Disclaimer: Los personajes aquí presentados son propiedad de Marvel Studios, a excepción de Kat, mi OC.

Notas de autor que a nadie le importan: Como mencioné anteriormente, han pasado 3 años desde el último capitulo y éste. ¡Ya ni siquiera escribo en primera persona! jaja se me hace raro, prefiero el narrador omniciente, me gusta describir todo —Ayuda a alargar la lectura, mi talón de Aquiles—. Bueno, cambiaré el método de narración. Eso, fin del comunicado.


La palabra "Sokovia" llevaba horas dando vueltas en su cabeza desde la primera vez que la mencionó, ni siquiera sabía por qué lo dijo, no vino asociada a ningún recuerdo, fue como una voz lejana hablándole, susurrándole un secreto. Kat se dejó caer en la cama de su cuarto-celda y miró fijamente el techo, tenía un mal presentimiento sobre esa palabra, algo que no podía explicar, porque simplemente no lo podía recordar.

Steve vino a buscarla para comer, se apoyó en la puerta y esperó paciente a que se pusiera los zapatos. Ella lo miró disimuladamente, parecía distraído, relajado, claramente no estaba vigilándola y eso le alegraba, el que no la viera como una amenaza.

—¿Estás conciente de que puedo atravesar la puerta? —Dijo la muchacha, de pronto.

—Si. —Respondió el capitán— Sin embargo, aquí estás. —Esbozó una sonrisa.

—Sin embargo, aquí estoy. —Devolvió la sonrisa y miró el suelo, desviando la mirada.

Caminaron juntos hasta el comedor, la muchacha aprovechó de ver la instalación en la que estaban, era realmente moderna. Steve volteaba la vista hacia ella a ratos, divertido de su expresión.

El comedor era pequeño, pero no por eso menos lujoso. El capitán se apresuró a preparar una rápida cena para ambos, ella se sentó y miró por la ventana, podía ver gran parte de la ciudad desde allí.

—¿No nos acompañan los otros? —Preguntó ella.

—No, todos tenían sus misiones o quehaceres. —Respondió él desde la cocina.

—Entonces, te dejaron como mi niñera, supongo.

—Así es. —Respondió el hombre, con cierta gracia en su voz.

Kat volvió la vista hacia la ventana, contempló el cielo que se tornaba anaranjado, los edificios alrededor reflejaban el sol mientras se escondía, pero era imposible de ver aún desde esa altura por la cantidad de construcciones alrededor. En algún punto un rayo de luz reflejado en un edificio la encandiló, obligándola a poner su mano frente a sus ojos.


¿A dónde vamos? —Preguntó ella algo desconcertada, pues acababan de sacarla de aquella celda. El sol la obligó a poner su mano frente a sus ojos.

A darte tu oportunidad. —Le respondió el hombre de traje, abriéndole la puerta para que se subiese a un bello auto rojo.— Mi equipo tiene una situación y tal vez podrías ayudar de algún modo.

¿Ayudar? —Kat se subió al auto y miró el edificio del que había salido hace unos momentos, estaba hecho casi por completo de vidrio y la posición del sol hacía que fuese como un reflector gigante.— No sé como ayudar, señor.

Cuando lleguemos allá, sabrás que hacer.


Su rostro reflejaba algo de confusión, los recuerdos venían en fragmentos, pero no sabía si venían ordenados temporalmente, por lo que no podía armar una línea de tiempo de los sucesos antes de perder la memoria. Esto la frustraba bastante, no sabía realmente quien era. ¿Por qué no habían datos sobre ella?

Steve Rogers se acercó con un par de emparedados a la mesa y ambos comieron en silencio durante un rato. Kat tenía muchas dudas aún, pero no se sentía en la posición de preguntar abiertamente todo lo que quería saber.

—Steve... —Comenzó, llamando la atención del rubio.— Ustedes... realmente quieren ayudarme, ¿verdad? —El hombre frunció el ceño un momento, pero de inmediato ablandó la mirada.

—Claro que sí. —Respondió.

— Yo... no sé quién era antes, capitán. Los recuerdos son confusos aún, sé que tuve algo que ver con SHIELD o hydra, aún no lo sé, no sé si hice cosas buenas o malas. —La muchacha se mostró nerviosa y bajó la mirada.— ¿Y si no merezco esta oportunidad? He matado gente, Steve. En su tiempo estuve segura de lo que hacía, de que esa era la forma de impartir justicia. —Subió la mirada y se encontró con la de él, esperaba encontrar una mirada acusatoria, pero en cambio, encontró una mirada llena de compasión.— Ya no lo estoy.

—Kat, no podemos dejar que nuestro pasado nos defina. —El rubio esbozó una sonrisa que reconfortó en gran medida a la muchacha.— Como dijo Natasha en algún momento, todos hicimos cosas de las que no estamos orgullosos. No podemos cambiar nuestros pasados, pero podemos cambiar nuestro futuro... Mantén eso en mente.

La muchacha sonrió y murmuró un sincero "gracias". Ese hombre no solo inspiraba confianza, sino que desprendía un manto de esperanza y compasión como nadie. Era alguien digno de seguir.


Hola otra vez, tengo una sincera pregunta: ¿con quien debería quedar Kat en el futuro? Personalmente, el capitán no me parece una opción, lo veo más como un modelo a seguir o figura paterna. Creo que en un principio no pensé en shippearla con alguien, pero ya que estamos... me gustaría saber la opinión de quien lea. Bye!