Capítulo 4
Decisiones
La mañana otoñal era fresca y tranquila. Sin embargo, en la mansión de la familia Britter, se desataba una fuerte discusión en la sala después de haber desayunado.
- Mamá, he dicho que no cambiaré de opinión.
- Annie, no puedes hablar en serio.
- ¡Claro que hablo en serio! Me cansé de ocultar de dónde vengo. Durante 6 años he extrañado a mis amigos, a la señorita Pony, la hermana María, a Clint y sobre todo a Candy.
- Annie, sé que los extrañas, pero si se supiera que creciste en un orfanato…
- ¡YA LO SÉ, SERÍA UNA MANCHA PARA LOS BRITTER!
- ¡Annie! ¿Cómo te atreves a gritarme de esa forma? ¡Una dama no debe hacer eso!
- Por favor Annie, cálmate hija. – Trató de intervenir el señor Britter. –
- ¿Cómo puedo calmarme? ¡Ya no lo soporto! Quiero reconciliarme con Candy. La lastimé de forma horrible… Además, ustedes solo me adoptaron para ocupar un espacio vacío.
- ¡Annie, no es verdad!
- ¡Sí lo es! Me adoptaron porque les recuerdo a Casey…
La jovencita de cabello negro estaba pálida y derramando lágrimas de rabia que ya no pudo contener. Pero su padre se acercó a ella y la envolvió en sus brazos.
Annie, es cierto que nos recuerdas a Casey… Pero no fue eso lo que me hizo querer adoptarte. Fue tu dulce mirada, tu amabilidad, y tu bondad. Pude notar tu tristeza el día que te buscamos en el hogar, realmente no querías separarte de Candy. ¿No es así?
- Sí papá…
- A Candy también le tengo mucho cariño, y no veo por qué no puedan seguir siendo amigas. Si tú lo deseas, puedes volver al hogar de Pony, y reconciliarte con ella.
- ¡¿Querido, pero qué estás diciendo!? ¡Eso provocará un escándalo!
- ¡Ya basta Jane! Ahora me doy cuenta, que nunca debí permitir que le impusieras a Annie el olvidar su origen y a su mejor amiga. Ya han sufrido demasiado esas dos niñas que se criaron como hermanas.
- ¡Papá!
- Annie, espero que me perdones. Dile a Candy que lo siento mucho.
- ¡No pueden hacer eso! ¡Será la deshonra para esta familia!
- Sí no me aceptará por quien soy, entonces ya no seré su hija, Señora Britter.
- ¡Annie!
- Ella tendrá mi apoyo Jane. Y si eso no te parece, entonces no vale la pena seguir contigo.
- ¿QUÉ DICES?
- Lo que oíste, no puedo seguir viviendo con alguien tan cruel y superficial. Annie, prepara tu equipaje, nos iremos. No me importa dónde te criaste, eres mi hija y te amo.
- ¡Gracias papá!
Annie estaba sumamente conmovida, por contar con un padre tan amoroso que la apoyara en su decisión.
- ¡Un momento! No puedes hacer esto.
- Claro que puedo Jane. Viviré en la casa de verano cercana al hogar, Annie estará conmigo y podrá quedarse allá cuanto tiempo desee.
No tardaron en estar listos para partir. Rosy se iría con ellos también, quería mucho a Annie y disfrutaba estar con ella. Igualmente se había encariñado con Candy, y estaría contenta de verla de nuevo.
- Adiós Jane.
- Querido, recapacita por favor.
- No, estoy decidido. No eres la misma de quien me enamoré. Casey hubiera querido que amaras a Annie igual que como la amaste a ella.
- Adiós señora Britter.
Jane Britter quedó totalmente sola y desconsolada mientras padre e hija se alejaban en el auto camino al Hogar de Pony.
Mientras tanto en Lakewood, Candy reflexionaba respecto a sus sentimientos.
Albert, o Anthony… ¿A quién amo realmente?
Al principio me cautivó "El príncipe de la colina". Quién resultó ser Albert. El me salvó de ahogarme, me apoyó mucho y luego me adoptó.
Con Anthony he vivido momentos tan felices… Con él me siento en mi hogar. A pesar de la severidad de la tía abuela, y la maldad de Eliza y Neil. Si él está conmigo, me siento tan feliz como cuando estaba en mi querida colina. Con mis amigos, mis dos madres amorosas… Me dio amor sincero desde que lo conocí, me ha defendido y protegido.
Lo confundí con el príncipe porque eran idénticos, incluso hablaban igual. Pero ahora entiendo que también tienen diferencias. Sin embargo, ambos tienen un gran corazón lleno de valor, bondad, ternura… Sin duda alguna me enamoré, no hace mucho lo dije claramente…
Gracias Nadja, ahora sé que hacer.
Por su parte, tío y sobrino también estaban muy pensativos respecto a Candy. Anthony no dudaba de su amor por ella. Pero, ¿Qué sentiría ella por su tío? Después de todo, había resultado correcta su sospecha el príncipe que vio siendo más pequeña. Sin embargo, esperaría pacientemente que ella estuviera dispuesta a hablar claramente de lo que sentía. La amaba y la respetaba. Aunque hubo momentos que se sintió celoso, Era muy maduro. Y sabía que lo único que deseaba era la felicidad de ella.
Albert se encontraba en el bosque con los animales. Aún tenía el broche que Candy encontró en la colina. Cada vez se hacía más claro aquél recuerdo cuando la vio por primera vez. Él tocando su gaita con intención de consolarla, aquél gracioso comentario: "Suena como si un montón de caracoles se arrastraran",
cómo los dos reían a carcajadas…
Supo que debía darle tiempo, él sabía qué decirle. Y confiaba en que ella también lo sabría. En el momento correcto, todo se aclararía.
Annie y su padre junto con Rosy, irían al Hogar de Pony. Pero la chica hizo una petición especial, a la cual su padre no se pudo negar. Pidió que primero fueran a Lakewood, lo que más deseaba era ver a Candy para hacer las paces con ella. Cuando llegaron a la mansión, Fueron recibidos por la tía abuela. Ya había oído sobre la familia, debido a que Sara Leagan le había comentado sobre cierta visita hace unos meses. Omitiendo el incidente con la yegua Cleopatra, ya que Jane Britter había pedido dejarlo en el olvido.
Reunidos en el despacho de la matriarca, padre e hija contaron todo lo sucedido, y lo que habían decidido.
- ¡Tú también te criaste con Candy!
- Sí señora, ella es mi mejor amiga y una hermana para mí.
- Señor, ¿Está seguro de lo que dice?
- Completamente, me divorciaré lo más pronto posible, y Annie se quedará conmigo. Estaremos bien, pues tengo recursos independientes. Mi hija y yo, deseamos ver a Candy ahora mismo señora Elroy.
Estaba realmente sorprendida, no se imaginaba que un hombre de clase alta decidiera criar solo a su hija. Los divorcios no eran bien vistos, como muchas otras cosas en aquél entonces. Pero al oírlo hablar firme y seguro, supo que debía respetar la elección.
- De acuerdo señor, pasemos a la sala y la llamaré.
- Disculpe señora Elroy…
- ¿Sí, señorita Annie?
- Yo preferiría hablar con Candy en el jardín. ¿Podría ser?
- Está bien, pero antes me gustaría presentarte a mis nietos.
Los tres muchachos fueron llamados a la sala, donde amablemente se presentaron ante Annie y su padre. La joven quedó encantada con el elegante chico castaño de ojos color miel, no pudo evitar sonrojarse cuando él le besó la mano. Ella les contó de su crianza junto a Candy en el hogar, y lo mucho que la extrañaba. Luego se dirigió al rosedal para esperarla.
Anthony y sus primos subieron juntos las escaleras y tocaron a la puerta de la habitación de Candy.
- Adelante.
- Hola Candy.
- ¡Hola muchachos! ¿Ocurre algo?
- No gatita.
- Solo vinimos a decirte que tienes visita.
- ¿Visita?
- Sí, alguien desea verte y te espera en el rosedal.
- ¿Quién será?
Candy salió junto con Clint, y al llegar al rosedal, quedó boquiabierta al oír quién la llamaba.
- ¡Candy, Candy!
- Es… ¡Annie!
Las dos chicas corrieron a su encuentro, y se abrazaron tiernamente. Mientras Clint chillaba alegremente y daba vueltas alrededor de su dueña anterior. Ella lo levantó y lo abrazó cariñosamente, a lo que él correspondió lamiendo su rostro.
- Annie…
- Candy… Cuanto te extrañé. ¡Hola Clint! ¿Cómo estás?
- ¿Qué haces aquí Annie?
- Candy, vine a verte, quería disculparme contigo. Me porté terrible cuando no te defendí de los Leagan, y ya no soporto más ocultar la verdad sobre el Hogar de Pony. Me he dado cuenta de que una mansión llena de lujos no es la verdadera felicidad. Y he decidido que ya no seré hija de la señora Britter.
- ¿Qué? ¡Pero Annie…!
- Escucha Candy, durante 6 años ella cruelmente quiso obligarme a olvidar mi pasado, y mis recuerdos más felices. A mi mejor amiga… A mi hermana Candy. Ahora me doy cuenta que la señorita Pony y la hermana María son mis verdaderas madres, nuestras madres que nos llenaron de amor y grandes enseñanzas, amándonos como somos a cada uno de los niños en el hogar. Papá me apoya, y realmente me ama como hija. He decidido volver al hogar por un tiempo, y tengo su apoyo. Él y Rosy estarán en la casa donde nosotras los conocimos. No será sencillo, pero decidió divorciarse. Y yo quisiera, que vinieras conmigo.
- Annie…
- Quiero que volvamos a estar juntas Candy, quiero volver contigo al hogar y correr por la colina. Papá ha hablado con la señora Elroy para que te diera permiso.
- ¡¿En serio?!
- Sí, Candy.
- ¡Annie, que alegría!
- Oh, Candy. Perdóname por favor, por haberte ignorado.
- No te preocupes.
- Gracias Candy, te quiero mucho.
- Y yo a ti, mi amiga Annie.
Candy rápidamente preparó algo de equipaje para ir con Annie al Hogar de Pony. Pero antes de irse, la tía abuela pidió hablar a solas con ella.
- Candy…
- ¿Sí tía?
- Quiero pedirte disculpas.
- ¿Eh?
- No hace mucho, te hice pasar por grandes sufrimientos. No te escuché a ti ni a mis nietos cuando aseguraban que eras inocente. Te exigí no ver a Tom quien fue como tu hermano… Lo lamento.
- Tía abuela…
- Niña, William me hizo comprender que no es correcto juzgar sin saber, y apartar a alguien de seres queridos. Y ahora, el señor Britter me lo rectifica. A pesar de mi severidad, amo profundamente a mis nietos, y a mi encantadora nueva nieta.
- ¡Tía!
La chiquilla quedó muy conmovida y fue a abrazarla.
- Diviértete, quiero que sepas que William me ha contado de tu plan para el cumpleaños de Anthony. Podrán celebrarlo allá desde la mañana, hasta las cinco de la tarde. Luego en la noche, celebraremos aquí.
- ¡Muchas gracias tía abuela! Hasta pronto.
- Hasta luego Candy.
Ciertamente, no es sencillo de explicar, pero Candy ha ocasionado un gran cambio de corazón en la dama. Si bien aún sería severa, ahora había más dulzura en su mirada.
Candy estaba muy agradecida con el señor Britter y la tía abuela, al igual que con Albert. Se sentía muy feliz por haberse reunido con Annie, y recuperar el lazo de hermanas del alma. Al poco rato, llegaron hasta su querido hogar. Donde fueron cálidamente recibidas por los niños y sus dos madres.
- ¡Candy, Annie!
- ¡Señorita Pony, Hermana María!
- Niñas…
Las gentiles damas y las chicas derramaban lágrimas de alegría mientras se abrazaban.
Annie y su padre explicaron todo, y las dos maestras aseguraron que siempre estarían abiertas las puertas del hogar para ella, Candy, y todo niño que necesitara de ellas. El buen hombre les dio las gracias, se despidió, y agarró camino a la casa de verano.
Candy y Annie con Clint a su lado, pasaron toda la tarde contando anécdotas de sus experiencias fuera del hogar a los niños, reunidos todos junto al Padre Árbol. Entre ellos había un niño de 7 años que miraba a Candy analíticamente. Muchos disfrutaron especialmente oír la sobre la compañía Dandelion, y se preguntaban cómo sería su espectáculo.
Candy también habló con sus madres sobre su plan de festejar al rubio de ojos de cielo. Las dos aceptaron alegres, ciertamente era una idea encantadora. Por la forma en que hablaba de él, pudieron notar cuanto lo apreciaba.
Aquella noche, la rubia se preguntó cómo estarían sus amigos en Lakewood, y cómo le habría ido durante el día a la compañía Dandelion. Esperaba que al igual que ella, durmieran tranquilamente con una sonrisa en sus rostros. De igual manera, ellos también pensaban en ella. Pero con más intensidad, Anthony.
- Buenas noches, Candy. Le deseó mirando al cielo estrellado en la ventana de su habitación.
Continuará…
¡Hola, Feliz año a tod s! Estoy de vuelta, y espero hayan tenido unas felices fiestas. Pido disculpas por mi larga ausencia, acabo de comenzar clases en la universidad y tenía dos evaluaciones por presentar. También hubo días que no me sentí bien. Pero aquí estoy, y espero que este nuevo capítulo les guste. Como ahora estoy en clase, procuraré publicar mensualmente. En un review me preguntaron si aparecerán más personajes de Nadja, mi respuesta es sí, pero no por ahora. Hoy 28 de enero, quiero dedicar este capítulo como regalo de cumpleaños para Val Rod, a quien agradezco de corazón por haber sido mi primera seguidora.
Feliz cumpleaños Val.
TamyWhiteRose.
