Bueno gente, se que me tarde casi un año en actualizar, tengo mis motivos: este año cumplí 15 años y estuve cinco mese clavaba en eso, las clases y las pruebas me evitaron poder seguir actualizando. También aprovecho para agradecer a todo loa que siguen mi historia y la ponen en favoritos y muchas gracias por los reviews , en especial a Tsuyu M Otaku, amo tus comentarios!
bue dejo de joder y que empiece la historia!
Ya han pasado tres meses de la llegada de Kagome a Konoha, ella se encontraba entrenando a Naruto cuando un Anbu apareció y le dijo que el Hokage deseaba verla
KagomePOV:
Me encontraba caminando hacia la Torre del Hokage ya que había sido llamada para hacer una entrega de no sé qué. Aunque sigo creyendo que es algo mas importante para pedírselo específicamente a ELLA. Solté un suspiro, hace media hora estaba entrenando a Naruto y se sentía feliz al ver la sonrisa de el al dar todo los blancos en las dianas; pero ese momento fue roto cuando un Anbu con máscara de perro apareció y le dijo que el Hokage deseaba verla. Despedí al Anbu y le dije que yo estaría allí en 20 minutos. Subí a Naruto a mi espalda como Inuyasha solía hacerlo conmigo… ¡Espera! ¿Por qué diablos pensé eso? ¡El es un maldito traidor! ¡Yo vi como mato a cada uno de mi familia! El no merece ni siquiera que piense en el…
Pero es difícil.
Cuando recuerdo a mi familia el siempre esta, y eso me rompe mas mi frágil corazón. Porque aunque haya hecho nuevos amigos y un hermano la herida sigue ahí, latente. Recordándome eternamente como no fui capaz de protegerlos. Aprieto mis puños más fuertes de los que tenia y mis garras y colmillos están apareciendo. Me muerdo el labio para detener mis emociones y evitar gritar en medio de la calle. Si sigo con esos pensamientos me transformare en mi verdadera forma y no será bueno. Además los únicos que saben de mi condición son el Hokage y Naruto.
Me detengo cuando un ninja de menor rango me esperaba en la puerta de la torre. Ahora me doy cuenta que cuando tuve esos pensamientos empecé a caminar más rápido. Le doy una breve inclinación de cabeza al ninja y él me acompaña hasta la oficina del Hokage. El toca la puerta y yo asiento con la cabeza y él se va. Del otro lado se escucha un Adelante. Entro y lo primero que veo es a Sarutobi-sama sentado mirando a un hombre alto (1,73 aproximando) con cabellos negros y largos y siendo sincera poseía los ojos más hermosos que vi en la aldea, eran de color blanco, con un tono más cercano al lila claro y esos ojos son un rasgo distintivo del Clan Hyūga, uno de los más poderosos de Konoha por poseer uno de los tres famosos Dōjutsu, el Byakugan. Esta vestido con una larga túnica holgada, con magas largas y un haori marrón.
¨Que hace un Hyūga aquí? ¨
Cerré la puerta y la mirada del Hokage se puso en mi
-Me buscaba Hokage-sama?- dije que mi voz neutral
-Hai Kagome-chan; quería presentarte a Hiashi Hyūga, jefe del Clan Hyūga- el hombre giro su vista hacia mi y dio un pequeño asentamiento de cabeza
-Watashino Kagome Taisho Ookami Higurashi doozo iorosiku- y me incline respetuosamente.
Levante mi mirada y él me analizaba con la vista, hasta que asintió y miro hacia el Hokage y luego se dirigió a mí con una voz autoritaria.
-Se habla mucho de ti Higurashi-san, en especial de los que provienen del Clan Uchiha-
-¿Debería preocuparme por eso Hyūga-san?-
-No realmente, pero lo que más se nombra que es la única que le puede seguir el ritmo a Itachi Uchiha. Es más, todos hablan que cada vez que pelean terminan en empate- dijo con un extraño brillo en los ojos.
-Para calmar su curiosidad; hai, he peleado contra él y termino en empate. Desearía saber ¿Por qué me llamaron por ciertos rumores?- dije con un deje de curiosidad e inconscientemente incline un poco la cabeza hacia mi izquierda como un cachorro. Al mirar hacia ellos ambos estaban levemente sonrojados y me miraban con una mirada ciertamente idiota. Ambos salieron de su leve shock y Hiashi-san se dirigió hacia mi
-Lo cierto Higurashi-san, es que la he hecho llamar para que pudiera vigilar a mi sobrino por estos días en que yo no podre estar-dijo calmadamente.
¿Enserio?
-Me siento halagada Hyūga-san… demo ¿Por qué yo?-
-Lo cierto es, Higurashi-san, es que ya tuvo algunos encuentros casuales con el y usted es la única persona que le cae bien y el es capaz de sentir confianza hacia usted- me dijo tranquilamente.
-Podría preguntar cuál es su nombre, Hyūga-san? –
-Su nombre es Neji, Higurashi-san-
En ese momento en mi mente vino la imagen de un niño dos años mayor que yo pero gracias a mis características youkai parecemos de la misma edad (N.A: los rasgos youkai hacen que Kagome aparente ser mayor, tanto en altura como en rasgos) con cabellos largos y marrones sostenidos por una cinta en las puntas, ojos lilas claros y una sonrisa tierna que me la dirige a mi solamente. Realmente fue un milagro que me haya encontrado con ese niño.
Flashback
Estaba volviendo de los campos de entrenamiento. Ya era muy tarde. Estuve toda la tarde meditando así que perdí la noción del tiempo. Naruto se recuperaba de su resfrió y por lo tanto se durmió cuando yo me fui y lo deje al cuidado de Kirara por cualquier cosa; no me fio de los imbéciles de los aldeanos como para dejarlo solo.
Estaba caminando por las calles de Konoha mientras unos aldeanos me miraban ^disimuladamente^, por lo cual les di una mirada digna de Sesshomaru y salieron corriendo.
-Hn.-
Seguí por mi camino cuando vi a un niño que se ocultaba en un callejón mirando siempre hacia afuera y volviéndose a ocultar. La curiosidad me llego y me acerque lentamente.
Al llegar puse mi mano en su hombro, el niño salto de la impresión y se coloco en una pose defensiva y me miro con esos hermosos ojos perlados tratando de intimidarme pero podía oler su miedo.
-Ey, daijoubu ka?- le pregunte suavizando mi tono de voz. Al ver que no tenia malas intenciones, relajo su postura y me dio una sonrisa pequeña, pero sincera.
-Hai, kansha tazuneru tame ni (gracias por preguntar)-
-Demo... que hacías aquí oculto?- dije con una pisca de curiosidad en mi voz.
El niño se sonrojo y agacho un poco su rostro para que no lo viera, pero, demasiado tarde.
-Es que... volvía de los campos de entrenamiento cuando una estampida de niñas empezó a seguirme pidiéndome cosas y yo empecé a correr hasta que las perdí, demo... no estoy seguro de como volver.- Agacho mas su rostro y note en su aura y en su olor miedo y vergüenza. Ablande mi mirada, aunque no lo conociera directamente, se su historia y quien es gracias al Hokage. No tengo idea de que me impulso a hacer eso, pero lo mismo le pregunte:
-Quieres que te ayude a volver? Yo conozco el camino hacia el clan Hyūga desde aquí- levanto su mirada y pude ver la alegría al escuchar esas palabras.
-Demo... es muy tarde ya y es peligroso andar solos esta hora- me dijo con el ceño fruncido.
-No te preocupes, llegaremos mas rápido y sin problemas si te subes a mi espalda.
Me agache para que pudiera subirse, lo vi vacilar unos segundos, hasta que se acerco a mí y se subió con cuidado de no hacerme daño.
-Agárrate bien fuerte y no te preocupes, no te dejare caer.- mostré unas de mis pocas sonrisas sinceras y él se sonrojo furiosamente. Salte por los techos de los edificios de Konoha y el miro asombrado por la velocidad que íbamos y como me resultaba fácil saltar.
-Ah, por cierto, lindos ojos- y otra vez se sonrojo y trato de ocultar su rostro en mis blancos cabellos.
Al llegar al distrito Hyūga a regañadientes se bajo y cuando me estaba por ir.
-Espera! Arigatō por traerme y... me podrías decir tu nombre?- olía sus nervios y me dio ternura, no sé porque
-Oh, Watashino Kagome Taisho Ookami Higurashi doozo iorosiku- y le tome su mano extendida.
-Watashino Neji Hyūga doozo iorosiku- y ambos sonreímos.
Fin Flashback
Desde ese momento empezamos a vernos más seguido y él me conto su historia (aunque ya la sabia) y desde ese momento me empezó a llamar Onee-sama.
-Hyūga-san, acepto, yo cuidare de el.-
Y una sonrisa se extendió en la cara de ambos adultos...
