Esta es Mi Familia

Por Pryre-chan

Los Personajes de Harry Potter no me pertenecen

Son de J.K Rowling

Capítulo 9

-o-

-¿Que?-

Draco alzo la mano y tapo la boca de Harry mientras veía nerviosamente que la figura vestida de negro detenía su paso por un instante y luego cruzaba las puertas que daban al exterior.

Harry gimió y Draco libero su boca, emitió un hondo suspiro.

-Me explicaras ahora ¿Como que ese no es tu padre?-

Draco arrugo el gesto molesto por el tono de acusación que usaba Harry.

-Cuando has visto que mi padre "Un Malfoy" -aclaro- camine dando bamboleos como una gansa y que use botones de oro-

-¡¿Es en serio?! Me detuviste porque viste a tu padre con nueva ropa- Harry se agito el cabello

-Escucha- Draco lo tomo del cuello de su uniforme- Mi padre usa siempre la plata o el diamante en todo, como una muestra de casa a la que fue elegido y con la cual se identifica. Mi padre odia el dorado-

-¿Tratas de engañarme?-

-Potter ese hombre tenía los ojos negros-

Draco lo soltó y no agrego el hecho de que aquel hombre le había dado un sentimiento de desconfianza absoluta, sus ojos, su rostro e incluso su caminar era diferente a lo usual.

Debía averiguar porque.

Draco señalo la puerta de donde había salido la figura.

-Vamos. Es la puerta del despacho de mi padre, tal vez encontremos algo-

-Pero si tu padre acaba de pasar, el punto era hablar con él-

Draco ignoro el comentario y jalo a Harry con fuerza para que lo siguiera, este se resistió argumentando cosas que Draco no escucho, al llegar a la puerta de roble la resistencia se detuvo. Draco alivio su agarre y abrió las puertas.

La estancia esta consumida en tinieblas, solo un resquicio central se mantiene iluminado por la luz que proviene desde una chimenea, frente a ella un sillón de aspecto cómodo y una mesa a juego con una botella de vino sobre el. Igual que en la mansión "la real"

Caminaron con precaución mirando con calma a su alrededor.

-No hay nadie-

Draco no respondió. Paso los dedos por la botella de vino Cabernet, notando la frescura en su superficie, aun se sorprendía por lo confiable y realista de sus sentidos cuando caminaba en sueños.

Leyó la etiqueta, era de un tipo de su padre no solía tomar. Extraño.

-Deberíamos ir por tu padre- Harry comento jalando su mano. Draco negó.

-Sigue buscando-

-Seguir buscando ¿Qué?-

Draco no estaba seguro.

-Cualquier cosa-

Hubo silencio, pero Draco noto como Harry farfullaba cosas en voz baja, no le dio importancia. Entonces noto los libros, lo cuales en la vida real estaban al alcance, pero en este salón se les veía cubiertos por pesados barrotes que impedían leerlos, trato de tocar uno con los dedos estirados, pero al contacto con la piel del libro este se había resquebrajado. Sorprendido dio un paso atrás y un brazo lo retuvo.

-¿Pasa algo?-

Harry aseguro su varita.

-Los libros están protegidos con barrotes-

Draco señalo toda la estancia.

-Es raro. Lilian me dijo que los recuerdos de las personas generalmente asumen formas de libros o paisajes y cuando los tocas puedes tener acceso a ellas. Estas estas encerradas ¿Quiere decir eso que nadie puede verlas, incluso tu padre?-

Draco lo pensó.

-No creo que nadie pueda encerrar sus recuerdos voluntariamente, esto debió ser a causa de algo-

Entonces escucharon golpeteos de pasos que se acercaban.

-Por allí-

Harry señalo un gran escritorio al fondo, sin esperar respuesta jalo a Draco y se colocaron detrás de él, confiando en que las sombras haría un buen trabajo ocultándolos.

La figura entro y se sentó en la butaca frente al fuego, tomo una copa de vino y empezó a reír, una risa sardónica y llena de maldad.

Harry y Draco se dirigieron una mirada preguntándose el motivo de su humor escalofriante, pero se pusieron rígidos al escuchar un tenue suspiro frente a ellos. Draco forzó la vista entre la oscuridad y logro divisar una suave silueta, una pálida mano se extendía cerca de él.

Ahogo un gemido. A su lado Harry lo imito y sostuvo su mano más fuerte.

Sus ojos se abrieron de sorpresa al reconocer la figura humana frente a él, envuelta en sombras su pelo rubio apenas iluminado lo delataba.

-¿Padre?- Draco pregunto y Harry le tapó la boca rápidamente, la risa se había cortado y un silencio pesado se instaló en la habitación, escucharon pasos y Harry jaloneo a Draco hasta llevarlo al resguardo de una pequeña mesa que tenía un mantel demasiado largo.

Draco vio como la figura vestida de negro se acercaba y miraba detrás del escritorio donde antes habían estado. La figura sonrió macabramente.

-¿Ya has despertado? Pedazo de basura.- se rio - Si no fueras parte de mi te mataría, pero como no puedo.

La figura levanto la mano y una varita se formó del aire entre sus dedos. Silbo un hechizo y la figura en el suelo empezó a retorcerse y a gritar, ambos reconocieron el hechizo de inmediato como un crucio.

Draco se movió impulsado por el sentimiento de protección hacia su padre, pero Harry lo detuvo con fuerza, llegando a aplastarlo con su cuerpo para que no se liberara.

-Suéltame- siseo Draco, sus palabras siendo ahogadas por lo gritos de su padre.

-Cálmate o nos descubrirá- Harry le susurro- si nos echan no podremos volver.

El forcejeo disminuyo y Harry aflojo el agarre tomando a Draco entre sus brazos y tratando de cubrirle los oídos lo mejor que podía. Draco aumento su agarre en la varita que tenía dentro de su túnica y que se había formado en su angustia de hacer algo.

Hasta que los gritos se detuvieron. La figura rio con fuerza momentos después, luego hecho el resto de su copa de vino sobre un inconsciente cuerpo frente a él, para horror de Draco la figura de negro saco un cigarro de su túnica y lo prendió, dio un par de largas caladas y arrojo el cigarro al cuerpo que empezó a arder.

Draco grito o lo intento, la mano de Harry se había puesto sobre su boca. La figura se mofo de nuevo y se retiró hasta su lugar frente a la chimenea, sirviéndose otra copa de vino.

Draco se apartó del agarre de Harry con el cuerpo tembloroso y gateo hasta el cuerpo donde ya se había consumido las flamas. Mordió sus labios con fuerza mientras recorría con la mirada las heridas hechas por el fuego, sangraban y crepitaban aún bajo su toque, se imaginó el extraordinario dolor que debía sentir, pero al tocarlo el cuerpo no se movió, Draco entonces empezó a tironear de los grilletes que había notado sostenían las manos y los tobillos de su padre, estas no cedieron y utilizo su varita siseo un par de hechizos que no funcionaron, se vio sostenido por las muñecas por su acompañante que murmuro en su oído.

-Debemos irnos-

Draco negó y siguió tironeando, el pecho oprimido. Cuando una de las manos encadenadas tomo la suya repentinamente, Draco salto pero se recuperó rápidamente tomando las manos de su padre entre las suyas. Quiso hablar pero su voz se tranco en su pecho, su garganta inflamada de pronto, sintió el tironeo de Harry a sus espaldas instándolo a irse y sintió que la conexión tambaleaba.

Los ojos grises lo miraron desde el suelo, Draco noto en ellos curiosidad y tristeza.

-Draco, maldita sea, se acerca- escucho vagamente a Harry.

Se inclinó hacia su padre y trato de hablar pero el otro se adelantó.

-¿Quién eres?-

Entonces Harry lo tomo en brazos y rompió la conexión con su padre.

-o-

Cuando Draco abrió los ojos la luz del sol le quemo, se refregó rápidamente y noto que estaban hinchados como también húmedos, se tapó la cara con los brazos y dio la espalda a las dos mujeres que estaban allí, sintiendo su presencia.

-¿Harry?- escucho la voz de Lilian con un deje de preocupación.

-Gracias Lilian, ya es tarde, porque no bajan a desayunar, nosotros les seguiremos- Escucho la cama crujir y la puerta del dormitorio cerrarse. Luego unos brazos lo rodearon dándole consuelo. Draco rechazo el gesto con rabia y se puso de pie.

Se tomó inconscientemente la cabeza que empezó a palpitar dolorosamente, muchas cosas rondando por ella: su padre, la mente de este, la figura parecida a él, el dolor…

Aun el estómago se le revolvía al pensar en los gritos de su padre y la sensación de piel quemada bajo sus dedos y la sangre, tanta sangre.

-Draco- le llamo Harry. Draco se obligó a enderezarse e ignorar el giro de su estómago.

-No pasa nada Potter, adelántate- Carraspeo al notar su voz ronca y refregó los ojos con más fuerza, dio un par de pasos largos hacia el baño para evitar la escena vergonzosa y humillante de mostrarse con los ojos lagrimosos como un sensible Hufflepuff, lo único que quería era un espacio solitario para aclarar su mente y analizar las cosas.

Giro la perilla de la puerta ya más tranquilo.

Pero de nuevo los brazos volvieron. Se vio sostenido con fuerza y apretado a un torso fuerte.

-¿Qué crees que haces?- la voz de Draco salió sin demostrar ni un poco de rechazo y se regañó a si mismo por eso.

-¿Quieres hablar?- escucho la pregunta en un susurro junto a su oído. Draco suspiro y se dedicó a disfrutar un poco de tiempo que se permitió en los brazos confortables y seguros de su enemigo, apretó rápidamente un brazo que lo sostenía como un modo silencioso de agradecimiento y se soltó.

-Tú viste lo mismo que yo Potter. Porque no vas a ver a tu súcubo y le preguntas porque mi padre tiene un…intruso en su mente –

Tardo un par de segundos en responder.

-Si. Está bien, te espero para desayunar-

Draco frunció el ceño conteniendo las ganas de gritar un par de improperios porque no lo dejaba solo.

Sintió un toque suave en la mejilla un toque cálido y ligero, pero cuando reacciono la puerta de la habitación estaba cerrada.

Draco agito la cabeza y entro a la ducha, más despejado se vistió con –de nuevo- con ropa que le habían cedido, pero para su sorpresa una camisa y un pantalón de buena calidad y de su talla. Se dejó el cabello mojado lamentando no poder secarlo con su varita.

Al entrar por las puertas del comedor fue consiente de las miradas recelosas de los dos mayores Weasley y de Ron presentes, mas no le dio importancia, saludo educadamente y con voz firme dando a entender que no estaba para nada intimidado, solo un murmullo de voces le contestaron, entre ellas la de Lilian que miraba con demasiado interés la comida frente a ella, claramente perdida en sus pensamientos, los otros mayores como Black y Lupin solo asintieron metidos en una conversación.

La puerta se abrió de nuevo y la pelirroja menor entro, por un impulso Draco se apuró a tomar el asiento vacío al lado de Harry, escucho un bufido molesto pero no se volteo a ver. Fue entonces que noto la gran cantidad de comida que tenía Harry frente a él, levanto la ceja con desconcierto y Harry lo miro suplicante mientras le pasaba discretamente dos platos con huevo revueltos, Draco agito una mano para negarse pero otra mano lo detuvo y le puso una cuchara en él.

Draco suspiro y se puso a comer, de todas formas el vacío en su estómago se lo exigió.

Iba al tercer bocado cuando la puerta se volvió a abrir por ella entro el medimago Eques sonriendo de oreja a oreja y sosteniendo del brazo a su padrino. Draco dio un salto sorprendido y dejo su cuchara, las conversaciones que se desarrollaban en el comedor se habían cortado de tajo, trayendo consigo un silencio pesado.

-Por aquí maestro- el sanador guío a Severus a una silla vacía algo lejos del resto, su caminar lento daba a entender que aún no se recuperaba del todo, pero algo que le llamo la atención a Draco fue la apariencia de su padrino que desde que lo conocía había vestido más nada que el color negro, pero ahora llevaba una camisa blanca y unos pantalones negros, su pelo había sido recogido en una coleta baja con mechones sueltos y su rostro era fino, casi no parecía el mismo, las líneas de tensión que se habían formado en ella con los años habían menguado casi por completo, como si simplemente fuera un hombre estresado que volvía de unas largas vacaciones.

Le pareció atractivo pero no de un modo común de belleza sino como lo que supo describir como "belleza oscura"

-Buenos días- Saludo por lo bajo el pocionista.

-¡Buenos días!- Saludo alegre el medimago mientras no perdía de vista a su paciente- maestro ¿Quiere algo de comer?

-No. Solo un te-

El medimago prácticamente salto por la puerta que daba a la cocina, seguramente a prepararlo ya que en la mesa solo había café y leche.

El silencio continuo, más de uno sorprendido, Sirius Black fue el primero en reaccionar.

-Vaya Severus pareces más recuperado- le dijo con ironía.

-Lo estoy Black-

El medimago volvió con una taza de té, se la puso frente al pocionista, se acomodó a su lado y empezó a untar una pieza de pan con mermelada y mantequilla.

-Maestro pruebe esto- el sanador tomó un pedazo de pan y la dirigirlo a la boca del mayor.

Draco contuvo el aliento debatiéndose internamente entre salir y detener aquel acto suicida o simplemente salir del comedor para no ser testigo de un asesinato.

Pero nada de eso paso, su padrino había recibido el pequeño bocado en silencio. Sirius golpeo con fuerza su taza con la porcelana y enfrento al pocionista.

-¡Snivellus te parece correcto distraer y abusar de esa forma de los servicios del medimago de la orden! Eres despreciable, pretendiendo que te de comer…

Remus hundió su codo en el costado de Sirius, pero este no paro en su reproche.

-Además de que te atendió y se dedicó a estudiar tu caso por mucho tiempo tienes la cara de…-

-¡Sirius!- llamo Remus- basta- le dijo en voz baja

-N-no es ningún problema señor Black- respondió el medimago avergonzado y temeroso por el despliegue del otro- Lo hago porque quiero.

Draco pudo ver una tenue y fugaz sonrisa en los labios de su padrino.

-Bueno, nos alegra ver que Severus ya este repuesto ¿No querido?- la mayor Weasley hablo y su esposo asintió

-Claro. Es bueno tenerte de vuelta Severus-

El pocionista no contesto pero hizo un movimiento con la cabeza, tomo un sorbo de su té y arrugo casi imperceptiblemente el rostro.

-Maestro luego del desayuno será recomendable que tome un baño con aceites de amaro, cipres, clavel o lilas.- la sonrisa se amplió aún más y un sonrojo apareció en sus mejillas.

Draco vio al sanador con una sonrisa divertida, ¿Acaso aquel hombre taraba de ligarse a su padrino? El solo ver al sujeto lo indicaba.

"Oh Merlín esto será divertido"

Draco espero el rechazo contundente de su padrino, pero este no se negó y asintió.

-Tienes razón-

-Sirius, Sirius- escucho a Harry llamar en susurros. Al otro lado de la mesa Black parecía poseído por un impulso incontrolable de poner más y más azúcar a su café. Cinco, nueve, diez y el ritmo no paraba.

Remus detuvo su mano con fuerza pero este se soltó agitado y viendo con sorpresa el desastre de su taza. Sin mirar a nadie se levando, mascullo una despedida y camino hacia la salida no sin antes de dejar con fuerza el azucarero frente a su padrino y dirigirle una mirada de odio.

Una sorpresa en verdad que Black supiera que su padrino tomaba su te dulce.

Draco miro a Harry viéndolo tan confuso como el mientras el medimago preguntaba a su padrino si aquel exabrupto lo había molestado o había sido causa de alguna molestia.

Draco agito la mano buscando en el aire su varita de forma automática, queriendo lanzar un silencio al sanador para dejar de escuchar su zalamería.

Ya que su padrino no lo hacía…pero sospecho un motivo en aquella pantomima, le preguntaría después del desayuno, al parecer Harry pensaba lo mismo porque cuando salieron cada uno se dirigió a la habitación de su respectivo padrino.

-o-

Cuando entro en la enfermería Draco vio al medimago correteando por aquí y por allá buscando algo, cuando puso su atención en él, el medimago se congelo en su sitio y balbuceo una disculpa desapareciendo por la puerta.

Saludo a Pansy que leía un libro y paso de largo.

¿Aquel era el mismo hombre que le dio de comer a su padrino? Según Draco había que tener algo más que la valentía de Godric Gryffindor siquiera para intentarlo. ¿Y escapada de su presencia?

-Padrino- saludo Draco francamente aliviado por verlo.

-Draco- respondió este y se sentó en su cama, de aspecto incómodo.

-¿Seguirás aquí?- Draco se acomodó en una silla próxima.

-No lo sé, hay pocas habitaciones, quizá me toque compartir con alguien- la respuesta fue escueta, lo que indicaba a Draco que no quería hablar de eso.

Suspiro.

-Vi a padre- le informo y antes de que preguntara le conto toda la historia desde el principio, sus sueños, su madre, la ayuda que presto a Harry a cambio de inmunidad, la poción.

Evito deliberadamente decir que casi había tenido relaciones sexuales con el niño dorado de Gryffindor en sus sueños o que este al parecer estaba encariñado con él.

Draco por supuesto que no.

No. Bueno.

Un poco.

-No entiendo que pasa. En la mente de padre hay dos entidades, estoy seguro que uno era el verdadero, pero no me reconoció-

Draco expreso sus miedos, mientras un leve temblor sacudía su cuerpo nunca había pensado en la posibilidad de que su padre le olvidara. Era el único familiar que le quedaba y a pesar de todo le quería con él. Miro a su padrino con el gesto en blanco y supo que empezaba a analizar las cosas.

Luego de un par de minutos el medimago volvió e interrumpió la conversación desde el otro lado del salón, Draco le dirigió una mirada significativa a su mayor, sin tener la oportunidad de preguntar porque aquel hombre lo trataba como maestro y era tan amable con él.

¿No era que Eques temía todo lo oscuro?

Y siendo francos su padrino era una muestra grafica de lo que sería la oscuridad vuelta persona. Desde su apariencia hasta su personalidad. Era un misterio.

Se permitió un leve abrazo de despedida y se fue, esperando encontrar a su padrino con más tiempo y lejos del asustadizo medimago. Con paso suelto fue hasta su habitación donde esperaba que Harry tuviera noticias para él.

Entro sin llamar y vio al pelinegro viendo por la ventana con aire ausente. Le toco el hombro para llamar su atención y él pareció no sorprenderse.

Extendió una suave sonrisa.

-Draco- saludo casi en un suspiro y volvió la vista hacia la ventana.

Eso pareció inusual a Draco pero no pregunto consiente de que quizá tendría malas noticias que darle.

Suspiro por lo bajo.

-¿Has hablado con tu súcubo?-

-Lilian. Si le conté lo que vimos y me comento un par de ideas. Pero para estar seguros fue a su antigua escuela esperando que le dejen ver los libros de la biblioteca-

Harry desvió la vista

-¿Los súcubos tienen una escuela?- pregunto Draco no muy seguro de querer saber las teorías.

-Al parecer. Pero no incluyo nada. Draco tu padre ¿Cómo es el?-

Harry lo miraba fijamente y el rostro en blanco, Draco se removió inquieto.

-Lo conoces, es una figura pública, serio, bien educado, de porte intimidante-

Draco respondió rápidamente y como una línea aprendida previamente. El pelinegro agito la cabeza.

-No me refiero a como lo conoce la gente ¿Cómo era contigo y tu madre? ¿Era amable? ¿Reía? ¿Era cruel o te trataba mal?-

Draco sintió un aculo de emociones su mente trayendo a flote miles de recuerdos buenos como dolorosos, castigos, clases y estudio abarcaron su mente, pero se negó a ir por allí.

-¿Porque importa Potter? Dilo y tal vez considere responderte-

Harry arrugo el ceño y callo un momento. Nervioso se sentó a su lado.

-Lilian me hablo de la posibilidad de que tu padre tuviera dos personalidades o que quizá su mente se halla fragmentado para superar el dolor que sufría su cuerpo-suspiro- me dijo que suele suceder en personas que han pasado por traumas extremos y que es una manera que afrontan su realidad. Yo quiero pensar que sea la primera opción ya que esa seria algo que se formó naturalmente…pero después de lo que vimos. Draco quiero saber si tu padre tenía dos personalidades antes de caer en manos de Voldemort-

Draco lo pensó y lo pensó mucho tiempo, sacando a relucir cada recuerdo que podía desde su niñez, en la cual su padre había sido cariñoso y tolerante con él, pero hubo un momento en que se había vuelto estricto y frio con él.

¿Seria verdad entonces?

No podía encontrar una razón para sucediera aquel cambio.

-Tal vez. No lo sé, es difícil decir para mí, yo lo veía pocas veces a medida que crecía y a veces eran solo en cenas formales. Tal vez mi madre…-

Una punzada.

-No lo sé. Potter, si fuera así podría hacer algo al respecto-

-Lilian investiga. Ella dijo que como ambos actúan, uno es el bueno y el otro el malo y según toman posesión de la mente y el cuerpo actúan. Pero como el bueno estaba apresado, lo malo toma su lugar siempre.-

-El bueno no me recuerda- le informo Draco con seriedad.

-¿Que?

-Que no me recuerda, me vio y me pregunto "quién eres", quizá no sea mi padre el "bueno" tal vez la verdadera sea aquel ser cruel-

Draco casi sentía la afirmación clavándole en el pecho. Su padre el mortifago, su padre el asesino, su padre que lo había dado al lord…

-Eso no lo sabes- fue la rápida contestación del otro.

-Si…- Draco fue interrumpido.

-Draco estás haciendo esa cara de nuevo-

Las palabras murieron en su garganta como atenazadas por una mano, miro a Harry reprochándole con la mirada, pero este solo amplio su sonrisa, de inmediato y contagiado Draco lo imito y por un segundo le sostuvo la mirada antes de volver a su gesto mal humorado.

-Esperemos noticias de Lilian, hasta entonces no saquemos conclusiones.-

Harry lo tomo de la mano y le dio un apretón. Draco se removió un poco y se levantó para alejar el contacto que insiste para si no necesitar, mira sus pies distraídamente sintiéndose de pronto nervioso, pero cuando se da cuenta se pone erguido y enfrenta a Harry que lo mira como si fuera una nueva especie de criatura mágica.

El ambiente relajado se le hace casi asfixiante, no sabe qué hacer o que decir, casi lo reconoce del ambiente que se forma en su mente y eso lo asusta no sabe que pensar, no sabe qué hacer.

-Me dijiste que el sanador Eques era un miedoso. ¿Era mentira?- le pregunta atropelladamente sin pensarlo mucho.

-Lo es o lo era. Ya no lo sé. Lo de esta mañana con Snape fue…extraño, pensé que le lanzaría un avada o algo así en medio del comedor cuando trato de darle de comer, no sabía si debía a quedarme a ver el desastre o irme para no ver la masacre.

Draco pensaba lo mismo pero no lo dijo.

-De todas formas parece estar muy repuesto, tal vez mas tarde lo interroguen y lo acomoden en una de las habitaciones. Parkinson aun no sale ¿no? El cuarto de chicas está lleno de momento-Se detuvo un instante- Pero seguro le harían un espacio.

Draco bufo al imaginarse la escena tan surrealista, Pansy Parkinson compartiendo cuarto amistosamente con un grupo de leonas femeninas. Ahogo una risa.

-Esta mañana recibí un mensaje de Castor, un auror del ministerio, me dijo que las revisiones de Hogwarts terminaron, pero que tienen un pequeño problema con una mujer en la enfermería-

Draco se puso serio y se concentró en la conversación, el conocía a esa mujer.

-Dice que no quiere salir, pero no dice la razón, cuando los aurores entraron, ella los hechizo para que salieran, después puso una barrera al alrededor de la oficina para que nadie pase, ha estado así un par de días. Me preguntaron si puedo llevarte, ellos saben que tú estabas allí y quieren saber si puedes ayudar.-

Draco se tomó la cabeza con la mano, era más que claro que aquella mujer era Frida, pero ¿Porque no quería abandonar la enfermería? o ¿Porque siquiera atacaría a aurores?, él no conocía la respuesta pero sabía que ella respondería a él.

Miro a Harry.

Y si iba con Harry ella podría mantener la esperanza de recuperar a su sobrino. Pero corría el riesgo de que se enterara todo el asunto de su fertilidad, se mordió un dedo nerviosamente. Tendría que hablar con ella a solas y advertirle de no decir su condición o la razón de su presencia en el castillo.

Y los gemelos.

Tenía que ir a su habitación y recuperar sus notas y algunas copias que había hecho de algunos mapas que había encontrado en las habitaciones que había revisado bajo el amparo de la capa de invisibilidad de Potter, tal vez alguna señalara la localización de la sede central del lord.

Allí debía estar su padre y los gemelos.

-Sera un placer para mi ayudar a las fuerzas del orden- dijo Draco con, lo que esperaba, el suficiente grado de desinterés.

-Está bien, iremos allá después del almuerzo, nos estarán esperando para entonces-

Harry se puso de pie y emitió un bajo suspiro.

-Yo…-

-Dilo ya Potter-

-Se espera que te lleve allí en calidad de prisionero. Tendré que esposarte y...uhm-

El rostro moreno se tiño de rosa.

Draco concluyo que sea lo que sea lo que pasaba por esa mente. No quería saberlo y mucho menos participar en ello.

-No quiero hacerlo, pero solo unos pocos conocen de tu participación, los demás creen que te capturamos en la toma del castillo y que estás obligado a colaborar-

Harry se acomodó el cabello en gesto nervioso. Draco comprendía, mantener las apariencias, siempre había sido para el como un oficio. Además le daba una ventaja el hecho de no lo creyeran una amenaza, no cuando estaba en un castillo lleno de aurores y de Harry Potter.

Ir por su cuenta seria pan comido.

-Entiendo Potter, no tienes que ser melodramático-

Harry entonces lo tomo de la mano y acaricio con sus pulgares distraídamente su piel.

-En serio lo siento-su voz tenía un acento compungido y Draco se estremeció, pero se permitió en un capricho repentino de disfrutar de esa caricia por un segundo.

Draco se sacudió.

-Entiendo, entiendo-

Pero en el fondo agradeció el pequeño gesto de preocupación, era increíble para el tomar aquel gesto con naturalidad. Su pecho se inflo cuando se dio cuenta que incluso en la condición que estaba en aquella casa era importante, para el protagonista de aquella tragedia.

-o-

Se aparecieron cerca de los terrenos del colegio, ambos con túnicas pesadas y oscuras que cubrían sus rostros. Por seguridad había murmurado Harry.

Cuando tuvieron el castillo a la vista el moreno se giró a él y saco de su túnica un par de grilletes de vieja apariencia.

-Me la dio Sirius, son flexibles y cómodas- le tomo ambas manos y las puso con cuidado- Solo se pueden abrir si se dice la palabra clave.

Harry miro a su alrededor y al no ve a nadie se inclinó al oído de Draco.

-La palabra es Drarry-

-¿Drarry?- Draco le cuestiono- ¿Qué tipo de palabra es esa?-

Harry se vio avergonzado.

-Bueno…Sirius me dijo que inventara una palabra que tú no pudieras adivinar, y simplemente se me ocurrió. Es la unión…-

-Sé de qué unión vienen Potter. Lo más importante, ¿Tenías que decírmelo? Ahora puedo liberarme cuando quiera-

Para comprobarlo Draco dijo la palabra que soltaba los grilletes y estos cayeron, rápidamente Harry las tomo y las puso de nuevo.

-Te dije que era solo para aparentar- le regaño. Draco bufo.

Sin más fue jaloneado suavemente pasando un portón hasta un pasillo donde se encontraban reunidos un grupo de aurores. Uno de ellos volteo y reconoció a Harry dándole una sonrisa.

Draco frunció el ceño.

Se acercaron al grupo y las miradas se posaron sobre Draco y sus grilletes incluso una de las mujeres movió su varita para asegurar de que estaban sujetas a buen recaudo.

-Harry que bueno que viniste y con…el joven Malfoy-

El hombre de la sonrisa lo señalo.

-Queremos ayudar- respondió Harry simplemente.

-Gracias por eso, nos será de gran ayuda- el hombre miro al grupo- ellos son el equipo designado a custodiar Hogwarts. Mis colegas. Georgina, Alexis, Thorin y Orlan.

El hombre de la sonrisa señalo a cada uno y Draco no pudo evitar notar las miradas curiosas que le dirigían los caballeros a Harry como la de las deseosas de las señoritas.

Asaltas cunas.

-Un gusto. Mi nombre es Harry, aunque eso ya lo saben…-Harry rio- Y él es mi…

Draco sintió palpitaciones expectante a la clasificación que le daría el héroe.

-…mi compañero de grado Draco Malfoy- termino por decir

Un frio de decepción calo los huesos de Draco, reprochándose lo estúpidamente concentrado que estaba por la presentación.

Compañero de grado.

A los ojos de Harry no alcanzaría algo más. Y pensar que el…malditos tiempos desesperados, se dijo.

Escucho algo crujir.

-Olvidaste mortifago Harry- la mujer alta y morena Georgina se rio y contagio al grupo

-Basta- dijo suavemente el hombre de la sonrisa y el grupo se calmó, lo que le dio una idea a Draco de quien estaba a cargo, esbozó una sonrisa irónica.

-Tenemos mucho que hacer- dijo y el grupo empezó a dispersarse, Georgina volteo y guiño un ojo a Harry y le dedico otra de advertencia a Draco.

-Los llevare a la enfermería ahora, la mujer que está allí, se ha negado a hablar con nosotros o a recibir algún alimento de nuestra parte, está encerrada en la oficina-

El hombre de la sonrisa levanto su varita y desbloqueo la puerta.

-No puedo acercarme más porque ha atacado a todos los aurores que han pasado de este punto. Pero no se preocupen, no estaré lejos si pasa algo estaré al tanto-

-Gracias Castor- Harry se despidió y la puerta se cerró.

La enfermería estaba en un silencio abismal, las pequeñas respiraciones de ambos se hicieron audibles y sus pasos sonoros. Draco estudio rápidamente la estancia.

-¿Quien está allí?- pregunto una voz femenina con firmeza.

-Frida soy yo Draco-

Draco se adelantó a Harry y se dejó ver, al momento una mujer lo sostenía en un abrazo y ahogaba sus lágrimas en su pecho.

-Oh Draco pensé que el…-

Draco le tapó la boca suavemente e hizo un gesto discreto para que ella viera a sus espaldas.

-Ahora estoy bien-

-¿Quién es? ¿Un auror?. Han estado fastidiándome toda la semana- Frida se recompuso y se limpió la nariz mientras gruñía.-

-No es auror es Harry Potter- Draco le informo y toda queja se detuvo Frida miro rápidamente a Harry y le hizo un examen con la vista.

-Se ve tan joven-

Harry se removió incomodo

-Que no te engañe su apariencia Frida, pues Potter es en si el mago más fuerte de mi generación y también el más terco-

Harry sonrió una sonrisa pequeña y tímida que no mostro mucho tiempo y se acercó a la pareja.

-Harry James Potter- se presentó imitando los buenos modales que había visto de Draco esperando causar la misma sensación.- Señora…-

Draco rio esperando el regaño de la mujer, pero en cambio solo avisto una mirada divertida.

-Que educado joven Potter, pero sepa que ser una señora es un placer que aún no he conocido-

-Me disculpo entonces- Harry hizo una leve reverencia- Debí haberlo adivinado una mujer tan joven y bella. – Frida sonrió y le siguió el juego.

-Que cortes comentario joven Potter, me halaga y me avergüenza. Pero sepa con seguridad que usted es uno de los hombres más guapos que he visto. Después de Draco claro- dio unas risitas que sonaban oxidadas.

Draco interrumpió, antes de que aquel juego de imitación de modales de sociedad se saliera del esquema.

-Es una sanadora Potter, estaba a cargo de la enfermería, no es mortifago ni una partidaria. Es un rehén del lord como otros.-

-¿Entonces porque se niega a salir de la enfermería?-

Draco miro a Frida ya que no tenía una respuesta.

Ella suspiro y finalmente dijo.

-Me temo que estoy atada a un juramento inquebrantable que no me permite salir del previo de la enfermería sin que mi señor me lo ordene, de ser así alguien muy importante para mi morirá-

-En ese caso porque ataco a los aurores ¿Porque no les dijo?-

La mujer bufo

-Esos aurores. Entraron aquí como una manada de hipogrifos con las varitas en alto, cuando trate de hablarles trataron de hechizarme, yo solo me defendí- explico ella.

-Entiendo Frida, ahora Potter se encargara de explicar tu situación y vera que no haya cargos ¿Verdad Potter?-

Harry lo vio casi con espanto

-¿Yo?-

-Si tú. Seguro no podrán decirte que no- lo despacho con la mirada-

-Está bien. Saldré un momento- Harry se dirigió a la puerta y la abrió, rápidamente la sombra de Castor se hizo frente, Harry empezó a explicarle entre balbuceos.

Draco sintió una mano tomar la suya.

-Draco realmente ¿Cómo estás?- le pregunto en voz baja.

-Estoy bien Frida, el no tuvo tiempo de hacer nada. Lo que me preocupa es encontrar a los gemelos, su padre se los llevo y estoy casi seguro de que fueron a la base secreta del lord-

-Mis muchachos- Frida se cubrió el rostro. Draco pasó sus brazos por su cabeza para darle un abrazo.

-Los encontrare y los traeré de vuelta. Mientras no debes decir nada de mi "estado" a nadie, menos a Potter. ¿Entiendes?-

-Porque no decirle al joven Potter, parece ser agradable y ser lo suficiente mente cabal para entender-

-No a él, ni a nadie-

-Bien, respeto tu decisión-

Harry volvió. Draco noto la mirada afilada.

-Castor está informado y dijo que a partir de ahora no trataran de entrar si la sanadora Frida se presta para un interrogatorio, en esta sala claro-

-Por supuesto joven Potter- Frida miro a Draco con preguntas en la mirada, ella también había notado el cambio.

-Bien entonces. Draco tenemos otras partes del castillo que visitar-

Draco lo siguió.

Después de que fueron el par de horas más aburridas para Draco, donde le preguntaron el uso de utensilios mágicos de los más comunes hasta los más extraños y sus diferentes usos oscuros. Ridículo.

Respondió todo a fuerza para controlar la irritación de esa tomadura de pelo. Luego fueron a las habitaciones donde tenían uno que otro hechizo de protección y un par de trampas. Rápidamente fueron deshabilitadas.

-Ahora vamos a la biblioteca-

Draco sonrió, exactamente donde quería ir, su habitación estaría cerca y podía colarse en ella, pero era peligroso ir con un héroe y un auror.

-¿Que pasa Malfoy?- le pregunto Harry al notar que disminuía su paso.

-Nada-

Draco se apuró aun pensativo, pero en la biblioteca no hallaron más nada que la sección prohibida abierta.

Luego de un par de minutos Castor lo despidió en la puerta del castillo de pronto apurado por un llamado y se fue.

Harry tomo a Draco del brazo para dirigirlo hasta un lugar donde pudiesen aparecerse. Pero Draco se negó.

-Potter espera, hay algo que tengo que hacer-

Harry miro a su alrededor nervioso.

-No podemos, si algún auror nos ve nos meteremos en problemas.-

Draco se preguntó dónde estaba la valentía Gryffindor

-Es importante- le urgió. Harry pareció pensarlo un momento.

-Está bien, pero no te quitare los grilletes, si alguien nos pilla les diremos que era toda idea mía ¿Entiendes?-

Draco reprimió el impulso de dar un brinco y darle un beso por buen chico.

-Vamos por allí- Draco señalo el camino. Fueron por las afueras del castillo esquivado a algunos aurores. Draco se detuvo frente a unos matorrales.

-Es aquí-

-¿Que hay aquí Malfoy?- le pregunto Harry en un susurro.

-Aquí es donde caí después de que me empujaron- Draco señalo ausentemente la todavía ventana rota en las alturas.

-¡¿Que?!- bramo Harry y lo retuvo de los hombros buscando con la vista alguna herida que haya pasado por alto.

-Suéltame Potter. Estoy bien-

-¡Pero es una caída de cinco o siete metros!-

-Lo sé y créeme que no fue agradable. Me rompí los brazos y creo que la espalda- arrugo el rostro recordando el hecho.

-Pero ¿cómo?-

-¿Sigo vivo? Cuando estaba a punto de morir me acorde que tenía la poción de luz de lobo en mi túnica y la tome, con la esperanza de que pudiera salvarme. Y heme aquí.-

Draco hizo un gesto desinteresado. Harry pareció desconcertado por la indiferencia de Draco. Pero el ya no quería recordar nada de ello. Luego de un momento Harry hizo la pregunta del millón.

-¿Quien?-

-Una persona nada agradable y de la que me encargare prontamente Potter. Ahora se útil y fíjate a ver si ves mi varita-

Draco se puso de cuclillas y fingió buscar con demasiada atención ignorando el silencio del otro, hasta que se agacho a la par de el un poco lejos y comenzó a buscar.

Draco diviso rápidamente los girones de su túnica cerca, con rapidez las registro, pero a diferencia de su varita solo encontró un frasco de luz de lobo que tenía, sorprendido de que siguiera intacta. Se la guardo rápidamente.

-Aquí esta- Harry le informo un segundo después. Con su varita segura ambos desaparecieron.

-o-

Severus miro arriba por la escalera con el ceño fruncido los músculos de sus piernas y su espalda todavía no se recuperaban del castigo que el "lord" le había dado por fallar en su misión. "Malo malo mortifago" pensó con ironía.

Se afirmó con fuerza del barandal de las escaleras, ya pasaba la medianoche y no se escuchaba ningún sonido, salvo el siseo colectivo de voces reunidas supuestamente de incognito en lo que suponía el cuarto del salvador.

Asumió de inmediato que planeaban algo a espaldas de Dumbledore, aunque si habían empezado así el hombre ya tendría todo enterado, suspiro con pesadez por el esfuerzo de levantar el pie al primer escalón como de notar que la juventud de hoy en día no tenía ni la más remota idea de la conspiración.

Escucho un leve sonido de crujido y de inmediato se puso erguido, paseo la vista por su alrededor buscando molesto la presencia de su acosador o como él se denominada su admirador.

"He consultado sus textos desde la escuela"

"Admiro mucho su trabajo de investigador"

"Gracias a usted seguí la carrera de medimago con la esperanza de conocerlo"

"Una de sus pociones curo a mi tía Mildred"

Sinceramente no entendía como Potter soportaba aquello, el hombre no lo dejaba a sol ni a sombra apenas y se había escurrido esa noche solamente porque le había puesto en su comida una poción somnífera que había tomado "prestado" de su maleta.

Acomodo el otro pie en la escalinata y se dispuso a subir más, pero un rayo eléctrico le recorrió la espalda obligándolo a echarse atrás, su equilibrio se perdió y solo espero el dolor de caerse.

Pero no paso.

Su cuerpo se detuvo a medio camino sostenido en una superficie dura.

-Ya sales por tu dosis de sangre Snivellus-

Severus no pudo evitar girar los ojos.

-No soy un vampiro o un murciélago Black-

Se vio erguido de nuevo pero se negó a avanzar en presencia del otro, no quería que lo vea o peor lo critique en su estado su psiquis no lo soportaría y terminaría dándole un puñetazo, otra vez.

Buenos tiempos.

-No estoy de acuerdo-

-No me importa tu opinión-

Paso un momento

-¿Y dónde vas? ¿O quizá te quedas por mi dulce compañía?-

-No es de tu importancia-

Sirius rio.

-¿Escapando de tu fan Snape?-

Severus gruño y por fin sintió el filo de su propio comentario en él, preguntándose si era así de molesto siempre.

-No, en realidad es agradable tener a un medimago devoto, a este paso y gracias a sus cuidados mejorare pronto-

Escucho un jadeo.

-Si eres de lo peor Snivellus, mira que aprovecharte de el-

-Si no lo recuerdas el mismo te dijo que no le molestada-

-¡Es que cayó en tus enredos!- le grito

Severus lo silencio con sus dedos sobre sus labios, a falta de varita y de almohadas o pociones enmudecedoras…se dijo.

-¿Dices que enredo a la gente? No sé qué fumas Black pero deberías dejarlo, te afecta el poco cerebro que tienes.-

Silencio.

-¿Black?-

-Si-

-¿Estas borracho?-

-¡Que no!-

-Shh...-

-Lo siento – dijo ausentemente y subió los escalones pero noto que el otro no lo seguía- ¿Pasa algo?-

-No- Severus se pasó una mano por el cabello para parecer despreocupado. Un siseo de voces se escuchó.

-Estúpidos muchachos- Severus dio un paso doloroso que supo disimular bien.

Una mano apareció frente a él.

-Ven te ayudo- le dijo Sirius

-Ni lo sueñes…-

Sirius tomo su mano y enredo su brazo alrededor de su cuello para equilibrarlo, luego paso un brazo por su cintura.

Severus bajo la mirada y siseo una par de insultos. Como odiaba a aquel hombre y su tonta manera Gryffindor de ser.

Esbozo una pequeña sonrisa.

-o-

-Me temo que mis sospechas fueron correctas Harry. Draco –

Lilian bajo la mirada y acaricio levemente la tapa de un libro que tenía en el regazo.

-¿Que sospechas son esas?- pregunto Ron que haba sido llevado a fuerza por Hermione.

Las mujeres en la habitación suspiraron.

-Contacte con mi padre hace poco- explico Draco con tono de fastidio.

Ron salto.

-A través de sus sueños- Señalo a Lilian esperando que el cerebro del pelirrojo uniera piezas. – Pero en su mente encontramos dos presencias, una libre y otra presa. Lo cual nos llevó a sospechar y Lilian nos dijo que podría ser a causa de que su personalidad estaba dividida o que esta se había fragmentado para protegerse de la constante tortura.-

Lilian suspiro

-Es cierto, según mi investigación una mente fragmentada crea para cada conciencia un espacio diferente en la mente que se adecua con la que la ocupa. Pero en este caso ambas ocupan una, por lo que es más probable que sean dos personalidades juntas. Por alguna razón la parte mala tiene prisionera a la buena y ha sellado sus recuerdos, seguramente para que no tenga acceso a ellos, lo cual es extraño, en tal caso ellos no recordarían nada. Lo cual no es el caso, ya que según Draco su padre estaba normal hace tres meses-

-Al final mi padre tiene dos personalidades- Draco se paseó por la habitación.

-Así es. Pero es una condición extraña que no entra dentro de mi investigación.

¿Por qué bloquearía sus propios recuerdos? ¿Por qué mantiene a su otra mitad presa?-

-Yo tengo las respuestas a eso-

Una voz sonó desde la puerta que se había abierto, en ella se veía a un Severus Snape en brazos de Sirius Black imagen surrealista que todos creyeron imaginar.

Draco carraspeo ante el profundo silencio.

-Explícate Severus-

El maestro de pociones entro a paso vacilante, a su lado Sirius trasformo una mesa de noche en una cómoda silla a la que le ayudo a llegar.

Draco se preguntó si se había vuelto loco. O quizá Black no entendía el grado de atenciones que ocupaba en su padrino. Su enemigo de toda la vida. O algo así. A estas alturas dudaba de todo.

-Hace poco Voldemort me encargo la tarea de recuperar cierto objeto oscuro que se había perdido recientemente. Lo encontré a las afueras de una ciudad en noruega. Pero cuando lo encontré, pude notar señas claras de la magia de Lucius asumí que había estado antes allí, lo que me hizo dudar, invoque un hechizo para ver lo que había pasado antes y vi claramente a Lucius depositar allí el objeto y retirarse apresuradamente. Luego busque referencias sobre ese objeto, conocido como "el espejo negro"-

Hermione y Sirius echaron un jadeo.

-Es un espejo de fondo oscuro que se dice exalta las emociones negativas de aquel que lo observa. Lo cual sospecho es el caso de Lucius. El cambio, se volvió más indiferente, desconfiado y cruel. Draco debes recordarlo y dar cuenta de mis palabras-

Draco no respondió. Severus lo miro fijamente y supo que ese tema estaría pendiente cuando estuvieran a solas.

-Entonces el señor Malfoy ¿Es bueno?- pregunto Harry desconcertado.

-Posiblemente lo fue en un principio- dijo Lilian – Pero al ver el espejo cambio, pero para asumir una nueva personalidad tuvo que estar expuesto…años.-

-Lo fue. Asumo que son aproximadamente diez años- Severus cerró los ojos e hizo un pequeño gesto de molestia.

-Severus, ya es tarde y estoy seguro de que Weasley está dormido- señalo a Ron que cabeceaba de pie.- Retirémonos por hoy y hablaremos mañana-

Todo el mundo asintió y los mayores fueron los primeros en irse, pero Severus no tardo en recomendarle el uso de hechizos de silencio como también recordarle no tan discretamente su naturaleza Slytherin.

-Que no te ahoguen los leones- le recomendó.

Hermione hablaba en voz baja a Harry seguro recordándole visitar la biblioteca o hablar con Dumbledore.

Cuando todos salieron Lilian les miro con resignación y cerro. Harry puso un hechizo de silencio y giro a Draco.

-¿Lo harás no? Iras donde tu padre.-

Draco se encogió de hombros era fácil de adivinar ese hecho.

-Sí, quiero saber más- y se hecho en su cama.

-Está bien vamos- Harry se acostó también.

-No hace falta…-

Draco se silenció al votar en Harry una mirada dura de reproche y la agresividad de su magia vivida.

-Iremos Malfoy-

Cuando se dio cuenta estaban en su sala común dentro de su mente, frente al fuego y acompañado de la atmosfera extraña de arañazos en las paredes. En las ventanas había un ambiente otoñal.

Harry lo tomo de la mano.

-Ahora será más fácil, pero debes prometerme que no harás algo tonto- Le dijo

-¿Algo poco pensado y heroico?- le cuestiono pero no espero respuesta y guio a Harry.

Cuando estuvieron en la conocida estancia fueron sorprendidos por el resplandor que venía desde las ventanas, luego gritos, luego el penetrante olor de quemado.

Harry y Draco se miraron y corrieron a las ventanas, vieron con horror el ambiente trágico a las fueras, observando un grupo de casas siendo incendiadas, gente correr y personas en túnicas negras y máscaras blancas arremetiendo contra ellas con rayos verdes del Avada.

-¿Qué es esto?-

-Esto no es real- dijo Draco para sí mismo- es solo una ilusión-

Se quedó quieto un momento antes de jalar la mano de Harry apresuradamente hacia la puerta del estudio. El estómago revuelto. Entraron sin saber si allí estaba la presencia o no, pero afortunadamente no había nadie allí solo la tétrica habitación.

Se acercaron detrás del gran escritorio y observaron al cuerpo encadenado, en posición fetal, su piel parecía intacta y ausente de heridas. Draco se arrodillo y suavemente toco el rostro de la parte buena de su padre, este abrió los ojos pero no dijo nada a su contacto. Harry que estaba a su lado se acercó también y observo detenidamente.

Draco recorrió con suavidad los grilletes que lo sostenían, debía encontrar la manera de liberarlo. Vio sus puños cerrados en un suave aprieto, pero llamo su atención un pequeño papel que sobresalía, no debería tener unas de dos centímetros. Antes de que Draco lo tomara Harry lo hizo, al momento abrió los ojos y abrió la boca sorprendido.

Draco extendió su mano libre y exigió en silencio que le dé el pequeño papel, Harry dudo pero se lo dio.

Entonces vio dos imágenes tan rápidas como un latido, una era de un joven hombre en lágrimas y la otra un joven hombre sonriendo. Draco no lo reconoció pero le intrigo bastante.

Harry tomo el papel antes de que lo analizara bastante y lo dejo en su lugar.

Draco jalo nuevamente los grilletes, pero no cedieron.

-Draco basta-

-Debo hacer algo-

Draco jalo más fuerte

-Hermione está investigando- le dijo Harry. Draco rodo los ojos y apretó de la mano de su padre, a menos la parte buena, los ojos grises solo siguieron sus movimientos sin ningún sentimiento.

Harry lo tomo del hombro y lo jalo a un abrazo para desaparecer.

Cuando se despertó aún era de noche, se tapó los ojos con un leve zumbido en los oídos, no estaba tan mal como antes y podría dormir, miro a su lado y el resplandor de unos ojos verdes lo llamaron.

-No te preocupes por tu padre- le dijo- encontraremos la forma.

-Claro que lo encontrare Potter- Draco le dijo y sonrió con superioridad.

Harry estiro la mano y trato de tomar la suya pero Draco la alejo. Harry le brindo una mirada triste y solo suspiro, pero Draco estiro un poco el dedo meñique y tomo la del moreno.

No era un contacto explicito, pero se sentía tanto como estarle dando un abrazo. Solo un poco repitió el corazón de Draco, solo otro poco le dijo su cerebro.

Y se quedaron dormidos.

-o-

-Hermano. El llora de nuevo- Zachary movió el hombro de su hermano para despertarlo.

-Uhm…Zach, que ocurre-

-El llora de nuevo hermano-

Alvand escucho claramente los leves gemidos que venían desde el otro lado de la puerta, con cuidado se acercó a ver a través de la grieta por donde les pasaban comida. Vio una puerta de metal oxidada como la suya, por debajo de esta se podía ver una mano.

-¿Oye estas bien? -Le pregunto a su vecino de cautiverio, que habían conocido poco después de que los encerraran, al parecer era un niño más pequeño que ellos, lo que los llevo a preguntarse los motivos de su encierro.

-No llores, esta bien, saldremos de aquí- le dijo suavemente.

Los gemido se detuvieron un momento.

-¿Cómo lo sabes?-

-Mi hermano Draco vendrá por nosotros, lo hará lo prometo. Y saldremos juntos-

-Los tres- agrego Zachary a su lado.

-Quiero ver a mi tía- sollozo

-La veras pronto, pero no llores, sabes que el viene si nos escucha-

-Lo se lo siento, pero no…-

-Está bien-

-Tengo frio-

-Le diré al hombre que nos trae la comida que te de una cobija, no parece ser malo, seguro lo traerá-

-Gracias-

El más pequeño extendió la mano por la apertura lo más que pudo y los gemelos hicieron lo mismo, apenas y podían rozar sus dedos, pero para ellos eran un consuelo de contacto mutuo.

-o-

N\A: Cambie el capítulo anterior porque note que era uno de los borradores no la versión final.

Un placer.

Pryre-chan