Esta Es Mi Familia

Por Pryre-chan

Los Personajes De Harry Potter No Me Pertenecen

Son De J.K Rowling

Capítulo 10

-o-

Harry despertó primero, viendo como la luz del sol se colaba suavemente en la habitación, trato de moverse notando un frio calante en su brazo, pero este negó a ceder en sus suaves movimientos. Miro con ojos nublados la trayectoria de este y se encontró viendo un enredo de manos y dedos.

Sonrió. Ya recordaba.

Movió su pulgar suavemente sobre la piel blanca de la bien cuidada mano. Harry se cubrió aún más con las cobijas.

Su anillo mostraba un tenue color verde y naranja

¿Esperanza y tranquilidad quizá?

Bueno que importa ya tendría tiempo de revisarlo luego. Harry apretó la mano entre sus dedos, el toque era diferente a cuando lo tocaba en su mente era más… ¿cálido? se sentía mejor dentro de su ser.

Cerró los ojos.

-o-

Remus dejo en la mesa su taza vacía.

-Entiendo. ¿Pero cómo lograran encontrarlo?- pregunto un tanto apesadumbrado.

-No lo sé aun Moony. Harry y Draco trabajan en eso-

Sirius dejo su taza junto a la de su amigo y se puso de pie con fluidez

-Estaré al tanto, no me gustaría que aquellos dos se fueran sin nosotros para rescatar a Malfoy padre-

-Te lo encargo- Remus acaricio su cuello, las molestias que aparecían los días antes de la luna llena empezaban a aparecer.- ¿Has decidido ya donde acomodar a Severus? Recuerda que aún está convaleciente y…que con batalla final tan cercana, necesitaremos el espacio en la enfermería.- dijo con pesar.

-Lo sé, los ataques de los mortifagos se han intensificado, Voldemort nos busca por todas partes. Será mejor enfrentarlo. Harry está listo- aseguro convencido

-Opino lo mismo-

Por un momento reino el silencio. Sirius observo la silueta desgastada de tanta preocupación de su buen amigo, la guerra, la luna y la seguridad de Harry lo estresaban excesivamente.

-Sobre lo de Snivellus he pensado en una habitación de la primera planta, aun no puede caminar muy bien-

-¿Tu habitación?-

-¿Qué? ¡No! Me refería al armario de escobas-

Remus rio y Sirius se alegró de lograr su cometido. Miro su reloj y se despidió de Remus.

-Tengo que irme-

-¿Saldrás fuera Sirius?- le pregunto Remus de pronto cuando ya tenía un paso fuera de la habitación.

-No, estaré en casa hasta que Albus vuelva ¿Porque?-

-Nada solo preguntaba, necesito un par de pergaminos-

-Está bien-

Sirius salió y Remus aspiro el aire y sonrió. Desde ayer que su buen amigo iba y venía por toda la casa arreglando barreras o cualquier cosa que se ocurriese, algo normal en él, pero salía de la regla cuando se iba con una camisa de seda, pantalones de vestir y fina colonia encima.

Tal vez tenía algo que ver con que "cierta" persona tenía por norma médica caminar lo más que pudiera para volver a poner tono en sus músculos y se paseaba por toda la casa.

Remus rio. Pero del brazo del siempre atento medimago.

Miro su pequeño librero empotrado en la pared, en una de sus filas como si fuera un medio para prestarle atención su libro de encantamientos resaltaba entre los otros.

-Lucy…-

Se acercó a la ventana y miro a sus afueras, recordando vívidamente aquella vez que su buen amigo James lo había acosado por una semana para que le dijera el nombre de la chica que le gustaba, ya que según el "iba en las nubes", pero según recuerda Remus era muy discreto en aquel entonces…aunque pensándolo bien, si se había tropezado aquella vez y había puesto mal un ingrediente en pociones y…

Está bien, quizá James estaba en lo cierto.

Pero fue tanto la presión que incluso había pensado decírselo, como un secreto, pero al final acobardado había terminando diciendo la variación femenina del nombre del chico que le gustaba.

Recordándolo hasta daba gracia. Pero después James lo había dejado tranquilo asegurándole un buen final y su apoyo incondicional.

Un buen final a lo que nunca pudo empezar. Suspiro y se puso a pensar en todos los conjuros de localización que conocía y libros donde podía encontrar otros más. Ayudaría a encontrarlo y quizá incluso fuera.

Pero la luna estaba tan cerca.

Debía darse prisa. Y mientras se dirigía a la biblioteca un pensamiento corto y fugaz cruzo por su mente.

¿Cuánto podía durar un amor de la adolescencia? El la llevaba casi veinte años. Tal vez incluso podría buscar un libro sobre eso.

Abrió los grandes portones con facilidad, de inmediato la luz artificial del tejado se ilumino con la luz de una tarde de primavera. Remus convoco rápidamente los libros que necesitaría para buscar, estos se acomodaron en una mesa. Los reviso notando que faltaban un par, seguramente Hermione ya había pasado por allí.

Al andar de las páginas Remus sintió que se le escapaba algo, en el fondo de su mente había algo que trataba de salir y de decirle algo.

Siguió pasando las páginas.

-¡Ah Merlín es cierto!- dijo como un acierto. Aparto los pesados volúmenes y se concentró en uno en particular, busco sus páginas hasta encontrar el adecuado. Y allí estaba el origen del mapa del merodeador.

Estudio las líneas un par de veces y lo recordó, avergonzado, pero lo hizo.

Él le había puesto un hechizo de localización a Lucius Malfoy cuando estaba en el colegio.

Y había servido perfectamente hasta que dejo de verlo luego de su enlace con…

Bueno funcionaba incluso después de dos años que el rubio había abandonado el colegio. Remus lo veía con frecuencia, un punto dentro de un mapa de Inglaterra y cuando salía del país en un mapamundi.

Muy efectivo.

¿Pero seguiría vigente después de tantos años? Busco de nuevo las hojas y la combinación del hechizo, decidió intentarlo.

-o-

Harry trataba de mantener los ojos abiertos, la catedra de Hermione que había empezado hace más o menos dos horas seguía y se complicaba, su buena amiga había encontrado un par de conjuros de localización prometedores pero se perdía explicando todos los beneficios y sus complicaciones.

-Pero ninguno funcionara si está en una estructura con un fidelio- Término por decir.

Harry asintió y vio de reojo que Draco estaba sentado tenso como una cuerda sobre el sillón que había ocupado su padrino la noche antes, estaba atento y asentía a la explicación desde el principio, hasta había preguntado un par de cosas, con el tiempo parecía que Draco y Hermione estaban solos en la habitación.

-Ese es el caso más probable. ¿Pero no hay ninguno que nos sirva?-

Hermione lo pensó un poco.

-No, he revisado aun los hechizos de magia oscura, quizá haya uno, pero las consecuencias de usarlo y la manera de invocarlo ciertamente serán prohibidas-

-No importa. Si lo hacemos simplemente échenme la culpa a mí, yo cargare la culpa si nos descubren.-

-En serio Malfoy podría ver otra forma…-

-No la hay, no en tan poco tiempo- Draco se puso de pie. Hermione entendió y se acercó a Ron para despertarlo, aun somnoliento se dirigieron a la puerta y con una leve despedida salieron del dormitorio.

-Despierta Potter- Draco agito su hombro.

-Estoy despierto-

-Bien, porque mañana necesito que me lleves a Hogwarts. Hay un libro en mi habitación que podía serme útil.-

-No podemos simplemente aparecernos allí de la nada Malfoy…-

-Seguro tú lo lograras- Draco tomo ropa limpia y fue al baño.

Harry suspiro y se dejó caer en su cama pesadamente pensando en alguna escusa creíble y luego escucho el agua caer, sin querer se imaginó al rubio deslizando su ropa hacia el suelo, dejando piel y piel al descubierto.

Se tapó la cara con la almohada más cercana, era momento de pensar escusas creíbles no de imaginar…nada.

Bien quizá podía decir algo sobre haber olvidado algo o quizá la sinceridad brutal seria la adecuada, estaba seguro que a castor no le importaría ¿o sí?

La puerta del baño se abrió y una cabellera mojada se asomó.

-He Potter podrías pasarme mi varita, la olvide en la mesa-

Harry salto a la voz y con pasos torpes se dirigió a la mesa y tomo la varita, se lo alcanzo cerrando los ojos con fuerza.

-Accio ropa interior- dijo Draco un momento después. Un bóxer azul paso volando por la cabeza de Harry y la puerta se cerró.

Escusas creíbles Harry- se dijo más de una vez, pero se quedó allí un minuto. Hasta que la puerta sonó en un firme llamado.

-Ginevra ¿qué sucede?- le pregunto seriamente Harry a la pelirroja que estaba del otro lado de la puerta, traía el rostro impasible y una sonrisa que se antojó forzada.

-¿Puedo hablar contigo un segundo?- le pregunto con dulce voz. Harry asintió y salió al corredor sin querer que entre en su habitación.

-¿Qué pasa?-

-Escuche por allí que buscas a alguien y que no puedes encontrar un hechizo adecuado ¡Oh! Harry porque no me lo dijiste, yo puedo ayudarte- la pelirroja se apoyó en el pecho de Harry- Sé que no quieres involucrarme porque temes por mí. Pero no te preocupes soy lo suficientemente fuerte para estar a tu lado. En cambio yo soy la que se preocupa, te estas dejando llevar por el sentido de responsabilidad que sientes hacia la gente…hacia Malfoy. Nos ha ayudado y salió herido, lo comprendo, ahora puedes dejarlo, he aprendido mi lección.-

La chica levanto las manos para acariciar el rostro de Harry y al no encontrar resistencia se encontró acariciando sus labios, se puso de puntillas.

-Querida Ginny- le dijo Harry en un suspiro de voz mientras alejaba sus manos y las apretaba, la pelirroja se veía de explotar de emoción en cualquier momento.

-Oh Harry…-

-Me has abierto los ojos, no sé cómo no pude darme cuenta antes.-

Ginny subió un poco más, determinada a terminar la distancia entre sus labios. Harry la aparto.

-Desde ya hace mucho tiempo que he pensado que eres una chica inteligente y hermosa, insistente hasta la terquedad y sobre todo leal. Pero me has demostrado que aparte de eso te crees que todo gira a tu alrededor y pones tus intereses frente a los demás, eres egoísta por eso. Ginny te respeto y te aprecio, pero no lograras imponerme tus sentimientos. Buenas noches.-

Harry entro a su habitación y cerró la puerta, del otro lado podía sentir con claridad un resquicio de magia furiosa y luego los golpes de pasos.

-No conocía esa veta tuya Potter fue…tan inesperado. Pero ya era tiempo que plantaras los pies de aquella chica-

Draco dijo complacido y con una sonrisa y se acostó en su cama.

-Gracias supongo, solamente salió.-

-Duerme Potter que mañana debemos ir temprano a Hogwarts-

-Estas muy seguro de que iremos ¿no?-

-Claro que confió…- Draco se detuvo- eres el niño que vivió qué más puedo esperar.-

-o-

-¿Remus?-

Harry entro en la habitación del ex profesor después de haber golpeado por un par de minutos, preocupado busco con la mirada a su alrededor y encontró al mayor con medio cuerpo sobre el escritorio, dormido en lo que parecía una incómoda postura.

Se debatió entre despertarlo o salir silenciosamente. Al final convoco una manta y la puso sobre sus hombros, Harry alcanzo a ver las primeras letras del libro que había estado viendo.

"Objetos preciosos y como encontrarlos"

Harry sonrió internamente, cada vez estaba más seguro que Remus estaba o había estado enamorado de Lucius Malfoy, una revelación increíble pero casi lógica cuando lo pensabas bien.

Quizá era la única persona aparte de Draco que sentía su ausencia y el peso de su bienestar con fuerza.

-o-

Harry se apareció en los jardines principales de la escuela de magia y hechicería con Draco en su flanco derecho y Lilian en el izquierdo, habían acordado ir de incognito y colarse, pero los nervios recientes de Harry pusieron en duda el plan por lo que habían optado por el plan B.

Que consistía básicamente en que Lilian y la sanadora mantuvieran dos señuelos de Harry y Draco en la enfermería hasta que ellos fueran a la habitación y recogieran el libro, se encontraron en el corredor con los aurores Georgina y Orlan, estos los miraron pasar, a Harry con una sonrisa y a Draco con siseos molestos.

Draco se detuvo, Harry se apresuró a tomarlo del brazo y avanzar porque presentía un enfrentamiento.

-No hagas caso Malfoy- le dijo en el camino.

-No pensaba decir o hacer nada Potter- le respondió con enojo el rubio que se había estado tragando el coraje desde que había salido del castillo.

Por un bien mayor se decía a sí mismo. Apretando los dientes por el camino conocido.

En las puertas de la enfermería se encontraba un auror resguardándolo, Harry se adelantó a hablar con él y explicarle cualquier cosa que le había inventado esa mañana a Castor.

Los dejo pasar y los tres se pararon en medio de la habitación hasta que la Frida se acercó a ellos, ya seguros de que él guardia ya no los veía Harry y Draco tomaron de las pociones de señuelo que habían llevado, al momento dos cuerpos inertes cayeron a sus pies.

Draco se libero de sus pesados grilletes y acomodaron los señuelos en sillas cercanas mientras Lilian daba a la sanadora una corta presentación y una explicación del plan de los dos.

Con los señuelos acomodados y las mujeres usando un par de conjuros de imitar voces se pusieron a charlar dando la impresión de que había cuatro personas en la habitación.

Harry y Draco se deslizaron por un pasadizo secreto que había en la enfermería.

Se encontraron seguros en el cuarto piso y se encaminaron a las habitaciones de Draco, Jerina los recibió con una gran sonrisa de alivio y alegría.

-Ese cuadro...- escucho balbucear a Harry cuando entraron.

-¿Qué?-

-Nada-

Draco se acercó a su escritorio y rápidamente encogió las cosas que necesitaría, con un suave movimiento de varita tomo incluso un par de cambios de ropa que habían volado a sus bolsillos.

-Es todo vámonos-

Draco se giró a Harry que había estado inusualmente silencioso, lo encontró mirando con atención la botella de vino a medio beber y a su lado la bufanda Gryffindor.

Sintió su rostro enrojecer.

-Eh Draco- le pregunto Harry después de un momento- ¿Desde cuándo bebes?-

-¿Desde cuándo crees?- le respondió con mordacidad. Pero Harry lo volteo a ver con ojos serios.

Draco suspiro.

-Desde que mi madre murió.-

-Lo lamento mucho. De veras- Harry se acercó suavemente a él y le acaricio el rostro-Y también lamento que hayas estado solo. Pero no debes beber con frecuencia.-

Su madre le diría lo mismo.

-Entiendo- Draco se soltó- No soy un niño, conozco los límites que separan lo casual y lo adictivo.

-Lo se Draco solo era un decir-

Harry se inclinó para besarle, Draco lo sabía e incluso se inclinó un poco, pero a último momento solo le ofreció la mejilla, Harry no pareció descontento y sonrió.

-Gracias por cuidar de mi bufanda también-

-Te equivocas esa no es tuya- Draco dio un paso atrás.

-¿Si? Bueno no conozco a mucha gente que tenga bordada las iniciales H.P en la bufanda y que tengan una mancha de poción multijugos en el pliegue derecho.-

Draco no se había fijado en esas señas.

-Quita- le empujo y paso por su lado, Harry lo siguió.

La trama había funcionado bien, cuando volvieron incluso escucharon un cuarteto de risas.

En su salida y con Draco enfundado en sus cómodos grilletes salieron de la enfermería, el guardia los despidió y siguieron su curso.

Harry y Lilian hablaban, pero parecían no querer que Draco se enterase, ya que se habían adelantado y bajado el tono de voz. Eso molesto al rubio.

-¿Draco?- pregunto en una esquina la voz familiar.

-¿Marcus?- Draco se giró y se encontró de frente con el bibliotecario que lo miraba detrás de sus anticuadas gafas.

-¿Qué haces aquí?- le pregunto mirando a ver si había algún auror a la vista.

Marcus lo tomo en brazos.

-Estaba preocupado. Cuando tomaron el castillo te busque, pero no te encontré-

-Marcus…suelta- Draco jadeo por la fuerza de su agarre.

-Oh lo siento, es que estoy emocionado… ¿y esos grilletes?-

-¡Draco!- escucho gritar y vio a Harry que volvía por sus pasos hasta su posición, lo tomo de los hombros y lo alejo de Marcus poniéndolo a sus espaldas.

-¿Quién eres?- le pregunto con voz que simulaba amabilidad.

Pero Marcus no miraba a Harry, si no que su vista estaba concentrada con la visión de la mujer que iba a pasos calmos detrás de Harry.

-Lilian Baker que "agradable" sorpresa- dijo Marcus mordaz.

Lilian arrugo el rostro imperceptiblemente.

-Marcus Levi quien lo diría, vives aun. Bueno no me extraña la mala hierba nuca muere- escupió Lilian con desprecio.

-Que graciosa como siempre. También estoy encantado de verte. Bueno, quien no te vería con los kilos que has ganado desde la última vez-

-Ciertas medidas mías aumentan Marcus, pero me temo que tus medidas solo van decreciendo-

Las pullas continuaron frente a los ojos impactados de Harry y Draco que veían los comentarios ir y venir, cada uno más drástico y mordaz que el anterior, ambos tenían los rostros impávidos con gestos de furia, su postura defensiva y alerta.

Pero por alguna razón ese enfrentamiento se sentía diferente, casi apasionado.

Harry y Draco se miraron y tras mutuo entendimiento asistieron, se acercaron a los contendientes y los separaron.

-¿Qué es esto Marcus?- le pregunto fastidiado Draco.

-Solo el encuentro de dos viejos amigos Draco-

-No somos amigos sanguijuela- Lilian se había zafado del agarre de Harry

-Es obvio que no lo son- agrego Draco.

-¿Que hace una vieja arpía como tú con Draco?- Marcus tomo de nuevo a Draco entre sus brazos, este se liberó con rapidez, la mirada verde ensombrecida de pronto.

-¿Vieja yo? ¿Lo dice el incubo que oculta que tiene el pelo blanco?-

-Maldita- escucho sisear a Marcus

Antes de que una nueva refriega empezase los separaron.

-Explica Marcus como es eso de que eres un incubo- le exigió Draco

-Lo soy-

-Me mentiste-

-Nunca me preguntaste que era-

Draco se tomó la cabeza

-Oh Merlín ni siquiera eres el bibliotecario.-

-Nunca…-

-Lo pregunte, lo sé-

-¿Qué haces aquí?-

-Yo te debo preguntar qué haces tú aquí. No eres partidario del lord-

-¡Claro que no!...solo fue casualidad. Pero te conocí...-

Marcus hizo ademán de tomarlo de nuevo

-Es hora de irnos- le dijo Harry de pronto y le tomo de los grilletes alejándolo.

-Nos veremos Draco. Señor Potter-

Harry no respondió y jalo a Draco a un espacio para desaparecerse, a su lado Lilian iba cabizbaja.

-o-

-¿Quién demonios es ese tipo?- le pregunto Harry a Lilian cuando Draco fue a ver a su padrino.

-Su nombre es Marcus es un incubo…estudiamos juntos-

Harry paro su loco andar

-No parece llevarse bien-

-Casi nunca- Lilian dudo- al principio fuimos amigos, pero luego…se volvió un imbécil y lo aleje-

Lilian se veía tensa así que Harry no pregunto más. Pero había una pregunta que se formó en el aire y decidió preguntar a Draco su opinión cuando regreso.

-Es obvio para cualquiera, ellos no se odian- le dijo él.

-¿Que?- Harry estaba más confundido.

-Esos dos se aman-

-o-

-Remus debes bajar a comer algo- Sirius miro con determinación a su buen amigo.

-Bajare después de que acabe esto-

-Es lo mismo que me dijiste ayer y esta mañana. No bajaste-

Remus se tomó del cabello.

-¿A si? Lo siento bajare luego-

Sirius se acero y le tomo el hombro.

-Sé que lo que haces es importante, pero no debes descuidar tu salud-

-Estoy tan cerca Sirius y lo tomaría con calma, pero la luna…-

-Lo sé, pero nos preocupa, Harry y hasta Snivellus pregunto por ti-

Remus sonrió.

-¿Como esta?-

-Mejor, ya lleva un mejor andar y come sólidos, cosas no pesadas, pero aun camina con ese Eques a cuestas, ¿sabes que hasta le prepara el baño?-

Remus rio suavemente

-Está bien vamos-

-o-

Y de nuevo se encontraban discutiendo los hechizos de localización, esta vez con las propuestas que Draco había encontrado en el misterioso libro que había ido a recoger.

Hace media hora Draco le había dado a leer un par de páginas a Hermione y esta estaba enfrascada en la lectura hasta ahora, en el silencio de la habitación Harry y Ron habían empezado a cabecear de nuevo.

-No- dijo Hermione con voz firme un momento después- Este tipo de enlace podría ser considerado…-

-Solo pedí tu opinión Granger, no un consejo moral- rebatió Draco desde su cama

Hermione inspiro y calló un momento tratando de calmarse.

-No lo consideres siquiera- le dijo firmemente

-Puede hacerse aquí sí o no-

-Si, pero…-

-Bien entonces no tengo porque darte explicaciones-

-No estas siendo razonable, el profesor Lupin…-

Draco se puso de pie.

-Esperen- interrumpió Harry con sus alarmas de pronto encendidas al escuchar el intercambio verbal- ¿Que pasa aquí?-

Draco se cruzó de brazos por lo cual Hermione respondió.

-Malfoy pretende realizar un ritual de enlace mágico con su padre- dijo alterada- no podemos dejar que lo haga.

-Eso asegurara que encuentre mi padre-

-Es cierto pero ese ritual…-

Harry seguía la conversación algo ido.

-Espera Mio, quieres decir que ese ritual es muy peligroso o está prohibido-

-No, claro que no Harry, pero si Malfoy lo hace con su propio padre…-

-Entonces si no hay nada malo en ello, ¿porque no hacerlo?-

Hermione lo ve como si le hubiese salido cuernos, aunque incluso cuando le salieron no le vio así.

-Al fin dice algo sensato- Draco lo apoyo, tomo el libro de manos de la chica y procedió a empujarlos suavemente hacia la puerta.

-¡Harry! Malfoy no puede realizar ese ritual porque es como si se estuviera casando con su propio padre-

Draco empujo a la chica por la puerta con un apretado buenas noches y Ron salió sin que nadie lo dijera demasiado perdido aun.

Pero Harry se había quedado en su sitio tenso y expectante.

¿Casarse? Era el casarse que él conocía ¿el que hacían los novios cuando se aman?

-Draco- le llamo poco después con voz contenida-¿Escuche mal? O piensas casarte con tu padre.

-Es la forma más rápida de encontrar a mi padre, sabré de inmediato donde esta y si se encuentra bien, además ya que poseemos la misma sangre nos podremos saltar la parte del proceso que indica a los novios a intercambiarla-

Harry se sostuvo la cabeza y toco sus cuernos con impaciencia.

-Espera un momento-

-Potter no me digas que te escandalizaras por esto también-

-Espera un maldito momento, escandalizarme, es poco. ¡Draco vas a casarte con tu padre!-

-Preferiría usar el término enlace temporal de magia-

Harry lo sabía del enlace de Fleur y Bill, el ritual de enlace matrimonial no era temporal.

-Pues no lo es, estarás atado a el de por vida…además de las implicaciones. No lo piensas.-

Draco arrugo el rostro.

-Crees que me molesta el hecho de que pueda sentir las emociones de mi padre o que sepa que necesita o que pueda saber si está en peligro, con el hecho de que lo encuentre y logre salvarlo de días y noches de tortura de las manos de un enfermo. ¿Crees que me importa? Lo que quiero es a mi padre aquí, aunque sea el resquicio bueno dentro de él.-

-Pero…-

-Potter está decidido, preparare lo necesario mañana, tendré que hacer unos cambios al hechizo y los ingredientes, pero sé que funcionara.-

-Draco el enlace será permanente.-

-No me importa-

Harry sintió caer sus estomago a los pies, pero suspiro, debía tratar el asunto desde un ángulo diferente, respiro suavemente y decidió seguir la línea de pensamiento de una fría lógica. Era la única forma en que el otro lo escuchara.

-Escucha Draco, no diré mas del asunto, pero al menos espera a ver si el método que nos dijo Remus funciona, ha estado haciendo un gran esfuerzo estos días y si resulta no será necesario preparar el ritual, espera un poco, luego si no funciona…ayudare- Harry dudo pero no se rectificó aunque eso le producía un estremecimiento.

Draco lo vio por un momento y sonrió.

-Bien, no esperaba que te lo tomes de ese modo, tienes razón no debo precipitarme, esperare-

Harry suspiro y empezó a maquinar maneras de evitar la situación, mañana temprano iría a ayudar a Remus.

-Pero Potter- le dijo Draco un momento después- Este ritual es diferente, será solo una unión unilateral, no tenía pensado completar el enlace, solo será lo justo para saber dónde está o…si saber si sigue vivo-

Y sonrió sin saber porque había explicado el hecho del enlace incompleto, quizá sería para que no se quejase tanto.

Harry sonrió y asintió, pero aún no estaba del todo tranquilo.

-o-

-¿Remus?- Harry abrió la puerta del dormitorio y vio un desastre de planisferios y pergaminos, una botella rota y el librero caído.

-¿Remus?-

Volvió a preguntar mientras trataba de no pisar ningún objeto del suelo, cuando lo pudo divisar se encontraba sentado en el piso casi enterrado en mapas de papel. Le sacudió el hombro.

Remus reacciono y se puso de pie de un salto.

-¿Harry? ¿Qué hora es?- Remus camino hacia su escritorio aun semidormido, viendo en el un viejo reloj, maldijo por lo bajo y se acercó a un mapa donde solo se hallaba una gran mancha negra. Remus gruño, literalmente, con la luna tan cerca sus emociones se multiplicaban.

-Remus- le llamo Harry con cautela- ¿Qué pasa?-

-Es este maldito hechizo, por más que lo intento no puedo lograr mantener el lazo con Lucius, no como antes ¡maldita sea!-

Remus hecho abajo todos los objetos de su escritorio.

Harry retrocedió un paso pero pronto se puso firme y se acercó a Remus, puso una mano en su hombro tratando de tranquilizarlo, algo que le había enseñado Sirius para esos momentos.

El cuerpo de Remus seguía temblando de furia pero con el tiempo se tranquilizó.

-Lo siento Harry es…-

-La luna lo sé- aumento este- no te preocupes. Pero no deberías esforzarte tanto, Sirius me ha dicho que casi no comes y que el suele venir a ver si duermes.-

Remus recogió una silla tirada del suelo y se sentó, parecía cansado y abatido.

-Lo sé, solo es el impulso de hacerlo, de…-

Harry sonrió por lo bajo.

-De encontrarlo ¿verdad? Remus no tienes por qué mentirme, yo sé que Lucius Malfoy representa tanto para ti como tú para él-

Remus salto en su silla con el cuello tenso, miro a Harry con la sorpresa grabada en sus ojos aún más dorados que nunca ¿Seria verdad? O ¿Había entendido mal?, el licántropo en él giraba casi visiblemente dentro de su cuerpo.

Pero alejo el alegre y fugaz sentimiento remplazándolo por nostalgia y soledad en esos momentos sentidos con más profundidad que nunca.

-Harry yo…no sé de qué hablas- dijo al final, de todas formas que alguien supiera su secreto era como hacerlo verdad, era como darle forma a un sentimiento oculto e insustancial dentro de él. Y prefirió dejarlo así durante veinte años por una razón.

Simplemente no podía ser.

Hundió sus manos en su rostro, como odiaba que sus emociones se recrudecieran esos días, la ira, el dolor, la soledad, el amor…

Harry arrastro una banqueta cercana y se sentó viendo a Remus, se veía tan solitario y resignado que no puede evitar un sentimiento afín. De tener algo tan cerca y que este se aleje rápidamente entre las manos.

El amor es como una Snitch… () Decía el refrán.

-Remus confía en mí, he visto tu libro y sé que si no fuera importante no lo mantendrías a tu lado. Y si fuera poco todo tu esfuerzo con recobrar este hechizo, es una muestra clara de que te interesa mucho, si quizá no sé lo que paso…puedo entender si confías en mi-

Harry aguardo un minuto con expectación y vio que Remus relajaba la postura. Quizá servía de algo que Hermione siempre lo iba sermoneando de algo, había aprendido a utilizar las palabras.

Remus levanto su varita y sello la puerta, luego puso hechizos de silencio y puso en orden la habitación. Con todo listo Remus se relajó y se tomó su tiempo en hablar.

-Harry. Podrías decirme a que te refieres cuando me dices que valgo mucho para él-

Harry se tocó nerviosamente la oreja y llevo el gesto hasta sus cuernos.

-Bueno…he estado en la mente de Malfoy padre y a pesar de que es un caos…-

-Sí, Sirius me dijo eso. ¿Realmente piensas que el hombre allí es solo un reflejo del espejo negro?-

Remus sonaba esperanzado.

-Estoy seguro, Draco lo cree también y lo he visto con mis propios ojos. Pero lo que quiero decirte no se le he dicho nadie aun. Cuando encontramos el otro Malfoy estaba esposado de pies y manos a la pared y sus recuerdos estaban protegidos. Pero note que en una de sus manos había un papel pequeño, lo tome y note…-

Harry se negó a continuar, pensando por primera vez si no sería un error alentar a Remus sobre sus sentimientos.

-¿Harry?-

Uhmm

-Te note- respondió Harry- Era el tú en Hogwarts, te reconocí porque vi fotos de ti en aquel entonces, estabas llorando en uno y sonriendo en otro. En la personificación de la mente una persona se imagina sus recuerdos con forma de libros casi siempre, y el de Lucius Malfoy siendo todos sus recuerdos encerrados, se limitada solamente a una pequeña pieza de papel donde todo era tú. Remus lo hable con Lilian y a pesar de que ella cree que la parte buena debía de haber sido absorbida por la mala hace tiempo, hubo una manera en la que se mantuvo conectado a la realidad de las cosas que apreciaba y no tan solo odio. Yo creo que fue tu recuerdo lo que lo mantuvo-

Remus se abrazó a si mismo entendiendo las palabras de Harry, su cuerpo empezó a estremecerse incluso él no sabe de alegría, porque estaba aun con él en su mente o de tristeza de saber que quizá no había tenido otra opción.

En ese momento golpearon la puerta que al encontrarla bloqueada una voz llamo.

-Remus ¿Estas bien? Es hora de la cena-

Harry se puso de pie

-¿Quieres que traiga tu comida aquí?-

-Si, por favor-

Y a medida que avanzaba al comedor Harry solo puso suspirar con pesadez al saber que con certeza Draco intentaría el enlace mágico con su padre.

-o-

-¡Que el hurón se va a enlazar con su padre!- me dio que grito y se ahogó Ron cuando le habían explicado la nueva situación.

Draco solo rumio entre dientes del otro lado de la habitación.

-¿Es eso posible? O ¿está permitido?-

Ron se estremeció y puso una mano en su boca y fingió arcadas.

Todos parecían muy en desacuerdo, pero con el fallo de Remus habían caído en cuenta de que no quedaba otra opción, no una a corto plazo. Se habían reunido esa noche para ultimar detalles del ritual unilateral, Hermione tercamente insistía en contárselo a Dumbledore, pero nadie estaba de acuerdo, incluso Neville y Ron sabían que no habría forma de que aprueben sus acciones o que incluso formaran un grupo de rescate en poco tiempo, la familia era un tema que incluso fuera Malfoy sabían comprender.

Bajo presión Hermione y Draco, que sospechaba algún complot de la castaña, se encargó de vigilarla mientras dibujaban el arco ritual y las runas de unión que había entre ellas.

A Harry no le gustaba la idea, pero trato de ser útil y guardarse un par de comentarios ácidos y por supuesto su enojo, no quera hondar mucho ni poner peros cuando se trataba del padre de Draco, a pesar de que no le caía bien y que lo había tratado mal en el pasado.

Y por supuesto la idea general de formar un enlace entre ellos y por mucho que se lo expliquen para él era pesado y doloroso el imaginar el asunto como un matrimonio a larga distancia, aun no se lo había preguntado a Hermione, pero la pregunta estaba en el fondo de su mente.

¿Podría Draco volver a enlazarse con otro?

Quizá sí, eso lo hacía feliz, y quizá no, eso lo hacía enojar y aún más, el hecho de considerarse a el mismo como miembro principal de la unión, ser él el novio.

Se agito sus cabellos cuando empezaron a encender las velas que significaban unión y fortalecimiento.

Apretó los dientes y mil veces se repitió que aquello no le debía importar que Draco podía hacer lo que le venga en gana…pero luego lo veía moviéndose con soltura en la habitación vacía acomodando incienso y cada cosa.

En su corazón se estrechó, el sentimiento que había nacido en el primer vistazo que le había dado ya hace tantos años había germinado con ganas tras el primer beso.

Se volvió a agitar sus cabellos.

-¡Basta Potter! Cálmate o vete ¡Pones nerviosos a todos!- le grito Draco

Harry vio que Neville y Luna que había aparecido de pronto aquel día, lo veían de lejos con curiosidad, olvidado escribir las runas que significaban distancia y acercamiento.

-Lo siento.- Dijo entre dientes y siguió echando los pétalos de flores en el piso, que sabía con seguridad era algo innecesario y que Draco le había dado que hacer porque quería molestarlo.

¡Esto no era un enlace normal!

Termino y respiro varias veces y su Harry oscuro le instruyo a que se mantuviera tranquilo por el bien de todos y de Draco, que se había vestido con un traje fino de ocasión.

¿Podría estrangularlo ahora?

Su parte oscura le dijo que no que no debía caer en la provocación.

Pero eso no evitaba que estuviera enojado.

Todos se reunieron dentro de un círculo alrededor de Draco, este se había arrodillado frente a un pequeño artefacto donde vertió un par de gotas de sangre.

-Por mí-

-Por él-

Había dicho y puso en el espacio frente a él un anillo reluciente de plata.

Luego puso su varita y su mano encima del envase, se puso de pie y recito una par de palabras, un tenue hilillo de humo salió del anillo y se unió al pecho de Draco que se mordió los labios fuertemente.

Harry vio como el pequeño envase se elevaba y se ponía en el centro del círculo, brillando de tenues colores claros se volvió a posar en el piso.

-El vínculo estará presente hasta que el contrayente de su respuesta. Es un ritual muy antiguo, la realizaban mujeres que habían perdido a su prometido antes de la boda y tenían que seguir con el compromiso, se enlazaban con un objeto cercano al fallecido y mantenían un resquicio de su presencia con ellas. Pero como el padre de Draco está vivo, el enlace exige que se haga una contestación a la propuesta.-

Las luces desaparecieron y Draco salió del círculo sin tocarlo.

Fue entonces que la puerta se abrió con un estruendo.

Severus Snape seguido de Sirius Black entraron en la habitación, en caso de Severus se dirigió rápidamente a su ahijado.

-¡¿Que has hecho Draco?!-

Draco suspiro lo que le causo una mala mirada del profesor de pociones.

-Esto tiene una razón de ser…- empezó a explicarle mientras lo alejaba de todos a un viejo sillón.

Harry vio a Sirius que se sostenía la cabeza con una mano como si doliera.

-¿En que estaban pensado?- dijo finalmente y todos lo voltearon a ver.

-Bueno Malfoy tenía un plan…- Ron trato de decir

-¡Y si Malfoy se tira de un puente todos lo harán!- grito Sirius dando un puntapié a una pequeña valija que tenía a sus pies y que Harry recién notaba.

-Tranquilízate Sirius todo será explicado-

Los gemelos Weasley llegaron en ese momento seguramente atraídos por el barullo con Ginny y el medimago Eques.

-¿Que ha pasado?- pregunto desde la puerta.

Los gemelos jadearon reconociendo los trazos del suelo.

-¡Ron Weasley!- le llamo la menor- Más te vale que pienses en alguna escusa creíble.

Todos miraron a todos y finalmente Severus se puso de pie, aparentemente ya había terminado las explicaciones entre siseos.

-¡Black! Levanta mi maleta-

Sirius lo hizo.

Miro a su alrededor con desdén.

-Bien llévame a mis nuevas habitaciones-

Y ambos hombres salieron.

Harry logro escuchar un leve siseo.

-…maldito Snivellus que se cree…-

Quedo un silencio reflexivo y Harry miro a Draco que tenía el mismo rostro confundido. Definitivamente había algo raro con Sirius.

Draco fue el primero en echar a todo el mundo dejando a Harry lidiar con las preguntas, cerró la puerta mágicamente ya que nadie debía intervenir en el lazo mientras estuviera vigente.

Un par de ojos curiosos se preguntaron donde había conseguido Draco su varita.

La hora del almuerzo llego y la señora Weasley lo dispuso para todos, luego salió apresuradamente a un asunto urgente. La casa que había estado vacía a ratos era solo llenada por la presencia de los más jóvenes.

Harry sabía que los mayores se movían sin que ellos se enterasen, pero alejo el pensamiento, ellos ya tenían su plan y era mejor que cada grupo tuviera sus secretos, le parecía justo.

Lilian se veía más ausente y más apagada, casi no salía de su habitación, se preguntó si era a causa del otro incubo, miro más allá a los gemelos que interrogaban a Ron por lo bajo, estaba seguro que les diría todo, con el estímulo adecuado Ron era capaz de decir de memoria los ingredientes del multijugos y su preparación. ()

Entonces reparo en Draco que se veía más determinado si cabe, concentrado y extrañamente ausente, estaba seguro de que pensaba en el ritual. Y Harry no podía dejar que un atisbo de enojo saliera de sí, pero cambiando lugares estaba seguro de que haría lo mismo.

Su padre.

Pero habían tantas cosas que podían salir mal y era unas de las pocas veces que había pensado con detenimiento en las consecuencias de algo. El más arriesgado, que las sospechas fueran correctas y que el "malo" era el verdadero.

De ser así Lucius Malfoy iría a Azkaban.

Y estaba agradecido por todos que incluso Ron había tenido un atisbo de duda sobre el hombre cuando supo la situación.

-o-

Draco suspiro cuando vio su varita, podía sentir con claridad la magia anexada a él, era de su padre, pero era débil y confusa, quizá el ritual no había sido del todo útil pero al menos era algo.

Su padre estaba vivo y no muy bien, los espasmos que tenía en su espalda lo confirmaban.

Señalo el mapa frente a él y se concentró en encontrar el rastro de magia que salía de él.

Tardo un par de horas en lograr un atisbo claro de un lugar y un bosque. Se tomó la garganta de pronto sediento, Harry le pasó un vaso de jugo que vacío rápidamente, se preguntó porque él seguía aquí después de que los otros se fueron al paso del tiempo.

Se guardó para sí mismo la satisfacción de que el Gryffindor atendiera a sus deseos y necesidades sin quejarse y sin haberlo pedido.

Siempre que observaba esos ojos verdes cuando intercambiaban palabras o le alcanzaba algo parecían decirle silenciosamente "tu puedes" "un poco más"

Y extrañamente se sentía con más ánimos.

Eso era molesto, si bien habían tenidos sus momentos y nadie cambiaría su opinión, para Potter solo seguía siendo un compañero de año.

Acaso los compañeros de año se besan, se tocan y meten sus dedos en… le hubiera querido decirle solo por el gusto de verlo sonrojarse a punto del desmayo.

Y aunque no lo hubiera dicho y era algo que imaginaba con frecuencia, su traicionera mente lo irritaba con imágenes de ambos en una gran cama o un gran campo verde y luego la imagen cambiaba para ser más indecible en sí, Draco con un niño en brazos.

Cada vez que el pensamiento surcaba su mente se daba de cabezazos mentales. No podía darse el lujo de imaginar estupideces con el niño dorado, su compañero de grado.

Harry le acerco otro vaso con jugo que tomo con delicadeza.

-Te esfuerzas demasiado, déjalo por hoy-

Y porque a Draco le pareció el tono de Harry demasiado complacido, gruño una maldición y alejo el vaso.

-Lo intentare todas las veces que fuera necesario- le contesto oscamente.

Harry suspiro y su aliento llego al oído de Draco que inconscientemente se estremeció.

-Aléjate-

-Te ayudare-

Harry lo tomo de la mano que sostenía su varita y levanto su mano, de inmediato sintió la magia fluir y Draco se dejó ir aun con el rostro arrugado por la falso enojo.

-Ahora…has lo que hacías-

-Me concentro en sentir el origen de la magia de mi pareja Potter-

Harry gruño.

Draco fue feliz con el hecho de hacerlo enojar.

¡Era su padre del que hablaban! Nunca habría nada más allá del interés de su bienestar en su mente y de tal vez tener la esperanza de que su padre "el bueno" sea el hombre que recordaba de diez años atrás y no el hombre que lo había entregado al lord.

Tenía la esperanza de que su padre sea simplemente su padre.

Se concentró de nuevo, vio un bosque y una estructura.

¿Que era?

Se concentró en la localización, sintió la magia de su padre cerca.

En el mapa apareció un punto.

-¡Lo logramos!- dijo Harry a sus espaldas y atrapándolo en un abrazo.

Draco se tensó, ¿Porque de pronto quería llorar?

-o-

Al día siguiente la casa estaba silenciosa Remus había ido a pasar sus días solo durante su transformación y los mayores habían ido a alguna parte ocupados de pronto y fue el momento propicio para planear el rescate.

El lugar un viejo castillo sin nombre a las afueras de la Baviera perteneciente según Draco a uno de sus antepasados que se había vuelto un psicópata asesino terminando con toda la línea familiar de ese lado.

Obviamente un lugar embrujado

Harry pensaba si estaba tan embrujado como la casa de los gritos estarían bien.

En esta ocasión los gemelos habían forzado su participación y Ginny había insistido en ayudar a Harry pero gracias a Hermione que había reclamado un poco, pero al final había aceptado darle un somnífero en lo acababan los planes.

Harry no la quería cerca, pero si le pasaba algo se sentiría muy mal, era la hermana de su mejor amigo después de todo.

-El problema no es infiltrarnos o encontrar a mi padre. Es el lord mismo-

Todos se estremecieron

-Si está allí tendríamos que enfrentarlo- Draco miro a Harry que se mantuvo firme. Se sentía listo.

Fueron y vinieron las palabras de negación y aceptación, se hicieron planes para cualquier complicación o percance.

El grupo seria pequeño y más fácil de infiltrase. Por defecto irían Harry y Ron además de los gemelos que ofrecieron sus habilidades de rastreo y de abrir lugares generalmente cerrados, además de ofrecer su habilidad de desaparecerlos en grupo, una habilidad que los demás aun no lograban dominar del todo. En casa se quedaría Luna, Hermione y Neville, en caso de los mayores, tenían suerte de que Severus estaba aún en recuperación y de que Sirius haya sido llamado de emergencia.

Estaban solos. Pero lo habían estado en otras ocasiones.

-Sera solo entrar y salir Herm- le dijo Harry a su amiga que se veía preocupara- Tu encárgate de que Malfoy no de problemas en casa hasta que volvamos.-

-¿Que dices Potter? ¡Claro que yo iré!

-No iras Malfoy- Harry fue contundente- Es todo, preparémonos para la noche.

Todos se pusieron de pie y salieron reconociendo la voz de mando de Harry. Draco se quedó.

-¡No vas a dejarme fuera de esto escuchas!- le grito cuando todos se fueron- Es mi padre maltita sea. ¡No me sentare a esperar!

-No Draco no iras-

Draco se enojó aún más por el despliegue de seriedad y firmeza del moreno.

-Iré y me importa poco lo que opines-

-¿Acaso debo recordarte que Voldemort te busca?-

Draco se estremeció imágenes de las manos del lord tocándolo afloraron.

-¿Draco?- Harry se acercó y lo tomo de los hombros casi adivinando sus pensamientos lo abrazo. Por reflejo Draco se removió pero Harry no lo dejo ir.

-No permitiré que te haga daño. Y te quedaras-

-¡No! ¡No pienses que porque casi tuvimos algo tienes derecho sobre mí! Te recuerdo que solo soy tu compañero de grado, no tu amigo, ni tu amante, ni un tonto admirador que te venera-

-¡No!-

-¡Sí!- Draco salió de un portazo

Harry sintió que su magia se descontrolaba de nuevo, hasta que una voz lo llamo.

-Harry Potter señor-

-Nose-

El elfo hizo una inclinación.

-La señorita Parkinson lo espera-

Harry suspiro.

-Voy enseguida-

Cuando el elfo se desapareció Harry se pasó las manos por el pelo, noto que sus cuernos estaban visibles, le extraño que el elfo no dijera nada.

Bajo a la enfermería y paso la barrera con facilidad. De nuevo sintió el impulso de reforzarla pero solo el que la invocaba podía hacerlo.

-Parkinson- La saludo con tono borde seguía enojado por lo de antes.

La pelinegra solo lo miro.

-¿Problemas en el paraíso?-

Harry se sentó pesadamente ya tenía suficiente con un Slytherin al día.

-¿Porque lo dices?-

Pansy señalo su anillo mezcla de gris, azul y amarillo.

-Alguien está muy enojado y herido-

-Hay algo que necesites- le pregunto Harry sin pretender ser rudo pero fallando.

-Apostaría todo mi oro de Gringotts a que tú eres la causa de los colores de Draco, no te ha funcionado el anillo para conocerlo más?-

Harry lo pensó, raramente había visto el anillo cerca de Draco, la última vez había visto su tranquilidad y su esperanza a su lado, lo que llevaba a preguntarse ¿Esperanza en qué?

-¿Potter que es todo el barullo de arriba?-

-Solo barullo normal- se limitó a responder.

-¿Entonces nada que ver con el rescate de Lucius Malfoy de un castillo medieval?-

Harry salto

-Pero como…-

Y se respondió

-Claro Nose-

-Las barreras que ponen no sirven en criaturas mágicas-

Harry suspiro y se puso de pie.

-Antes que te vayas Potter tengo una sugerencia que darte-

¿Y porque su tono daba a entender que era una orden?

-Si quieres que Draco acepte una decisión tuya no vayas a darle el no tan crudamente, ofrécele opciones si no quieres que haga algo fuera de tu control. ¿Has escuchado de los Glamours o de la poción multijugos? El ira Potter por más de que le pongas en una torre alta y quites las escaleras-

-Tienes razón pero me preocupa-

-¿Hablamos del mismo Draco? Es un mago sangre pura Potter no un niño de primaria, puede defenderse solo y lo último que necesita es que alguien lo considere débil y lo llame cobarde-

-Yo no…-

-Potter por Merlín ¡Si eso le hiciste entender!-

-Porque los Slytherin son tan complicados- se lamentó Harry

-Porque los Gryffindors son tan idiotas- le recalco Pansy y pareció que no solo hablaba de él.-Haz lo que te digo-

Harry se despidió con la mano y subió a su habitación, todo el mundo parecía ocupado en la biblioteca e incluso en las cocinas.

Por ultimo abrió su puerta y vio a Draco de espaldas hacia él, parecía descansar, se tomó el tiempo de verlo con atención notando rápidamente un pequeño frasco en el piso, la tomo con rapidez y la olio con cuidado, era una poción para dormir sin sueños, se preguntó de dónde lo había conseguido y era más que obvio que no quería encontrarse con él ni en sueños.

Entonces Harry esperaría para decirle que podía acompañarlos. Pero con disfraz o sin el Harry no se permitiría quitarle la vista de encima, es que era tan…

Toco su pelo y la piel de su rostro, se sentía diferente a sus sueños. Miro a su alrededor satisfecho de que no hubieran elfos indiscretos, Harry se agacho y beso a Draco en la frente, insatisfecho estudio el rostro dormido y beso sus mejillas luego su barbilla y dio un pequeño pico en su nariz.

Golpearon la puerta y Harry se separó de un salto de Draco y atendió. Era Ron que necesitaba que concreten un par de rutas por el castillo. Harry asintió y pidió un momento.

Se acercó a la cama y acomodo un mecho de pelo que Draco dejaba caer en su frente casi incitándolo. Volvió en sus pasos y tomo la perilla, pero antes de girarla se vio vuelta y con pasos rápidos se acercó a Draco y le beso en la boca, más rápido aun salió de la habitación.

Draco abrió los ojos y se recordó no dejar pociones del día anterior en el suelo. Toco sus labios y sonrió.

-Eres un tonto Malfoy- se dijo como lo diría Harry y cerró los ojos logrando dormir por fin.

-o-

-Multijugos eh-

Draco agito el frasco que contenía una sustancia gris.

-¿Y quién seré?-

-Neville-

Draco arrugo el rostro

-¡No puedes pedirme que sea Longbottom!-

-Entonces Fred-

-No-

-Entonces Ron-

-¿Te burlas de mí?-

Harry suspiro no estoy enojado se repetía a sí mismo.

-Entonces quien quieres ser- le dijo entre dientes.

Draco lo pensó y no quería ser nadie de allí, ni siquiera un adulto.

-Nadie- le dijo al fin- Iré como yo mismo-

-Malfoy- Harry lo tomo de los hombros con fuerza- Sabes que eres tan desesperante como…lo que no entiendes es que el "punto" –recalco con fuerza- es que nadie te reconozca y menos Voldemort, él te quiere y sé que no me dirás la razón, pero no dejare que te atrape. ¿Me exprese con claridad? No me des más razones para petrificarte hasta que volvamos-

Harry lo soltó, claro que la idea de los multijugos era correcta y que mucho menos quería mostrase, pero la cara de rabia contenida del Gryffindor valía los pequeños moretes que seguro le había dejado en los hombros.

-Así que más te vale que consigas el cabello de quien sea "aceptable para ti" y lo viertas en el frasco y te lo tomes porque nos vamos en media hora.-

Harry salió de la habitación dando un portazo.

Draco se rio con ganas, pero cuando paso el efecto relajante de la risa se le vino encima la presión del momento.

"Paso a paso" Draco se dijo recordando la frase que le decía continuamente su padrino cuando le enseñaba pociones.

Salió de la habitación con la intención de echar un hechizo cortante a la primera persona que se le cruzase. Escucho gritos cercanos.

-¡Fred! ¡George! ¡Quítense!-

La voz de la pelirroja menor sonó como un chillido en sus oídos, con cuidado se asomó a la puerta de una habitación, vio que los dos gemelos mayores obstruían la puerta para que la menor no salga.

-No sé qué está pasando, pero no me van a dejar aquí ¡Debo estar con Harry!- grito y Draco gruño.

Entro en la habitación sin anunciar su presencia sorprendiendo a todos, noto que uno de los gemelos tenía la varita de la chica.

-¡Malfoy! Esto tiene que ver contigo eres una vil ra…-

Draco saco rápidamente su varita e invoco un desmaius. La chica cayo al suelo. Con recelo miro a los otros dos esperando ver repercusiones, pero solo lo miraron mientras ponían el cuerpo de su hermana en la cama.

-En realidad estaba a punto de hacer lo mismo- le dijo uno, no estaba seguro de cual.

Draco se acercó a la chica y cortó una parte bastante notable de pelo rojo.

-Es para mi multijugos- aclaro antes de que preguntaran, mezclo el contenido y se lo tomo, con la desagradable sensación de que caía al vacío y su estómago retorciéndose cambio.

Cuando se recuperó, se aliso la ropa que le quedaba grande, tomo su varita y la ajusto, se acercó a un espejo y se quitó la fina túnica, ya que supuso que un Weasley no usaría nunca una túnica de hilo de araña, se agito el pelo y vio con recelo su rostro.

Se arrepintió del impulso de tomar esos cabellos para cambiar de forma, pero lo había hecho con el pensamiento de que el salvador recrudeciera su humor, era mejor verlo así que verlo preocupado por él o el mundo exterior lleno de guerras y muerte que lo esperaban para que se sacrificase.

-Mira Fred, no crees que nuestra hermanita ha madurado-

Draco se giró y se vio asaltado por un par de brazos que los asfixiaban

-¡Nuestra nueva hermana!- gritaban a coro. Draco avergonzado se liberó y camino a la entrada, fue a su habitación y tomo sus cosas, esperaría a que lo llamara.

-Ginny, pero que demonios…- le dijo Ron cuando lo vio bajar listo para la incursión, lo tomo del brazo.

Draco se agito.

-No te emociones Weasley, que no soy "tu" hermana-

Ron se vio sorprendido un momento y enojado al siguiente, volteo a ver a Hermione.

-¡Multijugos Hermione!- le reclamo.

Draco rio.

-Es la única chica que conozco que lleva multijugos en su cartera como si fuera un colorete-

Contrario a lo creía Hermione se vio satisfecha.

-Como siempre insuperable querido-

Escucho la voz conocida de Pansy que venía caminando desde el fondo del salón.

-Pansy. ¿Estas mejor?- le pregunto tomándola de los brazos

-Claro que sí, no exageres solo fueron unas fracturas- la chica respondió con seguridad pero no avanzo mas de lo necesario.- Además- agregó en voz baja- Me preocupas, realizando todas estas acciones Gryffindor.

-Lo sé, pero logre encontrar a mi padre, y tanto como lo necesito a él necesito respuestas. Tengo…quiero saber quién es ese hombre y si la muerte de mi madre fue en vano-

Pansy lo tomo del hombro firmemente a modo de apoyo sin llegar a ser demasiado demostrativa

Escucho un suspiro y vio más allá que Harry se tomaba la cabeza con las manos. Ya lo había visto.

-Vamos- mando luego de un segundo. Todos se reunieron y se dieron un breve momento de abrazos y palabras de apoyo, incluso Draco en el cuerpo de la comadreja menor recibió un abrazo de Hermione y Pansy.

Cuando se aparecieron se encontraron a un par de kilómetros de la torre norte, la luz de la luna los iluminaba tenuemente, pero aun así el peligroso e impredecible bosque de aspecto aterrador ocultaba su camino.

Los gemelos sacaron de sus bolsas un par de gafas.

-Fred este se rompió- George mostro un par destrozado.

-¿Que son esos?- pregunto Harry, antes de la respuesta Fred puso un par sobre su rostro ajustándolo para que no estorben los suyos.

-Es nuestro nuevo producto- Fred siseo un hechizo.

-¡Puedo ver en la oscuridad!-

Draco golpeo a Harry.

-Shh...-

-Toma George-

-Gracias Fred-

Ambos se los pusieron y los vidrios en las gafas brillaron levemente.

-El cuarto era para Draco, pero como se rompió…-

-No me hace falta- termino Draco adelantándose al resto y demostrando el punto. Era verdad y extrañamente atemorizante al mismo tiempo que cuando habían aparecido en el lúgubre lugar había podido ver, sino claramente, con mucha más nitidez.

¿Efectos secundarios?

Podría ser, además al mirar la luna sentía que los latidos de su corazón aumentaban y el estómago se contraía, como cuando veía al Harry de sus sueños.

Los demás lo siguieron y se pusieron a su altura, Draco los ignoro pero no los dejo alejarse, la tierra era blanda, lo que era extraño para un bosque inhabitado. Parte de la torre tomaba forma a medida que avanzaban y fue más tangible la energía de la fuerte barrera a su alrededor.

-Falta poco- dijo Harry y apretó su varita. Habían estado preparando una serie de hechizos para debilitar la barrera y que esta les conceda el paso, todos esperaban que funcionara.

Un paso atrás Draco arrugo el rostro de pronto con la seguridad de haber olido aquel olor en otra ocasión, elevo el rostro al aire.

-¿Estas olfateando?- le pregunto Ron a su lado.

-Cállate Weasley- susurro molesto y continúo con su rastreo.

-No mierda- bufo y camino rápidamente hasta Harry que iba de cabeza del grupo. Lo tomo del brazo.- ¡Apresúrate!-

-¿Qué?-

-¡Potter rápido que no estamos solos!-

No lo repitió ya que los otros se prestaron a avanzar rápidamente sin preguntas.

-¿Quien está allí?- le pregunto Harry con la fortificada barrera de frente.

-Hombres lobo- Draco elevo de nuevo el rostro- Son varios.

Harry lo miro sorprendido pero asintió. Saco la varita

-Ni una mosca podría pasar- comento Ron.

Harry se acercó con cuidado para estudiar la estructura, levanto la mano para sentir, pero cuando la puso en la superficie esta cedió habiéndolo caer de bruces.

-¡Harry!-

El grupo se acercó a ver su estado y notaron como la barrera tenía un hueco que se cerraba rápidamente.

-Todos adentro- susurro Harry ya de pie.

Se miraron en silencio y asintieron para empezar a entrar, una vez dentro discutieron rápidamente el hecho de la barrera, pero inconclusa por la ausencia de tiempo decidieron dejarlo así, advirtiéndose que deberían tener mucho más cuidado. Rápidamente los gemelos se perdieron entre los rincones y Ron y Harry se pusieron en frente guiando el camino hacia las mazmorras del lugar.

Cada paso y cada respiración eran palpables dentro de los duros muros de piedra, a medida que avanzaban siendo seguidos por fuertes vientos que se colaban por los destruidos techos.

Escucharon pasos ajenos y Harry hizo una corta señal con los dedos, a momento se ocultaron viendo pasar con el corazón a vilo un par de hombres con túnicas negras.

Definitivamente era el lugar correcto.

La sangre bombeo más fuerte en el pecho de los tres casi creyendo que eran audibles, doblaron una esquina y vieron un corredor que se internada en el subsuelo.

-No está vigilada- susurro Ron aún más cerca

Harry movió su varita y lanzo hechizos reveladores que no señalaron nada extraño. Era cierto entonces que no estaba protegida, sospechado una trampa se adelantó incluso cuando Draco en el cuerpo de la pelirroja le siseo un par de duros insultos.

Harry se adentró en el pasillo que bajaba con la varita duramente empuñada, en la tenue claridad que ofrecían sus gafas nocturnas, volteo a ver a todas partes pero no noto nada mal a su alrededor, dejando a un lado las sospechas siguió avanzando entre las figuras de verde claro que veía.

Hasta que llego a una puerta, la única que estaba cerrada con un candado, se acercó a ver por una pequeña rendija a su altura y logro ver una silueta erguida en su totalidad atada de brazos en alto.

Reviso la puerta con cautela y la voló con un bombarda que reboto en las paredes vacías con eco escalofriante, entro en la celda con paso cauteloso, viendo al hombre quieto a pesar del ruido, lo desato de los pies y las manos dejándolo caer en el suelo duro.

-Señor Malfoy- lo zarandeo con fuerza al no haber respuesta le lanzo un Enervante.-Señor Malfoy- repitió con fuerza.

El hombre abrió los ojos nublados y rojos de lo que sería llanto continuo. Lo miro fijamente con ojos claros.

-Qui-en…- suspiro y se tomó la cabeza fuertemente gimiendo. Su mirada de pronto oscurecida- ¡Potter! ¡Cómo te atreves maldito mestizo!- ladro y se lanzó hacia él.

Harry dio un paso al costado esquivando el ataque y lanzo un desmaius.

El cuerpo mayor cayo en el suelo de un golpe sordo, Harry lo estudio con cautela y suspiro, esperando hacer lo correcto, lo tomo en brazos y se sorprendió de lo poco que pesaba.

Subió por las escalinatas de piedra a paso lento con un cuerpo a cuestas, cuando deslumbro la tenue luz de la salida escucho voces gritando y maldiciendo, apuro el paso y vio que afuera se encontraba una pelea con seis mortifagos. Ron y Draco en su cuerpo de mujer se apañaban como podían, mirar a Draco en esa forma lo traía de malas, muy malas.

Dejo el cuerpo apoyado en un rincón de la puerta y saco su varita, se apuntó rápidamente a la escaramuza con dos mortifagos que despacho rápidamente. Ron y Draco aun lidiaban con otros tres. Distrajo a uno y Ron y Draco acabaron con los otros.

Harry lazo un despulso y lazo a su enemigo lejos de él.

-¿Pero que demonios paso?- pregunto Harry

Antes de escuchar la respuesta Ron fue aventado a una pared y Draco fue tomado del cuello.

He allí el mortifago que faltaba.

Harry se tensó en su sitio y apunto rápidamente al mortifago.

-¡Suéltalo!-

El mortifago apretó su agarre y Draco jadeo con la varita en su cuello.

-¡No te atrevas! ¡Suelta la varita suéltala!- repitió el mortifago.

Harry vio con claridad el gesto de disgusto arrugando las prestadas facciones de Draco, más incluso que el miedo.

Harry bajo la varita.

-Bien ahora…- el mortifago se silenció su mandíbula cerrada por un golpe certero de Draco, liberándolo del agarre y propinándole un par de puñetazos en el estómago y la cara, para finalmente darle un duro rodillazo en la entrepierna.

-Maldito, tomando a una chica de rehén ¡cobarde de mierda!- Draco le dio un puntapié al hombre en el suelo. Y hiperventilo con el corazón en vilo se giró a Harry que estaba detrás de el con una sonrisa aliviada aunque por su cien aun corría sudor frio.

Sin pensarlo Draco en el cuerpo de Ginny se lanzó a los brazos de Harry y le estampo un beso lleno de adrenalina por un largo momento. Cuando se dio cuenta se separó con rapidez a modo que escuchaban los pasos apresurados de los gemelos que llegaban con una sonrisa en la cara.

Al notar el ambiente tenso preguntaron.

-¿Que ha pasado?-

Luego repararon en el cuerpo inconsciente de Ron a un lado y se juntaron a verlo. Harry reacciono rápidamente y se juntó a los dos hermanos que evaluaban los daños.

-Fred llévate a Ron. George llévate a Lucius Malfoy, te ayudare- Harry ayudo a George a llevarse el cuerpo del mayor hasta pasar las barreras, como la primera vez estas se rompieron pero se recuperaron más rápido.

-Tenemos suerte de no habernos encontrarnos con Voldie- le dijo Fred de camino con tono tembloroso.

Harry sabía que era una opción plausible hasta que no estuvieran seguros en Grimmauld Place así que apuro a los gemelos que desaparecieron en ese instante.

Harry se giró a Draco que aún tenía su apariencia de Ginny y en la cual caía en cuenta que había besado, suspiro.

-¿Estas bien?- le pregunto sin poder evitar su tono satisfecho. Draco lo miro mal.

-¡Ah cállate Potter! Que no te hagas ilusiones por un simple desfalco mío.- le dijo con mordacidad.

Harry rio y acerco a Draco a su cuerpo agradecido de encontrarlo entero.

-Suéltame…-

Harry detuvo cualquier replica con un beso bien dado.

Draco gruño y se quejó pero al final se dejó llevar y puso las manos en el cabello de Harry que lucía más despeinado que nunca por la tensión.

Se separaron al tiempo de sentir como los gemelos volvían y los tomaban del hombro para irse. Harry le sonrió a Draco que durante su intercambio había vuelto a su forma original.

Fue entonces que Harry volteo a ver la presencia que lo alerto con un estremecimiento frio y familiar. Una mirada maligna había observado el intercambio.

-o-

En Grimmauld Place se armó el revuelo a su llegada, la señora Weasley los miraba desde una esquina con gesto enojado y los brazos cruzados, una muy mala señal en la mujer de carácter mayormente amable. Ginny a su lado.

-Hola mama, fuimos a comprar algo…- empezaron los gemelos.

-Ya hablaremos después. Ahora vayan al comedor-

El tono tranquilo era incluso más atemorizante que los gritos de un vociferador.

Harry miro a su alrededor y se encontró con la mirada de Hermione preocupada y la mirada de Neville que se miraba los pies.

-¿Y Ron?-

-En la enfermería-

Draco se adelantó a abrir las puertas y contrario a su imaginación que predecía un salón llenos de miembros de la orden con varitas en mano solo vieron a la matriarca Weasley sentada en la cabecera de la mesa, a su diestra se cernía Severus Snape.

-Padrino, es bueno verte- saludo Draco desde la entrada sin inmutarse por la afilada mirada.

Harry se sentó a su lado seguido de los gemelos, Hermione y Neville.

La matriarca quiso hablar pero Severus la detuvo de un ademan de la mano.

-Señor Potter, señor Malfoy ¿Tienen idea de lo que han hecho?-

Severus se bebió con la mirada llena de cólera a todos los presentes.

-Yo…bueno profesor…-vacilo Harry.

-¡No! ¡No lo saben y por eso se han jugado el cuello en una misión suicida!. Se dan cuenta de las consecuencias de sus acciones, de las heridas que presenta el señor Weasley. ¡Deberán reflexionar sobre sus acciones, no hablamos de un juego de niños hablamos de una guerra liderada por un ser oscuro que pudo terminar con ustedes como cualquiera de sus allegados!.-

La voz reboto en las paredes y Harry aparento calma. No se arrepentía.

-¡De que se ríe señor Malfoy!- rugió de pronto Snape.

Harry miro con desconcierto la pequeña sonrisa de Draco.

-No me rio de usted, es una sonrisa de satisfacción. Trajimos a mi padre de vuelta y eso es lo que importa. Puedes castigarme si quieres y mandarme a la cama sin cenar, pero no diré que me arrepiento-

-¡Y si alguno de sus compañeros hubiera muerto!-

-No les pedí que me ayudaran o vinieran conmigo-

Harry arrugo el rostro.

-Pero aun así lo hicieron y creo que desinteresadamente- alzo los hombros- Por esa razón habría lamentado cualquier perdida. Pero no paso y estamos aquí, Weasley fue herido y quizá no de gravedad, pero sobrepaso el bienestar de los demás a ello. Así que heme aquí.-

El profesor de pociones se puso de pie.

-No creas que con decir que al final todo salió bien te libraras, a partir de hoy no podrás hacer magia – extendió la mano y la varita de Draco que estaba en su pantalón voló a sus manos- Y se te prohíbe salir de casa.-

Draco acepto todo sin rechistar.

-¿Y mi padre?-

-Está en la enfermería bajo un gran influjo de tranquilizantes, el medimago lo revisa en este momento. Si no es lo que esperabas…-

Harry noto a Draco que apretaba los puños.

-No pondré peros en su traslado a Azkaban-

Draco se puso de pie y salió silenciosamente de la habitación.

-¡Y ustedes…!- escucho al salir.

Camino hacia la enfermería y detecto las barreras bajas, algo común cuando el medimago estaba dentro, con paso ligero llego hasta la cama más alejada donde un gran biombo cubría el examen que le hacían a su padre.

Cuando el medimago noto su presencia dio un mal disimulado brinco.

-Joven…-

-Malfoy. Él es mi padre- señalo Draco brevemente.

El medimago le dio campo visual de su padre y lo vio como nunca, descuidado en extremo y con heridas varias en curación.

-Padre -le llamo pero no obtuvo respuesta.

-Todas sus heridas sanaran pronto, la mayoría estaba ya en curación- le dijo el medimago con suavidad.

-Es cosa del lord, tortura a sus presos y los cura para volverlo hacer cuando se recuperan-

Draco no espero reacción y giro sobre sus talones.

Pansy lo miro preocupada mientras este salía de la enfermería y se dirigía a su habitación, por el silencio dedujo que la refriega de Severus había terminado.

Al entrar a la habitación que compartía no se sorprendió de ver a todos allí.

-Lo tenemos- le dijo Harry nada más entrar- Fred y George lo encontraron-

Draco sonrió.

-¿Ahora qué haremos con el espejo negro?- pregunto Neville.

-o-

-o-

Bueno hasta aquí.

() Se refiere a un refrán personal. "El amor es una Snitch, tanto como la buscas desesperadamente en el momento menos pensado aparece en tu frente"

() Se refiere a que con los medios correctos de persuasión Ron puede decir todo sin guardarse nada. ¿Estarían las arañas involucradas?

Gracias por leer y a los comentarios de:

Yumeatelier

Gio

Me llegaron en un buen momento, en serio. Espero que les haya gustado.

Para su disfrute.

Pryre-chan