Esta Es Mi Familia
Por Pryre-chan
Los Personajes De Harry Potter No Me Pertenecen
Son de J.K Rowling
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Capítulo 18
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Ron sabía que no era el más inteligente del grupo o el más astuto, el más fuerte o incluso en su momento el más leal, pero si había algo del cual Ron podía enorgullecerse para sus adentros y era ser observador. Él podía predecir el desenlace de alguna situación con una precisión de miedo desde el primer momento. Lo había hecho con lo de la piedra filosofal, con lo la cámara de los secretos, con lo del padrino de Harry y la vieja loca de Umbrige.
Lástima que no había sido oportuno en decir lo que pensaba cuando la situación lo ameritaba.
Pero ahora había otra situación que se desenvolvía frente a él con la misma facilidad que un ovillo de lana y a Ron no le gustaba la conclusión que había llegado.
Cuidando el sonido de sus pasos se separó del grupo que se arremolinaba en las escaleras tratando de escuchar o captar algo de lo que pasaba en la enfermería, el día de hoy intentarían recuperar a Malfoy de la mente de Harry. Con lo que sabía Ron estaba seguro que lo lograrían, los medimagos eran bastante capaces y los súcubos habían decidido ayudar, así que tenía poco de que preocuparse.
Se giró y entro a la habitación a sus espaldas viendo a la única Slytherin de casa sentada de espaldas en una de las camas, ella no podía estar cerca de muchas personas aun y según el medimago tardaría un poco en recuperarse del todo.
La mujer elevo el rostro olfateando y se giró a él.
El gesto de fastidio fue normal, el sonrojo en su rostro fue épico.
Ron se detuvo inseguro de cómo proceder, si su relación con la Slytherin y con las mujeres en general estaba mal, ahora estaba aún peor.
Se acomodó el pelo en un gesto nervioso.
-¿Qué quieres Weasley?-
Ron dio un par de pasos vacilantes hasta que estuvo a su lado, dudo y se sentó a su lado, paso un momento lidiando con su lengua enredada.
-Ellos estarán bien-
La mujer no volvió a verlo pero sintió que movía la cabeza para reconocer sus palabras.
Ron miro su perfil y estudio su blanca piel, la seda de su pelo y lo rosa de sus labios.
Se sonrojo
Ellos se habían besado y acariciado por horas por primera vez hacia unos meses y luego muy seguido desde entonces. Al principio Ron no entendía porque pasaba eso.
No que lo molestara del todo.
Pero había una duda en él. Una que tal vez sin querer el profesor Lupin lo había aclarado una noche de conversación cualquiera.
La luna, la experimentación, sus instintos.
La mujer ahora estaba atrapada en el círculo hormonal que cualquier mujer lobo. Hubo más preguntas, pero luego de una noche a escondidas en la cocina le dio igual responder.
Sus recuerdos lo habían alterado, cruzo las piernas apenado por la reacción de su cuerpo. La Slytherin se giró a verlo rápidamente con una mirada escandalizada.
-Puedo olerte, estúpido Weasley- le siseo molesta.
Ron sabia de aquello también, pero en lugar de molestarlo o parecerle raro, le gustaba, ella podría saber cuándo pensaba en ella.
¡Y que era un muchacho normal!
Cuando se inclinó y la beso rápidamente pidiéndole disculpas supo el desenlace de esa situación.
Quizá alguien se quejaría, pero Ron sabía que todo se solucionaría. Tenían bastantes precedentes Slytherin y Gryffindor como para que fuera así.
Al menos podría decirlo con seguridad de Lucius Malfoy y el profesor Lupin o el de Sirius y el profesor Snape. E incluso su buen amigo Harry.
Y aunque casi todos estaban en fase negación, Ron sabía que la situación de cada uno de ellos se desenlazaría bien.
Pero Ron solo se fijaba en el desenlace de su situación.
La mujer lo alejo pero tomo suavemente su mano.
Todo iría bien.
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Una pradera en medio de un bosque otoñal, es el escenario escogido, las hojas son del más exquisita combinación de amarillo y café, los troncos parecen obras de arte con los intricados y únicos diseños de su tallo, la escena contaba como uno de los mejores modelos que usarían artistas de ensueño, las emociones de los dos ocupantes materializadas en su odio, su amor, su indecisión, sus miedos, sus fortalezas y sus deseos.
-¿Estás listo?-
-No-
Gris y verde se enfrentaron nuevamente.
-Ya hablamos de esto Harry-
-Lo sé-
Harry suspiro, en verdad ya habían discutido como mil veces el tema la última semana y aun no terminaba de convencerlo, pero a insistencia de su compañero lo había obligado a considerarlo y luego obligado a aceptar.
-Estamos listos-le informo Lilian desde afuera de su territorio con voz tensa. Ella y Marcus se encargarían de guiar de forma exitosa a Draco de vuelta a su cuerpo, ya que después de la liberación Harry estaría débil por días, según ellos era tal la magnitud de su agarre en él.
Harry dio una última dura mirada al rubio esperando que cambiara de opinión y esperara un poco más.
No paso.
Solo elevo la barbilla tercamente y se cruzó de brazos retándolo silenciosamente a volver a instigarlo. Al final Harry se dedicó un par de minutos a ver su figura elegante, aun de niño y con su uniforme escolar que tan bien le quedaba, sin túnica pero con corbata verde plata formal, anudada e incómoda según Harry.
-Draco…-
-Harry- le contesto en un susurro-sabes que debemos hacer esto-
Harry se sentó en el suelo a los pies de un joven arbol y cruzo las piernas para empezar a meditar, el respetaría lo deseos de Draco, no muy contento lo haría, el miedo lo congelaba, pero aun así decidió hacerlo.
Cerró los ojos y sintió con claridad las manos de Draco que tomaban las suyas en puños apretados.
-Todo saldrá bien- le susurro en confidencia.
Harry lo sintió alejarse y en un impulso lo detuvo tomándolo de la manga fuertemente, el sonido de su corazón angustiado sonando en sus oídos.
-Escucha Draco, cuando estemos del otro lado…yo te besare ¿de acuerdo?-
Draco sorprendido sonrió, era claro que al estar unidos el Gryffindor supiera uno de sus miedos más profundos.
Saberse rechazado en la realidad.
Draco asintio con la cabeza.
-No serás el único- Le dijo en tono de su vieja animosidad- Me muero por ver la cara de Weasley-
Sus manos se rosaron antes de soltarse.
Con cuidado Harry visualizo la figura de Draco, su mente clara y brillante que había tomado a la fuerza, la encontró allí, más pequeña de que recordaba pero vibrante por la energía de los últimos días, la toco despacio y se tomó su tiempo, la acaricio y le dio consuelo, ya se verían del otro lado.
Se despidió del familiar contacto. Y arranco la primera cuerda de sujeción, sintiendo como cada parte de él se rompía
Harry grito.
En la enfermería el cuerpo de Harry se tensó fuertemente y mascullo gemidos lastimeros, Remus lo tomo de la mano para darle confort. Tembló y rompió a sudar, buscando oxigeno los medimagos lo conectaron a una mascarilla para ayudarlo.
Y de pronto los angustiosos segundos se volvieron duros minutos, más de los que esperaban. Y Remus supuso el porqué. Se acercó a Harry y le susurro.
-Déjalo ir Harry, el estará bien lo prometo-
Una mano se apoyó en el hombro de Remus dándole la razón y apoyándolo
Lucius.
Al momento el cuerpo del rubio más joven empezó a toser de forma violenta, los medimagos se acercaron a auxiliarlo de inmediato dejando a atrás a los familiares, se escuchó un murmullo y Sirius estuvo seguro de que eran los muchachos espiando de nuevo, pero no los culpo estaban igual de preocupados que el mismo.
Cuando el rubio se estabilizo abrió los ojos tan lentamente que a Lucius le dio la impresión de que tal vez nunca lo haría, lo que le trajo una punzada de angustia filosa como nunca, se vio obligado a sujetarse de una silla cercana. Remus se acerco casi de inmediato mirándolo con cautela y una leve sonrisa que le tranquilizada.
La medimaga enderezo el cuerpo del rubio más joven y le dio de beber.
-Don..de…- dijo con voz rasposa.
-Draco está bien. Estas en la enfermería de la mansión Black-
El rubio se vio desorientado hasta que pregunto.
-¿Que… paso?-
-¿Draco recuerdas la pelea de Hogwarts?-
El rubio asintió lentamente
-¿Recuerdas que paso después?-
El rubio negó
-No-
Más de uno dio un respingo. El Slytherin agrego.
-Due…le- señalando su pecho
La medimaga lo recostó y empezó a examinarlo con su varita mientras Eques buscaba las pociones para el dolor que habían preparado para el rubio previamente previendo ese y otros efectos secundarios de la transición.
Remus apretó nerviosamente las solapas de su saco, viendo de lejos como Harry y Draco eran atendidos por los medimagos, mientras que Lilian y Marcus meditaban uno en los brazos del otro alejados del resto en un rincón de la enfermeria, tenia pendiente agradecerle a la mujer el esfuerzo que hacía, porque según Marcus el hecho de hacer una conexión le traía dolor. Un nudo se formó en su estómago, ellos habían acertado al decir que Draco no recordaría nada.
Harry.
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Al cuarto dia despertó Harry con un hambre de mil demonios y el humor de uno. Había estado encerrado en su propia mente solo durante todo ese tiempo, consiente, aburrido y resignado como una piedra, pensando y lamentándose de la suerte de su compañero. Las pocas noticias de Lilian no le daban abasto, él quería verlo con sus propios ojos, tocarlo y sentir por si mismo que la vida aun lo recorría. Pero no podía hasta estar seguros que sus lazos estuvieran separados adecuadamente, la ansia lo carcomía y aún más las palabras enredadas de la súcubo.
Cuando pudo regular su magia y los lazos estaban desechos con su mente Harry pudo despertar conscientemente. Estaba débil pero le daba igual quería ver a Draco.
Los adultos lo obligaron a quedarse en cama con todos los métodos que conocían, instándolo a esperar por lo menos un par de días hasta que recuperara un nivel aceptable de magia por sí mismo, pero no tuvieron más que poco éxito, al final lo habían amarrado de forma muggle a la cama.
Harry sonrió en medio de tinieblas, esa noche se liberó con maestría usando un viejo truco aprendido de la mente brillante de Draco que había logrado retener, le faltaban muchos recuerdos de ambos, pero sabía que lo esencia estaba allí.
Draco lo amaba y era correspondido.
Salió de la enfermería y con sigilo subió a su habitación, abrió la puerta con rapidez sintiendo y retirando los hechizos que la bloqueaban, vio un bulto sobre una de las camas, el rubio pelo delato a su ocupante, Harry reviso aquel rostro joven con algunas manchas bajo los ojos, eso le preocupo. Puso su mano sobre las sabanas que cubrían su cuerpo y espero. El subir y bajar de su respiración le dio placer e hizo a su pulso correr.
Lo movió un poco y un poco más, el rubio despertó, lo observo y salto sobre la cama.
-¡Potter! ¡Que dementores haces aquí!-
Harry sonrió y se puso de pie, el rubio lo apuntaba acusadoramente. Antes de que alguien se acercara a averiguar el porque del alboroto Harry lo tomo de la mano y lo obligo a sentarse.
-¡Hey!-
-Draco…¿estás bien? Me preocupe- Harry lo abrazo con fuerza
Draco forcejeo hasta que sintió que le daban un beso en la frente. Apretó los puños y los puso sobre el pecho del otro y suspiro, enojado por no recordar y harto de los susurros de su alrededor.
-No recuerdo- le dijo de pronto y a viva voz- No recuerdo nada de lo paso desde que supuestamente morí hasta que desperté en la enfermería-
Harry se quedó quieto, casi sin respirar, en silencio doloroso. Draco vio claramente el fluir de las ideas en los ojos verdes con trágicas conclusiones.
-Ya veo- lo soltó y su sonrisa perdió brillo. Pero aun asi Harry no pudo evitar rozar sus manos antes de alejarse, Draco lo detuvo preguntándose.
¿Eran sueños? ¿Solo sueños?
Desde el primer día había tenido extrañas visiones, todas con su némesis como protagonista, todas extrañas y a la vez familiares, ¿habían ido juntos a honeydukes? ¿Se habían reunido a estudiar en la biblioteca? ¿Se habían reído uno del otro durante historia de la magia?
Draco sabía que no. Pero lo recordaba. Además…
-P-pero- Draco carraspeo- Pero recuerdo lo que paso en el colegio, después de que te libere- su rostro se sonrojo.
Ahogando un gemido de angustia en la garganta Harry acaricio la cabeza rubia ¿En realidad se podían olvidar ocho años juntos?
-Lamento haberte molestado Draco, vuelve a dormir, me marchare…podemos hablar mañana-
Harry se puso de pie rápidamente dejando a su paso una tenue briza.
Draco sintio de inmediato el aroma a enfermería y hombre con fuerza, sus colmillos le picaron dentro de su boca. No pudo evitar tomarlo por las muñecas y jalarlo a su lado.
-Draco-
-Escucha, no recuerdo lo que paso, lo que pasamos cuando me llevaste a tu mente, al menos no del todo. Marcus dice que es normal que no recuerde, pero solo puedo ver trozos en mi mente-
Draco se cubrió la nariz y aguardo un momento.
-¿Quieres saber?-
-Quiero saber cuál es verdad y cual es solo un sueño-
Harry se acomodó en la cama, quieto, alejado y prudente, sabía que no debía presionar demasiado a Draco.
-Tú me llevaste a tu mente ¿porque?
La pregunta estaba atascada en la garganta de Draco desde que su padre le explico la situación.
-No quería perderte-
Draco encontró interesante de pronto el diseño de la colcha.
-Nosotros…-
-Pasamos ocho años en mi territorio siendo una sola mente, en ningún momento te limite o te obligue a hacer algo que no quisieras.-
-¿ocho años?- dijo con voz ahogada- ¿Cómo es posible? Y nosotros…- Draco los señalo a ambos
-En mi territorio el tiempo sigue mi voluntad, así que estire el tiempo que compartimos lo más que podía, cree un mundo para nosotros, pero mi energía se acababa asi que nos di prioridad y el mundo se redujo a nosotros dos, por esa causa pasamos mucho tiempo en nuestros cuerpos de trece años- la mano de Harry se elevó y acaricio el rostro de Draco, quitando de en medio la pálida mano de este.
Un beso suave y tentativo.
Draco sonrió con los ojos cerrado y se apoyó en Harry, reconociendo el anhelado contacto, se arremolino sobre el pelinegro metiendo su rostro en su cuello y suspirando, se sentía confundido y en conflicto con si mismo, todo esto, la relación con Potter, el que se sintiera tan libre de tocarlo y que lo tocara, no podía ser correcto, un nudo se apretujo en su estómago por la expectativa y frunció la nariz, era una sensación a la que se había acostumbrado desde que tomo por primera vez luz de lobo. Tentativamente dio una lamida a la piel expuesta y Harry salto en su sitio.
-Es mejor que te vayas…Harry…- Draco se relamió los labios cuando dijo su nombre, pero lo empujo de los hombros para alejarlo cuando sintió la humedad en su pantalón y la respiración le fallaba pero Harry no se alejó demasiado, el rechazo se clavó en su pecho, que haría el si Draco no recordaba su tiempo juntos, lo que vivieron, todo el tiempo que compartieron y llegaron a conocerse.
Para Harry el amor que tenía por Draco estaba más asentado en su corazón que la luna en el cielo, inamovible e innegable.
Que sería de él si Draco se olvidada de su relación.
-No…Draco...-
No me dejes, no me alejes, las palabras se le quedaron trancadas en el pecho, no sabía cómo actuar. Debía darle tiempo o insistir e imponerle sus sentimientos.
-Podemos hablar- le dijo al final- Te contare todo.-
Y enamórate de mí, pensó con tristeza. Draco le había dicho que lo amaba pocas veces durante esos años, pero Harry sabía que eran palabras tan ciertas como las de su profecía.
-Hablaremos Harry, pero debes salir de aquí ahora- el rubio lo empujo- No deberías estar aquí-la voz tembló jadeante.
Harry con la poca fuerza que tenía lo hecho sobre la cama.
-Entonces me quedare aquí- señalo la cama contigua-como antes-
-No-
Harry apretó sus hombros. El rubio jadeo fuertemente una y otra vez como si hubiera estado aguantando la respiración todo el tiempo.
-Ya no…-
El rostro de Draco enrojeció de golpe.
-Draco ¿Qué pasa? o ¿Merlín estas enfermo?-
Harry hizo una además para pararse, pero se encontró a si mismo siendo azotado en la suave superficie de la cama, con Draco encima con una sonrisa de oreja a oreja.
-Tras advertencia no hay pecado- siseo la voz del Slytherin cual caramelo- Me imagino que para llegar hasta aquí rompiste la barrera de esta habitación ¿verdad?-
Harry asintió con el corazón galopante, la espalda de Draco daba hacia una ventana mal encortinada dejando ver la luz de la luna moldeando la silueta del rubio.
-Y no te preguntaste ¿porque estaba encerrado?-
En realidad Harry no lo había pensado profundamente, pero los colmillos en la boca de Malfoy y la plata liquida de sus ojos brillantes le dio una idea.
Joder. Draco aun tenia luz de lobo en su organismo, después de ocho años a Harry se le había olvidado ese detalle, sus recuerdos trajeron de vuelta a la bestia de pelo plateado, salvaje, indomable y mortal. Casi estuvo tentado a dejar que Malfoy se transformara para verlo de nuevo…esa esencia.
-Y ¿sabes lo que pasa cuando un hombre lobo se encierra con su pareja en luna llena?-
La boca de Harry se llenó de su sangre, sus propios colmillos perforando sus mejillas llenas de expectación, la energía del hombre lobo hacían a Draco a su vista brillante, salvaje y deseable.
-¿Vamos a averiguarlo no?- Harry sonrió cuando Draco empezó a frotarse sobre él, extendiendo su aroma a crema por toda la habitación.
Con las garras teñidas de negro Draco empezó a romper la sencilla ropa de enfermería de Harry, sus impulsos eran especialmente violentos esa noche, era el última día de luna llena y en la que estaría encerrado de todas formas. El mobiliario mostraba severos daños y junto a los tapices y alfombras hechas pedazos por sus arranques, no podría saber cómo es que el Gryffindor no lo noto al entrar a la habitación.
Tan rápido como termino se quitó su propia ropa, dejo que la fricción entre sus pieles empezara, Draco se sentía en una utopía luego de tantas emociones revueltas. Ni Lilian, los sanadores o su padre le dejaban ver a Harry hasta que pasase la luna, incluso Lupin le había dicho…
Draco se maravilló cuando un par de negras alas lo rodearon, los ojos verdes brillaban con malicia cerca de él. Draco sintió un tirón de anticipación en el abdomen y un salto en el corazón.
Era su pareja. Su pareja había venido por él.
La parte salvaje de su mente a pesar de no estar del todo desarrollada le mandaba órdenes al cuerpo dispuesto de Draco, esta vez lo dejo estar. Sin reprimirlo el lobo en su interior empezó a gruñir suave y amenazadoramente a su pareja para incitarlo al juego del apareamiento.
Harry sonrió y Draco jadeo con la visión de sus blancos colmillos.
Tomándolo de la cintura Harry los retrocedió hasta la cabecera de la cama, ahí se dispuso a estudiar el cuerpo de Draco con detalle acariciando cada tibio resquicio de piel blanca. Draco gemía sumamente sensible al toque de su pareja clavando los pies en la cama empezando a moverse.
Harry lamio su cuello con saña dejando pequeños mordisco a lo largo de su cuerpo.
Draco no oculto su voz, no tenía porque estando con su pareja, quería que supiera que disfrutaba de su toque, el fluido de su entrada empezó a deslizarse entre sus piernas a la piel del Gryffindor haciendo un ruido de chapoteo cuando se movían. Pronto Harry se hecho hacia atrás poniendo sus brazos detrás de su cabeza y dejándose caer apoyándose en el respaldo de la cama en postura relajada.
Entonces lo noto. La gruesa y tibia cola del súcubo lo sostenía de las caderas firmemente y lo instaban a moverse sobre su cuerpo. Draco acepto el juego encantado moviéndose al ritmo que lo guiaba.
Draco estaba cerca y Harry lo noto sonriendo burlonamente. El Slytherin se deslizo hasta los labios del pelinegro sin dejar de mover las caderas, correspondiendo a la sonrisa. Unieron sus miradas brillantes cuando terminaron su beso posesivo.
Entonces Draco se dejó caer sobre la erección de Harry
El incubo gimió y levanto las caderas.
Se sentía tan bien.
Estrecho. Calido. Resbaloso. Harry no podía pensar en otra cosa que no fuera en Draco y las ondas de magia que le llegaban hasta el alma.
El Slytherin rio en medio de sus jadeos disfrutando de la tortura que otorgaba al incubó que no se mostraba ahora más relajado, aumentando el ritmo de sus movimientos, podía sentir el ansia reprimida de esos años en el ambiente, en la fuerza de su posesión y las rápidas embestidas.
Ocho años juntos y aunque Draco no lo recordaba deseaba hacerlo. Con todas sus fuerzas.
El incubó lo empujo a la cama y lo embistió con rudeza. Draco solo levanto las manos sobre la cabeza para tratar de sostenerse.
Cuando el orgasmo los alcanzo magia poderosa se manifestó como una onda enigmática que despertó a todos en la casa. Más de uno gimió descontento y se cubrieron aún más con las sabanas, otros atacaron a su pareja de cama.
Harry se dejó caer sobre Draco, su firme cuerpo recibiéndolo con ansias, aunque cansado Harry se dedicó a estudiar con las manos las firmes formas del cuerpo de su compañero, memorizándolos con esmero, en su mente y con el paso del tiempo no había podido imaginarse el cuerpo del rubio con exactitud al no poder recordarlo del todo, pero ahora Harry remediaría ese error.
La habitación se llenó de leves gemidos cuando Draco volvió a sentir deseo por su pareja, una urgencia indescriptible, mezcla de egoísmo, posesión y vanidad tomando a su pareja de miles de maneras como la de recordarle a su pareja que su lobo sabía que no era de los suyos así que le recordaría con cada encuentro a quien pertenecía y a quien le debiera fidelidad eterna.
Porque los lobos solo tenían una pareja de por vida.
Harry tomaba con fuerza a Draco y su magia a grandes tragos y por su enlace, tan brillante y exquisito que supo que hubiera sabor alguno que se comparara a aquel.
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No fue sorpresa encontrarse con Remus y el Malfoy mayor al día siguiente en el desayuno.
-¿Tuvieron buena noche?- les pregunto con tono cortes el patriarca Malfoy
Harry se sonrojo, su piel blanca y brillante por el exceso de magia en su interior. Sin dudarlo pasó sus brazos por la cintura de Draco y le dio un apretón posesivo, sonriendo en todo momento.
-Por supuesto-
El mayor gruño y se limitó a seguir desayunando tras una palmadita discreta de su acompañante.
Al darse cuenta de la complicidad entre ambos mayores Harry sonrió como un demente hasta que se sentó al lado de Draco, sabiendo que con la ayuda de Remus, la relación con el padre de Draco iría de maravilla.
El jugo de Harry se derramo.
-¡Padre!- reclamo el rubio
O quizá no.
Cuando a la mañana siguiente se reunieron los miembros restantes de la orden para decidir qué hacer se hizo una revelación, el ministerio no apoyaría a los aliados de la orden o a los que participaron en la batalla final. Harry salió de sus casillas, sin miedo se soltó de Draco con un gesto hacia el padre de este para indicarle que lo cuidara.
El mayor bufo, pero se puso a su vera junto a Remus.
Harry se puso frente a Dumbledore y le pregunto directamente que haría, por los Slyterin´s, por los hombres lobo y por las victimas como Draco y su padre.
-Tendremos que esperar Harry-
Harry no quería eso, esperar significaba esconderse y Harry solo quería sacar a Draco a las calles y mostrarle todas las cosas que le gustaban y encontrar entre los dos cosas que disfrutaran, ir de la mano por las calles y por supuesto mostrarles a todos que el medio lobo ya tenía un compañero.
Oh eso no salía de su cabeza ni día ni noche.
-¡No!- dijo firmemente-prefiero dejar a la orden expuesta antes de dejar que nuestros amigos se escondan como ratas hasta que el ministro saque su cabeza de su...-
-¡Harry!- le interrumpió Hermione poniéndose a su lado-Pero tienes razón.
Hubo un asentimiento en general.
La puerta se abrió de pronto dejando paso al maestro en pociones Severus Snape a sus espaldas cinco jóvenes Slytherin con la ropa maltratada y mirada cansada.
Un joven de tez morena salió al frente.
-Mi nombre es Blaise Zabinni y soy una de las tantas víctimas de los experimentos que realizaba el señor oscuro. Vine aquí en representación de aquellos para saber si se les brindaría ayuda, como prometieron-
Todos se miraron curiosos pero nadie hablo.
-Lo haremos- replico Harry. Draco lo acompaño.
Dumbledore levanto una mano. Harry ya sentía venir las réplicas del mayor se mordió el labio con frustración
-Exponer a la orden puede ser una buena opción…-
Dumbledore sonrió, como si estuviera esperando esa sugerencia. Para el pelinegro eso no auguraba nada bueno, pero mientras se ayudara a sus amigos le daba igual.
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Marcus miro dormir a Lilian al otro lado de la habitación, ella hacia eso casi todo el día, era una manera de que la mente de la súcubo olvidara y se calmara el loco ir y venir de sus recuerdos, su rostro aún no había recuperado del todo su saludable color a pesar de la energía que el incubó le trasmitía amablemente, eso le preocupaba, su energía no era del todo asimilada por la súcubo como si hubiera resistiendo a ella.
Y para alimentarse…ella había desarrollado temor a ello.
Al no notar mejoría el medimago había sugerido una internación. Lilian lo había rechazado y entonces Marcus había tomado el asunto en sus manos, había mandado una misiva al padre de Lilian explicándole la situación, para su sorpresa se enteró que ambos no se hablaban hace un par de años y que ella rompió lazos con su clan desde que salió del colegio.
"Me encargare" había dicho el señor Barker, luego de concertar una cita para el próximo día. Marcus no había tenido tiempo de replicar tras el duro tono de voz del hombre al darse cuenta de quién era.
La mujer gimió en su sueño derramando un par de lágrimas. El dolor aún estaba allí en su subconsciente, deseo poder ayudarla un poco más, abnegado por sus viejos recuerdos.
Al menos eso quería creer, su relación cada vez la confundía más.
Dejarla en manos de su padre era lo mejor.
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Hogwarts había sido restaurada y remodelada para dar cabida al nuevo alumnado interracial, según las nuevas normas del ministerio Hogwarts debería empezar a enseñar "la tolerancia" como había dicho el ministro curioso discurso que había escrito Dumbledore.
Se habilitarían turnos nocturnos de clases para los especímenes nocturnos e inter diarios para las acuáticas, el profesorado se ampliaría y las materias aún más.
Tal vez sería un desastre pero valía la pena intentarlo, muchas criaturas necesitaban enseñanza en usar sus habilidades aunque no necesariamente en la magia como los magos. Si en muchas otras, la última vez que pregunto Harry sabia con seguridad se habían inscrito dos vampiros y tres hombres lobo captados atravez del ministerio.
Harry observaba desde un balcón el primer patio que habían terminado de remodelar, habían sido una par de meses duros para él y sus amigos confinados a ayudar en las obras de Hogwarts, una estrategia según sabia Harry para mantenerlos fuera de foco, los Slytherin que había ayudado en la batalla final habían sido envidos a casa o a hogares permanentes, los hombres lobo permanecían en el bosque prohibido, dentro de un territorio que habían ganado como manada, se sentían más seguros en ella, pero ahora tenían algunas casas y comida para ellos.
Los lobos como Theodore Nott que aún no podían volver a su forma humana eran tratados por los medimagos de confianza de la orden e investigados por el profesor Snape y Hermione Granger.
Harry estaba seguro de que encontrarían la solución más temprano que tarde.
-Estas tardando- le reclamo Draco apareciendo cerca de el claramente molesto, en realidad si odiaba las labores de reparación, pero solo se limitaba a quejarse con Harry.
-Si, ven a ver- le llamo- mira quien esta allí abajo.
Draco se acerco por su derecha y miro hacia abajo.
-Debo estar muy cansado veo doble-
Harry se rio.
-No solo que nos invaden los gemelos-
Y era cierto más abajo se encontraban Fred y George hablando con Alvand y Zachary, poco después se les unieron Castor y Pólux, era como observar tres personas viéndose en un espejo, fascinante hasta que los gemelos menores corrieron hasta las faldas de Remus con los que habían formado una amistad cuando empezó a enseñarles.
Harry sintió un escalofrío recorrerle por la espalda. Un sentimiento familiar y opresivo se asentó en su pecho. Simplemente no podía ser.
-Olvide mi varita del otro lado del castillo, adelántate te alcanzare luego-
Draco no pico y se limitó a mirarle, estudiándolo y tentando su lazo. Harry lo tomo de la barbilla y lo beso.
-En serio.- Harry transmitió tranquilidad, Draco bufo correspondió al corto beso y se marchó, en su mirada una advertencia de "me lo dirás luego"
Cuando Harry lo perdió de vista suspiro
-¿Vas a seguirme todo el día?- pregunto a la nada, pero no hizo falta repetir su pregunta, de la nada apareció un joven un poco más mayor que Harry de pelo negro y ojos cafés, a Harry le invadió el reconocimiento, dio un brinco y desenfundo su varita, pero nada paso.
Un momento después Harry suspiro y guardo su varita, tenso.
-Hola Tom-
-Llámame Thomas. Thomas Crew-
Harry sonrió cauteloso
-¿Quién eres Thomas?-
El joven suspiro
-Fui un prisionero más en este castillo hasta hace poco, al menos hasta que Draco que instalo aquí-
Harry se tenso, no le gustaba que mencionaran a su compañero.
-No puedo decírtelo todo, eso tardaría demasiado y ambos tenemos asuntos que atender, solo que Lucius Malfoy no fue el único afectado por el espejo negro-
-Quieres decir que Voldemort…-
-Fue afectado en su momento y por un tiempo…bastante largo, pero a diferencia de otros casos, "el" me hecho de su cuerpo. No puedo decirte más-
Harry vacilo pero enfundo su varita.
-¿No preguntaras más?- le replico Thomas sorprendido del prolongado silencio.
-En realidad no.-
Tomas asintió y se giró esperando el hechizo que nunca llego.
-Pero gracias- añadió Harry –Por ayudar a los gemelos a escapar, por entregarme mi varita en la batalla final y…darme agua cuando lo necesite-
El rostro serio de tomas se agrieto con un gesto de incredulidad primero y luego de furia.
-Sé que fuiste tú- le dijo Harry
-¡¿Me agradeces?! ¡¿Y no tienes miedo ni me preguntaras si seré el nuevo señor oscuro!?-
Harry se sobresaltó por el abrupto grito, pero lo dejo pasar, la energía de ese hombre no era oscura en realidad, podía sentirlo como incubó.
-Escucha Thomas, vez a la gente allá abajo, ¿escuchas sus risas? –Los señalo- Esta es mi familia, todos ellos. Daría mi vida por protegerlos. Y si alguien apareciera y quisiera hacerles daño, yo lucharía con ese alguien y lo derrotaría. Por mi familia ¿Lo entiendes?-
Los niños reían de una broma de Ron, mientras que Hermione lo regañaba a viva voz.
-Ahora dime honestamente ¿lo serás? ¿Serás un nuevo mago oscuro?- pregunto Harry finalmente
-¡No! No seré como el…¡el me arranco de su cuerpo!…- Thomas gruño- Me engaño y me desecho. Planee por años…tantos años- la voz se aminoro.
Harry podía notar la confusión en ese rostro joven y se familiarizo con él, identificado se acercó a él.
-Tu serás lo que quieras ser Thomas, sea algo bueno o malo será solo tu decisión- suspiro- Pero déjame decirte algo, hagas lo que hagas si sientes que es lo correcto en tu corazón hazlo. Suerte-
Harry se giró y se fue, en las escaleras se encontró con Draco que lo estaba esperando, no le dijo nada pero tomo su mano, el Gryffindor sonrió al rubio conocedor de sus intenciones, le encantaba poner incomodo a ron.
Llegaron con los otros y Harry le robo un beso a su compañero.
-¡Harry!- le grito Ron.
El Gryffindor abrazo a su Slytherin y se mezclaron con el grupo, todo listos para regresar a casa. Ambos medimagos estaban allí discutiendo algo que no escucho, pero vio claramente como Eques se sonrojada a cada palabra de Frida, Remus palmeaba las cabezas a dos enfurruñados niños y Sirius el único taciturno del grupo estaba un poco alejado con la mirada en el piso y brazos cruzados. Harry apunto hablar con el prontamente y averiguar que le sucedía.
-Bien todos reúnase-llamo un desbordante de alegría Pólux. Harry aun trataba de entender como dos hermanos podían ser tan diferentes.
Poco a poco las parejas fueron desapareciendo
Draco lo detuvo
-¿Que paso?- fue directo.
-Te lo diré en casa- Harry esquivo la mirada escudriñadora-Tendremos mucho tiempo para hablar ya que tu padre y tú vivirán en la mansión- Draco arrugo el rostro pero Harry sabía que estaba feliz y pletórico.
-Sí, espero que esas todas esas investigaciones terminen pronto-
Harry se carcajeo y bajo la mirada ofendida de su compañero elevo una mano y acaricio el cuello del rubio notando un pequeño y frágil abultamiento, producto de una glándula que se había formado en Draco tras su mordida. La medimaga aún no sabía con certeza porque se había formado o para que servía.
Pero a Harry le daba igual.
-¡Harry! ¡Draco!- les llamo Remus con una sonrisa de anticipación. Al parecer no era el único con prisa de volver.
-Vamos-
Y desaparecieron.
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-¿Mi señor?-
-No me digas asi- Thomas se apretó el puente de la nariz con fastidio-¿Que quieres ahora?
-Solo servirlo-
-No necesito que nadie me sirva- le respondió el joven con mordacidad.
-Entonces tal vez mi señor necesite un compañero-
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Fin
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Y aquí termina.
Se que no se resolvieron las otras cuestiones, pero subiré un capitulo especial de cada uno con el final de cada pareja…y otras cosas.
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Esta es mi Familia.
Pryre-chan
