Hey Chicos! Tanto tiempo! Y no, no estoy muerta; nada más que nunca podía encontrar el deseado momento para poder sentarme y escribir. Bueno, dejando de lado las excusas, quiero agradecer a todas las personas que siguen esta historia y gracias por todos los favoritos, seguidos y comentarios que me alientan y me dicen que estoy haciendo bien mi trabajo de complacerlos. Bueno, dejemos tanta mariconeada y que comience la Historia!

Disclaimer: No soy dueño de Naruto o Inuyasha. Ellos pertenecen a los propietarios originales.

pensamientos``

-hablar-

NA: nota de autor

(cuando me meto en la historia xD)

En la mansión Uchiha

Mikoto estaba lista para irse, pero una mano pequeña detuvo su marcha. Al girarse pudo observar a su hijo menor, Sasuke, con la cabeza gacha, en un pedido silencioso de que si podía ir con ella. Sus ojos se ablandaron ante la imagen que daba su hijo.

-Claro que puedes ir conmigo Sasuke- decía con una sonrisa mientras la cara de Sasuke se iluminaba al ver que su petición fue aceptada.

Ambos, madre e hijo, salieron de los terrenos Uchiha de la mano.

En las calles de Konoha

Mikoto iba observando a su hijo mientras iban caminado. Estas dos semanas a actuado deprimido ¿Por qué? Bueno, Kagome-chan no había ido en estas dos semanas al compuesto. Aunque en los primeros días Mikoto estaba preocupada de que la niña de cabellos blancos no apareciera, pero ese estado había desaparecido cuando su esposo, Fukaku, le había explicado de que ella estaba ocupada cumpliendo unos favores que le debía al Hokage y que por lo tanto no tenía tiempo para ir de visita al compuesto. Ella se había encargado de explicarles esta situación a sus hijos, uno de ellos no lo tomo muy bien (cof, Sasuke, cof,cof). La matriarca Uchiha era consciente de los sentimientos que desarrollaba su hijo hacia la niña y le parecía muy tierno y tampoco no podía evitar imaginar los hermosos nietos que tendría si Sasuke se casara con Kagome. En este momento Mikoto tenía las mejillas con un toque rosa en su tez pálida con una sonrisa de enamorada mientras en su mente pasaban las imágenes de unos niños con el pelo azabache con ojos azules o niñas con el pelo blanco y ojos ónix.

Mientras Sasuke caminaba pensando en cierta niña de cabellos blancos y del por qué no había ido a verlo en toda estas dos semanas.

Ambos no sabían que la persona que ocupaba el tren se sus pensamientos iba caminando en la misma dirección que ellos con un acompañante rubio de ojos azules y muy hiperactivo.

-Nee-chan! Nee-chan!- llamaba un niño rubio a una niña de ojos zafiros

- Hai, Naruto?- respondió la niña de ojos zafiros conocida como Kagome.

-Podemos ir a Ichikaru a comer un poco de ramen?-decía el niño ahora conocido como Naruto con una gran sonrisa en sus rasgos zorrunos . Su hermana, Kagome, rio del entusiasmo de su Otōto mientras ponía su mano en su cabeza y le daba una leve caricia e hizo algo que solo lo hace cuando está con él: sonrió de una forma tan sincera, como lo hacía antes cuando estaba con su cachorro (Shippo).

-Claro Otōto, no hay problemas-

Naruto le dio un abrazo apretado a su Ne-chan mientras sonreía con toda inocencia, esa inocencia que deseaba preservar con todas sus fuerzas, no quería que su Otōto sufriera lo que ella tuvo que sufrir.

Mikoto y Sasuke iban caminando cuando ambos escuchan unas risas, miran al frente y allí se encontraba la niña de sus pensamientos, pero no estaba sola, iba acompañada de un niño rubio con ojos azules y marcas de bigotes en sus mejillas y que estaba en la misma edad que Sasuke. Y allí podían ver las muestras de afecto que ambos se daban, la causa del malestar del niño Uchiha mientras veía como ese niño recibía todas esas muestras de afecto de parte de SU Kagome-chan y como él la abrazaba.

Inconscientemente Sasuke soltó como un tipo de gruñido mientras veía como ese niño le agarraba de la mano a su Kagome-chan mientras caminaban hacia ellos.

``Quien se cree ese baka (tonto) como para andar así con ella? Lo voy a matar!``

-Sasuke?-

Mikoto estaba un poco sorprendida que Kagome-chan estuviera con el Jinchuriki del Kyuubi, pero, conociendo el corazón puro de ella (aunque no lo demostrase) explicaba dicha situación.

Salió de sus pensamientos al escuchar un sonido raro, sonaba como un tipo de gruñido y sintió un apretón fatal en su mano, lo que hizo que viera hacia donde estaba su hijo y por el intento de gruñido, el apretón de muerte en su mano y la mirada que su hijo le dirigía al chico rubio daba a entender una sola cosa: Sasuke estaba celoso de que aquel niño estuviera con Kagome-chan.

Sasuke seguía mirando fijamente a aquel niño que todavía estaba muy apegado a su Kagome-chan, ya estaba por avanzar hacia donde ellos se encontraban pero un grito lo detuvo en seco.

-KAGOMEEE!-

Al darse vuelta pudo ver a un chico de su edad con un despeinado pelo castaño, piel blanca ,ojos negros, con pupilas verticales como hendidura, pronunciados dientes caninos y también tiene marcas de color rojo los parecidas a colmillos en sus mejillas. Tenía una remera mangas cortas color beige con los bordes bordo, bermudas de color marrón y sandalias ninjas azules. Y lo más peculiar es que venía acompañado de un pequeño perro blanco, de pelo erizado (mas notoriamente en la parte de su cabeza) y orejas largas y caídas. Sus ojos son alargados, aparentando estar cerrados, y posee manchas de color café en sus orejas; color que también se presenta alrededor de su boca. Estas particulares características les dio una idea al par Uchiha: el misterioso chico provenía del clan Inuzuka.

El chico llego hasta Kagome y se abalanzo para darle un amoroso abrazo a la susodicha, mientras ella respondía el abrazo con cierto cariño maternal, pero para cierto niño Uchiha el gesto venia cargado de algo más.

-Kiba-kun, que bueno verte tan energético como siempre- respondió Kagome, revelando la identidad de aquel chico.

-Como estas Kagome? Ah, Hola Naruto- dijo sonriendo, separándose del abrazo pero ahora tomándole la otra mano desocupada que tenia Kagome, ya que la otra estaba ocupada por Naruto.

Mikoto al ver esta escena era como ver a una madre llevando a sus dos hijos a pasear (pensamiento que le dio ternura pensando en sus futuros nietos) pero a Sasuke, si antes estaba enojado, ahora era capaz de matar a esos dos chicos por acercarse y tocar de esa manera a SU KAGOME-CHAN!

La señora Uchiha al ver las reacciones de su hijo decidió acercarse a los tres niños y presentarse ante ellos.

-Kagome-chan! Ohaioo!- dijo la matriarca Uchiha saludando mientras se acercaba hacia el trió con un malhumorado Sasuke a su lado.

-Ohaioo Mikoto-sama- respondió tranquilamente Kagome.

Naruto al ver acercarse esas personas inmediatamente se puso detrás de su Nee-chan. Aun con los 3 meses de que su Nee-chan entrara en su vida, seguía desconfiando de la gente y ella no lo culpaba, pero ella había dejado en claro que si Naruto poseía un mínimo rasguño, correría sangre por Konoha. Unos dirían que es demasiado sobre protectora, pero todos los youkais de razas caninas son muy protectores con su paquete y Kagome es de ambas especies: inu y ookami.

Naruto y Kiba se preguntaban quien era la misteriosa mujer y el niño que parecía de su edad, pero Kiba logro reconocer los rasgos el clan Uchiha, ¿Como Onee-chan conoce a estas personas?

-Como estas Kagome-chan?- pregunto Mikoto mientras empujaba a su hijo hacia ella. Sasuke sumergido en sus pensamientos no espero el repentino movimiento por lo que perdió el equilibrio. Kagome al ver esto, soltó las manos de ambos niños y , gracias a sus rápidos reflejos, logro sujetarlo y lo acerco a su cuerpo, llegando a estar a escasos centímetros sus rostros.

Sasuke observo hipnotizado el bello rostro de ella por unos segundos, pero para él, fueron como horas. Pero al darse cuenta de la cercanía de ambos, se sonrojo furiosamente y logro balbucear algunas palabras incoherentes.

-Kagome... yo... etto...- repetía sin poder armas un oración coherente.

-Hm, yo también me alegro de verte Sasuke-kun- pronuncio con una sonrisa un poco burlona.

Al separarse, empezaron hablar de variadas cosas, hasta que Mikoto hizo la tan esperada pregunta:

-Como los conociste a estos pequeños niños Kagome-chan?-

-Bueno, Naruto fue la primera persona que conocí al llegar a Konohagakure, después del Hokage, obviamente y Kiba-kun...

Flashback

Kagome se encontraba paseando por los campos de entrenamiento, hasta que, por su sensible audición, escucho a alguien llamando o buscando algo con mucha preocupación.

Al seguir caminando hacia donde provenía la voz que, al parecer, estaba demasiado lejos y solo ella podía escucharla; escucho que un arbusto se agitaba, se acerco lentamente, sabiendo que era un cachorro inu asustado.

-Ven, no te hare daño, puedes confiar en mí- dijo ella, arrodillándose a solo un metro del arbusto, expandiendo su aura para que viera que no poseía malas intenciones. El cachorro salió lentamente y al verla, se sorprendió y empezó a correr hasta ella y se acurruco en sus brazos.

-Cómo te llamas amiguito?-

-Woof!-

-Akamaru? Hn, bonito nombre- el pequeño cachorro se sorprendió de que ella lo entendiera, de lo que el sabia lo únicos que lograban entenderlo era su compañero y el paquete de él.

-Te perdiste? Dónde está tu alfa?-

-Woof! Woof!-

-Hn, está bien, te llevare hacia él-.

Camino durante varios minutos con Akamaru en brazos siguiendo el olor de que el cachorro le describió.

Encontró al niño y supo de inmediato que era la misma persona que escuchaba antes de encontrar a Akamaru. El niño estaba sentado, llorando hasta que ella le puso su mano en el hombro y el chico se dio la vuelta con sus ojos llenos de lagrimas.

-Hey, ya no llores, aquí esta tu compañero- le dijo con vos suave mientras limpiaba las lagrimas de sus mejillas.

-Woof!-

-Akamaru!- el cachorro salto hacia su compañero y el niño lo abrazo mientras este le llenabas de lamidas su cara.

-Akamaru! Que alegría verte, pero como lograste encontrarme? Te busque por todas partes-.

-Woof! Woof! Woof! Woof, woof-.

-Dices que ella te encontró, te entendió y logro ubicarme por mi olor?-

-Woof!-

-Sugoi! Onee-chan, Arigatoo gozaimasu!-

- Shinpai na, me alegro de poder ayudar...- sin previo aviso, el niño la habia abrazado, siendo sincera, le tomo por sorpresa pero solo tardo unos segundos en corresponder dicho abrazo.

Al separarse, ella pregunto:

-Cuál es tu nombre?-

-Oh! Watashino Kiba Inuzuka, doozo iorosiku- le respondió con esa radiante sonrisa que ya se estaba acostumbrando.

- Y el tuyo?-

- Watashino Kagome Taisho Ookami Higurashi doozo iorosiku-

-Kagome! Puedo llamarte Onee-chan?-

Otra vez, la tomo desprevenida dicha petición, pero debería estar acostumbrada, ya que cada niño que conoció hasta ahora le hacia la misma petición.

-Claro, Kiba-kun-

Fin Flasback

EL CAPITULO MAS LARGO EN TODA MI FUCKING VIDA D: !