Esta Es Mi Familia
Por Pryre-chan
Los Personajes De Harry Potter No Me Pertenecen
Son De J.K Rowling
Capítulo 13
-o-
Draco le quito con cuidado las gafas a Harry en cuanto había caído dormido, pensó que quizá si se había pasado un poco con la dosis, pero solo agito los hombros, lo más sorprendente era ver el grado de confianza que el salvador le tenia.
Simplemente había bastado extenderle un vaso de jugo e insinuarle que lo tomara para que al momento siguiente el pelinegro se derrumbaba.
Draco camino con confianza por la habitación buscando ropa adecuada para su fuga, debía encontrar una capa larga y de tono oscuro para que sea más fácil camuflase en la noche, además de probar la varita de Harry y ver si esta le obedecía, en caso contrario debía buscar una linterna.
Se acerco a su cama y levanto su almohada, debajo de ella se encontraba su pócima dosificada de luz de lobo, con un suspiro se lo bebió y casi enseguida sintió sus efectos, adormecido dolorosamente camino al baño para verse en el espejo, sus pómulos estaban más prominentes y su piel se oscurecía.
Espero que no fuese permanente.
Pasaron lo que fueron minutos de molestias físicas cuando por fin pudo respirar con continuidad, afortunadamente aún tenía su apariencia humana intacta salvo un detalle con sus caninos, más largos de lo que eran.
Un pequeño detalle, pero prefirió palpar su cuerpo a conciencia por si acaso.
Se estudió en el espejo nuevamente y peino su cabello, acaricio su cara y toco sus labios, le resulto reconfortante y hasta algo erótico, se sonrojo, pero siguió con su estudio.
Su rostro estaba caliente y su boca salivaba, sintió la necesidad de tocar su lengua y se encontró a si mismo jugando con uno de sus dedos en su boca moviendo su lengua alrededor de su dedo, aun peor moviéndolos en círculos y haciendo ruidos de succión.
Sus ojos se pusieron brillantes.
Cuando se dio cuenta ya se estaba desabotonando la camisa, mientras su agitada respiración captaba un dulce aroma.
Paro en seco, pero la sensación de caricias y excitación no paro.
Se estremeció con la sensación de manos fantasmales que lo tocaban. Su rostro, su cuerpo, los labios con el hormigueo de alguien que se habría paso entre ellos, suaves caricias en sus mejillas, casi reverentes.
¿De dónde venían esas sensaciones?
La respuesta le golpeo. Su padre, no había otra razón, estaba unido emocionalmente a él, lo cual quería decir que sus emociones y sensaciones eran de ambas vías. Entonces eso quería decir que su padre…
Pero no era posible, su padre no podría en su estado, la otra opción era que alguien estuviera aprovechándose de él. Debía ir a la enfermería.
Alarmado dio un par de pasos antes de notar que su ropa interior estaba mojada, curioso y algo asustado se desabrocho los pantalones y metió su mano en ellos.
Era una sustancia viscosa, resbaladiza y de olor peculiar.
Saco la mano viéndola casi inundada de la sustancia.
¿Eso? ¿Qué era eso? ¿Venia de él? Nunca le había pasado eso en el pasado.
Reprimió el impulso de darse una ducha y cambiarse, su padre era primero. Si encontraba a alguien haciéndole algo…
Se sostuvo del lavamanos, un estremecimiento le recorrió la espalda proveniente de sus pezones. Casi gimió.
¡Debía darse prisa!
Abrió la puerta y lanzo un grito que afortunadamente fue detenido por su previo hechizo de silencio.
Frente a él estaba un Harry Potter sin gafas y con los ojos más que abiertos, lo observaba en silencio. Draco se apresuró a buscar con la mirada el vaso de jugo a medio beber que descansaba en una mesilla, casi acabada, era imposible que estuviera despierto.
-P-Potter…- le dijo sin saber cómo justificarse- Veras lo del jugo solo era…
Draco fue tomado con fuerza del brazo y arrojado a la cama más cercana, sin poder ni respirar se vio apabullado por otro cuerpo, presionado contra el colchón.
Esta vez sintió que de veras había enfadado al niño-que-vivió
-Harry…-intento endulzar su voz- quizá fue inapropiado…
Draco se quedó callado cuando una lengua ávida le recorrió todo el cuello desde la clavícula hasta la mejilla.
-¡Potter!- esta vez fue Draco el molesto, se agito para quitarse el peso de encima pero no pudo-¡Como te atreves!-
Un nuevo lengüetazo ardiente y húmedo.
-Hueles…bien…- la voz parecía trancarse de a poco, lo que le pareció extraño a Draco. Lo estudio notando los ojos verdes velados.
¿Estaba dormido?
¡Dormido!
Con cuidado trato de salirse del agarre, había escuchado que no debía despertar a un sonámbulo. No había otra explicación ¿verdad?
Pero apenas pudo quitar los pies de la cama cuando nuevamente estaba sobre ella, esta vez con más fuerza, el cuello invadido nuevamente, sus brazos presionados sobre el colchón como si fuera un triste ratón a manos de un malvado gato.
La sensación en su boca volvió, no pudo evitar relamerse los labios con la sensación cosquillante haciéndose más fuerte. El cosquilleo bajo hasta su abdomen lo que hizo que se retorciera y ahogara una risa.
En ese momento se sintió más presionado y un gruñido bajo y amenazante retumbo en el pecho frente a él, cuando por fin Harry dejo en paz su cuello y se elevó sobre él noto los ojos nublados con la diferencia que las pupilas ahora estaban rasgadas de arriba abajo.
Antes de incluso protestar su ropa estaba siendo retirada a fuerza.
-¡¿Potter que haces?!-
Con el pecho descubierto y los pantalones rotos Harry empezó a frotarse a él, sumados a los cosquilleos que recibía fue inevitable que se excitara, se sintió avergonzado cuando Harry se dio cuenta y más cuando extendió una sonrisa por su rostro mientras se quitaba la ropa de manera tal que Draco tuvo que forzarse a tragar el nudo de anticipación que se formó en su garganta.
El pánico lo golpeo enfrentado a otras emociones a las que no quiso darle nombre, pero no pudo evitarlo cuando el primer beso vino o cuando elevo los brazos para sostenerse del pelinegro por la intensidad.
Su mente se nublo y solo sintió el rumor de la tela de su pantalón cayendo al suelo, la cual lo trajo a la realidad, con apenas un respiro en los pulmones lo alejo sosteniéndolo del negro pelo, no parecía querer alejarse así que lo hizo con fuerza.
Pero noto algo fuera de lo común, algo duro y rugoso que no debería estar allí.
Los jalo y Harry se quejó y se alejó con gesto de dolor, lo suficiente para que Draco se incorporara.
Eran cuernos, grandes y negros cuernos ¿Que hacían allí?
Antes de siquiera pensar en la pregunta Draco se vio apoyado de nuevo ahogado en un beso que pretendía quitarle el alma de lo profunda que era, su cuerpo se estremeció y gimió cuando el aire le falto.
Se rindió en su lucha.
Los besos bajaron por su cuerpo desde su cuello pasando por su pecho hasta su abdomen donde se detuvo y se concentró, Draco gemía y se retorcía con miles de sensaciones en su cuerpo, el sudor le perlaba la frente y sentía que su cuerpo haría combustión en cualquier momento.
-Si…aquí…- ronroneo Harry besando su ombligo-tan fuerte…tan puro…delicioso…-
Draco apenas y capto la cadenciosa voz.
¿Que era lo delicioso?
Los besos bajaron a sus muslos, su ropa interior desapareció. Se tensó cuando sintió suaves mordiscos en su piel.
Sus piernas fueron separadas y Harry se acomodó en ellas fácilmente, se empezó a frotar desesperadamente con él. Entre gemidos Draco escucho tenuemente el ruido de un reloj.
¿Qué hora era?
¿Debía estar en otro lugar?
Recordó su misión en un flash de imágenes, debía estar en Hogwarts en ese momento junto con sus amigos ideando un plan para…para…
Harry tomo ambas erecciones y las movió con las manos, acariciándolas y frotándolas al mismo tiempo en un vaivén enloquecedor. Draco lanzo la cabeza hacia atrás y lanzo un gemido.
-H-harry…- dijo en un susurro- déjame...debo…ah…debo irme- trato de sonar firme pero fallo cuando Harry no se detuvo sino que aumento el ritmo de su movimiento, Draco se agito pero no pudo evitar la corriente que recorrió su cuerpo y estallo en luces de colores.
Gimió y trato de respirar, puso sus manos sobre sus ojos y se secó el sudor de la frente, una brisa fresca se coló en la habitación que aligeraba el calor, abrió los ojos quizá una ventana estaba abierta.
Pero grande fue su sorpresa al notar las dos grandes alas que salían de la espalda del elegido.
Draco grito y lo aparto a un lado, Harry cayó de la cama con un ruido sordo.
-¡¿Que rayos pasa contigo Malfoy?!- le pregunto enfadado desde el suelo.
-¿A mí? ¿Que te pasa a ti? ¡te sobrepasaste conmigo y te salen alas y cuernos!-
Harry pareció reaccionar y se froto la cabeza con las manos, noto los grandes cuernos que salían de ella y corrió al espejo que había cerca a la puerta y se observó con gran detalle.
-Ay no-
-"Ay no" ¿eso es todo lo que tienes que decir? Puedes explicarme qué demonios eres…espera ¡tienes una cola!-
Harry se volteo y se fijó en la cola negra que salía al final de su espina.
-Ay no- repitió con tono preocupado mientras la sostenía, esta también terminaba en punta de flecha, trato de moverla causando un par de torpes movimientos.
-Draco al parecer yo…- Harry se detuvo y trago saliva, el rubio estaba sobre la cama con la camisa rota y desnudo en el resto, su piel estaba enrojecida y brillante en ciertas partes, su pelo estaba revuelto y la mirada estaba vidriosa.
Y al parecer no se daba cuenta de su estado, porque al ponerse de pie no se cubrió, lo que causo que a Harry se le subiera la presión sanguínea.
-Eres…¿eres un maldito incubo?- le acuso mientras se acercaba-¿Cómo es eso posible?
-Draco yo…- Harry desvió la vista para concentrarse- Paso hace un tiempo, Lilian me dijo que..-
-¡¿Esa súcubo tiene la culpa?! ¡Te transformo!-
-Ella no lo hizo, de alguna manera yo lo hice solo-
-¡Solo mírate!-
Harry lo hizo, estudio sus alas en el espejo, admitió para sí que eran impresionantes y que sus cuernos le llegaban más allá de las orejas, su cola se balanceaba de aquí para allá sin realmente desearlo…y tenía el pantalón desabrochado y con una mancha reveladora en ella.
-Dra-draco- le llamo- tu y yo…-
Se señaló a sí mismo y al rubio luego a la cama esperando que se entendiera lo que trataba de decir.
Draco bufo con una mezcla de alivio y frustración.
-No…es decir si, pero no del todo…- paso un segundo y dio un brinco de inmediato fue a ponerse ropa nueva ya que la que tenía estaba rota. Ya se cobraría por eso más tarde.
Decidido se enfrentó a Harry
-No te emociones Potter- le dijo simplemente con las mejillas rojas- Debo salir ahora, así que se un buen Gryffindor y quédate a cuidar el fuerte ¿bien?
Sin esperar respuesta se giró hacia la puerta, a estas alturas de la noche no había nadie en los pasillos, cuando le sostuvieron el brazo supo que no sería tan fácil.
-¿A dónde vas Draco? Es tarde-
-Eso no te importa, es más...-
Draco no termino de hablar, su espalda choco con la pared sacándole el aire, noto que Harry volvía a tener las pupilas rasgadas.
Joder
¿Que era aquello una cita con el señor Hyde?
-No iras a ningún lado- le dijo Harry en un susurro determinado mientras le daba un beso en la mejilla.
Draco guardo silencio meditando las circunstancias, era obvio que la poción no sería de efecto ahora.
-¿Qué tal si vienes conmigo?- Draco se zafo del agarre y empezó a tocar la suave piel de su pecho con delicadeza- De todas formas no quisiera ir solo-
Una ola de magia estremeció la habitación.
-No…-
-Podría darte algo luego, para agradecer tu ayuda ¿qué dices?-
Harry guardo silencio un largo momento antes. Se acercó a su oído y hablo.
-Si te ayudo y vamos a dónde quiere ir…¿podré alimentarme de ti?-
-No vas a comerme Potter ¿estás loco?...si quieres…-
Un pensamiento relampagueo en su mente, si Harry era un incubo ahora, lo que comía seria energía mágica y la tomaría teniendo sexo con él.
Oh.
Draco se removió.
-¿Estas preguntando si me acostare contigo?-
Harry sonrió
-Si…hueles tan bien- sus manos pasearon hasta quedarse en su cintura- eres irresistible y atrayente…-
Harry se puso de rodillas y apoyo su mejilla en el abdomen de Draco justo donde se decía se encontraba su centro mágico.
Antes de que la situación se deformara aún más Draco se agacho y empujo a Harry sobre su espalda logrando que cayera al suelo.
-¿Pero que?...-
Draco no lo dejo hablar.
-¡Tu propuesta!...-
Draco pensó miles de formas de negarse o de engañarle para ayudarle, los juegos de palabras eran lo suyo.
Se cubrió el rostro con la mano, su mente generalmente aguda y rápida se negaba a darle lo que necesitaba. El tiempo pasaba.
-La acepto, pero con otra condición. Tu no dirás nada de lo que veamos o oigamos y me ayudaras en cualquier cosa que te pida ¿de acuerdo?-
-Pides mucho- le dijo Harry insolente
-Yo soy el irresistible y atrayente- le recordó.
-Está bien- acepto y le beso.
Pero rápidamente se separó, más rojo que una manzana y con una expresión de sorpresa.
-Yo…-
Draco rodo los ojos y se apartó.
-Vístete, hará frio en el castillo-
-o-
Pansy se despertó con el rose seductor de la excitación ajena en su nariz, se levantó y sus sentidos se sacudieron, el olor a sexo le pego con más fuerza, se cubrió la nariz, estudio a las chicas con la que compartía habitación, estaban cómodamente dormidas.
Afortunadas.
Tratando de no hacer ruido se levantó y camino a la puerta, necesitaba aire fresco de manera urgente, no soportaría ese olor toda la noche, además de que su cuerpo empezó a hormiguearle de gran manera.
Maldijo su sentido del olfato.
-¿A dónde vas?- le pregunto una voz adormilada
-Por un vaso de agua Granger no te inquietes – respondió suavemente y salió de la habitación, en el pasillo el olor le dio como un golpe, supo sin voltear de donde venía, pero con el silencio reinante supo que habían usado un hechizo silenciador, apunto mentalmente decirle a Draco que usara un hechizo para el olor también.
Elevo la nariz. Curioso. Había algo en el aire, algo parecido a su propio aroma…
Sacudió la cabeza y se alejó, ondas mágicas salían en oleadas de la puerta, si que ese cuatro ojos tenía fuerza.
Bajo las escaleras y llego al recibidor, quizá podría…
Otra vez.
Era excitación pura y salvaje, pero esta era mucho más fuerte, más acida, sabía que no podían ser las mismas de arriba, era de un macho en pleno apogeo de reclamo.
¡Que era luna llena en esa casa!
El aroma venia de la enfermería, no quiso indagar más, sabia a buena cuenta que cierto licántropo estaba allí internado junto a…
Esperen.
Eso quería decir que el padre de Draco…aunque aquello no era posible.
¿O sí?
Bien no era su problema, su problema era meterse en un lugar con las ventanas abiertas, ya sentía que rompía a sudar por las emociones que se agolpaban en ella, seguramente la luna estaba cerca y aunque eso no la afectaba directamente era una absoluta molestia para ella.
Tanteo el terreno y decidió quedarse en la cocina a tomar un vaso de agua helada, el calor la estaba asfixiando.
Las luces estaban apagadas, pero eso no le fue impedimento a su adaptada vista, se dirigió directamente al fregadero y dejo correr el agua mojando su rostro.
Las luces se prendieron.
Pansy dio un brinco y se sostuvo el pecho.
-¡Weasley!- le grito en cuanto el otro la vio- ¿Se puede saber qué haces? ¡Casi me da un infarto!-
Los ojos azules la fulminaron a la distancia.
-¡Estabas a oscuras! ¡Cómo se supone que sabría si alguien estaba aquí!-
Pansy se secó el rostro con las manos.
-Vete quiero estar sola-
-¡No me iré!-
Pansy apretó los puños y maldijo por lo bajo a todos los Gryffindor, justo ahora que por fin había encontrado un lugar fresco.
-¿Tienes algo que hacer aquí?-
-Claro-
-¿Entonces porque no lo haces y te vas? ¿O piensas quedarte toda la maldita noche?-
Ron gruño y se tensó, la pelinegra vio claramente como apretaba los puños, con largos pasos propios de su altura se acercó a la alacena y saco una jarra con jugo. El calor recorrió su cuerpo, la puerta estaba abierta mostrando un oscuro comedor, las oleadas de excitación entraban a través de ella.
Se estremeció y le dio la espalda al más alto preguntándose porque rayos tardaba tanto ¿acaso terminaría la jarra entera?
Poco después sintió un pequeño golpe en la espalda y como un pequeño objeto caía al suelo.
¿Una zanahoria?
-¡Hey!...estas…estas, ya sabes… ¿bien? No es que me importe o algo, solo te quedaste allí sin insultarme ni nada-
Sintió rabia pura correrle por las venas ¿que se creía? ¡Arrojándole una zanahoria!
En cambio ella tomo una esponja que se movía limpiando una mesa cercana y se la arrojo.
-Vete- su voz se ahogó ¡necesitaba algo frio ya mismo!
-Oye-
Pansy se agito y se envolvió con sus manos, nunca haba sentido tanta necesidad antes, durante su cautiverio fue influenciada por la luna y por el celo de otros, pero nunca de esa manera, si era así se asustaba en pensar en lo que le afectaría en los próximos días.
Esta vez la golpeo la semilla de una calabaza, luego otra.
-De-deja eso-
-Tú tienes algo-
Pansy rodo los ojos
-La inteligencia Gryffindor es…- se cubrió la boca con la mano con la sensación de un líquido tibio resbalando entre sus piernas, se sonrojo de vergüenza, ¡debía irse! ¡Necesitaba una ducha! Sería tan humillante si alguien la oliera.
-¡Vete!- le grito y le arrojo un plato que cayó en el suelo mandando un duro sonido aumentado con el silencio, le siguió una manzana y una pera-¡Vete!-
Ron solo se limitó a esquivar cada proyectil.
-¿Porque quieres quedarte sola en la cocina y a oscuras? Es muy sospechoso, ¿planeas envenenar la comida o algo?-
Pansy respondió arrojándole otra manzana que apareció remplazando a la anterior.
-¡Eres increíble!-
Dispuesta a irse ella de la asfixiante habitación dio una par de pasos asegurándose que el pelirrojo Gryffindor no la detuviera con sus tontas preguntas.
Tuvo éxito hasta llegar a las escaleras.
Pronto se dio cuenta que era una mala idea. El olor seguía allí, mezclándose con la de escaleras arriba.
¿Enserio que rayos hacían para mantenerse en ese grado de excitación? Solo olerlos la mareo y sonrojo su rostro.
Sintió una mano sobre su hombro, Pansy se giró y elevo la vista a los ojos azules que la desafiaban. Y lo inevitable paso.
Pansy lo beso como si su vida dependiera de ello.
-o-
Hacia frio.
Severus se removió en la cama con cuidado cada espacio no conquistado por su cuerpo helaba igual que un tempano de hielo, se apretujo más entre las sabanas que parecían tan delgadas como un papel a pesar de ser de tan buena calidad.
Escuchó un murmullo y luego un resoplido, sabía que el perro negro estaría removiéndose en el suelo buscando calor con sus grandes patas arrastrándose entre las pobres sabanas viejas.
Pero se negó a sentir lastima por el animal o por el hombre, se repitió más de una vez, los gemidos bajos casi lloriqueos llenaron la habitación, suaves a diferencias de las otras noches. La poción funcionaba mal estaba claro, quizá se debiera al metabolismo acelerado de Black que no había considerado antes de preparar su dosis, pero al menos había menguado un poco las pesadillas, antes empezaban casi de inmediato, ahora había tardado un par de horas.
Espero un poco mientras su propio sueño lo llevaba, los gemidos se acallaron y el frio menguo, entre sueños se preguntó si era a causa de los brazos que le rodeaban.
Pero estaba muy cansado como para quejarse por eso.
-o-
Draco grito y maldijo a partes iguales, la aparición que había realizado había sido más que desastrosa.
Por alguna razón se había tornado turbulento y se había aparecido si no lejos, muy lejos del colegio, además de un par de buenos centímetros del suelo.
-¡Qué demonios!-
Harry literalmente aterrizo a su lado cayendo de forma poco agraciada, Draco lo observo sorprendido, cuando Harry cayo de rodillas agitado como hubiera corrido un maratón reacciono.
Y lo empujo hasta verlo en el suelo.
-¡Oye!- le reclamo- ¡Aterrice sobre mi cola!-
Draco no quería pensar demasiado en el asunto, aun le daba algo de grima el verlo así con las alas negras como la noche extendidas como cualquier trapo sobre el suelo y lo cuernos negros sobresaliendo de la cabeza y que no habían podido ocultar por más que lo intentaron.
-Ponte en pie Potter tenemos que irnos-
-Pensé que era "Harry"- le refuto este con molestia.
Draco solo bufo. Un aullido rompió el aire y ambos hombres se quedaron quietos y alertas, Harry tomo su varita con fuerza y observo a su alrededor, al parecer los aullidos estaban lo suficientemente lejos de ellos.
-Vamos- Draco susurro.
-Espera, los aullidos vienen por allí.- lo alerto el pelinegro.
-Lo sé-
Harry lo miro un largo momento.
-Quieres ir con ellos- afirmo
-Te lo dije antes de venir, que nos reuniríamos con alguien-
-Ese alguien…-
-¡Basta! Tú aceptaste venir, así que andando y al menos trata de ocultar esas cosas en tu espalda-
-Si pudiera ya lo hubiera hecho- mascullo Harry pero supo que Draco lo escucho pero no dijo nada.
Se dirigieron al este, rumbo al bosque prohibido, no sabían a ciencia cierta donde estaban pero la espeluznante sombra del bosque lejos les dio una idea, Harry se preguntaba con frecuencia a quien irían a ver y si ese alguien era alguien que el conociera.
Gruño.
Draco lo volteo a ver pero no dijo nada. Harry se pasó las manos por el cabello frustrado, se sentía muy extraño, algo adormecido y no como el mismo, desde que despertó recuerda haberse visto envuelto por una extraña pero no desconocida sensación de querer frotarse a Draco, pero esa vez no se había reprimido e incluso se había aprovechado de él.
Sintió que la temperatura aumentaba un par de grados.
No se pudo detener, ni siquiera se le había pasado el pensamiento de que aquello estaba mal…de alguna manera.
La caída le había servido para poder controlarse, pero aun no pasaba del todo aquella sensación.
Sus alas se movieron aleatoriamente, ya había entendido lo básico de moverlas, lo comparaba con tener un par de brazos de más, la misma forma de orden, las puntas lo golpearon detrás de las rodillas.
Se adentraron en el bosque y más rápido de lo que creían se vieron rodeados por figuras oscuras que usaban la oscuridad del bosque, pero los escuchaban haciendo ruido a su alrededor.
-Quieto- le advirtió a Draco
Frente a ellos una figura humana se materializo, Harry lo reconoció de inmediato, era un amigo de Draco en el colegio. ¿Era el al que querían ver hoy?
-Draco- saludo el de piel morena y barrio con su brillante mirada a su acompañante – Y…Potter supongo-
Una conversación de solo miradas comenzó entre el moreno y el rubio, Harry trato de interpretarlas, además del hecho de que los ojos del otro brillaban en la oscuridad. Lo cual aclaraba un par de dudas y formaba un mil más de preguntas.
Los que los rodeaban se acercaron, dejando verse, eran personas en harapos, más lejos gruñeron y algunos hombres lobo se revelaron, por reflejo Harry se tensó, pero no dejo su lugar.
Mientras tanto el moreno se había acercado a Draco y le hablaba en voz baja, Harry no podía oírle, pero se alertó cuando Draco se acercó peligrosamente al de piel oscura a responderle y empezó a hablarle en susurros, de inmediato Harry se acercó a ellos y tomo a Draco de la cintura mientras una de sus alas lo alejaba del otro envolviéndolo.
-No te acerques- le gruño mientras lo alejaba.
Gruñidos sonaron a su alrededor y Harry les correspondió con más gruñidos.
-¡Ninguno se acerque!-
Draco se removió pero no pudo zafarse de su agarre.
-¡Tranquilo Potter! Nadie aquí lo hará, pero debes entender que alguien sin marcar es más que atractivo- Blaise sonrió y Harry entendió que se burlaba de él. Quiso contraatacar pero el otro solo movió la mano y algunos retrocedieron, un hombre lobo totalmente transformado se acercó y gruño en diferentes tonos.
-No es una amenaza- respondió Draco- Prometió su colaboración.
Murmullos se escucharon a su alrededor, pero un gruñido los silencio. El hombre lobo se acercó a Draco.
-Escucha Theo es una buena oportunidad…-
El hombre lobo gruño
-No pasara me encargare de eso- aseguró el rubio
-Y que de la nueva apariencia de Potter ¿alguna moda reciente?- el tono serio se enmascaro con uno de burla.
-Es una larga historia- Harry se agito de hombros y les lanzo lo que parecía una sonrisa tranquilizadora.
Los Slytherin se miraron entre ellos y cruzaron un par de palabras y gruñidos.
-Lo tendré- dijo por ultimo Draco y retrocedió jalando a Harry con él.
Sintiendo una extraña necesidad Harry sostuvo aún más cerca de Draco cuando el hombre lobo levanto la nariz para oler el aire. Gruño un poco y agito las alas lo mejor que pudo.
-¿Que fue todo eso?- le pregunto Harry cuando nadie más que bosque estuvo a la vista
-Nada que te importe Potter-
Harry quiso gritarle y sacudirle los hombros, pero solo respiro y le dijo lo más calmadamente que pudo. Como odiaba esa parte de Draco, hace menos de una hora estaba todo rojo y tembloroso a su toque y al siguiente se portaba tan frio y alejado que a Harry le daba la impresión de que todo lo anterior se lo había imaginado.
Apretó los puños y se le acerco tomando lo por la cintura, con firmeza.
-Al menos sé que los sangre pura cumplen su palabra- Harry lo detuvo cuando trato de zafarse y se acercó a hablarle al oído – Cuando lleguemos a casa Draco, te co-me-re-
Harry disfruto tanto de esas palabras que beso el pedazo de piel blanca más cercana al alcance de su boca. Sintió un gruñido suave recorrer el pecho de Draco con deleite volviéndose casi masilla entre sus dedos, expeliendo un olor familiar.
Draco elevo una de sus manos y tomo la mejilla de Harry para acércalo, el beso fue suave casi fantasmagórico, pero ambos estaban con el rostro pintado en rojo.
El viento soplo y movió con fuerza las ramas de los árboles.
-¡Que sorpresa! Mi adorado sobrino-
Ambos hombres se separaron de inmediato. Draco volteo a ver a su tía con el rostro pálido, no se mencionó ninguna palabra cuando la mujer elevo su varita y lanzo una maldición.
-o—o-
Hasta aquí.
Para su lectura
Pryre-chan
