Capítulo 5

¿Quién es el jefe del hogar?

Candy y Annie, disfrutaban estar juntas de nuevo. Al ser las más grandes, se encargaban de ayudar a cuidar a los más pequeños. Sin embargo, cierto niño de cabello castaño claro y ojos celestes no dejaba de observar a Candy. Y no le dirigía la palabra.

- No sé por qué la quieren tanto a Candy. ¿Qué es lo que les gusta de ella?

- ¡Viniste hace poco! No sabes nada sobre ella Jimmy. – Habló Jhon en su defensa. –

- Ah, ¿Sí? Pues yo soy el jefe aquí, tendrá que probarme que merece el liderazgo.

Candy estaba lavando los platos junto con la hermana María. De pronto se le ocurrió preguntar.

- Hermana María, ¿Quién es el nuevo niño?

- Es Jimmy, Candy. Vino hace poco porque perdió a su mamá, su único familiar.

- ¿Perdió a su mamá? Por eso esa mirada tan triste.

- Es muy animoso y además es el jefe de los niños. Supongo que oculta su dolor todo lo posible.

- Todo lo posible…

Llegó la noche, Annie ordenaba la cocina, mientras Candy revisaba que los niños estuvieran cómodos en sus camas.

- Sigues pareciendo feo cuando duermes. ¡Oh, Milly! ¿Y tú almohada? – Candy la acomodó suavemente para la niña. –

- ¿Jhon, mojaste la cama? ¡Qué bien, no lo hiciste! ¡Has aprendido!

- El único que moja la cama es Clint. – Dijo el niño adormecido. – Clint hizo una cómica mueca al oírlo.

- Jimmy no está…

La cama estaba vacía, sobre ella estaba el piyama de Jimmy. Candy salió a buscarlo. De pronto, escuchó un llanto.

- Mamá, mamá…

- Jimmy…

El pequeño estaba desahogando aquel dolor que se guardaba para sí mismo cada día, apoyado en el tronco del Padre Árbol.

Siempre se hace el rudo, pero tiene el corazón lastimado. Es mejor dejarlo solo.

Jimmy… Yo entiendo lo que es sentirse solo. – Dijo Candy en su mente. –

A la mañana siguiente Candy despertó, luego de vestirse escuchó chillidos afuera. Jimmy había amarrado una cuerda al cuello de Clint, y lo jalaba gritando: - ¡Vamos, vamos!

- ¡Clint! ¿¡Jimmy que haces!?

- ¡Quiero que también me siga, pero no quiere!

Candy salió rápidamente para detenerlo. Annie escuchó los chillidos también, y salió con ella.

¡Vamos Jimmy, basta!

El chico soltó la cuerda, Annie desató a Clint que recuperaba el aliento.

- ¡Pobre Clint! – Annie lo cargó y lo acarició para confortarlo.

- Qué bruto eres, qué cruel.

- ¡No te atrevas, yo soy el jefe aquí!

- Hmm, eres el jefe, aunque recién llegaste. ¿No?

- ¡Eres tú quien recién llegó!

- No, antes viví aquí mucho tiempo, y estuve ausente por muy poco.

- Veremos quién de los dos es el jefe.

- Por supuesto yo soy el jefe aquí.

- ¡Para mí no!

- ¿Qué haremos entonces?

- Corramos hasta el árbol, el que llega primero es el jefe.

- Muy bien. Annie, por favor cuenta hasta tres.

- ¡Uno, dos, tres!

Los dos comenzaron a correr. Candy recordaba cuando era una niñita, como amaba correr y jugar por aquella colina. Jimmy era rápido, pero Candy se le adelantó, y llegó primero.

- Te gané. Bien Jimmy, ahora soy el jefe ¿No?

- Eso no basta… No estoy muy bien hoy, te ganaré trepando al árbol.

- Vamos.

- ¡Vamos Candy! – La animaban todos. –

Siempre me retaban por trepar a los árboles. En esa rama, Annie me miraba asustada.

Flashback

- ¡Candy es peligroso, te retarán!

- ¡No te asustes Annie!

- ¡Candy!

- ¡¿Candy, otra vez!? ¡Bájate!

- ¡Me pescaron!

- Candy, ¿Cuántas veces te lo he dicho? Te daré 10 palmadas, baja pronto.

- Lo siento…

- Qué traviesa eres.

Fin del flashback

- ¿Qué haces Candy? ¡Te ganará si te distraes!

- ¡Oh, no!

- Seguro que gano, falta un poco más.

- ¡Jimmy, aquí estoy!

- ¡¿Ya estás aquí!?

Continuaron subiendo, iban muy parejos. Pero Candy llegó primero a la copa que todavía tenía hojas secas.

- ¡Gané!

Jimmy llegó detrás de ella segundos después.

- Dame la mano.

- ¡No quiero tu ayuda!

- No presumas, Jimmy este es el Padre Árbol.

- ¿Padre?

- Sí, escucha todo lo que le dices. ¿Lo sabías Jimmy?

- No te creo.

- Estuviste hablando con él. – Candy le giñó el ojo. –

- ¿Candy, me viste?

- Así es. Jimmy, comprendo tu tristeza. Hay alguien que conozco que pasó por lo mismo que tú. Pero me enseñó que la gente que amamos vive para siempre en nuestra memoria y corazón. Tu mamá siempre estará contigo, y ahora, tienes aquí a muchos nuevos hermanos.

- ¡Candy, gracias! – El niño se conmovió y le dio un abrazo, que ella correspondió. –

- Ah, el viento despeja mis pensamientos.

Candy vio desde el árbol que sus madres volvían, se habían ido de compras temprano.

- ¡Señorita Pony, Hermana María!

- ¡Candy!

- ¡Jimmy, es peligroso!

- ¡Bajen rápido! ¡¿Candy, qué haces allá arriba?!

- Candy, ¿Cuándo dejarás de hacer esas cosas?

- Como siempre pienso que, me retarán bastante.

- No te preocupes, la hermana María y la señorita Pony son muy buenas personas.

– Dijo Jimmy, y luego sacó la lengua. –

- Hablas igual a como yo lo hacía.

Los dos bajaron del árbol, y Jimmy le extendió la mano.

- Jimmy…

- Jefe.

Estrecharon sus manos sonriendo y todos los niños vitoreaban alegres.

Temprano en la tarde, llegó el cartero con correspondencia.

- ¡Hola señor March!

- ¡Hola Candy! Qué alegría verte.

- ¡Señor March!

- ¡Annie, también volviste!

- Sí, volví a mi hogar.

- Me alegra verlas juntas de nuevo niñas. Candy, hoy traigo una carta para ti.

- ¿Para mí?

- Sí, toma.

- Gracias.

- De nada, hasta luego niñas.

- Hasta luego.

Candy vio que la carta venía de Chicago.

- ¡Es de Nadja!

- ¿Nadja? ¿La bailarina de la compañía de que nos hablaste?

- Sí.

- Me gustaría conocerlos.

- Seguro Annie, te los presentaré un día.

- ¿Puedo ver la carta contigo?

- Claro.

Las dos amigas se sentaron al pie del Padre Árbol, y Candy leyó la carta.

Querida Candy

¿Cómo estás? Hemos ido a presentarnos en Chicago. Todos preguntan por ti y por Anthony. Nos gustaría mucho verlos pronto. Rita se encariñó mucho contigo, se alegra de tener una amiga de su edad. ¿Sabes? Quisiera conocer también el Hogar de Pony. Imagino que debe ser muy hermoso. He hablado con Líder para que pronto hagamos allá algo especial, si nos indicas cómo llegar. Espero tu pronta respuesta. Dale nuestros saludos a Anthony.

Tu amiga,

Nadja.

Después del almuerzo, otro visitante llegó al hogar. Aquel que era un hermano mayor para las dos amigas.

¡Tom!

- ¡Candy, Annie!

Los tres se juntaron en un cálido abrazo. Luego llegaron las dos bondadosas damas que los criaron. Abrazaron amorosamente al jovencito.

- ¿Cómo estás Tom?

- ¡Has crecido mucho, y estás muy fuerte!

- Señorita Pony, Hermana María. Me alegra mucho verlas. Vine a traer este tarro de leche para ustedes.

- Gracias Tom.

- Los niños recibieron con alegría a Tom, también Clint, y Jimmy se le presento.

- Annie, ¿Cómo es que estás aquí? ¿No habías sido adoptada por los Britter?

- Bueno Tom…

Annie contó su historia al chico, y quedó muy sorprendido. Se alegraba que su hermana haya sido valiente y estuviera alegre y con quienes realmente la aman.

La señorita Pony y la hermana María prepararon galletas de chispas de chocolate, y leche tibia para la merienda. Todos las disfrutaron con deleite, sobre todo Candy, quien amaba los dulces. Especialmente, si tenían chocolate.

- Señorita Pony.

- ¿Sí querida?

- ¿Podrían volver a preparar estas galletas el 30 de septiembre, por favor?

- Por supuesto que sí Candy.

- Gracias.

Mientras tanto en Lakewood…

¡Tía abuela! ¿Cómo es posible que acepte eso?

- Fue autorizado por el señor William, y sus decisiones son definitivas. Debo obedecerle.

- ¡No puede ser verdad! ¡Se ha vuelto loco desde que adoptó a esa harapienta!

- ¡Cuida tu lengua Eliza!

- ¡Es verdad, esa niña es una simple huérfana, y resulta que Annie también lo es!

- ¡Silencio Neil! No les permito semejantes groserías. Ahora váyanse, si no quieren un castigo.

Los dos hermanos salieron realmente molestos, sobre todo Eliza.

- ¡No lo soporto Neil! ¡No quiero que pase su cumpleaños así, no es correcto!

- Descuida hermanita, se me ocurre algo para evitarlo.

- ¿Qué estás planeando?

- Espera y verás.

Lo que los dos malvados no sabían, era que Anthony los había escuchado. Rápidamente buscó a sus primos para ponerlos al corriente.

- ¿Estás seguro de lo que dices Anthony?

- Completamente Stear, estoy seguro de que Neil de algún modo intentará lastimarla. No lo permitiré.

- Yo tampoco. – Aseguró Archie. –

- Ni yo, somos sus tres paladines, siempre la cuidaremos.

Los tres muchachos cerraron la promesa juntando las manos.

En el hogar, Tom se despidió de todos antes del atardecer. Y le pidió a Candy que saludara a Anthony.

Temprano esa noche, Candy escribió la carta para Nadja. Rezó antes de dormir, pidiendo protección para todos sus amigos y dio gracias por tantas bendiciones que había recibido. También pidió por aquellos que sintieran tristeza o se sintieran solos. Y, a pesar de tantas maldades, pidió que los Leagan estuvieran bien. Ciertamente era muy pura de corazón. Sus dos madres le habían enseñado a no guardar rencor.

Después de haber disfrutado dos días más en el hogar, Candy volvió a Lakewood.

En Chicago, Nadja recibió la carta de su nueva amiga.

Querida Nadja

Muchas gracias por tu carta, me alegré mucho al recibirla. Estoy muy bien, gracias a Dios. Anthony también está bien. ¿Ustedes cómo están? Espero que siempre les vaya excelente en sus presentaciones.

Yo también quisiera verlos otra vez, y me encanta la idea de que visiten el hogar. Yo vine de visita por unos días con Annie, mi mejor amiga. Quien es como mi hermana. Aunque nos conocemos desde hace poco, yo también les tengo mucho cariño. Me siento muy feliz de ser su amiga. El hogar se encuentra en la región montañosa al sur del lago Michigan, un poco alejado de Lakewood. Saluda a todos en la compañía, les mando un abrazo.

Tu amiga,

Candy.

- ¡Candy ha contestado! – Dijo Rita contenta. –

- Sí, me alegra que esté bien. – Dijo Nadja sonriente. –

- A mí también. – Agregó Kennosuke. –

- Es hora de prepararse para la función muchachos. – Dijo Líder. –

- Sí.

- ¡Damas y caballeros, somos la compañía Dandelion! ¡Es tiempo de encantarlos con nuestro espectáculo de ensueño!

Comenzó a sonar el alegre tema que siempre cantaban para saludar a la audiencia.

"Hello ! Hello !" Konnichiwa, Igilisu no minasan !
"Bonjour Bonjour !" Konnichiwa, France no minasan !

"Buenas tardes"

Konnichiwa, Spain no minasan !
"Bonjoruno ! Bonjoruno !" Konnichiwa, Italia no minasan !
lala lanlanlan lala lanlanlan lala odorimashou
lala lanlanlan lala lanlanlan lala utaimashou
Ojouchan, Obocchan Ladies & Gentlemen

irasshai irasshai yume no sekai e !
"How do you do ? How do you do ?" Hajimemashite, Kanada no minasan !
"Anshante ! Anshante !" Hajimemashite, Suisu no minasan !
"Muintopurase-ru !" Hajimemashite, Burajilu no minasan !
"Sulamappulukunaran !" Hajimemashite Perushia no minasan !

lala lanlanlan lala lanlanlan lala odorimashou
lala lanlanlan lala lanlanlan lala utaimashou
Ojouchan, Obocchan, musshu, madomoazelu
te o tsunagou sekaijuu minna tomodachi !

"Thank you- ! Tank you !" Arigatou, O-sutoralia no minasan !
"Takku ! Takku !" Arigatou, Denma-ku no minasan !
"Danke she-n ! Danke she-n !" Arigatou O-sutoria no minasan !
"Dankuyupelu ! Dankuyupelu !" Arigatou, olanda no minasan !

lala lanlanlan lala lanlanlan lala odorimashou
lala lanlanlan lala lanlanlan lala utaimashou
Ojouchan, Obocchan, señorita, señor
itsu no hi ka itsu no hi ka mata aimashou !

"I love you ! I love you !" Ai shitemasu, America no minasan !
"Bahebbakku ! Bahebakku !" Ai shitemasu, Ejiputo no minasan !
"Ihhilibedikku !" Ai shitemasu, Doitsu no minasan !
"Wo-aini- ! Wo-aini- !" Ai shitemasu, Chuugoku no minasan !

lala lanlanlan lala lanlanlan lala odorimashou
lala lanlanlan lala lanlanlan lala utaimashou
Ojouchan, Obocchan Ladies & Gentlemen

irasshai irasshai yume no sekai e !

"How are you?" gokigen ikagadesu ? Ailulando no minasan !
"Namasute ?" gokigen ikagadesu ? Indo no minasan !
"Karudira ?" gokigen ikagadesu ? Roshia no minasan !
"Komovai ?" gokigen ikagadesu ? Bulajilu no minasan
lala lanlanlan lala lanlanlan lala odorimashou
lala lanlanlan lala lanlanlan lala utaimashou
Ojouchan, Obocchan, musshu, madomoazelu
te o tsunagou sekaijuu minna tomodachi !

El espectáculo fue todo un éxito, los aplausos fueron intensos. Especialmente cuando Nadja presentó su baile. Era una nueva rutina llamada "El hada del otoño" Su vestuario tenía hermosos tonos de colores de la estación. Y sus movimientos eran elegantes y precisos. Siempre ponía alma y corazón al bailar, y lo que más le gustaba, era la alegría que daba a los espectadores.

Continuará…

¡Hola! Aquí les traigo un capítulo nuevo, Espero lo disfruten. Como verán, he utilizado momentos del capítulo 26 de Candy. "El Padre Árbol todo lo sabe". Solo lo modifiqué un poco, aún no llegará el invierno. He decidido también, que Nadja en el siguiente capítulo se reencuentre con unos amigos… ¿Quiénes creen que serán? ¡A ver si adivinan!

Espero sus reviews. :)