Esta es Mi Familia
Por Pryre-chan
Los Personajes de Harry Potter no me pertenecen
Son de J.K Rowling
Capítulo 8
-o-
Sirius miro con ojo crítico la barrera de la enfermería, estaba en perfectas condiciones, el mismo la había invocado y le había puesto la contraseña, paso su varita por su alrededor y la reforzó.
De nuevo.
Intento entrar y esta se lo impidió.
Susurro la contraseña y entro en el recinto sin problemas, camino entre las camas vacías y aprecio rápida y cuidadosamente las cubiertas por biombos delgados, detrás de ellas descansaban dos ex mortifagos que habían sido puestos al cuidado de la orden recientemente.
Arrugo el ceño. Los Slytherin solo daban problemas.
Pero Sirius sintió que casi todo ese enojo se concentraba en una persona en especial, su vista se concentró sobre la de un hombre recostado en una muy pequeña cama.
Aquel hombre. Experto en pociones, espía. Era lo peor que le había pasado.
A él y a los merodeadores. Y estaba seguro al mundo entero.
Desde la escuela solo lo había visto como un insecto, un paracito que se quedaba solo contigo para fastidiarte, molestarte, calumniarte, sabotearte y todas las palabras malas que terminaran en "te"
Así era para él Severus Snape.
Sirius lo vio desde su altura tendido en esa cama con facies pálida e inexpresiva, su ropa mal oliente y negra había sido remplazada por una bata de hospital.
¿Quién se habría tomado la molestia de retirar esa incomoda ropa de ese flaco y desalineado cuerpo?
El pensamiento le dio un tirón en el estómago, que aseguro era de irritación contenida. No conocía a nadie que fuese tan retorcido para querer ver ese cuerpo por placer.
Lo examino por un momento.
Desde niño siempre había sido flacucho y sin gracia, su piel siempre había sido pálida y suave, su pelo grasoso se mantenía con ese hechizo de protección que utilizaba siempre para no dañarlo con sus "maravillosas" pociones, razón por la cual en la escuela no importaba el grado de la explosión o tipo de hechizo, podría afectar todo su cuerpo menos su cabello.
En aquel entonces se propuso encontrar el contra hechizo. Pero en años no pudo. Otra razón para que al verlo se le fueran los nervios, bueno al menos ahora podía controlarse. Dio un leve puntapié al pie de la cama.
El rostro del porcionista a pesar de que compartían la misma edad se veía impoluto y ausente de arrugas delatoras de su edad.
Eso lo molesto aún más, seguro de que el porcionista había inventado algo para que los años no pasen por su rostro, mientras Sirius encontraba cada mañana una nueva línea en su rostro.
Seguro se lo echaría a la cara cuando pudiera. Incluso a pesar de ya no ser unos mocosos siempre reñían, enfrentamientos cubiertos de sarcasmo y palabras de doble sentido. No que aquello fuera menos divertido.
Remus siempre señalaba que solo Snape se portaba así con él ya que al resto de los humanos los trataba con fría amabilidad.
Agito su cabeza y se pasó las manos por su pelo ahora corto.
Nuevamente su mente divagaba. Buscando en sus recuerdos siempre se perdía, pero no podía evitarlo, era tan agradable como molesto internarse en ellos.
Su memoria favorita es de tercer año, cuando corrió el rumor de que el porcionista tenía una enfermedad contagiosa que hacían que te salieran manchas verdes, un hechizo sencillo había hecho el truco para que le creyeran. Nadie se le había acercado hasta que se le perdió, un par de días después.
Luego el Slytherin había corrido la voz de que Sirius tenía una enfermedad que hacía a las mujeres le salieran pústulas en el rostro, ninguna se le había acercado en meses y tuvo que ir al baile de Halloween solo.
Gruño por lo bajo.
Como odiaba a ese hombre. A él y su estúpida manera Slytherin de ser.
Dio otro puntapié.
-o-
Draco se acomodó en la pared más lejana de la habitación.
Se había visto obligado a retirarse para que el medimago, el tal Eques revisara a Harry sin temblar.
Bufo por lo bajo un par de palabras en francés.
Pronto la habitación se vio llena de amigos del elegido preocupados por su salud, el medimago había explicado su situación calificándola como un estado de daño por la aplicación de la maldición cruciatus. Draco no paso por alto que más de uno giraba a verlo.
Con el pasar del tiempo la habitación se fue vaciando quedando inevitablemente en la compañía de los dos del trio dorado que se habían negado a marcharse del lado de su amigo. Hablaban entre ellos en voz baja he ignorando a Draco.
-Iré por ella- anuncio Hermione y salió de la habitación.
Draco solo espero quieto en su rincón sin cruzar miradas con el pelirrojo. No tenía ánimos de un enfrentamiento poco imaginativo.
-¿Tú le hiciste esto a Harry?- una voz contenida le pregunto.
Ofendido Draco revelo su mirada más intimidante y reclamo
-¿Si lo hubiera hecho, llamaría a un medimago y a toda la orden para que lo ayuden? Piensa un poco Weasley-
La tensión volvió y la puerta se abrió. Entraron dos mujeres conocidas que hablaban en voz baja.
Lilian miro a Harry acercándose al lecho.
-Lo revisare en seguida- Puso su cabeza en su pecho y bajo a su abdomen. La figura inmóvil de Harry adquirió un poco de color.
-Su núcleo está bien, solo algo agitado. Su mente no tanto, el esfuerzo que hizo por protegerse lo desgasto mucho-
Lilian se puso de pie y enfrento a los dos amigos.
-Necesita descanso, eso es todo. Le hará bien un par de pociones revitalizantes-
Hermione asintió.
-Iré a traerlos de inmediato-
Salió de la habitación.
-Oh. Olvide decirle que también algo de comer-
Ron salió al paso
-Yo lo traeré- se retiró.
Fue entonces que Lilian se enfrentó a la figura de Draco que había estado recluida.
-¿Que ha pasado?- le pregunto
-¿Es en serio? Pensé que hasta ahora todo Londres lo sabría- Draco se deslizo hacia su cama para sentarse despreocupadamente.
-Tu mente y la suya estaban conectadas en el momento que Voldemort lo invadió. Trato de protegerte y aisló solo tu mente para expulsarte-acuso- Debes arreglarlo-
Draco se sorprendió por la declaración pero se mantuvo firme.
-No sé de qué hablas. Y si así fuera nadie le pidió que lo hiciera-
Una lámpara cercana cayó al piso de con un ruido estruendoso, Draco vio como una cola azul se asomaba por la espalda de la mujer.
-No digas tonterías Draco Malfoy. Soy quizá la única persona que conoce la relación que tienen Harry y tú, sé que estabas en su mente anoche, sé que eres un caminante de sueños, se de tus razones por ayudar y se tu mayor secreto- Lilian se acercó y puso sus manos sobre su vientre bajo.
Draco paro de respirar.
-Así que en nombre de tu honor de mago ayudaras a recuperar la mente de Harry- Draco reacciono y empujo a Lilian
-Eres la súcubo de Potter- afirmo- ¿Cómo sabes tanto de mí?
-Eso no importa, simplemente lo sé. Cuando Ron y Hermione se vayan entraras en los sueños de Harry, encuéntralo y guíalo hacia la tuya, hasta mientras yo tratare de reparar su barrera mental con mi magia-
-Eso no tiene ningún sentido- reclamo Draco
-Claro que lo tiene, el reparar esa barrera será…doloroso, así que si el Harry consiente está lejos el estímulo no lo alcanzara.-
En parte Lilian lo comparaba con el hecho de meter más aire a un globo inflado en su límite, tanto así era la magia de Harry, desordenada y turbulenta en su intento de restaurarse causaba más daño que beneficio.
Hermione y Ron entraron a la habitación y dejaron todo lo pedido en una pequeña mesa.
-Gracias chicos.- Lilian exteriorizo un poco de magia y adormeció a los adolescentes, que empezaron a cabecear.
-Yo… yo me retiro- dijo Hermione y salió seguido de Ron que trastabillo al salir.
Lilian se giró a Draco y le hizo el ademan para que se recueste. Draco asintió a regañadientes consiente del desarrollo de los hechos y el "favor" que le había hecho liberándolo de la influencia retorcida de Voldemort.
Cosa que no admitiría.
-Está bien, lo hare- le dijo
-Oh sí que lo harás-
Antes incluso de asimilarlo el mundo se volvió negro para Draco.
-o-
-¡Maldita mujer!-
Draco siseo furioso, cuando se encontró en el campo de Harry, era de noche y solo había pequeñas luces ocasionales que lo iluminaban.
-¡Como se atrevió a inducirme a una conexión!-
Continuo su molesto caminar hasta el estanque que había visto antes, el ella Harry se sumergía casi medio cuerpo, con ademan de querer aferrarse a la aguas que guardaban sus recuerdos
-¡Potter!- le llamo. No hubo respuesta.
Draco agito el cuerpo del moreno y le dio un par de golpes sin lograr que reaccione.
-¡Vamos!- movió su cuerpo lentamente, tanto como sus fuerzas lo permitían.
-¿Puedes hacerlo más rápido?- le cuestiono una voz, que de inmediato identifico.
-¿Porque no bajas a hacerlo tú misma?- le contesto molesto.
-No te quitaría ese placer querido.- Lilian dijo mordazmente.-Pero porque no usas tus habilidades y trasladas su esencia directamente. El que tienes allí no es un cuerpo físico real. Así que no debería pesar o incluso tener sustancia.-
Draco bufo en silencio y se concentró.
¿Porque no había pensado el eso antes?
Tardo un minuto pero logro estar en su mente de nuevo, aquello era una sensación extraña, se sentía débil y agitado como si hubiera corrido un gran maratón, su piel se sentía pegajosa.
A su lado la versión de Harry estaba tendida en el suelo, inmóvil.
Draco agito la mano y el espacio de su mente se ilumino, pero a diferencia de la sala común de Slytherin que esperaba, se encontró con una sala destrozada, los sillones estaban volteados con signos de haber sido desgarrados, los estantes de libros estaba caídos, las paredes tenían signos de rasguños.
Draco estudio su ambiente cuidadosamente y trato de ponerla en orden rápidamente, pero no pudo, de alguna manera, su mente solo lograba visualizar aquel espacio destrozado.
Harry se removió en ese momento, abriendo lentamente sus ojos verdes.
-Don…- su voz se perdió en un susurro.
-Potter. Estas en mi territorio, te traje aquí porque tu súcubo me dijo que lo hiciera-
Harry parpadeo enfocando la vista, la cabeza le palpitaba y se sentía casi insustancial.
-¿Que…paso…aquí?-
Harry vio con la poca luz de la chimenea el desastre de la habitación.
-No lo sé-
Draco puso en pie el sillón y ayudo a Harry a recostarse en él. Harry sintió que se adormecía.
Seña los rasguños de la pared.
-Parece que lo hizo un animal…-
-o-
Cuando Harry abrió los ojos se encontró en un mundo oscuro y silencioso, su cuerpo no se movía y el frio le calaba los huesos. Movió la cabeza varias veces tratando de alejar las sombras que querían absorberlo de nuevo.
Se agito un poco más fuerte y pudo mover el rostro de lado, reconoció rápidamente su habitación apenas iluminada por los rayos de una tenue luz que brillaba a través de la ventana cubierta.
Su cabeza empezó a palpitar como tratando de disuadirlo de estar consiente, pero Harry lo ignoro, trato de mover su cuerpo de nuevo, más seguro de haber estado en la misma posición muchas horas, o como le había pasado otras veces un par de días.
Escucho un suspiro suave que reboto en la oscuridad de la habitación.
Con dificultad movió su cuello rígido y miro a su izquierda, entre la tenue luz logro divisar un movimiento lento y suave, otro suspiro y un movimiento de sabanas.
Harry sonrió antes de darse cuenta. Con esfuerzo se apoyó de un costado y elevo su cuerpo. Draco se encontraba en la cama gemela cercana a la suya, se veía tan fuera de lugar encorvado y envuelto en sabanas de colores desgastados. Se lo imagino fácilmente en una gran cama con doseles rodeado de seda de colores vivos y almohadas de plumas, contrastando su blanca piel y su pelo rubio.
Se sentó, la espalda apuñalándole con fuerza. Palpo sus ojos y los apretó suavemente, luego movió sus dedos hasta que estos dejaron de ser estar engarrotados.
-uhmm…-
El cuerpo dormido cambio de posición y Harry agito su camiseta buscando aire fresco por el repentino calor que estaba sintiendo, miro de reojo a su ya-no-tan enemigo y lo observo estirado en toda su altura, era tan alto, pero cabía con tanta facilidad en sus brazos…
Una punzada fuerte le llego y rápidamente cubrió su cabeza con sus manos, quiso levantarse para tomar una vaso de agua, pero al tratar de ponerse de pie desecho la idea, no quería despertar a Draco, además estaba seguro que se caería y se avergonzaría a sí mismo.
Suspiro y volvió la cabeza a la suavidad de su almohada, no pudo evitar mirar a un lado y pensar que cosas al azar del Slytherin, como el día que se conocieron o sus días de escuela, o como se había sentido su primer beso.
El dolor pareció disminuir.
Las luces naranjas y rosas cruzaron la ventana con velocidad anunciando el amanecer, Harry quería disfrutar un momento más de tranquilidad, sabía que en la mañana seria asediado por preguntas y exámenes físicos y mágicos, sin nadie que le creyera cuando dijera mil veces que estaba bien.
Estiro la mano hacia Draco, las camas estaban tan cerca que podía tocarlo si se estiraba. Quizá podía tomar la mano que descansada descuidadamente al lado de su cabeza.
Su espalda se quejó y paro su intento, se preguntó vagamente si podía entrar a los sueños de Draco y tomar su mano allí, no le dolería, estaba seguro. Pero una pesada sensación se instaló en su pecho y recordó con pavor el momento en que había querido herir a Draco, sintiendo que sería divertido y placentero, peor aún lo había sentido correcto y en su derecho.
Había apretado sus hombros fuertemente y en su mente se imaginó miles de hechizos e instrumentos que podía usar para dañar su blanca piel.
Fue después del golpe que Draco le dio que se dio cuenta que aquellos pensamientos y deseos no eran suyos y que venían de un ente oscuro.
Voldemort.
Reacciono y se alejó de Draco para no dañarlo y su mente que se encontraba abierta y vulnerable al ataque había sufrido con el peso de las proyecciones de Voldemort. Había sido duro, muy duro, resistirse y había concentrado todos sus esfuerzos por bloquearlo y sacarlo de su mente, pero con la mente de Draco en la suya no podía hacerlo, lo cual proporcionaba un pasaje de proyección abierto.
Recuerda haber sentido un dolor inimaginable, con los sonidos de tortura y gritos desgarradores de fondo.
Draco lo había llamado, en ese instante y lo vio sufrir lo que él.
Simplemente no podía permitirlo. Lo lanzo de su mente de una manera poco segura, sin saber si resultaría, pero verlo ahora había aclarado las dudas de su seguridad.
Recuerda también sentir su cuerpo romperse en pedazos luego de eso y la sensación de ser solo un fragmento de cristal. Pero luego lo peor.
Al tratar de sacar a Voldemort de su mente, se había conectado a la suya y había visto claramente al lord torturar a una persona, pero no a una cualquiera, sino a su mano derecha, el padre de Draco.
El mayor estaba sostenido por cadenas en una pared de aspecto mohoso, su pecho desnudo mostraba heridas sangrantes y golpes oscuros, su pelo originalmente rubio estaba sucio y manchado de sangre.
Voldemort lo estaba torturando a base de crucios y se reía de él y su lamentable estado, pero lo que más sorprendió a Harry fue que le gritara.
-¡Escoria traidora! ¿Dónde está? ¿Dímelo?
Lucius entonces había escupido un poco de sangre y dijo en voz baja.
-Prefiero…morir-
Voldemort volvió a subir su varita con rabia fluyendo en todo el cuerpo. Harry se estremeció con la sensación de furia. Se preguntó varias veces a quien estaría buscando, pero para el caso Voldemort grito.
-¡Donde esta Draco! ¡Dímelo!-
Harry se sorprendió y sintió a lo lejos un jalón, pero no quiso responder al llamado hasta saber más.
Sintió entonces el placer maligno de Voldemort cuando rompió la pierna de Lucius y Harry grito.
Cuando había abierto los ojos el ataque había menguado en su mayoría, vio los ojos preocupados de Draco y fue feliz sabiendo que se preocupaba por él.
Un sentimiento fuera de lugar dado las circunstancias, pero no pudo evitarlo.
Su garganta inflamada había evitado que le dijera todo lo que vio, con su mente bamboleándose entre la inconciencia solo fue capaz de decirle que debían encontrar a su padre.
Ahora estaba despierto y no sabía si podía contar lo que vio a Draco, no quería causarle pesar o dolor de algún tipo.
Pero sabía que tenía que decirlo, si quería rescatarlo, Harry nunca se hubiera imaginado a Lucius Malfoy resistirse a los deseos de "su lord" con tanta determinación y por Draco.
Lo que le planteaba más preguntas.
¿Porque Voldemort buscaba a Draco?
¿Con que fin?
Sabía que Draco podía responderle esas preguntas, pero dentro de si no quería saberlo, Draco estaba allí con el ahora y lo que sea que le dijera, sabía que los separaría, era un presentimiento pesado que se había asentado en su corazón.
Unos toques suaves en su puerta lo alertaron y lo alejaron de sus pensamientos. Entro Ginny con una bandeja en ella un recipiente lleno de agua y pequeñas toallas.
Cuando lo vio despierto dio un brinco.
-¡Harry! – Lo abrazo fuerte y dolorosamente.
-Ginny, por favor…- se quejo
-Lo siento, es que estoy contenta de estés despierto, estuviste un par de días dormido- se quitó un par de lágrimas del rostro- Estoy tan contenta.
Se inclinó para besarlo y Harry no pudo evitarlo.
Cuando pudo juntar fuerza la empujo.
La chica estaba sonrojada y tenía una sonrisa macabra en los labios, se pasó la lengua por ellos queriendo parecer sensual, pero Harry solo la reto con la mirada.
Ginny rio tontamente y se apresuró a mojar las toallas que tenía y limpiar el cuerpo de Harry. Este se resistió y dijo más de una vez que ya podía darse un baño.
Ginny pareció decepcionada por un momento. Pero capto de reojo que la mirada verde de Harry se giraba al rubio que aun dormía.
-Harry ¿Porque tienes que compartir cuarto con este mortifago?-
Harry la miro con el rostro en blanco pero no dijo nada tragándose un par de réplicas acidas, se recordó con fuerza que aquella era una chica y que no podía dirigirle un par de palabras que estaba pensando. Ginny continúo.
-Además siempre fue malo contigo en la escuela. Y tú me decías que solo era una plaga-
Harry sabía que era cierto, el había dicho eso, pero había sido antes de conocerlo.
-Ginny el no…-
-Merece estar aquí. Lo sé- completo ella- pero te engaño para que lo protegieras. Es una serpiente rastrera a la que debes aguantar-
Ginny se acercó a su rostro.
-Pero será por poco tiempo y entonces…-
Harry se vio cada vez más cerca del rostro de Ginny soltó un resoplido, con una mano alejo el rostro de la chica.
-Ginny puedes decirle a los demás que ya estoy bien-
La chica pareció decepcionada pero se recompuso rápidamente y salió del cuarto.
Harry vio a Draco dormido aun y sonrió al verlo vulnerable, pensó por un momento ir y besarlo como en aquel cuento muggle, pero alejo la idea, Ginny lo había besado y sintió que eso no era correcto, prefirió caminar despacio al baño para lavarse, sabía que le hacía falta.
Cerró la puerta y puso el cerrojo.
-o-
Draco abrió los ojos cuando sintió la puerta del baño cerrarse, miro la habitación vacía, sabía que en cualquier momento se llenaría con los miembros de la orden, pero no encontró la fuerza para levantarse.
Había escuchado con claridad la conversación de aquellos dos y se le había revuelto el estómago con el asco.
Se cubrió aún más con las cobijas y se puso de costado viendo a la ventana.
Era temprano.
-Hijo de puta- maldijo con rabia.
Pero su voz había salido rota.
-o-
Cuando Harry termino de explicar a todos en casa que estaba bien y ser revisado por el medimago y alimentado en cantidad por la señora Weasley, pudo por fin volver a su habitación, cuando había salido de la ducha su dormitorio ya estaba vacío, lo que lo molesto de una manera primitiva, pero lo alejo y bajo para el interrogatorio de rigor.
Su dormitorio estaba vacío cuando regreso a el. Bajo a la cocina y a la sala, pero no encontró a Draco.
Empezó a pensar lo peor cuando no lo encontró en la enfermería al lado de su amiga.
-Eso es muy ingenuo Longbottom-
Harry escucho la voz de Draco al pasar por la biblioteca.
-No puedes creer que una flor de Jerez deje su naturaleza caníbal para poder vivir como una linda florecita de jardín, porque le agrade la tierra roja-
-Pero, la investigación de Vladimir Chaucer, lo señala así, se dice que convivio con una por cinco años.-
-¡Hasta que se lo comió Longbottom! ¡Por Salazar no creí posible que alguien superara a Potter en terquedad!-
Escucho risas.
Harry nunca había escuchado a Draco reír, una punzada se clavó en su pecho.
Abrió la puerta.
El salón estaba plagado de libros en cada pared, la atmosfera era usura y tenebrosa como toda la casa, pero esta era la única habitación que tenía un techo pintado de un cielo despejado que hechizado podía iluminarla.
Vio a los dos hombres frente a frente con una mesa cuadrada en medio, en ella había una pila de libros que Harry identifico brevemente con sus textos de herbologia de la escuela.
Draco estaba rígido en su asiento, su espalda tensa, no volteo a ver a Harry cuando entro. Neville lo saludo con una mano y le dio una sonrisa, le señalo un lugar vacío un poco más alejado de ellos.
Harry no quería sentarse tan lejos, se preguntó si Neville se molestaría por pedirle que le deje su asiento.
Seguro que sí.
Pero de todas formas no podía quedarse, no este ambiente de familiaridad que había interrumpido, era claro. Pero tenía la tarea más importante de explicar a Draco lo que había visto.
Rechazo el gesto.
-Lo siento Neville, pero debo hablar de un asunto importante con Draco-
Harry miro al rubio que esquivo su mirada.
Neville guardo silencio sintiendo ser un mar tercio entre esos dos, rápidamente se puso de pie, se excusó y salió rápidamente.
Draco lo vio frunciendo el ceño. A Harry se le hizo extraño, ¿Desde cuando Draco se llevaba bien con Neville o compartían el tiempo juntos?
Harry también frunció el ceño y lo tomo de la mano con rudeza.
-Vamos a la habitación-
Draco se sacudió su agarre.
-Porque debería ir contigo, estaba entretenido. No todos tenemos una pelirroja que nos mejore el ánimo Potter- le dijo Draco con palabras impregnadas de veneno.
Harry miro con recelo la puerta por donde había salido Neville.
-No importa Malfoy, tenemos que hablar-
Draco se puso de pie y tomo un libro.
-¡Piérdete Potter!-
Draco pasó por su lado chocándole el hombro, Harry no entendía ese comportamiento disparatado, tan solo unos días antes Draco lo había sostenido entre sus brazos y le había dado besos en el rostro mientras lo llamaba con desespero.
Pero ahora.
Lo tomo del brazo y la jalo a su pecho dándole un apretado abrazo, Draco lucho para liberarse, pero pronto perdió fuerza y dejo de luchar, pero no devolvió el toque.
-Algo te molesta-
Harry le dijo en voz baja.
-Tú me molestas-
Draco le empujo, pero no salió de la habitación, Harry le apretó en hombro brevemente y salió de la biblioteca con el sobre sus pasos.
Cuando Harry termino de poner un hechizo de silencio en la puerta se giró a Draco que estaba sentado en su cama, su postura era tensa e incómoda. Al no encontrar otro lugar adecuado para sentarse, se acomodó suavemente al lado de Draco que rápidamente tomo distancia entre los dos. Harry sonrió pero rápidamente se puso serio.
-Draco…- Harry se removió inquieto y se reprobó no haber pensado con más detalle aquello que le diría.
-Si quieres hablarme de mi padre, te digo desde ahora que no me interesa Potter-
Draco se puso de pie. Pero Harry lo detuvo sosteniéndole de la mano.
-Es tu padre.-
-¡Y aun así!…- Draco volteo la vista hacia la mesa de noche, clavándola allí como si en ella estuviera la cosa más interesante del mundo.
Harry lo obligo a sentarse, pero no logro que le devolviera la vista, recordó que antes había dicho que había perdido contacto con él y en su mente se había mostrado igual de molesto con él.
Pero ¿Que había pasado para que Draco odiara a su padre?
-Draco tu padre ha estado protegiéndote de Voldemort-
Le soltó de golpe. Draco no volteo a verlo y se mantuvo en silencio.
-Draco por merlín y todos los magos, ¡No lo entiendes! te digo que tu padre estaba siendo torturado por Voldemort-
Draco le respondió con voz baja.
-Tal vez se le olvido poner una chocolatina en la almohada del lord como cada mañana-
Harry se mostro molesto.
¿Es que Draco no entendía del grado de sacrificio que estaba realizando por su bien? Por no decirle donde encontrarlo. Sus padres había sufrido lo indecible por el también y habían acabado entregando su vida por protegerlo.
-¡Joder Draco tu padre puede morir por no decirle al lord donde estas!-
Draco se sacudió un poco y giro a verlo rápidamente, en sus ojos un brillo de dolor y esperanza.
-¡Mientes!-
-No miento- replico rápidamente Harry- Lo vi claramente, Voldemort torturaba a tu padre y le exigía que le diga donde estas, él se resistió y le dijo que prefería morir-
Paso un momento
-¿Mi padre?- su rostro se mostró más resuelto – ¿No era una alucinación o un engaño?-
-No lo era. Estoy seguro- Harry apretó su mano.
Draco vio distraídamente la unión de sus manos y separo su agarre.
-¿Cómo es eso posible? Mi padre es la mano derecha del lord, su mortifago más devoto-
-Voldemort te busca-
Draco se estremeció. Harry lo noto.
-Y no le importa torturar a su mano derecha para lograrlo. ¿Qué quiere Voldemort de ti?-
Draco cerró los ojos brevemente.
-¿Cómo quieres que lo sepa?- contesto con violencia-Solo era un subordinado común.
Harry lo estudio y vio su rostro como una máscara de cera, sin emociones. Mostrando su lado Slytherin Draco agito la mano y resto importancia.
-¿Entonces dime como podría saber tu padre donde encontrarte?-
-Es fácil. Mi padre tiene el poder de encontrar a cualquier miembro de la familia, por nuestro lazo de sangre-
Harry dio un bote.
-Entonces puede saber que estas aquí, con la orden. ¡El lugar exacto!-
-No te alteres Potter, si no hizo bajo tortura no lo hará. Tú querida orden está a salvo-
Harry se tomó la cabeza con las manos a modo exasperado.
-Eso no es lo que quiero decir. Porque siempre retuerces todo-
Draco frunció el seño
-¿Y tu plan de rescate?-
-Bueno. Estaba pensando que podrías tener alguna idea-
Draco sonrió.
-¿El gran héroe busca la ayuda de una serpiente?-
Harry no se molestó en negarlo.
-Si. Este asunto te concierne directamente, además no le dije a Dumbledore lo de tu padre-
Harry vio a Draco fruncir el ceño de nuevo y adivino sus pensamientos.
-Y antes de que digas nada, yo no le dije porque sé que pondrá un montón de "peros" para su rescate y tenemos que encontrar a tu padre rápidamente.-
-Te interesa demasiado mi padre ¿No?- Draco se mostró escéptico y molesto.
-Tu padre no me cae bien, eso todo el mundo lo sabe, pero vi también que él trata de protegerte. No sé qué paso entre ustedes. Pero…-
Harry se pasó las manos nerviosamente por su pelo, toco sus cuernos distraídamente. Los sentía más grandes.
-Pero cuando este a salvo pueden arreglar las cosas, retarse a duelo o cualquier cosa que hagan los miembros de tu familia para arreglar sus problemas…digo es tu padre después de todo. Si…-
Harry guardo silencio, la frase "Si yo tuviera padre" rondo por su mente, pero se negó a decirla, las cosas que el haría eran solamente hipotéticas, así que no podía asegura cualquier cosa.
Un pensamiento nostálgico.
Draco lo golpeó en el hombro repentinamente, sacándolo de sus pensamientos.
Eso dolió.
-¡Draco!- recrimino
-No pienses en tonterías Potter, si no en un plan. Encontrar a mi padre no será posible porque debe estar en la base secreta de quien-ya-sabes, bajo un grupo ilimitado de hechizos de ocultamiento, contactarlo igual y sin mencionar el hecho de hablar con él para preguntarle…-
En ese momento Draco se silenció y Harry lo acompaño en sus pensamientos, Draco sonrió y señalo su cabeza.
-Eres bueno entrando a la cabeza de gente Potter, que tal si lo intentas con mi padre-
Harry asintió.
-Es una posibilidad. Pero mi mente aún no está "intacta" del todo, lo siento con claridad, quizá no pueda hacerlo yo solo-
-¿Le pedirás ayuda a tu súcubo?-
Harry estaba pensando en una persona diferente.
-Puede ser…pero espera. La energía de Lilian puede llevarme a la mente de tu padre, pero ella tendría que tomar mi energía para hacerlo, así que…-
Harry dejo las palabras en el aire para que se entendieran solas, esperando que Draco interprete de forma favorable sus palabras, claro que para una súcubo energía era igual a sexo y espero que Draco lo supiera.
Y espero también que él se ofreciera.
-Sera bueno para ti entonces-
Harry suspiro.
-No es mi intención acostarme con Lilian- refuto rápidamente.
-¿Porque no?- le pregunto tranquilamente- Es linda a pesar de tener mal carácter y debe tener mucha experiencia-
-Tienes razón-
Harry asintió.
-Es muy linda y todo, pero conozco a alguien más lindo aun y un mal carácter también- Lo vio fijamente y Draco empezó a removerse. Harry creyó conveniente no decirle que el contacto también transmitían energía.
-¿A si?-
-Además necesitaría que alguien reconociera la esencia mágica de tu padre-
-Lo entiendo Potter. Eres brillante- le dijo con sarcasmo
-Gracias tú también-
Draco frunció el ceño y Harry no aguanto el impulso se inclinarse y besar la mejilla de Draco para borrar ese gesto.
-Gracias también por preocuparte por mí, cuando me perdí-
Draco estaba sonrojado. Harry decidió molestarlo.
-Tus besos fueron muy tiernos-
Draco se paró.
-¡Imbécil!-
Salió por la puerta.
-o-
-Lilian ¿Puedo hablar contigo un minuto?-
Hermione sonrió tensamente a ambos adultos. Lilian asintió con la cabeza y se despidió de Sirius.
-¿Que pasa Hermione? Te vez un poco tensa-
-Lilian tienes que decirme que pasa con Harry. Obviamente tú y él nos han estado ocultando cosas. La llegada de Draco, su ataque hace unos días. Debes decirme.-
Lilian miro a Hermione y sonrió suavemente.
-Hermione, no debes preocuparte, son asuntos de Harry que no estoy en libertad de contar. ¿Porque no le preguntas?-
Hermione frunció el seño
-Lo he intentado y todo lo que me da es evasivas, entiendo que tenga sus asuntos, lo que me preocupa es que le oculte cosas a Dumbledore, cosas importantes-
-No pienses eso, Harry no ocultaría algo importante a la orden, son su familia-
-Yo pensé lo mismo, hasta que llego Draco, el…lo cambio, ya no habla con Ron o conmigo o siquiera con Sirius o Remus, solo está allí encerado en su habitación-
Cruzo los brazos pensativa. Lilian no tenía que pensar mucho para saber el curso de sus pensamientos, la chica era lista y observadora.
-Hermione estás viendo esto desde una perspectiva equivocada. Draco y Harry son amigos ahora, tratan de conocerse y llevarse bien. Que pasen el tiempo juntos no debe preocuparse o malinterpretarse-
Lilian vio a Draco bajar por las escaleras, con el rostro arrugado y sonrojado, se tapaba la boca con la mano. Toco el hombro de Hermione suavemente y le mando una sonrisa tranquilizadora.
-Estarán bien-
-o-
-Y como lo haremos-
-Dormiremos y me adentrare en tu mente. Luego buscaremos la mente de tu padre y entraremos a sus sueños y le preguntaremos su ubicación-
-¿Y porque la súcubo esta aquí? ¿Y Granger?-
Harry se tocó el lóbulo de su oído nerviosamente.
-Porque necesitaran una guía en esto, nunca se ha hecho antes una intervención mental doble. No que yo sepa. Así que si pasa algo podre al menos devolver sus esencias consientes a su cuerpo.-
Hermione se puso de pie.
-Y yo me invite sola ya que Harry no lo hizo-
Draco la reto con la mirada casi indignado por su desconfianza. Pero antes de que lanzara algún comentario agrio Lilian aplaudió a dos manos.
-Bien empecemos. Harry. Draco a sus camas-
Ellos se acomodaron en silencio y cerraron los ojos. Harry escucho la voz de Lilian.
-Ahora induciré la conexión, el resto depende de ustedes.-
Harry sabía que lo que decía no era cierto, Lilian no iba a inducir la conexión, lo haría el mismo, era claro que no quería que Hermione supiera que sus habilidades de demonio habían evolucionado.
Cuando sintió el puente que lo unía a Draco rápidamente su consciencia tomo forma y se dirigió a la mente de Draco, cuando lo encontró parado en medio de una habitación de Slytherin no pudo evitar tomarlo en brazos.
Ya que no podía hacerlo en la vida real o frente a sus amigos decidió aprovechar ese tiempo. Pero espera- pensó
¿Por qué no podría?
-Suéltame Harry-
Harry bajo la vista y vio a Draco con rostro de angustia y sonrojado, adoraba el hecho de que en su mente Draco no podría ocultar sus emociones fácilmente. Sentía la cara caliente. Bueno el tampoco.
-¡Pongámonos en marcha idiota! ¿O no recuerdas que el tiempo pasa diferente aquí?-
Harry lo soltó.
-Lo siento tienes razón, pero no pude resistirme. Concéntrate y busca la energía de tu padre-
Draco lo miro sospechosamente y cerró los ojos. Harry lo tomo de la mano, ahora él podía tomar energía de Draco y a cambio podía mantener el enlace de ambos y el puente que cruzarían los dos. Había discutido ampliamente con Lilian el tema y al final habían acordado intentarlo y ver qué pasa.
Claro Lilian vigilaría todo desde el aspecto profesional del asunto.
Paso un minuto y Draco abrió los ojos, el sudor le perlaba la frente y su respiración se hizo más frecuente, indicios de su esfuerzo visibles incluso en ese mundo.
-Lo encontré, creo. Está lejos, pero es extraño, es la magia de mi padre, pero no lo es.- Draco se sostuvo la cabeza con pesar.
-Sé que no tiene sentido pero…-
-No te preocupes. Pero quizá sea mejor que vaya solo- Harry lo soltó
Draco se giró a verlo de inmediato y lo tomo de la solapa de su uniforme.
-Ni lo creas "Harry". Continúenos.-
Harry no reclamo pero sostuvo la mano de Draco más fuerte de lo necesario.
-Entonces vamos-
Un mundo de colores se abrió frente a ambos, luces de todos los espectros bailaban a su alrededor, pero las pasaron rápidamente. Se detuvieron frente a una luz blanco tan brillante que llegaba a cegarlos, cuando se acercaron Draco le indico que era la correcta.
La luz empezó a parpadear.
¿Acaso se despertaba?
Draco lo jalo y ambos extendieron las manos para proyectarse. La luz los consumió.
Cuando sus cuerpos se formaron de nuevo estaban en medio de un gran salón, sobre una gran y roja alfombra, pero aparte de eso la habitación no tenía color, las paredes, el piso y las columnas de su alrededor eran de piedra gris, Harry lo comparo rápidamente con un antiguo castillo, descuidado y tenebroso.
-Este lugar…-
-Es mi casa- respondió Draco y empezó a caminar. Harry lo jalo suavemente y señalo sus manos entrecruzadas.
-No debemos soltarnos-
-¿Porque?-
-Lilian pensó que sería mejor no perder en contacto consiente, si no podríamos perder energía y el puente entre nuestras conciencias y esta se perdería-
Escucharon pasos. Rápidamente se ocultaron detrás de una columna cercana. Las puertas de abrieron y Lucius Malfoy entro por ellas, vestido de negro y con su bastón en la mano, tenía el rostro con una sonrisa malsana y los ojos vacíos.
Harry suspiro suavemente y dio un paso para salir de la columna. Pero Draco lo detuvo.
-¿Qué pasa?- le pregunto en susurros.
-Ese, no es mi padre-
-o-
Bueno un capítulo más.
Espero sea de su agrado.
No se olviden dejar sus comentarios.
Un placer.
Pryre-chan
