomo la poción tres veces, no perdió su mente y los hombres que la cuidaban estaban sorprendidos por ella-
Draco sonrió, esa mujer sorprendía a todos en lo menos pensado. Borro su sonrisa. Esos bastardos pagarían.
-¿Cómo esta ahora?-
-Sana con rapidez, quizá demasiado rápido, tiene algunos dolores, pero no demasiados-aclaro- aun no puede ponerse de pie y no come mucho, pero el medico que la atiende…-Harry no menciono que el hombre no quería acercársele- dijo que estaría en condiciones en un par de semanas.-
Draco visualizo el cuadro, Pansy postrada en una cama pequeña vendada de pies a cabeza, dolorida y triste…luego un flash de imágenes
Potter, quien lo diría, ¿te dignas a venir a verme?-decía la voz de Pansy
Es solo una razón mía, no sé si es la correcta, así que es mejor si no se lo dices a nadie…-¿Que le dijiste a Potter Pansy?
Estas aquí por respuestas…
Las imágenes se habían perdido.
-¿Que había sido eso?- Se preguntó, había sido como mirar dentro de un pensadero obsoleto, flashes, voces e imágenes cortas. No eran las suyas estaba seguro, miro a Harry que bebía de su taza de té y comía las galletas de chocolate con dulce de caña-las favoritas de Draco- una por una.
-¿Acaso eran los recuerdos de Potter?- se preguntó y de un movimiento atrapo la mano que tomaba una galleta, la sostuvo fuertemente. El libro dice que ocasionalmente el caminante puede proyectar recuerdos en el anfitrión, pero que tenía que haber contacto sustancial- miro sus manos juntas, pero ningún recuerdo o flash pasaba. ¿Qué demonios?...
-Eh… ¿Malfoy?- una voz dulce y masculina llego a los oídos y levanto la vista, un rostro sonrojado lo miro con el ceño fruncido, nada amenazador, se le antojaba tierno. ¡Tierno!
Draco soltó la mano de su némesis de un golpe.
-Lo siento- se obligó a decir- solo quería ver tu anillo ¿Acaso tenía un anillo?, vio de reojo que en el dedo anular Potter tenía un aro, con una piedra mediana de color rojo y ¿naranja?
Harry rio nervioso.
-Sí, bueno es un regalo…- Se acarició el anillo, entonces Draco entendió su nerviosismo, sonrió burlón.
-Oh…quien diría que el famoso niño- que –vivió estaría más que reservado. Dime Potter quien es la desesperada que te pidió ser su compañero y no podrás negarlo. Eres muy penoso para ir pidiendo matrimonio a alguien- Draco rio
o-o-o-OOO-o-o-o
Harry estaba ofendido, "quien es la desesperada" le había preguntado Malfoy
¡Desesperada!- bufo, el no diría que las mujeres se le tiran a los pies o que le hicieran propuestas como esa siempre, pero se sabía atractivo y "algo"…un poquito encantador, a las mujeres le gustaba eso.
Recordó a Ginevra Weasley.
¡Oh no! Esa mujer no valía como conquista en su lista- aunque sin ella la lista tendría solo un nombre escrito- Él la trataba como una hermana, aun así ella insistía en agitar sus pestañas y tirar su pelo hacia él cuándo estaba cerca- espeluznante-
Además estaba el hecho de que Malfoy creyera que el nunca tuviera el valor para pedir libremente un enlace profundo y eterno a otra persona.
¡Él lo haría!, se había imaginado el cuadro un millón de veces de diferentes formas y matices, con todo tipo de chicas, delicadas, intelectuales, tímidas o bellezas jodidamente arrolladoras, -como las que salen en la revista Quidditch Sport-. Era el primer paso para formar una familia junto a "aquella" persona. Su mayor deseo.
Se tapó la boca tratando de evitar el sonrojo que incendiaba su cara cada vez que recordaba cada una.
Su favorita sin duda era la que se le había ocurrido en primer año, después de jugar su primer partido de Quidditch recordó-invitaría a su pareja a volar sobre el estadio, suavemente reirían y hablarían de su vida juntos-tal vez jugarían hasta un partido amistoso- cuando estuvieran cansados tomaría su mano y la besaría, le afirmaría su amor en susurros al oído y mientras no lo viera deslizaría un anillo fino y regio en su dedo anular.
Su atención se posó rápidamente en las manos blancas y finas –aquellas que le causaban una sana envidia durante las clases de pociones- mantenía ambas en su mentón casi como queriendo taparse la boca.
"Cásate conmigo. Se mío hasta el final de los tiempos" le diría y si aceptaba lo besaría.
La fuerte risa continuaba. Harry apretó los puños.
-Para tu información Malfoy, podría pedir matrimonio si me lo propongo- la risa continuo- Y yo no voy a casarme- en este momento- ¡no tengo pareja! ¿Me oyes?, estoy solo y pienso seguir así ¡hasta encontrar al compañero adecuado!- el grito resonó en la estancia.
Se escuchó la risa de Lilian a la distancia- Oh! Harry, te das cuenta que dijiste "compañero", no sabía de tus gustos, con razón te avergüenzas cuando proyecto imágenes "traviesas" de ti y Draco y no movías un pelo cuando lo hacía con Ginny…-
Harry se sonrojo hasta las orejas, recordando dichas imágenes, la risa de Draco se había detenido y lo miraba fijamente igual o más sonrojado que el mismo, se obligó asentarse rígidamente, estudio la estancia más de tres veces para distraerse y que no se le viera el rostro.
Pero allí en un rincón oscuro al lado de la chimenea estaba una forma alargada.
¡El bastón de Lucius Malfoy! – Harry no se lo creía y se acercó a tocarlo disimuladamente, paseando en frente de la chimenea y fingiendo ver los objetos encima de este, cuando noto que Malfoy miraba a los lados, lo toco, estaba tibio y un flash de imágenes pasó por él.
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Mira padre- decía un niño-¡ya memorice el alfabeto!
Un hombre de veintitantos de platino cabello se acercó. Con una mirada orgullosa y cariñosa
-Muy bien Draco- junto sus frentes.-estoy orgulloso de ti.
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¡Merlín! Acaso ese era…-otro flash
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Estaba encima de un árbol quería coger una manzana roja y bonita para su madre. Se resbalo, cuando llegaba al suelo, sintió algo duro sostenerlo. Llorando levanto la vista.
-Salazar Draco, ¡que hacías!- el mayor junto sus frentes-no hagas esto nunca más. ¡Casi muero de la impresión!
Las manos se movieron buscando daños.
-No, padre no hare más- sollozos. Su padre lo abrazo y lo llevo en brazos a casa.
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Harry soltó el bastón como si quemara, ¿que eran esos recuerdos?.
Volvió a su sillón sorprendido, ¿Lucios Malfoy un buen padre?- no quería asimilarlo, nada en eso hombre parecía bueno ni ligeramente, le había hecho tanto daño no solo a él si no aun montón de personas en nombre de su lord, las imágenes que había visto distanciaban de la imagen del hombre que conoció frio y calculador.
La mano derecha de Voldemort –¡es cierto!-
-Malfoy tu padre…
-Harry el tiempo se acaba- informo Lilian
-No quiero hablar de el Potter- Draco respondió de inmediato y secamente.
-¿Dónde está?- pregunto y Harry casi escucho las palabras "no sé, ni me importa"
-Esta en el castillo, es miembro del circulo interno del lord, así que casi siempre esta con el-
-Está trabajando en algo, ¿tienen algún plan?- apuro Harry, el puente tambaleaba.
-No lo se…-
-¿Puedes seguir sus pasos?-
-No lo veo hace mucho-Draco apretaba los dientes- y no sé dónde la sala de planeación, es un secreto-
Le invadía el cansancio.
-Esta…está bien, nos vemos mañana…- y la conexión se perdió.
Cuando Harry despertó esta vez la cabeza le dolía menos, por las cortinas entraba cálidos rayos de sol que no lastimaban sus ojos, su cuerpo se sentía extrañamente descansado y sentía que podía volar todo el día y hacer aquellos ejercicios brutales que le obligaban a hacer los primeros años entrenando para Quidditch.
Se levantó de un salto y empezó a cambiarse.
Lilian entro por la puerta con una bandeja con frutas.
-Harry tardaste un poco más en despertar hoy, ¿Cómo te sientes?-
Puso la bandeja en una pequeña mesa.
-Bien, mas…fresco y con energía-tomo una manzana y la mordió- ¿es extraño?
-Uhmm… un poco, recuerda que apenas ayer te levantaste muy mal y hoy… ¿Paso algo diferente en tu encuentro de hoy?-Harry negó- algo diferente de lo obvio-dijo mientras levantaba la mano izquierda de Harry y la tomaba como el rubio lo había hecho antes vio su anillo con la piedra de un color azul claro con una insinuación del rojo en uno de sus bordes.
Lilian rio. Harry frunció el ceño y se sonrojo. Sacudió su mano y miro a la ventana.
-Malfoy solo quería ver mi anillo- dijo Harry.
-Si, es una preciosidad de plata, hasta yo me tomaría como cinco minutos para admirarlo- ironizo
Harry gruño. Lilian dejo el asunto de lado.
-Ya pensare lo de tus energías más tarde, por ahora come y baja Sirius te estaba buscando, algo de la señorita Parkinson-
-Iré enseguida, seguro quiere que hable con ella- Harry se puso una chaqueta. Lilian lo detuvo antes de salir.
-Se amable con ella Harry-dijo cautelosa- ella ha sufrido mucho, su mente es caótica y oscura, está llena de tristeza.
Harry tomo la mano de Lilian y la apretó suavemente.
-No te preocupes yo lo sé. Nunca la trataría mal, ni permitiría que le hicieran daño-sonrió- sino Malfoy me mataría.
Salió de la habitación, mordiendo su manzana.
o-o-o-OOO-o-o-o
-¿Esta Remus en casa?- pregunto Harry al entrar a la sala donde Sirius tomaba un café.
Él lo miro extrañado por la repentina pregunta.
-Sí, está en su habitación Harry- respondió-¿Quieres un café?
-No gracias. ¿Me buscabas Sirius?-
-Sí, es sobre la señorita Parkinson, últimamente no ha querido comer y ha intentado escapar una vez, ¿podrías hablar con ella?-Harry asintió-Estoy seguro que nos puede dar datos para entrar al castillo y de los que financian su movimiento. Que planean o lo movimientos de Voldemort. Debes sacarle lo que puedas Harry.- Sirius sonó ansioso.
Harry no quiso agregar nada y solo asintió.
Aquella mujer se merecía el título Slytherin, escapar estando tan herida y renegar de la comida que seguro pensaría estaría con vasitaserum, -mujer desconfiada- y no podía culparla, seguro el haría lo mismo.
Debe ser esa beta Slytherin que menciono el sombrero.
Se pasó una mano por la cara, algo cansado, a pesar de que se sentía saltar murallas.
-Lo hare, bajare ahora…-
-Harry –lo detuvo antes de que saliera de la habitación- el grupo saldrá mañana en la madrugada, tenemos la confirmación de un nuevo campamento cerca de Worcestershire.-
-Estaré listo- tendría menos tiempo esta noche.
Antes de bajar a la enfermería entro en un cuarto vacío.
-Nose- llamo y después de un momento el elfo se apareció frente a él, ya no tenía vendado nada del cuerpo, tan solo vestía sus ropas viejas.-Nose, ¿sabes quién soy?-pregunto Harry
-Si, Nose conoce al joven Potter-
-Bien, sé que estas a cargo de Parkinson, podrías decirme ¿porque no quiere comer?-
-La señorita teme que la comida este envenenada o tenga vasitaserum-
Lo sabía
-Pero Nose le lleva comida, que consigue de la mansión Malfoy- el elfo bajo la vista.
-¿Puedes encontrar la mansión Malfoy?- el elfo asintió. Harry estaba seguro que no obtendría más información que aquella.
-Gracias, iré a ver a Parkinson ahora-el elfo desapareció.
-¿Harry? ¿Qué haces en un cuarto vacío?- Harry escucho una voz a sus espaldas.
-Ehm….nada Neville, solo pensaba-
-¿Seguro?, no te sientes mal-
Harry sonrió, quizá de toda la casa Neville era el que más se preocupaba por el-o del que era más evidente- siempre le preguntaba si estaba bien o si necesitaba algo, la primera vez que había tratado de crear un puente con Malfoy, accidentalmente había entrado en el territorio de Neville y había visto unos flashes de imágenes de su vida, cosas que había hecho, personas que conocía, todas asociadas a un sentimiento especifico, rencor, odio, pena e incluso amor-sonrió- nunca se había imaginado a el objeto del aprecio de su pacifico amigo, se había enojado, al principio, pero pronto comprendió que el corazón no puede mandarse y lo acepto, incluso se prometió ayudarlo en la pesca de cierto Slytherin cuando acabara la guerra.
-Estoy bien, tengo que bajar a la enfermería, nos vemos-
Sintió las defensas de la enfermería doblarse a su paso de nuevo y se recordó a si mismo decirle a Sirius que las cambiara, él ni siquiera había dicho la palabra clave para abrirlas.
-Parkinson-saludo al verla. Tenía mejor aspecto, pero seguía vendada.
-Potter-dijo ella y frunció el ceño, estaba claro que no quería que este allí.
-He visto a Malfoy-dijo Harry y arrastro una silla desde la pared hasta la cama de la Slytherin. Ella ya se había sentado.
-¿Le has visto?, ¿Donde? ¿Cuándo?, ¿Esta bien?-
Harry levanto las palmas.
-Tranquila- Harry levanto su varita y puso un hechizo de silencio.-Ahora, lo vi ayer, no puedo darte más detalles, pero él me dijo que te extraña, que esta guerra se acaba pronto y que luego te llevaría a las montañas y convertiría un colchón en gelatina para ti.
Pansy puso sus manos doloridas al pecho y suspiro aliviada y feliz.
-¿El está bien?- pregunto
-Si, bien- muy enojado, triste a veces y completamente irritante. Pero no lo menciono- ha cumplido su palabra, pero sigue odiándome.
Pansy rio suavemente y con ganas, como si hubiera reprimido ese sentimiento mucho tiempo, Harry no había visto una sonrisa en ella…nunca, y se contagió, rio también.
Un suave ambiente de entendimiento los envolvió.
-Si –dijo calmada- lo seguirá haciendo, Draco es muy apasionado con sus decisiones y odiarte es una de ellas. Así que no esperes librarte fácil de el-
-No lo hago, siempre pienso que Malfoy está espiándome tras las esquinas, esperando que cometa un error para decirle al profesor Snape, y me baje puntos- la pelinegra rio suavemente y se tapó la boca.
-No digas eso, Draco no es un soplón, a menos no con los suyos –aclaro en voz baja- Por eso es un Slytherin haría cualquier cosa para sobrevivir, incluso su padre le enseño a serlo desde niño-
Le habían enseñado a serlo.
Su corazón se sintió un poco más ligero, siempre se podría aprender nuevos trucos
-Ya veo, hay algo que nos preocupa, no has estado comiendo y has tratado de escapar, en tu estado.- reprocho-¿No te has hecho daño?
-Calla Potter, "nos preocupa" has dicho ¡Y un rábano!, todas las comidas que me han traído han sido con Vasitaserum, y más de una vez ese medico de cuarta ha tratado de pincharme sin razón, quiere una muestra de sangre que no le pienso dar, te lo digo ahora, ¡ya no seré un conejillo de indias Potter!.
Harry estaba sorprendido por la revelación, se recordó hablar con aquel hombre cuando saliera.
-Está bien Parkinson, sigue usando a Nose para atender tus necesidades, averiguare quien te esta dado Vasitaserum, mientras, mantente en cama y no te muevas, si tratas de escapar de nuevo Sirius puede que decida ponerte en una celda en vez de una enfermería y eso no ayudara en tu recuperación.-Harry hablo con dureza y se paró.
-Es…está bien Potter- Pansy no dijo nada más.
-Bien, cuídate y si pasa algo inesperado manda a Nose a avisarme, me hare cargo-
o-o-o-OOO-o-o-o
Harry golpeo la puerta dos veces con suavidad- al no recibir respuesta, abrió la puerta.
-¿Remus? ¿Puedo pasar?
Harry fijo su vista en la silueta que se encontraba en la ventana al parecer leía, sostenía un libro abierto cerca de él, un aura tranquila y melancólica lo rodeaba.
¿Sería un mal momento?
La vista color miel se posó en Harry.
-Adelante Harry-
-Se que estas ocupado Remus, pero quería preguntarte algo- Harry se apoyó la cadera delante del escritorio improvisado del Licano
-Adelante- Remus cerro su libro y camino despacio hacia su buro.
-¿Podrías hablarme de Lucius Malfoy?-
El libro resbalo de las manos de Remus cayendo en el suelo de madera en un estrepito
-¿Q-Que?- de inmediato se agacho a recoger el libro y lo presiono en su pecho, como temiendo su daño.
Paso un momento
-¿Remus?- Harry lo tomo del hombro.
-Ahhm…Disculpa Harry fue un…lapsus, toma asiento, hablemos-
Ambos hombres se acomodaron en un pequeño escritorio improvisado, donde libros y pergaminos estaban desperdigados por todas partes, digno de un hombre que trabaja casi todo el tiempo y dispone de poco para ordenarse en todo, el rostro cansado y algo pálido de su ex profesor le daba la afirmación.
-¿Querías saber sobre Lu-lucios Malfoy?- Remus dijo y su codo había empujado un tintero.-Ahj…
Harry se paró y tomo un pedazo de pergamino y lo puso sobre la tinta. Remus se había levantado y sacudía su brazo, tomo su varita y quito la tinta con un hechizo.
-Gracias Harry- desapareció la tinta de la mesa. Movió su varita y despejo la mesa de todo. Ya vacía se volvió a sentar.
Harry arqueo una ceja, ante la actitud descuidada de su mayor. Carraspeo.
-Si, me preguntada ya que Sirius y tu fueron a Hogwarts juntos, debieron de conocer al padre de Draco, en algún momento son más o menos de la misma edad ¿verdad?
-Hay alguna razón para que quieras saber de… ¿este hombre en particular?-
Harry mordió su labio, no había pensado en eso realmente, se obligó a maquinar algo convincente-eso le estaba funcionando últimamente-
-Remus, siempre he pensado que Lucius Malfoy es un ser malo-por ser amable- pero últimamente he conocido a un Slytherin y me he dado cuenta que a pesar de que "esa" persona siempre ha sido molesta conmigo, es una persona también, que fue niño también, que tuvo miedo, que fue feliz, que se esforzó para que su padre estuviera orgulloso de él, que se ensucio la cara y la ropa por ser travieso…- Harry sonrió de forma honesta al recordar al pequeño Malfoy.
-Harry hablas de…-
Harry se tensó y era claro que Remus se había dado cuenta de quien hablaba, no hacía falta sumar: Interés mas Lucios Malfoy igual a….
-¡De nadie! Remus solo se me ocurrió. Lucius Malfoy es malvado pero no pudo serlo siempre ¿no?, debió ser diferente en algún momento de su vida y debió ser en el colegio, yo pienso que tal vez…fue menos mezquino en ese entonces, y es solo curiosidad. ¡Lo juro!- Se tocó el lóbulo de la oreja.
Remus rio suavemente aligerando el ambiente.
-Bien ¿qué quieres saber?- pregunto Remus
Oh! Oh! Es la frase que siempre dice Remus cuando no quiere dar detalles de un tema.
Harry dijo lo primero que se le ocurrió.
-¿Lucios Malfoy es Humano?- ¿En serio había preguntado eso?, su parte oscura lo golpearía.
-Si-rio- es un ser humano y tiene un corazón cálido también…- Y fue como si Remus se hubiera dado cuenta de lo que había dicho, se sonrojo y fingió una tos.
¿Corazón cálido?- En realidad Remus Lupin, Gryffindor, miembro de la Orden, había dicho que Lucius Malfoy ¿tenía un corazón cálido?
Remus siguió tosiendo, y era claro que lo había dicho sin pensar, decidió dejar el asunto de lado, por el momento.
-¿Estas bien Remus?- pregunto Harry y este asintió, aclarando la voz- Y ¿Cómo conociste a Lucius Malfoy? Pregunto en cambio, el color de Remus había cambiado a uno saludable.
-Bien Harry te contare-apoyo su mentón en sus manos- Cuando entre a Hogwarts, era muy tímido, no pude hacer amigos hasta que conocí a tu padre y a Sirius, ya lo sabes. En segundo año Descubrieron a Sirius haciéndole una broma pesada a Kelly Nortman…-
-¿Qué clase de Broma?- pregunto Harry sin poder evitarlo, escuchar de las viejas bromas que hacían los merodeadores era una afición y pasatiempo que compartía con los gemelos Weasley.
-Uhm…Según recuerdo Sirius soltó un murciélago en la habitación de la chica y ella salió gritando.-
-Pensé que Sirius nunca hacia bromas a chicas.
-En realidad fue el primero que hizo. Pero tal vez ella le gustaba a pesar de ser una Slytherin y trato de llamar su atención haciendo eso, en realidad no lo se.- Remus acaricio su mentón.
-¿Y ella era Slytherin y bonita?-
Debió ser una "belleza oscura", de aquella que siempre hablaba su padrino.
-En realidad no la recuerdo muy bien, solo que tenía el pelo negro y corto, aquella ocasión lo pillo el prefecto que resulto ser Lucios Malfoy dos años mayor que nosotros, le puso el castigo de limpiar la vajilla de la escuela por un día y sin magia-rio-ahora que lo recuerdo me parece gracioso, pero a partir de ahí solo nos tratamos con insultos y de parte de Sirius bromas y más bromas. A mi siempre me pareció una persona seria y altiva, pero- Remus bajo un tono de su voz- si te soy sincero nunca pensé que se convertiría en un mortifago fanático como lo es hoy, no daba el estilo, a pesar de ser un Slytherin y un heredero sangre pura-suspiro.
Remus desvió su silla a la ventana que mostraba la luz del fin de la tarde.
-No trate mucho con él, pero a Sirius lo castigo muchas veces, quizá él pueda decirte más-
Harry no le preguntaría nada del hombre a su padrino, era demasiado explosivo y no pararía hasta sacarle todas las razones de su curiosidad a Harry, era la primera razón que tuvo para no preguntarle y optar por el comprensivo Remus.
-Lo hare, Remus.-mintió- Gracias por contármelo. ¿Sabes que partiremos en la mañana?-
-Oh si lo decidimos en una reunión, nos llegó un dato de las nuevas locaciones de los campamentos, desde que Voldemort los cambio tememos de alguna emboscaba pero por ahora iremos a investigar al más cercano, ¿estarás listo?-
-Si empacare algunas cosas y estaré listo- Y conseguiré información-Pensó
Harry debía de entrar en materia sobre los pasos del lord, lo poco que Malfoy sabia le sería de gran ayuda, pero debía haber una forma de que el consiguiera información más fuerte para ellos, sin correr mucho riesgo.-Se detuvo antes de abrir la puerta con una idea y sonrió-
-Adiós Remus-
o-o-o-OOO-o-o-o
Remus Lupin soltó el aire que estaba reteniendo desde que había empezado la entrevista con Harry Potter el hijo de sus buenos amigos James y Lili.
Se paró a servirse un pequeño trago de Whisky –era de los baratos- lo único que podía permitirse y en realidad varias cosas de su propiedad tenían ese factor común, no le molestaba y no tenía la ambición suficiente como para remplazarlos. Lo único que poseía del cual tenía un alto precio económico y –en su caso- emocional, era un libro de encantamientos básicos, comúnmente usados en el colegio, pero el que poseía era único, de cubierta de cuero suave, lomo con letras doradas que daban a conocer su editorial, el título y el autor, páginas del más fino papel y lo más importante en la guarda al principio del libro se podía leer con fina escritura "Propiedad de L.M"
"Corazón cálido"- había dicho. Remus se puso la mano en la cara con vergüenza- Eres un idiota Lupin- se dijo a sí mismo.
-Las cosas ya no son como antes, debes recordarlo- se dijo. Tomo el libro de su buro- Deberías deshacerte de esto. No va contigo y te trae malos recuerdos- Levanto su brazo con el libro e hizo ademan para lanzarlo, paso un momento, no pudo y lo dejo en el buro de nuevo.
-Idiota, idiota- se recrimino- Pero él te salvo y debes pagar tus deudas Remus,- se sentó pesadamente en su cama y se hecho de lado, hundió su rostro en su almohada.-Todo eso es un recuerdo ahora.
()
Remus se encontraba en el suelo, la ropa sucia y el rostro con suaves lágrimas.
Cuando volvía de la biblioteca unos chicos Slytherin lo habían interceptado y habían aprovechado para molestarlo, lo insultaron y empujaron. Remus se había mantenido en silencio todo el tiempo, cuando ello resulto ser más molesto para sus agresores habían tomado su libro de encantamientos de sus brazos y lo habían roto en pedazos frente a él.
Remus sintió que la vista se le nublaba con lágrimas y se obligó a tragar para no ceder a la tristeza de perder el libro que apenas había conseguido de segunda mano para el curso que empezaba.
Cuando se encontraba en el suelo, escucho la voz de los otros que discutían que hechizo hacerle.
Ya resignado, escucho una voz dura y severa.
-¿Que pasa aquí?-dijo pero Remus no levanto la vista.
-Solo nos encargamos de una molestia Gryffindor Malfoy, nada de qué preocuparse- lo chicos rieron.
-¿Solo eso?, bien, pero ya paso el toque de queda y si otro prefecto los ve, me informara y tendré que castigarlos, no quisiera eso para miembros de mi casa. Así que déjenlo hasta allí.-
Murmullos y luego una asentimiento grupal.
Remus lloraba en silencio, como siempre lo hacía, mordiéndose los labios.
-He tu- dijo la voz. Remus no quiso escuchar.
-Te hablo a ti Gryffindor-dijo con enfado y Remus sintió que lo tomaban del brazo y lo levantaban, enfoco la vista a quien lo sostenía.
El silencio se sostuvo entre los dos personajes. Las lágrimas dejaron de caer
Remus estudio el rostro del otro, tenía un cabello rubio que casi llegaba al blanco, sobrepasaba los hombros y lo tenía atado en una coleta baja, aun así algunos mechones de pelo le caían en la cara marcándole el rostro blanco, de inmediato los ojos grises llamaron su atención y se entregó a estudiarlos a fondo, poseían un extraño y misterioso brillo, la seriedad estaba marcada, como en la de un hombre mayor y de muchas responsabilidades y no el de un adolecente.
Era aquel que había visto tantas veces de lejos. Lucius Malfoy
-Gryffindor, ¿te hechizaron o algo?- pregunto el rubio agitándolo, Remus no pudo evitar seguir los movimientos de sus labios.
-No- respondió en un susurro.
El contacto se perdió, entonces Remus se dio cuenta que lo había levantado del suelo y que Malfoy le llevaba una cabeza en altura.
Cuando puso los pies en la tierra, Remus se dirigió a juntar los pedazos de su libro que estaba esparcidos a su alrededor, las lágrimas se acumularon en sus ojos y cayeron en sus mejillas nuevamente, se las limpio rápidamente.
Un sonido atronador sonó a su lado, Remus busco con la vista y encontró un libro a su lado, que había levantado algo de polvo al caer.
-Puedes quedarte con ese libro Gryffindor, ya no lo necesito, esa materia es insulsa.- dijo la voz a sus espaldas.
Sorprendido Remus se giró a ver al prefecto Slytherin que pensaba ya se había marchado.
-No puedo…- Trato de declinar y el otro lo interrumpió.
-Me da igual, de todas formas lo llevaba al basurero- el platino se giró y Remus levanto el libro rápidamente, para protegerlo.
-No deberías tirar los libros-regaño
-Si los necesito de nuevo, solo compro otro- excuso, Remus no cabía del asombro.-¿Lo quieres o no?.
()
- Todo eso es un recuerdo ahora- Se repitió Remus y decidió descansar hasta la cena.
o-o-o-OOO-o-o-o
Harry entro en su habitación con una idea en la cabeza, que había reflexionado en la cena y que le había costado varios regaños por no haber comido más que una papa en media hora.
Ahora con la mente determinada decidió arriesgar uno de sus mayores recursos por el bien de la información que recibiría y por el informante.
Toques gentiles tocaron a su puerta.
-Hola Lilian-
-Hola Harry, estuviste muy ausente en la cena, incluso me preguntaron si te había medicado-
¡Los gemelos sin duda! –
-No, tengo una idea, pero quise pensarlo muy bien para llevarlo a cabo y decidí que es viable-
-¿Te vas ya?-Harry asintió- bien dale un gran beso y un abrazo a Draco de mi parte- guiño el ojo
Harry fingió no haberla oído.
-Tenemos poco tiempo, tengo que salir en la madrugada- Harry sonrojado se cambió a su pijama y se puso en su cama y cerro lo ojos para empezar su concentración, cada vez se le hacía menos complicado y lo hacía más rápido. La mano de Lilian se posó en su hombro y sintió la energía que transmita.-
-Llámalo- le dijo
Harry empezó la levantar sus manos mentales para ubicar al Malfoy, como dueño de su territorio ahora podía entrar en el a placer, la ayuda de Lilian para hacerlo había disminuido considerablemente.
Vio en su mente un rastro de su energía y jalo sus brazos imaginarios hasta un cuerpo cálido que permanecía inerte, lo sacudió como otras veces y este reacciono dándole una palma fuerte en sus manos-eso había dolido-
Cuando Harry abrió los ojos, se encontró en la misma sala que en sus anteriores reuniones, estaba en el mismo sillón frente a la chimenea, pero este se encontraba cerrando un ángulo más cercano con el sillón contrario-noto-, además llevaba su uniforme Gryffindor. Vio a su anfitrión con las ropas de su casa.
-Malfoy- saludo como otras veces.
-Potter- respondió este
-¿Porque estamos en uniforme?
-Note que no tenías un pijama decente y pensé ahorrarte la vergüenza- respondió Draco con una sonrisilla que hacía que a Harry le picaran las palmas para tocarlo-gruño-para golpearlo.
-No tengo mucho tiempo Malfoy, he decidido confiarte un secreto mío, que te brindara la capacidad de vagar por el castillo sin que seas visto.
-Ah, ¿sí? ¿Cómo podría agradecértelo oh gran niño-que-vivió?- ironizo y nuevamente Harry gruño.
-Lo digo en serio Malfoy, con esto puedes entrar sin ser visto e incluso saber dónde está tu padre o Voldemort en todo momento y averiguar donde es la sala de planeación.- el otro no hablo-hablo de obtener información valiosa ¡Malfoy!
-Potter creo que por fin se te ha ido la cabeza, para pesar que algo así existe y que mejor, tu puedes hacerlo y confiármelo- Draco rio con mordacidad.
Harry se puso de pie rápidamente y se paró frente al otro, con el ceño fruncido y los puños cerrados
¿Si golpeo a Malfoy le dolerá? – tenía la firme intención de averiguarlo- el tiempo Harry, el tiempo – se recordó.
Se pasó una mano por la cara para calmarse. Draco lo veía divertido.
-Mira Malfoy, sé que no nos llevamos bien desde siempre- Draco pareció querer rebatir- no creo que lleguemos a ser amigos, ni aliados, porque simplemente no somos compatibles. Pero al menos por ahora tenemos de tratarnos de manera correcta, estamos juntos en esto y depende de nosotros que esto salga adelante.-Harry extendió la mano- te ofrezco una tregua momentánea hasta que esto acabe, ya después podemos vernos las caras o tratarnos como siempre, pero ahora no-
La tensión ocupó la sala, la chimenea quemaba la espalda de Harry, que lo aguanto en silencio.
Mientras tanto Draco miraba la mano extendida de su némesis, recordando que una vez hace mucho el mismo había extendido su mano de la misma manera ofreciéndole su amistad y este lo había rechazado. Eso había sido un duro golpe a su joven corazón que ansiaba una amistad con cualquiera que no trajera la palabra "conveniencia" escrita en la espalda, aun recordaba la pena de una mano vacía que se cerraba y el dolor al aflojarla horas después, lagrimas que derramo a solas en su habitación, al final de la noche cuando la cena de bienvenida había acabado.
Ahora tenía la oportunidad única de hacer lo mismo que Potter había hecho tiempo atrás, de herirlo de la misma manera que lo había hecho el, de tirar sus esperanzas de "tregua" por un hoyo profundo y negro de donde nadie lo ayudaría a subir, donde sentiría que se ahogaba con la pena y sintiendo rencor. El rencor más puro que existe ahogándole el corazón.
Levanto la mano para golpear la contraria.
-Por favor Draco…-la voz de Harry había salido en un susurro suave y esperanzado.
Draco levanto la mano-suspiro- y tomo la que le ofrecía el pelinegro.
Harry emocionado lo jalo de la mano, obligándolo a ponerse de pie, acercándolo a él y abrazándolo.
-Gracias en verdad, por no rechazar mi mano Draco-Harry apoyo su frente en el hombro contrario apenado en extremo y con el pulso acelerado-Imagine lo que se sentiría que no tomes mi mano y el corazón casi se me detuvo…yo…en serio lamento no tomar tu mano en primer año. Lo lamento-
Harry afirmo sus brazos en la cintura contrario acercándolo en un contacto más íntimo y estrecho, casi de manera que sentía que el corazón que había roto se volvería a unir si lo hacía.
Draco puso las manos en los hombros de su némesis para alejarlo-
¡Que desagradable!-se dijo-me está abrazando.
Sus manos obedecieron pero no lo alejaron.
Solo un ratito mas.-decía una voz en su mente-nadie te ha abrazado en muchos años.
Draco negó, el calor ajeno ya corría por sus venas y aceleraba su corazón.
-¿C-cuál es tu secreto Potter?- pregunto en voz baja por la cercanía, tenía la boca a nivel del oído contrario.
-Uhm… ¿Mi secreto?-Harry se distrajo por el golpeteo del corazón de Draco que sonaba en su oído-Pasaron tres latidos.
.-..¡Ah sí!- se negó a moverse- en el séptimo piso del castillo al lado del cuadro de Barnabas el chiflado encontraras una puerta secreta que aparecerá ante ti cuando necesitas algo, se llama la sala de los menesteres-
-Se algo de eso-dijo Draco.
-Bien, cuando estés enfrente de la puerta tienes que pensar "Deposito de Hogwarts" y entrar, allí escondí mi baúl el día que tomaron el castillo, encontraras un pergamino desplegable y de gran tamaño, estará en blanco- Harry se separó de Draco lentamente- lo que tienes que hacer es tomar tu varita y ponerlo frente del pergamino-la varita de Harry apareció en su mano-y debes decir "Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas" aparecerán los planos de Hogwarts y te mostrara las personas que están en el castillo y donde están en cada momento, cuando termines debes decir "travesura realizada" o alguien podría leerlo…-
Harry vio la sospecha en los ojos grises.
-¡Es en serio!- afirmo- más al fondo encontraras una capa de invisibilidad…-
-¡Tienes una!- reclamo Malfoy- ¿Cómo? si incluso yo….-
-Era de mi padre Malfoy, así que te pediría de favor que lo cuides mucho ¿de acuerdo?. Con el podrás andar sin que te vean y con el mapa saber dónde pasa Voldemort más tiempo y encontrar su cuarto de planeación.
Draco sonrió con sus maquinaciones internas.
-Harry, es hora- aviso Lilian
Harry chaqueo la lengua. Maldito tiempo.
-Ve con cuidado Malfoy,- Harry retrocedió- debo irme-se giro
Una mano lo detuvo de la túnica. Volteo.
-¿Te vas?, el amanecer aun no llega- pregunto el rubio con un voz suave y angustiada. Harry sonrió complacido.
-Debo irme, si sobrevivo nos veremos mañana- agrego con dramatismo. Draco lo soltó- Recuerda lo que he dicho. Adiós Malfoy…-
-Hace rato te atreviste a decirme por mi nombre-reclamo-no te hagas el formal ahora.
Confundido Harry dijo- Adiós Draco.
Y la conexión se perdió.
o-o-o-OOO-o-o-o
Un nuevo cap.
Cosas nuevas empiezan a surgir
Pryre-chan
