Esta es Mi Familia

Por Pryre-chan

Los Personajes de Harry Potter no me pertenecen

Son de J.K Rowling

Capítulo 7

-o-

Draco abrió los ojos con lentamente sintiendo al momento el daño en sus músculos y tendones, la cabeza empezó a pulsarle y el respirar se le hacía cansado. Miro a su alrededor con curiosidad, la austera habitación solo contaba con una cama, una mesilla, un armario y un sofá verde.

Busco entre sus memorias revueltas y recordó estar en el castillo, caer y oh,… si el dolor, la agonía de aquel recuerdo le indicaba que todavía estaba vivo, con dificultad y quejas punzantes se sentó forzosamente en la cabecera de la cama.

La manija de la puerta giro y se abrió. Draco instintivamente busco su varita, pero no la encontró, expectante espero que la presencia entre en la habitación para saber de quién era prisionero esta vez.

Una cabellera desordenada y rubia se asomó.

-Hola Draco, tardaste mucho tiempo en despertar, debe ser por tu transformación- luna entro cargando una charola de comida.-le dije a Harry que ya despertarías.

La charola fue puesta a su alcance y Draco pudo saber su contenido aunque estuviera cubierta, extrañado cerro los ojos y inhalo suavemente, papas blancas, verduras y carne asada, podía asegurar con certeza por el hilo de aromas que se coló en sus fosas nasales, más lejano un olor a tierra, papel y cubierta de libros y algo que no pudo identificar era dulce y salado a la vez y algo acido también nunca había sentido tal olor. Lo asocio rápidamente a…No podía ser, olía a… ¿Humano?

Draco gimió con desespero cubriendo su nariz de lo que era seguro un efecto secundario de la pócima de "luz de lobo"

-¿Te duelen los músculos Draco? ¿Quieres que te de un masaje?- pregunto Luna suavemente.

Draco no podría haber abierto la boca más grande.

-Eh…No ¿gracias? – respondió con la voz rasposa.

-Bien te dejo la comida, cómela antes que se enfrié- y salió de la habitación.

Draco tenía miles de preguntas que se respondieron automáticamente, cuando la palabra "Harry" se asoció a "Orden" en sus pensamientos. Draco estaba en la sede de la orden del fénix y a manos del mismísimo Harry Potter, las pesadillas de Draco se habían hecho realidad.

Draco estornudo. Malditos efectos secundarios de su transformación.

o-o-o-O-O-o-o-o

Después de una de las tardes más largas y aburridas para Draco su cuerpo empezó a adormilarse, sin ruidos de voces o pasos su mente empezó a divagar. El estómago lleno después de una ración la cual su estómago había agradecido y resentido a partes iguales. Completamente solo en esa habitación agradeció el hecho de haber superado su fase de nariz hipersensible, golpeo su dura almohada para suavizarla un poco, el cuello le dolía y la tela arañaba su piel, golpeo de nuevo y cerró los ojos, un tenue aroma a madera y bosque se elevó desde la almohada le relajo lo suficiente para dormir.

Cuando supo algo de sí mismo ya era de noche, o mejor dicho madrugada, lo sabía por las frías corrientes de aire que lo abrazaron, los ojos le dolían de tanto dormir, pero se sentía por fin descansado, el olor de carne asada le llego desde el otro lado de la habitación y su estómago gruño ruidosamente.

-Vaya sí que tienes hambre Malfoy- dijo una voz que Draco a fuerza no quería registrar a sus espaldas.- Puedes comer está caliente- le dijo.

Draco se enterró aún más en la almohada para desterrar aquella voz de su cabeza. No puede estar pasando me esto ahora, se dijo no estaba mentalmente listo.

-¿Malfoy que pasa?, ¿Te sientes mal?- pregunto la voz y un peso hundió la cama del lado contrario, el tenue olor de limpio y agua de ducha golpeo su sensible nariz. Y empezó a olfatear siguiendo el olor.

Curioso. Y estornudo.

-No, estoy bien…Potter- dijo con la voz rasposa.

-Come entonces. ¡Ah! espera- alerto- no gires aun. Yo acabo de…ya sabes, salir de la ducha y tengo que cambiarme. No pensé que despertarías antes de que acabe y yo…-

-Vístete ya Potter, tengo hambre- le advirtió aunque sentía en el estómago un nudo.

El sonido de ropa arrastrada y un par de maldiciones capto el silencio.

-Ya está, puedes voltear- aviso Harry. Draco se incorporó con más facilidad y Harry le paso la charola. Comió con ansias y en silencio y aunque no era la comida a la que estaba acostumbrada, comió y agradeció interiormente, sus últimas cenas en el castillo le habían sabido a tierra.

-Es bueno saber que estas mejor, tu brazo sano- dijo Harry mientras se movía inquieto por la habitación.

-¿Cuanto tiempo llevo inconsciente?-pregunto Draco

-Un par de días- le dijo Harry- No te has perdido nada en realidad.

Entonces una bomba de imágenes atravesó la cabeza de Draco.

-¿Y el castillo?. ¿Encontraron a los gemelos?, ¿A Frida?- Draco se había puesto de pie rápidamente y perdió el equilibrio, cayendo en brazos del Gryffindor, de momento y con el corazón detenido en un latido a Draco se le pasaron por la cabeza todas las veces que había estado en brazos de Harry. El rostro se le sonrojo y trato de separarse, pero Harry lo tenía fuertemente anclado a su cuerpo, levanto la vista y sus ojos se juntaron con otros verdes que brillaban misteriosas a los ojos de Draco, tal vez habían pasado una par de segundos cuando sus rostros se acercaron de pronto atraídos y se dieron un beso suave y timido, que tambaleo ambos mundos al saberse "real".

-¿Harry?- llamaron a la puerta, la voz femenina sonada impaciente- ¿Podemos hablar?-

-Es Ginny- mascullo Harry sobre su voz y libero a Draco que se acomodó en la cama con el rostro pálido.

Harry abrió la puerta y antes de cualquier palabra la pelirroja se había arrojado a los brazos en un fuerte abrazo.

-No volvamos a pelear Harry- le dijo con voz azucarada- Te apoyare para que mantengamos a Malfoy aquí, amor-

Harry que aún no salía de la sorpresa solo atino a separar a la jovencita de su cuerpo, mientras la sostenía para que no le jalara el rostro para que lo besara.

-Ginny, detente- Harry sintió la familiar mirada a sus espaldas, perforándole y pesándole.

-¿Vuelves a entrar Potter?- sonó una seductora y dura voz al fondo del cuarto.

-¿Malfoy ya despertó Harry?- La pelirroja abrió la puerta de la habitación en su totalidad- ahora podríamos interr…- el cuadro que vio la dejo sin aliento. El rubio estaba sobre la cama con el torso desnudo una sábana blanca le cubría las piernas desde lo más bajo de las caderas dejando ver discretamente un poco de vello púbico rubio, el pelo desordenado le caía en un ojo y dirigía una mirada mezcla de impaciencia y fastidio que quito el aliento de los que lo vieron.

El silencio se prolongó hasta que Draco hablo.

-Puedes cerrar la puerta Weasley, o no te enseñaron a no mirar cuando un hombre esta…-

La puerta se cerró de un portazo. Draco sonrió con superioridad, se puso de nuevo la polera vieja y ancha que tenía puesta y se arregló el pantalón subiéndolo hasta la cintura. Al otro lado de la puerta se escuchaban con claridad los reclamos de la Weasley.

"Que hacia Malfoy desnudo en tu cama" o "Porque no dejas que lo interroguen ahora"

Sonrió ladinamente al saber su objetivo cumplido aquella chiquilla no volvería a…. a ¿Qué?, abrazar a su novio, la fría realidad calo hasta los huesos a Draco, "es cierto" se dijo al fin, porque el héroe del mundo mágico no tendría ya una novia con la cual se casaría y tendría pequeños Gryffindors al final de la guerra. Sonrió otra vez, esta vez con melancolía y dolor una incesante punzada se acrecentó en su pecho.

"si ya lo sabias"- se recrimino a si mismo "sabias que esto pasaría", "este Harry no es el "Harry " de tus sueños".

Se hizo un ovillo en la cama por el frio repentino. La puerta se abrió y su –no- Harry entro, sus pasos descuidados se detuvieron frente a él y su respiración se acompaso a la suya antes de hablar.

-Disculpa a Ginny, ella generalmente no …-

Harry se tocaba el lóbulo de la oreja más nervioso que enojado aquella interrupción lo había separado de un acercamiento que había estado temiendo y esperando, después de que lo había traído, lo curo y cuido de él, amenazo al medimago para que le echara un vistazo y había estado pasándole magia para estabilizar su núcleo mágico que estaba hecho un remolino luego de su transformación. Remus había hablado tranquilamente luego escuchar la explicación de sus actos y recomendado un par de cosas para su cuidado, especialmente su núcleo mágico, que era el más afectado después de la primera transformación, según Remus corría el riesgo de que se descontrolara o se mantuviera aun salvaje luego de su despertar. Había sido duro pero Harry aprendió a controlar la magia de Draco con la suya y controlar su violento ajetreo para calmarlo y disuadirlo de correr suavemente como siempre, como un ente que vive y respira, su magia y la suya se habían hecho afines, e aquí el resultado, había despertado un par de días antes de lo que Remus había pensado y hasta ahora parecía bien.

Según luna más que bien.

-Actuaría como una novia entrometida- completo Draco sacando a Harry de sus pensamientos- pues está en todo su derecho ¿no?- Harry abrió la boca para hablar, pero Draco sabía que cualquier cosa que quisiera decirle definitivamente no quería escucharlo.

Hablo atropelladamente.

-Pero de ser tu dudaría de su lealtad mira que quedarse perpleja mirando al "enemigo"- hizo énfasis-si ha de ser conmigo, imagínate a otros, esos son rasgos de una puta en potencia sin duda…-

-Oye no te permito…-empezó Harry.

Draco hiso oídos sordos, lo último que necesitaba era escuchar a Harry defender a su noviecita.

-Si no quieres escuchar verdades de tu novia a ya tu "elegido"-

-Ella no …-

La puerta se sacudió de pronto con golpeteos ansiosos, Harry se interrumpió y abrió la puerta, una voz firme y masculina solicitaba a Draco para su interrogatorio, Harry acepto pero dijo que lo escoltaría el mismo, el otro replico, pero Harry se afirmó con tono de voz firme y severa. Cerró la puerta. Harry palpo el frasco vacío en su pantalón con determinación.

Draco algo sorprendido solo se quedó mirando un momento.

-Vamos Malfoy- le dijo- es hora de que digas lo que sabes a todos-

Draco quiso replicar, pero se vio acallado por ademan de Harry que había cambiado su rostro sosegado a uno serio y contenido.

-Solo unos pocos saben de nuestro acuerdo Malfoy, hasta ahora, cuando lo digas deberías evitar mencionar el modo en que nos comunicábamos, no quiero que los demás sepan de esa "cualidad" en particular, porque comprometería a mi maestra, ¿lo entiendes?.-

Draco lo entendía, pero no quería hacerse el dócil o el manejable.

-Que te hace pensar que yo…-

-¡Tu cooperaras Malfoy o se acaba el trato!-Harry elevo la voz en una amenaza se cubrió los ojos con exasperación y suspiro.

Draco se estremeció asediado por la furia verde que lo observaba, decidió ceder, solo por esa ocasión.

-Esta bien-

O-o-o-O-O-O-o-o-o

Draco estaba seguro que no había dicho tantas mentiras juntas en toda su vida, y lo que más le sorprendía era que parecía que todos los de aquella habitación le habían creído y no habían hecho que tome varitaserum o algo parecido para que confiara que no haya mentido, algo que le parecía muy extraño y la razón por la que se había mantenido en guardia todo el tiempo, ignorando discretamente el vaso de agua que le había ofrecido o los panecillos de la señora Weasley.

La fría sala lo hacía tiritar, sus oscuras paredes cubiertas por miembros de la orden. Draco había reconocido rápidamente a Dumbledore, Sirius Black y a Alastoor Moody el auror, en cuanto haba entrado a la habitación y lo había sentado en una silla anti desapariciones y merlín sabría qué otras cosas más, otros dos aurores sin duda se acomodaron a sus espaldas y nueve frente suyo, Dumbledore había iniciado el interrogatorio, con preguntas sencillas dándole tiempo de crear una historia creíble. El "elegido" silencioso y algo nervioso estaba oculto al lado del salón, escuchando.

-Bien creo que ya no hay preguntas para el joven Malfoy- había dicho Dumbledore luego de un breve silencio. La concurrencia asintió.

-Harry porque no llevas al señor Malfoy a tu habitación y lo instalas, seguro que estará cansado- el mago se puso de pie y salió de la habitación seguido de muchos otros que no se habían detenido más que para darle una mirada de advertencia o rencor al pasar por su lado.

Cuando la habitación quedo vacia Harry se acercó a él y lo tomo del brazo.

-Vamos Malfoy- lo jalo hasta la puerta, un par de magos a sus espaldas los escoltaron hasta su habitación. Harry cerró la puerta y le soltó el brazo con brusquedad.

-No tienes que tratarme asi Potter- replico- no después de haberme tratado tan dulcemente antes- dijo con voz falsamente herida.

Harry se sonrojo y gruño.

-No hables- replico

-¿Porque no?-

-Porque no quiero oírte mientras te mofas de nuestros momentos juntos- respondió

Draco se quedó quieto con la respuesta y no supo que decir, el silencio se prolongó hasta que un toque en la puerta los sorprendió, Harry abrió y vio a Hermione con una botella de agua, entro rápidamente.

-Traje la cura para el varitaserum- dijo dándole la botella a Harry que la abrió y la tomo casi desesperado. Hermione volteo a verlo.

-Malfoy- saludo con prudencia.

-Granger- repuso Draco, en medio de pensamientos confusos

¿Qué hacia Potter con varitaserum corriéndole en las venas?

La respuesta llego sola, cuando la castaña se giró a él y le apunto.

-Debes estar agradecido Malfoy, ese varitaserum iba dirigido a ti y Harry se lo bebió para que pudieras mentir –

-¿Agradecido yo?- repuso- si yo nunca le dije que se bebiera nada, todo es culpa de ese instinto Gryffindor.

La chica se había puesto de colores por la rabia.

-Como te atreves Malfoy…-

-Me atrevo porque las mentiras que dije fueron para protegerlos a ustedes no a mi, todo el mundo sabe que soy un mortifago , pero nadie sabe de su amiguita súcubo- Draco sonrió con superioridad.

- Eres un malagradecido…-

-Basta Hermione, lo que dice es cierto- la castaña se congelo- pero también es el hecho de que si hubieras tomado la poción hubieras sacado a flote todos tus secretos y no quisieras que eso ocurra, ¿verdad? Malfoy-

De inmediato el hecho de una verdad lo congelo en su sitio, era fértil, como se tomarían otros magos al saber su condición, seria repudiado, puesto a un lado, tachado de fenómeno, o simplemente seria usado para investigación, como algunas quisieron hacer con el hermano de Frida.

-Ves que deberías ser un poco agradecido Malfoy- replico Harry casi divertido.

Draco dudo, ¿Qué tanto sabría " el elegido" de sus secretos?

-Supongo- dijo simplemente.

o-o-o-O-O-O-o-o-o

Más tarde se había presentado nuevamente un problema para Draco, después de un desayuno inexistente y la ausencia de su anfitrión decidió adormecer su hambre durmiendo, se acurruco en las corrientes sabanas y dejo su mente vagar por los acontecimientos del día, recordó de paso y vagamente que Dumbledore había mencionado que se instalaría en la habitación de Harry.

Se paró de golpe.

¡La habitación de Potter!

Como había sido tan atolondrado, claro estaba en la habitación de su enemigo y en su cama, cuando la puerta se abrió y entro el elegido con cara de fastidio.

-Mira Malfoy no se porque actúas tan difícil con nosotros- reclamo- no somos de tu agrado lo se, pero heriste a la señora Weasley por ser tan descortés…-

El tiempo se detuvo para Draco mientras intentaba asimilar las palabras de reproche del otro.

-Quizá te creas de altura por tu apellido o que se pero…-

Draco sintió que escucho suficiente, especialmente al escuchar mencionar su apellido en algo que ni siquiera sabía, levanto las manos.

-Detente Potter- dijo molesto- quizá pueda entender tus reclamos si dejaras de gruñir y hablaras-

-Malfoy eres el ser más…-

-Hermoso lo sé- completo- pero generalmente para que la gente me grite suelen tener una razón-

Harry tomo aire. Draco lo vio venir y hizo el ademan de silencio.

-Está bien- Harry tomo aire- cuando no bajaste a desayunar, la señora Weasley mando a Ginny para llamarte, veinte minutos después ella volvió diciendo que no querías bajar por que creías que la comida no era lo suficiente para ti, que no comerías con pobretones, que…¿cómo pudiste? ¿Sabes siquiera las cosas que dije y jure para que te quedaras aquí y no en una celda?-

Draco se sentó sin notarlo en el sofá verde analizando las palabras de Harry, en serio habían inventado eso de él, ni siquiera recordaba haber sido llamado, mucho menos insultar la comida que su estómago ansiaba, ¿no lo había comido antes?.

Harry ahora se paseaba por la habitación.

-Para ahora mismo tu carrera de reproches Potter, no se de que estas hablando, nadie vino a llamarme, no recuerdo haber insultado a nadie y por supuesto nadie menciono comida.-

Harry había detenido su caminar.

-¿Es en serio?, ¿Ginny no vino?-

-Nadie vino Potter, ¿crees que rechazaría un plato de comida que mi cuerpo necesita para mantenerse fuerte?-

Harry estuvo pensativo

-Pero Ginny dijo frente a todos que no bajarías y que dijiste todas esas cosas, ¿Por qué mentiría?-

Draco sintió enojo al verse difamado y aún más al verse de mentiroso frente al otro

-Pues sus razones tendrá – afirmo Draco

-Pero ella…-

-Porque la defiendes. Tanto cuesta creer que tu novia mintió a todos porque me odia-

-Ella…si te odia- admitió Harry pareciendo recordar algo.

-Y mentiría-afirmo Draco. Harry solo asintió

-¿Y no dijiste nada de le que ella dijo?-

-Lo que ella dijo que yo dije, es cierto. Lo dije en algún momento y lo sabes bien, no cambiare mis palabras, pero no insulte a nadie el día de hoy y menos rechace la buena voluntad Weasley-

Harry se sentó a su lado en el sofá verde, pero no lo miro parecía concentrado.

-¿Entonces quieres comer?- pregunto luego de un momento.

-Si- respondió simplemente-

Harry se puso de pie y fue hacia la puerta.

-Hablare con la señora Weasley y le explicare lo de Ginevra, tal vez no me crea del todo, pero veré que te perdone y puedas bajar a almorzar-

Draco no tuvo tiempo de lanzar una respuesta mordaz de que no necesitaba el perdón de nadie, pero para cuando iba a replicar la puerta se había cerrado.

o-o-o-O-O-O-o-o-o

-Calma, no llores Zach, sabes que él viene si escucha ruidos- Apretó su abrazo escuchando el sonido fantasmal de sus cadenas al moverse y escondió el rostro de su hermano tratando de amortiguar el sollozo de su hermano.

-Lo siento, pero es papa dijo…él dijo…-

Alvand trago varias veces para que la tristeza de sus ojos no se derramara y carraspeo para que la angustia no saliera en su voz y se uniera al de su hermano.

-Lo sé. Pero ahora sabemos que Draco no murió. –

-Pero…-

-Si no encontraron su cuerpo, no está muerto Zach. Draco vendrá por nosotros, no te preocupes, por ahora seremos valientes ¿Si?- el abrazo se intensifico.

-Ojala que papa no lo encuentre nunca-

o-o-o-O-O-O-o-o-o

Un par de horas después Draco retiro los restos de la pequeña cena que se Harry le había subido satisfecho y aliviado, se propuso descansar, más la cuestión de antes se le hizo presente, la "cama" y el dueño de la misma, pensar en el mero hecho de compartir una estrecha "desde su punto de vista" cama con el salvador del mundo mágico.

Harry que estaba en el mismo predicamento quiso borrar el saturado silencio hablando de lo primero que se le vino a la mente.

-Mañana te gustaría ir a la enfermería a ver a Parkinson- dijo atropelladamente- ha estado preguntando por ti, especialmente después de que Sirius trajo a Snape-

Draco se acercó a Harry y le agarró del cuello de su ropa.

-Y cuando planeabas decirme lo Potter- reclamo Draco- He estado todo el día metido en esta habitación siendo sometido a interrogatorios y a calumnias. Y me dices que puedo ir a ver a mi amiga y a mi padrino libremente.-

-No eres un prisionero – le dijo Harry algo dudoso- estas aquí con la plena confianza de Dumbledore y la mía, aunque todos no estén de todo contentos, saben que ayudaste a recuperar el castillo y que estas de nuestro lado.-

-No me vengas con eso Potter, crees que me creo que la historia de buena voluntad y que ahora seré libre de irme y usar mi varita si quiero.-

Harry no contesto de inmediato

-Existe la condición de que no puedes ir a ningún lugar sin que yo este contigo, pero a parte de esa petición del profesor Dumbledore puedes hacer lo que quieras-

-¿Es así como me endulzas mi cautiverio?. Tienes muy mala imaginación Potter-

Harry miro los ojos grises de su opresor y le recorrió un escalofrió, si estuvieran dormidos Harry no tardaría en pasar una mano por la nuca contraria para acercarlo a un beso profundo, sus manos le picaban, pero el hecho de saberse "despierto" lo detenía con cadenas pesadas, pensando en el rechazo se deshizo del agarre.

-Es lo que hay Malfoy- dijo con enojo, sin estar muy seguro de que su enojo fuera con Draco o por él y su temor.-Podrías estar en Azkaban.

Draco se silenció indignado, sabía que era cierto. Decidió tragarse un par de palabras.

-Bien, entonces ten la amabilidad de enseñarme mi lugar de descanso- dijo entre dientes.

Por un momento Harry se detuvo, pero con energía aparto a Draco del sillón y lo transformó en una réplica exacta de su cama usando magia sin varita, sorprendido Draco paso por alto el hecho de que había sido jaloneado.

-¿Cómo?...¿puedes hacer magia sin varita?- pregunto pero Harry no respondió, la cama estaba acomodada paralela a la principal.

-Ahí tienes Malfoy, ¡duérmete!- mando Harry

-¿Se puede saber porque estas molesto?- pregunto en cambio.

-¿Molesto yo?, si querías una cama allí esta-señalo- así puedes mantenerte lo más lejos posible de mí.

Harry camino con dirección al baño.

Estupido no creerías que quisiera dormir contigo ¿Verdad?.

Paso sus manos por su pelo sintiéndose herido y rechazado, aunque sabía muy bien que no tenía razón para sentirse asi. bufo y su enojo se hizo más palpable.

-Buenas noches Malfoy-

Draco se había quedado parado en medio de la habitación

¿Que había sido todo aquello?

Con calma se cambió de ropa a la holgada y corriente con que había despertado, el tiempo pasaba y el baño no se habría, Draco se planteó ir a golpear para hacer salir a Harry, ya que después de todo el también tenía "necesidades" que atender en el lavabo, se acercó a la puerta y oyó siseos suaves y lastimeros, no eran entendibles. Golpeo.

-¿Qué quieres Malfoy?- pregunto una voz amortiguada.

-No eres el único que debe lavarse los dientes Potter, dijo con cizaña, se oyó una maldición y la puerta se abrió.

-Nunca paras de …-

-No seas grosero sin necesidad Potter, solo atenderé mis asuntos y no sabrás de mi hasta mañana- Draco se adentró en el baño y cerró la puerta.

Cuando oyó los pasos perderse al otro lado de la puerta Draco se apoyó en la fría madera, dormir era un asunto que no prefería tratar, se preguntó si Harry invadiría su mente de nuevo, si lo tomaría en brazos y lo besaría. Aunque dado su comportamiento anterior lo dudaba, y si el caso se daba lo echaría decidió, de todas formas no podía seguir con sus "jueguitos" ahora que sabia que tenia novia, una niña tonta y mentirosa, pero que de alguna manera había capturado el afecto del otro.

El muy idiota, se había dejado engatusar.

Frenético lavo su rostro y sus dientes, cuando salió la luz estaba apagada, agradeció eso, con calma se recostó en su cama que parecía de pronto más cercana que antes a la otra, se cubrió el rostro y se dejó llevar por el sueño, no hubo tirones, ni nada.

En su mente Draco se vio a sí mismo en su sala común, en medio de la oscuridad, sentado y solo, no hubo ninguna presencia, ni influencia, era obvio que Harry no vendría. Draco se sintió decepcionado en partes y molesto en otros, se sintió utilizado.

Pero ¿y qué?

Si Harry lo había utilizado, él también podría hacerlo, con la sensación de venganza renovada Draco se concentró, respiro y trato de enfocarse a su alrededor aparecieron miles de luces de colores, supuestamente de todas las personas de su entorno cercano, varias mentes accesibles a él, busco la de Harry entre el tumulto tratando de encontrar la firma de su magia, cuando una luz brillante lo atravesó con velocidad de vértigo, no pudo verlo con claridad y había desaparecido rápidamente, intrigado siguió su rastro por un momento, encontrándose de frente con una luz verde oscuro, tentativamente estiro su mano y sintió una corriente de magia familiar, tomo aire, acerco la luz a su pecho y trato de proyectarse en esa mente.

Le dolía la cabeza y sentía fatigado, pudo proyectarse pero sabía que no duraría mucho, se vio a si mismo de rodillas en medio de una habitación austera con poca luz, sin color en las paredes y de cuadros en blanco y negro. Era deprimente.

Sin rastros del anfitrión Draco bajo las escaleras y admiro el resto de la casa que no se diferenciaba de la habitación de donde había estado, en la sala vio por los grandes ventanales hacia el patio, que se encontraba totalmente verde y rodeado de flores hasta donde alcanzaba la vista, se preguntó si su anfitrión estaba allí afuera.

Después de dar un par de vueltas por toda la casa unos ronquidos llamaron su atención, busco en sus cercanías y encontró la fuente en un armario bajo la escalera, cauteloso abrió la puerta y se encontró con Harry enroscado en su talla sobre una pequeña cama improvisada.

Por un momento la impresión lo paralizo.

-¡Hey! Potter- lo zarandeo Draco- ¡Potter despierta!

El otro abrió los ojos sorprendido de pronto.

-¿Qué?- dijo somnoliento-¿Tía petunia?

¿Petunia?.

Draco quiso golpear a su anfitrión, pero si lo molestaba, corría el riesgo de que lo expulsara, salió de aquel armario mientras el otro se espabilaba. Se sentó en el sillón de la lúgubre sala y espero, la figura de su anfitrión salió de su armario y se presentó frente a él .

-¿Esto es un sueño?- pregunto Harry

Draco rio a sus adentros.

-Si- respondió con voz misteriosa- dijiste que querías verme para decirme algo Potter.

Harry se vio cauteloso al sentarse en un individual cercano, ¿porque Malfoy estaba allí?, no podría caminar entre sueños como el ¿verdad?, en ese caso solo sería un sueño normal y corriente, pero ¿porque estaban en la casa de sus tíos? y ¿que era aquello que quería decirle?.

Se sonrojo, pero sonrió, preguntarle cosas era lo último que quería hacer.

Abrió la boca.

-¿Que secreto sabes de mi?. Pregunto Draco

-Yo..-

-¿Que es lo que sabes que puedes chantajearme?-

Harry se vio incomodo pero respondió con voz firme

-Es solo que supuse que no querias que nadie se entere lo de tu madre y sobre lo de nuestro arreglo para los otros Slytherins-

-¿Solo eso?- pregunto Draco asombrado –Nada de que soy…diferente- dudo

-Eres raro, si- admitió Harry- pero no creo que eso sea un secreto.-

Draco se rio del comentario francamente aliviado, Potter no sabía nada de nada de él y su situación de mago fértil. Decidido se puso de pie para irse, se sentía cansado.

-Espera Draco- le detuvo Harry apenas dio unos pasos- Yo quiero aclarar lo de la última vez- lo tomo de la cintura- ¿Porque no quieres que te toque?, ¿porque pones un muro entre los dos?-

Draco se callo no sabiendo responder, se zafo del agarre.

-No es nada, vuelve a la cama y duerme- dijo Draco pero Harry lo estrecho de nuevo

-No- dijo Harry- Es mi sueño y harás lo que digo- repuso

A Draco le recorrió un escalofrió

-Duerme conmigo- mando y lo arrastro hasta el armario

-Debes estar bromeando, no dormiré allí-

Harry pareció reflexionar

-Cierra los ojos- le dijo a Draco

-¿Qué? ¡No!-

Harry lo jalo hacia su pecho

-Ciérralos o te besare- amenazo

Draco cerró los ojos de inmediato y sintió un tibio calo en los labios. Abrió los ojos.

-¡Oye!...-

Estaban en su habitación, a Draco casi le pareció que ambos habían despertado y estaban en el mundo real, preocupado miro a su alrededor rápidamente. Harry a su lado lo motivo a moverse a la única cama en medio de la habitación, acostándolos a ambos.

-Buenas noches- se despidió Harry y beso los labios de Draco que se quedó inmóvil hasta que el escenario a su alrededor se borró y solo la sombra de su propia mente estuvo presente.

Sonrió bobamente y se reprochó por eso, pero el resto del tiempo no pudo evitar tocar sus labios.

o-o-o-O-O-O-o-o-o

A la mañana siguiente Draco despertó temprano desorientado y cansado, su cabeza le palpitaba y sus músculos se quejaban recordándole al día posterior de su primera transformación-gimió- no era algo que quisiera recordar ni pensar demasiado, no volvería a hacerlo.

Un movimiento lo distrajo y de reojo vio contorsiones en la cama contraria, se cubrió con sus sabanas hasta la cabeza con repentino pánico, escucho unos pasos lentos. El choque de una puerta y el correr del agua del lavamanos y el silencio, su respiración se acompaso y el frio de su medio se debilito lo sacudieron del hombro.

-Malfoy levántate, es hora de desayunar- aviso

Draco gimió y se hundió mas en las sabanas.

-Déjame en paz- dijo con voz falsamente adormilada.

-Vamos, mientras más temprano bajemos, mas prontamente iremos a ver a Parkinson y tu padrino-

Lo sacudió de nuevo y Draco no tuvo opción más que sacarse las sabanas de encima y desperezarse, sintió los estirones de su cuerpo, pero los ignoro se puso de pie y sin ver a su compañero de cuarto entro en el pequeño baño y se acicalo lo mejor que pudo, lamentando no tener su varita para quitarse el malestar del cuerpo.

Cuando salió encontró un dormitorio vacío y un cambio de ropa sobre su cama, ropa corriente y usada estaba seguro, pero a pesar de su renuencia a vestir ropa de segunda mano, supo que no tenía opción, además cuanto tomo la ropa y la olio supo que pertenecía a su "por ahora" niñero.

En el comedor Draco se sentó al lado de Harry , sin saber que esperar, seria rechazado, ignorado o tal vez atacado por la "buena" gente de la orden, estoico se aseguró de esconder sus dudas y temores, ya que sea lo que haya concluido de él y su interrogatorio, Draco no veía razón para comportarse diferente, ni fingir ser un corazón noble entre los leones. Sintió un toque suave en su mano que se mantenía cerrada. Volteo a ver a Harry que lo miraba. A Draco se le volteo el corazón y se preguntó si Harry siempre había tenido aquel brillo tranquilizador en la mirada.

Una bonachona mujer de pelo rojo entro por las puertas dobles del salón con bandejas en ambas manos, saludo amablemente a ambos enemigos y dejo frente a ellos platos rellenos de comida, comentando de pasada los delgados que se veían y que si a Draco no estaba acostumbrado a las patas de pollo podía prepararle un poco de caldo o una ensalada. Draco no alcanzo a responder ya que tan rápido como había venido la mujer se había ido, sorprendido volteo a ver a Harry que le sonrió y empezó a comer. La puerta doble se abrió de nuevo pero al contrario, entro una pelirroja joven y furiosa, con ojos azules irradiado puso bruscamente frente a ambos vasos de jugo y salio rápidamente sin dejar de dedicarle una mirada desconfiada al rubio.

-Si las miradas matasen- dijo suavemente Draco.

Harry suspiro.

-Tu novia es un encanto de comadreja- Draco tomo sus cubiertos y pico lo que pensaba eran huevos revueltos.

-No es mi novia- respondió Harry- y no la llames comadreja.

-Pues para no serlo, actúa como tal y tú la defiendes- Draco apuñalo su comida más fuerte.

-Es la hermana de mi mejor amigo- se justificó Harry de inmediato.

-Me da igual-

La puerta del comedor se abrió y esta vez entraron un grupo de gente bulliciosa, encabezado por los gemelos Weasley , los dos faltantes del trio dorado y un par de adultos, el ex profesor y un hombre que Draco identifico como el que aparecía en los anuncios de captura, mucho mejor eso sí, Sirius Black el padrino de Harry.

-Buenos días Harry- saludaron los gemelos al unísono, al notar la presencia de Draco que fingía comer con demasiada atención, se miraron cómplices y sonrieron.-Buenos días Draco- saludaron y se sentaron a su izquierda vacía- ¿Que tal lo llevas?, ¿estas cómodo?-

Los gemelos no esperaron respuesta y siguieron acribillándolo con preguntas que se esforzó en ignorar.

-Ah, y por cierto- dijeron ocurrentes- ¿como pasaste tu primera noche con Harry?- el tono de voz rebosaba picardía, por lo cual Draco se sintió enrojecer y gruño un par de respuestas negativas con un par de insultos que carecían de su normal mordacidad. Los gemelos rieron y continuaron con su desayuno. En un silencio inquietante, solo el sonido de los cubiertos de fondo.

-Y dígame joven Malfoy- pregunto Remus sitiando el silencio-¿seguirá ayudando a nuestra causa?

El sonido de los cubiertos ceso. Draco tomo una servilleta y limpio con elegancia su boca sintiendo el peso de las miradas sobre él. Sonrió.

-Por supuesto- dijo Draco secamente- pero por ahora mis recursos son nulos.-

Ron Weasley estallo en su asiento unos puestos a su izquierda.

-¡Nulos dices! ¡Eres un mortifago!-acuso y golpeo la mesa con los puños- ¡ahora mismo debiste estar diciendo la localización de Voldemort ahogado en Varitaserum! –

Draco carraspeo.

-Vaya Weasley, nunca pensé que dirías el nombre el lord sin orinarte en los pantalones- dijo con suficiencia.

Ron salió de su silla, pero fue detenido por sus hermanos.

-Ron, cálmate- regaño la castaña.

-¡No! ¡Malfoy y su padre deberían estar en Azkaban!- grito- ¡nunca confiare en el!

Volteo a Harry

-Harry no dejes que te engañe, seguro es una treta para matarte, Malfoy es malo, su corazón esta podrido-

Draco sintió una punzada que disimulo muy bien.

Los gemelos lo sacaron del comedor y el silencio reino nuevamente. La menor Weasley se puso de pie y se acercó a Harry.

-Mi hermano tiene razón Harry-susurro en su oído- Malfoy no es de confianza.

Con la certeza de que todos habían oído su comentario dentro del duro silencio, Ginny camino con seguridad hacia la puerta, sintiéndose vencedora sobre la persona que sentía amenazaba su relación con el niño-que-vivio.

La puerta doble se abrió golpeando la frente de la pelirroja, una castaña entro rápidamente sintiendo el golpe.

-¡Oh! lo siento Ginny, no era mi intención golpearte- se disculpó Lilian tratando de auxiliarla. Ginny solo ignoro el gesto y salió rápidamente con una mano en la frente.

Lilian entro con una leve sonrisa que solo un par noto, se sentó en un lugar vacío.

-¡Oh! tenemos una cara nueva-dijo- Harry querido podrías presentarme a tu amigo-

Más de uno en la mesa se incomodó por el comentario. Lilian sabedora de lo ocurría dentro antes de su llegada quiso arreglar el ambiente de tensión. Achacarle la puerta a la chica-obsesión de Harry no había calmado las causes que la condenen.

Harry señalo a Draco.

-Lilian este es Draco Malfoy un compañero de colegio. Draco ella es Lilian Banker una amiga-

Para sorpresa de todos Draco se puso de pie y camino hasta la joven mujer que se puso de pie ante su cercanía.

-Encantado- Draco tono la mano de la mujer y la beso con delicadeza y elegancia- señorita Lilian. Draco Lucius Malfoy- la voz cadenciosa hizo estremecer a más de uno.

Remus se atraganto con su te.

Sin vacilar Draco dio media vuelta y regreso a su asiento continuando con su desayuno. Harry lo miro fijamente por un momento con un trozo de su tostada a medio morder.

¿Todo aquello había pasado?. ¿Draco no había coqueteado frente a todos con Lilian no?

Paso saliva. Al ver al frente vio a Sirius y Remus mirarse significativamente mientras Sirius golpeaba con el codo discretamente a Remus.

Se aclaró la garganta.

-Y…joven Malfoy, podría decirnos si posee alguna información de… su padre –

-No. Perdí contacto con mi padre hace unos meses. No sé dónde esta y como dije antes no conozco el paradero de cuartel secreto de Voldemort-

-Te creemos Draco. Pero si pudieras recordar algunos lugares que solías frecuentar con él, podrías ayudarnos a ubicar un lugar probable de donde este es escondite de Voldemort-

Draco frunció el ceño. Lo último que quería era recordar lugares relacionados con su padre. Pero podía sacar provecho de aquello.

-Hare lo posible. Pero me ayudaría el volver al Hogwarts, mi mente podría trabajar mejor- Draco tenía la firme intención de registrar el castillo el mismo, el paradero de Marcus y Frida le inquietaban. El esconder su trabajo aún mas.-

Remus vio a Harry.

-Iremos mañana, Castor y otros aurores buscaran encantamientos ocultos-

-Entonces arreglado- Remus codeo a Sirius.

o-o-o-O-O-O-o-o-o

Draco y Harry atravesaron una débil barrera de protección y se adentraron en la enfermería improvisada de aquella casa, un par de catres se encontraban vacíos y las que asumía estaban ocupadas estaban rodeadas de biombos que ocultaban a sus ocupantes, Draco no pensó demasiado para saber quiénes los ocupaban.

Harry corrió el primer biombo.

-Draco…oh Merlín- la pelinegra salto de su cama a los brazos del rubio en un abrazo feroz y sofocante. Draco correspondió y vio de reojo un enorme ramo de flores de gran variedad y colores en su mesilla que expelían un olor relajante.

-Hola Pansy- saludo – ¿Como estas?.

-Draco…- ahogo un sollozo- ahora estoy bien.-

Harry los dejo solos con la excusa de buscar el archivo médico del profesor de pociones.

La charla se extendió un par de horas, Pansy lloro y rio a partes iguales, conto con detalle su historia y expreso sus dudas de manera discreta, cuando Harry les dio espacio. Draco respondió a medias y la tranquilizo, prometió encontrar a sus otros compañeros y ayudar a los que pudiera.

-Nos quedaremos aquí- le dijo Draco-Por ahora.

-¿Y el profesor Snape?- pregunto Pansy

Draco viajo la vista hasta la cama donde descansaba su padrino.

-El estará bien. Cuando despierte hablare con el-

Pansy apretó fraternalmente su mano y apoyo su frente en su pecho.

-¿Y Potter?. ¿Le ayudaras?-

-Si- Draco se limitó a una estoica respuesta, no quería extender razones o en general pensarlo demasiado.

-Bien. Yo también lo hare, seguro podre hacer algo cuando salga de aquí-

Draco la miro sorprendido.

-Malfoy- llamo Harry – Es hora de irnos-

Draco se puso de pie y siguió a Harry.

-Por cierto Potter- llamo Pansy – gracias por las flores.

o-o-o-O-O-O-o-o-o

Draco masticaba sus alimentos con furia a intervalos con grandes tragos de jugo. Todos lo miraban intrigados, así que nadie se atrevió a molestarlo o lanzarle un comentario. Harry apenas y le dirigía miradas enigmáticas a su lado cada vez que apuñalaba con fuerza innecesaria una verdura. Draco bufo y dio por terminado su almuerzo antes que todos, con un gruñido que seguramente su madre le habría reprochado agradeció a todos en la mesa y subió a su habitación. Con un humor que no se explicaba a si mismo cerró la puerta con fuerza y se recostó en su cama cubriendo su rostro con la almohada, exhalo.

Se concentró en pensar sus objetivos para el siguiente día, como deshacerse de la molesta guardia y como encontrar a los otros. Pero había una pequeña voz en el fondo de su cabeza que insistía en señalarle un hecho.

Harry Potter, epitome de Gryffindor, enemigo de los Slytherin durante toda su edad escolar, había regalado flores a una chica de su bando "enemigo", mortifago confirmada y hasta hace poco partidaria del mayor bastardo de la historia.

Pero en realidad eso no le importaba, claro que no.

Aunque el detalle le clavaba una espina en el estómago que lograba liberar todo el mal genio que se había guardado por semanas.

Se puso de cubito prono apretó su rostro a la almohada.

Él mismo había regalado flores a Pansy varias veces y sin ningún sentimiento especifico, solo por el gusto de hacerlo o agradecerle algo, quizá fue la misma situación en ese caso, porque ¡Por favor!. No se imaginaba a Harry-soy-patoso-con- las-mujeres estuviera cortejando a su amiga, mucho menos con una novia obsesiva en la misma casa.

Sí. Concluyo, no significaba nada. Un detalle sin sentido y sin significado especifico. Lo desterró al fondo de su mente.

Escucho unos pasos inseguros. Golpearon la puerta.

-Malfoy, ¿puedo pasar?- pregunto la voz conocida de Harry al otro lado de la puerta.

Draco rio, hasta qué punto el elegido era así de atolondrado.

-¡Pasa! Potter es tu habitación- le grito.

Harry entro claramente avergonzado y tocando el lóbulo de su oreja que ya era un habito que no podía evitar.

Draco lo observo detenidamente, aun mas cuando Harry se mordió los labios.

De verdad aquellos labios habían recorrido su cuerpo entero. Se sonrojo

-Malfoy ¿te importaría quedarte solo un par de horas?. Sirius y yo tenemos un par de asuntos que tratar…

-¡No necesito la compañía de nadie!- le dijo Malfoy claramente ofendido- Por mi puedes irte a la…

-¿Harry?- pregunto una voz llana y femenina mientras la puerta se abría- Hola Draco, puedo quitarte un segundo a Harry, es hora de examinarlo.

Draco asintió con soltura. Preguntándose si Harry tenía alguna dolencia.

-Esta casa suele ser aburrida a veces, porque no bajas a la biblioteca y te distraes un poco- Lilian empujo a Harry hacia la puerta.- Nos vemos.-

Un par de horas después Draco no tuvo más remedio que ir a la dichosa biblioteca.

o-o-o-O-O-O-o-o-o

Harry volteo a ver con amargura a su maestra .

-Lilian en serio…

-No querido, se nota que no estás bien. ¿Qué paso con ese habiente de pasión y compresión que los rodeaba en sus sueños?- Lilian se abanicó con una mano para hacer reír a Harry.

No funciono.

-No lo se. Draco está…antes era…- suspiro- no lo entiendo ha estado diferente desde que despertó. Cuando me reconoció en el bosque pensé que… no se qué pensaba "había" algo en nosotros y cuando estuviéramos juntos físicamente el…no se-

-Harry no te perturbes. Draco está confundido, no entiende bien sus sentimientos-

-Como no puede saberlo yo…-

-Tú también dudas Harry- corrigió Lilian- si no, no habrías resistido tus impulsos de abrazarle o consolarle cuando lo insultaron, dudas de ti y de él. Dale y date tiempo.-

Harry puso su mano en su corazón. Y si no.

-Además. El piensa en tus besos constantemente, en como ellos recorrieron su cuerpo camino a…-

-¡Lilian!- Harry grito, pero de inmediato se cubrió la boca con ambas manos avergonzado.

Lilian rio limpiamente.

-No miento Harry, además tú también tienes lo tuyo. Por ahora dale algo de espacio, especialmente en su mente, recuerda que queremos anular tu energía de incubo en ti-

-Lo se-

Lilian paso de largo.

-Ahora que vas con Sirius y Remus, salúdamelos- se despidió- ah…y la restricción de todo de la cintura para arriba está levantada. Aprovecha el cara a cara, querido.-

o-o-o-O-O-O-o-o-o

Harry miraba un escaparate mientras su padrino compraba provisiones para la semana, una tarea que acostumbraban hacer cada sábado, cuando las calles estaban repletas y había pocas probabilidades de que lo reconozcan.

-Harry. Te noto perdido. ¿Ha pasado algo?- pregunto Remus que en esta ocasión se había colado para comprar algo que no supo aclarar.

-No, es solo…aburrimiento-

-¿Es por Malfoy?.¿Te ha estado dando problemas?-

Harry sacudió la cabeza.

-No es eso, es solo que es complicado, obstinado, desesperante y poco comunicativo. Trato de llevarme bien con el.-

-Lo lograras, solo esfuérzate más. Draco tiene una coraza con la que se cuida del resto del mundo, lo protege y no le deja ser lastimado. Su actitud y su comportamiento son parte de eso. Con el tiempo- le toco el hombro- saldrá de el-

Harry sonrió y se preguntó si Remus ya había analizado aquel tipo retorcido de personalidad con anterioridad. Claro que si uno buscaba similitudes entre los Malfoy, aparte del cabello, la personalidad era lo segundo igualito.

-Oigan-llamo Sirius- nadie piensa ayudarme con esto- señalo unas bolsas

-Ahora Sirius- Harry tomo una par y Remus una.

-Oh…-dijo Sirius mirando su reflejo en un escaparate- mírame. ¿No creen que necesite un corte?

Remus y Harry se observaron sorprendidos.

-Si…supongo- se aventuró a responder Harry.

-Entonces que esperamos, el salón esta aquí cerca y de paso una camisa nueva-

o-o-o-O-O-O-o-o-o

Durante la cena el ambiente de tensión se había disipado un poco y una suave charla hacía eco por encima de la mesa , la incomodidad de la presencia de Draco iba pasando, el enojo de Ron se vio amortiguado por la severa mirada que le dirigían sus padres, pero en esta ocasión la mesa estaba llena y había un nuevo personaje que llamaba la atención de Draco que lo mirada desde el canto de la mesa con nerviosismo que rayaba el terror, se agitaba en el asiento y saltaba en su puesto cada que sus mirada se encontraba aun así fuera un segundo.

Draco interpreto aquella mirada con placer, sabiendo que aun podía intimidar a alguien con su presencia sin esfuerzo alguno, sonrió y miro de nuevo al nervioso hombre que volvió a temblar.

-He Potter- susurro Draco inclinándose discretamente sobre el oído de su "guardian"- ¿Quien es el hombre gelatina?.

-¿Cómo sabes que es una gelatina?- respondió Harry de vuelta. Draco lo miro mal.

-Es el medimago Eques Lavagen, atiende a Parkinson- dijo seriamente y susurrando de vuelta- A menos trata.-

-Explícate- exigió Draco.

-El hombre es un manojo de nervios cuando se trata de mortifagos, magia oscura o animales domésticos. Pero dicen que fue el mejor su clase y todo eso.-

-Me dices que aquel hombre no atendió a Pansy-

Harry dudo.

-No del todo, al principio sí, pero cuando le dijeron que era una mortifaga no quiso volver a verla personalmente-

-¡¿Cómo?!- Draco susurro furioso- Debo cruzar un par de palabras con ese sujeto- trato de ponerse de pie, pero la mano de Harry lo tomo del brazo y lo obligo a sentarse.

-No te preocupes, ya lo hecho yo- aclaro Harry

-¿En serio?- pregunto Draco acercándose un poco más.

-Si- Harry volteo su rostro al rubio, quedando a poca distancia, sus ojos verdes se desviaron rápidamente a los labios rosas cercanos, que expelían un tibio calor que se quiso seguir a su fuente.

-¡Harry!- sonó la chillona voz- ¿No quieres más jugo?

Harry miro indiferente a la pelirroja y forjo una sonrisa de aquellas que ensayaba.

-No gracias Ginny así estoy bien-

o-o-o-O-O-O-o-o-o

Remus termino su café en medio de pensamientos que chocaban en su mente estrepitosamente. Harry, Draco y los sentimientos que aquellos dos habían forjado de alguna manera. Era claro para él y estaba seguro que para un par de ojos observadores también. Desde la reyerta en el castillo de Hogwarts Harry había mostrado un cambio en su carácter, se había portado posesivo y receloso con el trato de Draco, negándose a llevarlo a la prisión o el uso de métodos de tortura que Alastor había estado deseoso de usar. La razón nadie la entendía, para no darle más vueltas la mayoría decía que era un acto de buena voluntad.

A Remus eso no lograba convencerlo y había estudiado aquel comportamiento con calma, buscando más allá de lo que había visto en el castillo y las declaraciones a medias de Harry, sus reacciones confirmarían sus pesquisas.

En la cena habían dado un claro comportamiento civilizado, hablando tranquilamente y sin elevar la voz como solían hacerlo, lo habían hecho pensar en una amistad, pero más adelante cuando Harry lo había tomado del brazo en un momento para que no se levantara, no había retirado su toque, es más había recorrido su agarre hasta la mano de Draco que se ocultaba bajo la mesa y se había inclinado sugestivamente al rostro del otro.

Enrojeció al recordarlo. De pronto su corazón latió un poco mas rápido.

La interrupción de la más joven Weasley había evitado un desenlace trágico. De imaginarse que se hubiera completado aquella unión de labios, Remus se estremecía, una guerra en el comedor se hubiera librado, divididos entre los que lo aceptaban y los que los rechazaban.

Pero que cambio aquel del odio al – en caso del mas joven Malfoy- entendimiento. Noto el parecido con una vieja historia.

Al fin y al cabo su tarea seria evitar que sea evidente aquella "relación" , por el tiempo que dure la guerra y los rencores se hayan pasado, al menos de esa forma estaría dando una oportunidad de que aquello funcione y al menos Harry pudiera vivir el amor de su contraparte sin odios de por medio.

Remus miro a Sirius.

El odio siempre había sido un problema.

o-o-o-O-O-O-o-o-o

Esta vez Cuando Draco se apareció en el Harry-mundo, se encontró en un campo verde que se extendía hasta donde llegaba su vista, algunas flores a sus pies y el sol en su cara, menos cansado que antes se puso de pie como pudo, sin poder evitar admirar los alrededores.

¿Quien podía tener un campo verde como ambiente.?

Vio a su alrededor esperando encontrarse con aquella casa de escala de grises, pero ni rastro, siguió caminando en total silencio a paso lento tratando de encontrar algo más que el constante verde, a lo lejos vio un árbol , solitario , cuando llegó a el noto su delgadez y su fragilidad, sin dudas era un árbol joven, a sus pies un pequeño lago, muy pequeño, de aguas claras y limpias, se asomó a ver y noto su gran profundidad, en el fondo divisaba siluetas rectangulares como estantes, toco su superficie y formo una leve onda, de inmediato pasaron imágenes frente a el, caras conocidas del colegio, de algunos jugadores de Quiddich, otras no las reconocía pero eran rostros que se contorsionaban con enojo y desprecio.

Volvió a tocar la superficie y las imágenes cambiaron a memorias largas y felices, todas del trio de amigos, en clases, en el comedor, en su dormitorio, la felicidad y el cariño salían en ondas en cada recuerdo. Draco sintió una punzada de envidia en su pecho pero rápidamente se recuperó, las imágenes cambiaron y se vio a si mismo caminando en los pasillos, sentado en pociones, volando sobre su escoba, apuntando a Harry con su varita, comprensión, enojo, envidia y celos cruzaron con ellas. Draco puso sus manos en el pecho compungido.

-¿Te diviertes?- pregunto una voz

Draco salto en su puesto y se puso de pie, giro varias veces buscando el origen de la voz, pero se vio solo.

-Draco- llamo la voz de nuevo, esta vez en su oído, sintió unos brazos rodearle.

-¡Suéltame!- empujo a su anfitrión y se alejó.

Harry vestía su pijama.

-Uhmm… que raro, generalmente en mis sueños no te alejas- dijo Harry

Draco palideció.

-B-Bueno…¡espera! ¿qué hago yo en tus sueños?. ¡Eres un degenerado!-

Harry rio y se acercó a Draco tomándolo de la cintura y lo acerco a un abrazo.

¿En realidad quería seguir con a farsa de hacerle creer que era un sueño?

Abrazo a Draco mas fuerte y lo tomo de la mano, el trato de zafarse, pero le sostuvo más fuerte. La magia de Draco lo reconoció y empezó a chispear, pero al parecer solo Harry lo noto.

-Vamos- lo jalo hasta la casa que se había materializado a poca distancia.

-No pensaras que yo…-

-Eres mi sueño debes obedecerme- sentencio Harry y entraron en casa, un pasillo fantasmal los saludo.

-¿La mansión Black?. ¿Porque me traes aquí?- pregunto Draco

Harry sacudió su cabeza

-Puedo cambiar el ambiente como quiera Draco, soy el anfitrión-

-No me refería a…- Draco sacudió su mano.- ¡Sabias que era yo!-

-Vamos Draco ¿no pensabas que no me daría cuenta no? .Es decir yo también soy un caminante y identifique tu magia-

Draco pensó en el asunto por un momento.

-Eso no es cierto, los caminantes no pueden sentir energía de otros en sus territorios—

-Pues yo si- Harry halo a Draco escaleras arriba, hacia una habitación.

-¿Que pretendes Potter?- reclamo Draco pero la puerta ya se había cerrado. Más rápido de lo que su mente pudo procesar se encontraba revotando en una suave cama de matrimonio con doseles en rojo vino.

Viéndose a los ojos, verde y gris se juntaron, unos enfadados y otros divertidos. Los hombros de Draco estaban atrapados bajo manos de acero y sus piernas encerradas en un candado de piernas, que por mas que pataleo no pudo mover. Cansado y jadeando de esfuerzo se dejo caer con las fuerzas desechas.

Harry tomo una de las manos de Draco y beso su palma para dar a entender que no le haría daño, acaricio su cabello y sus labios.

-No podrás huir de mi Malfoy- dijo Harry con voz seca y siniestra, sus ojos verdes se oscurecieron a pozos negros que alertaron a Draco que se sacudió para salir del agarre del otro, pero solo consiguió hacerse daño.

-¡Suéltame Potter!- el agarre aumento- ¡Ah!-

Harry esbozo una sonrisa complacida al verlo retorcerse frente a él. Draco sintió un vacío abismal en su pecho. Abofeteo al otro.

De inmediato los pozos negros recuperaron algo de verde y Harry se echó atrás tan rápidamente que Draco pensó que le había hecho un daño real.

-¡Vete Draco!- le grito Harry desde el otro lado de la habitación sosteniéndose la cabeza de forma dolorosa.

Draco ignoro la advertencia de pronto acongojado de ver sufrir al otro.

-¿Potter que pasa? ¿Qué tienes?- trato de tocar sus hombros

-¡No me toques! ¡Vete! ¡Vete! ¡Vete!-

Draco mentiría si dijera que en ese momento sintió que algo de si se moría. Se alejó y cerró los ojos para evitar derramar su tristeza, se concentró y busco el puente para romperlo. Pero para su sorpresa el puente ya estaba roto ¿Cómo podía ser aquello?. Estudio el puente que los unía y estaba fragmentado un gran pedazo estaba lleno de energía oscura. Cuando Draco trato de tocarlo, sintió arcadas y dolor. Cayó de rodillas.

El escenario se diluyo dejando el ambiente brumoso y oscuro. Harry se había agazapado en un rincón. Unos gritos de hombre casi lo ensordecieron, se cubrió los oídos, pero aun así escuchaba, la risa y el sonido de un cuerpo cayendo. Draco nunca olvidaría aquel sonido.

Desesperado trato de alcanzar a Harry.

-¡Potter!- grito pero su voz era sofocada por una risa macabra que Draco reconoció, rápidamente se puso de pie y corrió hacia su anfitrión- ¡Potter!.

Cuando Harry respondió a su llamado solo vio desolación y miedo en los ojos verdes, luego determinación. Harry levanto las manos y empujo fuertemente a Draco que sin poder sostenerse de nada, cayó y cayo entre la oscuridad y el miedo.

-¡Harry!-

Cuando Draco despertó lo hizo de forma abrupta, sosteniendo su pecho que aun palpitaba rápidamente. Giro el rostro a la cama contraria y vio la figura de Harry retorcerse de dolor y gritar sin emitir ningún sonido.

Trastabillado acorto el trecho de ambas camas, cuando sintió una barrera no le importó y la atravesó, de inmediato gemidos y un grito lo detuvieron en seco.

Un hechizo de silencio.

Tomo a Harry de los hombros cuando sus gemidos se terminaron, lo atrajo a su regazo y lo acuno como a un niño pequeño.

-Harry despierta- le llamaba suavemente, pero el cuerpo del moreno seguía flácido- Harry-

Draco lo tomo del rostro y repartió pequeños besos en la frente y las mejillas del otro, mientras se debatía entre llamar al medimago a algún amigo de Harry.

-Despierta- le rogó descorazonado.

Los parpados bailaron lentamente tratando de abrirse y Draco contuvo el aliento.

-Dra…- la voz de Harry estaba ronca

-No hables, llamare al medimago. Merlín Potter casi me muero de la impresión- le reprocho pero de su voz solo salía el tono de alivio. Le solto los hombros pero Harry lo retuvo.

-Debemos…-le decía y empezó a toser.

-Cállate Potter, enseguida vuelto- Harry no lo dejo ir.

-No entiendes…debemos…encontrar…a…tu padre-

o-o-o-O-O-O-o-o-o

Fin de capitulo.

Hace poco me entere que Daniel Radcliff (Ya saben el actor que hace de Harry Potter) protagonizo una película donde le salen cuernos. ¡Y yo ni idea!

Como siempre un placer.

Pryre-chan