Los personajes no me pertenecen solo los uso por diversion espero que este capitulo lo disfruten.
Este capitulo contiene Lemmon asi que estan advertidos, soy nueva en el lemmon asi que no me juzguen tan cruel.
Gracias por los reviews =p
carols2497 agradezco que regales tu tiempo a mi fic d corazon gracias.
Y los que estan en el anonimato no estaría de mas un review para saber que les parece.
Este fic es solo el comienzo para otra historia en la que estoy trabajando esperó subirla pronto.
Me invitas a jugar Cap 3
Vi mi libro. Y a "mi amiguito Terry".
Solté una risa suave.
Me puse la pijama.
Y me dispuse a leer 50 sombras. Lectura erótica, era algo nuevo.
Ya casi era la media noche y aun se oían las risas de esos dos en la otra habitación. Traté de adentrarme en mi lectura lo mas que podia.
Ya pasaba de la una de la mañana y faltaba poco por terminar el libro, cuando alguien llamo a mi puerta.
Me levante solo para sorprenderme con la figura ante mí.
-Me sorprende tu visita ¿Qué haces aquí? ¿Y a esta hora? No importa lo que sea, pero prefiero que lo hablemos por la mañana.- Robín se encontraba en mi puerta. En playera, bóxers, y su antifaz.
-De hecho si me molesta, y no puedo esperar. Me dejas pasar Raven?
-¿No te irás verdad?- negó con la cabeza, rodé mis ojos- Está bien pasa, dime que sucede.- se acomodo en mi cama.
Maldición!!!
Seguía mi consolador en mi cama, olvide guardarlo.
Él miro mi libro sobre la mesita de noche.
-Veo que estabas ocupada, disculpa por interrumpir.- decía con sensualidad.
-No es lo que imaginas – atajé a decir. Tomé el consolador y el libro, los guarde en la mesita– Vaya, si es para lo que piensas pero…- porque tartamudeaba.
Rayos este día había sido tan incomodo.
Acaso había robado el velo de Salome para que me pasarán estas cosas!
-No tienes porque explicar. Lo sé!
Maldita sea porque lo dice tan así.
-Pero dime ¿qué es lo que necesitas?- dije tratando de desviar el tema un poco.
-Iré al punto ¿Quien es Terry, Raven?
-¡Qué!- todo para esta maldita pregunta, mi furia surgió- Quién te crees Robín para querer saber sobre mi vida?
-Soy tu líder – dijo arrogante- y debo saber lo que sucede con los integrantes del equipo.
-Eso no significa que tengas el derecho de entrometerte en mi vida personal. Yo no te ando cuestionando nada entre tú y Star.
-A caso ¿estás celosa Raven?
-No lo estoy! Lo que hagan tu y ella no es de mi incumbencia.
-Entonces no te molesta en lo absoluto?- dijo juguetón- Son solo besos Rae.
-En verdad no me importa! Pero solo te pido que tengas tus pensamientos más controlados- dije lo más normal que podía ser yo.
-¿De qué pensamientos hablas?
-No te hagas el desentendido, me has estado torturando y me orillaste a comprar lo que viste. Él es Terry!!!- señalando lo que había guardado en cajón.
-No tenias que comprar nada, me pudiste haber dicho. Yo habría resuelto ese asunto, soy Dick lo olvidas!- se levantó de mi cama y camino hacía donde me encontraba.
-Ese no es el punto Robín.- tratando de esquivar su contacto- Solo que mantengas para ti esos pensamientos. No es necesario que me los compartas, y si no te molesta te agradecería que esta conversación permaneciera entre nosotros – le hice ademan de que se podía retirar de mi habitación.
-No te preocupes no le diré a nadie, si… tu tampoco le dices sobre lo que va a pasar aquí esta noche.
-A que te refieres con lo que va a pasar esta noche?- me tomaron por sorpresa sus palabras.
Me puso contra la puerta.
Me sujeto ambas manos sobre mi cabeza.
Acercó su rostro al mío, beso mi mejilla, y me susurro al oído.
-No te asustes. solo haremos realidad esos sueños que ambos tuvimos. Así que ¿me invitas a jugar Raven?
Comenzó a besar mi cuello y su contacto me hacía estremecer.
Traté de zafarme pero el sujeto con más fuerza.
-No lo hagas Robín.
-Si en verdad quisieras irte, hubieses usado tu teletransportación y me hubieras mandado a mi habitación. Pero no es así. Lo deseas tanto como yo- decía él entre susurros, besos y jadeos.
Era cierto.
Si así lo quisiera ya estaría varios metros bajo tierra.
Así que me sujete a sus caderas con mis piernas.
Me soltó las manos y me llevo hacía mi cama. Nos dejamos caer sin soltarnos.
Comenzó a buscar mis labios desesperadamente, una sesión de besos estaría bien. Le saqué la playera de dormir dejándolo en bóxer y con su antifaz. En un instante lo rodé quedando el debajo de mío.
Ahora fui yo quien sujeto sus manos sobre su cabeza con mi magia. Comencé a besar suavemente sus labios. Jugando un poco con mi lengua los tocaba o los mordía. Lo oía gruñir por lo bajo, sabía que le gustaba. Usando mi lengua también comencé a besar y lamer su mentón, su cuello, y su pecho. Al llegar a la cadera, lamí y deje salir un suspiro.
Veía la desesperación en su rostro.
Baje su bóxer y lo arroje lejos.
Ahí se encontraba su miembro, erecto por la tensión que le estaba ocasionando!!!
Lo miré a los ojos y le sonreí.
Lo tomé con mi mano mientras lo seguía mirando a los ojos. Como si supiera lo que estaba haciendo. Lo dirigí a mi boca. Lo lamí mientras mi mano subía y bajaba suavemente por su miembro. De a poco lo metí a la boca y comencé a chupar. Primero eran suaves las succiones, luego comencé a aumentar la velocidad mi mano. Bajé a sus testículos y los masajee suavemente.
Su miembro se endureció aun más.
Podía escuchar sus gemidos. Lo saqué de mi boca y bajé a un poco más.
Atendí sus testículos. Los chupe, bese, lamí, y mordí. Sentí su desesperación cada vez más.
-Raven eres magnifica!!! Me estas llevando al cielo y al infierno al mismo tiempo.
-Lo sé, esa es la idea- no podía creer lo que estaba haciendo. Algo dentro me decía que y como lo tenía que hacer, simplemente me desconocía por completo.
-Ya verás cuando sea mi turno- decía entre jadeos y respiraciones entrecortadas.
Lancé mi cálido aliento en su miembro. Hice el mismo camino de regreso de besos y lamidas, hasta llegar a su boca. Lo besé hasta profundizar una lucha de lenguas que nadie quería ceder. Me perdí en su sabor y lo solté de las manos.
-Es mi turno!- decía mientras me giraba- Tu solo gózalo, quieres.
Me saco la blusa de tirantes que traía y beso mis pechos. Cuando llego a mi pezón derecho comenzó a morderlo y chuparlo. Con su mano derecha masajeaba mi otro seno. Mientras, su mano izquierda bajaba mi short junto con mi ropa interior.
Introdujo uno de sus dedos en mi húmeda intimidad. Este movimiento me saco un ligero gemido.
Luego cambio a mi seno izquierdo. Al mismo tiempo metía un segundo dedo. Transcurridos los minutos tomamos aire, los dos respirábamos agitadísimos. Robín ataco con su lengua mi intimidad dando ligeros suspiros en mi zona intima.
Me estaba sacando de control!!!
Los objetos de mi habitación comenzaban a flotar, y los que no corrían con tanta suerte eran destrozados.
-¿Qué se siente que te torturen de tal manera, Rae?
-Eso… que tú haces… no es ninguna tortura Robín- traté de articular lo mejor que podía.
Le dí un tirón a mis sabanas al momento que me hizo tener un orgasmo.
Me ataco vorazmente.
Esta vez mordía mi cuello y yo rasguñaba su espalda.
En un instante separo mis piernas e introdujo toda su virilidad en mí.
¿Dolió?
Sí.
Pero en cuanto desapareció la molestia, comencé a disfrutarlo.
Se movía lentamente al inicio.
Luego comenzó a aumentar la velocidad de las embestidas.
Llegamos al clímax al mismo tiempo.
Y culminamos en un increíble orgasmo.
Se dejo caer a mi lado y me atrajo hacía él.
-Raven!!! Esto fue lo mejor que he vívido.
-Mientes.
-Si mintiera ya lo sabrías ¿no?
-Puede ser cierto pero, ¿qué hay de Star?
-¿Qué sucede con ella?- me levanté para colocarme mi pijama, pero su mano me detuvo- Siempre me has interesado tu! Solo la he usado para darte celos.
-¿Y cómo se que conmigo no estás haciendo lo mismo?
-Porque las veces que estuve a solas con ella hubiera tenido sexo.- arquee mis cejas dudando lo que decía- Y sabes? No lo hice. Tonto no lo crees?
-Algo ¿y me supongo que por eso eran los sueños?
-Si,- decía apenado- yo lo lamento. No pensé que te afectara a ti también.
-Entonces ¿qué somos tú y yo?
-Lo que tú quieras que seamos.- sujeto mi mano derecha y la beso- Lo que tú quieras mi lindo cuervo, por ti sería Batman- decía mirándome a los ojos.
-¿Lo serás?
-Si tú me lo pides.
-Entonces, ven y bésame. Hazme tuya!- lo jalé hacía mi.
-Si me lo permites ahora, quiero hacerte el amor.
-Las veces que quieras!!!
-Rachel.
-¿Qué sucede?
-Esto será nuestro secreto.
Nuevamente nos besamos.
Y así, comenzamos otra increíble sesión. En la intimidad de mi habitación esta vez, cumpliríamos muchas fantasías.
Pues yo lo invite a jugar!!!
Y ahora no sabríamos como acabaría este juego.
