Capítulo 7

Confrontaciones

Después de la vista, los tres amigos de Candy salían juntos de la mansión. Alcanzaron a ver a Eliza y Niel, caminaban alrededor de la habitación en su casa resoplando y dando pisotones. Habían empezado a empacar a regañadientes, pues partirían a Escocia a la mañana siguiente.

Era momento de decirles sus verdades, así que Tom lanzó una piedra a la ventana para llamar su atención.

- ¿Qué hacen ustedes aquí?

- Venimos en defensa de Candy.

- ¿Con qué derecho le hacen algo así?

- ¡Ella es una ladrona!

- ¡Mentirosa!

- ¡Claro que lo es, me robó a Anthony!

- ¡Anthony no es ningún objeto para que digas eso! Y tú eres una envidiosa.

- ¿¡Qué dices?!

- Tom tiene razón, nuestra hermana es valiente, fuerte, bondadosa, y mucho más feliz que ustedes dos. Y eso es lo que les da tanta envidia.

- ¡Cállate huérfana!

- ¡Llámenme como quieran, no me importa! Yo también soy más feliz que ustedes, y me enorgullece haber crecido en el Hogar de Pony.

- ¿Hay algún problema con ser huérfano?

– Habló esta vez Nadja. –

- Se vuelven salvajes, y no saben nada de educación.

- Qué vergüenza que tan conocida familia de América tenga hijos tan groseros e ignorantes.

- ¡¿Quién te crees que eres para decir eso!?

- Sabemos que eres una simple bailarina ambulante, no tienes ningún derecho a hablarnos así.

- Cierto, soy bailarina, y con mucha honra. Pero aún no me presento. Soy Nadja Preminger Harcourt.

- ¿¡PREMINGER?!

- Así es, de la familia Preminger de Viena. – Nadja no le daba importancia a la influencia de su apellido, solo se los mencionó para hacerse respetar. –

- Y para que lo sepan par de groseros, durante los primeros 12 años de mi vida, viví felizmente en el orfanato Applefield. Tuve la bendición de encontrar a mi madre. Sin embargo, jamás me importó que mi familia fuera rica o pobre, lo único que deseaba era que fuera amorosa. Las riquezas no dan la felicidad, el amor y la amistad verdadera sí. ¡Si ustedes no son capaces de amar, serán miserables toda la vida!

- ¡Se los advierto, si molestan de nuevo a mi hermana les ira muy mal!

Finalmente se retiraron, dejando a esos dos sinvergüenzas coléricos. Annie y Tom, regresaron al orfanato para informar a todos que Candy estaba bien. En aquel, momento el señor Britter estaba allí de visita. Todos sintieron gran alivio con la noticia.

Mientras tanto, Nadja contaba todo al resto del grupo. Después, se dispuso a escribir un par de cartas. Al mismo tiempo, miraba amorosamente aquellos tesoros tan valiosos para ella. El caleidoscopio, el diario y el vestido de su madre, y la caja musical con aquella melodía tan especial para las dos. Pues, con esa música ambas habían vivido su primer baile, un hermoso vals que jamás se borrará de su corazón.

Al caer la tarde, se presentó en la mansión el señor Leagan. Quien pidió cortésmente hablar con Candy.

- Buenas tardes señor Leagan.

- Hola Candy, ¿Te sientes mejor?

- Sí señor, gracias.

- Candy… No sé cómo decirte lo mucho que lamento lo que te hicieron mis hijos, no me di cuenta de lo terribles que son por estar casi todo el tiempo de viaje. Quiero que sepas, que en el poco tiempo que te conocí, te tuve gran cariño. Y aún lo tengo.

- Señor Leagan…

- Te prometo Candy, que estaré vigilándolos mientras estén en Escocia. No toleraré que te hagan daño de nuevo.

- Gracias señor Leagan, aunque me lastimó mucho lo que hicieron, quiero que sepa que no pienso guardarles rencor. La señorita Pony y la hermana María me enseñaron que Dios dijo: "Si perdonas al prójimo tu Padre Celestial te perdonará." Quizás necesitan un poco de ayuda.

Candy tomó en sus manos la cruz de la señorita Pony, y se acercó al hombre.

- Junte sus manos con las mías y cierre los ojos, por favor.

Así lo hizo, y luego Candy dijo dulcemente una plegaria.

- Querido Padre Celestial, hoy te rogamos para que ilumines a Neil y Eliza Leagan. Permite por favor que se den cuenta de sus errores, y rogamos en nombre de Jesús que ellos dejen entrar la bondad en sus corazones.

Amén.

- Amén. Gracias Candy, eres una niña muy buena.

- Gracias a usted por venir a verme señor Leagan, usted también ha sido muy bueno conmigo.

- Cuídate mucho Candy, ya debo irme.

- Hasta luego señor.

A la mañana siguiente, los hermanos Leagan abordaban el barco que los llevaría a Escocia, únicamente los despidieron sus padres. Sarah Leagan lloraba a lágrima viva, pero su marido solo miraba a sus hijos con frialdad, aún se sentía culpable por no fijarse antes en su atroz conducta.

Pasaron tres días más, Candy terminó su reposo. Siempre cuidada por Dorothy, y visitada por Anthony, Stear, y Archie.

El señor Britter, efectuó exitosamente el divorcio. Ahora su ex-esposa era nuevamente Jane Mayer, y no sirvió de nada cuando intentó manipularlo. Se mantuvo firme en su elección, y viviría feliz junto a Annie.

Aquella tarde, Candy se fijó que soplaba viento del sur. Así que buscó rápidamente una botella, y escribió un corto, y a la vez importante mensaje.

Albert, necesito verte. Hay algo que debo decirte lo más pronto posible.

Candy.

Después de enviarlo río abajo, la chica volvió a su habitación para terminar una sorpresa especial para cierta persona.

Al día siguiente, Candy paseaba con Clint por los alrededores de la mansión. Cuando de pronto, alguien detrás de unos árboles la llamó.

- Psst, Candy.

- ¡Albert, viniste!

- Shhh, no tan alto por favor.

- Lo siento…

- Jajaja descuida pequeña, ven conmigo.

Albert venía acompañado de Poupeé, la pequeña mofeta. Que se acercó alegremente a Candy para saludarla. Se alejaron un poco, para poder conversar sin ser vistos.

- Gracias por venir Albert.

- Candy…

El alto rubio rodeó a Candy en un cálido abrazo, y ella pudo notar que lloraba suavemente.

- ¡Albert!

- Qué alivio que estés a salvo Candy. Supe que Anthony te salvó, nunca dejaré de agradecérselo.

- Ya pasó Albert, perdón por preocuparte tanto. Y también, quería decirte que lamento haber huido la última vez.

- Candy, no tienes por qué disculparte. Ciertamente, yo también necesitaba hablar contigo.

- ¿De verdad?

- Sí pequeña.

Albert abrió su mano derecha, y con la otra tomó la de Candy. Y le entregó aquello que ella había guardado como tesoro por 6 años.

- ¡El broche! Pero Albert, esto te pertenece a ti.

- Ahora es tuyo, eres mi protegida y este es el símbolo de tu nueva familia.

- Albert…

- Candy, ahora recuerdo bien aquella vez que te encontré en la colina. Cuando vi tu carita, sentí como si viera de nuevo a mi hermana. Solo que yo era mayor, y sentí gran deseo de consolarte. Cuando era pequeño, me enternecía cuando veía triste a Rosemary. Siempre intentaba animarla, pues amaba su sonrisa. Y cuando te oí reír, recordé esos bellos momentos en que ella reía. Al encontrarte a ti, fue como si mi hermana hubiera vuelto a la vida.

- Albert, es muy lindo esto que me dices.

- Recuerdo que el otro día me habías llamado "Príncipe de la Colina"

- Es el apodo que te di cuando nos vimos por primera vez, pues no sabía tu nombre y eso me parecías, un príncipe.

- Lamento haberme alejado así, pero George me buscaba, ya debía regresar.

- No importa Albert, por fin te conocí. Y es una gran alegría para mí. Debo decirte que, había quedado encantada con el príncipe. Y durante 6 años añoraba encontrarlo de nuevo. Pero…

- Luego conociste a mi sobrino.

- Sí, Cuando conocí a Anthony lo confundí contigo, porque era idéntico. Y aquél día que viniste a hablarnos, me sentí muy confundida. Pero gracias a una amiga, ahora tengo claros mis sentimientos. El Príncipe de la Colina, ilusionó a una pequeña de 6 años, que pensó que un cuento de hadas podría en cierta forma ser real. Luego, él se convirtió en mi guardián y amigo fiel. Ahora me doy cuenta, que él fue mi guía para encontrar a mi primer amor genuino.

- Y tú pequeña, eres como una nueva hermana para mí, desde aquel primer encuentro. Me alegra mucho que sepas claramente lo que sientes. Confiaba en que me lo dirías, gracias Candy.

- Gracias a ti Albert, por todo.

Los dos se abrazaron tiernamente, con sonrisas fraternales en sus rostros. Finalmente dejaron en claro, que su cariño mutuo era fraterno. Y en un par de días, alguien más lo sabría.

Mientras tanto en Europa, ciertos seres queridos de cierta bailarina leían las cartas que ella envió.

Queridos mamá y papá

¿Cómo se encuentran? Espero que todo esté bien en casa. Justo ahora, recorremos América, donde he conocido nuevos amigos, y he vuelto a encontrar a Leonardo, Julietta, y Nina. Espero verlos pronto, realmente los extraño mucho. Vamos en camino a Nueva York, los amo.

Nadja.

Mi amado esposo

Cada día pienso en ti, y espero verte lo más pronto posible. ¿Cómo va todo en el trabajo?

Espero que no haya pleitos de hermanos.

Sé que ya lo he dicho, pero nunca dejaré de agradecerles a los dos por haber rescatado el orfanato Applefield. No dejo de pensar en lo contenta que debe estar la directora desde el Cielo. Dale mis saludos y cariños a la señorita Evans y a los niños.

La compañía se dirige a Nueva York, espero que pronto me confirmes nuestro plan especial. Cuídense mucho y continúen trabajando unidos, estoy profundamente feliz y agradecida por todo lo que han logrado juntos.

Con todo mi amor,

Nadja.

- Nadja…

Sonreían amorosamente los padres y el amado rubio de la joven bailarina. Siempre se alegraban al recibir cartas de ella.

Continuará…

¡Hola! Espero estén muy bien. Perdón por la tardanza, pero el Internet ha estado terriblemente inestable.

Aquí está un nuevo capítulo, disfrútenlo. Les agradezco muchísimo sus comentarios tan hermosos. Cada vez disfruto más escribir esta historia.

Gracias: serenitymoon20, Stormaw, Lizbeth Haruka, ( Penny Charlotte Brown, Meer Campbell, Mitsuki Leafa, Sheryl Clyne, Kikyo Sachi-sama, y Cagalli Yula, Sakura-chan (Espero disfrutes mucho Nadja. Mi historia las incluye a ambas.)

Para quienes quieran, les hago una invitación a leer esta historia en inglés. También quiero que sepan, que he escrito algo especial para las fechas de cumpleaños que se aproximan. El 7 de mayo, para la querida Candy, y el 25 de mayo, para Stear, el alegre inventor.

Quiero hacer una aclaratoria, respecto a aquella sorpresa que les di. Como habrán notado, Nadja ahora es casada. ¿Con quién? Pues, ella estará con quien ustedes imaginen.

Después de ver completa la serie, yo leí el manga. Y me di cuenta de que la serie la prolongaron para dar más emoción. En el manga, la familia Harcourt cuenta con un único hijo, Francis. Lo que significa, que él es "Rosa Negra", y "El Caballero de los ojos brillantes".

Sin embargo, la mayoría solo conoce la serie. Y cada uno de los gemelos Harcourt tiene sus fans. No quiero defraudar a nadie, por eso decidí seguir el ejemplo de Kyoko Mizuky en CCFS. Quienes prefieran a Francis, solo imagínenlo al leer, e igualmente para las fans de Keith.

Espero lo acepten, y comenten.