FIC
Historias de Albert y Candy
Presenta
LOS ESPIAS
Por Mayra Exitosa
Al salir de la clínica en la que trabajaba Candy, otorgando sus atenciones a los indigentes, el auto donde supuestamente esperaban los amigos de Tom se encontraba completamente solo, no había tales amigos, a lo que Tom giraba a buscarlos notando que algo estaba pasando, de pronto Candy era jalada de su cintura, subiendo por una cuerda especial en los brazos de alguien que no se veía completamente. Una ráfaga de disparos voló por todas partes incluso de lugares inesperados. Tom saltaba con habilidad que ya tenía por años de estar en encrucijadas como esa, la policía de New York mantenía rodeado el lugar, para luego en el intento de escape de un hombre que pertenecía a las mafias de la venta de narcóticos, escapaba como siempre lo hacía sin que nadie pudiera detenerlo, más desde un ángulo lejano un disparo directo a la nuca detenía a Tom con una caída estrepitosa frente a los policías que le daban persecución.
Candy por su parte lloraba al ver como la sujetaba en sus brazos, de una manera tan cuidadosa, manifestaba su emoción diciendo, - pensé que no te volvería a ver. Mientras que él con una sonrisa le respondía, - eso es imposible, por lo que sé, tienes algo que contarme. - Si, ¡será niño! Él como dudando agregaba, - El medico me engaño, dijo que era niña, supongo que no me quería decir la verdad, revise el expediente, ¿cómo es posible?
Ella asombrada soltaba sus labios mirándolo, reconociendo que había estado todo ese tiempo cercano a ella, - ¡Albert!
De pronto la voz tras ellos cuestionaba - ¿ya te lo dijo? - por supuesto, te dije que el padre es el primero en saberlo. - Por favor, si hiciste exhaustivas investigaciones ya solo faltaba hacerle un examen de ADN o disfrazarte de doctor, Albert. Recuerda que me debes la partida de tu cuñado. La rubia trataba de pensar al máximo mientras los escuchaba y los cuestionaba, - ¿Qué cuñado? ¿Qué partida?
Albert la giraba abrazándola de nuevo, le beso como lo hacía antes de darle una mala noticia, - Terry me dijo que Tom escaparía de todos, por lo que decidió quedarse en lo alto y por lo que dice acabó con él, sabes bien que no quería que te lastimaran, menos en tu estado. - ¡Albert! Tom no es mi hermano realmente, éramos del mismo orfanato cuando niños, pero hasta ahora me doy cuenta de que se encontraba mentalmente perturbado. - Lo sé, todo ha terminado, Cariño, esta vez no te irás de mi lado por nada del mundo. - No. Esta vez me voy con ustedes. El castaño abrió los ojos en sorpresa al sentirse incluido, - ¿con los dos? cuestionaba el inglés muy atento al sentirse tomado en cuenta, aun sin haber participado tan unido a ellos, a lo que el rubio respondía, - ¡Serás el padrino! además de una vez te digo gané, ¡es niño! - ¡no! Y yo que le pagué a ese médico para que te dijera que sería una niña. El rubio le daba un empujón en el hombro, - ¿así que fuiste tú?
La rubia sonreía radiante ahora por fin caminaba tranquila meditando que Tom había sido por todos esos años su maldición, pues la había amado de maneras que ella jamás le correspondería, por lo que su manera posesiva había estado aniquilando a todo aquel que se acercaba de alguna manera romántica o que él lo pensara así y nunca se dio cuenta que se había equivocado en apreciarlo como a un hermano, no era una buena espía después de todo, tampoco sería policía de nuevo, prefería ser enfermera, a poner en riesgo a su hijo.
La boda más ostentosa fue en Escocia, si, la hermana de Albert estaba de organizadora del evento, orgullosa porque aunque lucía una pancita de embarazo muy voluminosa, la novia también estaba en iguales circunstancias, pues Rosemary había sido siempre la hermana más protegida de William Andrew, se había casado en una boda secreta con un gran empresario el cual se había asociado discretamente con las empresas del Clan Andrew, con tal de que ella lo aceptara, así el manejo de todos los negocios de la familia ya no estaría custodiado por ninguna mujer, pues Albert estaba sentando cabeza, tendría próximamente un sobrino y un hijo que le darían mucho trabajo y para colmo el vecino incomodo se la pasaba compitiendo con él, que hasta cuando se enteró de que estaría en negocios en américa, él también se asociaba con tal de estar visitando a su futuro ahijado y además saber si realmente esos dos compañeros suyos dejarían el espionaje por cambiar pañales.
- ¡los declaro marido y mujer! puede besar a la novia. Los vítores y el beso intenso frente a todos los espectadores, fue para la abuela agitar el pañuelo en la nariz, mientras que en los ojos para la tía y para finalizar a sincronía su hermana Rosemary colocaba su pañuelo en la boca por las náuseas que la tenían muy entretenida y el orgulloso padre la abrazaba mimoso sabiendo que su hijo yacía en esa preciosa dama, que pudo conseguir, gracias a qué su cuñado estuvo tanto tiempo fuera del país.
Candy no había tenido una familia tan numerosa como lo eran los Andrew, pero ahora pertenecía a una todavía más complicada, porque todos los apellidos de los invitados comenzaban con Mac, por lo que no tenía mucha gracia aprender algunos cuantos, aunque agradecía más que ninguno de esos le hubiera tocado a ella. McCormick, Mcintosh, Mc Beans, McLennan, McKenzie, Mc Donald's, mac, mac y mas mac. El rubio la ayudaba en todo, no la dejaba ni por todos los familiares que deseaban acaparar su atención.
En la limosina de la catedral al salón, él la cuestionaba, - ¿Lista para nuestro escape? - ¡oye! yo si quiero gozar la fiesta. - Es mi derecho robarme a la novia, dicen que eso es una tradición en tu país. - pero me advirtió tu abuela que aprendería todas las tradiciones de tú… país, que el mío no sería significativo en esta familia, como quieres que le diga que nos escaparemos. - Simple, no se lo diremos, todos van a la fiesta, nosotros vamos al aeropuerto. - ¡Albert!
Candy sonreía discretamente, sabía que su brillante esposo siempre la protegería, incluso de no haberse aprendido todos los pasos que debía realizar en la boda, al menos ya se hallaban lejos de la familia, pues Albert la estaba secuestrando y ella como indefensa damisela con su hijo de polizón, se dejaba llevar a las mieles de la luna, pues con él a donde fueran estaría más que gustosa de salir volando, se había escapado de él, una ocasión cuando temía que lo atacaran y cuando se dio cuenta que tenía un cómplice en su huida, se arrepentía de haberse alejado del ser que realmente veía por el bienestar de ella, más nunca perdió la fe, porque siendo tan buen espía, daría con ella antes de dar a luz y su hijo estaría a salvo a su lado, luego de los años de descuido al no detectar el problema grave que había crecido a sus espaldas. Pues su casi hermano, resultaba ser un asesino; su gran jefe internacional a quien sentía como un padre, resultaba siendo un traidor experto en ataques masivos con mensajes subliminales y su compañero al que creía un ruso de la mafia que era un espía desconsiderado, pero nada de eso pues no solo era un espía magnifico, al que todos le temían y nadie localizaba con facilidad, al que creían un pacifista del Green Peace, cuando era un experto tirador, quien realmente era una mente extraordinaria y con un corazón colmado de amor, al que nunca descubrieron los mejores en espionaje de Europa y al hacerlo deseaban deshacerse de él tanto como de ella en América, pero ahora pensaba ocultarlo en sus brazos y dejarlo a su lado... para siempre.
FIN
Muchas gracias por el apoyo a OCTOBERT en Junio, a quienes leyeron y comentarios y sobre todo a las personas que son creativas e imaginativas
Agradeciendo por el respeto a mis escritos al no tomarlos ni usarlos en parte completa o parcial en otras historias,
plataformas o complementar con parte de ellos. No usarlos en audios no autorizados ni las imágenes de sus diseñadores y creadores.
Sinceramente,
Un Abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
