-Lo... lo sé, es sólo...
-Tendrás un buen desempeño. Ya verás.
-No me siento conforme... perdona, pero ya sabes cómo me gusta tener exigencia...
-No. No puede ser. ¿Porqué siempre exageras las cosas? Quiero que mires hacia allá. Quiero que me digas qué es lo que ves.
-Un cerdo.
-No, no es gracioso, sabes a lo que me refiero.
-Uuugh... son un montón de sillas vacías.
-Exacto. Y mañana se llenarán de personas que no vendrán a ver la competencia ni a los demás rivales. Vendrán a verte a ti, a ver cómo te luces y ganas, y a alentarte si fallas. Aunque puede que todos crean que eres pesimista y hables con tanta seriedad, yo creo que es porque eres una persona dedicada como no lo es nadie.
-¿Eso fue una especie de cumplido... ?
-Sí, sí lo fue.
-Eh... pues gracias, supongo...
Adelle alzó su mano abierta alta en el aire para desplegar su inventario y sacó una chuleta. Le daba hambre escuchar historias tan interesantes como esas. La humanidad aún desconocía mucho.
-Pues será bueno no averiguar qué significan esas opciones- dijo Michael-. La próxima vez que mueras...
-Mejor que eso, que intente no morir- dijo Brian con su cara seria de siempre. Michael se dio cuenta de que estaba contemplando el morir como una opción para la inexperiencia de Walter.
-Bueno, eso mismo...- dijo algo decaído-. La próxima vez debes estar más atento.
-De acuerdo.
Tal respuesta sorprendió a Adelle.
-Este, ¿no vas a protestar o algo?- le dijo. Walter era ese tipo de persona que apenas podía quejarse por algo, iba y lo hacía inmediatamente.
-Eh... pues no, cuando desperté supe que vendrían por mí, y supuse que lo mejor sería asumir mi falta y hacerles caso.
De igual manera, Michael no podía hacer otra cosa que quedarse estupefacto. No sabía que su amigo pudiese llegar a ser así de maduro... o al menos eso quería creer. Todo esto parecía deberse a que le estaba tomando el peso a que se le estuviera dando una nueva oportunidad, cosa con la que nadie en el mundo contaba antes de que se encargaran del dragón. Muchos ni siquiera tenían idea de que esto fue alguna vez posible en el pasado.
-Recuerden que algunos de nosotros no podemos respawnear, pero si a mí me hubiera ocurrido algo similar, también les hubiera esperado- dijo Brian en referencia a los mobs en general-, no es que sea algo exageradamente evidente, pero es lógico.
-Pienso lo mismo- dijo Aprile-, si me llegara a extraviar, los esperaría en algún lugar recurrente.
Luego de eso dio un bostezo con sus pequeñas facciones.
-No sé ustedes, pero tanta cháchara ya me dio sueño- les dijo Adelle-, además se hace de noche, no tendría sentido partir ahora si alguno de ustedes quisiera.
Winchester no dijo nada. Se le notaba menos irascible, pero aún impaciente. Los demás sabiendo que era una indirecta dirigida hacia Winchester callaron conteniendo risas y se fueron a dormir. Las arañas pequeñas y los slimes durmieron juntos, pero Brian salió afuera a hacer alguna ronda. Se la pasó toda la noche aburrido parado en el techo pensando en los últimos acontecimientos y vigilando el terreno erguido como un pilar.
Especialmente recordaba las palabras de Walter.
-¿Volver?- se decía-. ¿Para qué volver? Y además, ¿adónde? Volver es para cobardes...
-A ti también te gusta tener tu tiempo a solas...- le dijo la araña mayor, lo que hizo que Brian se asustara y empuñara una flecha.
-Ya sabes- continuó-, alejarse del grupo, meditar... ese tipo de cosas.
-Sí- respondió dándole la espalda-, pero no ando por ahí de espía escuchando a los demás a escondidas.
-Tranquilo, hombre, que apenas has dicho nada. Y si quisiera buscar una verdadera conversación con alguien, dudo que tengas mucho interesante que decir. Está bien que de vez en cuando quieras huir a lo salvaje solo. Pero somos un grupo, ¿sabes?
-¿Huir adónde... ? Mira cuatro ojos, no sé a qué has venido, pero si no quieres conseguir más que ser una molestia, me veré obligado a verte como un enemigo para todos, y con órdenes o no te colocaré en una pared como trofeo a punta de flechas.
-Huir, ya sabes, ser hostil de nuevo. Salir y matar gente. Regresar a la hostilidad no es de cobardes. Es una simple opción. Nadie te lo va a reprochar si huyes ahora.
Claro, para ella era fácil decir eso, porque estaba en su naturaleza de monstruo el actuar como tal. Pero Brian era originalmente un humano. Debía reprimir sus instintos de querer matar en todo momento porque no era normal en él.
-No gracias, estoy bien- respondió finalmente, menos molesto por alguna razón.
-Así se habla- dijo la vieja araña, aún hablando con enigmas-, sabía que terminaría convenciéndote.
Brian, aún dándole la espalda, seguía confundido, por lo que decidió confrontarla.
-¿De qué rayos estás hablando ahora?
Pero la araña ya no estaba. Había desaparecido con una triunfante sonrisa. Al parecer había conseguido su objetivo, sea el que fuera. Brian suspiró y prefirió continuar su vigilancia sentado.
Por la mañana la tropa se reunió para chequear la cantidad de provisiones que aún les quedaban, puesto que Winchester pasó parte la noche crafteando, entre otras cosas algunas pociones para todos. Una vez que estuvieron listos, Michael dio la orden bromeando.
-Winchester se enojará aún más si no partimos ahora, así que será mejor que continuemos cuanto antes.
-He ahí una sabía manera de hablar...- dijo el viejo, pero en cuanto se dio cuenta de que Michael estaba tomándole el pelo, calló de inmediato enrojecido. Adelle y Walter estallaron en risas. Winchester se levantó y salió por la puerta.
-Bueno bueno niñatos, que ya estuvo.
Así salieron todos tras el sacerdote para retomar rumbo a la cueva. Llegar les tomó tiempo, pero cuando comenzaron a llegar apuraron el paso. Sobre todo Michael, quien otra vez andaba serio, porque había olvidado por completo que iban para enfrentarse a aquellos quienes querían acabar con todos los jugadores y tipos de mobs usando quién sabe qué clase de método descubierto por ellos.
-Sigan andando.
-Que no somos sirvientes, por favor, danos algo de aire- dijo Eric.
-Lo siento, pero hemos perdido ya mucho tiempo regresando por Walter- le respondió Michael, con lo que logró que su amigo verde comenzara a caminar cabizbajo. La tropa entera avanzó un buen tramo hasta que divisaron la cueva.
-¿Todo bien?- rompió la araña mayor. El moreno muchacho sonrió.
-Sí... no es nada. No puedo quejarme por escarmientos.
-Dejen eso ya- les dijo el esqueleto.
-Brian- le dijo Michael. Este sólo le dirigió una mirada seria y esperó a que el humano dijera algo, posiblemente en su contra. Sin embargo, Michael prefirió guardar silencio.
-Por favor, sigamos.
Luego de atravesar la cueva, dieron con una empinada colina abajo, la que terminaba en un bosque. Cada quien a excepción de las arañas iba saltando hacia abajo teniendo cuidado de no aterrizar demasiado fuerte.
-Por allí- dijo Winchester señalando una dirección marcada con algunas antorchas en los árboles. Iban aún a paso rápido. Era como si se les fuera a venir una horda de peste.
-Eh, esperen, denme tiempo para comer algo- repuso Walter. Adelle no halló nada mejor que comenzar a bromear para animar al grupo.
-No vamos de picnic.
-¿Eh... ? ¿Quieres que me muera de hambre?
-Bajar unos kilos de más no te haría falta- le dijo Michael por decir algo, lo que hizo que Winchester inesperadamente comenzara a reír.
-¡No seáis irreverente! ¡El joven Walter está bastante falto de carne!
-No tienen porqué molestarme exclusivamente a mí, ¿saben?- intentó defenderse, sin lograrlo.
-No vas a escapar de esta tan fácil- le dijo Michael.
-Gracias- le respondió el moreno joven, con sarcasmo y una cara algo fastidiada.
-Pero si lo de antes fue una broma, nada más- dijo Adelle-. ¡Estás en los huesos!
-¡Estás peor que Brian!- le siguió Michael, con lo que todo el mundo estalló en carcajadas. Todos, excepto Brian, quien se paró en seco.
-Este... ¿te pasa algo?- le preguntó Aprile. Brian solamente se limitaba a observar a Michael a los ojos, con esa seriedad que sólo a un esqueleto se le puede notar. Este último comenzó a asustarse.
-¿Brian... ?
Pero Brian nuevamente no contestó, y al ver esto, Winchester quiso intervenir.
-Por favor, tomad algo de descanso. Acomodaos en el piso, Brian. Estáis como carcomido por el wither...
Entonces Brian le disparó una flecha a Michael, la que le dio de lleno en la cabeza, causándole daño moderado.
-¿¡Pero estás loco!?- le dijo Walter al esqueleto, quien se dio vuelta y logró encajarle una flecha en el hombro en vez de la cabeza solamente porque el muchacho le esquivó al último instante. Acto seguido, Brian disparó aún otra flecha, dirigida hacia Adelle y desviada por ella misma con destreza con la ayuda de su espada. Michael no se lo podía creer. Nadie entendía qué le estaba pasando al montón de huesos.
